Hola chicas! Como os dije ayer os traigo el segundo capítulo editado. Espero que os guste!
Disclaimer: Los personajes de Los juegos del hambre no me pertenecen, y hago esto sin ningún fin de lucro.
CAPÍTULO 2. En parejas
Leer el nombre de Peeta al lado del mío me hace recordar lo que pasó hará ya más de un año.
Recuerdo como aquella mañana me había levantado temprano y había llegado a clase más pronto de lo habitual. Al entrar en el aula me la encontré vacía, algo normal puesto que todavía quedaban cerca de veinte minutos para que iniciasen las clases.
Me dirigí hacia mi pupitre a esperar que pasase el tiempo mirando por la ventana, y cuál fue mi sorpresa al ver que encima de este había una caja. Era un bonito paquete rectangular, envuelto delicadamente en papel verde con detalles naranjas. Encima de este había una nota, dos simples palabras que me aseguraron a quién iba dirigido. Para Katniss. Nadie firmaba la tarjeta.
Miré a mi alrededor, intentando averiguar quién podría haber dejado el regalo, pero no había nadie. Estaba completamente sola en aquella habitación. Con las manos dudosas, abrí la caja lentamente intentando no romper el papel, y me sorprendí al encontrar dentro bombones de chocolate. Los pequeños detalles delataban que estaban hechos a mano, y sobre cada uno de ellos estaba escrita una letra K.
Cogí uno y me lo llevé a la boca, masticándolo lentamente y deleitándome con su sabor. ¿Tendría un admirador secreto? Volví a mirar la tarjeta para asegurarme de que era mi nombre el que estaba escrito. Sí, definitivamente eran para mí.
En aquel momento sonó el timbre que anunciaba el inicio de la jornada escolar, y los alumnos comenzaron a entrar en clase. Yo no podía evitar mirar a cada uno de mis compañeros, tratando de averiguar quién podría haber sido. Fue en ese momento que se me ocurrió intentar descubrir al dueño de esa caligrafía tan bonita y delicada, pero no la pude reconocer. Giré la tarjeta y entonces lo vi, el nombre de la pastelería. Panadería y pastelería Mellark.
Jamás me he atrevido a preguntarle si fue él quien me los envió. Cualquiera podría haberlos ido a comprar allí. ¿No? Es una de las pastelerías más famosas de la ciudad y muy conocida por sus bombones y pasteles. Aún así creo que es poco probable.
Durante las clases siempre siento su mirada clavada en mi espalda, y cuando me giro, me mira durante un segundo para luego desviar su mirada hacia otra parte. En ocasiones es un poco incómodo pero con el tiempo esas miradas han perdido intensidad, o puede que yo me haya acostumbrado y ahora las ignore más que antes.
Estoy tan metida en mis pensamientos, que por un momento se me olvida que estoy en clase. El profesor nos repite que nos sentemos con nuestra pareja, así que busco a Peeta con la mirada y lo veo. Está sentado en su mesa, y ha puesto una silla al lado suyo. Supongo que es para mí, así que voy con paso decidido y me siento a su lado.
—Hola, soy Katniss—No se me ocurre que más decir así que espero a que él continúe, hay un silencio un poco incómodo.
—Encantado, yo soy Peeta—Contesta con una sonrisa en los labios.
Nunca antes había mirado a Peeta tan de cerca. Tiene los ojos de color azul claro, como el cielo y las facciones marcadas. Su pelo es color rubio cenizo, y le cae sobre la frente, alborotado. Pero lo que más llama mi atención es su sonrisa. Se podría decir que deslumbra, transmite una extraña sensación y la calidez de su mirada solo me hace pensar que es muy bonita. Me reprimo mentalmente por mis pensamientos. ¿Bonita? Bueno sí, pero ese no es el punto. Creo que este proyecto me está afectando seriamente.
—Bueno—Habla Peeta sacándome de mis pensamientos, él ha estado mirándome sorprendido todo este tiempo— Creo que deberíamos hablar un poco, para conocernos mejor.
—Si tienes razón, empieza tú—Le digo antes de que pueda decir nada. Prefiero que hable él, la verdad es que a mi no se me dan muy bien estas cosas, y solo quiero acabar cuanto antes para poder irme a casa.
—Esta bien—Contesta—Me llamo Peeta Mellark. Mis padres trabajan en la panadería del barrio, así que yo muchas veces les ayudo. Lo que más me gusta hacer es el glaseado para los pasteles. Bueno creo que ya está, ahora te toca a ti.
—Bien, ehh…—No sé por dónde empezar—Soy Katniss Everdeen, vivo con mi hermana pequeña Prim, en casa de mi tío Haymitch, y… bueno… me gusta el tiro con arco.
No me apetece explicarle las razones por las que vivo con Haymitch así que lo omito. Su mirada me empieza a poner un poco nerviosa, espero que no haga ninguna pregunta, no me veo con ánimos de responderlas.
Por suerte el profesor habla justo antes de que Peeta me pregunte algo, no sabría que más decir y este silencio me incomoda un poco.
—Bien alumnos, ahora que ya se han presentado, les pasaré este permiso de salida que deberán firmar sus padres o tutores para asistir al viaje. El instituto se encarga de pagar el viaje, ya que se incluye como excursión educativa. Saldremos dentro de dos días, sus padres ya lo saben. Ahora vayan a casa y prepárense. Buen fin de semana.
Todos los alumnos comienzan a guardar apresuradamente las cosas en sus mochilas, se nota que es viernes y que todos quieren llegar a casa para descansar con sus familias y salir con los amigos. Katniss solo quiere ver a Prim.
—¡Ah! Se me olvidaba— Interrumpe el profesor antes de marcharse— Durante el viaje compartirán habitación con su compañero de proyecto, sí, y las habitaciones son de cuatro, así que en cada habitación habrá dos parejas. Ahora si adiós.
Pues nada. Miro a Peeta a mi derecha que me observa fijamente y giro la cabeza en la dirección opuesta. Tendré que hacerme a la idea de convivir con Peeta durante casi una semana. Sólo espero que deje de mirarme tanto, me inquieta.
He querido mantener los agradecimientos originales a Resa J.E, shakty Mellark Everdeen, candy1928, as sejmet, Kiara.2012 y Guest.
Espero que os haya gustado. Un review siempre me hace feliz (^-^). Nos vemos mañana!
Cristina97
