Como el capitulo anterior fue cortito les dejo otro...

como ya saben:

Los personajes no me pertenecen, pero la historia surge de mi loca y disparatada imaginación.

Una aclaración antes de leer. Quiero hacerles saber que en Auschwitz, realmente existió un prostíbulo, que se encontraba ubicado en el bloque 24, me informe respecto de su funcionamiento, y adecue mi historia a ello.

Mi misión es juntar a todos los personajes… y creo estar encaminada, aunque a veces las ideas se me disparan en otros rumbos… hoy les traigo uno nuevo… XD

Sin nada más que decir espero que les guste.


Capitulo IX

Nuevas Amistades.-:

Alice llevaba cerca de un mes en el bloque 24, aun no terminaba su etapa de preparación, por lo que aun no era destinada a prestar servicios sexuales a los presos, y honestamente tampoco había colaborado mucho para poder estar en condiciones, sabía que no podía retrasar por mucho tiempo su destino, pero lo haría por el máximo de tiempo que pudiese.

La sensación de incertidumbre era una constante, extrañaba a Bella, aunque su estado anímico había mejorado considerablemente desde que había llegado a este lugar. El bloque de preparación era idílico, se asemejaba mas a un internado de señoritas que a un campo de concentración, debían vestir en forma normal, se le entrega 5 tenidas completas de ropa, la alimentación era notablemente mejor, al igual que las condiciones higiénicas.

En ese lugar había mujeres de todas las nacionalidades presente en el campo, y cada cual era destinada a atender a presos de sus misma condición y calidad, los oficiales de la SS, eran atendidos por presas alemanas que estaban en el campo por diversos motivos, o por putas alemanas reclutadas en las ciudades especialmente para ello. La mayoría había aceptado el prestar servicios sexuales, con la promesa de que serian liberadas luego de 6 meses de trabajo. Estaban siempre bajo la vigilancia de las oficiales de la SS.

La mayoría de sus guardianas, eran estrictas y despiadadas, luchaban con sus pares masculinos para equipararlos en crueldad, aunque en el bloque 24, tenían limitaciones respecto de los castigos físicos que les infringían a las presas, las chicas no podían estar marcadas con moretones o laceraciones, por lo que los castigos estaban completamente destinados a desarmar sus espíritus.

Especialmente cruel era Victoria la segunda oficial de la SS, al mando de todo el campo, cuando concurría al bloque a supervisar tanto las oficiales como las presas le temían, era poseedora de una gran belleza, pero detentaba una frialdad y crueldad, que hacía temblar al más fuerte, y no tenia reparos en matar a quien le diera la gana, a veces por mera diversión. Solía ser especialmente despiadada con aquellas que conservaban algo de belleza. Le gustaba azotar a sus víctimas, y era conocida por sus prácticas sexuales sádicas, en las que participan tanto oficiales hombres como mujeres y presas seleccionadas personalmente por ella, también era sabido por todos que tenía una esclava sexual, una española llamada Bree, de poco mas de 16 años.

Alice conoció a victoria cuando llevaba una semana en el bloque, había llegado con su caminar ondulante, a supervisar la mercadería que se ofrecería en el bloque, no era muy alta, pero iba perfectamente vestida y maquillada, con el cabello impecablemente recogido, en su mano derecha cargaba un látigo, había hecho desnudarse a todas las chicas, y las tuvo ordenadas en una fila, por más tiempo del que Alice pudo recordar, mientras ella se paseaba observándolas, comparando con las otras oficiales, cual era la que tenia, los pechos más grande o más pequeños, quien era la más peluda, etc. Burlándose de sus defectos con sorna. Más tarde eligió a las que le llamaron la atención y se las había llevado, Alice agradeció al cielo cuando no fue elegida, era de conocimiento de todas, cuáles eran los gustos sexuales de Victoria, las orgias, la sumisión y el sadismo extremo. Secciones que se llevaban a cabo en su propia casa y donde concurrían algunos oficiales de la SS, personalmente invitados por ella.

Durante el tiempo de acondicionamiento y preparación Alice, había sido informada de la atención que entregaban las chicas en el bloque, la que era igual para todos los que buscaban los servicios ofrecidos por ellas, el acto intimo tenía una duración máxima de 15 minutos, donde estaba estrictamente prohibido hablar y solo podían practicar una posición sexual, que era la del misionero, cada puerta tenía una abertura para que los oficiales encargados, podían vigilar que se cumplieran las reglas.-

El bloque 24 era un mundo aparte, donde estaban claramente bien definido los diferentes estratos sociales existentes en el campo, para acceder al lugar, los presos debían tener una excelente conducta y pasar por un examen físico que descartara que padecían de alguna enfermedad de transmisión sexual, luego de eso podían solicitar un ticket que no era más que un pase de acceso.

Los servicios allí prestados eran diferentes dependiendo de quién se tratase si los que requerían una atención sexual era un oficial del campo o un trabajador externo a este, no solo podía obtener sexo en ese lugar sino que a demás se había acondicionado especialmente para ellos, una estancia donde podían disfrutar de un rato ameno, este lugar era atendido por las mismas chicas y estaba sencillamente amueblado, con sillones de color rojo esparcidos simétricamente, alrededor de una mesa, y en el fondo una especie de barra donde se servían cerveza y algunos tragos mas fuerte como ron y whisky, en cuanto a la decoración esta consistía básicamente en propaganda nazi, donde se resaltaban los ideales arios. En general tenia la apariencia de un bar cualquiera de Berlín, con ello no se buscaba darles un respiro de normalidad a los oficiales. Aunque para poder acceder a ello debían postular los cupos diarios que se entregaban.

Si el que buscaba acceder al bloque 24 era un preso cualquiera del campo, tenía que pasar por el mismo control de salubridad que todos, pero ellos solo accedían a los servicios sexuales entregados por las chicas ya que no le estaba permitido el ingreso a la estancia de esparcimiento y distracción, al llegar eran directamente enviados a algún cuarto que estuviese libre, donde los esperaba una mujer, que sería la encargada de satisfacer sus necesidades, a excepción de los presos políticos y los Kapos, que si podían acceder a la estancia y compartir de un tiempo de esparcimiento con los oficiales o trabajadores del campo, aunque no se les permitía beber alcohol.

.Los únicos excluidos de los servicios que se ofrecían en el bloque 24 eran los judíos, aunque en el caso de que hubiesen podido, no tenían la fuerza física para hacerlo. Tampoco había chicas judías que ofrecieran servicios sexuales, en el bloque. En el caso de los presos homosexuales estaban obligados a acudir a citas programadas con las chicas, al menos una vez por semana, esto con el fin de revertir su condición sexual.

Alice siempre había sido carismática, su carácter alegre y conversador le había sido muchas veces de utilidad y en ese lugar y aun con las condiciones adversas que habían mermado en parte su carácter, no había sido la excepción. Rosalie era una de las oficiales de la SS, encargada del bloque 24, específicamente ayudaba en la vigilancia de las chicas que llegaban y tenían que acondicionarse para poder prestar los servicios que se ofrecían, en la supervisión de los presos y oficiales que recurrían al bloque y vigilar que se respetaran las normas de atención.

Inicialmente la relación entre ellas había sido la normal entre una presa y una oficial de la SS, pero con el pasar de los días había surgido una especie de amistad silenciosa entre ambas mujeres. Alice debía acompañar a la oficial, como ayudante en las labores de supervisión de quienes podían acceder al bloque.

Rosalie siempre creyó tener claro sus ideales y creencias, hasta que conoció al hombre que cambiaría su vida para siempre, sus padres eran maestros y devotos católicos, que habían educado a su única hija en una piadosa fe cristiana, crecido en el seno de una familia de clase media en un pueblo olvidado cerca de la frontera con Polonia.

Los padres de Rosalie casi murieron de pena y decepción, cuando su hija renegó de su fe y se marcho como concubina de un hombre 30 años mayor, para ingresar a las juventudes hitlerianas, le suplicaron que no lo hiciera, que no los dejara, pero ella no los había escuchado, estaba enamorada.

Había conocido a Henry cuando salía del conservatorio donde tomaba sus clases de piano, él era un general nazi, que se encontraba de misión en su pueblo, buscando espacios físicos para instalar campo de prisioneros, ella en un principio se había negado a hablarle no era el tipo de hombre que le interesaba, demasiado viejo, pero Henry la había seguido y se rindió hasta que ella acepto dar un paseo por la plaza. Se enamoro perdidamente de él, tenía un don con las palabras, y a sus cortos 20 años era el hombre más culto y educado que había conocido. Él cambio su forma de pensar y de ver el mundo y por el dejo todo, su casa, su familia, sus amigos, su fe.

Cuando la misión de Henry concluyo en el pueblo, la había convencido para que se marchara con él a Berlín, le prometió casarse con ella y formar una perfecta familia aria. Se habían casado y Rosalie, se dedico en forma exclusiva al cuidado de su casa. Tenían grandes planes, el que consistía en formar una perfecta familia aria. Henry le enseño a sentirse orgullosa de ser aria ya odiar a los judíos y en general a todo aquel que no concordara con las ideas impartidas por su Fuhrer.

Todo había funcionado según lo planeado por un tiempo, ella se transformo en una perfecta esposa aria, dueña de casa y siempre dispuesta a atender las necesidades su esposo, pero su castillo se había venido abajo cuando no pudo concebir un hijo, Henry la obligo a realizarse estudios de fertilidad los que arrojaron que ella era estéril, su esposo anulo el matrimonio aludiendo a que ella lo había engañado, y la echo de la casa que compartían con lo puesto y solo le dio dinero para que pudiese comprar el boleto de tren de regreso a su pueblo, por más que le suplico y lloro Henry no tuvo compasión con ella, no le servía para lo que él la había buscado, fue lo último que le dijo.

Se había quedado sola, sin dinero y en una ciudad que no conocía, no tenía cara para pedirles perdón a sus padres y volver a su casa, sin rumbo y sin un lugar donde ir, vago por las calle, estuvo dos días durmiendo en iglesias, fue entonces que no le quedo otra oportunidad que ingresar de voluntaria a trabajar en los campos de concentración.

El odio que profesaba a las razas inferiores desapareció, cuando puso un pie en el primer campo de concentración al que fue designada. Su primera misión había sido la de exterminar a los hijos de sus enemigos, lo que iba mas allá de sus principios, ella no solo amaba los niños, y desde muy pequeña soñaba con la idea de ser madre, pero ese sueño no se cumpliría nunca ella no podía concebir, fue con sus pequeñas victimas que recupero los valores inculcados por su padres, pero ya era muy tarde para ella, ¡Dios la había castigado!, no solo se iría al infierno, por renegar de su fe, sino que por matar a niños inocentes, que ella nunca podría tener, ¡una cruel broma del destino!, y como nota final a su castigo personal no podía dejar ese mundo no solo no tenia donde ir, sino que a demás si lo hacía sería considerada traidora.

Había tomado la decisión de quedarse y ayudar a quien pudiera, cuando tuvo que dejar el campo en el que estaba para trasladarse a Auschwitz, fue que comprendió las verdaderas dimensiones del infierno, San Juan al escribir el libro del Apocalipsis, de seguro se había inspirado en este lugar.

Ella estaba cansada, en un abrir y cerrar de ojos su vida había dejado de ser tranquila y apacible, y se había transformado en una monotonía constante de sufrimiento ajeno, estaba agotaba emocionalmente, en Auschwitz, había visto y tenido que participar en cosas, que poco tenían que ver con el mejoramiento de la nación aria, las oficiales eran crueles y despiadadas el abuso de poder era algo de todos los días, incluso a veces ella misma temía por su integridad le tenía respecto a su superioras, en especial a Victoria.

Su carácter se había terminado endureciendo y una coraza de frialdad e indulgencia cubría su bello rostro, sumándole años que no tenía. Pero en el fondo aun conservaba su buen corazón, el mismo que se emocionaba cuando acompañaba a sus padres a repartir comida a los más necesitado, ¡dios! Extrañaba tanto a sus padres, su casa, echaba de menos incluso la monotonía constante y el aburrimiento de vida pasada, que cierto era aquella frase que decía ¡Que todo tiempo pasado fue mejor!. Sus padres le habían escrito un par de veces, pero la vergüenza impedía que respondiera las cartas.

Alice le daba alegría al lugar, era parlanchina y tenía una forma de ver la vida, que a ella, la hacía sonreír y olvidarse de donde estaba, dejando de lado sus desventuras y fracasos pasados. Llegando a volver invisibles las barreras que las separaban. Esa tarde estaban en la entrada recibiendo a los presos que llegaban al bloque 24. Cuando Rosalie le dijo con voz cansina:

- No puedes seguir excusándote…. Victoria puede sospechar y no es bueno que ella repare en ti…

Alice solo asintió, sabía que su auto exclusión estaba pronta a llegar a su fin, no podía retrasar por más tiempo, su ingreso, estaba arriesgando su vida con ello

- Si sigo en este puesto, puedo ayudarte enviándote a los que considere más decente… o incluso a los desviados….

Alice le había sonreído en silencio, provocando que ella también sonriese, los desviados no eran más que los homosexuales, obligados a asistir a citas semanales, las que eran consideradas terapias. Eran los clientes preferidos de las chicas, ya que la mayoría de las veces no lograban una erección, o en silencio e implícitamente ambos fingían que el acto se lleva a cabo.

A la mañana siguiente le informaron que esa misma tarde debía hacerse el ultimo chequeo médico en la enfermería del campo, para verificar que estaba en optimas condiciones, Rosalie había sido la encargada de acompañarla, iban embarcadas en una conversación sin sentido, la que realizaban de una manera seria y en voz baja, para no llamar la atención, Alice tenía como meta enseñarle ingles y francés a la oficial, aunque en el campo era obligación hablar alemán, la enfermería estaba ubicada en el mismo campo principal, por lo que fueron caminando, al llegar fueron directamente donde la mujer que era la encargada de supervisar las condiciones de las chicas Esme.


Que me dicen ¿Alice se encuentra por fin con Bella?