Disclaimer: Los lugares y personajes pertenecen a Cassandra Clare

"Te fuiste volando"

Ver a su hermano cruzar aquella puerta, no era una de sus mejores vistas, echo un vistazo hacia atrás para ver a Sebastian caminando con tablones de ventana en ventana, percibiendo su mirada en el de vez en cuando, parado aun, a unos cuantos pasos de la entrada, acorto aquellos pasos, medio corriendo, y medio viendo de reojo que Sebastian no advirtiera sus acciones.

—Niño...— advirtió Sebastian con clamar. Max hizo como si no hubiera hablado, colocándose de puntas para alcanzar la altura de la mirilla, cerrando uno de sus ojos centrando toda su visión en aquel ojo, pegándose tanto que el cristal de sus lentes golpeara contra la puerta para poder ver con claridad lo que había allá afuera, fue como si las manos de Max actuaran por reflejo, estampándose contra la sólida madera de la puerta, viendo atreves de la mirilla parte del jardín delantero de la casa de los Penhallow, y a su hermano Alec en el, desenfundando un cuchillo serafín contra a lo que recordaba cómo demonios oni, escucho los pasos de Sebastian venir hacia él a lo lejos, pero el ya tenía ambos ojos abiertos, tanteando la puerta en busca de la manija.

—No creí que fueras tan nervioso— escucho a Sebastian aun a lo lejos, cuando en realidad estaba detrás suyo, sintió un jalón desde su playera, seguido de ser arrastrado hacia la sala, intento forcejear pero era en vano, Sebastian era extrañamente fuerte, puesto que dejo que lo arrastrara hasta la sala de nuevo.

—Puedes ir a ayudar a mi hermano— Musito de mala gana, sus dientes castañeaban, y se hallaba temblando de pie en medio de la sala, miro la ventana por donde Aline había sido arrastrada, notando un espacio donde dejaba entrar un rayo de luz del atardecer, o al menos creía que eso era por el color anaranjado, camino tembloroso hacia la ventana a medio tapizar.

—Agáchate, niño, en serio, no recomendaría hacer eso...

"Antes de que pudiera decir algo"

Max abrió los ojos de par en par, mientras daba torpes pasos hacia atrás, provocando un estruendo a causa de las tablas que se hallaban aun en el suelo con las que Sebastian había estado cubriendo cada una de las ventanas, empujándolas con cada traspié que daba, hasta finalmente caer sentado.

— ¿D-demonios? ¿A-aquí? — aquello había salido entre jadeos, atrajo sus piernas, abrazándolas. —Esto...esto ¿Dónde están mis padres? ¿Alec e Isab-belle están allá?

Las preguntas continuaban saliendo, con un deje de desesperación en la voz de Max, pero termino por acallar las insistentes preguntas en ausencia de respuesta de parte de Sebastián, había escuchado ya tantas historias de cazadores de sombras que perdían a toda su familia, y por ende los trasladaban a otros institutos, él no quería eso, apretó el soldado que Jace le había dado

Bajo la mirada temblorosa hacia aquel juguete. No imaginaba perder a Isabelle, Isabelle que siempre conseguía tiempo de su entrenamiento o de su elaborado arreglo personal, para jugar con él, o escucharlo, tampoco a Jace, Jace que tantas veces lo trataba con un cariño que solo los Lightwoods conocían, Alec, que sabía lo que otros decían de él, que era cerrado, amargado, pero que en realidad, era un hermano tan sobreprotector, que en ocasiones llegaba a ser fastidioso, pero tampoco lo conocían, era simplemente Alec..

Maryse Lightwood, su madre, que de algún modo entendía de donde Alec sacaba aquella sobreprotección, el vago recuerdo del portal, junto el ataque de los repudiados se le vino a la cabeza, como era cargado por aquella mujer que le había dado vida y valor, asegurando su seguridad, cruzando el portal junto a él.

Y Robert, su padre Robert, que le había permitido tantas veces estar con él en la biblioteca mientras el arreglaba papeles que tenían que ver seguramente con él instituto, y el intentaba leer algún libro que su padre le sugería para leer, recuerda el olor a papel viejo de aquel libro que le dio, pero simplemente, él era más de novelas gráficas, se lo había comentado, recuerda como Robert había despegado su atención de los papeles, a su hijo, y ensanchado una sonrisa divertida.

Apretó con fuerza aquel soldado hasta que sus nudillos se volvieran más blancos de lo que eran, ocultando su rostro entre sus rodillas. Eran todo su mundo, eran la causa de su auténtica felicidad, enojo, frustración.

No quería perder a ninguno de ellos, comenzó a mecerse abrazando sus piernas.

"Te alejaste tanto, antes de tiempo"

El tiempo transcurría, y se había dejado llevar por aquellos recuerdos, al menos funcionaba para distraerse, pensó Max mientras había dejado de mecerse, con el estruendoso sonido de Sebastian con las maderas y el martillo, fue cuando escucho pasos en la entrada, el familiar sonido de los tacones de su hermana, y en un instante, aquel silencio de la sala se llenó de la familiar voz de sus hermanos mayores, le hubiera gustado correr a los brazos de Isabelle, y hacerle una rabieta al asustarlos de esa forma, porque aunque Alec mostrara aquella armadura de madurez, de "soy el mayor y se hace lo que diga" sabía que estaba desesperado por tener a salvo a Isabelle tanto como él.

—Ya está — escucho a Sebastian, después el pesado sonido del martillo caer, Max agradecía que aquel molesto sonido allá cesado, pero eso no le importaba ahora, miraba a sus hermanos como si no les hubiera visto en siglos. — Esto debería aguantar un tiempo.

Isabelle se dejó caer junto a Max, y el menor sintió la mano de su hermana pasear por su cabello, el olor dulzón a vainilla le invadió de extraña familiaridad, aunque olia a hierro y a lo que le parecio ser el olor a humo, estaba aliviado, sin imaginar que es lo que en realidad había en el exterior, aún faltaba Jace, Maryse, y Robert

— ¿Estas bien?

"Arriba entre las nubes"

—No — tenía los ojos muy abiertos y asustados —; intente mirar por la ventana, pero Sebastian me dijo que me agachara «—y lo desobedecí—» quería agregar pero sus labios temblaban, por lo que se limitó a quitar los detalles

—Sebastian tenía razón — dijo Alec, con la voz más cautelosa que le había escuchado — Había demonios en la calle

— ¿Todavía están ahí? — logró formular la pregunta, con la voz temblorosa llena de miedo aún.

—No, pero aún hay algunos en la ciudad. Tenemos que pensar que vamos hacer.

¡Quedarse aquí! , grito una vocecita en su cabeza, comenzando a recuperarse del gélido miedo que lo había dejado estupefacto.

— ¿Dónde está Aline?

—Salió corriendo — explicó Isabelle — Fue mi culpa. Debí...

—No fue culpa tuya. Sin tu intervención ahora estaría muerta. — su hermano hablaba en un tono firme —. Mira, no tenemos tiempo para reproches. Voy a ir tras Aline...

— ¡No quiero que salgas solo!

— ¡No!

Alec no esperaba aquello de ambos, crispando por breves segundos su rostro de serenidad y calma


"No puedo ver lo que sigue, no debería de verlo"

—Yo..yo soy el mayor. Se hará lo que yo diga —El tono de Alec volvía a ser tranquilo—. Existe la posibilidad de que nuestros padres regresen en cualquier momento del Gard. Cuantos más de nosotros estemos aquí mejor. Sería...

— ¡Por eso mismo!— chillo Max, sin importarle que haya interrumpido a su hermano, sintió la mirada extrañada de Isabelle; Alec solo cerró brevemente los ojos, y los volvió a abrir.

—Sería demasiado fácil que quedáramos separados ahí fuera. No voy a correr ese riesgo Isabelle —Dirigió la mirada hacia sebastian — ¿Comprendes?

Max sabía cuándo era ignorado, pero le sorprendía de sobremanera que sea Alec él que lo allá hecho, se levantó, con los ojos ardiéndole, y un nudo en la garganta. Escuchaba la voz de Isabelle llamarlo extrañada, pero él ya estaba de pie, y corría hacia Alec, empujándolo y abrazándolo

Alec profirió un quejido, pero no logro hacer que retrocediera ni un paso, bajo la mirada, y aquellos ojos grises tenían lágrimas, Max estaba llorando.

"Sin importar cuantas noches pase, no puedo verte más"

Alec alzo la vista hacia los presentes en la habitación, al parecer se habían alejado, trago saliva, y se colocó en cuclillas igualando la estatura de su hermano, que apenas si le llegaba más arriba de su cadera, no sabía si era que Maxwell tenía una estura pequeña, o simplemente era que su estatura sí que era alta.

— ¡Conoceré a Magnus Bane!— alzo la voz, y Alec se alarmó temiendo que Sebastian lo escuchara, pero al parecer se distraía, tapizando un último hueco en la ventana.

— ¿Por qué tanta insistencia con el brujo? —carraspeo sintiéndose culpable al llamar con simplicidad a Magnus como "brujo", pero no quería que su hermano supiera que él tenía gustos distintos.

—No, no es un brujo, es Magnus Bane, Izzy dijo que era tu brujo, ahora lo recuerdo— Aun a pesar de hablar sobre Magnus, a Max se le resbalaban unas perladas lagrimas por los ojos. — Fue aquella vez que Jace fue encerrado cuando lo mencionaron..

—Max, me refiero a ¿Por qué después de tanto tiempo, quieres hablar sobre él? Solo, solo somos conocidos—Aquello lo hacía sentirse fatal, Magnus lo había ayudado a descubrir lo de Simon, aun a pesar de las constantes peleas que habían estado teniendo. Abrió sus ojos azulados invadiéndole una oleada de temor, conociendo a Magnus, ¿habría venido a Idris a ver lo que ocurría para responder a aquella carta? O tal vez, ¿solo se halla limitado a contestar desde su departamento y permanecer allá? era imposible que entrara sin ser advertido por las salvaguardas.

Si, las salvaguardias que ahora han caído Alexander

Sea lo que allá escogido Magnus hacer, Alec esperaba que fuera la primera opción, estar en Idris, en esos momentos, no era seguro para nadie, ni si quiera para el gran brujo de Brooklyn, podia verse reflejado en los lentes de su hermano, quito aquella expresión preocupante antes de que su hermano pudiera notarlo.

Max negó insistente con la cabeza, Alec no sabía si había notado aquella expresión suya, y abrió su pequeña mano, en donde se encontraba el soldado que le había dado, trago saliva, y las mejillas se le encendieron.

"Porque estoy seguro que para él, también eres su soldado"

Recordaba aquellas palabras antes de salir a buscar a Isabelle

—Hable con él...

— Espera ¿qué?

—Hable con él — continúo diciendo, como si Alec no hubiera dicho nada, y fue en ese entonces en donde Alec le pareció como se había sentido Max hace poco — Y parecía molesto, molesto por que tal vez no hablas mucho de él, o porque no se mucho de él

Alec trago saliva, mirando expectante a su hermano.

—Y se, sé que se preocupa por ti, si, si yo fuera Magnus Bane, no, no te dejaría cruzar esa puerta— las lágrimas que habían cesado , volvían haciendo que los ojos de Max se tiñeran de rojo, a Alec le dolía tanto verlo de esa manera, comprendía lo que estaba queriendo hacer Max.

Quería convencerlo de quedarse.

Pero ¿Cómo había hablado su hermano menor con Magnus?

Se colocó de pie, y sintió el jalón en su traje de combate, cargo a Max, y froto su frente con la de él.

—Hablare con él—Su voz titubeo, no porque no estuviera decidido, sino porque Max lo miraba con una extraña mirada.

—No son conocidos, ¿verdad?

—No.

—No son amigos

Alec se calló, mirando a su hermano extrañado, eso sonó mas como una confirmación que como una pregunta.

—Tienes la misma mirada que Hinata cuando mira a Naruto [*] —Comento sonriendo mientras las lágrimas dejaban de deslizarse pos sus ojos

—Max, ¿de qué hablas? —dijo totalmente extrañado, bajando lentamente a Max de sus brazos.

—Solo...no, nada—balbuceó, — ¿hablaras con él?

Alec junto las cejas preocupado, Max tenía aquella mirada que decía "logre que mi hermano se quede aquí"

—Max, lo siento—retrocedió un paso

—¡Alec!

"ahora te has ido"

—Max, prometo volver, por eso, necesito que permanezcas aquí, con Sebastian e Isabelle —Max fruncía el ceño lentamente, enojado— Te prometo que al volver, te presentare a Magnus Bane, y te contaré la relación que tengo con él

Max dejo de fruncir el ceño lentamente, viéndolo esta vez con una extraña decisión en su rostro.

Trato hecho—

"Dejando tu canción"

Alec sonrio, Max, había conseguido sacar un peso más de preocupación de sus hombros, y es que aquella expresión, era como si Max le dijera.

"Sé lo que son"

"Sé lo que son, y no me importa".

Es lo que hacia Max, sub darse cuenta, con su inocencia se replanteaba las cosas hechas con Magnus, si tan solo Magnus supiera de ello estaba seguro que querría aun mas conocer a Maxwell.

Sebastian ya había sacado su estela después de terminar oficialmente con las ventanas, dando por finalizada la conversación.

—Me dedicaré a salvaguardar la casa con Marcas

—Gracias

Alec ya estaba ya a medio camino de la puerta; volteo y miro a Isabelle que se hallaba ya aun lado de Max, verlos ahí, juntos, le causo un dolor, y era más probable que el no vuelva, miro a su hermano menor.

Tenía diez años la primera vez que cargo a aquel niño era un niño regordete, y llorón, pero no sabía describirles a su padres en ese entonces que tan feliz había sido cuando lo tuvo en sus brazos, tan frágil como un cristal, trago saliva, y miro a su hermana, tenía aquella mirada , aquella mirada que siempre compartían cuando uno de ellos salía a una misión cerró los ojos, y abrió la puerta finalmente, cerrándola detrás de él...

"¿Qué puedo hacer con este dolor?"


Max despego la vista de la puerta, y al bajarla vio un hilillo de sangre recorrer la muñeca de su hermana, ojala pudiera hacer un iratze, pero su madre había dicho que todo llegaba a su tiempo, la primera vez que le habia mencionado que quería intentar dibujarle una iratze a Izzy.

—Isabelle—Era la débil voz de Max que sonaba queda, por llorar tanto— Te sangra la muñeca

Fruncio el ceño preocupado al ver que Isabelle miraba su propia muñeca extrañada.

¿Que era lo que habia visto alla?

—Voy por mi estela. Regresaré en seguida y te ayudaré con las runas Sebastian.

—Me vendría bien algo de ayuda— asintió el — Las runas no son mi especialidad.

"¿qué canción debería cantarme a mi mismo?

Max siguió con la mirada a Isabelle levantarse e ignorar por completo aquel ultimo comentario dicho por Sebastian, escucho los tacones de Isabelle subir escaleras arriba, iba a sentarse donde había estado antes de que Alec e Isabelle llegaran, justo cuando se estaba inclinando, escucho los pasos de Sebastian acercarse, lo miro extrañado, escucho como el martillo era arrastrando y después levantado.

Su mano tembló ligeramente, viendo a Sebastian acercarse, algo en los ojos de Sebastian lo hizo estremecerse.

—¿S-sebastian?— soltó un grito ahogado cuando Sebastian lo tomo con uno de sus brazos rodeándole y cargándolo como costal de papas

Sus ojos se abrieron sorprendido, rasguño su brazo, asustado, algo no iba bien.

Lo dejo en la cocina, Max giro la mirada hacia su entorno, la ventana al exterior estaba abierta, y una de las repisas estaba hecha pedazos, como si alguien la hubiera roto para alcanzar la ventaba...y salir por ella, retrocediendo con aquella mirada negra que poseía sebastian encima de la de el, sentía una gran pesadez con aquella mirada fija en el, era diferente, diferente a la de estos últimos días, siguió con la mirada su brazo, donde tenía sujeto el martillo con el que hace unos momentos había tapizado la ventana, retrocedío y tropezó justo cuando el martillo paso enfrente suyo.

Solto un chillido.
— ¡Alec! — su grito fue opacado por la palma de Sebastian

Pero Alec estaba afuera, lejos

«¿Escala alguna vez la gente la torre de los demonios?»

Sentía nauseas, nauseas por que la mano su habla poseia una iratze, recien hecha, todo su pequeño temblaba, era absurdo relacionar aquella mancha que había visto, con eso, absurdo, absurdo

Sus labios temblaron a horrores, castañeando, apretando aquel soldado tan fuerte que sintió que la silueta del soldado se marcaba en sus pequeñas manos.

Recordó entonces, a Sebastian titubear con Alec con aquella daga. Subió la mirada lleno del mismísimo terror. No estaban a salvo, Isabelle, Isabelle, Isabelle

—¡ISABE— chillo, agachandose safandose por breves segundos del agarre de Sebastian, tiempo suficiente para arrastrarse , antes de ser jalado por el cuello de su camisa desde atrás y ser tirado de nuevo.

No quería morir.

"I hope your smiling down"

Miro la mano de Sebastian descender en cámara lenta, con lágrimas en los ojos, aquella fuerza que había usado Sebastian en Max para arrastrarlo, era, extrañamente fuerte, no era tonto...si usaba esa misma fuerza en el golpe...

"Ahora te has ido"

Maryse, su madre, sus oídos se llenaron de aquella canción de cuna, que había mencionado, había cantado a Alec, Isabelle y Jace. No queria verla llorar

Robert, que había reprendido a Alec por comprarle un comic/ manga en vez de un códice donde podría aprender cosas más productivas para un cazador de sombras en futuro, pero que al final de cuentas, había sonreído, y al siguiente día había estado todo el día con él en su oficina junto a Hodge pasando un buen rato, hasta que Max había cerrado sus ojos

"Realmente te has ido"

Alec, Isabelle y Jace, juntos en la habitación de Isabelle, en la cama, Jace leyendo en voz alta, Isabelle recargada en las piernas de Alec, y el en las de Isabelle, las sonrisas de los tres estaban ahí, plasmadas en su mente.

Clary, aquella pelirroja que le había enseñado a leer aquel comic

Y entonces, unos ojos amarillos llegaron a su mente. No eran los de Jace,

Estaba en el portal, mucho antes que los repudiados atacaran, habían llegado y Magnus se encontraba ahí, llevaba una camiseta blanca decorada con salpicaduras de color sobre unos pantalones multicolor, recuerda haber soltado una risita, y mirado a Maryse en busca de una respuesta, a lo cual solo ella, había negado con una sonrisa, habían estado ahí un rato, esperando a Clary, y había mirado fijamente a Magnus sin vergüenza alguna, sentía la mirada de un brujo, que miraba a su hermano, y a él con curiosidad, le había sonreído aquella vez que lo había pillado viendo a su hermano, y el solo había devuelto una sonrisa de medio lado

Miraba a su hermano con cierta extrañeza, incluso cuando aquel humo demoniaco junto a los repudiados había llegado de sorpresa, lo último que recuerda de él, es ver una expresión de alivio justo antes que él cruzara el portal.

Entonces, después de todo, había conocido a Magnus Bane.

Sintió como todo su cuerpo se sacudió y todo se nublaba. Max había muerto.


[*]: Hace referencia al manga / anime , Naruto

Nota: Es la penultima parte , se que mucho me pidieron otro final, pero...pueden matarme (?)

Debe de haber algun fallo por ahi, pero lo corregire después.

Bien anoche me dedique a terminar lo que restaba del capitulo, la canción que se menciona es

Smiling Down- One ok rock, deberian escuchar la letra con detenimiento.

Agradeceria también algun comentario, de consejos o yo que se(?), muchas gracias por dar seguimiento a este fanfic corta venas[?]

Gracias por seguir hasta aca 7u7