ENTRE EL NEGRO Y EL BLANCO, MEJOR GRIS
Capítulo V
Kagura se quedó inmóvil unos segundos, hasta que ese Nobuo la jaló para que se subiera con ella. Al llegar a lo más alto, todo se veía más mejor, y en esa oportunidad en que ella se distrajo, el aprovechó para rodearla con el brazo.
— ¿Crees... Que está bien esto?— Recargó su cabeza en él
— No lo sé— Respondió a secas— Pero yo planeo esperar lo que sea, y ahora me he dado cuenta que siempre lo he hecho así— La apretó más con si mismo
Esa chica no podía evitar sentirse confundida por lo que ambos chicos acaban de hacer, pero no podía evitar sentirse triste por alguna razón.
Kagura y Nobuo pensaban en la acción que el sádico había hecho antes de que se subieran a la rueda.
Pero la diferencia era que Kagura recordaba:
—Inicio de Flash back—
Hace un poco más de un año, en un festival organizado por el parque de diversiones, se encontraba una pareja, que de amorosa no tenía nada, era más bien contrincantes en ver quien era mejor qué quién y podía ganar más premios.
Al final ambos quedaron con el mismo número de premios. Se sentaron en una banca, algo cansados. Competir entre ellos sí que agotador.
—China eres buena contrincante, me gustas —dijo Sougo.
—También es agradable ganarte Sadist —contesto Kagura.
—Como me gusta que sepan lo que es mío y no se atrevan a tocarlo —exclamó Sougo mientras se ponía atrás de ella —Te pondré un collar de perro —. El joven le ponía un hermoso collar de plata, con un dije en forma de corazón con una piedra azul en el centro, que hacia resaltar el color de los ojos de Kagura.
Ella se sorprendió de la acción de él, al ver el collar que rodeaba su cuello, la ponía feliz, hace unas cuantas semanas decidieron que estarían juntos, pero no le dirían a nadie, ese era su trato.
Cuando Kagura termino de apreciar su nuevo collar, y Sougo se sentaba de nuevo en la banca. Ella aprovecho para recargarse en su pecho, él se sorprendió con esa acción y rodio a la chica con su brazo arriba del hombro y el otro tomándola de la cintura. Terminaron ese encuentro con un beso.
— Fin del flash back. —
Ambos tanto Kagura como Sougo recordaron ese momento, para él fue más difícil, porque apreciaba el collar y estaba sentado en el mismo lugar donde se lo dio. Los ánimos del capitán del Shinsengumi estaban por los suelos. Tenía su típico antifaz rojo puesto, cuando sintió una presencia sentarse junto de él, tal vez dos, pero eran sólo unas gafas.
— Mira Shinpachi lo que el gobierno hace con nuestros impuestos —dijo una de las presencias
—Si mal invierten —contesto Shinpachi
—Sí y ellos también lo mal invierten en novias nada femeninas
—Si, en novias que comen mucho y te podrían dejar en la ruina
—Pero bueno es decisión de cada quien gastar su dinero —dijo la presencia, levantándose de la banca —. Pero esa chiquilla regresaba con una muy linda y grande sonrisa desde hace un año, después de que salía; nunca supe la razón, pero ahora su motivo se fue y ya no sonríe así.
—Quien sabe que pasó Gin, mejor vámonos —exclamó Shinpachi empujando a Gintoki.
Okita se quitó el antifaz, "Si la Kagura tenía una sonrisa cuando regresaba de sus citas y lloro por él, eso significaba que todavía lo quería. Si no lo eligió entre nosotros, es porqué duda. Que tonto fui al dejarla ir." Pensó Sougo.
Salió corriendo en búsqueda de su amada china.
Se siente como si te hundieras, como si cayeras a un vacío sin fin... Duele, duele mucho, sobre todo cuando no haces un solo intento por salvarte...
Cuando dejas que todo ese dolor se albergue en tu pecho y te consuma aceptando que eres la víctima y que todo lo demás te hace daño...
No era la victima... Era quien hizo el daño, y se rindió en lugar de arreglarlo.
Sus pasos reflejaban decisión mientras se movía por el bullicio de personas tratando de ubicar a la chica que un día sin pedirle permiso tomo posesión de sus ojos, de su aliento, de su tiempo y de sus pensamientos.
La dueña de ese collar que justo ahora sostenía tan aferradamente entre sus manos. Tenía una decisión... Tomaría su mano y obtendría su razón para empezar de nuevo...
Por otro lado... Estaba ese paisaje que solo podía apreciarse en el punto más alto de aquel juego.
Había unos pulmones que tenía dificultad para aspirar el aire que es necesario para vivir. Aun así seguía haciéndolo a la vez que la dueña de esos pulmones se movía para rodear a ese chico con sus brazos...
Era un calor agradable el que emanaba, le dejaba un cosquilleo en su cuerpo pero... No hacía que el frio desapareciera.
—Isaburo me dijo que como ViceComandante tengo que hacer una misión importante mañana—. Rompió el silencio aquel peli azul.
Kagura giro su vista a él, su rostro se recargaba levemente en su pecho. La lucio seria, como siempre lo hacía, aun así no pudo sentir la seriedad en sus palabras...
¿Por qué decía eso?
—No...
—Saldré mañana—. Interrumpió el intento que ella hacía por decirle algo. —Y pasare mucho tiempo descuartizado personas...
El silencio se hizo presente. Kagura no tenía una palabra que decir, no sabía que palabra podía decir... Es más, ¿que esperaba el que dijera?
Fue cuando el chico la sostuvo de la barbilla, delineo sus pómulos con las suaves yemas de sus dedos suavemente y dibujo una sonrisa en ese serio rostro...
Una sonrisa vacía...
Él se acercó, su labio apenas tocaron los de la chica y se alejó.
"Ya entendí..." pensó Kagura.
—Nobuo yo voy a...
—Lo sabía—. Volvió a interrumpir y Kagura calló debido a la sorpresa. —Tu respiración quema cuando toca mi cara... Y tus labios me provocan ansiedad...
Kagura no decía nada, no podía.
—Lo que hice apenas hace un momento fue más por mi...—. Dijo él.—Es para marcar en mi memoria la sensación que tus labios me regalaron, para acariciarla y embriagarme en ella cuando mis labios te extrañen, en fin, cuando bajemos del juego habrá un sádico con un collar a tu espera... Lo que hagas después creo que es mejor que yo no lo sepa.
— ¡Nobuo!—. Exclamo Kagura.
— ¿Que?—. Pregunto como si nada
—Por... ¿por qué dices esas cosas?—. Pregunto cabizbaja.
—Por qué me mentí a mí mismo—. Contestó. —Soy un asesino y tú no me vez como tal, creo que eso es lo encantador de ti... Desgraciadamente, otro sádico asesino fue quien te encanto a ti
Kagura sintió como su pecho se contraía, pero le dolía aún más el pensar... El pensar cómo se debería sentir el, si para ella esas palabras dolían... ¿Qué tanto sufría quien las sentía?
Nobuo sonrió nuevamente, esta vez, rodeo a Kagura tan fuerte entre sus brazos dándole un suave beso en la frente.
—Te traeré donas de recuerdo—. Susurro.
Y entonces... Aquel juego comenzó a descenderlo de las alturas
El tiempo que tardó en bajar, Nobuo lo aprovechó para observar a Kagura de pies cabeza y notar esa ansiedad que la invadía. Por más que tratara no sentirse mal, aquello era algo que no pasaría simplemente con donas.
— ¿Estarás bien con él?— Preguntó ese chico— Es un patán y ambos lo sabemos muy bien
— No es como si fuera a dejarme ¿Sabes?— Ella continuó abrazándolo
— En parte me gustaría que dejarás de abrazarme, porque siento que será más difícil despegarme de ti... — Kagura lo fue soltando, sin embargo el la detuvo— Pero... Me es más difícil no aprovechar estos segundos
Una sonrisa nostálgica se dibujó en su rostro. Y por fin, descendieron, y aquella chica salió rápidamente, pero no había nadie. Bajó la mirada triste por ver que ese chico no estaba...
Volteó y una máscara de (esos de festival) la sorprendió haciendo que soltará un brinco y golpeara al responsable.
— ¿Que mierda te pasa china?— Sougo se quitó la máscara mientras se acomodaba la quijada
— Porque no eres como los otros chicos e intentas ser más... Más...— Esa chica se puso nerviosa
— ¿Cursi? Enserio crees que iba a venir con un gran ramo de rosas y te mostraría los fuegos artificiales mientras te digo lo insignificante que es medir el amor— Se rio y abrazó a Kagura y la elevó cargándola en su hombro
— Suéltame o te muerdo— Y sin decir más comenzó a morder a ese chico quien lanzaba insultos
Nobuo sólo los observaba, y un suspiro salió de él. Quería alejarse, pero a la misma vez observarlos e imaginar que era él. ¿Pero que más daba? Ella se veía feliz y eso era más que suficiente.
— ¿Dónde quieres que te ponga el collar?— Preguntó Sougo alzando una ceja
— En el cuello, ¿Dónde más retrasado?— Seguía forcejeando
— Me refiero a la cama o...
—¿Que clases de estupideces dices?— Esa Yato se enfureció más
Una espada voló hacia Okita, quien lo esquivo con astucia, la levantó y pudo ver una nota adherida a ella.
"Le haces algo y las próximas tripas que vea serán las tuyas, sádico"
Hizo bolita el papel y sonrió. Kagura le preguntó qué era eso y él le sacó la lengua en respuesta.
Kagura seguía forcejeando para que el capitán la bajara pero sus intentos no le hacían efecto, "creo que después de un año de relación se ha hecho inmune a mis golpes".
—Hey Sadist, ni creas que somos novios yo te terminé, TER—MI—NE, así que por favor bájame.
—Eso ya lo sé, no soy tu novio ni tu mi novia —dijo Sougo bajándola —Por eso creo que es mejor comenzar de nuevo.
Giro la cabeza de Kagura a una dirección, y señaló una caja grande (como de un metro de lado) café con una frase " Combustible de motor chino, altamente tóxico".
Ella sonrió al imaginar que su querido NO novio le tenía una sorpresa, salió corriendo hacia esa caja y la abrió. Cuando vio el contenido sus ojos brillaron, a Sougo le encantaba ver ese brillo índigo de la mirada de Kagura y más si era cuando estaba con él. La chica abrazaba la caja como si un peluche se tratase.
— ¿China quieres ser mi novia? Y que todo el mundo se entere —le dijo Sougo al oído.
—Te lo diré cuando terminé esta cantidad de sukonbu —respondió
—Respuesta incorrecta —dijo Sougo mordiéndole la oreja
—Está bien, SI —lo último lo grito como si su vida dependiera de ello.
Sougo sonrió mientras la dejaba de morder y le colocó el collar seguido de que en el cielo se formaba un mensaje "El Amanto del Clan Yato, de nombre Kagura es propiedad del capitán del Shinsengumi Okita Sougo".
La Yato sonrió, le causaba gracia lo tsundere que suele ser Sougo, pero eso a ella le encantaba.
—Kagura te amo, no vuelvas a hacerme esto por favor —dijo Sougo abrazándola mientras recargaba su cabeza en la de ella.
—Yo también te amo Sougo —expresó la joven de cabello carmesí, mientras lo abrazaba fuertemente y dejaba caer una lágrima de felicidad.
Concluyeron su declaración de sentimientos con un tierno y dulce beso.
FIN
N/A durante la escritura dudábamos si iba a ser Okikagu o NobuKagu, eran dos contra uno, yo soy fiel al Okikagu y fui yo quien las encamino al camino del bien (?).
Esperamos les guste, hay mucho amorsh para ustedes :D
Hay que darle consuelo entre todos a Nobuo :3
