¡Hola! Espero estén teniendo un muy bonito fin de semana :) lamento haber demorado, pero ya saben la escuela y las responsabilidades nunca se acaban jejeje.

Review time:

Cereza Prohibida: Hola bonita! Muchas gracias por tus palabras. Sí, los padres de Sky son unos autoritarios, (por ahí leí una vez que los habitantes de Eraklyon seguramente los consideran unos malos gobernantes xD) y realmente Bloom por el amor que le tiene a Sky hace lo sea por hacerlo feliz. En lo particular Miele se me hace un personaje con el cual se puede trabajar increíblemente y crear muy buenas cosas y cuando se junta con Flora hacen como un boom de maravillas, me gusta mucho la relación de ambas. Musa es la principal rebelde xD en primera y segunda temporada me encantaba su personalidad precisamente por eso, pero ahora creo que la han modificado, pero aquí trataré de seguir la original. Y Tecna, sé que si fue muy extraño imaginarla diciendo esas cosas, sin embargo cuando ella se enoja también tiene su carácter muy bien escondido. En fin, muchísimas gracias por leerme y espero te guste este capítulo :D

Luky01: Hola! Yo también adoro a Musa y a Helia, son mis grandes amores, jejeje. Bueno en lo particular si te quieres reír un buen rato si te la recomiendo. Y muchísimas gracias por tu review, espero leerte pronto! :D

Let's go.


La gente se la pasa diciendo cosas acerca de cómo debes comportarte y actuar con las personas que te rodean, debes decir eso, no debes hacer aquello. Pero quien en verdad nos conoce sabrá que seremos como queramos, no importa qué.

INCOMPATIBLE.

I

Musa miraba de arriba hacia abajo la residencia que a partir de ese día sería su prisión por quién sabe cuánto tiempo tomara el estúpido curso que, según ella, no le serviría de nada. Suspiró desganada.

— ¿Te la pasarás sólo viendo todo el día? Anda que yo igual tengo que irme —apuró Helia a su prima y ella rodó los ojos y lo miró burlona.

—Como si Fontana Roja estuviera lejos —dijo señalando la residencia que estaba contigua a esa.

—Sí pero yo ya debería haber entrado y sabes que no me puedo ir hasta que tú no entres, órdenes de tu papá.

Musa hizo un puchero y el chico se burló de ella, hacía mucho tiempo que no la veía actuar de una manera infantil tan abiertamente. Él estuvo a punto de decirle algo pero una voz los interrumpió.

—Hola, disculpen, ¿esta es Alfea?

Ambos se quedaron viendo a la muchacha. Musa no le vio con interés, en cambio Helia la detalló de pies a cabeza y le pareció muy bonita, no era más alta que su prima y su tez morena combinaba con su cabello chocolate, además sus ojos verdes hacían un juego perfecto con toda ella. La ojiazul se dio cuenta de que prácticamente Helia se la estaba devorando con la mirada, se rio bajito y se acercó a la chica pasándole un brazo encima de sus hombros.

—Soy Musa y él es Helia, mi primo. Y sí, esta prisión es Alfea.

La ojiverde la miró confundida — ¿Pri-prisión? ¿No era una academia?

Musa se rio, al parecer la chica era una inocente palomilla, nada comparada con las otras chicas con las que Helia había estado.

El chico suspiró acercándose a ellas —Disculpa a mi prima, es un poco inmadura —dijo mirando severamente a Musa quien sólo reprimió otra risa.

—Oh, por cierto me llamo Flora —comentó presentándose ante ambos y saludándolos de mano, mientras bajaba su mochila. —Creí que llegaría muy tarde, no sabía exactamente donde quedaba Alfea y todas estas zonas residenciales se parecen tanto que es imposible no confundirse entre una calle y otra.

— ¿No eres de por aquí, verdad? —preguntó la chica cantante.

—No, yo vivo a las afueras de la ciudad, en donde la civilización no es tan espectacular como aquí.

Ambos primos rieron, la chica en verdad era linda.

—Bien Flora —dijo Musa aun enganchada a ella. —Bienvenida a la civilización de los buenos modales y las zorras andantes.

—Musa —regañó Helia. —Es mejor que entren ya.

Él se acercó para agarrar la mochila de su prima que había sido botada por ahí y de pasó cargar la de la chica recién llegada que se sonrojó cuando él se acercó a ella; él subió los escalones de la residencia siendo seguido por ambas chicas y dejó ambos equipajes ahí para después tocar la puerta.

—Suerte a ambas —dijo sonriéndole encantadoramente a Flora quien se sonrojó un poco. Musa rodó los ojos.

—Adiós señor modales —se despidió Musa.

—Hasta luego Helia —dijo Flora y después agarró su equipaje, sin embargo sus nervios hicieron que se le resbalara de las manos provocando que Musa riera y Helia la viera con ternura. —Lo siento, soy un poco torpe.

Musa se agachó para ayudarle y meter las cosas que se habían salido de las bolsas pequeñas de la maleta —Ya vete, llegarás tarde señor puntualidad.

Helia fulminó con la mirada a su prima y se marchó apenas vio que la puerta de la residencia se abría y viendo como ambas chicas entraban, suspiró y caminó a la residencia contigua, a unos cuantos pasos y ahora él hizo sonar el timbre de ese lugar.

II

Una mujer de aspecto severo hizo entrar a Flora y a Musa en el lugar, se presentó como Griselda, la ama de llaves del lugar y asistente personal de la profesora que impartiría el curso.

—Da escalofríos —le susurró Flora a Musa y ella asintió dándole la razón.

Griselda las hizo pasar al comedor común en donde había otras tres chicas ahí. Musa se sentó al lado de una chica de cabello rosa y Flora se sentó en frente de ella, al lado de una pelirroja.

—La profesora en seguida se reunirá con ustedes, por favor eviten hacer desorden en sus primeros cinco minutos aquí —y terminando de decir eso, Griselda se retiró.

Un silencio sepulcral se hizo presente en el lugar y las cinco chicas sólo se miraban una a la otra.

—Bueno… —habló Flora muy tímida. —Soy Flora, ¿y ustedes?

—Yo soy Bloom —se presentó la pelirroja amablemente y la morena le sonrió. —Ella es Stella.

La aludida sólo alzó la cabeza a modo de saludo, ahora se arrepentía de haberle hecho caso a Bloom, pero debía esforzarse o al menos intentarlo para mandar al carajo a la resbalosa de Chimera junto con su madre.

— ¿Y qué les gusta hacer? ¿Saben cocinar? ¿Les gusta la jardinería? ¿Han escuchado del programa de plantar árboles?

—Una pregunta a la vez Flora —la voz de una mujer más grande se hizo presente y todas se pusieron atentas pues adivinaron que ella era la profesora, se veía amable pero también severa. Estaba canosa lo cual indicaba que su edad ya estaba avanzada pero aun así parecía que tenía una energía espectacular. —Mi nombre es Faragonda y seré su profesora en todo el curso. Sé que tienen ganas de conocerse y lo harán haciendo poco a poco en todo este tiempo que estaremos juntas.

—La gran familia feliz —susurró Tecna y Musa le sonrió en complicidad.

La profesora Faragonda comenzó a dar algunas instrucciones y les dijo que su primera actividad sería presentarse ante las demás.

—Después jugaremos con plastilina y tomaremos la siesta como niñas de kínder —fue Musa quien esa vez le susurró Tecna y ella sonrió por lo bajo.

—Bien Flora, ya que llegaste muy animada serás la primera —indicó amablemente Faragonda.

Flora se levantó de su asiento un poco torpe y tímida sonriendo a las demás para después hablar —Bueno, mi nombre es Flora Linphea.

—Hola Flora —saludó Stella con un tono típico de aquellos que se presentan grupos de doble A. Las demás rieron ante tal acción.

—Tengo diecinueve años —prosiguió la morena. —Estoy aquí porque prácticamente soy muy torpe haciendo cualquier cosa que quiera, tampoco soy buena cocinando y en verdad quiero aprender, me gusta el rosa y adoro las plantas.

—No se nota en tu nombre —se burló la rubia presente y Bloom le dio un codazo, Flora se apenó un poco y se sentó.

Faragonda le sonrió y le dio la bienvenida —Ya que Stella muere por hablar será la siguiente.

La susodicha se levantó de su asiento en pose altanera mientras Tecna y Musa rodaban los ojos ante tal acción —Claro, yo soy Stella Solaria, ya saben una de las empresas más importantes a nivel internacional. Tengo veinte años, me gusta el naranja y estoy aquí porque mi papá tiene una zorra como novia la cual tiene una mini zorra como hija y la odio y Bloom me convenció de venir aquí a aprender a no ser una zorra como ellas —terminó, sonrió y se sentó.

—Muy lindo Stella, pero una señorita no utiliza la palabra "zorra" tres veces en una misma oración. Tecna.

La pelirrosa se levantó con fastidio —Tecna, diecinueve años, morado, informática, me obligó mi madre, odio al mundo —se sentó y Musa rio con ganas.

Faragonda suspiró, esas chicas parecían más difíciles que las anteriores —Musa.

—Bueno, ya dijo mi nombre. Tengo dieciocho, me gusta el rojo y soy cantante. Mi papá odia eso y estoy aquí por un estúpido acuerdo que hice con él, digámoslo así y dejémoslo así.

La profesora sonrió, el padre de la chica ya le había dicho lo difícil de carácter que ella era y ahora lo notaba —Finalmente, Bloom. Tus suegros me han contado maravillas de ti.

La pelirroja sonrió amablemente —Soy Bloom y tengo veinte años, me gusta el azul y adoro pintar. Estoy comprometida con Sky Eraklyon, y bueno… sus padres piensan que debo aprender a ser una esposa perfecta para él y por eso estoy aquí.

—Qué horror —le dijo Musa y Bloom le dio una media sonrisa indicando que estaba de acuerdo con eso.

Faragonda suspiró como por milésima vez en esa presentación, sería un curso muy estresante.

III

— ¿Cómo es que te comprometiste con Eraklyon? Escuché que Erendor hacía fiestas de alcurnia para que su hijo conociera a alguien a su nivel —preguntó Tecna acomodándose en la parte alta de la litera que compartiría con Musa.

—Lo conocí en un museo, yo llevé mi primera pintura a exhibición y ahí estaba él, suena tonto y muy cliché pero fue amor a primera vista.

—Yo lo llamaría ñoño —dijo Stella acomodándose en la única cama que era individual, pues el cuarto en donde estarían durmiendo la conformaban dos literas y una cama sola.

—Pero debió ser muy romántico porque ambos son de mundos diferentes —animó Flora a la pelirroja que le sonrió.

— ¿Y ustedes tienen novio? —preguntó Bloom.

—Nah —dijo Musa siendo seguida por varias respuestas negativas. —Los hombres de ahora son unos machistas de mierda.

—Y sólo les interesa hablar de ellos mismos, y la mayoría de sus temas de conversación son de cuánto ejercicio hacen y cómo adoran sus enormes músculos.—agregó Tecna.

Flora se sentó en la orilla de su cama y vio a Tecna sorprendida — ¿De verdad los chicos aquí son así?

— ¿Acaso vienes del cerro? —preguntó Stella al ver la reacción de la morena.

—Pues no exactamente de un cerro, pero sí de las afueras de la ciudad, en donde existen los toques de queda y todo el mundo se conoce.

Bloom, que estaba en la cama de arriba de la litera que compartiría con Flora se asomó para verla —Eso suena fantástico, como en las películas de hombres lobo y todo eso, debe ser genial conocer a todos.

—Pues ni tanto —mencionó Flora divertida. —Siempre es la misma gente, así que no hay nada novedoso y a la larga aburre.

—Suena escalofriantemente divertido —completó Stella mientras las demás reían.

—Sé que nos llevaremos bien, quizá tengamos caracteres muy diferentes y pesados, pero hay que hacer lo mejor para que seamos buenas amigas —propuso Bloom, Flora asintió animada y Stella le dio el avionazo. Musa y Tecna sólo sonrieron, la primera agradablemente, la segunda no tanto.

—Lamento si no salto de gusto —dijo Tecna. —Nunca he sido buena en cuanto a relaciones de humanos se trata.

Musa se rio — ¿Y con qué tratas?, ¿con gatos?

—Computadoras y libros electrónicos.

Stella suspiró —Muy interesante, señorita informática.

—Dijiste que tu mamá te había obligado a asistir a Alfea —dijo Flora incitándola a la conversación.

La pelirrosa hizo una mueca, pero las chicas le habían agradado, no tenía nada de malo contarles —Mi mamá se la pasa tratando de presentarme hombres guapos, atléticos y todo lo estético. Sin embargo siempre son pláticas vacías y llenas de pilates, luego tratan de envolverme en sus brazos y llevarme a la cama…

—No suena tan malo —dijo Bloom.

—Después de que ya llevaron a la cama a mi mamá —terminó de contar la chica riéndose al final al ver la cara de las cuatro acompañantes.

—Júralo —Musa la miró con burla y con incredulidad.

—Te lo juro.

Las otras chicas hicieron muecas de asco.

— ¿Y tu papá? —preguntó Flora un poco dudosa por si la pregunta estaba fuera de lugar.

—Oh, él ahora no se encuentra en el país, es un talentoso programador y es muy buscado por las empresas así que siempre está trabajando. Mi madre estaba harta de que él le pusiera más atención a cómo funcionaba la tostadora que a ella envuelta en un babydoll, así que simplemente ella buscó compañía y atención… sexual. Cuando mi papá lo supo se fue de la casa, de eso ya más de cinco años.

— ¿Aún sigue casada con tu papá? —preguntó Musa.

—Sip, y él sabe todo lo que ella hace, la conoce. Pero es muy orgulloso para llegar decir lo siento y arreglar las cosas. Así que deja que mamá… bueno, haga lo suyo.

—Guau —musitaron las cuatro chicas al tiempo.

IV

—Bienvenidos a Fontana Roja, chicos —dijo un hombre alto, fornido y de tez morena. Muy atlético y con cabello trenzado. —Mi nombre es Nabú, no harán falta las cordialidades, así que háblenme de tú. El propósito de este curso es encontrar el camino de Iluminarium, este término no es nada más que algo para abreviar que tanto la mente como el cuerpo serán uno mismo. Cuando este curso termine notarán una diferencia en ustedes. Ya que este curso es intensivo seremos muy pocos, así que la habitación que usarán está en el primer piso, segunda puerta de la izquierda, vayan y acomoden sus cosas. Los demás llegarán en cualquier momento.

Los ahí presentes hicieron caso y se dirigieron a ese lugar.

—Oye viejo, gracias por no abandonarme —le dijo Helia a Brandon, quien aceptó la invitación del primero después de contarle el desastre que había sucedido la noche anterior.

—Para eso están los amigos, aunque me pregunto quiénes serán los demás que vendrán.

Helia subió y bajó los hombros restándole importancia y se dejó caer en una de las amplias camas que conformaban la enorme habitación.

—Esto es más grande que mi casa, hermano —mencionó Brandon recorriendo con la vista el lugar, realmente era grande, habían seis camas individuales ahí, con su respectivo espacio y además un bonito balcón. —Oye, desde aquí se ve el patio trasero de Alfea.

Helia salió y divisó que su amigo tenía razón, aunque eso le dio mala espina.

—Nabú mandó hacer este balcón cuando su chica estudiaba en esa academia —una tercera voz se hizo presente. —Así él podía verla porque a ella le gustaba ejercitarse mucho.

—Hombre, ese Nabú es un pervertido —se rio Brandon y Helia ya sabía lo que le daba mala espina, sólo esperaba que Musa no hiciera alguna locura como salir desnuda a ese jardín para que todos la vieran.

—Y tú eres…

—Soy Riven, amigo de Nabú desde varios años —se presentó un chico de cabello magenta y ojos extrañamente púrpuras, a simple vista se notaba que era un tanto fanfarrón.

—Genial, yo soy Brandon y él es Helia —el castaño estrechó la mano del magenta y su amigo repitió su acción.

—Oh, se conocen entre ustedes —atinó a decir Riven.

—Sí —asintió Brandon. —A este chico su tío lo envió para acá, así que vine para que no se deprimiera demasiado.

Ambos rieron y Helia permaneció serio, no es que no le agradara, pero él siempre era sí con la gente que recién conocía.

Riven iba a hacer notar eso cuando la puerta de la habitación se abrió y dejó entrar a dos chicos más.

—Hola —saludó tímidamente un chico de gafas. Su amigo también saludó un poco más alegremente.

— ¿Sky? ¿Qué haces aquí? —fue la pregunta que Riven hizo. —Escuché que te vas a casar, deberías estar preparando eso en lugar de estar aquí.

—No te incumbe, Riven —Sky y Riven no llevaban mal, simplemente siempre habían sido competitivos el uno con el otro, pero a pesar de eso se estimaban y se ayudaban mutuamente cuando estaban en dificultades.

—Déjame adivinar, tu novia está en Alfea —Riven dio en clavo y Sky rodó los ojos.

—Mis padres dicen que es necesario —mencionó molesto el rubio. —Mi madre me contó de este lugar y ya que está al lado de Alfea pues, nada perdía.

—Y trajiste a tu guardaespaldas —el de cabello magenta señaló al chico de gafas. —Espero no te desmayes con el entrenamiento Timmy. Nabú es exigente.

—Si bueno, hola. Soy Brandon, él es Helia —interrumpió el castaño saludando a los recién llegados.

—Es un placer —saludó Timmy, a pesar de que los demás eran delgados, este chico estaba realmente flaco, Riven siempre lo molestaba diciendo que era un fideo y que no tenía gran condición física.

Sky, Riven y Timmy se conocían debido a que habían estudiado en los mismos colegios desde la escuela primaria hasta la preparatoria, después de eso los caminos de los tres se fueron en distintas direcciones. Timmy había ganado una beca para estudiar informática y ciencias aplicadas a ésta en el extranjero debido a su gran inteligencia, Sky debía concentrarse en los cursos especiales para atender la empresa de sus padres y Riven, bueno, a él no le gustaban los estudios, no era malo en ello, de hecho era muy inteligente pero quiso enfocarse en otra cosa y comenzó a trabajar en talleres mecánicos y bares.

En cuanto los otros dos. Brandon también trabajaba como chofer de los señores de la casa que estaba cerca a la de Helia y Musa, fue por eso que ambos lo conocieron y, a pesar de su estatus social y de lo que la familia con la que el castaño trabajaba dijera, ellos se llevaron muy bien. Helia había estudiado arte, y sabía hacer varias cosas, pero adoraba pintar bocetos. Era un artista al igual que Musa, simplemente él era más anónimo pues no le gustaba estar rodeado de gente, y a pesar de que sus obras eran famosas nadie sabía que él las elaboraba.

Un golpe interrumpió una plática amena que se había comenzado acerca de lo que hacían. Entro una chica morena de cabello chino y rebelde, al parecer Aisha, la famosa chica de Nabú.

—Veo que se instalaron, me parece bien chicos.

—Gracias Layla —dijo Riven a modo de saludo.

— ¿Layla? ¿No tu nombre es Aisha? —preguntó Timmy confundido.

Ella entró a la habitación con toda confianza, no le daba pena estar entre hombres, todos sus amigos lo eran y se llevaba así de brusco con cualquiera, le divertía.

—Sí, soy Aisha, pero de pequeña había un personaje mítico que se llamaba Layla y me parecía mucho a ella, así que me empezaron a llamar así, es más fácil de decir que Aisha.

Ellos asintieron dándole la razón.

— ¿Cuándo empezaremos? —preguntó Sky un tanto ansioso.

—Tranquilos caballeros, el día de hoy sólo les explicaran las actividades del curso, después ustedes pueden conocer la residencia, mañana comenzará la tortura.

— ¿Tú también nos darás clases? —preguntó Brandon incrédulo.

Layla rio —Ni que tuvieran tanta suerte amigos, yo doy clase de acondicionamiento físico en Alfea —la morena hizo un movimiento con la cabeza para que la siguieran a la terraza en donde se asomaron y vieron a las chicas recorriendo el jardín. —Siempre es bueno que una señorita tenga una mente y cuerpo sano.

—Oh, miren a esas nenas —dijo el castaño con toda intención y Layla le dio un manotazo en la cabeza.

—Le diré a Nabú que sea más estricto contigo, esto fue una prueba hombres, vi su mirada lasciva en las niñas. Aprenderán también a respetar a las damas.

—Eso no venía en el programa —se quejó Riven y ahora él recibió el manotazo de la chica.

—Muy gracioso —dijo volviendo a asomarse. —Aún no las conozco, pero con lo que me ha contado Faragonda serán unas chicas difíciles de controlar. Escuchen bien chicos, no quiero verlos aquí asomados como moscas viendo a mis chicas mientras ejercitan sus traseros.

Sky y Brandon rieron.

—Nos negarás esa diversión, eres mala Layla.

—Si te veo asomado aquí mientras estoy con las chicas te arrancaré las bolas, eh Riven. Advertido, al igual que los demás.

Diciendo eso salió del lugar dejando a los chicos ahí, dos de ellos seguían asomados viendo algo interesante.

—Vamos Timmy, no quieres que Layla se enfade contigo —dijo Sky al percatarse de que el chico estaba interesado en las muchachas, él había divisado ya a Bloom y al verla se sintió más aliviado, tal parece que se estaba llevando bien con sus compañeras y Stella estaba con ella.

—Es que me parece conocer a la chica de cabello rosa —dijo el chico de gafas ajustando estas.

—Después la conocerás —declaró Riven. —Me parece que Nabú y Layla organizan un campamento de una semana y nos llevan juntos.

— ¿En verdad? —preguntó Helia, interesado.

—Claro, eso es en la tercera semana, creo. Ahora ya vamos, si Layla vuelve y nos ve aquí todavía nos arrepentiremos.

—Muy tarde Riven, nos han visto —comentó Brandon riendo.

V

Las chicas recorrían el enorme jardín que tenía la bonita residencia, Flora era la más encantada de estar ahí pues habían muchísimas plantas de interés.

—Este lugar es como un paraíso —comentó la chica de ojos verdes animada.

—Un montón de plantas no son interesantes —dijo Stella con desdén.

—No seas grosera rubia, Flora tiene razón —comentó Musa haciendo que la chica de cabello dorado se molestase y refunfuñara. Volteo a algo que sí le llamara la atención y vaya que algo lo captó.

Stella sonrió y llamó a las demás —Tenemos compañía, Romeas.

Todas vieron a donde Stella y se empezaron a reír entre ellas.

—Grandioso, testosteronas al ataque —dijo Tecna restándole importancia al asunto y volviendo a recorrer el jardín.

—Son guapos —declaró Stella.

—Ese es Sky, oh cielos —Bloom alzó una mano para saludarlo y desde el balcón su prometido la saludó.

—Oh, ese es tu novio, han de verse maravillosamente juntos —dijo Flora acercándose a la pelirroja y tratando de ocultar su nerviosismo al sentir una penetrante mirada azul sobre ella.

—Qué divertida se están dando viéndonos desde allá —comentó Musa al ver que su primo no apartaba la mirada de la morena ojiverde.

Tecna suspiró fastidiada, ahora resulta que en la casa de al lado vivían un montón de chicos que seguramente tenían pósters de modelos en tangas —Me largo —se encaminó a la entrada de la casa dejando a las otras cuatro chicas viendo a los musculosos de al lado.

—Yo te acompaño —le dio alcance Flora cuando sus nervios la traicionaron y no quiso hacer nada torpe frente al chico que había conocido hacia unas horas, sin embargo no todo salía como quería y casi llegando a la puerta no se fijó en una manguera enrollada y tropezó con ella captando la atención de las demás chicas y también de los que las veían.

— ¿Estás bien? —preguntó Bloom ayudándola.

Ella asintió con la cara sonrojada y sonrió tiernamente —Soy un poco torpe, lo siento.

— ¿Un poco? Niña, eres la reina de la torpeza, cualquiera hubiera visto eso a distancia —se burló Stella abiertamente, incluso los chicos habían podido escuchar aquel comentario, causando que Flora se apenara aún más.

Musa refunfuño —A ti nadie te pidió opinión, rubia, cállate —le gritó Musa quien también había ayudado a la chica.

— ¡Para de llamarme rubia, tú, cantante de quinta!

La peliazul en una reacción rápida agarró un poco de tierra que estaba junto a la manguera con la que Flora se había tropezado anteriormente y se la arrojó a Stella. Bloom predijo que algo malo podía pasar y se paró frente a su amiga.

—Cálmate —le dijo antes de que ella pudiera saltarle encima a Musa.

La chica de cabello de oro iba a replicar cuando una voz más madura se escuchó. Era Griselda — ¿Qué rayos ocurrió aquí?

Stella señaló a Musa —Al parecer alguien no le enseñó modales a esta tarada.

— ¡No te metas conmigo! —gritó la cantante.

— ¡Basta! Stella vaya a limpiarse, Bloom, Flora váyanse también —giró a ver a la chica de cabello azul. —En cuanto a usted, estará castigada y viendo que le gusta jugar con la tierra del jardín será la encargada de limpiarlo cada dos días a partir de mañana ¿Quedó claro?

Musa abrió la boca para replicar pero la cerró rápidamente cuando en un vistazo rápido vio a Helia con una cara que significaba que estaba totalmente enojado con ella, ¿qué culpa tenía? Stella había comenzado con sus horribles actitudes. Sí, ella era grosera, pero la rubia definitivamente era una persona que criticaba a todos sin antes ella verse sus propios defectos que eran varios según ella. Quiso no pelear más por ese momento y se cruzó de brazos aceptando el castigo impuesto. Griselda al ver que no habría más discusión se fue dejándola con un gran coraje en su interior; la chica pateo la manguera cercana como si ella hubiera tenido la culpa de aquello. Miró de nuevo al balcón viendo como todos habían visto el show que había protagonizado, roló los ojos y entró a la residencia azotando la puerta.

Los chicos entonces se retiraron del balcón. Helia se quedó pensativo, al parecer Musa tendría más problemas de los que pensó, era su primer día y ya había peleado con alguien e incluso la habían castigado, no sabía qué hacer. Acusarla con su padre no era en definitiva una opción, él había prometido cuidarla, pero no podía traicionarla contándole detalle por detalle a Ho-Boe. Sólo esperaba que las cosas se solucionaran.

—Esa chica realmente tiene carácter —dijo una voz que lo sacó de su trance, la de Riven.

—Y que lo digas —apoyó Brandon, quien ya conocía a la chica y sabía que le sería difícil la convivencia en aquel lugar. —Sin embargo la otra chica también merecía un castigo, fue muy grosera con la que se cayó.

— ¿Te refieres a Stella? Ella siempre ha sido así —informó Sky.

— ¿La conoces? —preguntó Helia interesándose en la que podría ser una nueva rival para su prima.

—Es la mejor amiga de su prometida —contó Riven. —Es una niña mimada y de dinero, creo que la peliazul sólo la puso en su lugar.

—Pero ya conoces a Stella —se integró Timmy a la conversación. —Es muy rencorosa, seguramente se va a vengar. Antes no era así, pero dio un cambio sorprendente este último año.

Helia torció los labios, sería mejor mandarle un texto a Musa previniéndola y advirtiéndole que no quería enterarse que se metía en problemas nuevamente.