Saludos, les dejo el tercer cap de "Speed and Friction"
Free! no me pertenece.
"Sirenas y Rock"
"faltaban 5 minutos para las 12, sentía su aliento golpear mi rostro mientras me pedía la última pieza de la noche arrodillado frente a mí, era tan hermoso, sus enormes brazos contra mi cuerpo, hundiéndose, rasgándome, su voz despedazando mi paciencia, era el príncipe más hermoso que mis ojos contemplaran jamás, corrí despavorido, pronto me convertiría en sirena de nuevo, al menos eso me dijo mi hada madrina"
Haruka despertó en medio de la noche, confundido, "QUE MIERDAS ACABO DE SOÑAR" pensó mientras se metía en la regadera.
Ya no era el ogro Yamazaki.
Para empezar, si, tal vez haya SouMako en la historia, pero el fanfic terminará en SouHaru, en fin, les dejo el tercer cap. :)
Yamazaki caminaba como el puto amo del universo, tenía en sus manos los boletos de su banda favorita "Nada puede arruinar mi día" pensaba mientras caminaba hacia la estación del tren, estaba un poco cansado por que recién había terminado su jornada laborar de medio tiempo en el café sin embargo lucía radiante, fresco, como si acaba de despertar de una siesta de 12 hrs seguidas. Todo lo tenía planeado, había reservado en un lugar bonito para llevar después del concierto a Makoto, una botella de champagne, en su mente había planeado todo, no había cosa que intentara hacer que no le saliera bien, tenía suerte, inteligencia y había sido bendecido por todas las deidades del universo con un físico que parecía hecho a mano por los mismo ángeles, estaba en su genética, sus ojos eran del color perfecto entre el cielo y los mares, su piel de porcelana y una sonrisa que podía darle un sentido a la vida de cualquier alma miserable que se atreviera a enfrentarse a la hermosa mirada de Yamazaki.
A pesar de ser hora pico encontró lugar en el tren mismo lugar que cedió momentos después a una anciana, se bajó en la estación que lo conectaba con el departamento de Mako, los vecinos lo conocían, saludó amablemente a las personas a su paso, tocó el timbre, La sonrisa cálida de Mako se asomó inmediatamente por la puerta.
-Adelante –
-Mako, hay algo que quiero decirte dijo – mientras besaba en la mejilla al castaño. Lo rodeó con sus brazos -Todo está bien? - preguntó intrigado, Makoto se veía ansioso, lo sabía por que aún no respondía a su abrazo.
-Si, bueno… este… me iré el fin de semana a Iwatobi, mis hermanos se gradúan de la escuela, pasaré una semana allá.. me preguntaba si.. quisieras ir conmigo – Souske respiró profundamente, recordó que no podía tomarse unos días en el trabajo y además necesitaba el dinero.
-Lo siento Makoto, no puedo ir a Iwatobi -
-No te preocupes, solo quería invitarte, sabes que no lo nuestro no es formal, tampoco te sientas presionado - Makoto hundía su rostro avergonzado en el cuello de Souske. -Qué me querías decir? –
-No nada, - Souske no mencionó nada acerca del concierto, no quería que Makoto se sintiera comprometido a quedarse, al final de cuentas se trataba de su familia, tampoco pudo evitar sentirse un poco triste por la idea de no ir con él.
-Quieres ir a cenar Souske -
-Si - contestó mientras ponía una de sus mejores sonrisas en el rostro, caminaron a la par, parecían parte del elenco de algún drama famoso, robaban miradas y suspiros, cuadras después Makoto sujeto a Souske del brazo, le gustaba, le gustaba como olía, le gustaba su sonrisa, esos gestos cuando disfrutaba de una buena comida, Sou acarició la melena oliva y salieron hacia un restaurant cercano a la estación del tren, apenas iniciaba la semana, al parecer Makoto tomaría el tren el miércoles, trató de disfrutar lo más que pudo ese día con Makoto, se disculpó anticipadamente por no poder ir a dejarlo a la estación "Está bien, no hay problema" dijo Makoto besándolo a los labios. Ese día caminó un poco decepcionado al tren, obviamente las cosas no salieron como el lo quería, de regresó en el tren estaba saturado, la gente se aproximaba una contra la otra en una mezcla de gritos, calor y sudor, "es horrible", se sintió sofocado por un momento observó una delgada figura llena de sufrimiento ser oprimida entre un caballete y un señor obeso. Sintió ganas de carcajearse al ver el rostro de Haruka, lleno de sufrimiento, su rostro decía "quiero morir a como dé lugar", como pudo se coló más cerca, quería ver el sufrimiento en alta definición, apreciar al pequeño delfín en su momento de agonía. Souske parecía divertirse de lo lindo. Haruka sudaba y una parte del caballete se encontraba hundida en su costilla derecha ocasionando un gesto de dolor que a ojos de Souske parecía divertido, con la mano libre se sujetaba como podía del tubo del tren. El señor obeso se encontraba pegado a un costado del cuerpo del moreno, aprovechando el menor movimiento para rozar las caderas de Haru con su ingle. Souske arqueó una ceja al ver las intenciones del señor, una enorme mochila pendía del brazo de Haruka por lo que no podía moverse, Souske se acercó a la parte trasera del señor, casi en el oído del pervertido con sobrepeso preguntó.
-Nanase, te encuentras bien? -, el cuerpo del señor obeso se tensó al ser descubierto en medio de su acoso y se separó del cuerpo de Haru quien veía con ojos de agradecimiento a Yamazaki.
-Si gracias – Aún no hay una tonalidad de rojo para describir el rostro de Haruka en ese momento. El señor obeso abrió espacio alejándose de Haruka. Yamazaki le quitó la mochila a Haru. -No tenías por que hacerlo – dijo quejándose el más pequeño.
-Nanase tienes que tener un poco más de malicia, no todas las personas son buenas como Makoto - Souske se colocó de manera estratégica para rodear a Haru, quedando frente a él, observó el delicado rostro de Haruka, sus labios pequeños y gruesos, el cabello pegado a la frente por el sudor y un rubor carmín en las mejillas, se mordió los labios, no dijo nada más. avanzaron en silencio durante las siguientes estaciones, poco a poco se vaciaba más el tren, al final lograron salir al exterior. Haruka sentía su corazón latir con fuerza. Agradeció a dios cuando llegaron a su estación, se separó rápidamente de Souske.
-Ya puedes darme mis cosas - dijo seco Nanase.
-Apenas y puedes con el caballete, no creo que puedas subir los 4 pisos de tu edificio con todo eso, - hizo un movimiento con la mano señalando el gran tamaño del caballete. -A todo esto ¿por qué traes un caballete, no se supone que estás de vacaciones?–
-Fui a pintar unas cosas, era necesario que lo llevara - dijo mientras avanzaba.
-Qué pintaste? -
-Unas cosas.- Haruka se había resignado a la compañía de Yamazaki, vio el rostro de molestia de Souske con su última respuesta, respiró profundamente -Habrá una exposición universitaria el fin de semana - dijo mirando al suelo.
-Suena bien –
-Si quieres puedes ir –
-A que hora es y en donde?
-Estará todo el dia sábado, habrán 2 cuadros míos y unas fotografías. – Souske recordó acerca de los boletos que traía en el bolsillo de la chamarra.
-Que harás después de la exposición - Sería una lástima no ir al concierto, recordó la última vez que desayunó con Nanase. "No estuvo nada mal" a decir verdad se la había pasado muy bien con él.
-Nada, supongo que regresar a mi casa a dormir - dijo sin mucho interés.
-Qué te parece si voy en la tarde a tu exposición y después vamos a un concierto-
-concierto de qué? - dijo mientras abría la puerta de su departamento
-Tú no preguntes y ven conmigo -
-Si, pero yo pago mi boleto -
-Ya los tengo, no será necesario -
-Quieres cenar algo? – preguntó Haruka desde la cocina.
-Gracias pero no, acabo de cenar con Makoto- Haruka pudo apreciar la sonrisa que tenía Souske cuando mencionó a su amigo. Sintió una fuerte punzada en su pecho. Se lavó la cara para limpiarse el sudor y sirvió 2 vasos de té helado.
-Gracias por rescatarme del pervertido - dijo mientras le daba el vaso a Souske.
-Me pregunto hasta dónde hubiera llegado si no hubiera estado ahí?- dijo burlándose.
-Tampoco te tomes mucha importancia, si no me movia era por la cantidad de cosas que llevaba - gruño el moreno mientras se desparramaba en su sofá.
-Bueno entonces… el sábado - Se despidió Souske con una palmada en la espalda de Haruka. Nanase durmió como Ángel esa noche, sin soñar con príncipes u ogros.
La semana trascurrió sin mucha relevancia para Haruka, dedicó sus días en la mañana a someterse a sádicos entrenamientos de natación y por las tardes a terminar los cuadros en los que estaba trabajando, no tenía tantas expectativas acerca de la exposición por que habría mucho más cuadros además de los suyos, recordó su última escena vergonzosa que presenció Yamazaki, definitivamente dios conspiraba en su contra y cada que lo hacía Yamazaki estaba de testigo de todas y cada una de las sandeces que le sucedían. Sabia que Makoto estaría en Iwatobi el fin de semana, Haruka tenía la teoría de que había una parvada de cuervos volando con violencia en su interior, a veces se tranquilizaban, pero cuando se trataba de Yamazaki, emprendían un vuelo violento ocasionando que dijera idioteces o que enfatizara las que le sucedían al momento. "Malditos cuervos" pensó el viernes por la mañana mientras flotaba contemplando el techo de la alberca, su entrenador parecía tener la misión de extraer todas las fuerzas del cuerpo de Nanase, drenar hasta la última gota de la juvenil energía y vigor del moreno y al final de los entrenamientos no quedara nada más que dolor en su cuerpo. Llegó por fin el día tan deseado por Haruka, con ello iniciarían las vacaciones "reales" pensaba Haruka, ya que las últimas dos semanas de vacaciones las había dedicado enteramente a su proyecto en la exposición y entrenamientos, al fin tendría una pausa para zanganear. Le había mandado a Yamazaki la dirección de la galería con anticipación quien juraba estar ahí a las 6 pm. Él llego a las 5 ya que a pesar de no estar involucrado en la organización, le habían solicitado que el presentara sus obras. Casi eran las 7 y no había rastro de Souske en la galería, lo buscaba insistentemente con sus ojos, pero no lo veía por ninguna parte "Imbécil Yamazaki" pensaba una y otra vez, dieron las 8, Haruka tomó su bolso y agradeció a los organizadores con la promesa de que volvería a participar si se le solicitaran. Salió de la galería caminando con lentitud, los cuervos graznaban burlonamente en su interior.
-Nanaseeee!- El buen Yamazaki lo sujetó del hombro, los cuervos iniciaron un vuelo agresivo en su interior. Cerró los ojos ante el tacto del mas alto.
-Hola-
-Perdona Nanase, en el café no llegaba la persona que me iba a relevar y tuve que quedarme más tiempo – Haruka volteó viéndolo a los ojos – de verdad lo siento – Souske clavó sus gemas aguamarina en las azules de Nanase, se contemplaron durante algunos segundos.
-Está bien, no hay problema – "malditos cuervos" pensó Haruka mientras abrazaba su estómago intentando calmar esa furia que se desataba en su interior, con un volcán en erupción, como un iceberg despedazándose poco a poco . Yamazaki parecía cansado, el sudor de su frente indicaba que venia corriendo, sin perder el porte, se limpió la frente en un gesto que a Haruka se le antojó sensual. -Ten – dijo Haruka entregando una botella de agua nueva.
-Gracias Nanase - bebió un poco de agua – el concierto es a las 9, podemos ir al lugar o quieres hacer algo antes –
-No está bien, si quieres vamos - se dirigieron a la estación más cercana después de transbordar en 2 ocasiones y con la promesa de que "no faltaba mucho" llegaron a un pequeño lugar. Entregaron los tickets en la entrada, el lugar estaba lleno, los oídos de Nanase zumbaban por lo fuerte de la música, el calor era agobiante. Souske despareció por unos momentos, regresó con dos pintas en sus manos.
-la banda que vine a ver empezará a las 9, podemos buscar un lugar en la barra mientras esperamos – gritó Yamazaki a su oído mientras le daba un vaso de cerveza.
-Está bien - Haruka dio un trago a la cerveza, Yamazaki lo vio por el rabillo del ojos.
-Y cómo te fue en la exposición –
-Bien, de hecho se vendieron mis cuadros –
-eso es muy bueno Nanase, quiere decir que tienes talento –
-Hay personas que opinan lo contrario - dijo dando el último trago a su cerveza. -Pero no me importa hago lo que me gusta - esto último lo dijo con una pequeña sonrisa en el rostro, Souske regresó una similar. otra ronda.
-Y bien Haruka, hasta cuando estarás soltero? –
-Ya te dije que no está en mis planes tener pareja por el momento –
-eres una persona muy complicada, deberías divertirte más a menudo, vives bajo estrés constante –
-Justo ahora me estoy divirtiendo – Souske rio mientras veía a Haruka recargado en la barra, su cabello caía con delicadeza cubriéndole el ojo derecho, tan negro, tan brillante, lucía sedoso y casi juraba que olía rico.
-Debo decir que no me la estoy pasando nada mal - movió sus ojos al escenario. Una ronda más. Ya casi eran las 10 pm y no salía la banda, Haruka sentía el calor recorrerle el rostro. A pesar de un lleno completo en el club no se sentía sofocado como generalmente le sucedía cuando se encontraba en medio de multitudes. Mordió ligeramente el vaso de cartón. Las luces eran brillantes, los reflectores se encendieron iluminando el escenario, la música era agresiva, pero sonaba bien, Yamazaki veía a la banda recargado en la barra con expectación, sus labios se movían ligeramente cantando la canción con la que abrieron. "Malditos cuervos" Haruka lo miraba absorto las luces jugueteaban alrededor de Sou, sus ojos brillaban con pa pupila dilatada y sus dedos inquietos seguían el ritmo de la batería. Una ronda más. Había más gente que momentos antes. Oficialmente Haruka había perdido la cuenta de cuantas cervezas había bebido. Cerró los ojos y se concentró en la música, ahora era un poco más suave había desaparecido la ansiedad que sentía que se lo iba a devorar horas antes. Sintió la enorme mano de Souske tomarlo por el brazo guiándolo hacia la multitud.
-Ya van a empezar a tocar- nuevamente casi pegado a su oído, Haruka sentía el aliento del mas alto azotar con violencia su piel, se abstuvo de responder, se dejó guiar, seducido por la enorme figura, por los bellos ojos aguamarina. Escucharon la banda durante casi veinte minutos, los labios de Souske se movían con suavidad pronunciando todas y cada una de la palabras de las canciones, sus ojos brillaban intensamente.
-Yamazaki- dijo sujetándolo por el brazo.
-Qué pasa Nanase? - dijo viéndolo a los ojos. Clavó sus pupilas en los preciosos ojos azules de Nanase, las delgadas manos tomaron su quijada con suavidad, aproximándose hacia él, los delgados labios lo apresaron con delicadeza, Souske simplemente lo abrazó asiéndolo hacia el, hundiendo sus enormes manos en la cintura de Nanase, su sabor era intoxicante, su piel suave, su cabello más sedoso de lo que había pensado y su calor rodeaba todo su cuerpo ocasionado un cataclismo en su interior. Nunca Yamazaki Souske había sentido algo así.
bien: ha terminado el tercer capitulo. ya saben, mentadas de madre, y comentarios por review, gracias a las personas que comentaron los caps anteriores. les mando un beso.
