Capítulo 3: Ikkei-san formaba parte de los cuatro Devas de Japón.

- ¿Tercera asistente? - dijeron al mismo tiempo.

Terminada la reverencia, levanté mi cabeza y así poder observar a esas personas, pero hubo algo que me llamó la atención, uno de los hombres era el profesor de literatura moderna.

- I... Ittetsu-sensei - grité - ¿Qué hace usted en el equipo de volleyball? - Él me miró con extrañeza, parecía algo nervioso por la pregunta que hice - Tengo un don para poner incómodas a las personas - pensé, sonriendo forzadamente.

- Así que vas a ser la asistente de las asistentes - dijo riendo el hombre que llegó con Ittetsu-sensei - ¡Bienvenida Takamine!

- ¡Entrenador! A ella no le gusta que... - Antes que Sho-chan pudiese decir algo más, una pelota de volleyball golpeó su cara, claro, yo la lancé.

- Yo soy Keishin Ukkai - dijo sonriendo y parece que ya sabes quién es el sensei.

- U... Ukkai... - Ese apellido me sonaba de algo - Ukkai... - llevé mi mano al mentón para tratar de recordar - Entrenador Keishin... acaso... ¿Usted es el nieto de Ikkei-san?

- ¿Cómo sabes eso? - Dai-chan me miró extrañado - ¡Y por qué llamas por su nombre hasta a los senseis! - gritó él - Por tantos gritos, el tic en la ceja volvió y estaba a segundos de golpear a alguien, si es que Ittetsu-sensei no hubiese hablado.

- Takamine, tú llegaste el día de hoy, y ya eres miembro del equipo - su tono de voz era como una mezcla de orgullo y miedo - Cuando te presentaste en clase, dijiste que venías de Kanagawa, ¿No?

- ¡Sí! - respondí - Yo era parte del equipo de baloncesto del Shohoku, específicamente la 2da asistente - Ahí miré a Dai-chan y respondí a su pregunta - Conozco al abuelo del entrenador Keishin porque Mitsuyoshi-san mencionó que él era uno de los Devas de Japón.

- ¿Devas de Japón? - dijo Yuu-kun - Eso suena a un manga barato de los años 60 – Mientras el tic volvía a mi ceja, el Entrenador Keishin respondió.

- Como dijo Takamine, mi abuelo fue uno de los 4 mejores entrenadores de preparatorias en todo Japón.

- ¿Y quiénes son los otros 3? - preguntó Tobio-kun, emocionado -

Todos me miraron para que pudiese responder y dije:

- Baloncesto: Mitsuyoshi Anzai. Soccer: Yuichi Takahashi. Baseball: Mitsuru Adachi.

- Espera un minuto - dijo Keishin-san - Entonces, ¿El Buda de los Cabellos Blancos es el entrenador del Shohoku?

- ¿Buda de los Cabellos Blancos? ¿Ese es el nombre para un entrenador respetado? - dijo con un tono de ironía Kei-chan -

- Pues, prefiero ese sobrenombre antes que el antiguo – dije, con una sonrisa - ¿Sabes cuál era el anterior, Kei-chan?

- Takamine, no hace falta que lo menciones - Keishin-san estaba sonriendo sardónicamente - Es mejor así.

- ¡Yo quiero saberlo! ¡Dinos cuál es, Michiru-san! - la escandalosa voz de Sho-chan pudo oírse en todo el gimnasio -

- El Demonio de los Cabellos Blancos - dije, riendo un poco -

Las expresiones de los chicos de 1ero y 2do cambiaron drásticamente, se quedaron sin habla y sus ojos se tornaron descoloridos.

- Oigan... ¿Acaso dije algo malo? - Pregunté extrañada, cuando un grupo de muchachos con personalidades demasiado efusivas de un momento a otro se torna callado y semi-muerto, preocupa bastante.

- Tranquila Michiru, ellos son algo susceptibles - dijo Koushi-kun - ¡Hey Tanaka, Nishinoya! ¡Ya basta de poner esas expresiones! ¡Me están asustando! - gritó, luego -

- Pero, ¿Por qué estando con un entrenador conocido como Anzai - dijo Ittetsu-sensei - Viniste a parar aquí a Karasuno?

- ¿Qué es lo que estás tratando de decir? - Keishin-san lo miró de forma amenazante al preguntar eso -

- Es por el trabajo de mis padres, mi madre es cardióloga y mi padre gerente de una cadena de empresas... - Fui interrumpida por Ittetsu-sensei, que a la vez fue interrumpido por el Entrenador Keishin -

- ¡Vaya! ¿Entonces tu madre debe ser Shinobu Takamine? - dijo Keishin-san, en tono de broma -

- ¡Wooow! ¿Cómo lo supo Entrenador Keishin? ¡Pensé que nadie se daría cuenta! - dije ilusionada -

- Michiru... ¡Tu madre es una de las mejores médicas de todo Japón! ¿¡POR QUÉ NO CONTASTE ESO!? - Dai-chan gritó, asustando a Asahi-kun y a Koushi-kun.

Todos se quedaron mirándome. Nunca mencioné eso porque, no creía que fuese importante, y además esta es la 1era vez que alguien me lo pregunta, el tic en la ceja volvió y yo no sabía qué diablos responder a eso.

- Ok... Mejor empecemos la práctica - Gracias Keishin-san, rompiste el horrible silencio e hiciste que todos se olvidaran de mi madre, en realidad estaba muy agradecida.

Si llegaron hasta aquí, es porque terminaron de leer esto y les estoy infinitamente agradecida.

Los nombres de los "Devas de Japón" no los inventé, para los que conocen Slam Dunk, el de baloncesto les será muy conocido ahora, los de soccer y baseball, en el caso que alguien sepa quiénes son se llevarán un premio. No es cierto, pero los tendré en un altar.

*Reverencia al estilo Michiru* Gracias por leer y nos vemos el próximo capítulo.