Kobato es creación de CLAMP, esto es por mera diversión.
gracias por leer

04. En una cita

La primavera acompañaba perfectamente la escena. Las calles llena de pétalos de cerezos y un aire refrescante. Y dos jóvenes disfrutando de la calidez del día caminaban tranquilamente.

- ¿Recuerdas cuando vinimos de paseo en bote? – preguntó emocionada Kobato.

- Claro, no avanzábamos ningún centímetro – respondió graciosamente Fujimoto.

- Pero aprendí – dijo con alegría efusiva.

- ¡Porque te tuve que ayudar con la otra mano!

- ¿Podemos repetirlo?

Fujimoto miró sorprendido a la chica, aquella vez, recordó, no había sido lo suficientemente amable con ella, después de todo sólo quería compartir sus últimos días con él y sin querer éste lo había arruinado todo, porque simplemente no quería asumir lo que estaba sucediendo.

Él sonrió entonces, la tomó de la mano y caminaron hacia los botes con la idea en mente de reivindicar lo sucedido hace años atrás.

Nuevamente arriba del bote, pero esta vez él iba remando mientras que Kobato observaba divertida todo a su alrededor. Estaba comenzando a vivir todo de nuevo con sus más preciados recuerdos.

- ¿Me dejas intentarlo? – preguntó graciosamente.

Entonces tomó los remos para dar marcha al bote, pero no sucedía nada. Fujimoto dio un respiro algo resignado nuevamente, pero esta vez no le colmaba la paciencia, al contrario, adoraba esa característica de Kobato.

- Hagámoslo juntos mejor.

La tarde avanzaba y ambos decidieron recostarse unos instantes en el césped. Fujimoto se veía relajado y sonreía, y Kobato al observar ese rostro se asombró de ver que se veía mejor y mucho más sereno con una sonrisa, adoraba verlo así. Y al sentir tanta alegría en su corazón, Kobato comenzó a cantar nuevamente.

Haru ni saku hana Natsu hirogaru sora yo

Fujimoto la observó y se acercó a ella para luego recostarse sobre sus piernas y cerrar los ojos para seguir escuchando esa hermosa canción, aquella canción que lo acompañó todos estos años.

Kokoro no naka ni Kizamarete kirameku

Kobato abrió sus ojos de repente y se dio cuenta de que él estaba acomodado, su cabeza en sus piernas. Una leve caricia decidió entregarle en el sereno rostro del chico para seguir con su canto. Kobato pensó "este es el lugar en el que quiero estar" y sonrió. No podía ser más feliz.


Hola a todos, acá les traigo el día 4 del reto de los 30 días :3

ya saben, cualquier cosa me lo hacen saber en un pequeño review ;) y gracias a las personas que me han dejado mensajitos, de verdad que es gratificante... yeeeeiii!