Hola a todos, primero que nada quiero agradecerles que sigan/lean/visiten esta historia que estoy comenzando, me alegra que os guste y espero que este capítulo también sea de su agrado.

Antes de continuar quiero dejar ciertos puntos en claro:

– Primero: Aunque este proyecto está basado en el nuevo DmC: Devil May Cry, Issei aun conservara parte de su actitud normal, es decir, seguirá siendo el mismo pervertido que todos amamos, solo cuando la situación lo amerite se convertirá en ese exterminador de demonios que tanto nos gusta (Hablando del nuevo Dante, ya que casi no conocí al Original).

– Segundo: De Igual forma, aunque está basado en el más reciente juego, parte de esa trama será cambiada para beneficio del proyecto (Como se podrán dar cuenta en este capítulo).

– Tercero: Me alegraría mucho si me comentan que tal os parece la historia, aunque de una vez aviso que no cambiare nada, salvo algunos errores que cometa, pero nada más. XD

Sin más por el momento, Disfruten.

:D


Cierta pelirroja sonreía por lo bajo mientras tomaba sus alimentos, no había nada mejor que una rica cena acompañada de los gritos de rabia de su "Esposo" por nada menos que su amado "Peón".

– ¡COMO ES POSIBLE QUE LOS HAYA DERROTADO, A TODOS!

– Mi señor, usted sabe a que nos enfrentábamos…

– ¡AUN ASI! ¡EL ES SOLO UN MOCOSO! ¡NI SIQUIERA ESOS IDIOTAS DE LOS ANGELES CAIDOS PUDIERON HACER NADA, Y QUE DECIR DE ESOS MAGOS DE PACOTILLA!

– Sabes bien que ese mocoso es una aberración, una masa de poder andante que debe ser detenida…

– Azazel… - Dijo un poco más tranquilo el miembro de los Fénix – Que sorpresa…

– Vine solo para decirte que se ha citado una reunión de las 3 facciones… Sabes lo que eso significa, ¿Verdad?

– S-Si… iré a traer a mi esposa…


La joven pareja regresaba al hotel luego de un largo día y merecían descansar, ya que mañana continuarían con su viaje. Mientras Asia se cambiaba de ropa a su pijama Issei tomaba un baño. Pero había algo que preocupaba a la joven, algo que hacía dos años nadie había respondido. Esa duda era el porqué fuera separada del hombre que amaba y que ahora tenía de nuevo a su lado.

– Anno… ¿Issei-san?

– ¿Pasa algo? – Pregunto mientras salía de la ducha.

– ¿Puedo preguntarte algo?

– Claro, ¿De qué se trata?

– Tal vez no quieras recordarlo… pero yo necesito entender…

– ¿El porque me quieren ver muerto?

S-Si…

Es verdad… tu no estuviste en la fiesta… te habías quedado en casa… vale… creo que mereces saber por quien, o mejor dicho, porque arriesgas tu vida…

Issei se acerco a la joven y le sujeto de los hombros con delicadeza, llevándola a la cama donde hizo que se sentara, después tomo una silla y la coloco cerca de ella.

– Primero que nada, ¿Sabes que fue lo que paso con el hermano de Buchō?

– ¿Sirzechs-sama? – El joven asintió – L-La verdad es que el…

– ¿Qué? ¿Qué paso?

– El murió… Bucho me dijo que sufrió un ataque que le dejo mal herido…

Issei bajo la mirada, cosa que confundió a la joven.

– Y-Ya veo…

– ¿Issei-san?

– Descansemos… mañana tendremos que seguir…

– P-Pero me habías dicho…

– Se lo que dije… te lo contare todo… pero será mañana… debo mostrarte algo…

Asia miro confundida al joven, por un momento podría haber jurado ver que una lágrima corría por su mejilla, pero no pudo saber más, el joven se había terminado de cambiar y se recostó en el sillón.

– Issei-san…


La lluvia caía en aquella ciudad iluminada por el bullicio de los negocios que llenaban el ambiente. En un lujoso apartamento de uno de los edificios de la ciudad se puede ver la figura de un joven de cabello castaño teñido con vetas rojas en pico hacia atrás (Como golpeado por el viento), de abrigo de mangas largas holgadas de color negro con interior rojo con detalles en forma de llamas y con un gran emblema en la parte trasera con la figura de un tulipán blanco cubierto por un diseño de rosa roja; guantes, pantalones largos y zapatos negros y en la mano derecha una variante de la letra griega Omega en color rojo, pero lo que más llama la atención de su apariencia es una máscara de color blanco con símbolos en forma de llamas que decoraban el frente, además de portar una ninjato (Una Katana más corta) con una funda un tanto… "extraña", el cual caminaba por el recinto, hasta llegar al balcón, en donde se podía ver a otro joven de cabello blanco y traje negro con detalles en azul celeste, el cual portaba una katana que miraba atentamente la ciudad.

– Maestro…

– ¿Pasa algo, Adam?

– Los preparativos están listos…

– Ya veo…

– Solo falta su autorización para actuar.

– Adelante…

El enmascarado asintió y se alejo, mientras que el peli-blanco volvió la mirada a la ciudad.

– ¿Qué estarás haciendo ahora… hermano?


– Entonces así se hará, me alegro que hayamos llegado a un acuerdo sobre este problema – Termino de decir el líder de los Ángeles Caídos mientras se levantaba de la mesa – Después de todo es algo que nos afecta a todos, aun cuando algunos no ven la gravedad que esto implica…

– Ahórrese sus palabras, jamás estaré de acuerdo – Dijo la actual Lucifer Rias Gremory, quien aun permanecía sentada en su lugar.

– ¿Es que no se da cuenta que ese monstruo pone en riesgo la seguridad de todos? – Añadió el Padre de todos los dioses de Asgarth, Odín.

– Lo que ustedes no saben es que el no es como creen, Issei es diferente…

– Si eso es verdad… ¿Por qué no está aquí tú hermano?

Ante esas palabras de parte del Actual Belzeebub, Rias guardo silencio.

– Ya déjenla tranquila – Interrumpió la Leviathan Serafall.

– Como sea, se ha llegado a un acuerdo y este se respetara…

– Si – Respondieron en su mayoría los presentes, a excepción de la pelirroja que salió de la sala acompañada de sus escoltas.

– Bucho – Dijo un joven de cabello rubio – No debería oponerse asi al consejo… Aunque se trate de Issei-kun….

– Kiba, tu no entiendes…

– Pero mi señora…

– Kiba-kun – Interrumpió una morena que portaba un traje de sacerdotisa – Sabes muy bien cuáles son los sentimientos de nuestro "Rey"…

– Lo sé… pero no podemos seguir engañándonos… todos lo vimos… todos vimos lo que Issei-kun hiso durante la fiesta…

– Yo no vi nada… - Dijo Rias conteniendo las lágrimas…

– Bucho…

– Yo tampoco lo vi… - Añadió Akeno.

– Pues yo si… y si es necesario prestare mis servicios para detenerlo…

– ¡Kiba!

– No puedes desobedecer a tu "Rey" – Interrumpió la morena.

– Espero no molestar – Escucharon decir a sus espaldas, al volverse vieron al actual líder de los Ángeles, Michael – Rias… necesito hablar con vos… a solas…

– Claro… hablemos en mi habitación, hay estaremos más… – Su plática fue interrumpida al llegar al Lobby. Varios Demonios y Ángeles Caídos les esperaban con las armas en mano – ¿Qué significa esto?

– Rias Gremory, actual poseedora del título de Lucifer, queda bajo arresto por ordenes de las "Tres Grandes Facciones"…

– ¿Qué clase de broma es esta?

– Ninguna broma querida – Escucharon decir de las escaleras, al voltear vieron a Raiser descender de estas con paso lento, como si disfrutara de aquella escena – Los demás líderes han ordenado tu confinamiento, saben que estas ayudando a ese engendro… por lo que ahora serás llevada ante ellos.

Akeno dio un paso, dispuesta a luchar, pero fue detenida por la hoja de una espada.

– Lo siento….

– ¡Kiba!

– ¡Kiba-kun!

– Jejeje… me alegro que al menos uno de tus siervos entienda la gravedad de la situación…

Rias bajo la mirada mientras apretaba con fuerza sus puños al sentirse impotente.

– Ah, y también sabemos que dejaste ir a tu "Alfil" para reunirse con el… - Ante esto la pelirroja levanto la mirada sorprendida de que supieran eso

No….

– ¿Qué? ¿De verdad creíste que no lo notaríamos? Je, que ilusa…. llévensela…

Por su parte Michael veía todo sin hacer nada.

– ¿Pasa algo? – Pregunto Raiser al notar al Ángel.

– ¿Cree que pueda hablar con ella?

– …..

– Quiero ver si puedo… convencerla….

– Quizás en otra ocasión….

– Ya veo… bueno, supongo que volveré luego… nos vemos.

Con estas palabras el Ángel salió de la casa, seguido de la mirada del Fénix. Una vez fuera se encontró con sus escoltas.

– ¿Logro hablar con ella?

– Me temo que no… Han ocurrido ciertos eventos y no pude…

– Pero… debe saber que el… que nosotros…

– Lo hará… solo que de momento no… Vámonos ya…


Pasaba de medio día y la pareja llegaba a una vieja mansión deteriorada y en cuya entrada había un letrero: "Paraíso". Issei detuvo el auto que había rentado y bajo de este, rodeándolo para ayudar a Asia a bajar.

– ¿I-Issei-san?

– Sígueme.

La joven obedeció a su amado y fue con el a aquel lugar, luz se colaba por el tejado derrumbado dejando ver el tapizado rojo del lugar, algo desgastado por el tiempo pero no perdía su belleza.

– ¿Qué es este lugar?

– Esta era mi casa…

La joven le miro sorprendida, por su parte Issei empezó a caminar por el lugar, al llegar al Lobby miro a su alrededor por unos segundos, como si recordara.

– Es por aquí – Dijo antes de seguir, Asia miraba la mansión, admirando la poca belleza que aun conservaba, de pronto el joven se detuvo en una de las habitaciones – Llegamos.

Issei se acerco a un cuadro colgado de la pared, en el se podía ver la imagen de un hombre de edad mediana, de traje color rojo que sostenía la espada "Rebellion", sin embargo su rostro no era visible, ya que este se encontraba desfigurado por unas especies de garras.

– El era mi padre – Menciono el peli-castaño – Se llamaba Sparda… – Asia no supo que responder, solo se limito a seguir observando la pintura – El era un demonio…

Ante esas palabras su mirada se poso sobre el joven que veía el cuadro con cierto aire de nostalgia. Sin decir nada mas siguió avanzando, la joven solo se limito a seguirlo por la casa hasta otra habitación, en ella se veía otra pintura, esta vez se trataba de una hermosa mujer de tez blanca, ojos azules y de cabello rojo, Asia podría jurar que el parecido con cierta joven era idéntico, pero esta parecía despedir una sensación extraña, algo que le causaba cierta molestia a la joven.

– Ella era mi madre… se llamaba Eva… – Asia miro al joven que veía la pintura aun más triste que con la de su padre – Ella era un ángel…

Los ojos de la joven se abrieron tanto como era posible, miraba una y otra vez la pintura y a su amado, jamás hubiera esperado eso, ni en sus más remotos sueños.

– La recuerdo vagamente… me dio esto – Menciono mientras le mostraba su collar – Éramos una familia… pero no sabia del peligro en que estábamos… Nos encontraron… cuando entraron pude verlos… pude verlos cuando la mataron… – La ex-monja se llevo las manos a la boca al escuchar las palabras del joven – Dio su vida para que escapásemos… jamás olvidare lo que le hicieron… – Era evidente el odio que le provocaba recordar aquello, solo bastaba ver como apretaba sus puños, de no ser por sus guantes, seguramente se hubiera logrado sacar sangre – Nuestro padre, Sparda, nos llevo muy lejos… nos separo y nos escondió a salvo entre los humanos… borro nuestros recuerdos para protegernos… por eso todo se volvió oscuro… hasta hace 2 años…

– ¿Los? – Pregunto confundida.

– Si… a mi y a mi hermano…

Su plática fue interrumpida al escuchar un fuerte sonido, los jóvenes se miraron confundidos, sin tiempo que perder corrieron hasta el lugar de donde había venido el ruido, al llegar vieron que una pared había sido destruida, dentro se podía apreciar un corredor. Issei noto cierta presencia dentro la cual salía de este.

– Asia, será mejor que retrocedas…

– ¿Eh? ¿Por qué?

– Por favor… – Respondió con una sonrisa – No quiero que te pase nada…

Asia dudo por unos segundos, pero al ver que el joven sacaba su espada se dio cuenta que no bromeaba y se retiro a la planta alta, sin dejar de apreciar que pasaba abajo. Por su parte Issei sujetaba su espada firmemente, sin retirarla de su espalda, como esperando a confirmar lo que era evidente. Unos pasos empezaron a hacerse evidentes, el sonido aumentaba, hasta que al fin se vio salir a un joven de gabardina negra, cabello blanco que portaba una katana en su mano, pero lo que mas sorprendió a Asia fue el parecido que había entre Issei y aquel sujeto, que detuvo su avance al ver al joven peli-castaño.

– Que sorpresa… no esperaba encontrarte aquí…

– ¿A qué has venido?

– A buscar algunas cosas que necesito…

– Nada bueno puede salir de lo que planees…

– ¿Eso crees? ¿De verdad lo piensas asi?

– Jure detenerte, cueste lo que cueste…

El peli-blanco empezó a reír a carcajadas.

– Issei, ya no soy el de antes… tu te encargaste de matarlo…

Issei no espero que terminara de hablar, rápidamente se lanzo hacia el con su espada, pero antes de tocarlo fue detenido por otra hoja, al mirar noto a otro joven de mascara que le era muy familiar.

¿¡Taurus!? – Pregunto confundido.

El sujeto no respondió solo rechazo el ataque mientras guardaba su Ninjato.

– Veo que conoces a mi "Familiar"… Ya es tarde – Dijo el peli-blanco – Vámonos – el enmascarado solo asintió mientras el peli-blanco sacaba su espada cortaba el aire formando un portal – Nos volveremos a ver, hermanito – Dijo antes de cruzarlo seguido del joven enmascarado.

Al ver que se habían retirado Issei guardo su espada, una lluvia de imágenes y dudas asaltaron su mente, pero estas se vieron apagadas al sentir una mano en su hombro.

– Issei-san, ¿Quiénes eran ellos?

– El de la máscara es un viejo conocido…

– ¿Y el otro?

– El… – Guardo silencio por unos segundos, respiro profundamente, como si reuniese valor – El es mi hermano…. Y además es el "Hakuryuukou"… "El Dragón Emperador Blanco"…