Issei conducía el auto de regreso a la ciudad, mientras conversaba con Asia de sus experiencias y ella de lo ocurrido durante su ausencia, al parecer nada había cambiado en su mayoría, excepto la boda de Bucho con Raiser y que ahora vivía con el en el inframundo, pero aun asistía a la escuela. Sin embargo Asia contemplaba al joven, quien no había dicho una sola palabra sobre el encuentro con su hermano. El tiempo corría y la joven miraba las diversas calles de la ciudad, aquel lugar era muy distinto a Kuoh: Enormes rascacielos, numerosas empresas y tiendas por todos lados daba prueba de eso. Sin embargo, la ruta que el joven tomo lo llevo a una parte alejada de todo eso. Cuando al fin detuvo el vehículo se encontraban frente a lo que parecía una biblioteca abandonada.
– ¿Dónde estamos, Issei-san?
– Tengo un favor que pedirle a alguien… será rápido…
– I-Iré contigo
Issei asintió, al entrar al lugar Asia quedo sorprendida con la enorme cantidad de libros, podría jurar que por fuera el edificio era mucho mas pequeño.
– Este lugar tiene un hechizo… por eso es que se ve así – Respondió Issei anticipándose a la joven.
Mientras caminaban fueron interceptados por un hombre de edad mayor que vestía un abrigo en forma de bata, su presencia era algo extraña, pero lo que mas alteraba a la joven era la parte derecha de su cabeza, la cual parecía una especie de máquina, como los antiguos proyectores.
– Oh, bienvenido Issei, veo que traes compañía…
– Si… hay algo que necesito pedirte.
– Claro, cualquier cosa siempre y cuando este dentro de mis capacidades.
– Asia, espera aquí un poco… no tardare.
La joven solo asintió, mientras Issei y el extraño sujeto se alejaron un poco mientras discutían ciertas cosas. La curiosidad de la joven hizo que mirara los alrededores, hasta que noto algo familiar, un cuadro de una hermosa mujer de cabello rojo, la cual estaba sentada en un sillón, mientras que a su espalda se podía ver la figura de un hombre que colocaba sus manos en los hombros de la dama. La expresión de la mujer era de felicidad, pero la del hombre no se podía ver, curiosamente esa era la única parte de la pintura que estaba deteriorada.
– Mi maestro y su esposa… una de las pocas cosas que aun conservo de ellos – Al oír la voz detrás de ella Asia salto del susto, por su parte el sujeto solo rio por lo bajo – Por favor disculpe si la asuste, no era mi intención.
– D-Descuide… ¿Dónde está Issei-san?
– Esta revisando unas cosas con respecto a su petición, si quieres verlo esta en la planta de arriba – Respondió mientras señalaba el lugar.
– Muchas gracias
– Antes de que te vayas, dime, ¿lo odias por lo que hizo?
Ante esas palabras la joven se detuvo en seco, volvió la mirada al anciano que la veía con seriedad.
– Yo…
– ¿No lo sabes…?
– No…
– Bueno… creo que deberías preguntárselo… puede que eso influya en ti, para bien o para mal…
– ¿Usted sabe porque lo quieren muerto…? – El anciano la miro por unos segundos con semblante relajado – ¿…Las Tres Grandes Facciones…?
– Deberías preguntárselo también a él… no creo ser el indicado para decirle tal información tan… delicada.
Luego de decir esto se retiro dejando a la joven confundida, volvió la mirada al lugar donde estaba el castaño, sin mas que hacer subió a verlo, al llegar lo encontró sentado cerca de una de las muchas mesas que había ahí. El joven revisaba unos documentos atentamente, hasta que noto la mirada de la joven.
– ¿Ocurre algo? – Cuestiono con una sonrisa amable.
– Aun no se porque te odian las "Tres Grandes Facciones"…
– Oh… es por eso…
– ¡Por favor… cuéntamelo todo…!
Issei guardo silencio por unos segundos, recogió los papeles y los guardo en una carpeta, luego se levanto y ofreció un asiento a la joven. Asia se acomodo en la mesa mientras que el castaño se acerco a uno de los estantes y tomaba un libro, luego lo coloco cerca de la joven, no tenia titulo visible, Asia lo tomo y abrió sus páginas, las cuales estaban en blanco.
– ¿Qué es esto, Issei-san?
– Hay cosas que siempre han sido así – Comenzó a decir el joven – siempre ha habido Ángeles, siempre ha habido Demonios y siempre han estado en Guerra… – Asia miro asombrada como en el libro comenzaron a aparecer imágenes en color negro, aunque solo eran siluetas se podía apreciar la figura de los Ángeles y Demonios, en estas se veían luchando fieramente – hasta la ligera paz que tu y yo conocemos… – Esta vez se veía como un Ángel y un Demonio se tomaban de las mano, representando esa "paz" que Issei mencionaba – sin embargo, hace casi 20 años un Demonio, el más fuerte, cruel y descendiente del Lucifer original se reveló y logro hacerse con el poder del infierno, su nombre era Mundus – El libro ahora mostraba la figura de un ser con tres ojos el cual se alzaba sobre los otros Maou – Pero el no estaba solo, a su lado estaba el guerrero en quien más confiaba, su hermano de Sangre… – La figura de un hombre que sujetando dos espadas apareció, la joven noto que una de esas espadas era la que había visto usar a Issei anteriormente.
– ¿T-Tu padre? – Pregunto con miedo Asia, Issei solo asintió.
– Pero Sparda le traiciono y lo entrego a las "Tres Grandes Facciones"… – El libro mostraba como el sujeto de las espadas derrotaba al de los 3 ojos y lo entregaba a los Ángeles y Demonios.
– ¿Por qué le traiciono?
– Porque se enamoro de un Ángel, Eva, mi madre… Luego de esto ambos se retiraron al mundo humano, para vivir su amor oculto de los demás… – Se ve como la silueta de Sparda abraza a la de una joven con alas de Ángel, besándose – sin embargo, la unión de Ángeles y Demonios era algo… Inconcebible. Pero ocurrió, y con ello una nueva vida…
– Tu hermano y tú.
– Si, híbridos de razas en guerra. Cuando las "Facciones" descubrieron el engaño no se contuvieron, persiguieron a los amantes, mataron a mi madre y a Sparda le esperaban dolor y castigos eternos…
Asia cerró el libro mientras guardaba silencio, no esperaban que la historia del joven fuera tan… trágica.
– Pero aunque acabaron con mi madre y encarcelaron a Sparda hasta la eternidad, creyeron que las semillas de la venganza habían sido sembradas…
– ¿Y porque creyeron eso?
– Porque según los "Ancestrales", los Nephilim, híbridos de Ángeles y Demonios, son capaces de matar a cualquier ser de la creación… Incluso Dios o cualquier Maou.
– ¿C-Como tú "Sacred Gear"? – Pregunto Asia.
– ¿Sabes de eso?
– Bucho me comento algo…
– Ya veo… si, casi como el mío, solo que mucho más temible… según me cuenta Draig, fueron los Nephilim quienes los detuvieron…
– Así que había otros…
– Los Nephilim iban a ser la tercera raza – Interrumpió el extraño ser que las recibió, asustando a la joven de nuevo – desgraciadamente los persiguieron y los mataron…
– Usted… ¿L-Lo conoces, Issei?
– No mucho…
– Pero el que si me conocía era Sparda, como os mencione yo solía servirle, cuando vi a Issei por primera vez pude verlo en el…
– Issei no se parece en nada a él…
– No, claro que no…
– ¿Y-Y usted es?
– Phineas – Se presentó – Académico, inventor, profeta…
– Demonio… – Añadió el castaño.
– Y antes de que Issei me salvara, esclavo…
– Entonces, ¿Las Facciones te quieren muerto porque creen que vengaras a tus padres?
– Y por el propio poder de los Nephilim…
– ¿Qué quiere decir?
– Porque controlan el poder de Ángeles y Demonios, pero a diferencia de ellos, los Nephilim pueden cruzar mundos, brechas… dimensiones, eso los hacía formidables… cosa que las "Facciones" consideran una amenaza… Aaahhh… el potencial de los Nephilim es infinito… es un desperdicio que vos no aceptes ese poder, Issei…
– "Ese poder" solo me ha traído desgracias, tienes a mi hermano de ejemplo.
– Entonces… ¿tu hermano también esta en peligro?
– No, el está a salvo… al menos por ahora… el sabe ocultar muy bien su poder…
– ¿Qué quieres decir?
– Las "Tres Grandes Facciones" – Interrumpió Phineas – creen que solo nació un niño, pero hay dos Nephilim y ambos fueron escondidos, creyendo que tal vez los encontraran, Sparda entrego sus espadas a sus hijos, armándolos para lo peor: "Rebellion" para Issei – En ese momento Issei materializo su espada para mostrarla – Y Yamato para Vali…
– ¿Vali? – Pregunto Asia.
– El hermano de Issei/Mi hermano – Respondieron.
– Vali cree que por ser descendiente de un Maou original tiene derecho a regir todo, de momento solo ha logrado hacerse de poder de diversos mundos que ha visitado… uno de ellos en aquel donde me refugie por 2 años…
Al oir eso Asia sintió una enorme curiosidad, sin embargo Issei se levanto de la mesa en ese momento.
– Phineas, te encargo el pedido que te hice…
– Claro, pero, ¿Estas seguro?
– Si… como te dije, ya no huire mas… menos sabiendo que Vali esta cerca…
– Ya veo… bien, me apresurare entonces…
– Te lo agradezco… Asia, vámonos.
La joven solo asintió, siguió a Issei fuera del edificio y subió al auto con el, sin embargo, el castaño no encendió el auto al instante.
– Aun es temprano – Comento recargándose en el asiento – ¿Quieres comer algo? Conozco un café cerca donde la comida es genial… – Termino de decir con una sonrisa en su rostro, por unos segundos Asia no supo que responder, pero la sonrisa del joven termino por relajarla y accedió.
Issei prendió el auto y tomo rumbo a la ciudad.
– I-Issei… ¿D-De donde tienes tanto dinero? – El joven volvió la mirada a Asia por unos segundos antes de ponerla de nuevo al frente – Q-Quiero decir…
– Descuida… se lo que quieres decir…
– ¿E-Entonces…?
– Se podría decir que fue un regalo de mi padre… luego de escapar de la fiesta y vagar por el Infierno Vali me encontró… fue el quien me mostro la verdad de mi, de mi familia y lo que les había ocurrido… – Asia oia atentamente, después de todo se trataba de la persona que la había salvado y aquel que robo su corazón hacia tiempo – Me ofreció una forma de escape, una forma de alejarme de todo…
– ¿Cual?
– Huimos a otro "Mundo"… acepte de inmediato, quería alejarme lo mas que pudiera… el lugar no se diferenciaría mucho de este, salvo que hay la sociedad estaba dividida en dos, por una parte los humanos normales y por la otra los semi-humanos … Vali se encargaba de mediar estos conflictos, y parte de sus ingresos eran para mi, además claro de lo que nuestros padres nos habían dejado… aunque en realidad el objetivo real de mi hermano era muy distinto a solo ayudar… fue entonces que me di cuenta de sus intenciones… logre detenerlo… pero al parecer no fue suficiente…
– ¿Q-Que paso después…?
– Huyo… se retiro para recuperar fuerzas… le seguí hasta llegar de nuevo aquí…
El auto se detuvo de golpe, Asia se dio cuenta que ya habían llegado al restaurant, Issei bajo del auto y ayudo a la joven a bajar, luego entraron, la mesera los guio a su mesa, les entrego los menús y luego se retiro.
– Puedes pedir lo que quieras – Informo el Castaño – como dices, tengo fondos para eso – Termino de decir con una enorme sonrisa.
Luego de ordenar sus platillos la pareja disfruto de sus alimentos mientras conversaban sobre distintos temas, Asia estaba feliz de poder pasar tiempo de nuevo con Issei, luego de comer el joven la llevo por la ciudad, recorrían cada establecimiento y tienda que llamaba la atención de la joven, incluso compraron algunas cosa, Asia no pudo evitar recordar su primera cita hacia tiempo atras.
– Asia – Llamo el joven – Ya esta anocheciendo, será mejor volver…
– Si… ¿Iremos de nuevo al hotel?
– Noup… te tengo una sorpresa – Respondió alegremente.
Luego de guardas sus compras en el auto el joven y su compañera tomaron rumbo fuera de la ciudad, Asia pudo disfrutar de la vista de las luces de la ciudad, las cuales eran todo un espectáculo visual. Fue entonces que la joven recordó la ruta que seguían, cual fue su sorpresa al ver a lo lejos la mansión del joven completamente arreglada. Al llegar a la entrada la joven vio al anciano de la biblioteca esperándolos.
– Me alegra verlos, veo que se divirtieron…
– Un poco…
– ¡I-Increíble! ¿C-Como es que…?
– Phineas tiene la habilidad de reconstruir cosas con su ojo…
– Todo es cuestión de… Perspectiva – Respondió mientras sujetaba la extraña maquina de su cabeza, de esta salió un cono de luz verde que poso sobre un montón de escombros, de la nada estos comenzaron a flotar hasta formar un cobertizo – Espero que la encuentren… agradable – Añadio con una sonrisa – Compre todo lo que me pediste, muebles, comida y ropa.
– Genial – volvió la vista a la joven que no terminaba de salir de su sorpresa – ¿Qué te parece?
– ¿A-Aquí dormiremos esta noche?
– Esta y todas las necesarias hasta que descubra las intenciones de Vali… ¿Te molesta?
La joven no respondió, solo se limito a abrazar con fuerza a aquel que había sido su primer amigo y del que ella se enamoro.
– Lo tomare como un no – Comento Issei correspondiendo al abrazo – Gracias de nuevo Phineas.
– Es un placer ser de ayuda para vos, Issei, si eso es todo me retirare…
– Emm, ¿Phineas…?
– Si, lo se, también contrate personal para la casa… estoy seguro que serán de su agrado – Respondió el anciano con una sonrisa, digamos, Picara.
Issei no supo que responder, primeramente porque no entendió la indirecta del Demonio, pero apenas entraron a la mansión su respuesta fue dada.
–¡Bienvenido, Amo! – Dijeron al unisonó un grupo de hermosas jovencitas que portaban uniformes de sirvientas.
Los ojos del joven estaban que se salían de sus cuencas, y qué decir de su expresión, su lado pervertido, que había sido cultivado durante ese tiempo volvió y en su mente las cosas que podría hacer la llenaban, hasta que un pellizco en su brazo lo regreso a la realidad, al buscar la causa vio la cara de Asia, la cual reflejaba una clara molestia.
– L-Lo siento – Dijo con una sonrisa forzada mientras masajeaba su herida para calmar un poco el dolor y retiraba sus pensamientos.
El resto de la noche la pareja (Acompañada de la servidumbre) recorrieron la mansión, conociéndola, y pasando una que otra dificultan con la… "Amabilidad" de las chicas (dificultad para Issei, obviamente), luego de pedirles a las chicas que les ayudaran con las compras Issei y Asia fueron a sus dormitorios, luego de dejarla en su cuarto el joven caminaba rumbo al suyo mientras su mente estaba en otra cosa. Cambiando un poco el rumbo fue a dar al lugar donde había visto a su hermano, la pared estaba reparada, pero sabia que ahí había un pasaje, curioseando noto un botón oculto, al oprimirlo la pared se abrió dejando ver dicho camino.
– ¿Qué crees que buscara mi hermano? – Cuestiono Issei a su amigo y confidente.
– Es difícil saberlo, pero es seguro que lo que quiere es poder… No se mucho sobre el Inframundo, pero se que el Maou Original era de la familia Lucifer…
– Familia de la cual somos descendientes Vali y yo…
– Correcto… ¿Vas a entrar?
– Mejor mañana… estoy muy cansado…
Draig no respondió a eso, luego de llegar a su cuarto lo primero que noto fue que era muy espacioso, segundo la cama era muy grande y tercero… ¡Que las sirvientas estaban ya recostadas en dicho lugar completamente desnudas! Issei trato de contener su sangrado nasal, debido a la interrupción de Asia no había podido notar con precisión el exquisito cuerpo de cada una, cosa que ahora podía hacer, o incluso algo más. No perdió tiempo y se retiro su ropa, listo para ir a por ellas como león sobre su presa, hasta que el sonido de la puerta lo detuvo.
– ¿I-Issei-san…?
– ¿¡ASIA!?
– ¿P-Puedo dormir contigo esta noche?
– Vaya… que suerte la tuya – Se mofo Draig
– ¡Cállate…! A-Ahora no es un buen momento Asia…
– P-Pero me siento sola, generalmente dormíamos en la misma habitación cuando estábamos en los hoteles…
– S-Si… pero es que… ahora mismo yo… yo… – La mente del joven estaba a su limite, no sabia que decir para salir de aquella Comprometedora escena, hasta que – ¡Yo dormiré contigo! – Grito al tiempo que salía de cuarto tan rápido como pudo, suspiro aliviado creyendo que todo había pasado, pero cuando Asia se dio la vuelta la confusión le invadió.
– ¿Qué ocurre?
– B-Bueno… t-tu ropa…
– ¿Mi ropa…? ¿Qué tiene mi…? – Fue ahí que cayo en cuenta que no tenia prenda alguna – ¡L-Lo siento! – Dijo antes de entrar de nuevo a su habitación por sus prendas.
Luego de que las cosas se calmaran la pareja fue a su habitación a descansar, sin saber los desafíos que tendrían que afrontar mas adelante.
Este sueño de nuevo… Estoy tendido en el suelo, el pecho me duele, al mirar veo como mi herida sigue ahí, la herida que mi hermano me hizo hace tiempo, me levanto pesadamente mirando a mi alrededor y empiezo a caminar, reconozco el lugar al instante, antes era mi hogar, veo una luz, es calida y relajante, pareciera que aparta todo el dolor de mi ser, camino hasta ella, la luz comienza ha envolverme, la sensación de alivio es cada vez mas fuerte…
– Hola, hermano… – Escucho decir a mi espalda, quiero volver la mirada pero mi pecho siente de nuevo ese dolor, una hoja sobresale de mi cuerpo, reconozco esta espada… "Rebellion"… – ¿Qué se siente, hermano? Ser vencido otra vez por tu querido hermano menor…
No tengo tiempo de responder, la fuerza de mi cuerpo me traiciona, la espada es retirada de mi, no puedo mantenerme de pie y caigo, caigo a un vacio infinito, todo es oscuro… no hay mas luz… no tengo mas esperanza…
– Mírate… – Escucho decir enfrente de mí, ¿Cuándo llegue al suelo? Con dificultad enfoco mis ojos en el ser que está parado ante mí, no… no puedo reconocerlo, pero, me es… familiar…
– ¿…Quién eres…?
– Has fracasado, a pesar de que tu padre te lo dio todo… ¡Y ya no tienes NADA! – Me sujeto con fuerza, su mano traspaso mi pecho hasta mi corazón y lo presionaba sin que pudiera hacer nada… luego me levanto por encima de el – Todos los que te importaban, y a aquellos que amabas te han dado la espalda… ¿Qué se siente? – Aprieta con mas fuerza mi corazón, es un dolor indescriptible… incluso mayor que el que mi hermano me provoco a tiempo, me suelta dejándome caer con pesadez, tras de el veo con claridad cómo se forma… no… es imposible…
– ¿M-Mi corazón?
– No puedes cambiar el pasado – Responde – Pero, ¿Y si tuvieras otra oportunidad?
Siento como mi fuerza regresa, pero aun es poca, con dificultad logro levantarme, el sujeto no esta, miro a mi alrededor pero no le veo… ¿Qué ha pasado? Ahora estoy en mi antigua casa… hay alguien más ahí… ¿s-soy yo? Estoy sentado en un sillón, parece que leo un libro, me acerco lentamente, al parecer no ha notado mi presencia. Al mirarlo bien noto que lleva el mismo medallón que yo. Es lógico, al ser mi reflejo es normal que el también tenga… ¿M-Mi amuleto…? ¿No está…?
– ¿Quién eres?
– Es tu "Humanidad" – Responde a mí una voz en mi cabeza – "Esto" limita tu poder… eres débil – ¿…Débil…? – Das… pena…
¿¡PENA!?
– ¿Mmm? Oh, hola – Me saludo, ¿de verdad soy así? – ¿Puedo ayudarte en algo?
– Si… Tienes algo que me pertenece – Respondo señalando MI amuleto.
– Eh, esto es mío…
– ¡Pues lo quiero!
Saco a Yamato y doy una tajada, el ser frente a mi no pudo siquiera esquivarla, cae al suelo sangrando… sí que es patético, le remato apuñalando su corazón.
– ¡S-Somos la misma persona…! – Grita, seguramente es una suplica, suplica por su vida, por su existencia…
No respondo, quiero terminarlo, me da ASCO saber que algo tan débil como eso sea parte de mi… le arrebato el amuleto, este comienza a brillar, esta luz… me siento mas fuerte…
– Gracias…
Saco a Yamato de ese ser patético, no merecía siquiera haberla usado en "eso", que comenzó a desvanecerse en cenizas… Ahora estoy de nuevo en ese abismo de oscuridad infinita y frente a mi de nuevo ese extraño ser familiar.
– Le he matado…
– Y ahora eres mas fuerte… ¿No es lo que siempre has querido…?
– Poder…
– Poder absoluto, Vali… eres uno de "Los Hijos de Sparda", descendiente del Maou Original, ese poder será tuyo… si te conviertes en "El Hijo de Sparda"
Vali despertó de su trance, su mirada había cambiado, el blanco de sus ojos paso a ser un fuerte color rojo, su pupila de azul a un profundo negro y de su cuerpo salía un aura de poder Demoniaco.
– ¿Maestro? – Cuestiono el joven Taurus al notar que el Peliblanco había despertado – ¿Ocurre algo?
Vali no respondió, se levanto lentamente mientras tomaba a Yamato en sus manos, toco su pecho y noto que su amuleto seguía con el, además de que su herida seguía abierta.
– ¿Maestro?
– Adam… Tendremos un cambio en los planes…
…
