Capítulo 8: Un cabeza de gallo al estilo Sanosuke Sagara.
Realmente era tarde, demasiado tarde y sentía mucha envidia de Dai-chan, Asahi-kun, Tobio-kun. No entendía cómo ellos podían hacerlo y yo no, no cabía en mi cabeza lo que estaba pasando, yo lo intentaba pero no lo lograba, quería encontrar una explicación.
¡¿POR QUÉ ME ESTÁ SUCEDIENDO ESTO!? ¡¿CÓMO DEMONIOS ELLOS PUEDEN DORMIR PLÁCIDAMENTE Y YO NO!? - gritaba en mi mente.
En realidad no podía conciliar el sueño, veía la manera que todos poco a poco terminaban rindiéndose y la única opción que les pudo quedar fue dormir.
- Esto no es justo, incluso pensé que podría hacerlo ya que empecé mis actividades más temprano de lo usual - suspiré profundamente - De verdad que no lo es.
- ¿Tú tampoco puedes dormir Michiru-san? -
- ¿Eh? - no me sorprendió verlo despierto, sin embargo hace un momento él parecía estar descansando más que nadie - ¿Qué haces despierto, Sho-chan?
- ¡No puedo dormir! ¡Estoy muy emocionado por volver a jugar contra los campeones de Kanto! - alzó la voz un poco - ¡Y verás cómo derroto a ese gigante de 194 cm!
- ¿Gigante de 194 cm? Estás hablando de uno de los jugadores que conociste cuando fueron a practicar a Tokyo, ¿verdad?
- Es cierto, no estabas con nosotros en ese momento - sus ojos brillaron por unos segundos - En ese fin de semana, tuvimos partidos de práctica contra grandes preparatorias como Nekoma, Shinzen, Ubugawa y Fukurodani ¡Ellos en verdad eran muy fuertes!
- Baja un poco la voz o despertarás a Dai-chan - lo reprendí, hablando discretamente - y ya sabes cómo él es cuando está enojado.
- ¡Lo siento mucho! – decía avergonzado.
- ¡Que bajes la voz! - repetí - ¡Ustedes sí que tienen partidos de práctica! Recuerdo que en el club de baloncesto, solamente hubo uno y se realizó cuando todavía no vivía en Kanagawa. Creo que la próxima semana irán de campamento a Shizuoka, tal vez allí tendrán algunos partidos de práctica.
- Entonces ¿Nunca viste jugar a tu equipo?
- ¡Claro que sí! Ellos jugaron en el Campeonato Regional de Kanagawa y aunque terminaron en segundo lugar, representarán a la prefectura en el Campeonato Nacional.
- ¡Entonces vienes de una preparatoria con un equipo de nivel nacional! ¡Michiru-san es asombrosa!
- ¡Sho-chan! ¡Habla más despacio! - le cubrí la boca con mi mano - Además yo no soy asombrosa, ellos lo son, con o sin mí iban a llegar a las Nacionales - dije, en tono de orgullo.
- ¡Es cierto! ¡Era eso lo que quería preguntarte! - exclamó, ahora sí, en voz baja.
- ¿Qué es, Sho-chan? - pregunté extrañada.
- Recuerdo que habías dicho - se llevaba la mano al mentón para decir esto - que practicabas judo o karate, una de esas artes marciales - decía mientras hacía movimientos con sus brazos al estilo Daniel Larusso de Karate Kid - ¿Por qué entonces estuviste en el club de baloncesto? Y ahora estás en el de volleyball ¿Por qué?
- Pues sé ambas artes marciales, Sho-chan y con respecto a tus preguntas te contaré cómo formé parte del equipo de Shohoku y también por qué estoy en el club de volleyball.
'Cuando llegué a Shohoku, pregunté a la primera persona que vi, la descripción del capitán del equipo de judo, su nombre y dónde podía encontrarlo. En una de las horas libres que tuvimos, fui a buscarlo, recuerdo bien que estaba discutiendo con otra persona.
- Eh... ¿Uno de ustedes es Tatsuhiko Aota?
- Sí, soy yo ¿Sucede algo?
- ¡Por favor! ¡Déjeme formar parte del club de judo!
- ¿Tú? ¿Estás segura? El club es solamente masculino, además no nos hace falta una asistente.
- No... Yo hablo de formar parte de él, pelear en torneos...
- ¿Pelear? Espera, no me hagas reír... ¿Quieres formar parte del equipo para eso? Si decías que deseabas ser asistente o algo así, tal vez lo iba a considerar, pero... Tú... ¿Pelear?
Recuerdo perfectamente la manera en la que empezó a echar sus carcajadas, fueron tan sonoras que toda su clase empezó a mirarme raro, aunque eso no me causó impacto alguno, sin embargo el motivo de su risas sí, me enojó bastante que, ahora que lo pienso, reaccioné indebidamente.
- ¡Escúchame bien, desgraciado! Si voy a ser asistente de un equipo, será porque sus reglas no las entiendo o peor, no las sé - miré al tipo con quien estaba discutiendo hace rato - Oye tú... ¿Eres capitán de... algo?
- Eh... Soy el de baloncesto...
- ¡Pues entonces voy a formar parte del club como asistente! ¡No me importa si ya tienen una! ¡Seré la segunda, tercera, cuarta o millonésima!
- Puedes pasar a presentarte al equipo después de clases, estamos en el 1er gimnasio - dijo él, anonadado. '
- Y la razón por la que estoy aquí con ustedes es parecida, apenas sé algo de este deporte, pero me contaron que una vez llegaron a las nacionales, veamos si al igual que Shohoku, ustedes también logran eso.
- Pues Noya-san estuvo diciendo, hace unas cuantas horas, que como nii-san estaba en el equipo, tú quisiste ser miembro - decía Sho-chan, algo confundido.
- ¿Qué? ¡No! Yo... Todavía no lo conocía y... ¿Por qué le dices nii-san? ¡Que no somos unos yakuzas! - Al decir esto, yo estaba igual de roja que el uniforme de los Bulls, tal vez es cierto lo que dice mi madre, cuando me hablan de él, mis mejillas se sonrosan, aunque ahora se tornaron color escarlata.
- No sabía que por eso quisiste formar parte del equipo de baloncesto, Michiru - la voz de Asahi-kun, quien estaba sentado frente a Sho-chan, interrumpió nuestra conversación.
- No me digas que escuchaste eso último, Asahi-kun - dije en un tono de vergüenza - No fue por eso... En realidad yo quería ser parte del de judo.
- No te preocupes, escuché toda la historia, Hinata habla tan fuerte que no me dejó dormir.
- ¡Lo siento mucho! - exclamó Sho-chan.
- ¡Sshh! ¡Puedes despertar a Dai-chan! - hablé, elevando el tono de mi voz.
- No griten, pueden despertar a...
- ¿A quién van a despertar, Asahi?
La grave voz de Dai-chan retumbó en nuestros oídos, mientras nos observaba sombríamente, por vez primera sentí cómo mi piel se erizaba debido al miedo hacia mi capitán actual.
- ¡Rayos! Ya nos fuimos al infierno - pensé.
El regaño que nos dio Dai-chan no fue lo suficientemente atemorizante, al menos para mí, pero no podía decir lo mismo de Sho-chan y Asahi-kun.
- Los sermones de Dai-chan no dan tanto miedo - pensé - ¿Será porque los de mi anterior capitán en verdad me asustaban?
Pude dormir un poco luego de lo acontecido, no fue mucho, pero eso me mantuvo despierta lo que quedó del día.
- Nee-san... Nee-san... Ya llegamos, despierta - Yuu-kun hablaba, mientras Ryuu-chan me sacudía.
- ¿Eh? - Tomó unos segundos poder espabilarme - ¡Ah! ¿Eh? ¡Sí!
Bajé del bus, todavía adormilada, la estridente voz de Sho-chan se hizo escuchar en medio del camino a la preparatoria.
- ¡¿Dónde está la Skytree?!
- Sho-chan, esa no es la Skytree, eso está en Tokyo, aquí es Saitama - dije para mis adentros.
Otra voz estridente se escuchó, esa no la conocía, se trataba de un muchacho alto, demasiado alto y además de tez blanca.
- ¡Hinataaaa! ¿Creciste? - gritaba el chico.
- Por su singular carácter, diría que es un chico de 1er año - decía yo - ¿No será él, el gigante de 194 cm? Creo que Sho-chan me había comentado su nombre o ¿no lo hizo? - aunque no esperaba una respuesta, una persona oyó lo que dije y me respondió.
- Su nombre es Lev Haiba y está en nuestro equipo. A ti no te había visto antes, eres la nueva de Karasuno, ¿no es cierto? La que llaman Ángel Blanco.
¿Qué demonios? Un tipo con cabeza de pollo al estilo Sanosuke Sagara de Samurái X, apareció de la nada hablándome como si me conociera, eso es... un poco raro.
- Eh... Sí... Pero, primero respóndeme esto ¿Cómo es que me conoces, Cabeza de gallo?
- Oh... Vaya... Eso es algo hiriente, aunque venga de una chica con cabeza de dango - dijo él en un tono sarcástico.
- Oye, oye ¡Esto no es un dango! ¡Me gusta tener así el cabello! - decía yo, señalando lo que él llamaba dango - ¡Además, estaría mejor que trates con un poco de respeto a tu senpai! - Este tipo se me hacía, al menos un año menor, eso creí.
- ¿Senpai? No juegues, yo también estoy en 3er año - habló él, aguantándose una carcajada - Soy Tetsuro Kuroo - sonrió - ¿Y tú, tienes un nombre? Así tengo otra forma de llamarte, además de Ángel Blanco y Cabeza de dango.
- Soy Michiru Takamine, recuerda bien mi nombre Tetsuro-chan - ¿A este tipo también le doy un sobrenombre?
- ¿Oho? ¡Kuroo! - una voz extraña y también estridente se escuchó a lo lejos - Apenas llegaste y ¿ya empiezas a ligar?
- ¿Así que querías hacer eso? Cabeza de pollo, lo siento mucho, pero no puedo corresponderte.
- ¿Quién rayos se fijaría en una cabeza de dango?
- Pero es que todas las personas que juegan al volleyball pueden causar el tic en mi ceja - pensé.
- Ustedes dos, dejen eso y vengan al gimnasio - decía Dai-chan - Y Michiru... Pensé que tenías novio, entonces ¿Por qué te quedas hablando con el capitán del Nekoma? - en su tono de voz, se notaba el sarcasmo y además su bonita sonrisa, ahora estaba llena de picardía.
- ¿¡ESA ES LA SKYTREE!?
- Sho-chan, no de nuevo.
En ese instante Tetsuro-chan se dirigió hacia Dai-chan para poder molestarlo, pero antes, debía hacerlo conmigo.
- Nos vemos, Cabeza de dango - dijo él, agitando su brazo en señal de despedida.
- Cabeza de dango voy a darte por tus... - pensé - ¡Nos vemos después! ¡Sonrisa extraña! - También le devolví la despedida - Una vena me está saltando, vaya esto es nuevo.
Buenas a todos/as, el año nuevo fue hace dos días, pero igual ¡Feliz año nuevo!
Un poco de historia para saber cómo Michiru se unió al equipo de basket y la aparición de Kuroo, y los sobrenombres que cada uno inventa para el otro.
Espero que hayan pasado una feliz jornada, si quieren decir algo solo dejen un review.
*Reverencia al estilo Michiru* Muchas gracias por seguir esta historia ¡Nos leemos pronto!
