HOLA NUEVAMENTE A TODOS…

ESTOY SUPER SUPER IMPRESIONADO POR TODOS LOS COMENTARIOS QUE HA RECIBIDO ESTA HISTORIA.

LES JURO QUE JAMAS ME IMAGINE QUE LES GUSTARA TANTO.

ES POR ESO QUE HE DECIDIDO AÑADIR OTRO CAPITULO MAS.

CREO QUE TODOS NOS QUEDAMOS CON ESE CORAJE HACIA HARRY, LO ODIAMOS POR TODO LO QUE LE HIZO A NUESTRA GINNY.

PUES SALGO EN DEFENSA DE EL Y AQUÍ TIENEN SU VERSION DE LOS HECHOS. CLARO QUE ESO NO LE QUITA LA CULPA DE LO QUE HA HECHO PERO NOS DA UNA NUEVA PRESPECTIVA.

LA TERCERA PARTE SERA EL FINAL.

PERDON POR TARDARME PERO EL TRABAJO ME ABSORBE TOTALMENTE.

ESPERO COMENTARIOS…

MI VERSION (HARRY)

Mi vida a mis 15 años era igual que la de cualquier adolescente. Asistía a la escuela secundaria y tenía un gran amigo, Ron Wesley.

Ron y yo siempre éramos uña y carne. Íbamos a todos lados juntos. Su familia era genial, era impresionante ver a todos sus hermanos juntos, después de ser hijo único pues es normal que me sintiera feliz en convivencia de una familia tan grande.

Aún recuerdo la primera vez que me llevo a conocerlos, todos se portaron geniales, pero había un familiar en especial que me llamaba la atención.

Su hermanita pequeña, Ginevra Wesley o Ginny, como todos le decían. Era una pequeñita pelirroja con ojos color marrones y esas pequitas tan lindas en la nariz.

La pequeña Ginny solo contaba con 10 años de edad, pero para mí era todo una ternura. Sin duda sería una preciosa jovencita.

HG

Tres años después…

Aquí estaba, en la madriguera. Hoy era el festejo de cumpleaños número 18 de Ron, por fin cumplía su mayoría de edad, yo los había cumplido dos meses atrás.

Hoy iríamos a divertirnos libremente a un bar, estaba todo planeado perfectamente. Prometía ser una gran noche.

Estaba conversando amenamente cuando de pronto esa vocecilla que me gustaba me llamo la atención.

-aún no estaba lista

-Te has tardo demasiado y todos ya están aquí…

Ahí estaba, esa pequeñita que me causaba sentimientos incapaz de reconocer. Sobre todo por el hecho que ella era una niña

¡Dios!

¡Soy un pervertido!

No podía evitar querer mirar sus labios rosados, pero me astenia de hacerlo. Cada que la veía me recordaba a mí mismo que era la hermana menor de mi mejor amigo. Y más que "Era solo una niña de 13 años"

¡Prohibida!

La noche continua y todos nuestros amigos comenzaron a retirarse, yo esperaba a Ron para irnos juntos. La fiesta comenzaría.

Me despedí de mi pequeña Wesley solo con unas cuantas palabras.

-Ginevra… nos veremos después…

Me encanto el rubor que se formó en sus mejillas. Me gustaba provocarlo.

Muchas veces me había pregunta que hubiera pasado si Ginny fuera al menos dos años más grande. Definitivamente ella sería mi chica.

Al ver que llegamos al bar, me obligue a sacar esos pensamientos de mi cabeza.

-Vaya… esto está lleno de chicas…- dijo Ron anonadado

-Son preciosas…

Y como siempre pasa, me olvide por esa noche de Ginny y me concentre en todas esas chicas de más de 18 años que bailaban y bebían sin parar.

Esa noche al estar por primera vez dentro de una chica decidí olvidarme definitivamente de Ginny.

El sexo me fascino y Ginny era solo una niña que no podría brindarme lo que yo deseaba en ese momento.

Pronto los sentimientos que sentí por esa pequeña quedaron enterrados…

HG

Cinco años después…

Era increíble como el tiempo pasaba sin dar tregua.

Mi entrada a la universidad fue una de las etapas que más disfrute en mi vida, me había divertido como loco, al menos mi vida no era monótona ni aburrida.

A pesar de las grandes fiestas nunca descuide mis estudios. Al fin después de grandes esfuerzos me había graduado. Ahora necesitaba conseguir un empleo.

No podía negar que había disfrutado del sexo, muchas chicas pasaron por mi cama, pero siempre me protegía, jamás me aventaba a la deriva sin preservativo.

Solo había tenidos dos relaciones serias, aunque solo duraron unos cuantos meses. No importaba, no tenía prisa.

La amistad con Ron seguía siendo la misma, a pesar de que estudiábamos diferentes carreras. Siempre salíamos juntos a las fiestas y por supuesto que nos cuidábamos uno al otro.

A pesar de que tenía años sin ver a su familia, me invito a celebrar el cumpleaños número 18 de su hermana menor.

No podía evitar que se me viniera a la mente aquella chiquilla pelirroja con pecas. Sonreía con ternura. Me la imaginaba igual de pequeñita.

Tal parecía que después de la comida en la madriguera iríamos a un bar, yo la verdad es que no tenía mucho entusiasmo. Todos irían con pareja menos yo.

Aunque no tenía ningún problema en conseguir una pareja.

-Esta niña como tarda-

Escuche como siempre las quejas de la señora Wesley

Tanto Ron como yo rodamos los ojos.

-¿Ya conseguiste algún empleo?- pregunto Hermione

-No. Todavía no…- conteste con una mueca

-Pues acepta la oferta de tu papa- dijo Ron

Era cierto, mi padre tenía un puesto para mí en la empresa familiar, pero no estaba seguro de tomarlo. Primero quería pasar unos años por mí mismo.

-Aceptaras la oferta en Francia…- dijo Hermione

-No. No quiero alejarme de aquí… conseguiré algo

-Eso es bueno amigo… no me gustaría que te fueras.

-Ginny… Ginny

Los gritos de la señora Wesley nos sacaron de nuestra plática.

-Ya voy…

Esa era su voz… aunque se escuchaba un poco más grave…

Se escucharon los pasos que se acercaban, en las escaleras comenzaron a aparecer sus pies, unas zapatillas rojas y altas con unas sorprendentes piernas.

Me quede fijo en la visión que poco a poco iba apareciendo ante todos, una cintura estrecha, sus delgados brazos, sus pechos que ya no eran pequeñitos, ese cabello de fuego, sus carnosos labios que se encontraban cubiertos por labial rojo dándole un toque sensual y sobre todo, sus pecas, esas pequeñas pecas que le daban un toque de niña mujer.

No pude lograr decir nada, los sentimientos que tenía por aquella pequeñita pelirroja pronto comenzaron a resurgir.

-estas preciosa- dijo la señora Wesley

Escuchaba a lo lejos algunos comentarios, pero mi visión estaba ocupada con la preciosa chica de vestido rojo.

Todo paso demasiado rápido, el pastel, el canto de feliz cumpleaños. Ya quería irme a ese bar, porque claro que me percate que al igual que yo, Ginny no tenía pareja.

Ir en al auto con ella a lado mío fue un calvario, solo pensaba en besar esos carnosos labios. Pero por supuesto que me aguantaba. No quería asustarla.

Llegamos al bar y pronto nos dieron una mesa. Pedí unas bebidas, no quería emborracharme.

Todos se pasaron a bailar, solo nos quedamos Ginny y yo en la mesa. Decidí romper el silencio.

-Es genial cumplir dieciocho-

-Oh, sí súper genial.-dijo ella

-Te ves muy hermosa esta noche

Sus mejillas se coloraron. Se veía aún más hermosa

-Gracias.

-¿Quieres bailar?

Comenzamos a bailar y no dude en tomar sus caderas con mis manos, era una sensación agradable. No me preocupe por los demás, solo me concentre en ella y yo.

Sentí los efectos del alcohol que había ingerido. Los gemelos Wesley se habían retirado con sus novias. A lo lejos divise a Ron y Hermione besándose.

-Debo ir al tocador- susurro

Solo asentí y ella tomo camino hacia los sanitarios y yo regrese a la mesa.

-Harry…- Ron llego colorado de las orejas

Ya me imaginaba la razón.

-¿Qué tal tu noche?

El me sonrió.

-Se pone mucho mejor…

-bien por ti…

-No has encontrado pareja…

Claro. Estaba tan ocupado con su novia que no se dio cuenta con quien bailaba hace unos minutos.

-No…

-¿Te puedo pedir un favor?

-Si se puede ya sabes… no hay problema

El asintió.

-Necesito que lleves a mi hermanita a casa…

Por supuesto que la llevaría.

-No quisiera que se encontrara con algún canalla que solo buscara meterse entre sus piernas…

Sus palabras atravesaron mi pecho. Era lo que yo quería.

-¿Por qué lo dices?

-Tú lo sabes… recuerda que cuando nosotros cumplimos dieciocho solo salimos a cazar chicas…

Era verdad, de hecho yo aún lo hacía.

Ron era mi amigo, mi hermano. No podía hacerle eso. Había muchas chicas más a las cuales podía cazar. Pero Ginny Wesley, definitivamente no.

-Yo la llevare a la madriguera sana y salva…

-Gracias amigo… me voy… Hermione me espera

Le sonreí y vi cómo se alejaba.

Pocos minutos después divise a Ginny. Esta hermosa. Pero era prohibida.

La mire que volteaba de un lado a otro.

-Si estás buscando a Ron. Se han ido

-¿Cómo que se han ido?

-Si… así como lo escuchas… ya sabes… las hormonas

Sonrió.

-Veo que te pone de buen humor la felicidad de tu hermano.

-Pues claro

-Bien… vámonos

Tome mi trago.

-¿Por qué?

-¿Por qué? ¿Qué?

-¿Por qué nos vamos?

-Te llevare a tu casa. Es tarde

-Podríamos divertirnos un rato más.

Si podríamos, pero no quería tentaciones.

-No creo que eso sea lo correcto…

Su cara fue de tristeza.

-¿Y qué es lo correcto?

-Lo correcto es que lleve a la hermanita de mi mejor amigo sana y salva a su casa.

Su expresión cambio, sus facciones fueron de furia.

-YO NO SOY LA HERMANITA DE TU MEJOR AMIGO

Se veía más preciosa cuando se enojaba.

-Claro que eres su hermanita.

-Soy Ginny… solo Ginny… y si eso no lo puedes entender… bien… tú te lo pierdes

¿Qué? La mire caminar hacia la salida, sus caderas se movían de manera sensual. Tenía tantas ganas de aprisionarlas en mis manos.

La seguí y pronto llegamos al estacionamiento del bar.

-Ginny… espera…

-¿Qué pasa?

La mire. Era graciosa verla parada esperándome y molesta

-No es como tú lo piensas… me gustas en verdad me gustas… pero no puedo dejar de pensar que eres una niña…

-No soy una niña… ya tengo dieciocho años

-Sí y yo tengo veintitrés… es una gran diferencia

A pesar de que esta chica me fascinaba hasta los huesos, tenía que pensar de nuevo en mi amigo.

-está bien… llévame a casa…

Durante el viaje ella miraba hacia la ventana, yo no podía evitar voltear y observar sus labios.

Deseaba besarla, acariciarla. Pero de nuevo me obligaba a pensar en Ron, a mi mente llegaron imágenes de lo que posiblemente estaba haciendo con Hermione.

Borre las imágenes de mi cabeza, pero la necesidad de sentir a Ginny se hizo más fuerte.

Disminuí la velocidad y me adentre en los arboles a la orilla de la carretera.

-¿Qué pasa? ¿A dónde vamos?- pregunto

No respondí.

El auto se detuvo.

-Contéstame…

-Al diablo con todo…

No supe sobre mis actos, solo disfrute cada momento con ella. La bese con pasión y la hice mía.

Le acaricie cada parte de su cuerpo y sentía unas descargas de electricidad que jamás había sentido con nadie más.

La deseaba con toda el alma que me olvide de Ron.

Sus gemidos me volvían loco, no recordaba haber estado tan excitado como me encontraba ahora. Comencé a acariciar su centro.

-Eso es Ginny… esto te encantara…

Mis dedos se movían sin control, bese su cuello y sabía que estaba cerca.

Cuando su cuerpo entero se tensó y soltó un gemido sonoro, supe que había llegado a la cúspide.

-Eso es….

Me sonrió de manera encantadora.

-Te ves preciosa cuando estas teniendo un orgasmo

-eso… eso fue genial…

-Aun no terminamos…

Quería estar dentro de ella, quería llegar hasta el final, a estas alturas mi razonamiento estaba demasiado lejos.

Descubrí sus pechos y no perdí tiempo, comencé a besarlos y acariciarlos. Estaba de nuevo muy prendida.

-Quiero estar dentro de ti…

-¡Si!

No espere más, me baje los pantalones de una manera sorprendentemente rápida. Subí su vestido hasta su cintura. Me acomode en su entrada y de empuje fuerte.

En el transcurso de estos cinco años había estado con muchas mujeres algunas eran vírgenes, así que sabía sobre esa situación.

Y Ginny definitivamente era virgen.

-¿Eras virgen?

No contesto. Solo envolvió sus piernas alrededor de mi cadera.

¡Era virgen!

Por una extraña razón sentí satisfacción de ser el primero.

Suspire.

-Eso no importa…- respondió

A mí sí que me importaba.

Decidí seguir, comencé a moverme. Trate de hacerlo con cuidado. Pero al ver que ella estaba más entregada comencé con movimientos más fuertes.

Estar con ella era la gloria. Las sensaciones eran intensas, jamás me había sentido así.

-Te sientes tan bien

Perdí el control y me moví más rápido y fuerte.

-Me gusta… me fascina estar dentro de ti…

-Oh… continua… así… Siiii

Estar adentro de ella era la sensación más placentera que jamás había sentido y cabe mencionar que había tenido muchas chicas. Mis manos tomaron su trasero y empuje más fuerte.

Solo rogaba que ella pronto llegara a su clímax, porque yo estaba a punto.

La sensación sorprendentemente incremento cuando ella comenzó a mover sus caderas, sentí como sus músculos internos se apretaban y eso fue mi perdición.

Sentí el orgasmo más potente de toda mi vida, me derrame adentro de ella y gemí de forma descontrolada.

Cuando nuestras respiraciones volvieron a la normalidad me acomode la ropa.

-¿Por qué no me dijiste que eras virgen?

Quería saber la razón. Aunque no planeaba decirle la satisfacción que sentía de ser el primero.

-No tenía por qué decírtelo

-Pude… pude ser más cuidadoso

-Fue perfecto

Sentí que mi pecho se hincho de orgullo ante sus palabras. De pronto la necesidad de estar con ella muchas más veces fue muy fuerte. Quería no solo ser el primero, sino que además ser el último.

Me sorprendía este pensamiento, pero no tenía dudas.

-Quiero que sepas que esto no es de solo una noche…

-Quieres… quieres decir que…

-Quiero algo más… quiero que intentemos ser algo…

Tenía una cara de sorpresa, pero al mismo tiempo de felicidad.

-¿estás seguro?

-Cien por ciento seguro… ahora… ahora ya eres mayor de edad… podemos tener algo sin ningún problema.

Sabía que tal vez Ron se molestaría conmigo, pero también sabía que si yo le demostraba que iba enserio con Ginny terminaría por aceptarlo.

Me dedico una sonrisa que calentó mi corazón.

Cuando llegamos a la entrada de la madriguera comencé a sentir un vacío tan solo por saber que ella se iría.

-Te llamare para vernos de nuevo…

-Estaré esperando tu llamada…

Le di un pequeño beso y mire como caminaba hacia la madriguera.

Estaba a punto de encender el auto cuando un golpe en la ventana llamo mi atención.

Voltee para encontrarme con Percy Wesley muy molesto. Salí del auto.

-¿Qué diablos te traes con mi hermana?

Sabía que tal vez tenía razón en estar molesto, pero aun no definía bien mi relación con ella.

-ese es asunto entre ella y yo

-No me vengas con esas mierdas… sé muy bien cómo eres con las chicas, no voy a permitir que la utilices para después botarla

Sabía que mis antecedentes serian un problema.

-Jamás le haría eso a Ginny…

-Ja… como no… ella no sabe sobre tus hazañas con las mujeres pero nosotros si…

Era consciente de eso, el mismo Ron me comentaba que en sus juergas con sus hermanos siempre hacían mención de mis hazañas con las chicas, cosa que me hacía sentir orgulloso.

-Las cosas con ella son distintas…

-No estoy dispuesto a correr el riesgo… te quiero lejos de ella

Sus palabras eran duras y sus facciones no mostraban ninguna tregua.

-Ella es la única que me alejara…

Negó con la cabeza.

-Mis hermanos no estarán nada contentos con esto… mis padres mucho menos…

Sentí un latigazo en el pecho, apreciaba a la familia Wesley. De verdad que lo hacía, pero Ginny valía la pena.

-ella vale la pena… lo arreglaremos juntos.

De pronto su cara se transformó y toda la ira desapareció.

-No entiendes…

-¿Qué tengo que entender?

-Tú eres mayor que ella por cinco años… has vivido la etapa de la universidad, ella apenas la va iniciar… de verdad quieres privarla de eso por estar contigo…

Él tenía toda la razón, no podía negarle eso a Ginny. No me atreví a rebatir sus palabras.

-No me malinterpretes… pero tu historial con las chicas es demasiado largo, ¿Cómo crees que se va a sentir cuando vaya a clases y se dé cuenta que su novio ha estado con la mitad de las chicas de la universidad?

-¿Ginny asistirá a la misma universidad?

Percy solo asintió.

Yo no sabía exactamente sobre la visión que ella tenía de mí, pero definitivamente no era tan mala como la reputación que tenía.

Era mentira que me había acostado con la mitad de las chicas de la universidad, pero los chismes siempre fueron grandes, además de que mi popularidad hacia que muchas chicas se inventaran aventuras conmigo.

Jamás les tome atención, jamás pensé que me afectarían, hasta el día de hoy.

-Tú mismo sabes que tengo razón… si de verdad nos estimas sabrás que hacer.

Nuevamente sentí ese latigazo en el corazón con el solo hecho de pensar en alejarme de Ginny.

Percy comenzó su camino hacia la madriguera, pero en un momento se detuvo.

-Si de verdad te importa… déjala libre para que encuentre alguien más que si la merezca… ella necesita a alguien mucho mejor…

Con esas palabras me mato….

Subí a mi auto y maneje a toda velocidad…

HG

Los días siguientes me debatí entre llamarla o no.

Por una parte tenía las palabras de Percy en mi mente, yo no era un buen chico para ella. Ella merecía lo mejor.

Muchas ocasiones tome el teléfono, pero no me armaba de valor y no marcaba el número. Llegue a la conclusión que al tenerla enfrente de mí no la iba a poder dejar ir.

Así que tome una decisión. Acepte el empleo que me ofrecían en Francia, no podía negar que era una gran oportunidad, pero en mis planes no había estado alejarme de mi familia, amigos y de Ginny.

Decidí avisar a todos a última hora, con el fin evitar que intentaran convencerme de que me quedara.

Lo mejor para Ginny era irme sin despedirme, no podía mirarla a los ojos y decirle adiós, sabía que me pediría explicaciones y yo no quería dárselas.

Con gran tristeza aborde el avión esperando que el tiempo me hiciera olvidar aquella maravillosa noche con Ginny Wesley.

HG

Dos años después…

El tiempo pasaba sin consideraciones. Ya habían pasado dos años desde que me había mudado a Francia.

A pesar de la tristeza con la que llegue, no todo fue malo. Conocí a gente nueva y tuve algunas amistades. Sin duda una de ella era Luna.

Ella es la hija del dueño de la empresa donde yo trabajo, de hecho la conocí en la cena de aniversario de la empresa.

Era una chica muy guapa y de mi edad. Desde que nos conocimos nos llevamos muy bien. Mi jefe siempre intento que ella y yo tuviéramos alguna relación.

Yo por mi parte no quería conocer a nadie, aun sentía el dolor por Ginny. Afortunadamente en una plática con Luna ella me confeso estar enamorada de su chofer.

Ella mantenía una relación secreta con ese chico desde hace más de un año. Me pidió discreción y yo le agradecí la confianza de contármelo.

Seis meses después su relación se complicó, parece ser que una de las empleadas había descubierto su secreto y sin ningún miramiento se lo conto todo a su padre.

Por su puesto que ella lo negó, pero aun así su padre no le creía.

Así que Luna me pidió que me hiciera pasar por su novio por unos meses.

Sabía que me estaba metiendo en problemas, pero Luna era mi amiga y yo no tenía nada que perder.

Lo siguiente que supe es que un año después me estaba comprometiendo con ella.

Tal parece que las cosas se complicaban más, no podía negar que me favorecía con mi jefe, pero estaba consiente que no nos casaríamos y Luna tenía que decir la verdad algún día.

Con Ron seguí teniendo una amistad, nos enviábamos correos electrónicos platicando nuestros cambios más importantes.

No me sorprendió demasiado cuando me informo de la cena de su compromiso con Hermione, al principio no quise asistir. Me negué a regresar y reencontrarme con Ginny.

Tenía miedo que ella ya tuviera a alguien más en su vida. Así que no quería ir.

Pero como siempre Luna me convenció de lo contrario, para ella era una genial idea ya que podría viajar y pasar tiempo con su novio.

A cambio me prometió acompañarme y presentarse como mi prometida para que así no me sintiera mal por si Ginny tenía a algún novio del brazo.

Así era como ahora me encontraba aquí frente a todos los Wesley con Luna del brazo y sonriendo.

-buenas noches- dije

Comencé a saludar a toda la familia, no busque a Ginny aunque ganas no me faltaban, pero no quería que nadie se diera cuenta de mi inquietud.

Pero una voz me saco de esos pensamientos.

-Hola desaparecido-

La mire sin poder evitarlo.

Era aún más hermosa, el tiempo le había sentado muy bien. Sobre todo ese vestido que llevaba puesto. No pude evitar mirarla profundamente.

Sentí que la mano de luna quemaba sobre la mía. Ginny se acercó con intenciones de darme un abrazo y yo no me negué.

-Ginny…-dije con un suspiro

No fui consiente de nada hasta que Luna intervino.

-Hola-

-Chicos… ella es mi prometida… Luna- esto lo dije con temor.

La familia Wesley la acepto muy bien. De hecho Ginny nos felicitó con una sonrisa. Cosa que me demostró que yo ya no le afectaba en lo más mínimo.

La noche continúo sin más, disfrute de las pláticas agradables de todos. Me sentí más tranquilo al darme cuenta que Ginny no iba acompañada de nadie.

Nos despedimos normalmente de todos, esperando vernos pronto.

HG

Los días pasaban lentamente y atormentándome. El hecho de saber que tenía cerca de Ginny me carcomía por dentro.

Sobre todo porque el día de la cena de compromiso de Ron y Hermione la señora Wesley me dio una hoja con los números de móviles de todos sus hijos, alegaba que si yo tenía algún inconveniente en mi estadía aquí me comunicara con ellos.

La inquietud era que en esa hoja venia el número de móvil de Ginny.

No perdí mucho tiempo en guardar los números en mi celular y no dude en guardar el de ella. Es por eso que ahora me encontraba comiéndome las uñas por llamarla.

Mi cerebro rebusco entre todos mis recuerdos, mi conciencia me dijo que tenía que verla para pedirle disculpas por la última vez que me fui sin siquiera una explicación.

Ahí estaba.

Una excusa perfecta para llamarla.

Con manos temblorosas la llame.

-Bueno…

Su voz era suave.

-¿Ginny?

Solo pregunte para hacer tiempo. Sabía que era ella.

-¿Si?

-Habla Harry

Sentía que mi corazón bombeaba sin control.

Ella no contestaba.

-Ginny… ¿sigues ahí?

-si…si… hola

-hola…

Ninguno de los dos dijo nada. No sabía cómo empezar.

-Y…. ¿Cómo estás?- ella me dijo

-Bien… yo… quería hablar contigo…

-OK… estamos hablado…

-Quiero verte… quiero… que sea en persona

Rogaba para que no me lo pusiera demasiado difícil.

-No creo que sea posible

Ahí estaba. Ya no le interesaba.

Mi conciencia me decía que era lo más normal, después de todo solo quería verla para disculparme. Nada más. Pero me dolía su negativa.

Como el más idiota de los idiotas hice la estúpida pregunta.

-¿Por qué?

-No puedo… lo siento…

Era una simple excusa. Debía aceptarlo y despedirme. Pero no sé porque no lo hice o si lo sabía. ¡Quería verla!

-Por favor Ginny… necesito verte

Espere su respuesta.

-Está bien…

Mi corazón revoloteo.

-Te mando un mensaje con la dirección.

-Ok…

-Gracias… Ginny… en verdad quiero verte.

Al colgarle mi sonrisa se hizo aún más grande.

HG

Llegue mucho antes al restaurant del hotel. Pedí un trago intentando deshacerme de mis nervios. Miraba alrededor intentando buscar a Ginny.

Rogaba porque no se arrepintiera y llegara.

Cuando por fin la divise, sentí un gran alivio. ¡Llego!

Le hice señas para que me viera. Era preciosa. Solo la mire caminar hacia mí. Esa mujer me volvía loco.

-hola- la salude

-Hola

-Siéntate… ¿Quieres pedir algo?

Cuando ella ya tenía la margarita que pidió, yo aún no sabía cómo empezar.

-¿De qué querías hablar?

-Ginny… yo… solo…

Estaba nervioso, no sabía que decirle, no quería que esta cita terminara en desastre.

-Puedes hablar… - me dijo intentando calmarme

-Quiero disculparme por lo que paso hace dos años

Mire como su expresión se volvió demasiado seria. La había lastimado de verdad.

-¿Solo para eso me citaste?

Su tono de voz era molesto.

-Quería decírtelo, quería que supieras que siento mucho no ser la persona que esperabas.

No había excusas para lo que le había hecho. Extrañamente en este momento las palabras de Percy no eran válidas.

Al mirarla de nuevo en esa cena, supe el error que cometí hace dos años.

-Harry… han pasado dos años…

-Lo se… esto debí decírtelo mucho antes… pero mi cobardía no me lo permitió.

Esperaba que entendiera mis palabras.

-Me refiero al hecho de que es ya es asunto olvidado para mí.

Supongo que me merecía esas palabras. Sentí un dolor en el pecho y un ardor en el estómago.

¿Qué esperaba?

-Me da gusto que este superado para ti…

Fue lo único que atine a decirle.

-Bien… podemos platicar de lo que hemos hecho estos años… ya sabes ponernos al día.

Eso me parecía mejor. Platique sobre mi vida, claro solo lo que quería que ella supiera. Pronto la tensión del tema anterior desapareció y nos sentimos en más confianza.

El alcohol comenzaba a entrar en nuestras venas y hacer lo suyo. Lo note en ella, sus mejillas estaban rojas y se reía demasiado.

Me encantaba su sonrisa.

-Debo irme-

-Nooo…. No te encuentras en buen estado para manejar

No quería que se fuera. No en ese estado.

-Pediré un taxi

-No es necesario… yo me hospedo aquí… podrías subir a mi habitación

Al ver su cara me di cuenta de mis palabras. No tenía intención de nada más. Prefería mil veces ser su amigo a nuevamente a perderla.

-Me refiero a que podrías dormir o esperar a que te encuentres mejor…

-muy bien… vamos

Entramos a mi habitación, ella se sentó en uno de los sillones y yo solo la mire.

-¿Tengo algo en la cara?

La seguí mirando sin poder evitarlo. Me acerque a ella, en verdad que el alcohol controlaba todo.

-Sigues siendo hermosa. Eres mucho más hermosa…

Me acerque a su rostro y sin poder evitarlo la bese. Ella me correspondió y a partir de ese momento me perdí.

Mi corazón decidió tomar el control de todo y yo no me resistí, mis manos se movían por si solas. Cada sensación y cada suspiro que ella me brindaba eran maravillosa.

Seguí avanzando y ella me lo permitió. Cuando estuve dentro de ella me descontrole aún más. Estábamos en un mundo donde solo ella y yo existíamos, desnudos y con la gran pasión que nos teníamos.

La hice mía nuevamente, le hice todo lo que me imagine estos dos últimos años, tanto tiempo sin tenerla que ahora solo me quería llenar de ella.

No dijimos nada más sobre lo que pasaría, ni siquiera las demás veces que la hice mía.

A la siguiente mañana me despedí de ella con la certeza que volvería verla.

HG

Una semana después…

Los días pasaron sin poder evitarlo, yo no me había comunicado con Ginny. La razón era que simplemente quería darle tiempo para asimilar lo ocurrido.

Pero hoy era el día en que eso terminaría. Marque su número de móvil.

-Hola- me contesto ella

-hola

-¿Cómo estás?

Decidí ir al grano. Me sentía desesperado por verla. Era como una droga para mí.

-necesito verte…

-¿Dónde?

Era bueno que no se negara.

-te espero en mi habitación…

-bien…

Me colgó y yo agradecí que no pusiera excusas.

HG

Cuando tocaron a mi puerta, me apresure a abrir. La mire ahí parada y no lo pensé más.

La tome de la cintura y la metí a mi habitación.

Nuevamente la tome sin control, pero esta vez no había excusa del alcohol. Ambos fuimos conscientes de lo que paso.

Cuando nuestras respiraciones se normalizaron, me quede ahí arriba de ella disfrutando de la tranquilidad que me brindaba escuchar su corazón.

-Esto tiene que parar…- dijo

La mire rápidamente con el pánico recorrer mi cuerpo.

-¿Por qué?

-Por qué no está bien…

-ambos nos gustamos… yo siento algo muy fuerte por ti

-¿Qué?

-Siento que te necesito… quiero alejarme de ti… pero… te extraño… el verte de nuevo… el sentirte ha cambiado todo por completo.

Su cara era de sorpresa total.

-Harry… no es bueno que digas todo eso sin sentirlo…

¿Por qué no me creía?

-Pero no te estoy mintiendo

-Yo… yo no sé qué decir…

-No me pidas que me aleje de ti… te necesito conmigo…

Hice lo único que se me ocurrió. La bese.

-Yo también te necesito

La convencí con besos y caricias. Pero sentía que con el tiempo le demostraría mis sentimientos.

HG

Los días y semanas fueron pasando.

La relación que tenía con Ginny era maravillosa. Jamás me había sentido tan pleno con una mujer. El sexo era estupendo, pero no quería que nos basáramos solo en eso, así que la invite a salir a diferentes sitios.

De Luna no sabía nada hasta hace unos días que se comunicó conmigo. Tal parecía que tuvo una pelea con su galán porque regreso de nuevo a hospedarse en el mismo hotel que yo.

Ante la insistencia de Ron y Hermione salimos en una cita los cuatro. Me sorprendió que Ron me pidiera que fuera su padrino ya que llevábamos bastante tiempo sin vernos, pero al final seguíamos siendo los mejores amigos.

Acepte de inmediato, Luna se emocionó tanto que pidió ser la madrina de Hermione, pero ese lugar ya estaba ocupado por Ginny.

Sonreí ante el recuerdo de esa preciosa pelirroja.

Me despedí de Luna ese día y ella solo se fue a su habitación.

HG

El día de hoy me había contactado a mi trabajo en Francia, tal parecía que tenían algunos problemas y yo era el único que los podía resolver.

A pesar que intente apresurarme haciendo llamadas y mandando correos sentía que no tenía final.

En unas horas tendría que encontrarme con Ginny y no llevaba ni la mitad. Tal parecía que mi ausencia me estaba pasando la factura.

Decidí que terminaría todo así podría ver a Ginny con más libertad y tranquilidad.

Le mande un mensaje avisándole que no la podría ver.

"Lo siento linda… no podremos vernos en varios días. El trabajo me absorbe… te llamare."

Continúe trabajando…

HG

Me faltaba poco por terminar. Estaba concentrado para así esta misma tarde ver a Ginny. Pero un mensaje me saco de mi concentración.

Era un mensaje de Ginny.

"podemos vernos"

No estaba seguro de a qué hora iba a terminar el trabajo, así que me seguí concentrando en el trabajo.

Minutos después volví a escuchar el sonido del celular.

Nuevamente de Ginny.

"iré a verte al hotel"

Enseguida le conteste. Por supuesto que quería que viniera pero mire alrededor, tenía un montón de papeles por todos lados.

Así que decidí aunque sea verla para disfrutar de un rato juntos.

"Te veré en el café que está a tres calles de la madriguera en 15 minutos"

Quince minutos después estábamos en la cafetería.

-¿Qué pasa? ¿Por qué tanta urgencia?-dije

-Es lo mismo que te pregunto. ¿Qué pasa con nosotros?

-no entiendo…

¿A qué se debía eso?

-¿Qué pasa con Luna?

Creo que esta vez sí que la había cagado a lo grande. Era el idiota más grande del mundo.

Se suponía que ante los ojos de Ginny yo estaba comprometido con Luna. Tenía que explicarle mi situación, tenía que decirle la verdad, pero no podía arriesgar la relación de Luna.

No era que no confiara en Ginny, pero primero tenía que decirle a Luna que era el momento de terminar la farsa.

-Ginny- suspire

-Dime que soy para ti Harry

No sabía cómo explicarle lo que sentía. No estaba seguro de lo que era. Solo sabía que sentía mil cosas a su lado.

-No lo sé…

-¿Me estas jodiendo?

-Solo sé que te extraño… siento muchas cosas por ti…

-¿Y por Luna?

Entre en pánico, no sabía cómo decirle las cosas sin mentirle.

-Luna es aparte… he pasado muchos meses de mi vida con ella… le pedí que se casara conmigo… y ahora ya no estoy tan seguro…

Fue lo único que se me ocurrió en ese momento.

-Eso quiere decir…

Asentí.

-Me estoy enamorando de ti Ginny… no sé cómo manejarlo…

¿Amor? ¿De verdad era amor?

Si… Era amor.

-Dame tiempo… solo para romper el compromiso.

Necesitaba algo de tiempo para resolver todo con Luna.

-Está bien-

Agradecí por la comprensión de Ginny. Definitivamente era una gran mujer.

HG

Estaba tan envuelto en una gran felicidad que cuando me di cuenta ya llevaba tres meses con Ginny.

Me sentía completo a su lado, y ahora sabía a ciencia cierta que la amaba. La adoraba y deseaba pasar el resto de mi vida junto a ella.

En mi trabajo no había problema, mis asuntos los resolvía vía remota, mi jefe creía que estaba disfrutando de una gran libertad con Luna.

La realidad era irónica, Luna nuevamente había desaparecido, tal parecía que ese romance era algo mucho más serio y yo me alegraba por ella.

Solo se presentaba en el hotel cuando su padre llegaba a viajar hasta aquí, de hecho tuvimos que salir en varias ocasiones para cubrir las apariencias.

Esto era malo, porque en varias ocasiones me encontré con Ginny, las mismas veces que le pedí a Luna terminar de una vez por todas.

Ella me pidió tiempo, tal parecía que ambos tenían planes sobre casarse y solo querían ganar tiempo.

Yo como todo buen amigo se lo concedí, acto que trajo como consecuencia en varias ocasiones que Ginny quisiera dejarme.

Siempre trataba de convencerla, Luna me había pedido de favor que no le contara nada, tenía la graciosa creencia que al contarlo, sus planes se arruinarían.

Yo se lo prometí, pero en cuanto Luna estuviera casada le soltaría todo a Ginny, esperaba que me comprendiera.

HG

Sabiendo que para mí era imposible alejarme nuevamente, estaba considerando seriamente aceptar ese puesto que mi papa mantenía para mí en la empresa.

Agradecía enormemente la oportunidad que me brindaron en Francia, pero lo cierto era que mi lugar estaba aquí. A lado de toda mi familia y de Ginny.

Es por esa razón que me decidí instalar en un departamento, estaba todo listo y Ginny estaba conmigo.

Ambos veíamos una película y nos acurrucábamos en el sofá.

-Te quiero Ginny

Hace tiempo que se lo decía, era inevitable. Simplemente las palabras salían de mi corazón, era la necesidad de hacerle saber lo que sentía por ella.

Y debo reconocer que un "Te quiero" se quedaba corto con lo que en realidad sentía por ella.

-Yo también te quiero

Me encantaba escuchar esas palabras.

Respiraba entre sus cabellos. Era adicto a ese maravilloso olor.

El sonido de mi celular nos sacó de esa burbuja. Al ver en la pantalla en nombre de Luna me preocupe. Ella solo me hablaba para emergencias.

-Permíteme

No sabía lo que me esperaba así que camine hacia mi habitación.

-Hola

-Harry…

Escuche que ella suspiraba.

-¿Qué pasa?

-Necesito tu ayuda…

Suspire, en estos momentos no podía ayudarla, era mi tiempo con Ginny.

Linda… lo siento… pero en este momento no puedo ir

-En verdad necesito tu ayuda… ha ocurrido algo… mi padre… mi padre lo sabe

Luna a veces podía ser terca. Sabía que esto podía ocurrir, pero era hora que afrontara sus problemas sola. Así que decidí mentirle.

-Estoy trabajando… sabes que lo hago por nosotros… por nuestro futuro

Esperaba que entendiera que por el bien de nuestro futuro esta farsa tenía que acabar.

-Lo se… sé que es hora… pero me da pavor… no quiero enfrentarlo sola… y se lo que vas a decir… sé que Neville debe de estar conmigo… pero te necesito… eres mi mejor amigo… ¿ella es tan importante?

-Pronto estaremos juntos para siempre…

Le dije esas palabras con la intención que se diera cuenta que Ginny era la mujer de mi vida.

-Estaré al pendiente de ti…

-Yo también

Con un suspiro de satisfacción colgué, solo era cuestión de horas para que esto terminara.

Pero al darme la vuelta y ver a Ginny parada en la entrada de mi habitación me inquiete.

-¿Por qué me haces esto?- grito

-¿Por qué me has espiado?

-Se honesto conmigo y dime que nunca la vas a dejar.

No entendía porque de repente este arranque. Pero sus ojos me reflejaron su inseguridad.

-Cálmate… las cosas no son como la crees

-No… no quiero calmarme…

Ella estaba herida.

-Por favor Ginny confía en mi… hay cosas que no puedo decirte…

-Bien… me voy…

El pánico me invadió cuando la mire que se iba.

-Ginny… espera…

-NO… CUANDO ESTES DISPUESTO A DEJAR ESE COMPROMISO ME BUSCAS…

La detuve desesperado.

-Por favor… solo déjame resolver algunas cosas y podremos estar juntos

-NO TE CREO…

Ella estaba cansada de esperar. Sus ojos me dieron esa resolución que tomo. Y la deje ir.

HG

Intente comunicarme con ella, le llamaba a todas horas, pero no respondía.

Le mande mensajes de texto, correos electrónicos, estaba seguro que ni siquiera los había revisado. Deje pasar los días con la esperanza que se tranquilizara y todo fuera más sencillo.

Habían pasado casi dos semanas desde la última vez que la vi. Estaba en la cuerda floja y lo sabía. Tome mis llaves y cartera dispuesto a ir a buscarla, pero al abrir la puerta me encontré con una Luna llorosa.

-Tienes que ayudarme…

Sus lágrimas corrían sin cesar en sus mejillas.

-¿Qué paso?

La tome por los hombros y cerré la puerta.

-Neville… Neville… ha desaparecido…

-¿Qué? ¿Cómo?

-Los hombres de mi padre… se lo llevaron saliendo del hotel…

-Luna… lo siento…

Ella me miro con inmensa tristeza. Sus ojos detonaban algo.

-Necesito tu ayuda…

No. Negué con la cabeza. No estaba seguro de lo que me iba a pedir… pero tenía temor.

-Por favor… solo en ti puedo confiar… la vida de Neville está de por medio…

-Los siento Luna… pero no puedo hacer más por ti…

-Se bien que tu relación con Ginny Wesley es importante… pero tú que harías si su vida corriera peligro…

Me estremecí ante la posibilidad de que le pasara algo a Ginny.

-Mi padre matara a Neville si no ve que me alejo del…

-Puedes alejarte por un tiempo…

-Eso ya no es suficiente… no me creerá… lo matara…

Ella sollozo de manera incontrolable.

-Tranquila…

-NO PUEDO… EL MORIRA POR MI CULPA… JAMAS LO VOLVERE A VER…

Suspire…

No sabía si era lo correcto, pero era una vida de por medio.

-¿Qué quieres que hagamos?

-Casémonos…

La mire absorto de sus palabras.

-No…

-Solo serán unos meses… cuéntale la verdad a Ginny… sé que ella es buena y lo entenderá… pueden seguir juntos… solo con discreción… yo te apoyare en todo…

-Lo que me dices es una locura… ella no lo aceptara…

-Hablaremos juntos con ella…

-Necesito… Necesito pensarlo…

-No hay tiempo…

-No puedo… Ginny…

-Estoy embarazada…

Eso sí que no lo esperaba.

-Luna…

-Sé que lo complica aún más… pero tengo que protegerlos Harry… ayúdame…

La suplica en sus ojos me desarmo.

-Está bien… pero hablare con Ginny…

Luna asintió.

HG

Dos días después nos casamos en un registro civil. Luna pudo acelerar los trámites.

Mi desesperación creció cuando no logre localizar a Ginny. La busque en la madriguera, la universidad pero tal parecía que ella huía de mí.

-Tenemos que hacerlo… es la única manera de que hables con ella.- dijo Luna

-No… esto terminara por alejarla-dije con molestia

-No podemos arriesgarnos a que mi padre descubra la verdad… sé que Neville está vivo… y sé que lo dejara libre en cuanto esté convencido que no me importa…

-Está bien…

La vida de Neville y de su bebe estaban en juego.

HG

En cuanto le dijimos a la familia Wesley que nos habíamos casado nos llenaron de felicitaciones. Yo estaba muy nervioso.

-GINNY… GINNY…

Ella bajaría en cualquier momento.

Al estar presente en la sala, ella puso mueca de disgusto al mirar a Luna.

-Tenemos que festejar- dijo la señora Wesley

No quería festejar. Solo quería hablar con Ginny y explicarle todo.

-Porque no nos dijeron nada… pudimos organizar algo- dijo Hermione

-Todo paso demasiado rápido- dijo Luna

Luna podía fingir muy bien.

-Esto es una locura- dijo Arthur

-¿Qué festejamos?

Mi corazón se aceleró, buscaría la forma de explicarle todo.

-Nos casamos…- dijo una Luna sonriente

De pronto ella palideció y solo vi como ella se desvanecía.

-GINNY…

Corrí hacia ella, pero Ron ya la tenía en sus brazos. Me maldije por todo lo que le estaba ocasionando.

Todo era mi culpa.

Yo me metí en este enredo. Pero mi mayor error era casarme con Luna.

-Tranquilízate…- susurro Luna

-Es mi culpa…

-Se lo explicaremos… en pocos meses nos divorciaremos y podrán estar felices…

Mire como subían a Ginny a su habitación.

Una hora después la señora Wesley bajo y nos dijo que Ginny tenía anemia. Que dolo necesitaba descansar y alimentarse bien.

No quería irme de ahí, tenía que hablar con ella. Pero Luna me hizo ver que la dejara descansar.

A regañadientes Salí de la madriguera.

HG

Tres días después del suceso seguía siendo ignorado por Ginny, inclusive su celular me mandaba a buzón y los correos eran reenviados anunciando ella había dado de baja su correo.

Camine hacia la entrada de la madriguera con decisión, si ella no aceptaba verme la obligaría. No importaba que tuviera que gritarle la verdad enfrente de todos.

Toque el timbre y Ron me abrió.

-Harry…

-Perdón por venir sin avisar… pero…

Me interrumpió.

-No te preocupes… pasa.

Entre y mire a la señora Wesley con los ojos rojos y la mirada de su marido era de tristeza.

-¿Paso algo?

-Mi Ginny…- dijo Molly

Mi cerebro se descontrolo…

-¿Le paso algo? ¿Dónde está?

Mi voz demostraba pánico total.

-Ella se fue…- dijo Ron

-¿Cómo?

No…

-Sí, decidió irse…

-¿Cuándo se fue?

-Hace unas horas.

Mis pensamientos comenzaron a fluir. Ella estaba cansada de mí. Me quería lejos. No quería verme. ¿Ya no me amaba?

Salí rápidamente de la madriguera.

Pero a solo unos metros Ron me alcanzo.

-¿Tu tuviste que ver con que ella se fuera?

Lo mire y eso fue toda mi respuesta.

-¿QUE LE HICISTE? ¿LA ENGAÑASTE? ¿TUVIERON ALGO?

-la amo…

Fue un susurro.

El sentimiento de tristeza no me permitida hablar.

-Aléjate de ella… tu estas casado… ella puede encontrar a alguien mejor…

Parecía que la historia se repetía.

-Lo siento… pero esta vez no me alejare… la buscare… le pediré de rodillas que me perdone…

-NO PERMITIRE QUE LO HAGAS… ES MI HERMANA…

-Has lo que creas correcto… pero esta vez no desistiré.

La buscaría… si era necesario hasta el fin del mundo… pero la encontraría y entonces me dedicare a ganarme su perdón…

Porque mi vida sin ella no valía nada…

ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO.

NOS VEREMOS EN EL PROXIMO CAPITULO…. Y ULTIMO…