Capítulo 13: Esto ya fue suficiente...
- Yukie-san... necesito hablar un momento contigo...
- Está bien, Michiru - habló - pero primero almorcemos, porque estoy muriendo de hambre.
- ¡Ah! Eh... Sí - balbuceé.
Terminada nuestra comida, tomé su mano y la llevé a un lugar cercano al gimnasio para conversar a solas.
- ¿De qué necesitas hablar, Michiru?
- Es sobre Kotaro-chan. Él...
- ¡Ah! Estás enamorada de Bokuto ¿No es así?
- ¿Qué estás diciendo?
- Bueno, si quieres salir con él, debes saber unas cuantas cosas, número uno - levantó el dedo índice - él me debe dinero, así que pídeselo y luego me lo vas a dar ¿Okay?
- Pero... eso no es lo que...
- Número dos - levantó el índice y ahora el dedo medio - él es una persona que suele tener altibajos emocionales, de un momento a otro pasa de ser el tipo de siempre a la reina del drama del volleyball.
Parece que aquí en Saitama, el tic en mi ceja aparecerá todos los días y gracias a Yukie-san ahora mismo estaba haciendo acto de presencia.
- Número tres - estaba a punto de levantar los tres dedos cuando la interrumpí.
- ¡Que no me gusta él! ¡Ya tengo novio! - exclamé molesta.
- Ah... ¿Es ese tipo del Nekoma?
- ¿Tetsuro-chan? ¡No!
- Entonces tu capitán, ¿verdad?
- No, él tampoco...
- ¡El as de tu equipo! - exclamó.
- Asahi-kun, menos... - aunque él me parece lindo... Esperen ¿qué acabo de decir? - Mi novio vive en Kanagawa... él no es de Miyagi.
- ¡Ah! Espera... Tú... ¿llamaste a Bokuto... Kotaro-chan? Ya entiendo, él está enamorado de ti...
- A eso quería llegar - hablé - Keiji-kun me dijo que sabrías sobre el tema, así que ya pregunto - tomé un poco de aire - ¿Qué tiene que ver esto con lo otro?
- Te explico - empezó con la historia - En primer año me uní al club de volleyball como asistente y conocí a Bokuto, debido a su singular carácter, nos llevamos bien y nos hicimos muy amigos.
Yo seguía escuchándola atentamente - Y luego... ¿Qué fue lo que sucedió?
- Semanas después, me enteré que éramos vecinos y decidí solamente llamarlo Kotaro, porque lo veía como a un hermano pequeño, pero... él lo había tomado de otra manera.
- Entonces... - interrumpí - Tú fuiste la primera persona de la que Kotaro-chan se enamora debido a eso ¿verdad?
- Yo no fui la primera, supe que hubo otras antes que yo... y por lo que vi con el pasar del tiempo tampoco fui la última... - retomó lo que decía - su amor duró un día debido a que puse las cosas en claro, le di un buen golpe y seguí llamándolo Bokuto.
- ¿Pero por qué él reacciona así?
- Según me contaron, cuando era pequeño, su madre le había dicho que la persona indicada para él, sería aquella que lo llamara por su nombre de forma cariñosa - calló un instante - Muchas chicas del Fukurodani se aprovecharon de esto porque querían ligárselo, pero él parecía darse cuenta y no hacía caso.
- Pero... ¿Es que no se puso a pensar que yo llamo a todas las personas por su nombre?
Yukie-san se levantó, pues estábamos sentadas en el suelo - Tal vez sí o tal vez no, lo único que puedo decirte es - puso su mano sobre mi hombro - te deseo la mejor de las suertes, yo sé que la necesitarás, a menos que lo golpees, eso siempre funciona - dicho esto, señaló hacia cierta dirección, sin embargo fue tarde cuando me di cuenta de lo que iba a ocurrir.
- ¡Michiruuu-chaaan! ¡Debemos volver al gimnasio! - Kotaro-chan se abrazó a mi espalda como lo hizo en mi sueño.
- Okay, los dejo solos - sonrió Yukie-san y se largó a propósito.
- Ay Dios... - pensé - Esto... Kotaro-chan p... podrías soltarme, acabo de terminar mi comida y creo que vomitaré - dije.
- ¡No te preocupes, Michiru-chan! ¡Estarás bien si solo te mantienes a mi lado! ¡Yo te protegeré! - exclamaba él.
- ¿Qué son esas frases? ¡Nosotros no estamos en un shonen barato, Kotaro-chan! - grité - Debo hacer algo, en verdad echaré todo mi almuerzo si esto continúa - pensé - ¡Kotaro-chan! ¡Suéltame en este instante o... - piensa, Michiru, piensa.. - este... nunca jamás dejaré que me abraces!
En ese mismo instante me soltó, sin embargo igual me tomó de la mano, para llegar juntos, según él nos separaremos al entrar al gimnasio y eso sería muy doloroso.
- ¡Michiru-chan, deséame suerte! - de nuevo con sus abrazos.
- Suerte, Kotaro-chan - dije - Aunque no la necesitarás porque eres un espléndido rematador - sonreí.
- ¡Kyahooooooo! - exclamó él, dejando sordo a todo aquel que se encontraba dentro del gimnasio - ¡Hey Hey Hey! ¡Empecemos el partido! - estaba desafiando a todos los equipos con la mirada.
- El as del Fukurodani sí que está encendido - habló Hitoka-senpai.
- Al menos eso lo mantendrá ocupado durante el partido - observé de reojo a los chicos de Karasuno, Yuu-kun y Ryu-chan estaban furiosos por lo que hice - Creo que no debí decirle eso a Kotaro-chan - pensé.
Perdió Karasuno, como de costumbre, perdió Ubugawa, perdió Shinzen, perdió Nekoma... Okay, no todas las veces, excepto mi equipo, pero todos tenían un contraincante al que no podían vencer.
- ¡Hey Hey Hey! ¡Soy el más fuerte! - exclamaba Kotaro-chan - ¡Todo fue gracias a ti, Michiru-chan! - avanzó rápidamente hacia el lugar en el que me encontraba y sosteniéndome por la cintura me elevaba en el aire.
- ¡Kotaro-chan ya bájame! - forcejeaba yo - Es bueno que hayan ganado, pero ya bájame - decía - ¡Qué vergüenza todos nos están viendo! - pensaba mientras veía a los entrenadores reír y a los demás muchachos rabiar debido a las victorias del Fukurodani.
Era cierto, su equipo fue el ganador durante este día, pero el Karasuno iba poco a poco dejando de cometer aquellos errores del comienzo.
Correr bajo un sol extremadamente radiante ya no parecía tan saludable como pensé, debido a las altas temperaturas, ahora algunas que otras penalizaciones se realizarían en el gimnasio y estas eran las recepciones flotadas.
- ¡Auch!
- ¡Hinata idiota, aprende a realizar las recepciones de una vez! - gritaba Tobio-kun.
- ¿Te hiciste daño, Sho-chan? - hablé - La próxima vez ten un poco más de cuidado - le apliqué a su barbilla un ungüento - mira, esto es para que te deje de doler, su efecto es tan bueno que hasta yo lo usé en uno de los combates en el cual resulté lesionada - dije.
- M... M... ¡Muchas gracias, Michiru-san! - decía él en tono nervioso y con un leve sonrojo en sus mejillas.
- ¡Akaashi! ¡Yo también quiero que Michiru-chan me sane las heridas! - había escuchado de la boca de Kotaro-chan.
- ¡Ni te atrevas a intentar hacerte daño, Kotaro-chan! - lo amenacé.
- ¡Michiru-chan! Tú... tú... tú... ¿te preocupas por mí? - exclamó.
- Eh... soy la oficial médico... es mi deber hacer eso... - hablé teniendo el tic en mi ceja.
- Bokuto-san, enseguida tendremos otro partido, ya deje de molestar a Michiru-sensei - decía Keiji-kun totalmente cansado de las tonterías que hacía Kotaro-chan.
- Espera un momento, Akaashi - volvió a abrazarme - ¡Ahora sí! ¡Juguemos!
- Válgame - pensaba yo mientras noté cómo era observada por Ryu-chan y Yuu-kun, a ellos en verdad les molestó ver esa escena.
La tarde-noche transcurrió rápidamente, terminaron las prácticas y decidí dirigirme a mi habitación para ir a dormir, no tenía sueño, solo quería estar sola.
- Michiru-san... ¿podría ayudarme con esto? - era Hitoka-senpai la que me dijo eso.
Ella señalaba dos canastos de ropa sucia, tomé el que contenía la mayor cantidad y nos propusimos a ir al cuarto de lavandería. Aunque la pila de ropa que llevaba Hitoka-senpai no era tan alta, ella no pudo fijarse hacia dónde iba y casi tropieza, sin embargo la mayoría de las prendas cayeron al suelo y decidí ayudar a levantarlas.
- ¡Ah! Se te cayó esto... - el capitán del Ubugawa recogió algunas prendas ya que pasaba por ahí.
- G... g... g... gra... - Hitoka-senpai se oía muy asustada.
- ¡Masaki-chan! - lo palmeé en la espalda - Espero que estés realizando tus estiramientos matutinos, tu columna sigue algo tensa.
- Sí, sensei, los realizo todas las mañanas, no se preocupe...
- ¡Okay! Gracias por la ayuda ¡Nos vemos mañana! - exclamé.
- No es nada. Nos vemos - dijo él.
- Parecía asustada, senpai - hablé - ¿Qué sucedió?
- ¡No sé cómo puede hacer eso, Michiru-san!
- ¿Hacer qué? - respondí confundida.
- Como si no fuera nada, usted bromea con todos esos gigantes... A mí... a mí me dan algo de miedo...
- Bueno, es que yo tengo experiencia en hacer ese tipo de cosas.
- ¿Hablar con gigantes? - preguntó alarmada.
- Eh... Digamos que sí - dije - ¿Sabes por qué, senpai? Siempre me llevé mejor con los muchachos, son pocas las chicas con quienes he hablado.
- ¿Queeeeeeeeé? - exclamó - ¿Y antes? ¿Nunca tuvo amigas, Michiru-san?
- Pues... Desde siempre a mi me encantaron las peleas, mi madre decía que yo dejaba de llorar al ver películas de Bruce Lee - hablé - a edad temprana pedí a mis padres practicar artes marciales... Yo me enfrentaba a mucha gente, bastantes veces fueron aquellas en las que perdí, pero en verdad quería probar mi fuerza, había ocasiones en las que llegaba a casa toda magullada debido a las heridas, esto preocupaba mucho a mi madre, por eso puse un gran esfuerzo en mejorar mi técnica, progresé tanto que ya no me golpeban como antes y gracias a Dios, ella se sentía un poco más tranquila - Hitoka-senpai me escuchaba atentamente - Desafié a muchos chicos de diferentes institutos a lo largo de toda mi vida, las niñas me tenían miedo porque hacía eso y los muchachos se acercaban a mí para preguntar cómo es que yo era tan fuerte, no importa si tenía buenas calificaciones, los profesores me tachaban de maleante y buscapleitos, pero si dijera que no lo fui, estaría mintiendo.
Ahora Hitoka-senpai me estaba mirando con una expresión que derrochaba miedo, si daba un paso en falso sentía que en cualquier momento ella iba a empezar a llorar.
- P... pero... no te preocupes senpai... ya no hago eso... - aclaré mi voz - Gracias a mi senpai anterior yo pude hacer amigas... la asistente del Shohoku es una chica muy bonita que se llevaba bien tanto con las mujeres como con los hombres... Claro, ella no fue la primera chica con quien hablé, pero... fue muy importante para mí...
- Entonces, ¿ella la convenció para que deje de pelear?
- Yo no dejé de pelear, solo lo hago cuando es estrictamente necesario, además - callé un momento - yo... hice una promesa a una persona... - miré al horizonte y los recuerdos me invadieron.
'Michiru, si no quieres hacerlo por ti, al menos... hazlo por mí...
Por favor... ya no pelees'.
Mientras hablábamos habíamos llegado a nuestro destino, nos despedimos, Hitoka-senpai fue a cenar y aunque pensé en dirigirme a los dormitorios, decidí ir a otra parte.
- Este es el árbol donde hablé con Tetsuro-chan - pensé acariciando el tallo - Me recostaré un momento - sin darme cuenta dormí un buen rato y tuve un sueño extraño.
Me encontraba en el Shohoku, pero tenía puesto el uniforme del Karasuno, estaba monitoreando a los jugadores en la cancha de baseball, una persona se acerca a mí y dice
- Muchiru, ¿qué haces vestida así? debemos ir al gimnasio, los chicos tendrán mañana un partido importante.
- Senpai, yo... ¡Auch!... Oiga... ¡Auch! - sentí un dolor en la cabeza - Aya-senpai deje de golpearme con el harisen, prometo que ya no insinuaré que Ryo-kun y usted son pareja ¡Auch!
- Michiru, qué bueno que solo dormías, llegué a pensar que te habías desmayado, por eso te inqué con esta rama ¿Por qué descansabas aquí? ¿Está todo bien?
Dai-chan me hablaba y yo solo podía tallarme los ojos, llegué incluso a pensar que eso fue un sueño dentro de otro - Debo dejar de ver Inception cada vez que la ponen en televisión - pensé, y decidí responder a su pregunta - No, Dai-chan, no estoy bien.
- ¿Qué sucede?
- Bueno... pues... verás - le conté acerca de cómo comenzó lo de Kotaro-chan, la manera en la que Ryu-chan y Yuu-kun se comportaban conmigo, en verdad que empezaba a sentirme mal porque no comentaba esto con nadie y ya que él preguntaba acerca de la situación me propuse a decírsela.
- Vaya, si yo sabía que eso podía hacerse - habló - Ya te hubiese pedido ser tu novio que juega volleyball en el Karasuno de Miyagi - dijo sonriendo.
- No digas eso, Yui-san se enojará contigo - contesté.
- ¿Eh? ¿Michimiya? ¿Qué tiene que ver ella aquí?
Masajeé mis sienes en señal de cansancio - Olvídalo... El punto es... - suspiré - Dai-chan, yo... cuando volvamos a Tohoku... dejaré el equipo de volleyball.
- ¿Qué est... ¿Por qué har... Pero... ¡Michiru, no puedes hacer eso! ¡No puedes abandonar al equipo así como así!
- Daichi... ¿sucede algo?
Al ver llegar a Asahi-kun y a Koushi-kun la expresión de Dai-chan y la mía cambiaron drásticamente.
- ¡Gracias al cielo! Escuchen, Michiru abandonará el equipo cuando lleguemos del viaje.
- Eso no puede ser cierto, ¿verdad Michiru? - inquirió Koushi-kun, la preocupación se le notaba en el rostro.
Yo no respondí a su pregunta, torcí los labios en señal de "Eso sería una posibilidad", pero no contesté.
- ¿¡Qué!? - gritaron ambos.
- Oye... no te puedes ir... eres parte de nosotros, Michiru - decía Asahi-kun.
- Es cierto el equipo... los muchachos... nosotros... nada volverá a ser igual si te vas - habló Koushi-kun.
- Chicos... ya... déjenme en paz - dije despacio - lo he decidido, ahora iré a dormir. Buenas noches.
Los tres hicieron una especie de barrera para que no pudiese dar paso alguno, si tomaba una fotografía en ese momento sería gracioso verla después, Dai-chan tenía una expresión desafiante, Koushi-kun una decidida y Asahi-kun parecía tener miedo, pero había fiereza en su mirada.
- ¿En serio piensan que eso funcionará? ¿En serio piensan ustedes que podrán bloquearme? - dije con malicia - Yo podría derrotarlos de un solo golpe, así que ya sepárense, necesito ir a dormir y no quiero herir a nadie.
- ¿Y luego qué, Michiru? Ahora dirás que eso no es cabello sino una peluca porque te quedaste calva debido a que entrenaste demasiado - se burló Dai-chan.
La sangre me hirvió en ese momento, fruncí el ceño y me dispuse a atacar, lo que dijo él fue la gota que colmó el vaso - Veamos si lo que te sucede ahora te parecerá gracioso, Dai-chan - apreté los puños, en realidad iba a golpearlos.
- ¡Mira es el capitán de Fukurodani!
- ¡Ay, mierda! ¿¡Dónde!? - giré para ver si era cierto.
- ¡Asahi! ¡Ahora! - gritó Koushi-kun para que Asahi-kun me sostuviera de la misma manera en la que Kotaro-chan lo hizo por la mañana.
- Vuelvo enseguida - decía Dai-chan y fue corriendo.
- ¡Suéltame, suéltame, suéltame! - decía yo mientras pataleaba - ¡Te aprovechas porque soy 17 cm más baja que tú! ¡Asahi-kun! ¡Bájame ya! ¡Te vas a arrepentir! - exclamaba yo, mientras forcejeaba - por su actitud Asahi-kun parecía una persona débil, pero en verdad era muy fuerte.
- Puedes soltarla, ya traje lo que necesitaba - dijo Dai-chan.
Asahi-kun me soltó y al tocar el suelo noté la presencia de Yuu-kun y Ryu-chan, los tres nos miramos, la tensión se podía sentir, yo los observaba como lo hacía con la gente a la que retaba a una pelea.
- Mejor me voy - dijo Yuu-kun.
- Yo también - Ryu-chan habló.
- Oigan... si quieren reclamar algo, solo háganlo... Ya basta de todo esto...
- ¡Nee-san! ¡Tú... estás engañando a nii-san!
- ¡Eres una persona horrible! ¡Y además no nos contaste nada!
- ¿Desde cuándo ocurre esto?
- ¿Y luego quién vendrá? ¿El capitán del Nekoma?
- ¿Por qué no solo lo rechazas y ya?
- ¡Lo único que hiciste fue mentir!
- ¡Fue suficiente! - grité, haciendo que todos me miraran estupefactos - ¡Yo nunca les pedí que cuiden de mí! ¡Ustedes, idiotas fueron los que decidieron eso! ¡Si quieren en verdad encargarse de una persona, entonces aunque comenta el peor de los pecados deben seguir estando con ella! ¡Él solo actúa conmigo de la manera en la que ustedes lo hacen con Kyoko-senpai! - callé un momento y observé que sus ojos se abrieron de forma desmesurada - ¿Saben qué? ¿Qué pasaría si Kyoko-senpai los rechazara secamente? ¿Qué sucedería si ella les dijera que se mueran o los rechace cruelmente? - ellos solo miraron al suelo - ¡Ustedes llorarían como las niñas que son! ¡Como los cobardes que no pueden ponerse en el lugar de otras personas! - noté cómo Asahi-kun tragaba su saliva de lo sorprendido que estaba, Koushi-kun parecía querer intervenir, pero Dai-chan se lo impedía - ¿¡Acaso quieren que ese tipo, termine mal!? Si se ponen en su lugar, no es tan fácil, ¿cierto? ¡Si ahora mismo no los golpeo es porque en verdad no debo hacerlo! Como se darán cuenta, es lo que más deseo en este momento, Yuu-kun, yo podría vencerte solamente con mirarte feo, porque eres demasiado pequeño y Ryu-chan, puedo ver todas tus aberturas, pelear contigo es más fácil de lo que parece - terminó el griterío de mi parte - ¡Si me disculpan, iré a dormir, así que por favor ya déjenme en paz!
Creo que luego de eso intentaron hablarme, sin embargo no los escuché, estaba demasiado ofuscada, todas aquellas cosas que dije las tenía guardadas en el pecho y en cierta forma me sentía alivianada. Antes de dormir, observé la existencia de unos mensajes sin revisar en el móvil, el cansancio hacía mella en mí y decidí que mañana por la mañana iba a ser tiempo de leerlos.
*Escena eliminada*
¿Y luego qué, Michiru? Ahora dirás que eso no es cabello sino una peluca porque te quedaste calva debido a que entrenaste demasiado – se burló Daichi.
Espera un momento… Si Michiru es como Saitama – decía Suga – Entonces… ¿Bokuto sería Genos?
¿Porque él la sigue a todos lados? – rio Asahi – Si Genos debería ser alguien, entonces voto por Kageyama, sus voces se parecen.
Solo imagínense… Michiru con el traje de Saitama – imagen formada en sus cabezas junto con un fondo musical.
*Tatakau Heroooooooooo*
EH… - Michiru mirando al frente - ¿Ya puedo ir a dormir?
*Kodoku na herooooooooooo*
*Sonidos de claxon*
Hello… It´s me… *imitando a Adele*
¡Muy Buenas a todos! ¿Cómo les ha tratado la semana?
Este capítulo fue, hasta ahora, el más largo del fic y me tomó solo tres meses hacerlo(?
Nah… Mentira…
Lo que no es mentira será lo que diré ahora mismo: Me ausentaré durante 3 semanas, tengo pruebas en la universidad, les aviso porque no me gustaría dejarlos abandonados y sin saber qué paso conmigo, pero les prometo que cuando vuelva, en esa misma semana habrá doble capítulo, tal vez triple...
Ahora sí, agradezco a todas aquellas personas que se tomaron el tiempo para dejar un review, muchas, muchas gracias por comentar. También agradezco a todos aquellos que dieron follow a esta historia y a los que la tienen entre sus favoritos. (Gracias por el apoyo y las personas nuevas que siguen esta historia, les digo que no van a arrepentirse).
Inception es una película dirigida por Christopher Nolan y trata el tema de los sueños, aquellos que todavía no la vieron, deberían, es muy buena. (Se utilizan mucho los cláxones ahí).
Lo de la escena eliminada es una referencia a un manga titulado One Punch Man, que tiene como protagonistas a Saitama y a Genos, el primero es una persona que entrenó tanto, al punto de perder todo el cabello y derrotar de un solo golpe a sus enemigos, de ahí el chiste de Michiru, y el segundo es un cyborg que Saitama toma como alumno. Veánlo, no se arrepentirán.
Guest/Torres/Ivania: Esa era la intención, dejar sin tono de marcado a las personas, no eres la única en soñar con la locomotora Thomas, en mi casa, a mis hermanos y a mí nos sucedió un par de veces, pero sobrevivimos ok no ¿Guerra de capitanes? ¿Quién sabe? *cara perv* En realidad Michiru se quedará sola… junto con un gato, un búho, un cuervo y un mono(?
*Le da dinero* Compra pie y refrescos que tengo tres mesas puestas y no hay comida.
Artemisx99: Perdón por ilusionarte con lo de Daichi, pero es que, al igual que Michiru, cada que Inception está en la tv, debo verla(? . No importa si llegas tarde, lo importante es que te gustó el fic y lo disfrutaste, Michiru no huye del amor, sino de Bokuto, pero pronto dejará de hacerlo (pues Bokuto logrará atraparla y ya no podrá escapar)
Azunay: Es que debía desquitarme con alguien y pues vi a Lev y ahí surgió su entrenamiento triplicado XD, por eso es que yo vivo sin la maldición del stress, las malas palabras las digo todos los días(? San Suga no fue malo, solo quiso que hagas un pequeño sacrificio, perdónalo y espero que siga iluminando tu semana.
Como estaré ausente aquí les traigo...
*Escenas del próximo capítulo*
…
Sé lo que se siente... cuando una persona a la que quisiste mucho, te... rompe el corazón... yo no deseo que él sufra lo mismo...
…
Bokuto-san, preste atención al partido.
…
Llevó su mano al lugar en el que se encontraba la mía y la sujetó fuertemente durante unos segundos.
…
Reverencia al estilo Michiru*Muchas gracias por seguir esta historia ¡Que tengan una feliz semana!¡Nos leemos pronto!
