Capítulo 14: ¿Puedo salir a jugar?

Dormí demasiado temprano y por esa razón desperté al amanecer.

- Vaya, hace tiempo que no hacía una caminata matutina - dije mientras me desperezaba - Iré a trotar un momento - revisé el móvil - ¿Tres mensajes? Es cierto, no los leí... En verdad, ayer no me interesó nada más que dormir... Luego de hablar con los muchachos vine aquí... - pensé - Debería disculparme con ellos, casi los golpeo y además llamé enano a Yuu-kun - suspiré - pero primero, disfrutaré de la brisa mañanera.

El Shinzen es bastante extenso, había pocas probabilidades de encontrarme con alguno de los chicos, sin embargo al apenas empezar mi caminata mi gran suerte hizo que me topara con ciertas personas, de las cuales solo una me parecía poco agradable.

- ¡Michiru-san! ¡Nunca la vi despertar a estas horas! ¿Correrá con nosotros?

- ¿Sho-chan? - hablé - ¿Con quién más te encuen... - Ay no...

Tetsuro-chan se asomó por encima de la cabeza de Sho-chan acompañado por Lev-chan.

- Mira, mira, mira, ¿A quién tenemos aquí? La sensei se levanta temprano por primera vez en su vida.

- Tarado - dije - Que nunca me hayas visto porque en realidad tú eres el que despierta tarde, no significa que yo no madrugue.

Él y yo cruzamos miradas, al hacerlo sonreíamos maliciosamente, pudimos darnos cuenta la manera en la que nuestros kouhais nos observaban, ambos parecían creer que una pelea sería iniciada por nosotros.

- M... Michiru-san p... por favor no golpee a K... Kuroo-san - balbuceaba Sho-chan - t... tenemos partidos contra Nekoma luego - decía nerviosamente.

- Ustedes dos juntos dan más miedo que Yaku-san - decía en tono nervioso Lev-chan - si... si quieren pelear... luego... v... veremos quién es el m... m... mejor.

- No hace falta una disputa para determinar quién es mejor - hablé - A este sujeto - señalé a Tetsuro-chan - puedo matarlo solo con la mirada - lo observé y sonreí.

- Pues, entonces necesitaremos una lucha cuerpo a cuerpo - habló y se acercó hasta estar totalmente frente a mí - porque ya sabemos quién es el mejor en el volleyball.

- Vaya, en verdad es alto - pensé al ver cómo él me miraba desde arriba y yo solo lo alcanzaba hasta el pecho - Escúchame bien, tal vez Karasuno no sea tan bueno como Nekoma, pero en resistencia somos mejores.

- ¿Ah sí?... - dijo Tetsuro-chan.

Esbocé una pequeña sonrisa - Te apuesto a que Sho-chan tiene mayor resistencia que Lev-chan y ganará en una carrera contra él - lo miré de forma desafiante.

- ¿Este pequeñito? ¿Contra Lev? Debes estar bromeando... Por qué no lo intentamos, ya que estás tan segura...

- ¿Ah sí? - dije yo.

- ¡Sí! - habló él.

Llamamos a nuestros respectivos kouhais en tono amenazante y los obligamos a tener una especie de maratón que consistía en recorrer toda la preparatoria, aquel que no moría en el intento, ganaba.

- ¡En sus marcas, listos, fuera! - gritamos y observamos cómo ambos corrieron tan rápido que desaparecieron de nuestro campo de visión.

Los vi difundirse en el horizonte, no me estaba moviendo del lugar en el que me encontraba, Tetsuro-chan palmeó mi espalda y dijo:

- Oye... ¿A qué viniste? ¿No ibas a realizar una caminata mañanera? Pues ven, no te quedes parada.

Lo miré al rostro, todavía tenía algo del mal genio de anoche - Si vine aquí fue para trotar y no para ver tu fea cara, imbécil.

- Tranquila, tonta - me tomó del hombro - ¿Por qué la mala actitud? Ya me había dicho Sawamura que no estabas de buenas, pero tampoco pensé que fuera para tanto.

- ¿Dai-chan dijo qué? - pregunté - ¿Cómo llegaron a eso? ¿Acaso entre ustedes hablan sobre mí o algo así?

- No pienses que todo gira alrededor tuyo - habló - Me pareció extraño no verte anoche en el gimnasio, por eso pregunté a tu capitán acerca de tu paradero - calló durante un instante - A Bokuto también lo preocupaste, se sintió desilusionado al no encontrarte durante nuestra práctica, preguntó a las asistentes de su equipo y ellas le respondieron que estabas dormida - esbozó su característica sonrisa - incluso quiso ir a despertarte, pero tus compañeros lo detuvieron.

- ¡Ah!... Vaya, solo porque no estuve una noche todo el mundo se puso de cabeza - dije - Fue mejor así, en verdad ustedes no querían ver la manera en la que me comporté anoche.

En ese instante ambos empezamos a caminar lentamente, mientras lo hacíamos, Tetsuro-chan bromeaba acerca del comportamiento de Kotaro-chan conmigo, unos minutos después guardó silencio un momento y preguntó:

- Y... hablando de todo esto... - suspiró - ¿A ti... a ti te gusta Bokuto?

- ¿Por qué me está haciendo esa pregunta? - pensé - No, Kotaro-chan no me gusta - callé - pero eso no quiere decir que él me desagrade.

- Espera... ¿Él te agrada?... - preguntó teniendo una mueca de confusión.

- Es decir... Él no es una mala persona, pienso que es un poco, bueno... más de eso... no sé cómo decirlo... eh... ¿inocente?

Tetsuro-chan levantó una ceja en señal de extrañeza - ¿Inocente? - preguntó - Él tiene una mente simple, eso sí... pero... ¿Inocente?

- Mira... te lo pondré de esta manera, digamos que el corazón de Kotaro-chan es tan puro, que podría subir a la nube voladora junto con Son Goku... ¿Entiendes lo que trato de decir?

- Tus ejemplos son extraños, pero los comprendo - habló mientras tenía media sonrisa esbozada - Pero... si piensas que su actitud es así, no sería más fácil terminar con todo esto, ponerle un alto - pensó un momento - Eres artista marcial ¿No sería más fácil decirle que te deje en paz mediante los golpes?

Lancé un largo suspiro debido a lo que dijo - Yo no puedo hacer eso, no puedo golpearlo... El cariño que él siente hacia mí, es algo parecido a la ilusión de un niño - miré al suelo - Siento como si formara una imagen idealizada de mí... Si lo rechazara cruelmente... le rompería el corazón - mi voz empezó a agrietarse - yo sé lo que se siente... cuando una persona a la que quisiste mucho, te... te rompe el corazón... yo no deseo que él sufra lo mismo...

Tetsuro-chan deseó proferir algunas palabras, pero al parecer ninguna pudo salir de sus labios, en un momento quiso hablar, sin embargo lo interrumpí diciendo:

- Además... yo hice una promesa a alguien... no debo pelear contra cualquiera...

- ¿Tú... ya no peleas?

- No... bueno... sí... - recordé mis palabras a Hitoka-senpai - solo cuando es estrictamente necesario - reí - Es gracioso porque la persona a la que se lo prometí durante un tiempo estaba metida en muchas peleas, no sé cómo sobrevivió a eso su estilo de lucha es una porquería.

- Entonces... Tu novio debe ser una persona muy influyente en ti... Si un artista marcial deja de pelear debido a que se lo pidieron... debe ser alguien importante aquel que se lo haya dicho...

- E... espera... cómo supiste que...

- Ese tipo de promesas no se las haces a tu madre o a una amiga... - rio - Tu novio debe ser un santo o una especie de Buda, mira que aguantarte todos los días, seguro no es tarea fácil...

- ¡Idiota! - hablé - ¡Él no es de Karasuno! ¡Él vive en otra prefectura!

- ¡Ah! Eso explica muchas cosas, por esa razón todavía sigue vivo - sonrió - ¿Se mudó porque lo atormentabas?

Suspiré para poder calmarme - No... Antes de venir a Miyagi, yo vivía en Kanagawa, él es de esa prefectura y ahí lo conocí ¡Así que deja de decir tonterías!

- ¿Eh? ¿Kanagawa? ¿A qué preparatoria ibas?

- No... Yo iba al Shohoku, al igual que él...

- Shohoku... Shohoku... Shohoku... - pensó - ¿No es esa una de las preparatorias que irán a las nacionales?

- ¡Sí! - exclamé - Vaya, conque lees los periódicos...

- Son de Kanto, ahí vivo yo, por si no lo sabes hay algo llamado noticiario - sonrió - Debe enorgullecerle saber que la preparatoria a la que va irá a Hiroshima para jugar el campeonato nacional.

- De hecho sí... Él es parte del equipo de baloncesto... Lo menos que debe sentir es orgullo.

- ¿Él está en el equipo? ¿Él equipo donde todos los miembros tienen cara de maleantes?

- ¡Uy! ¡Y los de Nekoma parecen ángeles!

- ¡Tarada! - bufó - ¿Quién es? - preguntó.

- ¿Para qué quieres saber eso?

- Ese tipo merece un altar en un templo - se carcajeó.

- ¡Estúpido! - le di un coscorrón.

- ¡Auch! ¡Tonta, eso dolió! ¡Dijiste que ya no golpeabas a la gente!

- Solo a los que no se lo merecen...

- Ya en serio... ¿Quién es? - decía mientras se acariciaba la cabeza debido al golpe.

- Pues, adivina... - dije maliciosamente.

- Veamos... Shohoku es el del uniforme rojo ¿no es cierto?

- Sip...

- Hmmm... Es... ¿Es ese tipo pelirrojo con cabeza de monje?

- ¿Hana-kun? ¡Por Dios no! - grité - ¿Piensas que soy pedófila o qué? ¡Al chico le llevo dos años!

- ¿Ese tipo está en primero? - habló confuso - Okay, okay... Es... ese tipo de cabello parecido a un erizo...

- ¡Ese no es del Shohoku! ¡Akira-kun es del Ryonan! ¡El uniforme es rojo no azul!

- Espera... ¿Qué número es el santo con quien sales?

- ¿Eh?

- Bueno, debe ser algún tipo de santo o en su vida anterior fue Buda... - ¡Auch! - gritó - ¡Deja de golpearme!

- Eso te lo estás ganando por idiota - saqué mi lengua en señal de burla - Su dorsal es el número 14 ¿Ya tienes idea?

- Entonces... - chasqueó los dedos - ¡Ese tipo bronceado que parece un anciano!

- Eres igual de tarado que Hana-kun - dije - ¡Shinichi-san es del Kainan! ¡Y él es el número 4!

- ¿Qué posición juega? - inquirió.

- Es el escolta, te explicaré su posición, así ya no vuelves a confundirte, su especialidad son los triples, a ver si ahora le atinas.

- Triplista... - decía con los ojos entrecerrados - ¡Oh! - los abrió - ¿Tiene una cicatriz aquí? - habló señalando el lado izquierdo de su barbilla - y creo que tiene el cabello castaño.

- ¡Sí! ¡Te mereces un premio! - ironicé.

- ¿Así que a Hisashi Mitsui hay que nombrarlo hombre del año? - rio.

- ¿Cómo es que... Pero... ¿Tú lo conoces?

- Hmmm, hace poco el equipo fue a Kanagawa por partidos de práctica, recuerdo haberme perdido en la ciudad, él fue buena gente, me dio la dirección correcta y gracias a eso pude llegar al gimnasio.

- ¿Pero... cómo te extraviaste? ¿Lo hiciste junto al equipo?

- No... En realidad - se rascó la mejilla - seguí a una chica bonita y... - calló un instante - bueno... eh...

- No hace falta que me lo cuentes - dije teniendo el tic en mi ceja - ¿Ya respondí a tus preguntas? - indagué.

Él se detuvo y agarró mi hombro para que también yo lo haga, cuando estuvimos frente a frente sus dos manos sostuvieron mis antebrazos, me miraba fijamente a los ojos.

- Yo... - musitó.

- ¿Qué demonios te sucede? - dije tratando de calmarme para no zafarme y golpearlo.

- Quisiera decirte una cosa... Es... es lo que quería decirte bajo el árbol el otro día...

- Ay Dios... - pensé - No lo hagas, no lo digas, Tetsuro-chan - hablé.

- ¿Qué? Si todavía no sabes lo que diré... - me observó molesto - No me interrumpas - suspiró - A mí me gustaría que tú...

No quería escucharlo, tenía mucho miedo y me sentía harto nerviosa, sin embargo lo que profirió no fue lo que había pensado que diría.

- Si llegas a mudarte - dijo sonriendo - Me gustaría que te unas al Nekoma, no es necesario que seas parte del equipo de volleyball, con tal de quedarte ahí está bien - me soltó.

Yo no daba crédito a lo que decía, el tonto de Tetsuro-chan quería que forme parte de la preparatoria donde asiste, no podía creer eso.

- Si eres buena estudiante, puede que estemos en la misma clase, podría acompañarte hasta tu casa, también puedes ayudar al equipo de vez en cuando, tal vez así les caiga bien a tus padres y nos den permiso para ir juntos los fines de semana a Kanagawa, total... queda cerca.

- P... p... ¿Por qué?

- Aunque no lo parezca, yo soy alguien amable... al observar cómo actuabas noté que eras nueva en el Karasuno, al comienzo cuando nos llevábamos mal y dijiste que tenías novio, llegué a pensar que Sawamura lo era, sin embargo cuando te vi sentada bajo aquel árbol, supe que era otra persona...

- Oye... ¿Estuviste acosándome o algo por el estilo? - lo interrumpí.

- Déjame acabar... Esto sonará estúpido, pero... aunque te conozca muy poco, en realidad ya te considero una amiga... Y respondiendo a tu pregunta... Solo soy un buen observador y aprendí de uno de los mejores...

- ¿Estará hablando de Kenma-chan? - pensé - ¿Tú... en verdad harías eso por mí? - dije con voz temblorosa.

- Un cabeza de gallo como yo haría lo que fuese por una cabeza de dango como tú - sonrió.

Al terminar de decir esto, salté y lo abracé de la felicidad, él también me rodeó fuertemente con sus brazos, era la primera vez en toda la semana que me sentía así de contenta.

Tetsuro-chan puede ser un tonto, idiota, puede llegar a ser tan molesto que den ganas de golpearlo infinitamente, pero es una de las mejores personas que he conocido.

- ¡Muchas gracias! - dejé de abrazarlo - En verdad eres alguien amable cuando te lo propones - guardé silencio - Perdón por llamarte cabeza de gallo la primera vez que nos vimos... Tetsuro-chan - sonreí.

El rio un momento y dijo - No te preocupes, Michiru, pero iremos a Kanagawa con la condición de que me presentes a chicas bonitas.

- ¡Sí, señor! - hice el saludo militar - Debería dejar que conozca a Aya-senpai o a Haru-chan, esa será mi venganza contra Hana-kun y Ryo-kun - pensé.

Juntos avanzamos hasta llegar a cierto lugar en el que se encontraban tirados Sho-chan y Lev-chan, los despertamos a puntapiés y nos dirigimos a los dormitorios.

- ¡Es bueno que Michiru-san y Kuroo-san ya no estén enojados! - decía Lev-chan - ¡Sus expresiones son diferentes ahora!

- Es cierto, ella tenía un gesto parecido al de Tanaka-san cuando nos conoció a Kageyama y a mí - habló Sho-chan - ahora se la ve más tranquila.

Solo sonreí como respuesta a lo que dijeron, esa iniciativa de Tetsuro-chan me alegró el día y la brisa mañanera solo mejoró la situación.

- Me encuentro perfectamente y al fin esta semana empieza a cambiar para bien - al pensar esto miré al cielo - Espero que siga así.

Llegué a la habitación y la hallé vacía, ya que me encontraba sola, me dispuse a leer los mensajes de anoche.

- Veamos... - dije - Mira... dos son de mi madre... los leeré...

"Masaru... hoy volveré más tarde de lo usual, dejé carne en el congelador, así cocinas algo, hay dinero en uno de los cajones del mueble que se encuentra cerca del baño por si necesitas alguna otra cosa. Besos".

- Pero... este es un mensaje para mi padre... - pensé - Ay Dios, esta mujer... - leí el siguiente que me había enviado.

"Lo siento Michiru, eso era para tu padre, estos aparatos del diablo hacen lo que quieren. Duerme bien".

Solo reí debido a lo que ella dijo - Aparatos del diablo... - carcajeé hasta que se me salieron las lágrimas - Ay, no puedo con esto... - me las limpié y decidí revisar el mensaje sobrante.

"Buenas... no sé por qué me dijiste lo del entrenamiento de esos tres idiotas, pero Akagi aceptó y agregó otras tareas como limpiar el gimnasio o lustrar los balones, lo único malo es que yo debo supervisarlos por ser el senpai... Desgraciado...

¡Ah! Y no es necesario que vayas a Hiroshima si es que no vives cerca, en caso que puedas, me haría muy feliz verte por ahí. Cuídate mucho".

Fue una suerte que hace unos minutos las chicas se hayan ido a la cocina, no las iba a dejar verme con este sonrojo, esperé a que parase y decidí ir también a ayudar, apenas llegué tuve la misión de cocinar onigiris.

- Lo bueno de esto es que no me hayan pedido hacer otra cosa - pensé mientras los moldeaba - Cocino como la mierda - reí.

La bandeja donde se encontraba la comida que preparé la saqué al comedor, para que pueda airearse un poco, vi a Kotaro-chan entrar por la puerta y lo saludé.

- ¡Buenos días, Kotaro-chan! - dije sonriendo - ¿Cómo has amanecido hoy? - me paré de puntillas y revolví sus cabellos - Debo volver a la cocina ¡Nos vemos después! - noté la forma en la que quedó paralizado, teniendo las mejillas sonrosadas.

Poco a poco iban llegando los muchachos a desayunar, al escuchar bastante barullo supuse que se trataba del Karasuno, salí de la cocina para poder alcanzarlos y así hablar con ellos, a punto de sentarse estaban cuando llegué a decirles:

- ¡Chicos, perdónenme por lo de anoche! - me disculpé con una reverencia - Casi los golpeo y además... llamé enano a Yuu-kun ¡Discúlpenme, por favor!

Solamente los que estuvieron involucrados en ese asunto pudieron entender de qué iba todo en ese momento, los demás miraban con cara de "¿Nos perdimos de algo?"

- No te preocupes, Michiru - habló Koushi-kun - si ibas a golpear a alguien ese debería ser Daichi, él fue quien te provocó - sonrió.

- ¡Suga! ¡No le des ideas! - gritó Dai-chan asustado.

- Nosotros somos los que te debemos una disculpa, nee-san - decía Yuu-kun mientras Ryu-chan asentía - en verdad nos comportamos como los idiotas que somos.

- ¿Qué fue lo que ha sucedido? - preguntó Chikara-kun.

- Nada, nada, mejor sentémonos a comer - dije sonriendo.

Unos minutos luego de esto, vi entrar al comedor a Tetsuro-chan acompañado de Kotaro-chan - Esperen... Kotaro-chan estaba aquí hace rato... ¿Por qué volvió? - pensé mientras masticaba, volteé la mirada - ¿Qué harán ahora esos dos? Espero que no sea nada malo - dije al observar a Ryu-chan y a Yuu-kun levantándose rápidamente de sus asientos. Ellos se dirigieron a Kotaro-chan, yo estaba a punto de ir a parar lo que sea que iban a hacer, sin embargo me sorprendió, y creo que no solo a mí, ver como hacían una reverencia al capitán del Fukurodani.

- ¡Durante esta semana pondremos a nee-san a tu cuidado! - exclamaron - ¡Encárgate de Michiru-san!

Mientras observaba esta escena, la comida casi se atora en mi garganta, golpeé mi pecho fuertemente para que esto no pasase.

- ¡Michiru, ten cuidado! - decía Asahi-kun con miedo.

- ¡Claro! ¡Lo haré! ¡Confíen en mí! - habló Kotaro-chan, él me observó completamente sonrojado - ¡Michiru-chan, yo...

- Sensei, dentro de un momento debe ir al gimnasio - habló el entrenador del Shinzen.

- ¡Claro que sí! - salté del lugar en el que me encontraba - ¡Ahora salgo! - caminé rápidamente hacia la salida - ¡Vamos, apúrense! - exclamé - ¡Los partidos no se jugarán solos!

- Tarada - oí que Tetsuro-chan había dicho, esbozando su característica sonrisa.


- Oye... al escolta del Shohoku no le gustará saber que todos los días inspeccionas a personas a las que les falta las camisetas ¿No es así?

- Tetsuro-chan, haz un poco más de silencio, no puedo sentir tu ritmo cardíaco... - palmé su zona abdominal - ¿Sabes qué sería gracioso? - pregunté - Golpearte aquí hasta que tu corazón deje de latir - mi expresión cambió a una agresiva.

Las peleas entre Tetsuro-chan y yo nunca acabarán, digamos que eso es lo que le da sabor a nuestra amistad, que comenzó hace unas horas. Él tiene una personalidad aun más retorcida que la de Kei-chan y yo, que actúo de manera efusiva, lo confronto con la mirada al estilo Ryu-chan.

Ambos empezamos a reír - Ponte tu playera, idiota, debo examinar a los demás equipos, además, no quieres perder de nuevo contra Kotaro-chan ¿eh?

- ¿Esa lechuza molesta? - decía mientras se acomodaba la camiseta - Piensa que es lo mejor solo porque remata con gran potencia - suspiró - No todo en el volleyball son remates...

- Ya, ya, estás ralentizando mi trabajo, vamos, circula - movía mis manos en señal de despido.

- Si sigues así, no te llevaré a Kanagawa - sonrió.

- Muérete, yo no te presentaré a chicas bonitas - saqué la lengua.

- ¡Kuroo! ¡Deja de molestar a Michiru-chan! - exclamó Kotaro-chan.

- Bokuto-san, preste atención al partido - habló Keiji-kun, sin embargo un balón fue a parar al rostro de Kotaro-chan e hizo sangrar su nariz.

Lo observé todo como si sucediera en cámara lenta, la indiferencia de Keiji-kun, el susto de Asahi-kun, quien hizo el servicio, la expresión de Kotaro-chan cuando empezó su sangrado.

- ¡Demonios, Kotaro-chan! - fui a auxiliarlo - Maldita sea, interésate en el juego - suspiré - Ven, siéntate un momento al lado mío.

- ¿Oh? - fue lo único que dijo pues se había quedado de piedra.

- ¡Muévete, muévete! - hablé mientras Tatsuki-chan lo empujaba hacia el lugar en el que me encontraba.

Él y yo observábamos el partido, se notaba su impaciencia por jugar, pero por un capricho suyo no iba a dejar que le suceda algo peor.

- ¿Ya puedo salir a jugar, Michiru-chan? ¿Ya puedo salir a jugar, Michiru-chan? ¿Ya puedo salir a jugar, Michiru-chan? ¿Ya puedo salir a jugar, Michiru-chan? - repetía constantemente.

- ¡No! ¡Te estoy diciendo que lo harás después del descanso! - exclamé.

- ¡Michiru-chan, eres muy estricta conmigo! - cruzó los brazos - De seguro no actuarías así si es que Kuroo o Sawamura te lo dijeran - torció sus labios, hizo un pequeño puchero y volteó para no verme.

- Idiota - mascullé - Oye... - observé que el sangrado había vuelto - ¡Rayos! Kotaro-chan, voltéate.

- ¿Eh? - volvió a posar su mirada en mí y en ese momento aproveché para limpiarlo.

Suspiré - Kotaro-chan... no vuelvas a hacer esto... En realidad me preocupas mucho y no sé qué haría si algo te llegara a pasar - lo miré directamente a los ojos, cuya coloración dorada parecía analizar todos mis defectos y virtudes, su rostro empezaba a tomar una coloración rojiza - La próxima vez... ten más cuidado... por favor... - higienicé completamente la zona del labio superior, tomé unos cuantos pañuelos desechables y cubrí sus fosas nasales - Sostenlos hasta que pase el sangrado - dicho esto, poco a poco llevó su mano al lugar en el que se encontraba la mía, cerca de su tabique, y la sujetó fuertemente durante unos segundos, lentamente la moví y nuestros dedos dejaron de estar entrelazados, permitiendo que él presione los tisúes en el lugar donde se produjo el sangrado, en ese momento aparté la vista de su rostro, ya no podía seguir viéndolo... yo también sentía las mejillas arder.

En silencio ambos seguimos observando el partido, estaba totalmente concentrada en él, en un momento dado Kotaro-chan habló conmigo.

- Michiru-chan... en verdad... tú eres una chica increíble...

- ¿Eh? ¿Dijiste algo, Kotaro-chan? Lo siento, no pude escucharte - hablé.

- No... No dije nada... - dijo en un tono de voz bajo - No te preocupes, no fue importante...


Ya llegó por quien lloraban… Ok no

¡Holaaaaa! ¡Terminaron las pruebas de la universidad y aquí estoy! ¿Cómo están ustedes?

Ha pasado tanto tiempo, que ya no sé qué decirles…

En el capítulo anterior Michiru tomó la decisión de abandonar el equipo de volleyball debido a los problemas, más bien Bokuto, que este le ocasionaba, fue algo un poco aburrido… Lo sé… pero, aunque este fic sea de humor, desde hace unos cuantos caps quería hacer entender a la gente cómo se sentía y, aunque ella no lo quiera admitir, aprecia mucho al capitán de Fukurodani como para rechazarlo de la forma en la que Tanaka, Nishinoya y Kuroo le dijeron que lo hiciera.

Mientras tanto en este cap es Kuroo quien parecía entender cómo ella se sentía y para animarla le propone ese trato mientras caminaban, al fin y al cabo esos dos terminaron siendo "The best bros in the world", aunque tal vez Kuroo quiera algo más, ¿quién sabe?

Sin más preámbulos agradezco a todas aquellas personas que se tomaron el tiempo para dejar un review, muchas, muchas gracias por comentar. También agradezco a todos aquellos que dieron follow a esta historia y a los que la tienen entre sus favoritos.

Ivania Torres: ¡Sí! Debía haber una razón para que Bokuto se comporte así, es un mente simple, sí, pero eso no significa que no haya una razón detrás de todo lo que haga él.

*Come el pie* sdhksdhjdhjkdaj *Traga* Lo siento es que hablo con la boca llena, no me volveré a demorar, no te preocupes por eso.

Guest: ¡Me alegra que te haya gustado el fic! Ya, ya, prometo que no lo volveré a dejar pausado. ¡Gracias por desearme suerte! ¡Los pasé de milagro!(? *Le da un pedazo de pie* come, que hay pie para todos.

*Escenas del próximo capítulo*

Ana: ¡Hola soy Goku! Esperen un momento… ¡Michiru, trajiste los avances equivocados!

Michiru: Ay, lo siento.

*En otro anime*

Goku: Bulmaaaa, ¿Conocemos a alguien llamada Michiru?

Bulma: ¿Qué?

*Reverencia al estilo Michiru*Muchas gracias por seguir esta historia ¡Que tengan una feliz semana! ¡Nos leemos pronto!