Capítulo 16: Me iba a arrepentir de esto en algún momento de mi vida.

Desperté, fui al baño, desayuné y me dirigí al gimnasio sin hablar con alguno de los chicos, sabía que en cualquier momento iba a tener que hacerlo, pero no lo deseaba... Lo que dijo Dai-chan es cierto... soy una cobarde...

Quería dejar el club debido a que la mayoría de mis problemas surgieron desde el momento en el que formé parte de él, está bien... a ese tipo de situaciones no se las puede llamar problemas, pero en realidad... yo no quería enfrentarlos... soy una cobarde, no me cansaré de repetirlo, porque en verdad es lo que soy... Cobarde... con todas las letras...

Me encontraba sentada en el banco de siempre en el gimnasio, suspiraba debido al hambre que tenía - No debí comer tan rápido - pensé - Estoy muriéndome - sostuve mi barriga con ambas manos - Demonios... si tan solo... - mis pensamientos fueron interrumpidos por una persona que decidió sentarse al lado mío.

- ¿Quieres? - habló teniendo la boca llena, mientras me ofrecía un onigiri - No sabe tan bien como el de ayer, pero creo que te vendría bien comerlo, pareces tener el estómago algo vacío.

Sabía que eso no iba a poder llenarme, pero debía saciarme al menos un poco - ¡Dame! - dije y se lo arrebaté de las manos - ¡Mmmm! ¡Está rico! - no me había fijado quién era aquel que me proveyó comida hasta que se lo agradecí - ¡Muchas gracias! ¡Salvaste mi vida! - en ese momento, mi expresión cambió al ver su rostro - Dai-chan...

- ¡Buenas! - esbozaba una sonrisa y levantaba su mano derecha a modo de saludo - Desayunaste un poco rápido ¿Eh?

Suspiré - Oye... no debes actuar así conmigo... - aparté la mirada de la suya - Sabes que hice mal en...

- Tenías todo el derecho de ponerte así, ya lo habías decidido, pero igual yo quería hacerte cambiar de opinión - hizo una pequeña reverencia - Discúlpame...

- ¡Deja de hacer eso! - exclamé.

- ¿Hacer qué? - preguntó confundido.

- Tú sabes... - hablé estando sonrojada - Siempre actúas dulcemente conmigo... no merezco eso... Soy yo la que te debe una disculpa...

- Dulce... ¿Dulcemente?... - dijo él mientras tenía la cara de todos los colores posibles - Eh... - se rascaba la nuca - Bueno... - miraba a otro lado - No... No necesitas pedir perdón - decidió voltear a verme - Haz lo que creas correcto, solamente quiero pedirte una cosa...

- ¿Qué es?

- Si es que llegas a irte del club, me agradaría mucho que... nosotros dos... que tú y yo... Bueno... Eh... Nos sigamos viendo...

Abrí desmesuradamente los ojos ante lo que me había dicho - Díganme que esto es un sueño... - pensé y luego recordé el de hace dos días - Mejor no... Estoy bien así... - ¿Q... ¿Qu... - las palabras quedaron atoradas en mi garganta.

- ¡Que nos sigamos viendo en los pasillos! - rio forzosamente - Tú sabes... Eso de saludarnos y lo demás... - guardó silencio - Eh... debo ir a... los estiramientos... Eh... Sí...

- Yo... Eh... Vete... Sí... - balbuceé - Debo hacer una nueva lista titulada "Aquellos que son capaces de hacerme sonrojar tan solo al esbozar una sonrisa" - pensé.

La disculpa de Dai-chan causó una pesadumbre en mi pecho - Yo debía hacerlo, no él - dije - Lo he decidido - hablé - A Tetsuro-chan y a Kotaro-chan... les pediré perdón por lo de anoche... - miré la entrada del gimnasio y divisé al capitán de Nekoma - ¡Tetsuro-chan, yo...

- Sí, sí, lo que digas - decía mientras movía las manos restando importancia a lo que sucedía - No te preocupes, yo nunca podría enojarme contigo - sonrió de la manera en la que siempre lo hace - Pero ten esto en cuenta... Cuando seas parte de Nekoma, yo no seré tan amable como Sawamura - dicho esto fue junto a Kenma-chan a calentar.

- Al menos fue rápido - pensé.

Los equipos estaban formados en el gimnasio, ya se encontraban todos los miembros de cada uno, los capitanes hicieron los saludos iniciales y ese era el momento en el que las revisiones debían empezar.

El examen médico del Fukurodani fue el número cinco, debido a que los demás oponentes ya estaban decididos, empecé con Haruki-chan y el último fue Kotaro-chan.

- ¿Qué tal has amanecido? - dije sonriendo.

Él solamente se limitó a observarme un momento, sin emitir palabra alguna.

- Hmmm... ¿Todavía no espabilas, Kotaro-chan? - suspiré - Pues... - le palmeé el estómago - ¡Despierta, debemos empezar la inspección! - él seguía mirándome profundamente - Okay... Comencemos... - todo lo que la conlleva, desde las auscultaciones hasta los cronometrajes, fue realizado, al terminar le di su playera - Ten, aquí tienes, Kotaro-chan - sonreí.

Él la sostuvo firmemente y apretó el puño derecho, por un instante llegué a pensar que iba a golpearme, así que casi preparo la posición defensiva. En lugar de eso, él me abrazó fuertemente como si estuviese a punto de partir, me estaba sujetando intensamente, tanto que parecía no querer soltarme, sus brazos sostenían mi espalda y parecía haber tristeza en su agarre, suspiró un momento y habló en un tono de voz bastante bajo.

- Michiru-chan... tú me gustas...- dicho esto, me soltó y fue a jugar, la expresión de confusión formada en mi rostro era una súper épica.

- ¿Qué acaba de pasar? - pensé.


La hora del descanso y la del almuerzo transcurrieron rápidamente, las prácticas en equipo llegaron a su fin, sin embargo había algo que me desconcertaba... Kotaro-chan no me había hablado en todo el día.

Como dije anteriormente, él no me gusta, pero tampoco me desagrada, por esa razón verlo así me disgustaba, ese no es el Kotaro-chan de hace menos de siete días, el cambio de su actitud tiene que ver conmigo, eso lo sé, sin embargo él actuaba normalmente frente a los demás, solo se comportaba de esa manera si es que yo estaba cerca de él, sabía que en algún momento de mi vida iba a arrepentirme de lo que iba a hacer, pero decidí correr el riesgo... Me atreveré a encararlo o al menos preguntar qué le pasa... Dejaré de ser cobarde... Al menos esta vez...

- ¡Ahí estás! - hablé - ¡Llevo minutos buscándote!

Kotaro-chan se encontraba sentado de cuclillas y recostado a un árbol, sus piernas estaban juntas a la altura de su rostro y este lo tenía apoyado a sus rodillas, sus manos se encontraban entrelazadas, casi tocando sus pies, él tenía la mirada perdida. Estoy totalmente segura de que esa postura no era su estilo.

Decidí sentarme al lado suyo - ¿Sucedió algo? - él seguía mirando al frente - Sé que me arrepentiré de esto - pensé - ¿No quieres un abrazo? - extendí ambos brazos - ¿No? - la vista continuaba teniéndola hacia el horizonte - Está bien... - me levanté - nos vemos mañana...

Uh... - escuché - Uh... - ese sonido era semejante a una ululación - Uh... - de nuevo.

- Tetsuro-chan tiene razón, en verdad se parece a una lechuza - pensé, luego suspiré y hablé - Solo debías decir que sí, Kotaro-chan... - me senté al lado suyo - ¿Sabes? Hoy actuaste diferente... ¿Sucede algo? - él no contestó - Hmmm - suspiré - Lamentaré esto más tarde - pensé e hice un pequeño esfuerzo para pararme sobre mis rodillas, lo rodeé desde atrás, mis brazos se extendieron hasta su pecho, bajé la cabeza y esto hizo que mi mejilla rozara su cuello, sentía su corazón palpitar con fuerza y el calor de su rostro contra mi piel - Kotaro-chan... yo... - en este momento él parecía tener taquicardia y empezó a hervir - Deseo pedirte disculpas... - su ritmo cardíaco volvió a la normalidad, al igual que su temperatura corporal - Actué horriblemente anoche...

- Michiru-chan... - sostuvo mi mano intensamente durante poco tiempo y luego la soltó - creo que soy yo el que debe pedir disculpas - al fin habló.

- ¿Por qué? - poco a poco fui desligándome de su cuello - ¿Qué fue lo que pasó?

- Tú sabes bien... ¿Es verdad que... quieres salir del club por mi culpa?

- ¿Quién dijo que... - hablé extrañada - Es que yo...

- Michiru-chan, yo... yo... te... - balbuceó - Michiru-chan, a mí... a mí me gustas, cada vez que estás cerca de mí me duele... - se llevó la mano al lugar donde se encuentra el corazón - me duele mucho el pecho... En verdad... A mí me encanta estar contigo... - guardó silencio un momento - ¿Es cierto que no sientes lo mismo?

- ¿E... ¿E... ¿Eso... ¿Eso de ahora fue una confesión? - pensé nerviosa.

Por vez primera en todo este campamento vi a Kotaro-chan con un serio semblante, decidido, inquiriéndome algo importante, no sé si con esto Yukie-san se refería a esos altibajos emocionales, pero parecía serlo. Yo no deseaba decirle de forma directa que mis sentimientos no son los mismos que los suyos, sin embargo decidí hacerlo; de una manera diferente.

- ¿Sabes? Hace poco hizo un mes de mi mudanza a Kanagawa - hablé - Recuerdo cuando llegué a la preparatoria - suspiré - Tal vez te hayas dado cuenta de que tengo mal carácter - lo miré - pero en ese momento era peor... y gracias a esa actitud formé parte del club de baloncesto. Allí conocí a mucha gente... hice bastantes amigos...- aclaré la voz - En especial una persona... no nos llevábamos muy bien, pero poco a poco fuimos entendiéndonos... Ni él ni yo supimos en qué momento empezamos a vernos de otra manera, pero... después de todo... decidimos estar juntos - miré al cielo - esa fue la primera vez en la que no quería mudarme... - recosté la cabeza al tronco del árbol y cerré mis ojos -Kotaro-chan... yo... lo quiero mucho... lo quiero más de lo que él a mí, o quizás sea al revés - reí - Necesito que... - me levanté - Yo necesito que entiendas eso...

Él también se puso de pie y se acercó hasta que estuviera frente a mí, su expresión seguía seria.

- No me había dado cuenta... de lo alto que era... - pensé.

- Michiru-chan... yo... lo entiendo...

- ¿De verdad? ¡Me alegra!

- Sí... eso... eso significa que... - tomó aire para decirlo - ¡Tú a mí me quieres mucho! ¡Tanto como a él! - saltó de alegría.

- Eso es exacta... - callé un momento y procesé lo que había dicho - No, eso no es... espera... lo que yo quise dec...

- ¡Sabía que tú me querías mucho! - me abrazó fuertemente - ¡Vamos! ¡Voy a retar a Kuroo a otro partido! ¡Verás cómo hago muchos remates! ¡Voy a ganar por ti! ¡Kyahooooo!

- Al menos esto parece más factible que Karasuno gane - pensé - Pero... yo... espera... tú... - sujetó fuertemente mi muñeca y fuimos corriendo al gimnasio.

- ¡Hey Hey Hey! - exclamó Kotaro-chan al llegar.

- ¡Deja de hacer tanto ruido! - lo regañé.

- ¡Lo siento! - se rascó la cabeza mientras sonreía.

- ¡Michiru-san! ¡Bokuto-san! - gritaban Sho-chan y Lev-chan.

- Pensé que Bokuto-san no se sentía bien hoy - dijo Kei-chan a Keiji-kun.

- ¡Hola chicos! - saludé - Vaya, parece que Kotaro-chan era el único que faltaba - hablé al observar la presencia de los cinco muchachos.

- ¡Tengamos un partido tres contra tres! - exclamaba Kotaro-chan - ¡Akaashi, esta vez me harás muchos pases!

- Vaya, vaya - Tetsuro-chan se dirigió a la puerta, donde el capitán de Fukurodani estaba conmigo - Alguien está motivado el día de hoy ¿La razón? - posó su mirada en mí.

Kotaro-chan apoyó ambos brazos y su cabeza sobre la mía - Mi - chi - ru - chan - decía él totalmente sonrojado y en un tono de voz que parecía estar lleno de azúcar y arcoíris.

- ¿Qué demonios? - lo miré - Oye... quita tus manos... - Kotaro-chan bajó sus brazos y me abrazó por detrás.

- ¿Me darás suerte hoy? - habló.

- ¡Que me sueltes! - gritaba yo.

- ¡Qué linda eres, Michiru-chan! ¡Te da pena demostrar tu cariño! - dicho esto, dejó de abrazarme y fue del lado de su equipo.

- ¡Uuuuggh! - refunfuñé.

- ¿Qué le dijiste para que esté así? - preguntó Tetsuro-chan.

- Las cosas las entiende como más le convenga - suspiré - Yo no tengo nada que ver...

Tetsuro-chan me observó un momento.

- ¿Qué miras? - hablé confundida.

Él solo sonrió de la manera en la que siempre lo hace y habló - Pues... Cuando Bokuto está enojado hay dos posibilidades: sus remates directos son un desastre o son extremadamente buenos - sonrió y se aproximó hacia mí.

- ¿Y eso qué tiene que ver conm...

- Deséame suerte, Michiru-chan - me abrazó durante unos segundos.

Terminado esto fue a donde estaban Lev-chan y Kei-chan, quienes tenían las expresiones totalmente consternadas, Sho-chan tenía una igual, Keiji-kun tenía una indiferente y Kotaro-chan una llena de furia.

- ¿Eh? - mi rostro estaba totalmente atomatado - ¿Qué diablos?

Observé cómo Kotaro-chan tenía el ceño totalmente fruncido - Akaashi, déjame servir primero - dijo con una expresión diferente a la que veo todos los días.

- ¿Qué le pasa a Kotaro-chan? - pensé.

Realizó un servicio con salto tan potente que su impacto hizo que retumbase el suelo del gimnasio. Cambié la puntuación, el partido empezó con un tanto de los Búhos debido a Kotaro-chan.

- ¡¿Conque queriéndome quitar a Michiru-chan!? ¡¿Eh?! - exclamó - ¡No te lo permitiré! - realizó otro de sus potentes servicios, pero esta vez Tetsuro-chan pudo recibirlo correctamente.

- ¡¿Piensas que me rendiré tan fácil!? - gritó el capitán de Nekoma - ¡Ni lo sueñes!

Era raro verlos así de serios, pero he de admitir que el idiota número uno, Tetsuro-chan, pues a él lo conocí primero, tenía razón en provocar al idiota número dos, debido a que sus remates eran perfectos y eso hacía el partido muy interesante.

Incontables minutos, que parecían horas, habían pasado desde que empezaron el primer set, se encontraban en el número siete en este mismo momento.

- ¿No piensan acabar de practicar? ¡Tengo hambre! - pensé, mientras que, en un determinado instante, Sho-chan remata el balón hacia el techo - Esperen un momento - Observé la jugada de Sho-chan - ¡Es la misma que hizo Kotaro-chan hace un momento!

- ¡Ese fue un excelente bloqueo hacia fuera! - lo felicitaba Tetsuro-chan.

Sho-chan estaba apenado por los halagos, decía que solo apuntaba a los dedos de Lev-chan, que lo que había hecho solo fue casualidad.

Incluso Kotaro-chan lo felicitó - ¡Bien hecho! ¡Estoy sorprendido! - pareciera ser que observó la expresión de cansancio en mi rostro - ¡Debo enseñarte un movimiento especial final! - exclamó.

- ¿Movimiento especial final? - pensé.

Tetsuro-chan y Keiji-kun lo observaban con la misma expresión de fastidio y confusión.

- Esta técnica... no se usa con el propósito de huir - oí decir a Kotaro-chan - Cuando todos piensan que "vendrá un remate fuerte"...

- Eso es... - dije yo - ¡Una finta! - exclamé e hice que todos me miraran - ¡Asombroso! ¡No sabía que en el volleyball eso también podía hacerse! - Aunque suene algo estúpido, realizar fintas durante mis peleas siempre me pareció asombroso, pues engañas a tus adversarios y ellos se ganan un buen golpe - ¡Ese sentimiento de desorientar al contrario es fabuloso! - hablé.

- ¿Verdad que sí, Michiru-chan? - decía Kotaro-chan estando sonrojado.

- ¡No por nada eres uno de los cinco mejores rematadores de Japón! - exclamé - ¡Kotaro-chan eres increíble! - ¿Eh? - hablé - ¡Diablos! ¡Kotaro-chan!

El capitán de Fukurodani yacía tendido en el suelo con una sonrisa de idiota y totalmente sonrojado.

- Bokuto-san es muy sensible a los halagos - habló Keiji-kun - No se preocupe, sensei, se recuperará en pocos minutos.

- Así se hace... si no juega mañana, al fin podrán ganar al menos un set - dijo Tetsuro-chan.

- ¿Bokuto-san se encuentra bien? - decía Lev-chan.

- Debería hacerle una RCP, Michiru-san - habló Sho-chan.

- ¿Qué? - exclamé - ¡No haré eso! - bajé donde el capitán de Fukurodani estaba tirado - Kotaro-chan, lo siento mucho, ya despierta - lo palmeé fuertemente en estómago.

- ¡Michiru-san, no haga eso! ¡Lo va a matar! - exclamaron Lev-chan y Sho-chan.

Kotaro-chan dejó de tener esa sonrisa idiota y despertó.

- ¡Desgraciado! - exclamé - ¡¿Qué demonios pasa por tu cabeza para hacer eso?! ¡No sabes lo preocupados que estábamos!

- No te alteres, Michiru-chan - respondió totalmente atontado - Tú sabes que nunca haría nada que te preocupara - sonrió tiernamente.

Esto hizo que de pies a cabeza me sonrojara y los demás rieran a causa de mi reacción.

- Creo que eso da por terminada la práctica de hoy - habló Tetsuro-chan.

Al salir del gimnasio fuimos al comedor a cenar, aunque tengo el hábito de comer rápido, decidí esperar a que los demás terminaran su cena para levantarme e ir a dormir.

Me despedí de todos, iba a dirigirme a las habitaciones, pero Kotaro-chan decidió acompañarme, soltando una sarta de palabrerías como que podía perderme o que no debía ir sola en las noches.

A punto de llegar estábamos, ninguna palabra fue dicha en nuestro trayecto, sin previo aviso él me abraza y empieza a hablarme.

- Perdóname...

- ¿Qué?

- Discúlpame por ser un idiota y no hablarte en todo el día...

- Oye... Yo...

- ¡Michiruuuu-chaaan! - exclamó abrazándome - ¡Sabía que lo entenderías! ¡No sabes cuánto te quiero!

- ¡Hey! ¡Suéltame! - decía enojada.

- ¡Yo sé que también me quieres! - dijo y volvió a abrazarme - ¡Nos vemos mañana, Michiru-chan!

Entré a los dormitorios y me dispuse a descansar, revisé el móvil un momento - Vaya... hoy no hay mensajes... - suspiré y caí profundamente dormida.


"- ¿E... ¿E... ¿Eso... ¿Eso de ahora fue una confesión? -" No shit, Sherlock... De veras, Michiru... por qué no eres una niña normal.

Sep, he vuelto muy, pero muy tarde, además con un capítulo igual de largo que los anteriores para que me odien…

¡Sí! ¡Ódienme! Pueden llevar una existencia despreciable si quieren. Huyan... escapen... ¡aférrense desesperadamente a la vida! Ok no.

Discúlpenme si en algún momento me excedí con el azúcar en este cap, sí, sé que no es lo suficientemente cursi, pero créanme, al terminarlo me inyecté varias dosis de insulina.

Como se habrán dado cuenta, esta historia cubre el arco del campamento de verano, así que son pocos capítulos los que quedan, estos trataré de subirlos lo más pronto posible.

*Para quienes no lo sepan*

Ululación: Sonido emitido por la lechuza.

RCP: Reanimación cardiopulmonar. Procedimiento de emergencia para salvar vidas que se utiliza cuando una persona ha dejado de respirar y el corazón ha cesado de palpitar. (Respiración boca a boca).

Infinita gratitud a aquellas personas que tienen esta historia entre sus favoritos y a aquellas que la siguen. Muchas, muchísimas gracias a la gente que deja reviews no saben cuán feliz me hacen.

Artemisx99: Nah… No te preocupes en dejar un review, yo sé de buena fuente(? que siempre lees esta historia cada que es actualizada. Gracias por darle tu amor a este fic.

*Escenas del próximo capítulo*

Ana: Okay, okay, aquí van…

Michiru: Todavía no tienes nada escrito… ¿Qué piensas inventar? ¡Encima de dejar plantadas a tus lectoras eres una mentirosa!

Ana: ¡Oye! ¡No seas ruda conmigo! Es cierto, no tengo nada, pero quiero aclarar que la semana pasada estuve enferma y…

Bokuto: ¿Lo que dice Ana-san es cierto, Michiru-chan?

Michiru: No lo creo, seguro se quedó viendo anime o se olvidó de su historia.

Bokuto: Dicen que Hajime no Ippo es un buen anime ¿Estuviste viéndolo, Ana-san?

Ana: Es cierto, es un buen anime y… ¡Oigan desde cuándo ustedes se llevan tan bien! Tuve bloqueo de escritor y una jaqueca terrible la semana pasada…

Michiru: Claro que sí, nosotros te creemos, ¿no, Kotaro-chan?

Bokuto: ¡Los spokon son geniales, Ana-san! ¡Cuando termines con el anime cuéntame todo!

Ana: Bueno, pues va de un chico cuyo nombre es… Espera… ¡Ustedes son unos idiotas! ¡Ya verán lo que les pasará más adelante!

*Reverencia al estilo Michiru* Muchas gracias por seguir esta historia ¡Que tengan una feliz semana! ¡Nos leemos pronto!