Nota del día: La primera idea que se me ocurrio para este fic, fue la parte en que Alibaba expresaba su opinion acerca de Kouen... si ya se... pero no lo puedo evitar. XD
Espero lo disfruten!
Capitulo 5. Hablemos de ...
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La blanca dimensión ahora estaba cubierta de gran cantidad de pasto y algunas flores. Resaltando siempre el árbol que el mayor había hecho. Solomon le había dicho a Alibaba que podía seguir llenando el lugar con las cosas que le gustaran, pero sabía que al ser un principiante probablemente reafirmaría lo que apenas había acabado de aprender.
De esa forma gran parte del lugar se llenó de pasto. Después siguieron las flores, estas eran pequeñas y blancas, cuando Solomon le pregunto al menor por qué, y este le dijo que esas fueron las flores con las que le enseño a una querida amiga la forma de hacer coronas de flores. Solomon se burló un poco de él diciendo que no se veía tan paciente y dedicado como para hacer una.
Esta burla Alibaba lo tomo como reto y ahora se encontraban los dos sentados bajo el gran árbol, frente a frente, el rubio estaba bastante concentrado haciendo el adorno, mientras que Solomón no perdía detalle de la forma en que lo hacía. Después de un breve momento por fin la corona estaba terminada. Y Alibaba la alzo triunfante y sonriente.
-¿Ves? Te dije que podía hacerla
-Supongo que hasta tú puedes hacer cosas tiernas como esa.
Alibaba se sonrojo, pero agito su rostro para que no lo notara.
-¡silencio! Por dudar de mí tendrás que usarla.
El rubio coloco la corona en la cabeza del peliazul, el peliazul se la quito de la cabeza apenas haber sido puesta y comenzó a inspeccionarla.
-¿Qué pasa? ¿Crees que está mal hecha?
-No, solamente que ahora veo porque a Sheba le gustaba tanto hacerlas cuando era pequeña… es fácil y divertido – alzo la mirada sonriendo.
Alibaba de repente se sintió triste, él sabía quién era Sheba, y también sabia como ambos desarrollaron una relación, la mamá de su amigo era linda e inocente, pero también aguerrida y orgullosa, en ese aspecto le recordaba mucho a Kougyoku, y sabia del enorme amor que la pelirrosa sentía por su acompañante. Era realmente triste que al final los dos no hubiese podido vivir felices y juntos. Estaba seguro que los dos hubiesen criado a Aladin con mucho amor.
-Bueno, si ellas las hacia eso quiere decir que tenía buen gusto ¿no es cierto?
-No, en realidad era torpe y berrinchuda, pero cuando tenía amigos se apegaba mucho a ellos, también poseía un gran sentido de la justicia y el valor… supongo… que ella realmente era un mujer especial
Por primera vez en todo ese tiempo el rubio vio poner a Solomón una mirada de melancolía.
-Tú debiste de haberla querido mucho – dijo Alibaba con comprensión
-Aun me pregunto qué fue lo que ella tanto amaba de mí, incluso si yo pensaba que era infantil, en realidad ella me amo como con todo lo que tenía. Yo… simplemente me aleje de ella y al final nunca le di la felicidad que de verdad se merecía.
Todo se tornó en silencio. Solomon coloco la corona en la cabeza de Alibaba.
-Creo que estas cosas te van más a ti.- después de esto sonrió
Alibaba se sorprendió un poco y después volvió a tomar flores para enlazarlas con sus manos
-Ni creas que te salvaras de usar una. – dijo un poco avergonzado mientras Solomon reía un poco.
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Ahora esa dimensión tenía más árboles, eran de diferentes tipos, florales, frutales, y algunos pequeños arbustos. Esto le llevo a Alibaba más tiempo del que hubiera imaginado, talvez era en momentos como esos que preocuparse del tiempo era irrelevante.
A pesar de que creo la población de árboles, tanto Solomon como Alibaba siempre descansaban en el mismo árbol de siempre.
Durante todo ese tiempo le había contado algunas cosas de su mundo a Solomón, aunque no le había contado nada sobre lo poco que sabía de Ugo, el peliazul pudo deducir solo que el mundo del que hablaba Alibaba era el mismo que había creado su amigo. También le hablaba constantemente de Aladin, pero nunca le dijo que este era su hijo… porque en realidad sentía que eso no le correspondía decírselo él. Pero tenía un extraño presentimiento que le decía que ellos dos algún día podrían verse.
-Cuéntame un poco sobre las personas a las que admiras – Dijo Solomon mientras estaba recostado en las piernas de Alibaba (ya era algo normal entre ellos.
Alibaba se sorprendió un poco ante el pedido, y después se preguntaba que era exactamente lo que quería que le contara.
-Bueno… hay muchas personas a las que admiro- decía mientras estaba recargado en el árbol, mmm Aladin por ejemplo, él es alguien increíble, incluso si se ve como un niño, en realidad es muy maduro, también tiene un gran poder y tiene un gran corazón.
-Sí, ese Aladin parece todo un caso, también me has dicho que es un pervertido y un glotón.
El rubio no pudo evitar reírse ante las verdades dichas de su amigo.
-Está bien, está bien, mmm ¿Qué tal Sinbad? él es un rey, pero cuando lo conocí me parecía el mejor rey del mundo, no solo era poderoso e inteligente, sino que también era amable, comprensivo y tenía una gran personalidad.
-¿y que paso?
-Yo… descubrí que el en realidad era una persona que estaba dispuesta a hacer de todo con tal de obtener el bienestar para su reino, utilizo a una chica que estaba enamorada de él para poder tener una carta de triunfo.
Todavía le molestaba lo que había pasado, seguía sintiéndose culpable de no haber tratado de detener a Sinbad, era tan deslumbrante, que de alguna manera siempre terminaba siendo arrastrado por él. No era más que un tonto.
-Antes me habías hablado de un tal Cassim – dijo el peliazul llamando su atención.
-¡!, si! Él era mi hermano mayor, era increíble, valiente, fuerte y siempre buscaba lo mejor para los demás, sin embargo, se vio cegado por el odio hacia los reyes de su país y tomo el sendero equivocado… el murió.
No. Él lo había matado.
-¿Y qué tal tu maestro? ¿También lo admirabas? – volvió a preguntar Solomon.
Así se la pasaron hablando durante un gran tiempo, de los diferentes amigos que tenía Alibaba, lo que pensaba y también mientras recordaba de todas las experiencias que habían pasado juntos.
-… ¡Kougyoku es realmente poderosa! Me sorprendí tanto cuando vi la manera en la que usaba su poder, aunque al principio pensé que tenía un carácter un poco explosivo, en realidad es una chica muy linda y amable que se preocupa por su familia y amigos. Sería bueno si todos los de la familia Ren tuvieran un poco de sus cualidades, en especial su hermano mayor.
-¿Acaso trataste con toda su familia?
-Bueno, no puedo decir que sí, pero conocí a los hermanos que eran mmm los más importantes por así decirlo, pero con el que trate un poco más personalmente fue con Kouen Ren, el mayor.
-No pareces tenerle mucho aprecio – decía el mayor con burla.
-¡por supuesto que no! Ese tipo es un molesto y arrogante hombre, quiere que todo se haga como él quiere, le es tan fácil decir cosas como: "¡conviértete en mi mano derecha!", "cásate con un miembro de la familia", "deja de ser tan indeciso" – decía el rubio mientras imitaba al pelirrojo. – Es un fastidio y lo peor es que es sarcástico y un idiota, no sé por cuando tiempo se burló de mí por ser virgen… ¡Pues disculpa que no metan cortesanas a mi cuarto para hacerles hijos! –
Solomon se sorprendió bastante de ver el arranque de ira que le había dado al menor, pareciera que en verdad tuviera a ese hombre enfrente y le estuviera reclamando, no oculto su sonrisa burlona. Podía notar que ese hombre no le agradaba en lo más mínimo al chico.
-Incluso siempre tiene esa cara de Póker todo el tiempo y es imposible saber qué diablos es lo que está pensando – Alibaba sin duda estaba molesto – pero… - Solomon vio como la expresión del chico se suavizo - … aunque ha hecho muchas cosas a través de métodos que no comprendo, no pienso que él sea en realidad alguien peligroso… no me refiero a que no tenga poder, sino que él está buscando una solución a un gran problema… su objetivo no es tan malo ¿sabes?, y aparte, en realidad se preocupa mucho por su familia y sus compañeros… de hecho estoy seguro de que él sabe que su destino terminara cuando termine todas las guerras políticas en su familia, es por eso que él quiere dejar todo en orden para sus hermanos cuando eso suceda… supongo que él es… ¿una sorprendentemente buena persona? - termino con una sonrisa
El de trenza observo nuevamente asombrado lo que decía el chico, es decir, no pareciera que en realidad Kouen Ren le desagradara, parecía más enojarle el hecho de que no podía comprenderlo, era casi como si Alibaba quisiera ser su amigo, casi como si le gustara…
Se levantó del regazo del rubio y tomo su brazo para levantarlo. El menor estaba confundido ante tan repentinos actos, pero no dijo nada.
-Alibaba, ¿Qué tal si pintamos el cielo?- dijo mientras comenzaba a caminar jalando detras de el a Alibaba.
No era que no quisiera seguir escuchando al rubio... era simplemente que sentia que no queria seguir oyendo como se expresaba de ese hombre.
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