Si soy sincera, estaba muy emocionada cuando escribi este capitulo, espero que lo disfruten. Recuerden que todos los comentarios son bienvenidos y me vuelven feliz, y eso ultimo ya es un motivo para dejarlos XD.


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Capitulo 7. Cruzando la puerta del mundo

La primera vez que Alibaba sintió que algo estaba mal, fue el día que en esa enorme dimensión se encontró una puerta. No había mas, era una simple puerta que estaba de pie ante el. Se fijó atrás de ella y siguió viendo ese enorme tapete de verde pasto. La toco aplicando una pequeña presión pero la puerta no mostraba de signos de que fuera a caerse.

Era definitivamente muy extraño.

Pero era aún más extraño ver que no tenía manija ni cerradura, entonces se podía decir que era solamente una tabla de madera. Pero no.

Algo le decía que eso definitivamente era una puerta.

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Cuando le conto a Solomon acerca de la puerta, este se mostró interesado pero dijo que no iría a verla porque quería saber que tanto descubriría el menor de ella.

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Al principio no era como si en realidad él se pusiera a buscar ese objeto, a decir verdad aunque le intrigo al principio, después se olvidó de ella. Sin embargo poco tiempo después volvió a encontrarse con la puerta, que como la primera vez, estaba simplemente parada esta vez adelante de un árbol.

Al principio pensó que estaba recargada, pero cuando se acercó a examinarla se encontró con a sorpresa de que la puerta estaba a escasos centímetros del árbol, por lo que se estaba manteniendo de pie sola.

Esta vez la puerta tenía una peculiaridad: Tenía manija

Una natural duda nació en el ¿Podría abrirla? Aunque ya había visto que detrás de la puerta no había nada, aun así se veía bastante tentado de tomar la manija y moverla para que se abriera la puerta. Acerco su mano a ella, pero cuando estaba a punto de tomarla, simplemente cambio de opinión y se regresó por donde vino.

En esa ocasión cuando le conto a Solomon mientras este descansaba en su regazo, al principio el mayor no dijo nada, pero Alibaba pudo notar que pensaba con seriedad el asunto.

-¿Por qué no la abres la próxima vez?

El rubio se sorprendió un poco por la respuesta -¿no crees que pueda ser algo peligroso?

-Nada en este lugar te hará daño – dijo el mayor con seguridad

-Bueno… es cierto, pero…

Solomon se levantó y se sentó enfrente de Alibaba

-Mira, es tan fácil como que gires la manija ¿no?, pienso que eso es mucho mejor a que te rompas la cabeza preguntándote que hay detrás de ella ¿cierto?

Alibaba no pudo negar sus palabras.

-Tienes razón – dijo el rubio decidido - la próxima vez, definitivamente la abriré.

Apenas haber terminado de decir eso, sintió unos labios sobre los suyos.

La segunda vez que supo que algo estaba mal, fue al ver la mirada de amargura que tenía Solomon después de haberlo besado.

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Estaba nuevamente enfrente de esa puerta, sabía lo que tenía que hacer, simplemente debía de abrirla. Antes de hacerlo respiro hondo, no sabía porque se sentía tan nervioso, solo era una puerta. Lentamente la abrió

-…

Lo que vio cuando la abrió fue el otro lado del paisaje donde estaba. Casi como si no lo creyera, la volvió a cerrar y abrir muchas veces para comprobar si era verdad lo que veía. Una mezcla de decepción y alivio nació en Alibaba, pero al menos sabía que era tal y como pensaba.

Era solo una simple puerta.

Pero aun así tenía mucha curiosidad de saber qué hacía en ese lugar. Ya sin darle importancia al asunto, decidió volver donde Solomon para contarle lo que había pasado.

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No supo por cuanto tiempo estuvo buscando al peliazul, pero no lo encontró en ningún lugar y eso le preocupo. Se quedó sentado enfrente del flujo del Rukh para esperar al otro, después de todo tarde o temprano tenía que llegar a ese lugar.

Pero no fue así.

Alibaba sabía que no era raro, había ocasiones en las que estaban separados por prolongados periodos de tiempo debido al deber del peliazul, pero en esta ocasión lo sentía diferente. Le parecía que Solomon ya no regresaría.

-Eso es imposible porque… este es nuestro mundo

Se repitió Alibaba constantemente.

Después de todo, no había motivo por el que Solomon se hubiese ido (aparte de que no podía), no habían peleado ni discutido y que recordara el no había dicho nada que pudiese haber ofendido al otro. Simplemente le había dicho que iba a abrir la puerta que encontró.

Y solo hizo eso.

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Solomon le había dicho que mientras más se acostumbrara su esencia a esa dimensión, menos necesidad tendría de dormir ya que en esa dimensión no se tenían necesidades físicas. Eso fue cierto. Al principio creyó que talvez la ausencia del sueño le provocaría sentir con más lentitud la ausencia del tiempo, pero en realidad paso todo lo contrario, ahora casi podía decir que no lo sentía.

De hecho era raro que en ese momento si fuera consiente del trascurso del tiempo… y todo debido a la ausencia de su acompañante. Pero más raro aún era que por alguna razón estaba comenzando a sentirse somnoliento, no recordaba cuando fue la última vez que se sintió así de cansado. Sin darse cuenta cerró sus ojos por lo que le pareció solo un instante, pero al ser en esa dimensión el tiempo tan relativo, talvez en realidad durmió por un largo tiempo.

Cuando abrió los ojos se sorprendió de ver en frente de él nuevamente la puerta. Se levantó y se acercó a ella, estaba casi seguro que era la misma puerta que vio en las anteriores dos ocasiones.

Esta vez no tenía motivos para abrirla, ya que sabía lo que se encontraría al hacerlo, por eso le dio la espalda dispuesto a alejarse de ella.

Para su sorpresa a unos metros de él se encontraba el hombre al que había estado buscando. Se emocionó al verlo, pero antes de caminar hacia él, se dio cuenta que Solomon le observaba se forma seria. Y por tercera vez sintió que algo definitivamente estaba mal.

-¿No la abrirás? - dijo serio el peliazul

Algo en la voz de su acompañante hizo que sintiera un enorme nerviosismo.

-Ya… - titubeo un poco – ya la he abierto, no hay nada del otro lado, solo es un marco con una puerta.

Se sintió como la primera vez que vio a Solomon, la mirada del mayor de alguna manera le hacía recodar lo diferentes y distantes que eran.

-Ábrela otra vez- dijo Solomon en tono de orden.

Alibaba no supo que contestarle pero se sentía nervioso, aun así volvió su vista hacia la puerta y se volvió a dirigir a ella, al estar a escasos centímetros de ella, tomo la manija y la abrió, e igual que la vez anterior lo único que vio fue nuevamente la continuación del paisaje en el que estaba.

-¿Ves? Te dije que no había nada – le dijo el rubio al peliazul con una sonrisa nerviosa. Volviéndole a dar la espalda a la puerta

Sin embargo un ruido sorprendió a Alibaba

… a… …ba…

…de…es

Alibaba volteo su vista hacia la puerta… no podía ser… pero había escuchado que una voz provenía de ella.

…ali…a

…en…as…..

El rubio no pudo ocultar su asombro, algo definitivamente estaba hablando desde la puerta, pero era imposible, la puerta no llevaba a ningún lado.

…Alibaba…

En ese momento Alibaba Saluja sintió que su corazón se detenía por un momento, esa voz, incluso si sonaba muy distante y ahogada…

Era la voz de Aladin.

-¿¡Aladin?! – Grito Alibaba tomando el marco de la puerta - ¡Aladin! ¡¿Eres tú?!

Alibaba…

Esa era otra voz.

-¡Morgiana! – La voz del menor estaba a punto de quebrarse - ¡Chicos! ¿Me escuchan? – no dejaba de gritar al otro lado de la puerta, aunque lo único que seguía viendo era otra parte del paisaje.

-Ellos no te escuchan – Dijo Solomon.

Alibaba volteo hacia el sorprendido y angustiado.

-¿¡Como…

-¿Cómo es que los escuchas? Ya te lo había dicho la primera vez que llegaste aquí, en esta dimensión no solo puedes ver el flujo del Rukh, si no que puedes ver su interacción con otras dimensiones… Es probable que tu amigo Aladin te esté buscando en muchas partes gracias al flujo del Rukh y es por eso que su voz llega hasta este lugar, sin embargo, me atrevo a decir que el nunca podrá encontrarte en este lugar.

El rubio se encontraba conmocionado, ¿Cuánto tiempo se supone que había estado en ese lugar? ¿Cómo se había olvidado en primer lugar que debía de salir de ese lugar si el mismo Solomon le había dicho que no estaba muerto?

-¿Qué significa esta puerta? – le pregunto el menor verdaderamente confundido.

-Esta puerta es para ti.

-¿Qué?

- Te lo dije desde un principio, a este lugar no llegan los muertos, tu llegada aquí debió haber tenido algún propósito, una meta, algo que debías saber o aprender, si el Rukh le ha dado forma a esta salida, es porque tú ya no necesitas estar aquí. – Le explicaba calmadamente el mayor.

-Eso quiere decir que si yo atravieso esta puerta… - dijo temeroso el rubio.

-Tu podrás encontrar tu camino a casa

-Pero… eso significa que entonces yo… - Alibaba ya había comprendido lo que le estaba diciendo el peliazul, pero de alguna manera le costaba entenderlo.

- Eso significa que tú nunca volverás a este lugar – dijo Solomon terminando de decir lo que el otro no podía.

Alibaba sintió como si le hubieran echado un balde de agua fría. Todo estaba pasando demasiado rápido, pero… era obvio que tenía que volver, ¡Aladin le estaba llamando! ¡Le necesitaba!, pero… el no volver a ese lugar, significaría que tampoco volvería a ver a Solomon. Alzo nuevamente su vista hacia él, lo vio tranquilo y sereno.

-Tu… - comenzó Alibaba un poco nervioso - ¿Eso está bien para ti? – las lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos.

-…

El rubio no sabía que era exactamente lo que quería preguntándole eso, ¿Acaso si Solomon le decía que no fuera él se quedaría? No lo sabía. De pronto vio que la mirada del mayor parecía afligida. Sus lágrimas comenzaron a salir cuando lo comprendió, Solomon supo desde el primer momento lo que significaba esa puerta, era por eso que le había dicho que el descubriera lo que había en ella. Él nunca le pediría algo tan egoísta como quedarse.

-¿Sabes Alibaba? el estar solo durante tanto tiempo hace que vayas perdiendo la capacidad de percibirlo, cuando te das cuenta pareciera que en realidad el tiempo no pasa y que eres solamente una existencia eterna. Es probable que no te hayas dado cuenta, pero a ti también ya te estaba ocurriendo eso. Dejaste de percibir el tiempo y al principio no me importo ya que lo que habíamos creado juntos era tan bello que deseaba que te quedaras por siempre conmigo. Ahora sé que fue un error desear eso. No quiero que pienses que he cambiado de parecer sobre ti, es solo… que no puedes entender el enorme deseo que tengo de que te quedes en este lugar conmigo, de que me pertenezcas solo y únicamente a mí… pero eso es imposible, porque desde el principio tú nunca me has pertenecido… ni a mí… ni a este mundo.

Eres igual al Sol… tu brillo puede alcanzar a cualquiera… pero este mundo es demasiado pequeño para ti. Tu vida está destinada para cosas más grandes, e incluso ni no me crees en este momento, al menos sabes que en este momento tu lugar es alado de tus amados amigos. –

Las palabras del mayor se sentían como un golpe de realidad para el menor.

-Tu llegada y estancia aquí fue lo más hermoso que me pudo haber pasado – siguió diciendo mientras se acercaba y abrazaba al otro – Pero es momento de que los dos regresemos a la realidad.

En ese momento Alibaba comenzó a sollozar fuertemente, mientras también se abrazaba al otro. Dolía, le dolía tanto que sentía que podía morir de tristeza.

Solomon lo alejo un poco de él y acaricio su rostro mientras lo miraba a la cara.

-Debes de regresar a tu hogar Alibaba, solo así podrás enfrentarte a Sinbad y hacer que te reconozca como un igual, solo así podrás encontrar la forma de ayudar a Hakuryuu, también podrás volver a ver a Kougyoku y tratar de comprender a Kouen Ren… y… podrás regresar con Aladin y Morgiana para cumplir tu promesa y vivir un sinfín de aventuras. Alibaba, si tú pudieras ver lo mismo que yo veo en ti, te darías cuenta de lo grande que es tu destino y de todo lo que podrás hacer y cambiar a partir de este momento.

Alibaba sostuvo la mano con la que el otro le estaba acariciando y mientras aun sollozaba trato de sonreír.

-Yo… volveré, por favor, créelo, volveré… mientras tanto… por favor… esperame

Solomon le sonrió dulcemente y se acercó para darle un dulce beso en los labios.

-Definitivamente nos volveremos a ver.

Alibaba aun con lágrimas en los ojos abrazo por última vez al mayor tratando de memorizar su aroma, su calidez y la fuerza que le hacía sentir, al terminar se dirigió a la puerta abierta, antes de cruzarla volvió su vista hacia atrás, en donde vio a Solomon sonriéndole con ternura y amor. Dando un gran suspiro, cruzo esa puerta que lo llevaría a un destino desconocido.

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Solamente Solomon sabia cuanto tiempo había pasado en realidad Alibaba en ese lugar, y le parecía sorprendente cuanto lo amaba a pesar del corto tiempo, estaba seguro que para el menor había pasado mucho más tiempo, pero no importaba, porque todo lo que habían construido y vivido ahí nunca se destruiría.

Solomon volvió a aparecer su antiguo bastón de mago mientras se dirigía al flujo del Rukh. Ya era el momento de que el interviniera en el mundo de Ugo, Ese mundo era en el que su hijo vivía y en el que Alibaba descubriría el glorioso destino que le aguardaba.

Ese destino que sin lugar a dudas viviría antes de regresar a su lado.

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El capitulo que sigue es corto, pero es el final... lo subire pronto.