Gracias a: BastardISA, aky9110, rijeayko, blue azul acero, Moon, Neri Dark, Guest, Chris2001, Jazmin L, Silvia D, integra van, KalaFreiheit, dani200026.
Creo que me olvidé que esta historia existía, jaja u.u Lo siento ): Bueno, esta historia no será necesariamente un FCC, pero por el momento si lo será. Tal vez en un futuro los capítulos serán más largos, por ahora, espero que puedan aguantarme un poco más para ir formando lo que falta para este Spin Off. Por cierto, si no has leído Vegas, Baby (que es de ahí de donde viene esta pareja) no es necesario que lo hagas aunque sería mejor porque verías un poco más de ellos. De todas formas, pienso incluir muchas de esas cosas en este Spin Off. Espero que disfruten y gracias a las chicas que dejaron un review, besos y comenten.
2.
Segundo día en la miseria de Kōga Ōkami, sí, estaban en una buena ciudad, con buenos restaurantes, shows de entretenimiento, mujeres bellas… y él estaba dentro de su habitación, comiendo comida del servicio y viendo 16 y embarazada. ¿Qué más patético podría ser? ¿Y por qué estaba así si no amaba a Ayame? ¿Por qué le molestaba verla con otro hombre? ¿Saber que ella le sonreía a otro hombre? ¿Eran celos? No, porque si eran celos, entonces… ¿la amaba? ¡No! No podía amarla, él sabría si la amaba o no… él había amado a Kagome, en un principio, al menos, y el sentimiento no se comparaba en lo absoluto a lo que sentía con Ayame; había muchos sentimientos de por medio y amor no era uno de ellos. Pero… ¿por qué sentía tanto coraje? ¿Por qué no soportaba la idea de ver a otro hombre a lado de Ayame? Él no amaba a Ayame, no lo amaba.
O eso trataba de repetirse cada que podía: No la amas, no la amas. No es nada, solo es como una hermana. No tienes hermanas por eso ella es como una, eres como un hermano celoso, sí, eso eres.
Suspiró endemoniadamente, sus pensamientos no lo dejaban descansar, solo pensaba en donde podría estar Ayame, con quien podría estar… ¿estaría con ese gringo? Gruñó y se dedicó a seguir comiendo… no podía hacer mucho más, ya empezaba a sentirse inútil. Ni siquiera sabía porque seguía en Las Vegas si se encontraba en ese estado.
No podía estar triste por una mujer, ¡una mujer que ni siquiera amaba!
― ¿Kōga? ―Miroku tocó a su puerta, él no contestó―. Eh… vamos a salir a comer ¿quieres ir?
―No ―gruñó.
―Ayame no irá.
El silencio ahogó los pensamientos de Kōga que rápidamente le hicieron reaccionar; se paró de la cama y corrió hasta la puerta.
― ¿Dónde carajos está? ―dijo abriendo la puerta, asustando a Miroku.
Miroku se encogió.
―Kagome le dijo a Sango que Rin le dijo que Ayame había decidido pasar el día afuera, sola ―dijo rascándose la cabeza.
Kōga arrugó el ceño.
― ¡Sola! Seguro que se fue con ese americano… maldito, no puedo creer que esté haciendo esto. ¡No puedo creerlo!
Miroku suspiró.
―Si tanto te importa sal de este maldito cuarto y ve a buscarla.
Kōga se enfurruñó en su lugar.
―No, que haga lo que quiera ―cerró la puerta, dejando a Miroku de mal humor.
―Parece niñita…
― ¿Qué dijo? ―preguntó Sango llegando a su novio.
Miroku hizo una cara.
―Creo que está celoso ―se encogió de hombros.
― ¿Crees que algún día se dé cuenta de lo que siente?
Miroku se encogió.
―No lo creo. Está demasiado ciego, ya será después.
Sango y Miroku salieron de la suite dejando a Kōga solo y en su miseria.
