Gracias: dragonspyro, dani200026, Jazmin L, Chris2001, integra van hellsing, Neri Dark, KalaFreiheit, Blue-Azul-Acero, Mariana, MityKaty.

Gracias por la espera y disculpen la demora, la universidad ha estado más pesada últimamente. Espero que puedan entender. Gracias a las alertas, favoritos, y reviews, espero que este capítulo les guste. Este capítulo es un flashback para aquellos que no leyeron Vegas, baby y si ya lo han leído para refrescarles la memoria. Es una escena contada desde el punto de vista de Ayame.

Y si son fans de la pareja de Kōga y Ayame no se olviden de pasar por mi nueva historia: Dulce Infierno.

Espero verlas por ahí y ver un bonito comentario, besitos.


4.

Días antes - Flashback

Al parecer Kagome e InuYasha habían discutido y él había decidido invitar a Kikyō al viaje. Todos se opusieron y en especial Kōga quien lo demostró con mucho ahínco.

―Acordamos en hacer un viaje entre amigos y ella no es parte del grupo ―dijo Kōga exasperado. ―Además, sabes que ella y Kagome no se llevan para nada.

Ayame rodó sus ojos escuchando a Kōga hablar de Kagome por milésima vez. Decidió caminar lejos de ahí porque no tenía muchas ganas de estar ahí. Kikyō tampoco le agradaba, pero si InuYasha había decidido llevarla, no había mucho que ellos pudieran hacer. Además, estaba harta de que su novio hablara de Kagome más de lo que hablaba de ella. Decidió tomarse un descanso de Kōga y sus interminables ganas de hablar de Kagome. Pensó que no había mucho más entre ellos dos, terminar las cosas con él sería lo mejor. Pero llegando a Japón podrían hablar de eso.

En su intento por alejarse de Kōga, Ayame se topó con Kagome.

―Hey, ¿y los demás? ―preguntó Kagome amigablemente.

Ayame vio a aquella pelinegra y se comparó con ella por última vez. Ella era japonesa, de cabello negro y piel blanca, Kagome era bella, de eso no había duda. Pero ella… tenía un color de cabello inusual para una japonesa. Su herencia maternal irlandesa le había dado ojos verdes, cabello rojo y piel aperlada. Era una mezcla japonesa-irlandesa. Tal vez por eso Kōga había decidido enamorarse de alguien más convencional, alguien como Kagome. Pero… ya no importaba, había pasado muchos años sintiéndose inferior ante esa chica de buen corazón y había llegado a su fin.

Se encogió de hombros ante la pregunta de Kagome.

Ya no le importaba mucho Kagome. Antes había sido un asunto de verdadera importancia porque su novio prefería a su amiga que a ella. Pero ahora que veía a Kagome, no sentía nada, nada de celos, molestia u odio, ahora era simplemente Kagome.

―Discuten con InuYasha en el lobby.

Kagome levantó una ceja.

― ¿Por qué?

Ayame se mordió el labio como si de repente tuviese un secreto grande y no pudiese hablarlo. A pesar de haber odiado a Kagome por años, se había dado cuenta que no era un odio hacia ella, si no hacia Kōga.

―Porque…

Kagome la miró con suspicacia.

―Primero que nada, dime porque no me ves feo o me dices cosas tontas como: no quiero que le hables a Kōga más ―se cruzó de brazos y esperó una respuesta.

Ayame escondió su mirada bajo sus cabellos pelirrojos y suspiró moviendo su pie de un lado a otro como una niña pequeña.

―Me he dado por vencida con Kōga ―confesó bajito.

Kagome arrugó el ceño.

― ¿Disculpa? ¿Ayame Hako se da por vencida? ―casi ríe.

Ayame sonrió vagamente.

―Ocho años, Kagome. Ocho años en los cuales he tenido que ver al hombre de mi vida babear por otra. ―se encogió de hombros de nuevo y meneo su cabeza como si el asunto no le importase ni un poquito más―. Tengo un límite, ¿sabes? Sé que fui tonta al no dejarle ir…pero es mejor tarde que nunca, ¿no? ―sonrió débilmente―. Lamento no haberme acercado a ti en todos estos años. Eres muy divertida y siempre quise ser tu amiga… aunque mi orgullo y mis celos me impidiesen acercarme a ti. Discúlpame. ―le pidió con sinceridad.

Kagome asintió levemente y la abrazó.

―Está bien. Espero que te encuentres mejor. Ya verás que estarás mejor con otro chico que no sea Kōga. Aunque es mi amigo, debo admitir que es igual a muchos hombres ahí afuera.

Se quedaron calladas y viendo hacia otras partes. Intercambiaron unas palabras más hasta que ambas vieron a InuYasha con Kikyō. Todos sabían que Kagome e InuYasha se querían, tal vez ella lo quería más pero era obvio que aquella escena arruinó el humor de Kagome.

Volteó su mirada de inmediato y tomó a Ayame del brazo para alejarse de ahí.

―Bueno, ¿ya qué? Siempre ha sido así y no me he muerto ―dijo irónicamente.

Ayame se quedó atónita ante la acción de Kagome. La había tomado del brazo como a una amiga… como solía tomar a Sango a su hermana Rin. Quiso aferrarse más al brazo de Kagome pero no lo hizo.

Caminando hacia el lobby, con sus brazos entrelazados, se alejaron de ahí mientras que hablaban cosas tontas. Al llegar, todos sus amigos se les quedaron viendo.

― ¿Kagome? ¿Te sientes bien? ―preguntó Rin yendo hacia ellas.

Sango también fue.

― ¿Si? ¿Por qué? ―Ayame vio a todos verlas, en especial como Kōga la veía a ella, como si algo malo hubiera ocurrido y él la culpara a ella―. Solo platicábamos ―Kagome respondió―. ¿No es así, Ayame?

Ayame se sonrojó, pero asintió con su barbilla en alto y con la mirada de Kōga puesta en solo ella.

Nadie dijo nada más y todos empezaron a hablar acerca de lo que querían hacer esa noche. Ayame suspiró con tranquilidad y acercó a Kagome más.

― ¿Kagome? ―preguntó discretamente.

― ¿Hm?

― ¿Podrías no comentarle esto a nadie? Menos a Kōga…

Kagome sonrió.

―Claro, Ayame. Está bien.

Ayame asintió agradeciéndole desde el fondo de su corazón y decidió excusarse para ir al baño y secretamente ir a la habitación a llorar un poco. No quería toparse con la mirada acusadora de Kōga, ya no. ¿Por qué ella siempre tenía que ser la mala del cuento?


Regalaré una escena al lector que me diga el nombre del capítulo
del flashback de Ayame y Koga cuando él la salva de las aves
del paraíso.