CAMBIOS

Dos personas entran rápidamente al hospital de Karakura, uno de aproximadamente 33 años y el otro de 13 años; desesperados preguntan por la salud de la chica más importante de sus vidas, reciben una noticia tranquilizadora, la doctora les dice que la muchacha solo se desmayó por el impacto de casi ser arrollada, también les dijo que pronto la darían de alta, Toshiro pide permiso a la doctora Unohana para poder entrar a la habitación de la muchacha, lo cual se le es concedido casi de inmediato, tanto por la doctora como por su tío.

Toshiro entra en la habitación de la joven y observa que aún esta dormida, toma una silla y luego se acerca silenciosamente a la cama donde la joven está recostada, acomoda la silla que llevaba en una de sus manos y se sienta, la observa nuevamente y ve que no tiene ni un rasguño, pero no puede evitar sentirse angustiado; se culpaba a sí mismo el no haber estado con ella, si tal vez se hubiera quedado en casa hubiera sido un día normal sin nada de accidentes, aunque de eso último siempre es algo incierto, pero si se hubiera dado el caso él la hubiera protegido, él hubiera hecho algo, aunque sabe de todas formas que la joven esta bien y que no fue nada grave, pero sigue planteándose un escenario terrible en el que el resultado era totalmente diferente y aterrador; y mientras divaga en sus pensamientos hunde inconscientemente su rostro en la cama en la que ella descansa, susurra un disculpame Momo que se oye como un lamento y luego sin quererlo se deja caer en los brazos de Morfeo.


Hinamori abre los ojos lentamente y empieza a examinar el lugar en donde está, obviamente ella descarta que sea su cuarto, se sienta en la cama para tener una mejor vista de todo lo que le rodea y ve a Toshiro, sentado y con la cabeza en la cama en la que ella, hasta hace unos momentos, dormía. Puede observar que él está dormido y con los lentes puestos, le da ternura ver tan pequeño y a la vez, tan grande acto por el peliblanco, tanto le gusta verlo así que no quiere despertarle, no quiere interrumpir lo que sus ojos, y que el peliblanco sin quererlo, le muestran.

Pero toda esa magia es interrumpida cuando cierto individuo ingresa por la puerta; ella lo reconoce al instante y no puede evitar mostrar su alegría al verlo.

-Aizen-sempai - dice emocionada Momo

-Hola Hinamori-san, veo que ya esta bien - dice Aizen mientras se acerca con un ramo de flores- toma, te las compré mientras venía de la escuela, espero que te gusten- agrega mientras alcanza las flores a Momo.

-Mu-muchas gracias, no se hubiera molestado Aizen-sempai

Y de repente fueron interrumpidos por el sonido de la puerta corrediza que dejaba ver a cierto adulto que Momo conocía más que bien, y como si de magia se tratara también observaron como cierto albino, más pequeño, estaba cerca de la puerta, Momo se preguntó en qué momento habría llegado ahí.

-Hola Momo-chaaaaaaaan- dice Iván mientras se lanza a abrazar a Momo fingiendo unas lágrimas falsas- estuve tan preocupado por ti, nunca volveré a dejarte sola jamás- decía mientras fingía llorar abrazando a la muchacha, causándole cierta vergüenza.

Mientras ambos chicos desde sus respectivos lugares estaban en shock al observar al adulto, parecía comportarse como un niño, definitivamente no era una buena imagen; aunque el shock duro poco tiempo en Toshiro, que sabía como era su tío, así que empezó a acercarse para quitar de encima a su tío de Momo para hacerle reaccionar.

-Ya basta tío, tenemos un invitado como para que actúes así y averguenzes a Momo- hablo con su tono neutro

-No me importa, no me alejaré de mi Momo-chan- dijo mientras se aferraba más a la nombrada.

-¡DÉJALA YA VIEJO, MOMO NO SE VA A ESCAPAR!- dijo Toshiro con una venita en la frente

-Tío, por favor has lo que dice Toshiro- Dice Momo con pesadez, apoyando a Toshiro

-Bah, ustedes dos ya no me siguen el juego como antes, se están volviendo aburridos- bufó el mayor mientras deshacía el abrazo

Mientras Aizen era olímpicamente ignorado.

-jajajjajaja

Todos voltearon a ver de quien provenía la risa, no esperaron ver a un Aizen riendo con creces; todos se sorprendieron por el hecho de que el ignorado hiciera acto de presencia con una risa.


-Los dejamos solos- dijo Iván mientras se retiraba junto con Toshiro- ya te dieron de alta, lo único que falta es solo que te cambies de ropa y nos vamos; a propósito iré por ella en un momento te la traigo.

-Gracias tío- respondió Momo con una sonrisa

-De nada- dijo mientras cerraba la puerta corrediza.

-Bueno creo que yo también tendré que retirarme- dice Aizen mientras se levanta de su asiento, pero sintió como algo sostenía su chaqueta impidiendo que se fuera.

-Esto, yo... yo bueno, yo esto... yo Aizen sempai, yo...- Momo estaba nerviosa, pero sabía que tenía que decírselo así que tomo aire y dijo- muchas gracias por salvarme Aizen-sempai

-De nada Momo-chan- sonrió dándole confianza e incluso se le ocurrió una idea- vuelvo en un rato- dice mientras salía corriendo

Momo estaba sonrojada, aquella pequeña acción del chico hizo que su corazón diera varios latidos o quizás solo eran hormonas.

Aizen volvió casi inmediatamente y le entregó un papel a Hinamori- si necesitas cualquier cosa, aquí esta el número de mi celular- dice Aizen mientras se giraba hacia la puerta- Nos vemos Hinamori- dijo antes de salir

No pasó mucho tiempo hasta que llegó su tío con una bolsa- Te he traído lo primero que he visto, vístete rápido ya nos vamos- dice su tío mientras le daba las bolsas a Momo y luego se fue a esperarla afuera, cerca de la habitación de Momo.


Aizen estaba saliendo del hospital y pudo ver al amigo peliblanco de Momo, estaba a punto de irse cuando escucho que le llamaban.

-Aizen-san - dice el peliblanco- buenas tardes soy Hitsugaya Toshiro, es un placer conocerle- le tiende la mano a Aizen.

-Hola Histugaya-san, déjame presentarme soy Aizen Sōsuke- y estrecha la mano de Toshiro

-Quisiera darle las gracias por salvar a Momo, tiene mi infinita gratitud Aizen-san

-No hay problema, lo hubiera hecho por cualquier persona

-No... en serio muchas gracias por salvarla Aisen-san- Toshiro clavó sus ojos con los del castaño

-Ya he dicho que no hay ningún problema Histugaya-san, con su permiso tengo un compromiso, espero nos volvamos a ver- Aizen empezó a moverse hacia la salida del hospital, dejando a un Toshiro algo inseguro, había algo en Aizen que hacía que Toshiro desconfiara de él.

-¡OIIIIIIIIIIIIIIIII, Toshiro, venga ya nos vamos- grita Iván alegre junto con Momo

-Ya voy tío- responde Toshiro mientras mira de reojo hacia atrás mientras caminaba a su medio de transporte.


Tiempo despues


-Oye Momo, ¿vamos juntos a la escuela?- pregunta Toshiro mientras ve bajar del segundo piso a la nombrada.

-No puedo, quedé con Aizen-sempai para ir junto con él - dice Momo mientras coje rápidamente unos panes con jamón y toma el jugo que había en la mesa.

-¿Con Aizen de nuevo?- pregunta tranquilamente Toshiro, aunque por dentro estaba más que fastidiado con ese tipo. Ultimamente ella pasaba más tiempo con ese tipejo que con conmigo piensa

-Sí, nos vemos Shiro-chan, ADIÓS TÍO- dice Momo mientras sale corriendo en dirección a su escuela.

-¿Cuantas veces van ya de lo mismo?- pregunta Iván mientras baja del segundo piso

-¿De que hablas?- pregunta Toshiro

-Sabes a lo que se refiere- afirma un Ryuto saliendo de quién sabe donde- a propósito dónde esta mi jugo

-¡¿QUÉ SE SUPONE QUE HACES AQUÍ?!- Dice Toshiro sorprendido

Ryuto lo mira frunciendo un poco el ceño, luego dirige su mirada a Iván y pregunta- ¿No se supone que deberías de habérselo dicho?

Iván divertido responde- pensé que sería mejor si fuera una sorpresa-

-Pues en todo caso nunca te hubiera dicho que se lo dijeras-

-Pero mírale el lado bueno hermano

-Supongo que ni siquiera se lo consultaste- dice Ryuto frunciendo el seño

-Consultarme que- interrumpe Toshiro- Por si aún no lo han notado aún estoy aquí.

Ambos adultos observan al muchacho, Ryuto se apresura en contestar-ya que mis constantes visitas son casi a diario, resolví con tu tío que a partir de hoy me viviré aquí, claro que en parte quería tu opinión, pero supongo que ya no es necesario-

-¿En serio papá?, no tengo ningún problema con eso siempre y cuando no me molestes mucho- contesta Toshiro, acto seguido mira su reloj y agrega- Bueno, ya es tarde será mejor que me apresure a ir, adiós nos vemos más tarde papá, hasta más tarde tío- se despide mientras coje su merienda, pero llega a observar la merienda de Momo en la mesa y disimuladamente se lo lleva junto a una sandía.

Una vez que ambos adultos se aseguran que el adolescente se fuera, empiezan a charlar.

-Momo-chan es una linda muchacha Iván, ¿a quién le darás su mano?- Ryuto empieza bromeando

-A la persona que ella escoja y llege a su altura, aunque dudo que alguien le llegue a los talones- contrarresta Iván- y tú, a qué manos dejarás que se encargue de tu hijo- pregunta

-Pues definitivamente se la dejaría a Momo-chan- dice Ryuto- no es que como que yo la conociera, pero supongo que el comportamiento que tiene actualmente nunca antes lo había mostrado- agrega Ryuto mirando a su hermano.

-Tan perceptivo y hábil, como siempre para estas cosas, pero supongo que acertaste, desde el accidente Momo-chan se comporta raro, me molesta que descuide a sus amigos, en especial a Toshiro, pero no puedo meterme en su vida, ya se lo comentaré de forma sutil un día de estos- mientras dice esto, Iván observa una pequeña fotografía en la que estaba él junto a Toshiro y Momo cuando eran niños.

-Dejando de lado a los herederos más importantes de la mafia, aún tenemos cosas de las qué tratar hermano- dice Ryuto haciendo notar en su voz y su mirada que hablaba en serio.

-Supongo que trata de "ese" asunto- Iván suspira y observa a su hermano- si las cosas siguen como están ahora, tenemos que encontrar la forma de romper ese trato.

-He revisado todo el documento y encontré una manera, pero eso traería conflictos en la mafia- Ryuto suspira y añade- Si estos cambios continúan tendremos que desligar para siempre a la familia Hitsugaya y Hinamori, lo que daría oportunidad a los que buscan tener el control de toda la mafia,para hacer nada bueno.

-Me preocupa esto.

-Créeme Iván, yo después de mucho tiempo vuelvo a hacerlo.


Toshiro sale de su casa y se va directamente a su lugar de estudios, iba caminando tranquilamente cerca de una pequeña cancha de futbol, cuando de repente algo cae directamente a su rostro, lo que conlleva a que este pierda el equilibrio y caiga.

-Ay, ¡PERO QUÉ DEMONIOS!- Dice Toshiro mientras se levanta, a lo lejos escucha un lo siento aunque el sonido es bastante débil.

-LO SIENTO- Grita una chica de cabello negro mientras se acerca al desdichado, pero mientras se va acercando observa que el sujeto al que le cayó la pelota era un conocido suyo, así que decide apresurarse en llegar donde este- Toshiro, ¿eres tú? jajajajaja, no puedo creer que te hicieras cojer con esta pelota- dice la chica mientras retira el balón de las manos del muchacho.

-Kurosaki, deberías tener más en cuenta de que hay personas que pasan por este lugar- regaña Toshiro, fallando en el acto su sermón.

-Ya, ya, ya, estas bien y eso es lo que importa, además ¿Qué se supone que haces viniendo por este camino?- Karin decide darle menor importancia al accidente.

-Pues, como que es obvio que me dirijo a la escuela secundaria- Toshiro Responde serio

-Pues aún es temprano, Toshiro- comenta Karin y se le ocurre una idea- ven juguemos un rato- dice Karin jalando a Toshiro de la mano

Toshiro lo piensa y luego de un rato de meditación decide seguirle el juego, después del todo no tenía nada que hacer ni tampoco tenia compañía como para rechazar a la morena; y como si fuera acto de una revelación divina recuerda las faltas de respeto de la Kurosaki con él, así que decide decir mientras era jalado- Acepto y es Hitsugaya, Kurosaki.


Había una parte aquí, pero no me alcanza tiempo para terminarlo, asi que solamente lo dejare hasta aquí.

Hasta la próxima.

SanGreX :D