Capitulo 4
Estrechando Lazos
Chicago
La vida en el hogar de Pony transcurria con normalidad y en aparente calma, los niños seguian sus tareas y en sus oraciones matutinas y vespertinas hacian una mencion especial para Candy, las dos mujeres que se hacian cargo del orfanato disponian de mas tiempo para orar y pedir al cielo que su niña saliera bien librada de su ultima travesura, deseaban verla y abrasarla, estaban acostumbradas a dejar de verla por largos periodos como cuando se fue con los Leagan y mas tarde con los Andrey y mas adelante cuando se ausento para asistir al colegio en Londres, sabian que su pequeña habia volado del hogar muchos años atras pero la sabian sana y salva protegida por su familia adoptiva pero esta vez era diferente, esta vez el unico que podia cuidarla y regresarla sana y salva era Dios y eso las hacia acudir una y otra vez dia tras dia.
-Señorita Pony estoy muy intranquila no hemos recibido noticias de Candy y eso no me gusta.
-debemos tener calma lleva tiempo el recibir una carta desde un lugar en tanto conflicto, confiemos que Candy sepa cuidarse y todo este bien Hermana.
-es que no entiendo como es que Candy puede ser tan cabeza dura, por que nunca escucha.
-Hermana Maria, ya hemos platicado de esto y ha estado de acuerdo en que fue desicion de Candy, su destino la llamaba y Dios sabe por que la llevo hasta ese lugar.
Con lagrimas en los ojos y las manos temblorosas la novicia recordaba el dia que tomo entre sus brasos a Candy por primera vez y no pudo evitar sentir miedo de perder a esa niña que con sus travesuras y ternura le habia robado el corazon.
-lo siento Señorita Pony, se que es lo mejor para ella y esta cumpliendo los designios de Dios, pero no puedo evitar sentir miedo al imaginar que algo malo le pudiera suceder.
-Confiemos en que el Cielo la cuidara y con la ayuda del Sr Albert todo estara bien, debemos tener fe Hermana.
Limpiandose las lagrimas la novicia retomo su fortaleza y continuo su charla con su amiga.
-El sr Albert ha recibido noticias de Candy?
-imagino que no, pues me aseguro que en cuanto tubiera noticias de ella nos la haria saber y no he sabido nada de el.
-esta tan preocupado como nosotras por ella.
-el la quire mucho Hermana en ocaciones me pregunto si su amor es tan solo como su protector.
-Señorita Pony cree que el Sr. Andrey se interese por Candy como mujer.
-no lo se hermana pero es un buen hombre y el cariño que siente por nuestra niña es sincero e incondicional.
-la familia Andrey son hombres de buenos sentimientos tambien el joven Archie quiere mucho a Annie.
-asi es hermana, sinembrago Annie a cambiado mucho, sigue siendo la misma niña amorosa pero ahora ocupa todo su tiempo en eventos sociales yo no se si eso es una buena vida para ella.
-es parte de haber sido adoptada por una familia rica, tienen que participar en todos esos eventos sociales y Annie siempre ha gustado de esa vida.
-eso es a lo que me refiero hermana, para Annie la vida consiste en acudir a todos los eventos socilaes y esa es una felicidad muy vanal y que no dura para siempre.
-Ni el joven Archie ni el Sr Andrey viven de esa manera confiemos que ellos seran una influencia positiva en la vida de Annie.
-Tienes razon Maria debemos confiar en que Annie tiene un buen corazon y esta rodeada de gente buena.
-asi sera mejor Srita Pony, bastante oraciones extras tenemos ya con Candy- recibiendo una amplia sonrisa por respuesta, las dos mujeres se dirigieron a la capilla para dedicar sus oraciones a la buenaventura de su pecosa y traviesa hija.
No muy lejos del hogar en Chicago Annie seguia con lo que se habia vuelto su vida rutinaria, esa mañana acudiria a un desayuno de caridad para los niños huerfanos de la guerra, era la forma de Elisa de ayudar con la guerra y la mejor forma para Annie de dejarse ver enla alta sociedad de Chicago, Tamara Wilkins la amiga de infancia de Elisa acudia con ellas a la mayoria de los eventos, aunque no era en lo que hubiera querido invertir su tiempo lo hacia por mantener el estatus de su familia vigente en la sociedad Americana, ella preferia desempeñarse en actividades productivas y que requirieran del uso de sus ideas y su energia, no le parecia justo que su hermano pudiera envolverse en los negocios de la familia mientras su aportacion tan solo consistia en acudir a desayunos y balies de caridad, escuchar todos los chismes de esas jovenes para quienes lo mas importante era lo que vestian o los peinados de moda, aburrida como siempre y sin participar activament en la insulsa conversacion se dio cuenta que el restaurante que seria el anfitrion esa mañana se encontraba a tan solo un par de cuadras de las oficinas donde su hermano tendria una reunion de negocios y sin no mal recordaba seria con miembros de la familia Andrey, subitamente deseo saludar a la familia de quien era su mejor amiga esos dias.
-chicas acabo de recordar que tengo que hacer un encargo a una joyeria que esta a unas cuadras de aqui, les molestaria si las alcanzo en un momento?
-si quieres podemos ir contigo cuando terminemos aqui, cierto Elisa? – Annie busco la cara de su amiga, encontgrando indiferencia y una mirada por encima del hombro.
-dejala Annie, no la forces a estar donde no quiere.
-no se trata de eso Elisa, queria ganar un poco de tiempo para cuando terminemos aqui vayamos sin perder tiempo al juego de Polo, asi tendremos los mejores lugares. –sabia como llegar a la mente de Elisa para almenos deshacerse de ella sin reproches.
-si quieres puedo acompañarte no es correcto que andes por las calles sin mucama tu sola.
-Dejala Annie, tal vez tenga una cita clandestina y estas por arruinarla. – la voz de Elisa llevaba toda la intencion de molestar y envenenar la actitud de cualquiera que la rodeara aun si se trataba de sus amigas
-regresare enseguida, - ignorando el comentario, salio a toda velocidad del restaurante con rumbo a la oficina en la que su hermano enriqueceria los negocios familiares.
Estaba cansada de las etiquetas sociales y de estar acompañada todo el tiempo sino era por su familia y amistades por una mucama, se sentia tan libre el poder caminar por las calles sin fijarse en reparos, que las 3 cuadras sobre la avenida Michigan las recorrio en cuestion de minutos deteniendose ante el gran edificio de cristales donde recidian las oficinas principales de los Andrey.
-Buenos Dias Señorita, a quien anuncio? – una amable recepcionista le sonreia, ataviada en un uniforme azul marino con blanco con la insignia de los Andrey en la solapa.
-busco....bueno en realidad.....- la recepcionista la miraba curiosa esperando que le diera una respuesta certera.
-yo te conozco......Tamara... ese es tu nombre , verdad? – Archie que caminaba cerca de la recepcion se sintio atraido por la curiosidad de ver una señorita elegante a la entrada del gran edificio, las visitas solian ser hombres viejos y algunos jovenes, pero por seguro del sexo masculino, no distinguidas señoritas de sociedad.
-si, me recuerdas?
-como podria olvidarte, pero que haces aqui?
-bueno yo....
-tu?.......... – sonreia burlon ante el evidente nerviosismo de la joven, quien sonrojada hasta la punta del cabello no encontraba ninguna explicacion.
-lamento venir a inportunarlos, yo se que mi hermano tenia una cita aqui el dia de hoy y venia ..... a desearle suerte.
-quien es tu hermano?
-Jeff Wilkins.
-Oh si, esta en una conferencia con mi tio Albert y otros banqueros, de hecho yo me dirigia para halla.
-lamento haberte detenido, no era mi intencion hacerte perder tiempo.
-el charlar contigo nunca seria perder el tiempo, por que no nos esperas en mi oficina y en cuanto terminemos te invitare a almorzar, si no tienes otro compromiso por supuesto.
-no no tengo nada que hacer, y me encantaria aceptar tu propuesta.
-ven conmigo te mostrare mi oficina
Dos horas que parecieron eternas Tamara aguardo en la oficina del joven Andrey, pensaba como le gustaria vivir toda esa adrenalina de hacer negocios y hacer todo tipo de tratos monetarios, y sin ser tan ostentosa se conformaria con el puesto de la recepcionista lo que fuera que la pusiera en el mundo de los negocios y la sacara de la falsa vida de sociedad en la que se habia visto atrapada el ultimo par de meses, extrañaba su vida en Europa, el colegio y las actividades en las que participaba para los niños pobres haciendo de profesores en los barrios mas pobres al menos era mas reconfortante ver las caritas de esos pequeños cuando por fin aprendian a sumar que el hecho de ir a bailes para recabar fondos para dichos niños, eso le recordo que habia dejado a Annie y Elisa esperando en el restaurante, ya pensaria en la escusa para cuando tubiera que enfrentarlas nuevamente, absorta en sus pensamientos y jugando con una pluma en las manos la encontraron los dos jovenes que entrron a la oficina.
-decidiendo grandes negocios? – Archie le sonreia divertido, sosteniendo una carpeta llena de papeles que traia de la junta recien concluida, tras el, el hermano de Tamara la veia entre sorprendido y molesto.
- y tu que haces aqui?
-vine a buscarte para.......desearte suerte. – palidecio de repente y aunque trato de sonreir se sintio descubierta sin prestextos inteligentes para explicar su presencia en el lugar.
Dandole una mirada de fuego se hacerco a ella para tomarla del braso.-es hora de retirarnos, ya has dado demasiadas molestias y sera mejor que nos marchemos, toma tus cosas – retada como una chiquilla obedecio de inmediato tomando su bolso y parandose junto a su hermano.
-lamento el comportamiento de mi hermana Sr Cornwell, ahora nos retiramos.
-no digas eso ella no ha molestado en lo absoluto de hecho fui yo quien le pidio que se quedara, y asi poder invitarlos a comer, conoci a su hermana en un baile hace unas semanas atras y en realidad dejamos varios temas pendientes.
-Agradezco su amabilidad Sr Cornwell, pero no creo que sea correcto dejar aqui a mi hermana cuando no ha sido invitada formalmente y sin el conocimiento de mis padres.
-No quice ser imprudente y mucho menos faltar a su hermana, mi invitacion fue totalmente amistosa.
-Interrumpiendo a su hermano Tamara se atrevio a contradecirlo, - Jeff los Andrey son nuestros amigos, Elisa es una de mis mejores amigas y Archie es su primo.
-no seas impertinente Tamara, despues de que te haz presentado aqui sin ser invitada al menos puedes ser cortez y retirarte conmigo.
-Desidida a no declinar la invitacion del joven Cornwell camino junto a el y lo tomo del braso.
-seria descortes si me marchara ahora despues de que acepte ir con el Sr. Cornwell a comer, no te parece Jeff?
A regañadientes el duro joven Wilkins acepto permitir a su hermana menor ir con Archie bajo la consigna de regresar a casa inmediatamente despues de terminado el paseo.
-que lindo restauratnte, es muy acogedor.
-te trage aqui por que es mi lugar favorito, a pesar de ser pequeño y nada lujoso se come bien y el trato es de primera, la proxima vez te invitare al mejor restaurante de Chicago.
-eres sorprendente Archie, no me imagine que un lugar como este seria tu favorito este lugar es mas bien sencillo y tu eres todo elegancia.
-la belleza de las cosas no esta tras los marcos de oro o los enormes candiles luminoso, se encuentran donde el corazon se sienta reconfortado y lleno de calor.
-nunca habia escuchado una verdad mas grande, a decir verdad yo estoy cansada de todos esos lugares llenos de protocolo y de apariencias, me alegra ver que tu piensas diferente.
-veo que tenemos muchas cosas en comun, y dime Tamara que hacias realmente en el edificio Andrey esta mañana – sin atreverse a confesarle que subitamente sintio deseos de verlo, se limito a contestar la otra verdad.
-pues estaba cerca y........ la verdad, decidi escaparme de un desayuno de caridad para....para no se quien.
Con una carcajada Archie respondio a su nueva amiga ante tal declaracion.
-vaya otra rebelde, me recuerdas mucho a una muy querida amiga.
-Annie? – la joven lo miraba interrogante pues la delicada señorita Britter no concordaba con tal descripcion
-de hecho la mejor amiga de ella y mi prima.
-tu prima? – Tamara creia conocer a las primas cercanas de Elisa
-Candy fue adoptada por el Tio Wlliam y es mi prima aoptiva por decirlo asi.
-ho ya veo... y donde esta? Por que no la conozco?
-Candy se enlisto en la guerra hace un par de meses – la cara de Archie se torno algo sombria y trsite.
-en la guerra....... pero.....- su cara lo indicaba todo, su dialogo era mas conla mimica de su cara que con sus palabras no era necesario que hablara para saber lo que pensaba.
-Es enfermera, fue al frente como enfermera militar en la Cruz Roja Internacional.
-Pero ella es una Andrey como puede ser enfermera?
-Es una de las muchas cosas que admiro de Candy, no importa quien se oponga o cuales sean las razones ella siempre hace todo lo posible por ser feliz, nunca se sintio conforme con seguir una vida de protocolo dentro de la familia Andrey y busco su propio camino decidio ser enfermera hace varios años y enfrento a la familia ahora decicio ser voluntaria volviendo a desafiar los deseos de todos, El tio abuelo William que es su tutor la respalda en todo lo que ella decida, es una chica muy valiente, nosotros la admiramos y la queremos mucho, -los ojos de Archie se iluminaban cuando hablaba de su querida amiga, Tamata sintio un pinchaso de envidia y celos de esa chica que no conocia.
-La envidio – fue la tajante respuesta de la joven burguesa.
-Como? – la sorpresa de Archie fue mayuscula al ecuchar esa afirmacion.
-Si, la envidio, al igual que tu prima yo quisiera darle a mi vida un rumbo util a la sociedad no tan solo acudir a desayunos y banquetes de caridad, la caridad no consiste en eso – con un brillo especial en sus ojos Tamara relato a su amigo las ocaciones en que fungio como profesora en sus tiempos en Europa y lo feliz que eso la hacia.
La comida llego y mientras disfrutaban sus alimentos platicaron de sus gustos y disgustos, de la gente que habia pasado por sus vidas y de lo que el futuro quiciera les trajera, los dos se fueron sintiendo mas en confianza y con alegria en sus corazones de compartir ese tiempo juntos, la comida de sus platos desaparecio al igual que el postre y el cafe que sobrevino sin mas tarde, ya sin pretextos para continuar en el pequeño restaurante que fue complice del nacimiento de una amistad de dos almas gemelas que proclamaban libertad a la vida tuvieron que marcharse.
Las reuniones en el mismo restaurante se hicieron costumbre de cada miercoles al medio dia siendo el unico dia libre para Archie en ese horario, para Tamara era facil escusarse de sus obligaciones sociales con cualquier pretexto. Archie trataba de convencer a su Tio William de que lo ayudara a persuadir a la familia Wilkins de permitir a Tamara a aceptar un puesto en la compañía, en el puesto que fuera, inventaria un nombre rimbombante para un puesto de archibista o secretaria o su asistente personal, William se negaba ante tal peticion sabia que el simple hecho de proponer algo asi a una familia de alto rango social no seria mas que una ofensa, pues las mujeres no tenian por que trabajar y menos aun para su socio, sinembargo Archie no perdia una oporunidad par mencionar el tema mientras su relacion con Annie se fue enfriando casi no la veia y cuando lo hacia era para escuchar la vida de todas las familias de alcurnia de Chicago o para escuchar el itinerarios de bailes de caridad.
-Archie este sabado tenemos un baile de disfraces, ya encargue los antifaces que usaremos son perferctos e identicos bueno el mio es un poco mas femenino pero tienen lagrimas en forma de diamantes te van a encantar, no te emociona! – hablaba con ensoñacion y aparente envidia.
-Archie! Me escuchaste!
-si si Annie, decias ......?
-en que piensas Archie?
-en Candy no he recibido carta de ella, estoy un poco preocupado,- fue lo primero que vino a su mente para contestar, aunque en realidad no habian recibido carta de ella, por Albert sabian que estaba bien. Ninguna de sus influencias se habia atrevido a decirle su posicion real pero le aseguraban que estaba viva y a salvo al igual que Neal.
-ella estara bien Archie, no te preocupes.
-no entiendo, ya ni ella te importa?
-no digas eso, claro que me importa ella es mi hermana y me preocupa.
-pues lo disimulas bien!
-Archie, como me dices eso, trato de estar bien es lo que ella quiciera.
-no te escondas tras esa farsa de que es lo que ella quiciera para olvidarte de todo y entregarte a esos eventos de sociedad.
-por que Archie?
-por que, que?
-por que todo lo que hace Candy lo celebras y a mi solo me criticas, los eventos de caridad a los que asisto son para ayudar los propositos de la guerra – Annie no pudo mas y hecho a llorar desconsoladamente.
-No quice hacerte sentir mal Annie, disculpame. – tomandola por los hombros la abraso a su pecho para consolarla hasta que dejo de llorar.
-Entonces vendras al baile de disfraces,
-Si asi lo quieres ire Annie.
-Me harias muy feliz, Paty tambien vendra.
-Me dara mucho gusto ver a Paty.
El sabado en la fiesta de disfraces llego Archie en compañia de Annie y Paty, Albert se habia escusado y no asistiria, como envidiaba Archie a su tio, al llegar al gran salon Annie comenzo a saludar y moverse entre la gente con gran naturalidad en cuestion de minutos habia desaparecido dejando a Archie y Paty perplejos al verla actuar en sociedad.
-Annie a cambiado mucho.
-no tienes una idea Paty, ya casi no la reconozco,
-pero se le ve menos timida y eso es bueno.
-pues tu tambien te ves muy bien Paty
-gracias Archie la verdad estoy muy contenta con el proyrcto del Hogar de Pony.
-sigues adelante con eso ?
-mas que nunca, tal vez le pida a Annie que me ayude con algunos eventos para el patrocinio.
-ojala la convenzas ya vez que a ella no le gusta involucrarse en nada que tenga que ver con el hogar de Pony.
Absorto en su charla Archie no vio acercarse a una hermosa joven de grandes ojos grises ataviada en un vestido corte princesa color verde su cabellos rojisos recogidos bajo una tiara dejando escapar coquetamente algunos risos, apesar de que su cara estaba cubierta parcialmente con una delicada mascara logro identficarla por su gran sonrisa cuando la tuvo de frente.
-luces hermosa – y no era solo un cumplido los ojos de Archie se extaciaron ante la imponente belleza que tenia frente a si.
-muy amable – Tamara lo respondio con una reverencia.
-recuerdas a Patricia O'Brien? una de las mejores amigas de la Familia Andrey
-si te recuerdo eres amiga de Annie, verdad?,yo soy Tamara Wilkins.
-si, - Paty respondio tratando de recordarla.
-Tammy, creo que te interesara mucho la compañia de Paty esta noche, creo que ustedes dos tienen mucho en comun
Las dos chicas miraron al joven heredero con cara de confusiony una gran interrogacion en su rostro.
-Paty creo que ya te encontre la socia que buscabas para fundar el patronato del hogar de Pony
-El Hogar de Pony? ¿ que es eso ? – Tamara pregunto interesada y curiosa.
Al terminar la noche, tal y como Archie lo habia previsto Paty y Tamara quedaron maravilladas con las ideas una de la otra, comenzarian a trabajar en ello de inmediato, los Andrey les facilitarian una pequeña oficina en el edificio para que fuera su base central, las dos jovenes radiaban felicidad, por emprender su objetivo de ser realmente utiles ante la sociedad, sin darse cuenta aun Tamara y Archie tenian una alegria extra pues compartirian oficina en el mismo edificio y se verian todos los dias y aunque aun no lo aceptaban los sentimientos que crecian entre ellos se fortalecian al paso de los dias , debilitando la gastada relacion con Annie.
Un medio dia soleado aunque el viento comenzaba a traer el aire frio del otoño en Chicago Archie esperaba afuera de su restaurante favorito a su nueva e inseparable amiga, ya se habia hecho costumbre encontrarse en ese pequeño caffe en ocaciones Paty los acompañaba aunque la mayoria de las ocaciones eran solo ellos dos, en esta ocacion la joven se retrasaba mas de costumbre, Archie comenzaba a sentirse desesperado y cuando estaba a punto de darse por vencido vio la graciosa figura de su amiga correr estripitosamente hacia el, una hermosa sonrisa iluminaba el rostro de su amiga, al llegar a el se avalanzo a sus brasos fundiendose en un abraso, Archie no se esperaba tan efusivo saludo , lo que lo hizo tambalearse hasta caer y atterizar en la acera con la joven encima de el.
-felicitame..... – apesar de la caida Tammata no ceso su sonrisa y algarabia. – lo logre!!
-que lograste? Fracturarme?
Aun en el suelo ella se aferro a su cuello apretandolo contra si, Archie no pudo mantener su enojo por haber sido derribado y ensuciado sus finas prendas, por el contrario se contagio del entusiasmo de su amiga.
-que fue lo que paso ?
-no preguntes y felicitame.
Levantandose y ayudando a su amiga a levantarse de su caida,limpiaba del polvo su traje.
-ok, ok Felicitaciones, sabia que lo lograrias. Y ahora dime que es?
-consegui el patrocinio de una importante compañia de metales, para asegurar a todos los niños de Hogar en uno de los mejores hospitales. – su voz resonaba euforica de alegria y su cuerpo no podia controlar tanta emocion, por lo que se lanzo a los brasos de su amigo nuevamente, Archie la recibio con la misma alegraia y su cuerpo le contesto con un abraso aun mas fuerte levantandola del suelo y dando vueltas de alegria con ella.
-sabia que lo lograrias, siempre lo supe y esto es solo el principio. – al despositarla en el suelo sus ojos se encontraron y en ellos encontraron por primera vez el sentimiento que habia crecido en su interior en los dos meses de convivencia constante, sin pronunciar palabra sus cuerpos se comunicaron simultaneamente fundiendose en un abraso y un tierno beso que los dejo sin aliento y con la piel llena de sensaciones. Al separarse Archie la abraso por el hombre y comenzaron a caminar flotando en una nube.
-te llevare a festerjar al mejor Restaurante – sus sonrisas no podian ser mas amplias y sus corazones no podrian latir mas fuerte ni tan acompasados el uno con el otro.
-no quiero ir al mejor restaurante, quiero ir a nuestro caffe de siempre, a nuestra guarida.
-nuestra guarida, suena bien.- Archie no apartaba su mirada de la de ella y su braso no dejaba de rodear sus hombros, su nariz estaba impregnada de su aroma y sus labios de su sabor, iva absorto en ella y jamas se dio cuenta que en un automovil en la cera de enfrente una chica pelirroja con ojos color marron habia presenciado toda la escena sin perder el mas minimo detalle.
-muy interesante primito, y que bien guardado se lo tenia la mustia esa- los ojos de Elisa brillaban como cada vez que tenia bajo su poder alguna brillante idea para fastidiar la vida de quienes le rodeaban.
Francia
Ypres
-Grandchester, corre hasta el punto de coneccion nosotros te cubriremos.
-crees que funcione la emboscada.
-no nos esperan el factor sorpresa esta de nuestro lado.
-bien, cubranme – dicho eso Terry corrio hasta el punto que lo conectaria con el enemigo que disparaba el cañon eran aproximadamente 10 hombres y ellos serian 3, pero Ian les habia dicho que el factor sorpresa estaria a su favor y de verdad rezaba por ello pues si eran descubiertos serian sus ultimos minutos.
Tras el llego otro soldado y minutos despues Ian aparecia, se arrastraron sigilosamente hasta llegar a espaldas del grupo de hombre que preparab un nuevo proyectil para el cañon, no eran 10 como habian previsto eran aproximadamente el doble, pero ya no habia tiempo para hechar reversa tandrian que actuar y rapidamente si querian salir vivos de la hazaña. Los alemanes no se percataron de su presencia su concentracion estaba puesta en su tarea de preparar el proyectil, lo que aprovecharon los americanos para actuar rapidamente, apuntaron y comenzaron a disparar deshaciendose de uno tras otro de los enemigos, cuando ya no vieron mas movimiento los 3 soldados salieron corriendo de regreso a su trinchera, los ultimos metros los recorrienron bajo una lluvia de balas, Terry veia pasar los bolidos de metal por un lado y por el otro, por mas que exigia a sus piernas moverse a mayor velocidad no sentia que se avanzara veia su objetivo cada vez mas lejos y su desesperacion lo traiciono haciendo caer su cuerpo a tan solo un par de metros, trato de levantarse pero su cuerpo le parecio sumamente pesado y las balas que pasaban cerca de el lo paralizaron, desde la trinchera sus compañeros le gritaban y trataban de animarlo a seguir y llegar hasta ellos, inesperadamente y aun sin creerlo el mismo, Neal Leagan salto fuera de la trinchera y se arrastro hasta su excompañero de colegio llegando a el.
-vamos Grandchester muevete, no te puedes quedar aqui.
Terry que cubria su cabeza con sus manos alzo la mirada descubriendo el rostro de quien menos imaginaba ver en toda su vida, el cobarde de Neal Leagan habia salido de la trinchera para sacarlo de su paralisis.
-sigueme, no te levantes arrastrate estamos muy cerca.
Terry trato de moverse pero no lo entendia su cuerpo simplemente no lo obedecia.
-muevete, vamos muevete. – Neal tomo el braso del Ingles y lo jalo con todas sus fuerzas , Terry era mucho mas alto y fuerte que el, no lo pudo mover fisicamente, sinembrago si pudo derribar las paredes del miedo que habian paralizado a Terry y finalmente pudo moverse arrastrandose pesadamente tras Neal hasta llegar a la trinchera. ya en el interior de la lodosa sanja ambos soldados respiraron pesadamente liberando toda la adrenalina producida ante tal evento.
-Muy bien hecho Leagan, Grandchester estas bien? – la voz de Ian retumbaba detras de ellos.
-si estoy bien – la voz ronca de Terry se dejaba escuchar pesadamente, su mirada se dirigio a Neal ,aun no entendia ni creia lo que Neal habia hecho por el, sinembargo su mirada transmitia su sorpresa y gratitud no diria palabra pero un ligero movimiento de cabeza le dijo a Neal lo que sentia.
Las horas pasaron y la batalla aumento en su furia, habia heridos por todas partes, todos estaban muy cansados, sus ojos reflejaban el agotamiento sinembargo no parecia suceder lo mismo en el campo enemigo, los alemanes se dejaban sentir enteros y aumentaban su ataque, los aliados hicieron uso de granadas y estrategias que les ayudaron a cesar el ataque enemigo, los americanos junto a los franceses salieron de las trincheras para ganar terreno ante los alemanes y acorrararlos en su propio terreno haciendolos retroceder, en una denso ataque Neal quedo descubierto y recibio una bomba Iperita nunca habia escuchado de la existencia de tal armamneto por lo que su reaccion no fue tan rapida y los efectos del humo comenzaron a hacer efecto, Ian al percatarse de lo sucedido corrio por el joven americano para sacarlo del humo quimico antes de que sus pulmones explotaran, llevandolo hasta una barricada, Terry llego corriendo hasta hai buscando una proteccion encontrandose con el panorama.
-que sucedio?
-inhalo la iperita, necesita atencion inmediata, lo llevare al campamento.- Ian tomaba la iniciativa
-no, yo lo llevare, te necesitan aqui tu eres el hombre de experiencia.
-yo soy mas fuerte que tu.
-eso es lo que crees, yo lo llevare – Terry tomo a Neal pasando un braso casi desvanecido por su cuello y pasando su propio braso por la cintura de Neal comenzo su andar apresurado rumbo a terreno aliado, en su rapido andar oia el sumbido de las balas pero no se detubo trataba de correr aunque torpemente por el bulto que llevaba a cuestas, a pocos metros de la trinchera casi donde habia caido anteriormente logro ver movimiento de la cruz roja entre las sanjas de la trinchera, haciendo un esfuerzo sobrehumano sujeto mas fuertemente a Neal y corrio mas rapido, sinembargo una bala fue mas veloz que el y a medio metro de la trinchera un calor atraveso su pierna y otra su hombro , alcanzo la trinchera depositando a Neal en el lodoso terreno y explorando su propio cuerpo encontro una herida en su pierna que hacia la sangre salir estrepitosamente de su cuerpo rompio un trozo de su camisa para amarrarlo a su pierna fue cuando confundio la sangre de su pierna con la que escurria de su brazo el cansancio y la rapida perdida de sangre hizo que su cuerpo se desvaneciera junto a Neal que ya habia perdido la consiencia desde mucho camino atras.
Horas, dias tal vez habian pasado antes de que Terry comenzara a sentir su cuerpo, tenia los ojos cerrados sinembargo sabia que estaba ......dormido tal vez , pero no recordaba en donde, lo unico que percibia era un olor a medicinas y humedad, el cuerpo le pesaba y sentia punzadas de dolor en la pierna, en el pecho , su brazo derecho le pesaba, tenia calor se sentia mojado y molesto, queria despertar pero los ojos se resistian a abrirse.....recuerda....donde estas? Se repetia una y otra vez, luchaba por recordar por entender que pasaba, de repente comenzo a escuchar la voz de una mujer, conocia esa voz...si esa dulce y alegre voz que repetia su nombre a lo lejos era... era... si Candy lo llamaba , pero donde estaba? una nube lo cubria, la bruma no lo dejaba ver mas halla, pero caminando encontro esa sonrisa que lo ilumino todo y frente a ella estaba ese rostro dulce lleno de pecas que le daba tanta tranquilidad y confianza, sin mas ella se acerco y tomo su mano acaricio su torso, le sonreia feliz y repetia su nombre incesante.
-Terry, Terry
Trato de responder la caricia, abrasarla traerla hacia si pero no pudo moverse al tratar de pasar su mano por su cintura un intenso dolor lo hizo desistir y bajar los brasos, pero ella se alejaba y tenia que correr tras ella, pero al intentar dar un paso, el dolor se apodero de su pierna y cayo al suelo, ella se alejaba, queria gritarle y no pudo, de repente vio unas rosas rojas caer, si eran las de la presentacion en Chicago.... y ese grito llamando su nombre desesperadamente, pero entre la multitud no la pudo ver, buscandola deseperadamanete encontro los azules ojos de Susana pidiendole se quedara con ella, no! .... no.... Candy ...... donde estas?....... ella lo miro y hecho a correr escaleras abajo corrio a ella y tomandola de la cintura le pidio que no lo dejara, " no quiero perderte"....."quiero que el tiempo se detenga"......pero ella se fue sin mirarlo se fue tan solo pronunciando las simples palabras " se feliz"......FELIZ? grito Terry, no!... no te vallas , CANDY.......CANDY! su desesperacion iva en aumento revolviendose en su lugar, por fin sus ojos de abrieron, ella estaba ahi.
-Candy? – pesadamente sus ojos se entreabrieron, el dolor se abria junto a sus ojos, cada musculo, su misma respiracion le dolia, la cabeza estaba por explotarle, pero entre todo ese dolor lal luz de sus ojos le daban un alivio.
-Terry, Terry despertaste!, no te muevas – la joven enfermera lo miraba tiernamente y con ojos llenos de amor.
-Candy.
-vas a estar bien, trata de no moverte. – sus manos acariciaban su rostro y su mano – yo voy a cuidarte.
-donde estamos?
-en un hopsital en Paris, fuiste herido y traido hasta aqui, yo vine contigo y te voy a cuidar –
La peliroja que se habia enamorado del joven aristocrata desde que lo vio por primera vez se habia acercado a el una y otra vez sin exito alguno, el aristocrata siempre la ignoraba y evitaba a toda costa, ahora descubria que habia una persona, una mujer... Candy, quien seria esta mujer? Por eso era que el era tan despectivo, pero aun asi ella estaba interesada en el , no dejaria su batalla tan solo por que el nombre de una mujer habia salido a la luz, no era el tipo de chica que se dejaba intimidar ni se daba por vencida al primer enfrentamiento, tenia puesta su mira en ese guapo ingles y no desistiria, lo cuidaria y estaria tan cerca de el como fuera posible, el estaba vulnerable e incapacitado, necesitaria asistencia personal y ya habia arreglado ese asunto, siempre supo ganarse la amistad de la enfermera jefe y aunque era una mujer osca y algo hostil le tenia precio y la veia como una hija, por lo que fue facil para ella lograr ser su enfermera personal, casi habia escapado del hospital ambulante el medico a cargo la amenazo con un castigo ejemplar pero a ella no le importo y partio en el tren junto a los heridos mas graves no avandonaria a su paciente consentido, sabia que llegando al hospital seria protegida por la enfermera jefe y el director del hospital quien era su tio.
En otra sala de cuidados intensivos se encontraba el heredero Leagan , con los pulmones lacerados y ceguera temporal consecuencia de la exposicion a la bomba iperita, se recuperaria pero su evolucion llevaria algunas semanas, ahora se encontraba al borde de una crisis nerviosa , su desesperacion habia llegado al limite cuando arranco los vendajes de sus ojos y comprobo que no veia mas que obscuridad, grito y maldijo no soportaba el imaginar su vida en aquella obscuridad, y sus pulmones lo aniquilaban no podia respirar con regularidad en cuanto se agitaba sentia la punsada en sus pulmones y su tos terminaba con emorragias que el no podia comprobar pero sabia por la textura de lo que arrojaba que era sangre, enloquecia de miedo y desesperacion las enfermeras trataban de calmarlo y el Dr Johnson hablo con el para explicarle su situacion.
-Trate de calmarse Sr. Leagan, estara bien lo peor ya paso, esta a salvo.
-como me puede decir eso- la toz apagaba su voz, el airese se le iva de los pulmones y fuertes punzadas atravesaban su espalda.
-tranquilicese no lo haga peor, sus ojos recibieron una exposicion prolongada a los gases lo que irrito sus corneas sinembrago no las quemos, en unos dias recobrara la vista, en cuanto a sus pulmones tardara un poco mas en convalecencia las membranas sufrieron quemaduras mas fuertes pero nada que no se trate y se cure.
-no puedo quedarme ciego, mi familia pagara lo que sea necesario, pero no perdere la vista.
-no necesita arriesgar su herencia joven, en un par de semanas estara mejor.
-es mejor que asi suceda.- ante las palabras del joven el doctor no atino mas que a sonreir.
-parece mentira que siendo de la misma familia ustedes sean tan diferentes.
-de que habla?
-usted y la Señorita Candy son de la misma familia, no es cierto?
-que tiene que ver ella en todo esto.
-A la primera oportunidad usted saca a relucir su abundante herencia, mientras la señorita White, omitio el rimbombante apeido Andrey para no recibir trato especial.
-En donde esta ella?
-En el frente Italiano, partio unas semanas atras.
-Esta bien? – Neal por un momento olvido su propio dolor para pensar en el de la mujer por la que habia llegado hasta donde estaba.
-Es una chica muy valiente, se que en el hospital ambulante en donde estubo antes rescato algunos soldados en las trincheras.
-Y por que esta en el frente, por que no esta en un hospital aqui en Paris?
-Como le dije ella omitio el apeido Andrey, por lo que fue enviada como cualquier otra enfermera.
-Tienen que hacerla regresar inmediatamente.
-No se altere señor Leagan, en cuanto vuelva sera puesta en un hospital en la ciudad, su familia ya se hizo cargo al igual que de usted.
-De mi?
-Si su familia giro ordenes de mantenerlo fuera de area de combate, tal vez sea requerido en trabajos de escritorio.
-Yo estare donde este Candy si ella vuelve al frente yo ire con ella.
-No se preocupe ser parte de una familia importante parece que si sirve en esta guerra despues de todo.
-Yo no necesito de la proteccion de mi familia y Candy tampoco.
-De igual forma seran protegidos y me imagino que el hijo del noble Ingles tambien sera protegido, aunque el si esta peor que usted su recuperacion tardara mas tal vez sea enviado de regreso a Inglaterra.
-De quien habla....Grandchester?
-Veo que lo conoce.
-Esta .....herido?
-Asi es al parecer lo saco del area donde cayo el gas y al correr con usted a cuestas fue herido de bala.
-Esta grave? – su voz se quebro al pensar que ese ingles lo habia salvado mas de una vez y al parecer esta ultima vez su propia vida estaba en riesgo.
-Fuera de peligro, aunque con dos impactos de bala.
-Se recuperara?
-Ya veremos, el tiempo lo dira. – el doctor se levanto haciendo algunas anotaciones en el archivo personal del paciente - descanse Sr Leagan, se ira sintiendo mejor lo vere mañana.
Italia
El camino desde Paris habia tomado horas, el tren no habia detenido su camino mas que para cargar combustible y subir algunos pasajeros mas, soldados que se unian en el camino, el grupo medico iva en el bagon del frente bajo la insignia de la cruz roja, las enfereras y medicos hablaban para distrerse un poco y dormian incomodamente en sus asientos.
Candy se sentia cansada, no habia podido consiliar el sueño desde que habian subido al tren, un sentimiento de angustia la mantenia despierta, no entendia que la hacia sentirse angustiada y con una oprecion en el pecho, sonreia pero no era real, Steffano lo habia notado, se sento a su lado y sostenia su mano le hablaba de la tierra a la que irian, su patria, le conto las historias desde que era niño y del gran amor que le tenia a las tierras que eran el patrimonio familiar, Candy ya sabia todos los detalles de cada integrante de la familia de su recien estrenado novio, ella le conto de Annie y el lazo de hermandad que las unia, de la gran amistad y cariño que la unia con el patriarca de la familia, de su primo que a pesar de ser un joven elegante y gustar de la vida de sociedad tenia un gran corazon y sabia vivir la vida aun cuando tubiera que sacrificar algunas comodidades como cuando fue en su auxilio a las minas donde fue enviada y termino siendo la cocinera , sus amigos aparecieron en su auxilio y sin problema alguno convivieron con ella en ese inhospito lugar, jamas olvidaria mencionar a los adorables caballeros que fueron Stear y Anthony, despues de unas horas ya conocian sus vidas en todos sus detalles, Candy se habia atrevido a contarle algunos pasajes que vivio con el hijo del duque, ambos se descubrieron como eran y solo lograron descubrir que eran el uno para el otro, el italiano estaba convencido que ella era la mujer que habia soñado toda su vida y Candy creia que con un poco de tiempo lograria enamorarse del italiano y cerrar definitivamente el pasado.
-ya te sientes mejor, princesa? – la miraba con amor mientas besaba la mano que sontenia de la rubia enfermera.
-si estoy mejor – trato de ocultar la angustia que oprimia su pecho y de la que no lograba liberarse., le ofrecio una amplia sonrisa a su joven acompañante.
-es la anciedad normal, no te preocupes estaremos bien yo te voy a cuidar. – solto su mano para pasar su braso por detras de su cabeza y apoyandola en su hombro, sujetando su hombro fuertemente con su mano,- cuando todo esto termine te llevare a conocer a mi padres y despues iremos a america para que le pida tu mano a Albert.
-para que todo eso suceda tendre que ser yo quien te cuide a ti, ya vez que ya te tuve que rescatar una vez – lo miro con ojos risueños, tratando de pasar por desapercibido la parte de pedir su mano.
-solo lo hice para hacerte sentir heroe de guerra. – apreto el abraso acercando la frente de ella a sus labios para plasmar un calido beso.
-la proxima vez dejare que pase mas tiempo antes de rescatarte y no sere tu enfermera.
-Amy me rescatara y Helen me cuidara, es lo bueno de tener muchas admiradoras.
Deshaciendose del abraso Candy le tiro un codaso en las costillas al italiano haciendo un mohin de disgusto le dio la espalda.
-eres un vanidoso y un coqueto y un engreido y no quiero que me vuelvas a hablar.
Abrasndola por la cintura la recargo en su pecho y hundio su rostro en los rubios rizos, su aroma a fresas lo inundo haciendolo perder el sentido, susurrandole al oido
– si soy vanidoso, coqueto y engreido, pero soy solo tuyo, te amo y no te desharas de mi tan facil pequeña.
Sus palabras la hicieron estremecer, "soy tuyo" era la primera vez que alguien se regalaba a ella de esa forma, al fin alguien se comprometia a ella y lo decia sin reservas, tenia sentimientos encontrados era feliz de tener a un hombre como Steffano de buen corazon que se entregaba a ella pero a la vez un miedo la inundaba si entregaba su corazon y tuviera que perderlo otra vez no lo soportaria, sinembargo el no demostraba ningun miedo abria sus sentimientos a ella le gritaba lo que sentia le demostraba su amor, aun cuando ella no prometio nada, por que tener miedo, no tenia que suceder lo mismo que con Terry, el nunca abrio su corazon de esa forma con ella ni tuvieron ese contacto fisico de abrasos y roces constantes, la verdad era que su romance con Terry habia sido platonico y tal vez el ni siquiera se habia enamorado de ella, despues de todo la dejo ir facilmente y jamas la busco, por que tener miedo entonces, por que negarse a sentir lo que ese joven le provocaba, tenia que decidirse ya a cerrar definitivamente su pasado y dejar de comparar y dejar de sentirse culpable, no estaria traicionando un gran amor, pues este tal vez solo ella lo habia sentido y era tiempo de vivir una realidad y no el pasado.
-tienes hambre?, quieres que te consiga algo de comer? – deslizo sus manos por la cintura de ella para liberrarla del abraso, sin embrago ella se apreto a el y aun dandole la espalda recargo su cabeza en su pecho para conservar el abraso.
-no tengo hambre, tengo sueño, dejame dormir entre tus brasos – cerro los ojos y se relajo, dejo de pensar y se dedico solamente a sentir, a sentir los brasos que la rodeaban el calor que le producian y sintio su aliento entre sus cabellos mientras los labios de el le daban un beso tras otro en la coronilla de su cabeza, sintio el amor que le daban y se sintio feliz por el amor que podia provocar en aquel apuesto y alegre joven , se prometio que ella haria todo lo posible por hacerlo sentir de igual manera, sus pensamientos la guiaron a un profundo sueño, ya no estaba entre los brasos del italiano, estaba en las trincheras, frias y humedas lloraba y buscaba algo o alguien pero a su alrededor solo habia lodo y ratas que brincaban entre los escombros, su angustia crecia desesperada movia trozos de madera costales de arena, por fin encontro un braso desenterro el resto del cuerpo y encontro un rostro conocido, sus labios estaban palidos y frios no se movia, comenzo a buscarle el pulso pero no habia respuesta , volteo a su alrededor no habia nadie que pudiera ayudarle, agitaba el languido cuerpo del joven no habia respuesta sus lagrimas caian incesantemente, no habia nada que hacer, el cuerpo estaba ya frio y sin vida, su angustia la hizo gritar y abrasar el cuerpo para revivirlo, pero era inutil, su rabia llego a su garganta gritando con todas las fuerzas que era capaz el nombre del joven que sin vida reoconocia como al gran amor de su vida.
-TERRY , TERRY!
Sintio que alguien llamaba su nombre y la agitaba suavemente, abrio los ojos y se encontro con la cara de Steffano que la miraba angustiado , se sorprendio al ver su cara cubierta de lagrimas y con un gran pesar en el corazon, sin mas hecho a llorar como una niña que ha perdido todo. El italiano la abraso y se mecia con ella de un lado a otro acariciando sus cabellos.
-fue un sueño, todo esta bien.
-lo siento, - sus palabras eran inaudibles y se ahogaban en el llanto.
-tranquila ya paso, solo fue un mal sueño – la aparto del abraso y tomo su barbilla para verla directamente a los ojos.- todo esta bien.
El limpio sus lagrimas y volvio a acogerla entre sus brasos , tranquilizandola por completo.
-lo siento, tuve una pesadilla – le sonreia timidamente, aun temblando un poco.
- todo esta bien, -Steffano habia reconocido claramente el nombre que ella gritaba, sinembargo prefirio no mencionar nada para la tranquilidad de ella y de el mismo
-si....– contesto timidamente, sintiendose miserable por estar en los brasos de su novio y llorar por la pesadilla que otro hombre le ocacionaba, el parecia tan comprensivo, pero por que tenia aun esa angustia, algo mas que solo una pesadilla, mas bien era como un presentimiento de que el podria estar en problemas.
No pudo conciliar el sueño en las horas subsiguientes, su mente estaba intranquila y su cuerpo se tenso a ese sentimiento, se recriminaba y luchaba contra los sentimientos que estallaban en su corazon, por que ahora que habia encontrado paz, comprencion y algo de amor tenia que obsecionarse con un amor pasado, que la hacia sentirse tan angustiada no podia seguir asi, comenzo una guerra interna tenia a su lado a un hombre maravilloso que la amaba y comprendia su sentir, por que aferrarse a algo que no existia, a un fantasma que siempre arruinaba todo, esta vez no voicoteria su felicidad seria fuerte y continuaria por el camino que habia elegido al lado de quien habia elegido, en su proxima carta lo haria mas oficial y le escribiria a Albert los ultimos sucesos de su vida, daria el paso siguiente a su libertad interna y su felicidad.
Los primeros rayos del so del dia siguiente dieron en la cara de Candy a travesando la ventana, el cansancio la habia vencido un par de horas antes de que el sol hiciera su aparicion al abrir sus ojos lo primero que vio fue la cara de Steffano que la miraba dulcemente, en sus ojos solo podia encontrar amor y ternura, una amplia sonrisa aparecio en su rostro dandole los buenos dias.
-buenos dias dormilona,
-buenos dias –mirando por la ventana trato de reconocer su alrededor- donde estamos?
-ya estamos en Italia, muy cerca de nuestro destino.
-buenos dias chicos, como estan?- Amy se acercaba a sus amigos, buscando un poco de compañia.
-Amy, dormiste bien? – Candy la recibia con una gran sonrisa.
-una horas, hace frio y la verdad me siento muy nerviosa, por cierto te escuche gritar anoche, que te paso?
Candy se incomodo al reordar su pesadilla, su rostro se descompuso siendo notorio para su novio.
-Candy tuvo una pesadilla, esta guerra se esta llevando la tranquilidad de todos.
-ni que lo digas, creo que por eso no me decido a dormir, lo unico que sueño son heridos y gente gritando.
-pronto acabara esta pesadilla y la vida volvera a la normalidad, podran volver a america, bueno Amy volvera a America y sera feliz, tu señorita te quedaras atrapada en Italia y desposaras a un terrateniente.
Sin poderlo evitar, Amy solto un grito de felicidad dirigiendose a su amiga.
-es eso verdad Candy? – su amiga la miro avergonzada y sus mejillas se sonrojaron, para complacencia de su feliz novio.
-bueno... yo no diria tanto, apenas nos estamos conociendo.- agacho la mirada sin saber que mas decir.
-pues yo si diria eso y mas, de hecho ya tengo el nombre de los 2 primeros niños que tendremos.
Al escuchar eso, Candy sintio sus mejillas explotar al sonrojarse hasta las orejas.
-pues me da mucho gusto por ustedes hacen una linda pareja- se apresuro a decir Amy para relajar a su amiga – espero que lleguen a entenderse bien, los dos tienen un corazon enorme y .... los envidio, todo esto es tan romantico......
-Amy muy pronto encontraras a alguien eres una chica hermosa y muy valiosa- le guiño un ojo en son de complicidad, levantandose de su lugar – voy a buscarles algo que comer, enseguida regreso.
-Candy tienes mucha suerte es un gran chico – tomaba la mano de su amiga, demostrandole la felicidad que sentia por ella.
-si tiene un gran corazon – fue lo unico que pudo decir de el, se esforzaba por estallar de emocion ante los hechos, pero la realidad era que aunque sentia gran aprecio por el y estaba decidida a enamorarse no podia presionarse necesitaba tiempo y se lo tomaria para fortalecer sus sentimientos.
Minutos mas tarde Steffano llegaba con un par de cafes y un sanwich.
-no fue mucho lo que encontre, ya casi no queda nada, pero pronto llegaremos.
-perfecto lo compartiremos – Candy se dispuso a repartir lo que el italiano habia proveido – Amy toma este cafe para ti esta caliente, necesitas calentarte, Steffano y yo compartiremos este otro, el Sanwich lo dividire para ustedes dos yo no tengo hambre.
-Candy debes alimentarte ultimamente no comes bien y tampoco duermes, debes cuidarte, toma un bocado aunque no quieras.
-es cierto princesa, escucha a Amy toma una tercera parte, ayer no comiste.
-comere cuando lleguemos.
-Candy cometelo, cuando lleguemos habra confusion y prisa tal vez no habra tiempo de nada ya sabes como funciona esto. – Candy miro al italiano en busca de ayuda.
-lo siento cariño pero creo que la señorita enfermera tiene razon, tendras que obedecer.
De mala gana tomo la parte del emparedado que le tocaba y comenzo a comerlo sin animo, en unas horas el tren llego a su destino y como la enfermera habia previsto, todo fue confusion, una multitud desordenada se movia por todos lados, steffano se movia con habilidad, hacia uso de su Italiano para conseguir instricciones mas facilmnete, tomo de la mano a Candy y la conducia junto a Amy por entre la multitud hacia un par de camiones que traian la insignia de la Cruz Roja, las instalo en la parte trasera del camion para salir nuevamente entre la multitud no sin antes despedirse brevemente de su amada.
-quedense aqui, estos camiones nos llevaran hasta el campamento, voy a buscar a las otras chicas y a los doctores.
Dando media vuelta camino rapidamente perdiendose entre la multitud, Candy se sentia facinada ante la personalidad de ese hombre era enigmatico, en un momento era delicado y tierno con ella, en otro era bromista y hasta engreido, pero su personalidad se transformaba cuando entraba en accion su mirada brillaba, se mostraba especialmente protector con ella pero se preocupaba tanto por los demas siempre buscaba la forma de ayudar de ser productivo y era atento con todas las personas sin importar procedencia ni genero, esa personalidad era la que conquistaba el corazon de la rubia enfermera, minutos despues Steffano aprecia con Helen, Natasha, Ruth y otros dos doctores, instalandolos en el camion y desapareciendo nuevamente entre la gente, cuando finalmente los dos camiones estubieron repletos de enfermeras y cuatro jovenes italianos entre ellos Steffano tomaron los hacientos delanteros del camion y se pusieron en marcha, como era costumbre el ambiente era tenso y silencioso, Candy y Amy sujetaban su manos para tranquilizarce y sostenerse del camino tan accidentado.
Despues de un largo camino llegaron a un campamento al menos el doble de tamaño de el que habian estado anteriormente, el cuerpo medico hizo un reconocimiento de las instalaciones del hospital que se habia instalado, como de costumbre era austero y apenas presindia de las herramientas minimas para sacar adelante los primeros auxilios que serian requeridos, era casi finales de octubre y el viento soplaba con mayor fuerza, la temperatura habia bajado y al anochecer se hacia sentir el frio mas intensamnete, habia sido un viaje largo y agotador el tren no habia sido nada comodo y casi nadie habia dormido lo suficiente, apesar del tamaño del campamento era mucho mas austero que el de Arras, por lo que no habia campamento de hombres y mujeres habia una sola tienda para todo el grupo medico y no era tan grande, el cansancio era mucho asi que no habria protocolos ni preferencias, solo habia colchonetas por lo que todos dormirian en el suelo, dividieron una mitad para enfermeras y otra mitad para doctores y camilleros, Steffano se encargo de que Candy quedara en un rincon mas comodo y protegido del frio, porsupuesto en compañia de Amy el se quedaria cerca de la salida, estaria al pendiente de quien entraba y quien salia, sino podia velar el sueño de su novia si velaria pr su seguridad.
A la mañana siguente una tensa calma se hacia sentir, avionetas sobrevolaron el area y cientos de soldados pasaban caminando de largo por el campamento, se veian caras de angustia en total seriedad, habia silencio y mucho nerviosismo, esto contagio a todos los que estaban alrededor.
-Amy, esto no me gusta nada, algo no esta bien hay demasiados soldados y esos aeroplanos estan volando muy bajo. – Candy estaba palida presintiendo el tamaño de lo que se avecinaba.
-tenemos que estar preparadas, estaremos juntas y todo saldra bien, pase lo que pase controlate y mantengamonos juntas, me oiste.
-si! – los ojos de Candy se perdian en el panorama, nunca habia sido una cobarde, pero esto sobrepasaba su fortaleza, el miedo la invadia, sinembargo su colega parecia estar mas concentrada y lista para los acontecimientos, Amy era una chica sino timida algo reservada y siempre buscaba la compañia de Candy para esconderse tras ella, pero en situaciones como estas ella siemre tomaba la iniciativa y le daba la fortaleza que necesitaba para reaccionar.
-chicas, escuchenme bien – Steffano se acercaba a ellas rapidamente con su rostro endurecido y tencion en su cuerpo , lo que le hizo a Candy experimentar escalofrio – esto va a ser algo muy grande, se prepara una batalla de dimenciones descomunales – su voz revelaba el nerviocismo que lo invadia, conforme hablaba y se escuchaba a el mismo sus ojos mostraban el terror que lo invadia. – si algo sale mal y las cosas se salen de control, no esperen huyan.
-Dios mio! Tan grave......- Candy palicedio al momento que pronunciaba estas palabras, un mareo la hizo tambalearse, el miedo la invadia.
-Candy escuchame,- la sujeto de los hombros obligandola a mirarlo a los ojos – corran en la misma direccion en la que llegamos, pasamos por una iglesia abandonada, la vieron? – sin esperar respuesta prosiguio – entren con cuidado y encontraran un camion tendran que manejarlo para salir de aqui, no esperen a nadie, a nadie, y vallanse tan rapido como sea posible, yo las buscare y las encontrare.
-Pero no sabemos manejar – Amy contesto mas lucida ante la situacion.
-Candy tu haz manejado alguna vez, cierto?
-No, yo nunca – sus ojos se veian perdidos y llenos de terror, apenas podia respirar.
-Pero sabes como.
-Vi muchas veces a mi primo, pero nunca lo intente.
-Pues espero no se presente la oportunidad, pero si es necesario tendras que recordar como lo hacia tu primo y manejar ese camion fuera de aqui.
-Y .....tu?
-Yo estare bien, buscare la forma de salir, recuerda que yo siempre estoy en una ambulancia asi que tendre un vehiculo a mi disposicion, pero no quiero que ustedes pierdan tiempo, quiero que se vayan tan rapido como puedan las encontrare lo prometo- abrasando fuertemente a su rubia enfermera , miro a Amy con ojos suplicantes – confio en ti Amy. –sabia que ella sabria actuar en momentos de peligro.
-No te preocupes, no nos separaremos pase lo que pase no nos separaremos – por mas respuesta Steffano le regalo una sonrisa de agradecimiento y extendiendo su braso hasta a ella incluyendola en el abraso.
-Hare hasta lo imposible por permanecer cerca, las protegere, pero si algo sale mal huyan y cuidense, no me esperen ponganse a salvo.
Despues de estas palabras, la voz de alarma se corrio, el ataque habia comenzado y con ella una de las mas sangrientas y grandes confrontaciones que la guerra contaria en la batalla de Caporetto dando inicio el 24 de octubre de 1917 y que duraria alrededor de 15 dias. Los dias mas largos y mas cerca del infierno que vivieron todos los que precenciaron los sucesos.
Francia
Paris
-Terry........ estas bien? – unos enormes ojos grises lo miraban, y una sonrisa angelical lo saludaba, sabia que habia visto a esa pelirroja pero no estaba seguro.
-donde estoy?
-en Paris – la enfermera lo miraba sin perder detalle y sus manos tocaban su frente pertendiendo tomar su temperatura.
-que paso, no recuerdo nada.- Terry se sentia mareado confundido y ese dolor de cabeza que no cesaba.
-fuiste herido en accion y te trajimos al hospital en Paris.
-herido? – no recordaba mucho, habian ido al frente atacando al enemigo pero ademas de eso no recordaba mas.
-te hirieron en la pierna y en el hombro muy cerca del pecho, pero estaras bien.
Mirandose el hombro, se dio cuenta que estaba vendado e inmobilizado, y tampoco podia mover la pierna, su cuerpo entero le dolia era como si un camion le hubiera pasado encima, repentinamente un hombre en un baton blanco hizo su aparicion en la sala que albergaba 12 camas todas estaban llenas con hombres heridos con diferentes gravedades, el doctor decidio comenzar con el al ser su cama la primera a mano derecha cuando se entraba al galeron.
-por fin desperto el herido? – su voz era amable, era un hombre maduro de cerca de 50 años pero inspiraba confianza.
-si doctor acaba de abrir los ojos hace no mas de 5 minutos. – le contestaba con amabilidad y profesionalismo.
-tienes mucha suerte jovencito, tu enfermera personal es hermosa y te ha cuidado muy bien, soy el doctor Johnson fui yo quien te extrajo las balas y te puedo decir que vas a estar bien, como te sientes?.
-todos insisten en que estare bien, pero yo siento que mi cuerpo ya empezo a morir por partes, y lo que mas deseo es que mi cabeza sea la siguiente asi me desare de este dolor de cabeza.
tienes buen humor, significa que estas mejor, Thelma te dara unos analgesicos para el dolor lo mejor sera que duermas para que te recuperes mas rapido y puedas recibir visitas.
visitas? No conozco a nadie aqui, no creo que nadie me visite.
Por lo pronto hay alguien que esta agradecido por que le salvaste la vida y quiere venir a ver como sigues, pero eso no sera hoy asi que descansa y ya veremos despues.
No recuerdo mucho asi que sera una sorpresa saber a quien y como le salve la vida a alguien, pero hoy no estoy de humor para visitas.
Mañana pasare a verte, duerme - despues de hacer sus anotaciones en el expediente del pasiente que se encontraba al pie de la cama condujo sus pasos a la cama contigua – Thelma dime como ha estado el joven Stuard.
Doctor y enfermera recorrieron todas las camas reconfortando y curando heridos, algunos de ellos solo habian sido heridos de bala y aunque adolororidos y lastimados se recuperarion al cabo de un tiempo, otros menos afortunados tenian quemaduras hasta de tercer grado producidos por las explociones, otros habian perdido algun miembro y la deprecion los consumia, las noches eran dificiles muchos de los pacientes despertaban gritando llenos de angustia y desesperacion a causa de las pesadillas.
Los dias subsecuentes Terry durmio como nunca antes por lo regular tenia problemas para consiliar el sueño, sinembrago en esos dias se perdio en sus dulces sueños con una pecosa que brincaba de arbol en arbol junto a un coati blanco, le sonreia y le brindaba el calor de su precencia, el en la rama de un arbol disfrutaba de un calido atardecer en el verano londinense, tocaba su armonica para goce de su acompañante, horas despues caminaban de la mano por el zoologico BlueRiver con la misma pecosa de cabellos rubios y rizados, era tan feliz, todo era perfecto nada le preocupaba lo unico que tenia que hacer era disfrutar de la linda niña a la que le sujetaba la mano.
-Candy siempre me haz hecho tan feliz, me gusta tu compañia.
-tu eres el que me haces feliz a mi. –su sonrisa iluminaba el dia mucho mas que el radiante sol.
-nunca nos separaremos verdad pecosa.
-yo no pienso irme y tu?
-jamas, siempre estare contigo.
-Terry?
-si!
-te amo.
-Candy!! es eso verdad?
-si.... siempre te he amado, desde que te vi en el barco.
-yo.. yo tambien de hecho creo que desde antes.
Terry la abraso sintiendo su delgado y fragil cuerpo entre sus brasos, olia a fresas, sentir las manos de su amor acariciar su espalda lo hizo vibrar, no podia ser mas feliz, se aparto un poco del abraso para mirar los verdes ojos de la pecosa y acercandose lentamente a ella alcanzo sus labios, estaban calidos suaves y humedos, ya no solo percibio el olor a fresas sino que tambien lo saboreo en sus labios, un intenso calor subio desde la planta de sus pies hasta la punta de sus cabellos, su respiracion se hizo mas pesada y por fin pudo penetrar los labios que se entregaban a los suyos, su sabor se hizo mas intenso y su cuerpo respondio ante ello tensandose y apretandose mas al femenino cuerpo que temblaba ante la demostracion que el le daba, nunca se habia sentido mas libre y mas atado como entonces. Todo el calido ambiente y brillo que habia alrededor se comenzo a convertir en un aire frio con un olor a medicinas lentamente sus ojos se fueron abriendo y solo vio el techo color blanco de algun lugar, hacia frio y un fuerte olor a... alcohol y medicinas invadia todo el aire, se movio un poco y el dolor estaba ahi una punzada le penetro el pecho y otra mas le paralizo la pierna, una mujer peliroja en uniforme blanco se acerco a el.
-despertaste! Estas mejor? –Thelma se acerco a el sonriendo.
-que hora es.?
-es temprano, dormiste toda la noche, debes de tener hambre.
-no mucha, tengo sed.
Sirviendo un poco de agua en vaso al lado de su cama lo acerco para que el lo bebiera sin soltar el vaso.
-te dare un baño de esponja, te refrescara – tomo la palangana y salio del galeron sin esperar respuesta, estaba decidia a conquistarlo a como diera lugar.
El doctor Johnson hizo su aparicion para su revicion diaria, comenzando con el joven Grandchester como de costumbre.
-buenos dias, sr Grandchester.
-buenos dias doctor. – su voz era tan seca y cortante como cualquier dia de mal humor.
-veo que ya esta mejor, como se siente?
-adolorido.
-cuestion de tiempo jovencito, como le vendria una visita en estos momentos?
-no estoy de humor para visitas.
-tal vez esta le agradaria, es al joven que le salvo la vida, imagino que son amigos, supongo que al ser de familias acaudaladas ustedes se conocen.
-cual es su nombre?
-Leagan, Neal Leagan.
-.........- suspirando con profundo pesar y finalmente torciendo la boca en disgusto contesto – es la ultima persona que quiciera ver de esa familia.
-como me imaginaba, conoce a la familia Andrey.
-.......-con mirada desconfiada solo murmuro – si.
-entonces tambien conoce a la señorita Candice.
Sus ojos se abrieron enormemente dejando ver su asombro y su confucion, el estomago se le revolvio
La cabeza le dio mil vueltas, no tubo que abrir la boca para que el doctor comprendiera la respuesta.
-veo que si la conoce
-esta aqui?
Antes de obtener una respuesta Thelma aparecio con un balde de agua tibia y limpia lista para deleitarse con el baño que daria a su paciente.
-oh! .... doctor Johson, buenos dias.
-Buenos Dias Señorita Thompson, veo que hoy es su dia de suerte Sr. Grandchester ya veo por que no puede recibir visitas no lo culpo.
-Thelma nos dejarias solos.
-pero el agua se enfria, tal vez el doctor pudiera regresar despues, cierto Dr Johnson?
-necesito hablar con el ahora. – su gesto fue de molestia y despotismo.
-no se altere Sr. Grandchester volvere despues con su visita.
Sin decir mas el doctor comenzo a caminar por el pasillo y llego a su siguiente pasiente aquien lo saludo por su nombre y le hablaba con la misma familiaridad e interes como lo habia hecho con Terry, mientras la peliroja se quedo pasmada por la actitud del joven soldado.
-Terry tranquilizate no te hace bien alterarte de esa manera
-vete entonces si no quieres que me altere – el pecho comenzo a dolerle sentia punzadas que se le clabavan como aujas por la ajitacion de su respiracion se sentia furioso y frustrado al no poder conseguir mas informacion de su pecosa.
-por que te molestas conmigo, yo solo queria que te refrescaras un poco con un baño y no queria que se desperdiciara el agua caliente que traje.
-lo lamento, no quise ser grosero, - trato de tranquilizarse despues detodo si necesitaba con urgencia ese baño se sentia sucio y sudoroso la noche anterior habia ardido en fiebre y aun sentia su transpiracion.
-tendras visitas?
-......-Terry la miraba con desconfianza e indiferencia, no tenia ganas de charlar y menos con ella, no era ajeno a los coqueteos que la peliroja le lanzaba asi que el menor contacto que tubieran seria mejor para el. – tal vez
-el chico que le salvaste la vida?
-no lo se.
La enfermera pasaba la esponja por los brasos y torso de Terry, ella lo acariciaba aunque lo hacia ver como que lo tallaba, su piel era tan blanca, tersa su pecho amplio y fuerte, su rostro serio e indiferente le daba un aire aun mas seductor la enfermera se sentia atraida hacia el como nunca antes se habia sentido por nadie, no era un chico que se dejara seducir y definitivamente era dificil acercarse a el, pero tendria paciencia era solo cuestion de tiempo.
Despues del baño tomo un desayuno ligero y una siesta, pasado de mediodia el Dr Johnson aparecio guiando a otro joven soldado con los ojos vendados.
-Sr. Grandchester su amigo Leagan ha venido a visitarlo.
-amigo?.....
-en tiempos de guerra es mejor tener amigos que enemigos- guio a Neal hasta una silla junto a la cama de Terry donde lo hizo tomar asiento.- bien jovenes los dejo charlar es mejor atar lazos que romperlos siempre es un buen dia para comenzar una amistad. – sin mas guio sus pasos fuera de la galeria con rumbo a terapia intensiva donde mas heridos lo esperaban.
-veo que no te fue tan bien – Terry decidio romper el hielo, aunque su cara demostro desagrado ante las palabras del doctor algo en ellas tenia sentido, bastante dolorosa era ya la guerra como para seguir peleando con los nulos conocidos que tenia.
-algo pasajero, yo no veo como te fue pero se que no tan bien.
-sobrevivire......
se hizo un silencio entre ellos, despues de todo solo eran conocidos las unicas veces que se habian dirigido la palabra en el pasado habia sido para insultarse y amenazarse, de hecho ese chico no le agradaba era demasiado engreido y malicioso un cobarde sin escrupulos ante sus ojos, de que podria hablar con el?
-Grandchester........ gracias........ te debo la vida una vez mas.
-lo hubiera hecho por cualquiera.
-pero lo hiciste por mi y ......te lo agradezco.
-no tienes que agradecerme nada, sigo sintiendo lo mismo por ti, eres un idiota y un cobarde.
-en eso estamos de acuerdo, yo tambien creo que eres un engreido actorcito de quinta
-pues si ya terminaste te puedes largar.
-si ya me voy, pero antes te voy a pagar lo que te debo.
-no me debes nada, ya largate
-entonces no quieres saber de Candy?...................
