Capitulo 6

Tretas del Destino

Francia

-date prisa Leagan no tenemos todo el tiempo,

- te recuerdo que todavia no me quitan las vendas de los ojos,...... cof cof cof , no veo nada

-callate! Nos van a descubrir , mejor hubiera traido a Collins

-Collins tiene los brasos enyesados,

-Pues con todo y eso seria mas habil que tu

-Si tu puedes hacerlo mejor, haslo tu Grandchester.

-Si en un par de minutos no lo logras me pondre en pie yo mismo

-Deja de decir estupideces tu no puedes ni pararte de esa silla y dime en donde esta la botella

-A tu derecha, no esa no, mas arriba.

-No alcanzo

-Uuuggg, eres un inutil Leagan

-Mejor callate, si le hubieras pedido el brandy a tu enfermera no estariamos pasando por esto.

-No seas idiota, en primera ella no es mi enfermera y en segundo como le voy a pedir que nos facilite brandy y tabaco

-Ella haria lo que fuera por ti – soltando un casi inaudible quejido por estirarse a alcanzar la botella Neal palpo un par de botellas de vidrio y tomo la que estaba seguro seria de brandy – la tengo.

-Date prisa, damela, la pondre bajo la manta.

-Salgamos de aqui.

Salieron de prisa del pequeño dispensario tomando los pasillos tan rapido como Neal pudo cordinar sus torpes movimientos mientras empujaba la silla de ruedas en la que Terry se transportaba guiado por las instrucciones del ingles, cuando fueron sorprendidos en plena huida.

-me da gusto ver que ya estan mejor

-buenas tardes Dr Johnson – Terry saludaba con naturalidad, su vocacion de actor salia a relucir una vez mas, en tanto Neal se comportaba mas torpe que de costumbre.

-y dicen que los milagros no existen, y veo a un invidente guiar a un liciado siendo enemigos.

-decidimos seguir su consejo y dejar nuestra enemistad hasta que esta guerra termine – contestaba Terry sinicamente.

-que bien, me da gusto que sigan los consejos y escuchen uno mas que tengo que darles, no abusen de esa botella de brandy y tampoco la compartan con los pacientes que esten tomando medicinas fuertes.- les sonreia picaramente mientras veia como Neal comensaba a sudar por los nervios y como sinicamente Terry sonreia.

-y como sabremos quien toma esa clase de medicamentos. – se mofaba el ingles con su pregunta

-Terry .... pero..... que dices!.

-no se apure Leagan ya estan descubiertos y si consiguen unas cartas yo llevo el tabaco para un buen poquer, aunque usted no podra acompañarnos con el tabaco Leagan sus pulmones aun no estan restablecidos.

- ni con las cartas, pero delo por hecho Dr lo estaremos esperando.

Esa misma noche ya muy tarde el Dr Johnson aparecia con una cajetilla de cigarros y total disposicion de tomar un trago para relajarse de los largos y duros dias en el quirofano.

Se encontro con Terry, Neal y tres soldados mas que convalecian de heridas de bala, bebieron y jugaron por unas horas, platicaron de la guerra , de las enfermeras y de los planes futuros, uno a uno los soldados fueron retirando a descansar hasta que unicamente quedo Terry y Neal con el doctor.

-juega muy bien Terruce, veo que tiene practica.

-mis dias de rebelde en Londres ayudaron mucho.

-ya veo , empesaste muy chico con la rebeldia

-naci rebelde Dr.- reian Dr y paciente

-hablas de tus escapadas del colegio San Pablo?

-que sabes tu de mi Leagan?

- se de tus escapadas del colegio con Candy.

Terry no dijo nada, tan solo miro a Neal aunque sabia que este no podria ver el reproche en sus ojos.

-asi que desde entonces conoces a Candy, pues ahora que lo pienso ustedes son tal para cual rebeldes y voluntariosos sin mencionar que siempre rompen las reglas, y diganme muchachos que tipo de relacion tienen con ella.

-somos de la familia Andre y es mi prometida.- se apuro a contestar Neal

-no digas estupideces ella no es nada tuyo

el Doctor no necesito escuchar mas para entender lo que Candy significaba para ellos dos .

-espero que esa chiquilla atrabancada salga bien librada de esta.

-aque se refiere Doctor – Terry se sobresalto por las palabras que escuchaba

-no han escuchado lo que paso en la batalla de Capporeto donde ella fue asignada?

-no, diganos doctor?

Los dos jovenes esperaban espectantes las ultimas noticias de la rubia por la que estaban en ese lugar uno tratando de conquistarla y el otro de olvidarla.

-los austriacos con la alianza de los alemanes rompieron la defensiva italiana hay muchas bajas, prisioneros de guerra y desaparecidos ha sido una gran derrota para los aliados

- y el cuerpo medico, que se sabe de ellos.?

-se que del grupo entero que se mando solo tres enfermeras lograron escapar.

-es Candy una de ella?

-aun no se han dado nombres, pero tengo entendido que ya estan en un tren de regreso a Paris.

Terry se metio en sus pensamientos, no era posible que algo malo le sucediera a su pecosa no ahora que el destino los habia puesto en la misma senda y el convaleciente sin poder ser de gran ayuda para ella, no durmio en toda la noche los nervios lo invadian y la insertidumbre lo mataba, en cuestion de horas las enfermeras sobrevivientes llegarian y ... y .... y si Candy no era una de ellas, no, no podia ser tenia que Pensar positivamente, ella era fuerte y siempre salia bien librada de todos sus problemas, la veria ella regresaria y se rencontrarian despues de esos años de separacion, tenian tanto de que hablar, esta vez aclararia todo con ella y la atraparia entre sus brasos para no dejarla ir nunca , por algo la vida los juntaba de nuevo y esta vez... esta vez todo seria a su favor no permitiria lo contrario.

Los primeros rayos del sol aparecieron en el horizonte trayendo consigo el comienzo de un nuevo dia y las esperanzas del regreso de la mujer amada del enamorado corazon de un soldado, sinembargo las horas transcurrieron hasta llegar a las primeras horas de obscuridad que daban la bienvenida a la noche y a la figura de 3 enfermeras que regresaban del frente Italiano, Neal llego apresuradamente haciendo uso de su baston hasta la habitacion de Terruce.

-Grandchester, llegaron las enfermeras llegaron

Leagan empujo la silla de ruedas del ingles conducioendolo a toda prisa hasta la oficina de los doctores, la puerta estaba cerrada Terry no alcanzaba a ver nada y tampoco se escuchaba nada, hasta que despues de unos minutos el Dr Johnson salio de la oficina dirigiendose a los jovenes que impacientes esperaban alguna noticia.

-que hacen aqui jovenes?

-por favor Doctor, diganos esta Candy ahi adentro?

-lo siento mucho jovenes, Candy no regreso con las enfermeras sobrevivientes, ellas mismas no han dicho que el grupo medico esta desaparecido, al parecer se dividieron en dos grupos y el grupo en el que la Srita White se quedo no ha aparecido, aun no se sabe cual fue su destino pero no hay muchas esperanzas, lo siento.

La tierra se abrio en dos para Terry ya no escucho mas, solo sintio un profundo dolor en su corazon y todo a su alrededor se obscurecio, no se resignaba a la idea de que Candy pudiera......estar..... no ni siquuiera pensarlo, en lo mas profundo de su corazon existia un una pequeña luz de esperanza y una vocesita en su cabeza le decia que ella estaba bien. Por su parte Neal enmudecio, dio vuelta sobre sus talones y dirigio sus torpes pasos a su habitacion para dar rienda suelta a su amargo llanto.

-donde estan las enfermeras, necesito hablar con ellas.

-no podra ser ahora Terruce ellas estan muy cansadas, no han comido ni dormido en las ultimas semanas estan agotadas.

-necesito hablar con ellas – trato de avanzar con su silla de ruedas hasta la oficina de los medicos, peo el Doctor Johnson se lo impidio.

-sera mañana, hoy no es posible.

-dije que hablare con ellas

-no seas imprudente Terruce ellas estan en mal estado y nada cambiara si hablas con ellas hoy o mañana no hay nada que puedas hacer de igual forma, confiemos que ella este bien.

Thelma aparecio inmiscuyendose en la conversacion, tratando de calmar a Terry.

-vamos Terry te llevare a tu cama, no es conveniente que te alteres de esta forma.

-dejame en paz de una vez por todas Thelma, no soy tu muñeco al que puedas manejar a tu antojo

-Terry! Yo solo quiero ayudar.

-pues ve a ayudar a alguien mas yo no te necesito, desaparece de mi vista.- su furia lo hizo impulsar su silla abriendose paso hacia la terraza donde la noche anterior habian pasado la velada entre tragos, poquer y tabaco. Dejando atras al doctor y la enfermera perplejos ante la violenta actitud del joven.

La noche fue larga y obscura, el dolor de Terry era incomparable a lo que hubiera podido haber sentido en su vida, su corazon se desgarraba al imaginar a su pecosa desfallecida a la mitad del camino y su ira aumentaba cuando en su mente veia a Candy viva y a merced del las lineas enemigas de hombres sin escrupulos, su mente iva de una idea a otra pero ninguna alentadora su impotencia era aun mayor al darse cuenta que no podia ni siquiera levantarse de su silla, " maldita sea mi suerte, por que ahora" "Candy que puedo hacer por ti, donde estas?" sus lagrimas caian insolentes, sue cuerpo temblaba de dolor, impotencia e ira, mucha ira, pero mientras no hubiera nada definitivo el no pararia por encontrar su paradero en el fondo de su corazon el sabia que ella estaba en algun lugar luchando por volver y el haria todo lo necesario para ayudarla.

A la mañana siguiente lo primero que hizo fue comenzar a indagar quienes eran las enfermeras que habian regresado del frente Italiano, cuando por fin pudo encontrar a Ruth despues de deambular con la silla de ruedas por todo el hospital, se topo con una mujer de muy pocas palabras y no pudo obtener mas informacion de la que ya tenia, el grupo medico se habia dividido en dos ellas habian logrado llegar a Venecia y no se sabia ni una palabea del otro grupo, regreso a su pabellon con un humor aun mas negro, Thelma llego a hacer su rutina para encontrar a un Terry endemoniado.

-Terry , donde te has metido? No haz tomado tus medicinas ni ........

-Thelma eres la enfermera de este pabellon no mi madre, asi que deja de tomar un papel que no te corresponde. –su mirada mataria de ser eso posible.

-te equivocas yo soy responsable de que todos los pacientes tomen sus medicamentos y tu eres parte de este pabellon

-pues por mi no tienes que preocuparte, asi que te puedes ir.

-tengo que tomarte la temperatura y asegurarme que tomes tus medicamentos. –se acerco a el para colocarle el termometro y cambiar sus vendas.

-te dije que te fueras, no necesito ni medicinas ni nada, vete.

-que te sucede Terry, por que me tratas asi yo siempre me he portado bien contigo.

-pues deja de hacerlo, yo nunca te lo he pedido, por que mejor no vas a atender a Collins ha tenido dolores intensos, o a Jurgovan sufre mucho con sus quemaduras por que no escribes las cartas que necesita mandar a casa, yo ni te necesito ni te quiero cerca.

Los ojos de Thelma se llenaron de lagrimas por la impotencia de no ser correspondida a sus coqueteos y atenciones por el contrario el rechaso era abierto y muy directo, se lleno de rabia contra el noble sinembargo respiro y decidio calmarse.

-volvere cuando estes mas sereno, no olvides tomar tus medicamentos los dejare en tu charola.

Terry no contesto y por el contrario la ignoro, minutos despues de que la enfermera hubiera desaparecido aparecio Neal para hablar con el.

-Grandchester?

-no estoy de humor para ti Leagan, mejor vete.

-que bueno que te encuentro tengo que hablar contigo.

-............ ya te dije que no estoy de humor para ti

-pudiste averiguar algo de Candy.......cof cof cof .... – Neal proseguia hacieno caso omiso de la advertencia del ingles.

-que te hace pensar que te lo diria.

-por que tienes tanto interes como yo en saber como esta y traerla de inmediato de donde este.

-tu averiguaste algo?

-te pregunte yo a ti

-pues si quieres mi respuesta tendras que contestarme tu primero – Terry no estaba acostumbrado a ser acorralado y Neal no representaba una amenasa en lo mas minimo para el.

-.................

-Natasha una de las enfermeras que regreso de Italia fue puesta en mi pabellon, hoy hable con ella y aunque no me dijo nada se que hay algo mas de lo que estan diciendo.

-que te hace creer eso.

-simplemente lo se, hay algo en sus ojos en lo que dice que no concuerda con la historia que cuentan.

-Leagan dejate de estupideces, no tengo tiempo para tus juegos.

-Grandchester te estoy diciendo que hay algo raro en esta historia, hoy hable con el director del hospital que sucede esta bajo el mando de una persona que tiene cercana relasion con uno de los negocios de los Andrey, buscaran a Candy, pero necesito saber que averiguaste tu.

-nada, esa enfermera a la que yo interrogue no dijo nada.

-cual era su nombre?

-y yo que se?

-hay una tercera enfermera, tenemos que buscarla y preguntarle.

-Leagan yo no tengo que hacer nada contigo.

-pense que Candy te importaba.

-ese no es tu asunto, lo que haga o no, no es algo que vaya a discutir contigo, asi que si ya terminaste retirate.

-no vengas despues a preguntarme nada, entendiste?

-te dije que te largues.

Neal continuo con su investigacion sin obtener gran informacion, encontro a Hellen sinembargo ella no dijo ni media palabra, argumentando que ella no se habia percatado de lo sucedido, solo habia seguido instrucciones de su jefa y ella misma sabia la historia por lo que Ruth habia contado, asi que Neal decidio seguir su investigacion a traves de Natasha que al contarle la historia un par de veces cayo en algunas contradicciones por lo que Neal decidio no presionarla con la historia de lo ocurrido por el contrario comenzo a cortejarla y estrechar su amistad con ella, al pasar de los dias Natasha se sentia mas confiada y hasta atraida por el, sinembargo Hellen la presionaba para mantenerla callada, pues ya habia pasado una semana y aun no recibian noticias de Candy.

Por su parte Terry trato de averiguar a traves del Dr. Johnson sin exito alguno, todo indicaba que la tierra se habia tragado a su pecosa, Neal se reuso a darle cualquier tipo de informacion despues de que el se habia negado a unir fuerzas con el por lo que tuvo que ingeniarselas para conseguir informacion por sus propios medios, en uno de sus solitarios paseos en su silla de ruedas intercepto a Hellen fingiendo no saber que ella era una de las famosas sobrevivientes de la battalla de Caporetto y comenzo una charla con ella, Terry sabia que era encantador cuando se lo proponia y no por nada era la estrella del grupo Stratford, asi que haciendo uso de su mejor actuasion, se acerco a Hellen buscando su amistad y confianza el primer par de dias ella lo evadia sinembargo fue callendo ante sus galanteos, logro obtener una parte de la historia de lo ocurrido sin aun realmente tener datos precisos de Candy, este asercamiento provoco los celos de Thelma quien ya traia una historia de rencores encontra de Hellen por culpa de un italiano que ella creia Hellen se lo habia arrebatado, sin realmente saber que el italiano solo se habia unido a Hellen para apartarla a ella de el, pues consideraba que era una mujer fria y calculadora incapaz de cualquier sentimiento honesto o desinteresado, pero para Thelma la rubia enfermera de cabellos lacios solo era la mujer que le habia robado el amor del italiano.

-Hellen no creo que sea muy profesional de tu parte venir a inquietar a mis pacientes.

-de que hablas, yo no vengo a inquietar a nadie solo vengo a saludar a un amigo.

-por lo que veo no has cambiado nada sigues siendo la misma mujer ligera de siempre.

Lejos de enojarse Hellen rio y la encaro.

-y por lo que veo aun no has podido superar tu derrota, pobre Thelma.

-eres una idiota.

-me encantaria seguir charlando contigo, pero alguien me espera.

-me quejare con Felicia, no tienes nada que hacer en mi pabellon

-no te angusties no vengo a quitarte a tus pacientes, de hecho ya termine mi turno.........y tu tambien si no me equivoco? Asi que ya tampoco es tu pabellon.- Hellen siguio su camino para encontrarse con Terry, dejando a su colega temblando de corage.

Thelma se dirio inmediatamente a la oficina de Felicia para quejarse amargamente de lo que la inescrupulosa Hellen hacia poniendo a los pacientes de su pabellon en su contra. Sabia que era la favorita de Felicia y sobrina en segundo grado del director del hospital asi que haria valer su influencia para apartar a esa mujer del hombre que sonsideraba suyo.

Italia

Una semana habia transcurrido desde que habian llegado a Venecia, el sargento Cardona se habia asegurado de que Francia no tubiera ni idea de que tres de sus miembros pertenecian a sus filas, el no perdia nada al hacer seguir esa farsa y por el contrario podia seguir viendo a la rubia que le fascinaba con esos ojos tan verdes y grandes que podian iluminar la noche y aunque sus sonrisas eran escasas se habia deleitado con un par asi que haria lo necesario para facilitar su estancia en Italia.

Maurice continuaba en recuperacion mientras Amy y Candy se habian incorporado al personal medico del Hospital Santa Elena, aun no tenian noticias de Steffano, pero Candy diariamente tenia contacto con la gente que pudiera darle alguna noticia, alguna esperanza, una mañana despues de dos semanas se preparaba para entrar al quirofano,acomodaba sus rebeldes risos bajo una red cuando escucho un gran alboroto, Amy entro corriendo hasta donde ella se alistaba.

-CANDY! CANDY! ven pronto

-que sucede Amy?

-han llegado heridos del frente, apresurate.

Sin decir una palabra mas, Candy salio corriendo a la sala de emergencias donde eran recibidos los heridos de nuevo ingreso. Miro uno a uno a los heridos pasando de uno a otro, escucho a Amy llamando su atencion, pero no paro su revision

-CANDY! ven, el Dr. Shartoff........ CANDY!

la rubia hizo caso omiso llegando hasta el ultimo de los heridos que estaban de su lado, un joven cubierto de lodo con la camisa desgarrada y sangre seca y nueva que escurria del pecho, estaba inconciente palido y sumamente delgado era evidente habia perdido mucha sangre, pero solo un vistazo fue necesario para que la rubia enfermera sintiera que su corazon se detenia, era Steffano el joven que habia sido tan dulce y amoroso con ella y se veia tan desvalido, aunque se paralizo por un momento por la impresion del estado del joven, reacciono tomandole el pulso, era muy debil tenia que ser atendido de inmediato estaba perdiendo demasiada sangre, pidio ayuda olvidandose de Amy y de que la habia llamado por algo o por alguien.

-camilleros, llevenlo a quirofano esta perdiendo mucha sangre.

Dos camilleros acudieron velosmente al llamado de la joven, al principio habia tenido problemas con el idioma que no dominaba pero habia aprendido a comunicarse y tambien habia encontrado voluntarios americanos e ingleses por lo que los italianos comptendian algo de ingles y ellos algo de italiano, asi se entendian lo necesario para moverse con premura.

Candy corrio tras la camilla al quirofano los medicos ya estaban en espera de los heridos por lo que Steffano fue atendido inmediatamente, en la cirugia se le habia extraido una bala que no alcanzo a penetrar hasta el pulmon pero si habia roto mucho tejido, habia perdido mucha sangre y aunque resistio la cirugia estaba inconsiente, Candy habia asistido en el quirofano, lo habia bañado y vendado, hasta este momento se dio cuenta cuanto significaba ese joven para ella, sentimientos que no se habia percatado antes salieron a flote, estaba preocupada y dolida por su estado, tanto que se olvido del pudor al darle el baño de esponja, todo lo que habia en su mente era consternacion al ver raspones y moretones en todo su cuerpo, en su cara habia huellas de lo que pudo ser una pelea, le dolia el alma al pensar todo lo que debio sufrir, al terminar de bañarlo y vendarlo apropiadamente lo cubrio con gruesas cobijas afuera el invierno se acercaba y el aire frio se colaba por los resquisios de las ventanas , acerco una silla a la cama y se sento a contemplarlo, tratando de entender lo que estaba sintiendo, lo que estaba naciendo en su corazon, gruesas lagrimas aparecieron en sus ojos, sabia que su tristesa era por ver a Steffano que era su novio sufriendo, pero habia algo mas ......algo que no entendia........era quizas el resignarse finalmente a perder definitivamente el sentimiento por quien habia sido su unico amor para dar paso a alguien mas.

A la mañana siguiente, Steffano aun no despertaba por lo que Candy decidio comenzar sus actividades dejando al joven descansar, regresaria en sus descansos y cuando su turno terminara. El dia paso entre el quirofano, vendajes, y muchos heridos, esa tarde habia escrito un par de cartas para un soldado americano, y para cuando termino su turno estaba exausta fue a su habitacion que compartia con Amy con la que choco en la puerta de la habitacion

-Amy, a donde vas con tanta prisa, no acaba de terminar tu turno?

-si Candy ya termine, pero Maurice me espera – se sonrojo, desviando su mirada al suelo – y tambien quiero visitar al Dr Shartoff, aun esta muy mal.

-escuche tenia una bala alojada en el pulmon y otra en la pierna que destruyo el hueso,

-crees que se recupere?

-claro que si.......tiene que recuperarse, se que esta delicado pero combalecera aunque lentamente.

-eso espero, y Steffano como esta? No pude pasar al pabellon donde esta.

-muy debil, pero fuera de peligro, aunque aun no se si ya recobro el conocimiento la ultima vez que fui a verlo seguia inconciente.

-eso es por la debilidad, no nos alimentamos bien la semanas anteriores y en estos dias que estubieron desaparecidos, quien sabe si se habran alimentado y por lo que habran pasado...... – Amy se dio cuenta de lo que estaba diciendo y que solo entristecia a su amiga

-no he dejado de pensar en ello, y de alguna foma me siento culpable.

-tu no eres culpable de nada, nosotros tambien lo hemos sufrido.

-creo que tienes razon , pero......-suspirando profundamente se dio por vencida – lo mejor sera que me de un baño y valla a su lado.

-te desvelareas otra vez? Candy te vas a enfermar, tienes que descansar.

-es lo minimo que puedo hacer por el y yo me sentire mejor tambien.

-esta bien querida, pero mañana desayunaras conmigo, me escuchaste?...me hare cargo que te alimentes bien estas demasiado delgada.

-estamos Amy, tu no te has mirado bien pero te ves demacrada.

-si tienes razon, desde mañana nos ocuparemos mas de nosotras.

-Amy?....- la rubia miraba a su amiga picaramente, mientras se acercaba a ella buscando algo en sus ojos – esa mirada luce diferente y ....... ya se!! Maurice

-que con el? – Amy retrocedia un paso mientras se sonrojaba.

-ya son novios?

-Candy!! – sin poder resistir la mirada de su amiga la bajo al suelo, mientras Candy le tomaba ambas manos a su amiga - si.

-que alegria Amy, hacen una pareja hermosa- se abrasaban y reian al unisono.

-sera mejor que te apures o Steffano me matara si se entera que te estoy deteniendo.

-no te preocupes esta muy debil, no creo que te haga daño – ambas rieron, despidiendose y continuando su camino.

Candy tomo un largo baño, descanso un poco, sus ojos estaban cerrados pero su mente seguia andando, por lo que despues de un par de horas, se levanto nuevamente cepillo su cabello lo ato en una cola, se puso uno de sus uniformes limpios y se dirigio al pabellon donde se encontraba Steffano.

En el hospital Candy y Amy habian sido muy bien recibidas y eran tratadas con mucho cariño y consideraciones, despues de enterarse lo valientes que habian sido al sacar a las enfermeras italianas del peligro y decidir quedarse en Italia desobedeciendo sus ordenes de volver a su base en Francia hasta encontrar a las personas que eran sus amigos y parte de su equipo medico entre ellos otros italianos, esto habia ganado a todos los que las conocian , por lo que eran tratadas amistosamente y apoyadas en lo que necesitaran, ellas correspondian de la misma manera siendo amables y serviciales, trabajaban incansables horas y despues de sus estenuantes horas dedicaban su tiempo libre a sus amigos.

Candy entro silenciosamente saludando con una sonrisa a la enfermera en turno que hacia su ronda, la cual se acerco a la rubia y en su incipiente ingles la saludo.

-hola Candy, Steffano ya desperto, aunque esta tan cansado y debil que volvio a dormirse. – le decia emocionada por ella, despues de ver su preocupacion del dia anteior.

-como lo viste Lorena? Que dijo?

-no hablo mucho, tampoco quizo comer, solo me pregunto donde estaba y que fecha era?

-no quice hablarle de ti para no confundirlo, pero creo que le haras mucho bien, tu seras su medicina. – Lorena sonrei ante las mejillas sonrojadas de la americana – si despierta procura que coma un poco es importante, la orden esta dada de darte lo que pida, para el y a ti te deje una manzana en la mesita al lado de su cama, cometela estas muy demacrada, al rato que venga a dar mi rondin te traere un poco de cafe y unas pastas que aparte para nosotras. – le guiñaba un ojo mientras se despedia.

-gracias Lorena eres muy buena.

Candy se acerco lentamente a la cama de su novio observandolo y sintiendo una infinita ternura por el, su corazon experimentaba una calides al observar su rostro y su amplio pecho musculoso bajo las vendas, acerco la silla a la cama hasta quedar completamente al lado de el oyendo su respiracion, respirando su aroma, su mente dibagaba en sus pensamientos y su reflexiones " que afortunada soy de conocer tanta gente buena en mi camino" "quiza sea la forma de la vida de pagarme por quitarme a mis padres".

-Candy........Candy.. – de los labios de Steffano se escapaba apenas un murmullo, su respiracion comezo a agitarse.

-tranquilizate, - tomo su mano entre las suyas y con otra mano acariciaba su frente y su cabello – ya estas a salvo.

-Candy.....nooo – se revolvia en su cama inquietamente, mientras Candy trataba de sostenerlo para que no se lastimara

-tranquilo, todo esta bien

subitamente Steffano abrio los ojos, que se clavaron en los de Candy, confusos y temerosos, su rostro tenia una mueca de dolor y terror.

-ya todo esta bien, tranquililo – Candy lo miraba con ternura y una gran sonrisa, su mano volvio a buscar la unica que tenia libre, pues la derecha estaba atrapada entre las vendas.

-Candy?.......eres tu bonita? – sus ojos hacian un esfuerso para enfocar su rostro, estaba algo confundido, habia delirado por horas y no sabia a ciencia cierta si soñaba o simplemente era uno mas de sus alusinaciones.

-trata de no moverte, estas un poco lastimado, - mientras le sonreia acariciaba su cabello y su intensa mirada lo arropaba.

-princesa......mi princesa.

-duerme, descansa, mañana abra tiempo para todo.

Poco a poco sus ojos se volvieron a cerrar callendo en un profundo sueño mucho mas tranquilo, despues de la media noche Lorena aparecio con un cafe para Candy y otro para ella una galletas que habia conseguido a base de coqueteos con el chico que traia la despensa al hospital, era una joven no mayor de 20años, de bellesa simple pero con un gran estusiasmo y sinceramente amistosa, muy confiada y confiable.

Antes del amanecer, Candy se retiro a descansar un par de horas antes de que su turno comenzara, cuando ella desperto Amy ya se habia ido dejandole una nota.

"candy, tomate tu tiempo y desayuna me adelante un poco para atender a tus pacientes y puedas descansar un poco mas"

la rubia sonrio para si, se alegraba de contar con Amy habia resultado una gran amiga, tan entrañable como Annie o Patty, en America habian convivido pero nunca habian podido conocerse a fondo se sentia feliz del nacimiento de esa amistad que sabia seria para siempre.

Despues de un baño se puso su uniforme y mientras cepillaba sus rebeldes risos miro en el espejo lo desmejorada que se veia, palida y lo peor eran las sombras bajo sus ojos que la hacian verse enferma, habia perdido peso y su piel al igual que su cabello lucian marchitos, tenia que alimentarse aunque con la escases de alimentos que comensaba a sentirse, no podia dejar de tener el sentimiento de culpa al pensar en tantos enfermos, pero si ella misma no se atendia seria uno mas de los pacientes, por lo que se prometio que se cuidaria mejor.

Camino por los pasillos para llegar al pabellon que tenia asignado y recordo las palabras de Amy, "el Dr Shartoff, no esta respondiendo positivamente" desvio sus caminos y llego a la sala donde el se encontraba, aun no despertaba aunque la temperatura ya habia cedido, estaba sumamente palido su rostro se veia marcado por el dolor, Candy sintio una punsada de dolor al verlo en ese estado, no era posible que esa guerra hiciera tanto daño a gente tan buena.

El dia prosigio agitado y ocupado como era normal en las ultimas semanas, la batalla de Caporetto habia llenado los hospitales y otras batallas seguian sucediendo, Candy habia asistido en varias cirugias en el quirofano, a los doctores le gustaba ser asistidos por ella pues era una enfermera con altos conocimientos de cirugia y muy habil.

Para cuando su turno termino estaba exausta, no habia visitado a Steffano en todo el dia, asi que decidio ir a descansar un poco para despues de pasar parte de la noche a su lado, antes de llegar a su habitacion, paso por el pabellon de Dr Shartoff, no habia cambios, despues visito a Maurice a quien no veia desde que su novio ingreso en el hospital, el joven italiano estaba mucho mejor y con un gran animo, bromeo e hizo reir a Candy con sus ocurrencias, para cuando la rubia salio de su visita se sentia mucho mas relajada y llena de energias, se dio un baño y salio en direccion al pabellon de Steffano.

-hola Candy,

-que tal Lorena, como esta? – preguntaba mirando en direccion a la cama de su novio.

-Sofia me dijo que estubo despierto durante el dia pero no quiso comer, se la paso preguntando por ti, pero no pudieron localizarte asi que termino durmiendose.

-estube en quirofano la mayor parte del dia.

-lleva rato dormido, en cuanto se despierte le traere la cena y ati tambien.

-Lorena no te preocupes por mi, la comida es para los pacientes.

-y si tu no te alimentas terminaras siendo uno de ellos, mirate lo demacrada que estas, asi no le gustaras a tu novio y terminara enamorandose de otra – coqueteando con sus ultima frase.

-gracias eres una gran amiga.

Candy se acerco a la cama de Steffano mientras contemplaba su rostro, se veia tan apasible mientras descansaba, era un chico buenmozo nunca se habia detenido a verlo tan detalladamente, y se veia aun mejor cuando sonreia y su mirada tenia un gran resplandor, perdida en los detalles de su rostro y su cuello se sobresalto al escuchar su voz.

-princesa, me abandonaste todo el dia – mantenia los ojos cerrados como si aun durmiera, su vos era debil.

-como sabes que soy yo?.

-huele a fresas y nadie mas huele asi que mi princesa, que me abandono todo el dia

-no te abandone, Sofi estubo contigo yo estube ocupada, pero ya llegue.

-no estaba seguro si te habia soñado o eras real, pero Amy vino a visitarme y supe que no te habia soñado.

-si aqui estoy y te voy a cuidar muy bien para que pronto estes mejor.- Candy tomaba su mano y la apretaba entre las suyas.

-Candy, que haces aqui?, te pedi que regresaras a Paris, este lugar sigue siendo peligroso – sus ojos seguian cerrados, como si estubieran sellados.

-no podia marcharme sin saber nada de ti, estaba muy preocupada.

-pero te pedi que no te detubieras, te dije que te alcansaria.

-y no me detuve hasta estar a salvo, pero no podia continuar sin ti, sin saber que estabas bien.

Los ojos del Italiano se abrieron pesadamente dejando ver el verde olivo de sus pupilas, hizo una mueca parecida a una sonrisa.

-de verdad te quedaste por mi?

-y por quien mas cabeza dura.

-Candy, me haces muy feliz.

-grandisimo tonto – Candy le sonreia y acariciaba su rostro.

-tuve mucho miedo por ti, no debi dejarte, nunca mas lo hare.

-yo tampoco te dejare, cada vez que te separas de mi terminas en una cama de hospital.

-tienes razon, no debemos separarnos por mi propia seguridad – ambos rieron, provocando un quejido de dolor en el italiano.

-no hagas esfuersos.

-y me lo dices ahora.

-se que te has portado muy mal y no has querido comer.

-no pienso comer si no eres tu la que esta a mi lado.

-Steffano no seas niño, yo tengo muchas cosas que hacer en el dia y tu tienes que portarte bien

-cosas mas importantes que atender a tu novio moribundo?

-tu no estas moribundo o no serias tan testarudo.

-perdon que los interrumpa tortolitos pero este caballero tiene que alimentarse y esta señorita tambien. – aparecia Lorena con dos charolas de merienda en un carrito para transportar los alimentos

-Lorena! No es necesario que traigas nada para mi.

-la enfermera aqui soy yo, asi que yo estoy a cargo y digo que los dos tienen que alimentarse. Asi que no discutas, regreso despues por las charolas y las quiero bacias. – guiño un ojo a Candy mientras salia del pabellon.

Despues de terminar su charola, Steffano callo una vez mas en un profundo sueño no sin antes recordarle a la rubia cuanto la amaba.

Las semanas transcurrieron para Candy entre sus deberes por el dia, sus visitas a su novio por la noche y unas horas de sueño en el inter, se alimentaba mejor gracias a Lorena y Amy que procuraban su cena y desayuno respectivamente, la salud y el animo de Steffano ivan en acelerada mejoria era joven y como Lorena le habia dicho Candy era su mejor medicina, en sus dias libres pasaba el dia al lado de su novio y poniendose al corriente en sus horas de sueño, por su parte Maurice habia sido dado de alta y se habia incorporado al hospital en labores ligeras, Candy habia telegrafiado a Hellen dias despues de que Steffano apareciera, le pidio guardara el secreto pues no sabian aun cuando podian volver y no queria que Ruth comensara a presionar en su regreso, el Dr Shartoff evolucionaba lentamente pero estaba fuera de peligro, habia sido movido al pabellon de Candy, que le daba cuidados especiales y siempres se cercioraba de que nada le faltara, la Navidad estaba a un par de semanas y aunque la guerra y los ataques no cesaban, en el hospital trataban de alegrar un poco a los pacientes con el espiritu navideño.

-faltan dos semanas para la Navidad, deben estar preparando todo en el hogar de Pony – suspiraba Candy mientras enrollaba unas vendas, a su lado Amy comenzo a sentirse nostalgica.

-si, mis hermanitos deben sentirse muy emocionados por los regalos de esta navidad.

-le has escrito a tu familia?

-si un par de veces, pero tu sabes lo dificil de el correo en estos dias, tal ves hayan llegado cartas al hospital en Francia, la verdad es que hemos pasado tanto tiempo aqui y halla que mis cartas han de estar perdidas.

-si tienes razon, yo tampoco he recibido correspondencia, solo mande un telegrama a Albert para que no se preocupara por las noticias que pudiera oir, pero yo no he recibido noticias de ellos. – la nostalgia en sus voces se dejaban oir, sus miradas se entristecian al pensar en sus seres queridos en preparaciones navideñas.

-esperemos que esten bien, nosotras tenemos que sentirnos lo mejor posible, es lo que ellos han de estar pidiendo en sus oracoiones, asi que hagamos lo posible.

-tienes razon Amy,

-haz pensado que haremos para Navidad.

-mmm.......no lo se, se que habra una fiesta que daran al cuerpo medico, y otra fiesta para la gente importante de Italia.

-y? A cual piensas asistir?

-Steffano aun no esta del todo bien no se si podremos asistir.

-puedo decirte que el esta entusiasmado por llevarte a la fiesta esa noche.

-te lo dijo?

-platicabamos con Maurice que hacer y planeamos ir a la fiesta que dara el hospital, no fuimos invitados al otro baile.

-yo.... me invitaron por Albert, la familia Andrey tiene muchos contactos en europa y yo no he usado el apeido, pero.....

-no tienes por que disculparte, tu fuiste invitada y nosotros no, no pasa nada.

-iremos con ustedes – la cara de Amy se ilumino con una amplia sonrisa.

-sera divertido.

-asi sera, y aun faltan un par de semanas y mientras tenemos que seguir trabajando.

-oh Candy dejame soñar un momento.

-entonces te dejo soñar voy a ver a Steff.

Salio del cuarto de medicinas para dirigirse al pabellon donde su novio se encontraba, era domingo todo estaba tranquilo en el hospital y solo trabajaria hasta las 3 de la tarde, dejandole libre el resto del dia.

Al llegar al pabellon encontro a Steffano hablando secretamente con Sofi su enferemera , nunca creyo que pudiera sentir nuevamente ese calambre en su corazon llamado celos, sinembrago se sorprendio con ese malestar en el estomago que le subio hasta el pecho, respiro profundo y se animo a hacerse notar.

-interrumpo?

Paciente y enfermera se sobresaltaron, en sus caras se leia sorpresa como si hubieran sido pillados a la mitad de un complot, se movieron rapidamente tratando obviamente de disimular, dejando a Candy con un malestar aun mayor que intento maquillar.

-tardaste mucho, te esperaba antes.

-estaba ocupada, necesitas ayuda con esa charola? – preguntaba a Sofi que se movia nerviosa tratando de recoger el termometro un vaso vacio y algo de algodon junto a una jeringa, pero no atinaba a terminar de recolectar todo sus manos temblaban y termino tirando la charola con todo en ella.

-no.... que torpe.....- se apresuro a recoger todo del suelo y sin mirar a nadie se retiro a paso velos – permiso.

-creo que la pones nerviosa.

-yo por que habria de ponerla nerviosa – su mirada era penetrante e interrogativa, su vos detonaba molestia, lo que el joven persivio gozando del sentimiento, mostrandose tranquilo y hasta divertido.

-con esa mirada podrias asesinarla.

-no se de que hablas, por que lo unico que yo veo es que ya estas muy bien y ya no me necesitas de tiempo completo.

-claro que te necesito princesa, aun me duele la herida y aunque ya puedo comenzar a caminar con muletas, aun necesito mucho cariño y muchos besitos.

-y por lo que yo veo tu enfermera te da muy buena atencion, asi que yo ire a terminar de hacer mis pendientes y te vere mañana cuando mi turno termine.

-no me puedes dejar, ivamos a pasar la tarde juntos.

-tu lo dijiste "ivamos" - dando media vuelta comenzo a caminar, el joven italiano no pudo evitar reir ante el gozo que le provocaba sentir lo celosa que estaba por el la chica que tanto amaba.- adios.

-celosa!

Candy no pudo sentirse mas ofendida y descubierta y jamas perderia una batalla.

-te equivocas yo no estoy celosa.

-no y entonces por que te salio otra peca.

-queee?

-te sale una cada vez que dices una mentira.

-te demostrare que no estoy nada celosa.

-ah! Si y como?

-no volvere en una semana para demostrarte que no me importa lo que hagas.

Sin decir mas comenzo a caminar rapidamente ignorando las palabras que el joven le gritaba, sus mejllas sonrojadas explotarian como era posible que le dijera tal cosa "celosa, yo celosa, va" sentia mucha rabia contra si misma por sentirse como una tonta, una tonta celosa y su orgullo le gritaba que corriera a esconderse de sus sentimientos de haberle demostrado lo celosa que estaba.

-vaya, le demostrare que no me importa que coquete con Sofi, Lorena y todas las demas enfermeras, a mi no me importa. – caminaba rapidamente por los pasillos que la llevarian a su habitacion mientras hablaba consigo, sin darse cuenta que todos a su paso la escuchaban.

-con quien hablas Candy? – Amy la intercepto cerca de su habitacion

-con nadie – se sonrojo aun mas al darse cuenta de su alegato personal fue tan alto

-corri tras de ti por todo el pasillo, no me escuchaste.

-oh, no? Lo siento

-no ivas a pasar la tarde con Steffano?

-no!, cambie de opinion

-ya veo – Amy se dio cuenta que algo habia pasado, pero no se atrevio a preguntar – te llego una carta

-una carta?

-si de america, esta sobre tu cama.

Candy ilumino su rostro con la noticia y salio corriendo – gracias Amy.

Llego corriendo a su habitacion, busco con la mirada el sobre desde que abrio la puerta, ahi estaba un sobre color amarillo timbres postales con la insignia de USA, en cuanto leyo el remitente distingio la fina letra de su protector, tomo el papel como si fuera Albert mismo y lo abraso lo beso y aspiro su olor, su amplia sonrisa iluminaba su cara, no habia resibido cartas desde que Terry envio su invitacion junto a un ticket de tren.

Con suma calma abrio el sobre cuidando que este no se rompiera, se acerco a la ventana para que el timido sol que iluminaba afuera la proyectara, el invierno llegaria en una semana mas, pero el frio se habia adelantado soplaba un aire gelido, muuy gelido para la altura de la temporada, sinembargo el corazon de Candy latia tan de prisa que calentaba su cuerpo y su corazon.

Dentro del sobre encontro 4 cartas, eran breves pero sficientes para hacerle saber cuanto la extrañaban y pensaban en ella., tomo la primera, que era la de Patty.

"Querida Candy:

Espero que estes muy bien ,yo estoy muy contenta con todos los proyectos que he empezado para mejorar el Hogar de Pony y con la ayuda de Albert todo ha resultado mejor de lo que esperaba, aqui todos te extrañamos mucho y estamos muuy orgullosos de ti, especialmente yo que se lo que significa el sacrificio de compartir un ser querido con la guerra, pero en mi corazon se que esta vez sera diferente y tu regresaras con bien.

Estoy muy emocionada por todos los avances que hemos hecho en el Hogar de Pony, esta irreconosible te va a encantar, no aguanto las ansias de qu elo veas por ti misma.

Cuidate mucho y recuerda que mucha gente que te ama te espera, no te des por vencida y lucha por tus sueños, ahora entiendo muchas cosas y te admiro mucho mas que antes.

Te quiere Tu amiga

Patricia O'Brien"

Al terminar de leer las lineas Candy tomo entre sus brasos el troso de papel y lo abraso.

-Patty, que alegria que al fin hayas encontrado tu camino.....

Aliso el papel y tomo el siguiente, de la Señorita Pony y la Hermana Maria

"Querida Candy:

Nos da mucho alegria saber que estas bien y que a pesar de los peligros has sabido cuidarte, la hermana Maria y yo resamos por ti todos los dias confiamos en que regreses pronto sana y salva, estas vivencias te ayudaran a crecer, no olvides pensar un poco en ti tambien, los niños te mandan su cariño, al igual que Tom y Jimy.

No te preocupes por nosotros la señorita Patty nos ha ayudado mucho y este año tendremos una gran Navidad, solo nos haras falta tu, pero confiamos en que donde estes seas feliz nosotras estaremos pensando en ti y te mandaremos nuestras bendiciones.

La hermana Maria te manda su cariño y sus bendiciones, te pide que te cuides y seas muy fuerte.

Esperamos verte pronto aquí con nosotros.

Con todo nuestro cariño

Hermana Maria

Señorita Pony

Lagrimas de felicidad y nostalgia recorrian las mejillas de Candy, recordaba sus navidades en el Hogar de Pony y no pudo evitar llorar de emocion, seguramente tendrian un gran arbol adornado con luces y dulces, los chicos cantarian villancicos alrededor del arbol tomados de la mano, con cuantas ganas deseaba estar ahi.

Despues de un rato tomo la siguente pagina esta era de Annie y Archie o almenos eso decia aunque la letra era mas bien de Archie..

"Querida Candy,

Despues de largas horas de sufrimiento y angustia por fin puedo respirar al saber que estas bien, no vuelvas a poner tu vida en peligro me escuchaste, tienes que dejar de ser tan cabeza dura, no quiero perderte a ti tambien.....no podria continuar sin ti.

Ahora si dejame decirte que te extrañamos mucho, nos haces mucha falta especialmente a mi, siempre has sido mi confidente mi mejor amiga y te hecho tanto de menos, por aqui han pasado muchas cosas, Annie y yo nos comprometimos y aunque yo aun insisto en esperarte la fecha de la boda se decidio para los ultimos dias de Marzo, Annie insistio en poner una fecha, yo aun me reuso ha dar un paso tan importante sin tenerte a mi lado, espero que para entonces estes de regreso, no sera lo mismo para mi sin ti.

Cuidate mucho gatita y vuelve pronto, tus amigos.

Annie y Archie "

-Archie! Yo tambien te extraño, pero que raro que Annie no me haya escrito.......tal vez la entristecia el hacerlo...si eso debe ser.

-casarse! Vaya sera muy pronto......no creo poder llegar para entonces......

-esta es de Albert!. – tomando entre sus manos la ultima hoja- .... mi querido Albert.

"Mi Querida Candy:

Pequeña me vas a matar de un susto, con tantas preocupaciones de verdad paresco el Tio Abuelo, pero me alegro que estes bien y he hecho algunos arreglos para que no pongas tu vida en peligro una vez mas, se que no quieres que me entrometa y trato de respetar tu decision todo lo que puedo, te habras dado cuenta que el sobre va dirigido a Candice White, omiti el Andrey para continuar con tu discrecion pero eso no quiere decir que me haya serciorado que tu jovencita estes lo mas a salvo posible.

Aqui te extrañamos muchisimo, no puedo acostumbrarme a tu ausencia los dias se hacen muy largos y las noches muy cortas haz dejado un bacio irremplasable, espero que esta experiencia este siendo lo que esperabas y te ayude a encontrar lo que buscas, aunque no olvides que aqui siempre estaran unos brasos abiertos para cuando decidas volver.

Cuidate mucho y recuerda que no tienes que ser la heroina de la batalla con que ayudes desde el campamento de la cruz roja es suficiente , no hagas tonterias por que soy capas de ir por ti donde quiera que estes, entendiste.

Con cariño

Albert "

-Albert, mi querido Albert, como me haces falta.

Recordando a su gente querida y leyendo y releyendo sus cartas una y otra ves, decidio contestarles enseguida y asi paso su dia, cuando la noche llego su corazon estaba mas tranquilo y lleno de dicha, la mañana siguiente se sentia descansada y llena de energia, su semblante habia cambiado se le veia mas feliz y radiante, su turno paso sin sentirlo penso en ir a ver a Steffano pero se reuso en el ultimo minuto, por el contrario tomo sus cartas que habia escrito el dia anterior y camino hasta el correo para depositarlas, Albert le habia hecho llegar algo de dinero a traves de los altos mando militares, por lo que despues de depositar sus cartas, fue hasta una pasteleria y compro un par de pastelillos, una para ella y otro para Amy, camino de regreso al hospital cuando la obscuridad de la noche comensaba a caer, al llegar al hospital se topo con Sofi en uno de los pasillos sinembrago esta al verla apresuro el paso y dio una vuelta estripitosa para evadirla, Candy se sintio confundida y hasta un poco molesta, por que la estaba rehullendo, no habia razon de portarse asi con ella, a menos que....

Llego hasta a su habitacion y se encontro a Amy dispuesta a descansar, con su camison de dormir y sus cabellos mojados por la ducha que habia tomado.

-en donde te metiste Candy? te busque despues de tu turno

-Sali a depositar unas cartas al correo y mira lo que te traje, un delicioso pastelillo

-mmm se ve delicioso y que crees? Consegui algo de leche, pensaba guardarla para nuestro desayuno, pero esta delicia amerita que la tomemos ahora.

-Steff pregunto por ti, no fuiste a verlo?

-no.

-estan enojados.

-no

-paso algo? Candy dime algo no me dejes asi?

-no hay nada que contar

-ayer no pasaste el dia con el, y hoy no fuiste a verlo

-ya esta mejor no necesita tantos cuidados.

-vamos Candy – Amy preguntaba curiosa sin dejar de deborar el delicioso pastelillo, por su parte Candy contestaba con monosilabos, no perderia el tiempo hablando de ese italiano miserable en lugar de dsifrutar su delicioso pastel.

-que te pregunto?

-no mucho, solo me pregunto por ti, le dije que no te habia visto y que hiria a buscarte, pero no regrese con, Maurice fue a verlo y le pedi que le dijera que no te habia encontrado pero que le daria su mensaje.

-cual mensaje

-que pregunto por ti.

-eso no es un mensaje

-de alguna forma lo es, pero dime ya que paso.

Candy le conto de sus sospechas y de la forma en la que Sofi se comportaba con ella, no permitiria que nadie se burlara de ella

-no seas ridicula Candy, Steff te adora

-si y al parecer a Sofi tambien

-pues no lo creo

-yo si lo creo y con eso me basta y despues de la actitud de Sofi el dia de hoy, no pienso volver a buscarlo.

-yo creo que deberias hablar con el y aclarar el mal entendido.

-y aceptar que estoy celosa?... nunca.

Un semana transcurrio sin que Candy visitara al italiano, el le mando infinidad de mensajes que se negaba a leer o escuchar, mientras vio a Sofi una vez mas en la puerta donde se entregaban los comestibles hablando con un joven que no pertenecia al hospital, en cuanto se percato de la presencia de Candy hecho a andar a paso velos, decidio no encararla ni hablar con ella, la noche de navidad habia llegado y el gran salon que se habia destinado para la fiesta navideña en el hospital estaba listo, adornado y solo esperaba a sus invitados, el cuerpo medico que despues de tantas horas de entrega en los quirofanos y salas de urgencias merecian unas horas de esparcimiento.

-Candy, que te pondras para la fiesta?

-creo que no asistire

-que dices? Por supuesto que iras conmigo

-tu iras con Maurice

-el no es mas importante que tu. Tu eres mi amiga y si tu no vas yo no ire

-no digas tonterias por supuesto que iras y te divertiras.

-y tu vendras conmigo.

-no, no estoy de humor.

-Candy no seas niña Steffano ha querido verte todos los dias, esta dispuesto a darte una explicacion de lo que has visto, por que no lo escuchas?

-los actos hablan mas que las palabras.

-cuales actos si no viste nada

-y la actitud de Sofi?

-no puedes culpar a Steff por lo que Sofi haga,

-.........tal ves tengas rason

-claro que tengo rason, asi que apresurate a cambiarte, te peinare y te maquillare luciras hermosa, ademas Maurice y Steffano nos esperan

-bribona lo tenias todo planeado. Como sabias que terminaria llendo

-por que mi amiga ademas de linda es muy inteligente

Amy hizo su mejor esfuerso y dejo a Candy hecha una verdadera vision a pesar de la humilde vestimenta y los pocos accesorios Candy lucia hermosa el cabello lo llevaba recogido con algunos risos que escapaban rebeldemente, el maquillaje era discreto pero hacian resaltar el verde de sus ojos, y el rosa palido de su labial dejaban ver unos carnosos, finos y humedos labios tan apetecibles como fresas silvestres. Su vestido era rosa palido y muy sencillo pero dejaban ver la escultural figura de la rubia parecia haber sido esculpida a mano.

Llegaron al gran salon y ambas chicas atrajeron las miradas de todos lo caballeros y de la mayoria de las damas aunque con diferentes motivos, eran contrastantes una rubia y la otra trigueña pero igual de hermosas y de esbeltas y generosas figuras, sus novios se quedaron boquiabiertos, si asi lucian con esos sencillos ajuares como lucirian en todo su esplendor, Steffano permanecia sentado podia caminar con la ayuda de muletas por la fractura de un tobillo, sinembargo se puso de pie ante la entrada de la mujer que hacia latir su corazon.

Las americanas se acercaron a ellos, se saludaron y enseguida Amy tomo a Maurice del braso.

-no he comido nada en todo el dia, me acompañas a ver que hay de comer? – se dirigia a su novio que entendio de inmediato el plan de la morena siguiendole el juego y tomandolo del braso salieron de ahi.

-vamos por aqui, regresamos enseguida.

-no vas a saludarme – Steffano miraba a Candy como si fuera una hada salida de sus sueños

-buenas noches – contesto un tanto indiferente

-por que no has venido a verme, te extrañe.

-estuve muy ocupada

-por que no eres sincera

-acaso tu lo eres

-si, nunca ha sido diferente

-a mi no me lo parecio

-te refieres a Sofi?

-hay alguien mas?

-no, no hay nadie, solo tu

-y entonces......

-y entonces que princesa?

-por que hablaban tan secretamente y cuando llegue fingieon no estar hablando y tan cerca

-me alegra que todo esto haya pasado – Candy habia evitado su mirada sinembargo cuando escucho estas palabras lo miro fijamente

-si Candy, me alegro por que me demostro que te importo que te provoco celos, pero te equivocas, yo nunca podria fijar mi mirada en alguien que no fueras tu, mi corazon ya es tuyo te lo dije antes y te lo repito ahora, Sofi me estaba haciendo un favor.

-un favor? Y no pudiste pedirmelo a mi que dises querer tanto, no confias en mi?

-claro que confio en ti, pero no iva a pedirte que me consiguieras el regalo de naviad para mi novia, o si?

-regalo de.......- Candy se sintio como una verdadera tonta.

-si la noche que me viste murmurar a Sofi, me daba algunas ideas para sorprenderte, pero ya sabia lo que queria para ti por lo que le explicaba que queria y con quuien conseguirlo y tu llegaste, Sofi se puso nerviosa y no pudo disimular, despues cuando la viste hablar con el muchacho en la entrada de servicio el le entrgo el encargo, por eso salio corriendo para que no la descubrieras, Sofi se sentia culpable y nerviosa cada ves que te veia por lo que tu habias llegado a pensar por eso terminaba corrriendo si te veia a los ojos te diria toda la verdad y yo le arrancaria la cabeza

-y tu como sabes que yo la vi..... Sofi te lo conto?

-no, Amy me mantenia informado de ti y aunque me senti culpable y ella me presiono para decirte la verdad, nunca aceptaste hablar conmigo.

-todos lo sabian y.......he sido una tonta.- sus mejillas sonrojadas dejaban al descubierto lo apenada que se sentia

-una tonta hermosa, pero vamos abre tu regalo

le extendio una cajita envuelta en papel rojo, que Candy tomo y abrio nerviosamente, para encontrar una cadenita con una medalla de la vrigen de Fatima, era hermosa de plata pura no pudo contener su emocion y comenzo a llorar echandose a los brasos de su novio.

-esta hermosa gracias – lo miro a los ojos y sin mas el unio sus labios a los de ella, detonando el aplauso general, lo que los hizo apartarse y mirar a la concurrencia, Candy les sonrio con un ligero rubor en sus mejillas, se les unieron Amy y Maurice para felicitarlos por su renconciliacion, minutos despues llegaron Lorena y Sofi con quienes Candy se diculpo.

La velada paso llena de alegria y risas un pasaje que se quedaria plasmado en sus memorias por siempre, Candy Y Steffano no se separaron toda la noche el no podia dejar de besar su mano sus mejillas y decirle al oido cuan hermosa estaba y cuanto el la amaba, ella se dejaba querer y le correspondia con sonrisas y timidos abrasos.

Era la primer navidad lejos de la gente que queria y siempre la habia rodeado, sinembrago estaba feliz con lo que parecia ser la reconsiliacion con su propia vida, su corazon se estabilizaba, todo parecia indicar que el pasado quedaba atrás no se veian nubes en el horizonte solo felicidad....

Continuara.........