Capitulo 10
Viejos amores nuevas heridas.
Chicago
Archie llevaba sentado en la misma posicion horas sin darse cuenta, en su rostro no se alcanzaban a decifrar ningun sentimiento, desde la suntuosa boda con Annie su alma se sentia perdida en un abismo, lejos de estar felizmente casado se sentia cansado y desilusionado, nada lo hacia feliz, por las tardes pretextando trabajo se encerraba en su oficina por horas, esa era una tarde como muchas otras que con una copa en la mano y la mirada perdida recordaba los ojos grises que le habian arrancado el corazon, se reprochaba el haber sido tan cobarde y no romper el compromiso a tiempo, habia sido tan estupido que a ultimo momento con Annie enfundada en un hermoso vestido blanco y una iglesia repleta de invitados habia pronunciado las palabras que lo sentenciaban a la infelicidad total.
Su vida de casado a pesar de haber comenzado un mes atras la sentia con monotonia y fastidio, Annie se habia convertido en una mariposa de sociedad que revoloteaba de fiesta en fiesta y de evento en evento, se veian pocas veces y en la intimidad la timides de ella lo ayudaba para no tener que responder como esposo como deberia ser, de hecho desde la luna de miel no la habia vuelto a tocar, los ultimos dias estaba tan ocupada con el compromiso de Eliza con un industrial de Chicago que apenas la veia por un momento antes de ir a dormir.
Esa tarde Albert le habia anunciado que en un par de dias harian un viaje de negocios, la noticia le caia como anillo al dedo alejarse de casa seria bueno para el, no escucharia la misma platica sosa de seimpre de como las chicas del club ivan vestidas o de que detalles habria en la futura boda de Eliza, no se habia interesado por su propia boda que le importaba la boda de alguien mas y menos aun la de Eliza.
Por las mañanas se levantaba muy temprano antes de que la señora de la casa lo hiciera, tomaba un desayuno ligero cuando sentia hambre, su problema ultimamente era que habia perdido el apetito, de ahi se dirigia directamente a las oficinas centrales de los Andrey donde se encontraba con Albert.
-Buenos Dias Archie.
-Buen Dia Albert
-tan animado como siempre sobrino. – Albert sonreia mientras veia a su desanimao sobrino.
-no te burles Tio, que no estoy de humor para bromas.
-Archie con esa actitud no llegaras muy lejos.
-es la mejor actitud que puedo tener.
-creo que es inutil volver a ese tema que esta tan quemado entre nosotros...
-asi es Albert mejor dime adonde iremos de viaje
-de eso queria habarte Archie, creo que tendras que ir tu solo en esta ocacion, George y yo fuimos requeridos por los abogados para un asunto con la metalurgica que nos esta vendiendo sus acciones.
-La del futuro marido de Eliza?
- Asi es parece que los abogados encontraron un par de irregularidades en los contratos por lo que nos pidieron que asistamos a una reunion extraordinaria, y la gente de la oficinas de Nueva York ya nos esperan asi que creo que tendras que adelantarte nosotros te alcansaremos en cuento nos sea posible..
-no me habias dicho que seria en Nueva York
-no me lo habias preguntado – los ojos de Albert fueron testigo de la luz que se abisto en la mirada de su sobrino – crees que podras arreglartelas tu solo?
-creo que si tio, ire a Nueva York a arreglar ese asunto pendiente...............
Albert sabia a lo que se referia su sobrino y sabia que jugaba con fuego al mandar a su sobrino solo a Nueva York, pero era peor verlo consumirse de tristesa dia a dia, no sabia lo que estaba creando pero tenia que confrontar a su sobrino consigo mismo para arreglar sus conflictos internos y verlo sonreir nuevamente.
-cuando es que tengo que salir?
-justo esta mañana recibi los boletos y el tuyo es para mañana mismo.
-entonces apenas tengo tiempo para recoger los papeles que necesito llevar y empacar algo de ropa.
-y avisarle a tu esposa.... – la picara mirada de Albert no perdia detalle de los movimientos de su querido sobrino.
-si eso tambien.
-por que vas a avisarle que vas a Nueva York, verdad?
-si la veo le dire, sino ya se enterara por la servidumbre que Sali de viaje.
-creo que Annie merece escucharlo de su esposo y no del mayordomo..
-no es mi culpa que la Señora Cornwell prefiera dedicar su tiempo a la vida social y sea ella quien se olvide que ahora es una Señora que tiene que atender su casa.
-lo han platicado?
-no me interesa lo que haga si eso la hace feliz entonces que se entregue completamente a los cotilleos y a organizar fiestas por que esa sera la unica satisfaccion que encontrara a mi lado
-no puedo creer que tu te expreses asi te conozco desde que eras un chiquillo y se muy bien que eres un caballero, que esta pasando contigo?
-y soy un caballero Albert por eso nunca saque a la luz lo que la distinguida Annie Britter hizo para hacer que Tamara se fuera de Chicago y tampoco hice un escandalo cuando se valio de mentiras y artimañas para poner de su lado a la Tia Elroy y presionarme bajo el chantaje de que el nombre de la familia es primero para hacer su voltuntad, me case con ella y cumpli mi palabra por que soy un caballero pero eso es lo unico que podre cumplirle, me quiso a su lado a la fuerza y me tendra a su lado pero mi corazon y mis pensamientos no le pertenecen.
-tan solo creo lo que oigo por que biene de ti, pero es dificl de creer que una chica tan dulce como Annie se ha valido de artimañas para conseguir su cometido.
-yo se que es dificil de creer pero la dulce Annie no quiso esperar a su mejor amiga para casarse, ni siquiera ha preguntado por Candy en los ultimos meses, le dio la espalda a Patty por continuar en la lucha por el Hogar de Pony y por ser amiga de Tamara, desde que se convirtio en la marioneta de Eliza, la dulce Annie desaparecio, estare casado con ella pero yo tratare de seguir mi vida.
-Archie por que dejaste que todo esto llegara hasta aqui debiste haber venido conmigo y no dejarte manipular por la Tia Elroy.
-no lo hice por que soy un caballero y no iva a correr al Tio Abuelo al primer problema y si Candy puso su honor antes de su amor por que no habria de hacerlo yo.
-son situaciones muy diferentes.....
-el honor es solo uno, historias hay muchas.
-esta bien Archie, no pienso discutir contigo solo quiero que seas feliz.
-soy muy feliz Albert – su voz detonada todo el tedio y frustracion.
-entonces te invito a comer algo para celebrarlo ya es medio dia cuando regresemos te ayudare a recopilar los papeles que necesitas llevar y las ultimas instrucciones, en lo que voy a mi oficina por mi cartera y a dejarle instrucciones a mi secretaria, por que no mandas un mensaje a tu casa para que tengan listo tu equipaje.
-si Tio Abuelo como usted diga – Archie le regalo a su tio una sonrisa algo melancolica.
Al llegar a su casa esa noche Archie se encontro con la Pomposa Señora Cornwell que lo esperaba en su habitacion en pose seductora y con una sonrisa de conquista.
-Buenas noches querido, te esperaba mas temprano.
-lo que me exraña es que me esperaras, que hoy Eliza no tiene ninguna diligencia para ti?
-no seas grocero Archie, vine muy temprano a casa por que tenia muchas ganas de pasar tiempo contigo. – sonreia a su esposo mientras se acercaba a el como gata en celo.
-que lamentable que haya elegido justo este dia para compartir con su marido Señora Cornwell, mañana saldre de viaje muy temprano y necesito descansar.
-de viaje? Crei que seria en unas semanas mas
- te dije un par de dias no un par de semanas, pero nunca escuchas.
Annie tomo de la mano a su esposo he intento arrastrarlo hasta la cama mientras le sonreia, algo inusual para la timida Señora.
-ya es muy tarde Annie sera mejor que vayas a descansar y yo tambien tengo que descansar mi tren parte muy temprano mañana, - deshaciendose de su contacto y apartandose sutilmente.
-no vamos a tener una despedida cariñosa antes de tu partida? – abrasandolo por la espalda dejando que su manos pasearan libremente por el atletico cuerpo de su esposo.
- que te sucede Annie de donde has aprendido este comportamiento que no es digno de una dama, al fin Eliza te esta terminando de convertir en una .....mujer ligera igual que ella?
-Archie!! Por que me hablas asi - Annie ya se habia apartado de Archie manteniendo la mirada baja mientras sus mejillas explotaban en un sonrojo.
-no me gusta la forma en la que te comportas, recuerda que ahora eres una Andrey.
-y que tiene de malo mi comportamiento, eres mi esposo y estamos solos.
-Annie no se quien te esta llenando la cabeza de aire, pero creo que tendremos que hablar con la tia Elroy del comportamiento de una dama Andrey, si ella logro persuadirme de como un caballero Andrey debe actuar tal ves logre lo mismo conntigo, no lo crees?
Las lagrimas de Annie ya resbalaban por sus mejillas al escuchar las hirientes palabras de Archie, jamas imagino que el le pagaria de la misma forma en la que ella habia actuado con el, sin decir una sola palabra salio de la habitacion de su esposo, humillada y herida se encerro en su habitacion que habia sido instalada bajo las ordenes de su esposo, desde el primer dia en el que habian habitado su nueva mansion.
De que le valia haber forsado a Archie a casarse con ella, al fin de cuentas el nunca pasaba tiempo con ella, desde su luna de miel no habian compartido una sola noche juntos ni siquiera lo veia, cuando ella despertaba el ya se habia ido, si alguna tarde coinsidian en la mansion el estaba encerrado en el despacho trabajando, se sentia tan miserable en su casa sola todo el dia que preferia salir aunque fuera con Eliza, la organizacion de su compromiso la distraia y eran los unicos momentos del dia en la que se sentia viva.
Esa noche habia decidido romper la distancia entre su esposo y ella, despues de todo se habian casado para compartir sus vidas y alguien tenia que dar el primer paso para comensar a vivir un verdadero matrimonio y formar una familia y durmiendo en camas separadas no lo lograrian pronto, las chicas atrevidas del grupo de amigas de Eliza por supuesto siempre comentaban de su vida intima ya fuera con sus maridos o incluso prometidos, por lo que esa noche habia decidido seguir algunos de los episodios que habia escuchado con anterioridad, a pesar de su timides el amor que sentia por su esposo la empujaban a luchar por lo que mas deseaba y eso era ser feliz con el.
Sinembargo todo habia salido al reves termino siendo rechasada humillada y corrida de la habitacion de su esposo, lagrimas amargas corrian por su mejillas, estaba desesperada por conseguir nuevamente el cariño del castaño y no importaba cuanto le llevara pero seria feliz con el.
A la mañana siguiente Archie se levanto muy temprano por la mañana, tomo su valija y salio a la estacion del tren a pesar de la escena que habia vivido la noche anterior consiguio dormir un par de horas, ya dormiria en su camarote del tren, si lograba apartar esos hermosos ojos grises que lo atormentaban, ya habia decidido pasar un tiempo mas en Nueva York para encontrar a la dueña de sus pensamientos.
Las horas parecian transcurrir lentamente y el tren no se movia o al menos asi lo sentia el mas inquieto de los pasajeros, pensaba donde buscarla solo recordaba que habia ingresado a la universidad estaba seguro que la encontaria, mientras mas se adentraba en la idea de la busqueda y el rencuentro su corazon galopaba como caballo desbocado, sin darse cuenta su rostro pintaba una enorme sonrisa y sus ojos se iluminaban nuevamente ante la idea de volverla a ver.
Sin darse cuenta ya habia transcurrido la mayor parte del dia y las penumbras de la noche ya bañaban el valle cuando Archie habia caido agotado, durmio placidamente toda la noche ni siquiera sintio cuando el tren se detubo al llegar a la estacion de Nueva York.
-joven tiene que despertarse, joven – el vigilante del tren habia entrado al camarote de Archie, despues de tocar y no recibir una respuesta.
-que sucede, que hace aqui? – Archie despertaba aturdido aun no sabia bien donde estaba.
-hemos llegado a Nueva York y tiene que bajar del tren.
Despertandose de golpe se levando como resorte viendo a traves de la ventana.
-ya hemos llegado?.... Por fin! – una enorme sonrisa ilumino su cara.
-asi es joven llegamos hace poco mas de media hora, ahora tendra que bajar del tren.
Sin decir palabra Archie tomo su balija y bajo velosmente del tren, sin perder tiempo tomos las calles para subir a un taxi y dirigirse a la mansion Andrey en esa ciudad, los criados ya lo esperaban con un sustancioso desayuno el cual devoro en cuestion de minutos y ya mas fresco e impecablemente elegante subio al auto que lo esperaba.
-Lo llevo a las Oficinas Sr. Cornwell? – el chofer le decia mas que preguntarle.
-mas tarde, ahora lleveme a la mejor universidad de Nueva york
el chofer no se atrevio a preguntar o añadir nada mas, tan solo lo miro por el retrovisor aceptando con la cabeza.
Todo el dia y los dos siguientes recorrieron las universidades de la ciudad para encontrar a los ojos grises mas risueños que habia conocido, por las tardes acudia a las oficinas para arreglar los asuntos que de verdad lo ocupaban en esa ciudad, para el cuarto dia que permanecia en la ciudad ya se sentia abatido y un tanto derrotado, que tal si Tamara lo habia engañado y no estaba en esa ciudad? O si ya no acudia a la universidad?, toda clase de suposiciones ocupaban su mente, su rostro ya no mostraba el mismo brillo que lo iluminaba cuando llego, su mirada se habia apagado y mas bien se le veia callado y meditabundo.
-SR. Cornwell........ Señor? – el chofer lo miraba por el retovisor para ver si aun respiraba.
-si Carl? Me decia?
-las calles estan cerradas mas adelante parece ser que hay algun evento en las cercanias de la Universidad, quiere que regresemos?, de todos modos esta es la primer universidad que buscamos el dia que llego.
Archie miro con desgano por la ventana, vio un mar de jovenes que reian alegremente, corriendo o bromeandose por las calles, parecia que una gran fiesta se llevaba a cabo y los alrededores eran rios que llevaban hasta el edificio central, sin pensarlo abrio la puerta del auto y salio de el, se acerco a la ventana del chofer que rapidamente la abrio.
-ve a casa Carl, yo pedire un servicio que me lleve a casa.
-pero no puedo dejarlo aqui Señor.......
Sin decir mas Archie dio vuelta y se mezclo entre los otros jovenes aunque su elegancia resaltaba entre la multitud, con la mano en los bolsillos, camino sin rumbo aunque en realidad se dirigia hacia la parte central del complejo estudiantil, caminaba ensimismado en sus pensamientos con una secsacion de soledad y nostalgia, el ambiente de su alrededor lo hizo recordar sus dias de estudiante y por consecuencia la sonrisa alegre de su hermano inundo su mente, como lo extrañaba, le hacia tanta falta seguramente el le daria un buen consejo, su corazon se estremecio de dolor al recordar la ultima ves que hablo con Stear, el aire soplo en su rostro y fue entonces que sintio las lagrimas que mojaban sus mejillas, disimulando un poco limpio su rostro con una mano y levanto la mirada para que el viento se llevara su dolor y fue entnces que ahi frente a el tuvo la vision de un angel de cabellos rojisos en un atuendo mucho mas moderno de lo que recordaba, entallando su silueta, su respiracion se corto de repente y su corazon se acelero, Tamara venia bajando las escaleras del edificio que tenia de frente, se veia tan hermosa que Archie no pudo moverse su mente le gritaba que corriera a su encuentro pero sus pies se negaban a obedecer.
Por su lado Tamara venia saliendo de su turno de trabajo en la biblioteca donde tenia un medio tiempo, el dinero que obtenia de ese trabajo servia para pagar su departamento y algunos viveres, habia sido un dia muy solitario para la bilioteca pues todos los estudiantes habian preferido salir a festejar el triunfo de su equipo de FootBall, ella preferia refugiarse en su departamento apesar de que sus amigos le habian insistido que los alcansara en los festejos, venia bajando la escalera lentamente no tenia ninguna prisa por llegar ademas que sentia que habia exagerado con la falda pues la sentia muy justa al cuerpo, ahora era que se reprochaba como era posible que se hubiera dejado convencer, por Melany su mejor amiga y vecina de departamento, de entrar a la ultima moda, eran demasiado incomodas para su gusto, al llegar al ultimo escalon suspiro despues de la tension con la que habia bajado por el miedo a tropezar y caer por las escaleras, levanto la mirada y lo que vio la hizo palidecer un frio inundo su cuerpo y ya no pudo moverse, los ojos marron que veia en sus sueños todas las noches la miraban fijamente, queria salir corrriendo y a la ves su corazon la planto al suelo y le hizo recordar que ese elegante caballero frente a ella era su dueño.
Por unos instantes que se sintieron una eternidad se miraron fijamente, sincronizandose en la misma admosfera, basto una intensa mirada para que sus corazones latieran en el mismo ritmo y todos los sentimientos negados y enterrados las meses pasados se desvanecieran ante lo inegable.
El primero en reaccionar fue Archie que avanzo a su encuentro, al tenerla de frente sus ojos le cantaron la melodia que ella esperaba, encontro todo el amor que habia anhelado ver reflejado en ese hombre, no pudo evitarlo y se tiro a sus brasos, el la recibio con fuerza y emocion habia sentido un poco de miedo pensando que ella lo rechazaria, pero no podian negarlo eran almas gemelas y se atraian como imanes las palabras sobraban para comunicarse, despues de un par de minutos en un calido y fuerte abraso, Tamara se incorporo y frente a el, ilumino la tarde con su esplendida sonrisa.
-como haz estado ?– los dos preguntaron al mismo tiempo y con la misma intensidad, sonriendo al hablar al mismo tiempo.
-tu dime como has estado? – pregunto Tamara mientras le sonreia, como solo podia hacerlo para el.
-Muriendo cada dia lejos de ti, te he extrañado mas de lo que puedo tolerar, pero reviviendo ahora que te tengo frente a mi. Y dime como has estado tu?
-Sobreviviendo....... – no dijo mas y no hacia falta, Archie habia comprendido.
-La tomo de la mano y comensaron a caminar como un par de enamorados confundiendose entre la multitud.
- No estoy seguro que hora es , pero quieres tomar, comer algo?
-nego con la cabeza mientras irradiaba alegria como hacia mucho tiempo no lo hacia, ultimamnete se le veia melancolica apagada, marchita sus amigos trataban de animarla, sin obetener ningun resultado, pero ahora se le veia feliz estusiasta.
-no tengo hambre.......quieres que vayamos a la fiesta que preparo el campus por el campeonato de futboll?
-adonde tu quieras ir preciosa, a tu lado el lugar es lo de menos.
Caminaron un par de cuadras mas llegando al centro de la reunion, habia musica, bebidas y comida, todos los jovenes reian y disfrutaban el momento, y la parejita de enamorados no eran la excepcion, comieron unos perros calientes y bebieron sodas rieron como hacia mucho tiempo no lo hacian, ya entrada la noche los estudiantes comenzaron a dispersarse y Tamara junto a Archie caminaban por las calles de la mano riendo y disfrutando la compañia del otro,hasta que al fin llegaron al departamento de ella.
-quieres pasar?- sus ojos chispeban de emocion y felicidad.
-estas segura..... – sus ojos tambien chispeaban y realmente no queria separarse de ella, pero no podia comprometerla.
-quieres? – su sonrisa termino por derretirlo, entrando a su departamento.
Una ves adentro en la intimidad de las 4 paredes alejados de miradas y del mundo en general, se fundieron en un abrazo que fue seguido por una serie de apasionados besos y caricias, lo que siguio despues fue algo que aunque no lo planearon sabian que sucederia desde el momento que sus miradas se crusaron sus cuerpos se reclamaban, desde aquella primera ves meses atras sabian que habian inicado un viaje sin regreso.
-no se como he podido soportar todo este tiempo sin ti, en que estaba pensando el dia que te deje ir? – acariciaba su rostro mientras se perdia en el gris de su mirar.
-no te atormentes mi amor, ninguno de los dos fue lo suficinte fuerte para defender lo nuestro.
-no tienes por que protegerme, yo quise ser un hombre de honor pero lo unico que soy es un hombre miserable.
-todo tiene solucion no es asi?
-lo tiene Tamy, es solo que nunca hubiera querido ponerte en esta posicion.
-cual posicion? La de tu amante?......
-ni siquiera lo digas, no es asi......- Tamara solo atino a posar sus dedos en los labios de Archie para detener sus remordimientos.
-Si ser tu amante significa amarte, entonces siempre sere tu amante. – su sonrisa ilumino la habitacionn entera y lleno de felicidad el corazon de Archie.
-No es lo que quiero para ti, voy a divorciarme y nos casaremos.
-A quien tratas de engañar, bien sabes que un divorcio no es bien visto por la sociedad y tu familia no lo permitira y eso sin mencionar que Annie jamas te dara el divorcio.
-Pues aunque no me lo de no pienso vivir con ella mi lugar es a tu lado, le pedire ayuda a Albert, tengo que anular ese matrimonio que es solo una farsa, no permitire que la sociedad te señale.
-Me preocupa mas tu situacion con los Andrey que cualquier otra cosa, yo renuncie a esa sociedad que tanto te preocupa el dia que tome mi vida en mis manos y viaje a Nueva York, a mi no me interesa lo que se pueda hablar de mi, yo estoy haciendo una carrera sere abogada y no me importa ser repudiada por mi familia yo saldre adelante por mi misma.
-estoy tan orgulloso de ti y si tu eres fuerte para afrontar esto yo tambien lo sere, viajare a Chicago para pedir el divorcio y regresare de inmediato.
-No te apresures Archie, yo aun tengo una carrera que terminar y no me puedo comprometer a nada.
-Me estas rechazando?
-Claro que no, solo te estoy diciendo que tomemos las cosas con calma, ya nos apresuramos una ves y mira a lo que nos llevo, demosle tiempo al tiempo, dejemos que las cosas se acomoden si nuestro amor es verdadero sobrevivira.
-No me pidas que me aleje, porque no lo hare,no voy a renunciar a lo que siento por ti tu eres mi felicidad y no te pienso dejar escapar, asi tenga que seguirte al fin del mundo.
-Y quien te dijo que me quiero escapar, solo te estoy pidiendo que no empeores las cosas, si Annie se entera que nos volvimos a ver y que hay algo entre nosotros jamas te dara el divorcio, deja que las cosas fluyan y que ella sea quien se de cuenta que este matrimonio esta destinado al fracaso porque no nacio de un sentimiento verdadero.
-Lo haremos a tu manera, solo te digo que pasare la mayor parte de mi tiempo en Nueva York.
-No tengo objecion alguna. – acerco sus labios para atrapar los del castaño fundiendose en un apasionado beso que demandaba mas.
-Comprare una casa para los dos.
-Aqui estaremos bien, esto es lo unico que puedo pagar y no pienso moverme de aqui hasta que tenga el dinero para hacerlo.
-Pero podemos tener algo mas comodo.
-Renuncie a la sociedad que tanto rechazo y eso incluye sus comodidades, no me interesa tener nada que yo no me haya ganado.
-Pero yo tambien trabajo y si eso te hace feliz no tocare la fortuna Andrey, solo usaremos lo que yo gane con mi tabajo.
-Aun asi quiero esperar hasta que yo tenga un mejor salario y pueda afrontar los gastos, te quiero a ti Archibal, no me interesan los apeidos ni las fortunas, quiero que nuestra relacion sea sincera y transparente y no mezquina y turbia como la sociedad a la que nuestras poderosas familias pertenece.
-Eres una mujer estupenda Tamara, entregarte mi corazon es lo mas acertado que he hecho en mi vida, estoy locamente enamorado de ti.
Las caricias, los besos y la pasion fueron el marco de esa noche y las 2 subsiguientes que Archie paso al lado de su Tamara, habia sido una decicion dificil para la joven pero los segundos en los que se perdio en su mirar al encontrarlo afuera de la biblioteca fueron suficientes para darse cuenta que no importaba cuanto corriera o adonde se escondiera al final siempre terminaria en la misma encrucijada y entre los mismos brasos, asi que no cuartaria su felicidad no importaba cuanto durara una semana unos meses o lo que fuera apostaria su amor a ese chico de ojos soñadores, que podia perder? al contrario ganaria unos minutos de felicidad de igual forma sabia que nunca podria volver a entregar su corazon o su cuerpo a nadie mas que a el, asi que seria su amante su aventura o lo que tuviera que ser para comprar minutos de felicidad al lado del hombre que amaba, sentia que el le correspondia y aunque nada podria ser seguro y al final el tal vez regresraia a su esposa, ella seguiria su vida con los recuerdos de unos minutos rescatados, asi que se decido a sucumbir a sus sentimientos y algo muy en el fondo le decia que era correspondida y que el nunca la abandonaria a su suerte y no podia mas contra su corazon seria la amante de Archibal Cornwell el resto de su vida si asi era necesario.
Despues de poco mas de una semana Archie regresaba a Chicago lleno de felicidad y entusiasmo, en su semblante se veia una satisfaccion y una ilusion que hacia mucho tiempo habia perdido, al llegar a las oficinas Andrey todos a su alredeor notaron la enorme diferncia entre el hombre que habia partido a Nueva York y el que habia regresado, Albert no era la excepcion pero si era el unico que tenia la certeza de lo que habia pasado.
-pero que cambiado te ves Archie, creo que el aire de Nueva York te sento muy bien. – sonreia ironicamente, pero feliz por su sobrino.
-asi es tio, Nueva York ha cambiado mi vida para siempre, de hecho creo que la oficina Neoyorkina necesita mas supervicion asi que tendre que hacer viajes periodicos que me llevaran mucho tiempo.
-no crees que estas llevando tu amor por el deber muy lejos? Te puede traer problemas en casa.
-en la vida hay que tomar prioridades y mi matrimonio no lo es, creo que tal ves Annie lo piense mejor y decida terminar con esta farsa.
-no sera tan facil, la sociedad no ve bien el divorcio y estoy seguro que Annie no se arriesgara a ser señalada, sera una dura batalla pero por tu semblante veo que vale la pena.
-nunca he sido mas feliz en mi vida, estoy enamorado de la mujer mas hermosa, valiente y extraordinaria que existe.
-estas jugando con fuego.
- estoy dispuesto a pelear hasta las ultimas consecuencias pero nada ni nadie me apartara de Tamara.
-cuando piensas regresar a Nueva York?
-lo antes posible, solo vine a arreglar contigo lo de mi traslado y a tratar hacer razonar a Annie para anular el matrimonio, pero regreso lo antes posible, no puedo dejar a Tamara sola por mucho tiempo.
-cuenta conmigo en lo que necesites, pero puedo decirte que esta sera una larga guerra.
-hablando de guerras, has sabido algo de Candy?
-parece que nuestra Candy se encontro finalmente con Neal...
-no me digas que ese madito se ha atrevido a molestarla nuevamete, que no ha escarmentado? pero deja que lo tenga frente a mi .....
-deja que termine de contarte antes que mates a nadie, parece que Neal ha cambiado sorprendentemente y lejos de molestar a Candy la ha estado apoyando y cuidando, aunque al parecer Candy no lo necesita para nada , pues se rencontro con Terry.
-Comoooooo?
-fue mas o menos mi reaccion, parece que la vida les esta dando la revacncha, espero que esta ves tengan mejor suerte.
- por lo que veo ya te diste completamente por vencido.
-siempre te lo he dicho Archie, la felicidad de ustedes es la mia.
- no me incluyas que es de Candy de quien estamos hablando.
-lo que mas deseo es que ella sea feliz, desde el dia que decidi adopatrla fue con la idea de verla feliz por siempre.
- yo tambien deseo que asi sea se lo merece es una buena chica, y tambien me gustaria verte feliz a ti Albert tu tambien lo mereces.
-y lo sere Archie, solo que ahora se me complica un poco mas contigo fuera de Chicago, tenia la esperanza de que tu me cubrieras cuando saliera de viaje, ahora tendre que pensar en un plan B.
-lo siento Albet, pero tal ves podria supervisar todo desde Nueva York.
-ya veremos como resolvemos esto, de igual forma no puedo irme ahora dejando a Candy en la mitad de la guerra, perfiero esperar a ques esta situacion termine y todo vuelva a la normalidad.
-espero que sea pronto por tu propio bien.
-que asi sea, y dime Archie cuando piensas enfrentar a la Señora Cornwell?
-en cuanto llegue a casa.
-buena suerte sobrino, no dejes de contarme mañana, por ahora yo me retiro tengo una reunion en la metalurgica y despues una aburrida cena con el Sr McConehui.
Al llegar a su mansion Archie se bajo de su auto suspiro profundamente y cruso la puerta divisando a Annie en lo alto de la escalinata, ella al verlo resplandesio en una sonrisa bajando las escaleras velozmente, al estar frente a el su sonrisa se amplio mientras sus ojos se iluminaban ante la presencia de su marido.
-Archie te extrañe tanto - se avalanzo a sus brasos, sin obtener respuest alguna de el-que alegria verte nuevamente.
-me da gusto saber que estas bien Annie.
-lo estoy ahora que te veo, me hiciste tanta falta.
-sera mejor que te vayas acostumbrando
-por que dices eso Archie?
-han surgido otros problemas y tengo que regresar a Nueva York, tal vez pase algun tiempo por halla.
-bueno.... entonces empacare todo lo necesario he ire contigo
El primer impulso de Archie fue gritar un determinante NO!, pero en ese presiso momento Tamara vino a su mente pidiendole que no complicara las cosas enfrentando a Annie sabiendo que el resultado de eso seria un obstaculo aun mayor en la que intervendrian tanto la familia de ella como la de el, provocando que los separaran tal ves para siempre, lo mejor era mantener la calma y llevar las cosas hasta que fuera la misma Annie quien recapasitara su situacion y enfrentara que su matrimonio estaba destinado al fracaso.
-por el momento sera mejor que permanezcas en Chicago, seria muy cansado un viaje asi para ti, ademas en Nueva York no conoces a nadie te aburririas y yo no podria pasar tanto tiempo contigo, tratare de arreglar esta situacion lo antes posible, mientras tu puedes continuar con los preparativos del compromiso y boda de Eliza.
Con mirada triste Annie escucho las rasones de su marido tenia sentido aunque no lo suficiente para sentirse tranquila, esta ves cederia a su peticion pero no estaba dispuesta a alejarse mas de el, rescataria su matrimonio del fracaso a como diera lugar comensando con ser la esposa comprensiva y complaciente.
-esta bien querido hare como tu quieras, pero si esto se prolonga nada me detendra para mudarme contigo
-sera lo mejor para ti.
-cuando tienes que partir?
-en un par de dias
-tan pronto?
-asi es Annie, entre mas pronto me valla mas rapido comensare a resolver los problemas.
-tienes razon, pero prometeme que estos dias me los dedicaras y......compartiremos la habitacion- lo ultimo lo dijo casi para ella , bajando la cabeza ocultando su sonrojo.
La cara de Archie asomo un dejo de sorpresa, disgusto y preocupasion a la ves, no queria compartir con ella ni el aire que respiraba como iva a compartor el lecho y menos aun cumplir con sus obligaciones matrimoniales, dio vueltas a un par de ideas que aparecieron repentinamente en su abrumado cerebro pero ninguna sonaba coherente, por lo que solo atino a asentir con la cabeza odiandose por no encontrar la fortaleza de un no.
El par de dias pasaron sin que pudiera alejarse lo suficiente de su esposa para no cargar con la culpa de la traicion a su verdadero amor, Annie habia insistido en tener un intimo acercamiento con el en las dos noches que compartieron juntos, por mas que intento fingir cansancio malestares de todo tipo no pudo negarse mas por no humillarla y denigrarla a lo mas bajo de la suplica, ya no existia amor en su corazon para ella sinembargo el recuerdo a la dulce chica que habia sido alguna vez lo ataban a ser caballeroso con ella y no lastimarla mas de lo que ya sabia ella sufriria en un futuro, despues de todo ella lo seguia amando y por mas vil que el fuera eso era algo que le agradeceria, el verdadero y gran amor que siempre le profeso.
-querido te extrañare tanto – lloriqueba Annie ante la eminente partida de su esposo – estos dos dias han sido los mas maravillosos desde que nos casamos y ahora te vas, no puedo soportarlo.
-por favor Annie ya no llores, tienes que aprender a no depender tanto de mi, sigue tus actividades como de costumbre.
-como me puedes decir eso, si yo me case contigo para cuidar de ti, no para vivir separados
-yo me se cuidar bien Annie y tu sabes que yo tengo que procurar la fortuna de la familia asi que no puedo encadenarme a tus faldas, tu eres una dama de sociedad y como tal debes de cubrir los eventos sociales como es debido, regresare en cuanto me sea posible.
-lo siento Archie, no debi reclamarte nada es solo que estoy muy triste de verte partir.- bajo la mirada miemtras sus mejillas se pintaban de un leve sonrojo. – me escribiras?
-sera mejor que me vaya, cuidate mucho. - con un beso en la frente como despedida tomo sus maletas y salio de la mansion sin voltear a ver a su esposa que lloraba desconsolada, su corazon ya estaba de regreso a los brasos que lo esperaban con ansia.
Al llegara a Neva York, tomo un taxi y en menos de 15 minutos estaba tocando a la puerta del departamento de Tamara quien lo recibio entre sorpremdida y feliz, compartieron la cena y se retirarona a la recamara donde compartieron una noche de pasion como las que siempre tenian cuando estaban juntos.
En los dias supsecuentes buscaron una casa pequeña la cual compraron muy encontra de la voluntad de Tamara que pensaba debian esperar un poco mas, pero al final termino igual o mas animada que Archie cuando comensaron a decorarla, amueblarla y la finalisaron con unos cuantos toque sencillos pero que la hacia calida como un verdadero hogar.
En un par de meses los dos ya tenian rutinas en sus vidas como un verdadero matrimonio, Archie salia temprano para acudir a las ofcinas Andrey mientras Tamara acudia a la Universidad y su trabajo de medio tiempo, al final del dia se encontraba en su casita para cenar, conversar sus actividades del dia y terminar con un intercambio de demostraciones de amor que los unia cada dia mas, Archie jamas imagino que en una vida sencilla y sin lujos encontraria tanta felicidad y comodidad, ya habian pasado semanas desde que habia dejado Chicago y no se habia comunicado con Annie ni siquiera con Albert, sabia que tenia que hacerlo antes de que alguien decidiera mandar a buscarlo, por lo que escribio una larga carta a Annie para escusar su ausencia y hacer de su conocimiento que el viaje duraria una semanas mas, todavia no estaba listo para ausentarse de su nueva vida.
Al recibir la carta Annie se animo, por fin recibia noticias de su esposo no la habia olvidado como ella creia, al leer las lineas que el habia enviado su rostro fue cambiando de una sonrisa a un torrente de lagrimas que no cesaban, no volveria en menos de 4 semanas mas, como podria sobervivir 4 semanas mas en esa soledad, su madre no sabia de la indiferencia que su esposo le daba, no podia platicar con nadie que su matrimonio era una farsa, no arriesgaria a Archie al rechaso y a ella a la humillacion por lo que se sumio en una fuerte depresion confinandose en su habitacion, los dias pasaron sin recibir visitas o mensajes de nadie, parecia que nadie la recordaba y no era importante en la vida de nadie, sumida en su llanto repaso su vida entera, siempre habia sido egoista frivola, nunca habia tenido verdaderas amistades todos siempre la buscaban por conveniencia o al verse forsados por una posicion social, la unica que siempre habia estado ahi para darle una sonrisa y perdonar sus errores habia sido Candy, pero ahora ni ella se hacia presente , no! estaba muy ocupada salvando al mundo para volver sus ojos a ella, su solloso se hizo mas ahogado y febril, a la mañana siguiente se levanto para arreglarse y salir directo a la mansion Andrey, comensaria su lucha para recuperar la vida que tanto habia soñado, se aliaria a la unica persona que habia sido su amiga ultimamente Eliza estaba a punto de casarse por lo que la entenderia mejor y le ayudaria a reconstruir su vida marital.
Lejos de encontrar ayuda solo recibio indiferencia y como siempre solo fue utilizada por la peliroja, pero eso fue algo que Annie no logro ver, por el contrario ella se sintio util y muy cerca de su ahora mejor amiga, que la hacia complice de sus devaneos con otros hombres y se cubria con ella ante su prometido, para la Sra. Cornwell eso era un acto de confiansa y amistad, sin darse cuenta las cuatro semanas habian pasado y ya corria la 8 semana desde la partida de Archie, estaba tan inmersa en la vida sentimental de Eliza que ni siquiera se habia detenido a analisar los hechos de que su esposo se ausentara por tanto tiempo enviando solo una carta en dos mes y aun mas que su ausencia lo llevara hasta Nueva York, aun no se daba cuenta que estaba luchando en carrera contraria a su matrimonio.
Francia
Las actividades del hospital continuaban en agitadas horas, Candy cubria casi dos turnos se forzaba a no pensar y consumir sus horas en la angustia de saber a su novio en peligro constante, habia recibido un par de cartas de el en las que le reiteraba su amor y le pedia que se casaran en cuanto regresara, ella le habia escrito prometiendole que se casarian y que ella tambien lo hechaba de menos, sinembargo despues de ese par de cartas no habia recibido nada mas de el, habia escuchado que la batalla era cruel y sanguinaria con muchos muertos y heridos, por lo que su anciedad aumento, Terry la visitaba casi a diario para hacerle compañia, en ocaciones solo podia verla un par de minutos pues ella por lo regular estaba exausta, sin embargo ese par de minutos eran suficientes para aliviar el cansancio y poner una sonrisa en sus labios, eran eses breves momentos los que los hacian pasar de un dia al siguiente, aunque para Terry ni todo el tiempo del mundo era suficiente para llenar su deseo de tenerla por lo pronto ya habia conseguido que Candy le prometiera que saldrian en su dia de descanso, tambien logro deshacerse de Neal, Natasha y Hellen que insistian en verla en su dia libre, por lo que por fin la tendria para el solo.
-a donde quieres ir pecosa?
- no conozco Paris asi que no se donde prodriamos ir.
-mmm... yo tampoco conosco tan bien......
-tal ves podriamos ir a caminar a la plaza de la torre Eiffel.
-vamos, pero primero tendremos que desayunar algo, te voy a llevar a un pequeño cafe que conoci hace poco.
Candy solo asintio con la cabeza y comenzaron a caminar, tomaron un desayuno ligero mientras charlaban de los viejos tiempos, De Albert y su nueva vida asi como del elegante Archie, sin dejar atras el increible cambio de Neal, Terry trataba de llevarla al mundo que conocian y habian compartido no queria que pensara en nada ni nadie que no perteneciera a la admosfera que los encerraba a ellos dos.
Se habia corrido el rumor que las tropas Alemanas se acercaban a Paris y muy pronto invadirian la ciudad, por lo que muchos negocios habian cerrado sus puertas y las calles estaban mas bacias que de costumbre, hasta el dia se veia triste, a pesar que la primavera ya habia llegado el cielo se cubria de nubes y el aire corria fresco, Candy y Terry caminaban hacia la Torre Eiffel el destino no importaba la compañia y la charla los absorbia, para Terry ver a su pecosa era una delicia ante sus ojos era la chica mas sensual y hermosa que existia en el mundo y para Candy el era simplemente Terry el chico que habia despertado el mas grande amor en su vida.
-nunca hubiera imaginado que nos reencontrariamos en estas circunstancias y que estariamos pasiando por Paris.
-yo soñaba todos los dias con volver a verte, me has hecho mucha falta pecosa.
-........nunca me buscaste.
-una ves la soledad y la deseperacion me llevaron hasta Chicago te vi de lejos en una clinica muy pequeña, te habian rechasado en todos los hospitales de Chicago.
Candy lo miraba sorprendida, jamas se imagino que el habia seguido sus pasos tan de cerca, por el contrario ella tenia la certesa de que el la habia olvidado.
-veo que Albert no te dijo nada – Terry la miraba con una sonrisa algo melancolica.
-...Albert?, que tiene que ver el en esto?
-en los peores dias de obscuridad que tuve despues de que terminamos, me di al alcohol y a la desesperanza y sin darme cuenta llegue hasta Chicago con deseos de verte, en un bar me encontre con Albert, que me hizo entrar en razon y me mostro el lugar donde trabajabas y como luchabas dia a dia a pesar de la adversidad, eso me hizo volver a levantarme.
-Terry, jamas crei que hubieras sufrido tanto.
-el dejarte ir ha sido lo mas doloroso que ha pasado en mi vida y desde entonces sobrevivo, pero.......
-ho! Terry, lo siento tanto, yo crei que eras feliz.
-no he podido ser feliz desde que deje el Colegio San Pablo y a ti en el.
-debi correr mas rapido para alcansarte.
-alcansarme??
-en cuanto lei la carta que dejaste para mi Sali tras de ti al puerto, pero el barco habia sarpado grite tu nombre hasta perder el aliento, pero era demasiado tarde.
-entonces no fue mi imaginacion..
-dias despues yo tambien abandone el Colegio, no tenia ningun sentido permanecer ahi, cuando llegue a America me encontre con Charlie el me dijo que te habia visto unos dias atras, el alma se me encogio de imaginar que no te alcance nuevamente, viaje a Chicago y al llegar al Hogar de Pony me encontre nuevamente con la noticia que no te habia encontrado por escasos minutos tu tasa aun estaba caliente, me senti derrotada por el destino que se empeñaba en el desencuentro, sin embargo me aferre a volver a verte, asi es como asisti a la funcion que diste en Chicago, pero a tu salida no pude acercarme y tu no me oiste cuando grite tu nombre ......
-si te escuche, te busque entre la multitud pero no te vi, siempre pensaba en ti, escuchaba tu vos dormido y despierto no sabia si lo estaba imaginando o en realidad eras tu, en la recepcion despues de la funcion vi a Eliza y enseguida supe que habia sido tu, Sali corriendo a buscarte en las calles encontre al elegante y al inventor, ellos me dijeron donde encontrarte corri hasta el hospital y te espere toda lo noche....
-yo estube buscandote en todos los hoteles de la ciudad hasta que lo encontre pero.... me dijeron que estabas dormido, que no atenderias mas admiradoras, por la mañana que llegue al hospital no vi tu nota y para cuendo la lei ya era tarde solo alcanse a verte por unos segundos..
-segundos suficientes para saber que no me habia equivocado y que toda la ilusion que tenia era cierta y que eras mia como yo siempre lo soñe, la correspondencia que mantuvimos me mantenia vivo y feliz, nunca habia sido mas feliz que entonces, hacia planes de nuestra vida juntos te invite a Nueva York con boleto de ida unicamente no pensaba dejarte ir jamas te pediria que te casaras conmigo....
-yo tambien sufri mucho nuestra separacion fue hasta hace poco que deje de llorar mi perdida, me negaba a dejar de pensar que yo tambien tenia planeado un boleto de ida sin regreso a Chicago, en mi interior me habia despedido de todo y de todos esa mañana que parti con rumbo a Nueva York...... no podia dejar ir el pasado, me habia dado totalmente por vencida ante el destino que no quiso vernos juntos pero aun me lamentaba.
-aun si el destino dice no, nuestro amor es mas grande y logro juntarnos nuevamente, esto no es una casualidad, es una oportunidad, en el pasado tratamos de encontrarnos y no coincidimos y ahora que no lo planeamos estamos aqui...
-nuestra oportunidad ya paso, tu tienes a Susana y yo estoy comprometida con Steffano....
-te equivocas Candy, Susana no existe para mi, Steffano no es el amor para ti, por que darle la espalda al amor que nos tenemos y que es real.
-ya es muy tarde para nosotros entiendelo.....
-nunca es tarde para amar y encarar al destino, llegamos a la cita, no lo ves Candy, esta ves llegamos a tiempo..... – sus ojos estaban perdido y envelesados el uno en el otro, hasta que Terry sin previo aviso tomo el rostro de Candy entre sus manos guiandola hasta el encuentro de sus labios.
Candy se quedo inmovil, estaba completamente perturbada sentia los calidos y suabes labios de Terry acariciar los suyos en un tierno y sutil beso, el cuerpo de la rubia comenzo a temblar ante la caricia apenas si pudo corresponderle, Terry se separo de sus labios para tomarla entre sus brasos la sentia temblar y estremecerse, mientras Candy no pudo luchar mas contra ella misma, se habia contenido por años pero al fin habia escuchado de labios del chico que amaba que era correspondida y le estaba pidiendo una oportunidad para hacer realidad su historia.
-lCandy me amas tanto como yo a ti, por que negarse a ser feliz?......
-Terry....- su voz era mas un susurro, su pecho se sentia congestionado ante la lucha interna, ya habia dejado ir el pasado y habia dado su palabra a otra persona, pero Terry tenia rason esto no era una casualidad era una oportunidad y se merecian ser felices...- y... Susana?.... y Steffano? No podemos construir nuestra felicidad en base a la infelicidad de los demas, no podemos ignorar el sufrimiento de quienes nos aman..
-pero a quienes nosotros no amamos, el permanecer a su lado mintiendoles es tan vil como enfrentarlos a la verdad de que nuestros corazones ya tienen dueño y que ellos no son los elegidos .
-oh! Terry por que tiene que ser tan complicado?
-no es complicado, - tomo sus manos y la obligo a mirarlo a los ojos- tu me amas y yo te amo asi de simple.
-Terry! – su voz se ahogo en su gargante la duda y la confusion la invadian.
-quieres que dejemos ir esta oportunidad? Que volvamos a lo de siempre y perdernos en el tiempo? Eso es lo que quieres.
-......- Candy lo miraba con angustia e indesicion su corazon le gritaba aferrarse al chico que amaba, pero su cabeza le recordaba al Italiano con quien habia logrado amainar el dolor del pasado y quien la habia cuidado con tanto amor, entregandole su corazon sin limites.- yo.....yo no... no lo se
-acaso dudas de la fuerza de nuestro amor? – Terry comensaba a deseperarse ante la dificultad de Candy de aceptar sus sentimientos.
-no es eso, pero tampoco puedo olvidarme de Susana y Steffano, ellos no merecen sufrir por nuestro egoismo.
-egoismo??? Desde cuando hablar con la verdad es egoismo, mejor dime que prefieres al Italiano . – alguna ves ya se habia sentido igual, cuando Candy hablaba de Anthony en la segunda colina de Pony en el festival de Mayo, sus manos se empuñaron y sus labios se apretaron.
-por que siempre tiene que ser tan dificil razonar contigo.- por su parte Candy respondia en el mismo tono que Terry.
-esta bien Candy si no te interesa estar conmigo no puedo forzarte - sus ojos sacaban chispas por la ira que viajaba por todo su cuerpo.
-eres un cabeza dura Terruce Grandchester, el que te ame o no, no esta en duda, bien sabes que desde hace años estoy enamorada de ti – Candy le habia gritado al aristocrata ante sus deseperacion, pero al terminar la frase se dio cuenta de lo que habia dicho haciendo que los colores llegaran a su rostro, bajo la mirada al igual que el tono de su voz – y no estoy huyendo de ti es solo que Susana y Steffano me preocupan.
El alma le habia vuelto al Ingles por lo que relajo los musculo de su cuepo y su rosro fue amable otra ves sonriendo a la rubia, con esa sonrisa que le hacian temblar las piernas a su pecosa , se acerco a ella y tomo su mano para besarla.
-Pecosa siempre pensando en los demas, pero no te preocupes por Susana entre ella y yo nunca pudo haber nada ella sabe que yo no la amo y entendera que yo solo puedo ser tuyo, hoy mismo le escribire una carta aclarando nuestra situacion no la pienso desamparar pero no volvere a ella.
-crees que lo entendera?, me da miedo Terry una ves ya intento....... – su vos se quebro hasta desaparecer ante el recuerdo de Susana en la azotea del hospital.
-no te preocupes Candy lo superara, en ese entonces Susana estaba mas vulnerable, lo del accidente era reciente y su depresion por perder la pierna la llevo hasta esa situacion, pero ya ha aceptado su condicion y esta llendo a terapias, es mejor terminar ahora que vivir en una mentira que tarde o temprano acabara de igual forma, mas adelante encontrara a alguien que la ame de verdad.
-eso espero – lo miraba con ternura e insetidumbre – Steffano me preocupa el cree que nos casaremos a su regreso y no se como tomara esto......
-lo tendra que aceptar, si te quiere como dice te dejara ser feliz al lado de quien tu decidas, no te puede obligar a permanecer a su lado, tal ves sufra pero al igual que Susana encontrara su verdadero amor, es mas creo que Helen puede ayudarte a consolarlo – esto ultimo lo habia dicho con sorna
-haces que todo se vea tan facil....
-lo es pecosa
con una sonrisa y alegria en los ojos Terry se acerco a su enfermera para tomarla de la cintura y rodearla con sus brasos, undio su rostro en los risos rubios que desprendian su natural olor a rosas, por su parte Candy se aferraba al fuerte cuerpo del joven aristocrata, sentia su cuerpo temblar y al mismo tiempo deseaba mas de el, Terry la separo un poco para mirarla a los ojos y lentamente acercarse hasta tomar sus labios nuevamente, esta ves no solo se conformaria con rosar esos labios por los que moria desde que era solo un colegial esta ves se llenaria de ella, de su sabor para conservarlo por siempre, por su parte Candy le correspondia aunque no con la misma magnitud aun se sentia timida ante este tipo de demostraciones, por lo que Terry disminuyo la intension a una caricia con sus labios mientras apretaba a Candy por la cintura hacia el, este simple movimiento hizo que Candy lanzara un pequeño suspiro que Terry aprovecho para adentrar su lengua entre los labios de Candy la exploraba delicadamente busco la lengua de ella para acariciarla e invitarla a integrarse a la dansa que el ya tenia, aunque un poco duditativa Candy comenso a seguir el ritmo de Terry su cuerpo se lleno de electricidad y sus piernas perdieron la fuerza para mantenerla en pie Terry sintio como se desvanecia por lo que la aprisiono contra el , haciendo que el beso subiera de tono, despues de un momento sus labios se separaron pero no sus cuerpos Candy por su parte abrasaba a Terry rodeando su espalda con todas la fuerzas que era capaz, nunca antes se habia sentido asi, Steffano la hacia sentir segura y amada, pero Terry la hacia vibrar, cernia lo mas profundo de su ser, sus besos y caricias la hacian temblar de algo que aun no entendia que era, pero estaba despertando a sensaciones jamas experimentadas que la arrastraban a un terreno desconocido donde lo unico que pensaba y deseaba era a Terry, su cuerpo sus caricias y cada segundo a su lado.
-tanto tiempo acaricie este sueño y al fin te tengo entre mis brasos, no pienso dejarte ir nunca. – por su parte Terry estaba regocijado de alegria y exitacion, su mas preciado anhelo se hacia realidad tener a esa pecosa en sus brasos disfrutando de su mutuo amor y el poder abrasarla y besarla le habia traido mas deseo y pasion de lo que jamas imagino podria sentir, pero esa pequeña y fragil rubia siempre iba mas halla de sus espectativas haciendiolo perder todo control, hasta de si mismo.
-Terry te amo – las mejillas de Candy se tornaron rojo intenso por el sopor del contacto y por su declaracion.
-yo tambien te amo pecosa y quiero que seas mi esposa, se que no es muy romantico el proponertelo en medio de la guerra pero esta ves no voy a esperar un mejor momento para pedirtelo, Candice Withe Andrey quieres casarte conmigo? – el abraso no se habia desecho aun, permanecian pegados, entrelasados y sus labios a unos cuantos centimetros de distancia.
-nunca he deseado nada con mas fuersa que ser tu esposa.
Sin decir mas palabras sus labios se volvieron a unir en un beso aun mas apasionado que el anterior, se envolvieron en su amor y olvidaron que estaban en via publica y que aunque las calles estaban mas solas que de costumbre aun era posible que alguien los pudiera ver y no seria correcto que los sorprendieran en un acto tan intimo, por lo que se separaron rapidamente al escuchar las risas de unos soldados que pasaba muy cerca de ellos, Terry se percato que las risas eran provocadas por el espectaculo que ellos daban asi que decidio abrasar por los hombros a candy protectoramente y la encamino al lado opuesto del grupo de soldados que reian y hacian bromas entre ellos.
-sera mejor que nos vayamos de aqui.
-lo siento.....- bajo la mirada mientras sus mejillas se coloreaban en un carmin intenso.
-no tienes nada de que disculparte, nos dejamos llevar – la miro a los ojos y le sonrio tiernamente – pero sera mejor que vayamos a otro lado, a que hora comienza tu turno pecosa?
-hasta mañana por la mañana.
-eso quiere decir que aun tenemos tiempo y dime a donde quieres que te lleve.
-no lo se.... alguna ves en New York te pedi que me llevarsa a tu departamento, pero aqui no creo que tengas uno – al ver los ojos de interrogacion de Terry, la rubia decidio aclarar – siempre me he preguntado como es el lugar donde vives, ha de ser dificil acomodarse en cualquier lugar despues de haber vivido con el duque por tantos tiempo.
-Tan entrometida como siempre – Candy se ruboriso hasta las orejas ante el cometario y la mirada picara de Terry.
-No yo..... no quise....
-Ya es tarde, ya lo dijiste y no es nuevo para mi siempre he sabido que eres un tarzan pecoso y entrometido.
-TERRYYY! Eres un malcriado
-Eso tambien ya lo sabias – Candy intento separarse de el indignada, logrando que los brazos de Terry la sujetaran con mas fuerza y la atrajera mas cerca de su cuerpo si eso era posible. – vamos te llevare a donde vivo, el ejercito tiene unos departamentos para los soldados que estamos de base en Paris, el cuartel practicamente lo utilisan para reclutar soldados y en muchas ocaciones para los cuerpos que regresan a sus paises,
Caminaron varias cuadras hasta llegar a un complejo de departamentos de modesta calidad por la zona solo se veian soldados y una que otra chica de dusosa reputacion ya que solo acudian para darle un poco de diversion a los soldados, Terry encamino sus pasos lo mas aprisa posible tratando de cubrir a Candy con su cuerpo para ocultar su identidad, al llegar al departamento que era suyo lo abrio rapidamente y le dio el paso a la rubia para que se adentrara, la siguio cerrando la puerta tras el dejando mas de un par de ojos curiosos pues todos sabian que el era muy recto y poco sociable no habia hecho amistad con nadie, en ocaciones saludaba pero era lo mas que tenian de el por lo que verlo tan bien acompañado levanto curiosidad entre quienes lograron verlo.
En el departamento Candy veia detenidamente todo a su alrededor no le llevo mucho mirar todo el departamento ya que era bastante pequeño solo contaba con la habitacion en la que estaban de pie, a un par de pasos se encontraba una pequeña cocineta y una mesa con apenas dos sillas, del otro lado se encontraba su cama y un pequeño escritorio al lado, al fondo habia una puerta que separaba el cuarto de baño que constaba unicamente del toilet y una tina para bañarse, era sencillo pero muy ordenado y aunque no habia ninguna clase de lujos se hacia presente el toque del ingles.
-es muy pequeño para ti
-no necesito mas, ademas siempre he vivido en cuartos de este tamaño el que tenia en el colegio no era mas grande.
-pero si mas comodo y lujoso
-en aquel entonces necesitaba las comodidades para sobrevivir, ahora con la ilusion que me provoca mi enfermera no necesito mas para ser feliz – Terry se aproximo a Candy para tomarla en sus brasos y besarla una ves mas.
-Candy quiero que nos casemos lo antes posible, vayamonos a Londres hoy mismo y casemonos.
-Terry yo tambien quiero que nos casemos pero tenemos un compromiso aqui y no podemos irnos asi.
-por que no Candy?no hay nada mas importante que nosotros.
-hagamos las cosas correctamente, arregla tu situacion con Susana yo hare lo mismo con Steffano y cumplamos lo que venimos hacer aqui, esta guerra no sera para siempre y entonces podremos casarnos.
-yo no puedo esperar tanto, esta guerra lleva varios años y puede durar otros tantos mas
-por lo pronto arreglemos los compromisos que tenemos y despues podremos hablar de lo demas.
-eres peor que la hermana Grey, lo sabias?
-almenos yo si puse atencion a las clases mientras tu te dedicabas a fumar en la segunda colina de pony o te escapabas para beber y parrandear.
-pues mas de una ves te encontre en esas huidas del colegio y no eran precisamente escursiones con la hermana Grey.
-eso es una maldad Terry – Candy se avalanso hacia el, Terry en su afan por huir dio dos pasos atras tropesando con la pata de una silla perdio el equilibrio y se llevo consigo a Candy pues una de sus largas piernas logro desequilibrar los pasos de la rubia, en cuestion de segundos los dos caian uno encima del otro, Terry cerro los ojos esperando el impacto en su espalda sosteniendo a Candy por los brasos para su fortuna su aterrisaje fue en el colchon de su cama, por un momento los dos se mantubieron inmoviles y abrieron los ojos para encontrarse uno frente al otro explotando en una carcajada por el resultado de sus juegos infantiles, cuando lograron controlar el ataque de risa que habian sufrido se percataron de la posicion en la que se encontraban, Terry de espaldas a la cama y Candy encima de el, antes de que ella siquiera pensara en hacer un movimiento para alejarse, el la aprisiono en un fuerte abraso, Candy perdio el aliento al sentir esos brasos tan fuertes rodeando su cintura y su espalda en un abraso que tantos tiempo llevaba anhelando, Terry comenso a sentir su corazon latir mas fuerte ante el espectaculo que tenia de esa Rubia con sus lagos y ensortijados cabellos callendo en cascada inundando el aire con su unico y delicioso aroma a rosas frescas y esos ojos que brillaban en verdes destellos sus musculos se contrajeron y sus ojos se oscurecieron por la febril exitacion que experimentaba al tener entre sus brasos el sueño tantas veces anhelado, en un rapido movimiento Terry atrapo los labios de la rubia convirtiendo un beso apasionado en uno mas demandante, sus manos acariciaban su espalda sintiendo los musculos que recien se habian formadolos labios de Terry abandonaron el beso para encontrar el camino que lo llevara hasta su cuello donde siguio besandola, llego al lobulo de su oido para morderlo suavemente provocando un suspiro ahogado en Candy.
-te amo Candy, te amo – susurraba en su oido mientras Candy cerraba sus ojos y se perdia en el mar de sentimientos que el chico que amaba le provocaba.
Con un movimiento sutil pero presiso Terry hiso girar a Candy dejandola recostada en la cama mientras intercambiaban posiciones, regreso a sus labios y se besaron por momentos interminables hasta que no resistian mas y buscaban un poco de aire para regresar a la tarea de explorarse y rencontrar el sabor del otro , las manos de Terry se movian a los costados del cuerpo de Candy mientras ella acarisiaba su espalda con una mano y jugueteaba con su corto canbello con la otra, esas caricias aumentaban las sensaciones en el cuerpo de Terry que ya experimentaba una reaccion por la entrega de caricias y sentimientos .
Candy respiraba agitadamente sin embargo el aire se le corto cuando Terry acario su pierna derecha mientras la llenaba de calidos besos en el cuello, ante la reaccion Terry paro por un momento mirandola al rostro admirando su belleza, su candor al tiempo que Candy mantenia sus ojos cerrados.
-estas bien pecosa? – pregunto Terry con la voz enrarecida por la exitacion de la que era presa.
-....... – la rubia solo suspiro profundamente buscando su autocontrol. – si..... estoy bien.
-sera mejor que salgamos de aqui antes de que......
-si es lo mejor - lo acorto la enfermera, Terry miraba a Candy embelesado ante su belleza e inocencia, tantas noches habia soñado con tenerla asi con declararle su amor, que ahora que era una realidad no podia hacer otra cosa que admirarla y tocarla constantemente para saber que no era solo un producto de su imaginacion .
sin decir palabras Terry le dijo a Candy cuanto la amaba con tan solo mirarla y de la misma forma el sintio todo lo que el corazon de Candy guardaba para el, se acerco lentamente hasta encontrar sus labios nuevamente y en cuestion de un par de besos y dos caricias la llama de la pasion se habia encendido una ves mas pero mas ardiente que minutos anteriores los movimientos de el fueron mas entregados haciendo que Candy perdiera junto a el la conciencia de la realidad y se entregara a la realisacion de todos los deseos contenidos de los ultimos años tomaron la revancha ante el destino que les habia jugado sucio en el pasado entre trampas y tantos desencuentros, esta vez triunfaron ellos, triunfo su amor.
Ante la inconsiencia de su desatada pasion no supieron en que momento se habian despojado de sus ropas que ya hacian al pie de la cama en total desorden, Terry se detuvo un momento para contemplar el pefecto cuerpo que temblaba ante sus caricias las curvas de sus caderas eran perfectas sujestivas, sus pechos generosos y virgenes , su piel nivea y tersa era aun mas hermosa y perfecta de lo que pudo imaginar, Candy se sonrojo ante el esclutinio que recibia su cuerpo por parte de aquellos safiros , Terry le sonrio para darle confiansa y mitigar la timides de su pecosa, la beso nuevamente bajando por su cuello hasta llegar a sus pechos los cuales beso y saboreo lentamente mientras Candy cerraba los ojos y se perdia en el mar de sensaciones y sentimientos que el ingles le regalaba.
Terry sentia su sangre viajar por todo su cuerpo ardiente y desoso , estaba volviendose loco con tantas sensaciones y emociones que ese hermoso cuerpo le provocaba, la reaccion de su cuerpo no se hizo esperar, provocando en Candy una oleada de miedo, pero los besos y caricias del aristocrata la hicieron arder en deseo nuevamente.
-eres tan hermosa mi pecosa. – la voz de Terry ya era grave y urgia a desvocar su pasion en ella.
-Terry mi amor......
El joven ingles ya no podia contenerse mas, por su parte Candy se aferraba a sus hombros que eran mucho mas fuertes de lo que ella recordaba, Terry se dejo llevar por la pasion que hacia arder los cuerpos de los dos poseyendo a su pecosa con todo su ser.
-estas bien muñeca? Te he hecho daño?
-no mi amor estoy bien – los labios de Candy alcanzaron los labios de el para atraparlo en un calido beso que aumento de itensidad, momento que utilizo el aristocrata para teminar de derribar la ultima barrera que impedia ser uno con su pecosa.
Inmovil dentro de ella siguio besandola y acraciciando su espalda, despues de un momento sus movimientos comensaron a ser suaves y acompasados mientras declaraba todo su amor y toda clase de promesas a su amada, se amaron por largos minutos las caderas de Candy bailaban la misma melodia de su amado Terry, hasta que la misma pasion aumento el ritmo de la danza llevandolos a su climax en la que los dos explotaron en extasis encontrando no solo sus cuerpo satisfechos sino sus almas entrelazadas.
Terry cayo exausto y satisfecho sobre Candy, mientras ella volaba en una nube llena de petalos de rosa estaba extasiada de amor y plenitud, amaba mas que nunca a ese aristocrata malcriado, se habia enamorado de el desde que lo vio en el barco por primera vez y ahora habia completado su sentimientos hacia el, definitiamente nunca habria otro hombre en su corazon, estaba feliz, emocionada y locamente enamorada, sus manos acariciaban la espalda de su ahora amante, mientras oia su respiracion muy cerca de su oido , su olor la inbadia, ese olor a maderas siempre la habia seducido y ahora toda ella olia a el y aun podia saborear el dulce sabor de sus besos.
-estas bien pecosa?- la voz de Terry aun se escuchaba mas ronca de lo normal, levanto un poco su cuerpo para apoyarse en su antebraso y poder deleitarse con el rostro de la rubia.
-mejor que nunca...- le sonrio feliz con un brillo mas intenso en sus ojos, habia aparecido algo nuevo en su mirada que Terry identifico inmediatamente sus esmeraldas se veian mas risueñas y su mirada era mas intensa.- y tu?
-nunca en mi vida habia sido mas feliz que ahora, es mas creo que hasta ahora conozco la felicidad verdadera – sus labios la buscaron para entregarle una dotacion mas de dulces besos - por fin mi vida tiene sentido y se que a tu lado no me sentire triste ni solo nunca mas.
-Terry... – su vos sonaba mas dulce y sensual, era una vos que solo Terry habia escuchado y que habia sido creada solo para el,
-te arrepientes pequeña? – sus ojos estaban atentos a cualquier reaccion que ella demostrara , mientras su mano apartaba un riso rebelde de su rostro, lo unico que percibio fue un poco de confusion y repentina seriedad.
-arrepentirme? ......- en su mirada reflejaba una gran interrogacion.
- de lo que acaba de suceder.
- arrepentirme de amarte ? de entregarte mi cuerpo y mi alma? Jamas habia hecho algo con tanta certeza como lo que he hecho ahora......no se que pasara mañana, pero sere capaz de enfrentar lo que venga con solo este recuerdo.
-pues yo si se que pasara mañana –su dedo indice recorria la lines del rostro de Candy mientras la miraba profundamente como si con ese solo hecho la poseyera nuevamente – te convertiras en la señora Grandchester y no nos separaremos jamas, tendras que soportar mi mal caracter y mis bromas pesadas
-eso suena a un reto, pero creo que lo cumplire siempre y cuando tu soportes mi testarudes y mis intromisiones,
-eso es lo que mas deseo en la vida mi pequeña pecosa, no sabes lo feliz que soy ahora que se que eres mia y siempre lo seras, te das cuenta ya tengo enfermera particular y un mono al mismo tiempo.
-que gracioso! Terry eres un grosero .... – Candy le tiro un codaso mientras trataba de levantarse, Terry reia alegremente y con un solo movimiento la atrapo entre sus brasos atrayendola a su lado de nuevo, se abrasaron y besaron hasta que el cansancio les llego, no sin antes amarse una y otra vez.
La mañana aparecio por la ventana con sus primeros rayos de sol, Terry abrio sus ojos para encontrar entre sus brazos el fragil cuerpo de la mujer que tantas noches habia soñado y por quien tantas veces habia sufrido, pero ahora la veia dormir placidamente, contemplo su rostro que reflejaba tanta tranquilidad, sonrio para sus adentros suspiro profundo ya nada podria separarlos, habian vencido al destino que tantas veces los habia apartado, la ultima ves que intentaron reunirse todo habia terminado en una gran tragedia donde los dos se habian separado con gran dolor, pero ahora todo era diferene no habian pedido permiso a la vida para reunirse y habian triunfado.
Con ternura Terry acerco su rostro al de su pecosa para darle un suave beso, pero la rubia apenas si se movio, dormia tan placidamente que parecia que nada la despertaria, Terry sonrio y sus labios le regalaron un beso mas prolongado, Candy sonrio sin abrir sus ojos pero correspondio al sutil beso.
-eres una perezosa, no piensas despertarte?
-no quiero abrir los ojos, me da miedo que todo desaparezca.- decia la rubia, mientras apretaba su cuerpo contra el de Terry.
-no voy a desaparecer lo mas que puede suceder es que te coma a besos, y si quieres te puedo pelliscar para que veas que esto es real. –Candy sonrio ampliamente, si algo la hacia feliz era reconocer cuando el estaba feliz.
-al menos estoy segura que aun si es un sueño sigues siendo el mismo mal educado de siempre.
-muy pronto te convenceras que ya no estamos soñando, pronto firmaras como tarzan pecoso de Grandchester.
-no se por que me querria casar con un grosero mal criado como tu?-seguia sin abrir sus ojos, pero esbosando la misma sonrisa.
-por que aun con todo lo malo que puedas encontrar en mi me amas y por que yo te amo.
-y como puedrias estar segura de eso.
-si abres tus ojos encontraras todo el amor que tengo frente a ti- el cuerpo de Candy se estremecio al escuchar esas palabras.
-............... – abrio sus ojos y lo miro con una sonrisa que solo podia regalarle a el.
-lo ves aqui seguimos. – en sus ojos encontro todo el amor que el le habia prometido encontraria.
-todo esto me parece un sueño que en cualquier momento se desvanecera.
-pero no lo es pecosa, te pondria un anillo en tu dedo si lo tuviera conmigo en este momento para que cada ves que lo miraras recordaras que soy tuyo como tu eres mia.
La sonrisa de Candy se desvanecio por primera ves desde que habia entrado al mundo que solo compartia con Terry.
-de igual forma no podria aceptarlo, primero tengo que devolver el que tengo antes de poner uno nuevo y tu tienes que regresar tu palabra antes de darsela a alguien mas.
-esos compromisos dejaron de existir en el momento que tu y yo comenzamos a ser uno solo, asi que deja de pensar en esas tonterias.
-no son tonterias y lo sabes, pero no vamos a arruinar este mometo y,,,,,,, sabes? Tengo una idea, tu no tienes un anillo para mi pero yo tengo algo que darte para sellar nuestro compromiso – quito la medalla que colgaba de su cuello en una delgada cadena y se la coloco a Terry – esta medalla me ha cuidado desde que Sali del Hogar de Pony cuando fui adopatada por los Leagan, me la dio la Señorita Pony y quiero que ahora te cuide a ti y nos una para siempre.
-Pecosa esta medalla significa mucho para ti, no deberias apartarla de ti.
-y quien dijo que la estoy apartando de mi acaso no acabas de decir que tu y yo somos uno solo. – beso timidamente sus labios y lo miro a los ojos para agregar – quiero que la conserves y no te la quites nunca esto sera una aliansa indestructible entre nosotros dos.
-gracias pecosa, la cuidare con mi vida.
-no quisiera irme pero tengo que regresar al hospital, deben estar preocupados por mi.
-tienes razon, sera mejor comensar el dia te llevare al hospital.
Terry aparto las sabanas para ponerse de pie dejando su desnudes a la vista, a lo que Candy reacciono con un gran sonrojo tapandose la cara con las sabanas.
-Terry!! Como te atreves a salir asi de la cama, ponte algo encima- grito la rubia mientras Terry soltaba una gran carcajada y rodeaba la cama para llegar a ella, apartando las sabanas de su rostro y de su cuerpo.
-vamos a tomar un baño antes de irnos – se acerco a ella y la tomo en sus brasos para llevarla hasta el baño donde entre remilgos y sonrojos de la enfermera disfrutaron un baño, se alistaron y tomaron las calles con rumbo al hospital.
Todo se veia difernte hasta el sol brillaba con mas fuerza, al fin habian tomado la revancha en sus manos para vencer al destino y cumplir con el amor que se tenian, y aun a pesar de ese paraiso en el que ahora vivia la pareja para Candy habia dos grandes sombras a las que habia que quitar del camino para que no se convirtieran en una amenaza en el futuro, despues de todo no podia huir ni esconderse de la responsabilidad de devolver su palabra a quien le habia demostado su amor abiertamente, Steffano merecia que ella lo encarara y por su parte Susana tampoco merecia una fria carta de despedida, le gustara o no era quien habia salvado la vida del hombre que mas amaba, pero ahora no pensaria en eso....ahora disfrutaria las mieles del amor que le ofrecia su malcriado Ingles.....
Continuara.
Chicas lindas gracias por acompañarme hasta este capitulo #10, les agradezco su tiempo .
mil gracias a todas aquellas personas que me han regalado una sonrisa con un review, se los agradezco de corazon.
Quiciera decirles que esta es la revancha de esta linda pareja, pero opino igual que Candy, alguien que te ha entregado su amor y dedicacion no merece un simple gracias por todo, pero adios en un simple papel, lo menos que podemos hacer es encararlos y demostrar cuanto sentimos no poder corresponder ese amor ( o al menos es lo que Candy y yo pensamos) asi que les invito a continuar conmigo en esta aventura.
un saludo y un fuerte abrazo viajan desde aqui hasta donde quiera que se encuentren.
Liz.
