Capitulo 11
Contracorriente.
Francia
La madrugada ya reinaba en el hospital mientras los heridos no dejaban de llegar, todo el personal estaba de pie y andando, nadie habia podido ir a descansar, Candy no solo duplicaba sino triplicaba su turno, pero era imposible ir a descansar, la ultima batalla habia sido feroz enviando a miles de soldados heridos a los hospitales de Francia, el rumor era que el personal de su hospital habia participado en esa sangrienta pelea, por lo que la rubia estaba tensa y algo miedosa, su mente viajaba hata multiples ideas que torturaban su mente de lo que pudiera haber pasado con Amy, Maurice y quien mas le dolia Steffano, visitaba la direccion del hospital en cortos periodos para tratar de averiguar algo sin obtener resultados.
-Candy ya te dije que aun no sabemos nada el Dr. Marchoss no ha recibido nungun comunicado, yo te avisare apenas sepa algo, lo que tu deberias hacer es ir a descansar un poco, estuve revisando tus horarios y llevas mas de 36 horas en piso tu turno termino hace mas de 24 horas, si te necesitamos pero tan cansada como estas podrias cometer un error.
-si Magda ire a descansar un par de horas y volvere, pero si sabes algo de los chicos por favor hasmelo saber. – su angustia se podia leer en su rostro, estaba muy palida y en sus ojos se veia un terror no comun en ella.
-si Candy ve a descansar, te prometo que seras la primera en saber cualquier noticia.
Candy se retiro a descansar por un momento, no podria dormir eso lo sabia, pero al menos tomaria un baño y se recostaria aunque fuera un par de horas.
Despues de reposar en la tina por un mometo en agua caliente en donde aprovecho para pensar en Steffano se sintio miserable por lo feliz que ella habia sido las ultimas semanas al lado de Terry, a pesar de que no habian regresado a su departamento si habian pasado tardes muy romanticas en las que habian fortalecido su relacion sintiendose mas enamorados que nunca, pero ahora que se veia ante la posibilidad de que Steffano hubiera participado en esa batalla se sentia miserable, culpable, como era posible que ni siquiera supiera en donde se encontrabal, tenia un mes que no recibia sus cartas y ella simplemente habia estado muy ocupada revivivendo su antiguo amor como para averiguar su paradero o el de su mejor amiga, se sentia una traidora, mentirosa y la pero de las egoistas, no pudo parar de llorar salio de la tina hasta que el agua se enfrio lastimandole la piel, se enredo en la toalla escurriedo el exceso de agua de su cabello, se puso su pijama y se recosto mientras sus ojos no cesaban de derramar lagrimas de tristeza y angustia, sin darse cuenta se quedo profundamente dormida su cuerpo le reclamana descanso muy a su pesar, no fue hasta que escucho un toquido en su puerta que aun somnolienta se levanto para abrir la puerta, frente a ella estaba Magda, de solo verla sus ojos se abrieron desmesuradamente y su corazon comenzo a latir rapidamente otra ves.
-Candy lamento despertarte pero.....
-has recibido noticias?, ya sabes donde esta?-Candy habia interrumpido a Magda ante sus anciedad.
-no, aun no, pero Terry te busca, esta en la sala de espera, dijo que era importante.
-gracias Magda voy enseguida.
Cerro la puerta se apresuro a cambiarse al uniforme sin embargo en cada movimiento se sentia como una traidora corria a Terry aun a pesar de no saber la suerte de sus amigos, cepillo su cabello propinandole fuertes jalones, lo ato en una coleta y despues de colocar su cofia salio en busca de Terry, al llegar a la sala de espera lo busco con la mirada, habia demasiada gente para distinguirlo, de hecho no era mas la sala de espera era otro pabellon con enfermeras moviendose a todos lados y soldados heridos, camino un par de pasos a su derecha y busco con mas ainco, no lo veia, hasta que escucho una vos que le susurraba en el oido.
-le puedo ayudar en algo señorita enfermera?
-Terry, no juegues asi, estamos en emergensia y no puedes venir a hacer bromas – en la mirada de Candy se leia la angustia y en su voz se denotaba un malestar.
-lo siento pecosa, no quise hacerte enojar
-Magda me dijo que me tenias que ver con urgencia, que pasa?
-solo queria verte y decirte cuanto te quiero.
-..........- por respuesta los ojos de Candy se llenaron de lagrimas mientras bajaba la cabeza.
-que sucede pecosa?
Candy solo mordio su labio inferior para controlar el solloso que ya era inminente.
-pecosa no me asustes que pasa?
-hubo una gran batalla y todo parece indicar que el personal de este hospital estaba en labor en ese campamento.
-Steffano?
Candy solo asintio derramando aun mas lagrimas, su cuerpo comenzo a temblar desmoronandose emocionalmente, a lo que Terry solo atino a tomarla del braso y sacarla de ahi hasta el jardin donde detras de los arboles solo la abraso para consolarla.
-no te pongas asi Candy, aun no se sabe donde esta, tal ves esta en otro campamento.
- me siento tan culpable por ni siquiera saber en donde esta y si.. y si algo le hubiera pasado..... – sus sollosos se acrecentaron nuevamente.
- Candy no puedes sentirte culpable por lo que pudiera pasarle a el o cualquier otra persona, el amor que nos tenemos no esta atentando contra nadie, es la guerra la que esta matando gente no nosotros, cual seria la diferencia si supieras en que campamento esta, no te pongas asi, animate vere que puedo investigar y te avisare en cuanto sepa cual era la plantilla medica en esa batalla.
-gracias Terry, es solo que he estado tan concentrada en nosotros que si algo le hubiera pasado a Steffano me sentiria que lo traicione.
- no has traicionado a nadie, solo has seguido a tu corazon y eso es honestidad, no llores mas pecosa todo va a estar bien, regresare en cuanto tenga la informacion que necesitas.
Con un beso en la mejilla se despidio de la enfermera, salio rumbo al cuartel al que se reportaba para cumplir la promesa que le habia hecho a su pecosa, camino por las calles con molestia y hasta un poco de enojo que no le habia demostrado a la rubia, ya bastante mal estaba ella como para encima sufriera sus celos y enojo, pero como podia evitarlo si su novia, no! Su prometida lorraba con angustia a otro hombre, el la habia visitado para darle la noticia que habia finalmente encontrado las palabras para terminar su compromiso con Susana , las cuales habia plasmado en una carta que ya viajaba con rumbo a su destinataria, y asi poder oficializar su compromiso con ella, habia ido al hospital rebosante de alegria y emocion por acercarse mas a su vida con ella y se habia encontrado con esa ecena de una Candy llorando angustiada por la desaparicion de su exnovio, por que para el ya era EX, se controlo solo al ver el miedo en los verdes ojos que lo torturaba todas las noches en sus sueños, y como si no fuera suficiente ahora iria a indagar el paradero del susodicho, eso era demasiado, pero haria eso y mas por la tranquilidad de su pecosa enfermera.
Mientras caminaba al cuartel pensaba en los dias anteriores en los que se habia estado peleando con las palabras para encontrar la forma menos humillante y dolorosa para que Susana se diera por enterada que estaba rompiendo su compromiso y que tal ves ni siquiera se volverian a ver, le reiteraba su apoyo economico, pero eso seria todo que podia ofrecerle junto a su eterno agradecimiento, muy encontra de su voluntad siguio las exigesncias de su prometida que le habia rogado dijera la verdad lo mas dulce que pudiera y que no le ocultara el hecho de que ellos habian regresao a sus antuguos planes, el divulgar su vida privada no era algo que caracterisara la personalidda de Terry por el contrario lo menos que la gente supiera de el mejor, sinembargo trato de llegar al corazon de la exactris apelando al amor que ella misma decia tener por el para hacerle ver que su amor por Candy era aun mas profundo, mas añejo y totalmente correspondido.
En cuanto llego al cuartel se aplico en encontrar la informacion que necesitaba, sinembargo al igual que el hospital el cuartel era un caos soldados iban y venia, se oian gritos en los cubiculos de los de mas rango y la confusion reinaba, Neal que tambien se reportaba al mismo cuartel en sus labores de escritorio se acerco a el viendolo muy concentrado buscando entre los archivos.
-escuchaste los rumores Grandchester?
-vengo llegando y en realidad los chismes nunca han sido mi estilo, pero van bien contigo
-voy a fingir que no escuche tu ironica respuesta solo por que las noticias son increibles, parese ser que la guerra se terminara en cuestion de horas.
Despues de escuchar las palabras de Neal solo se quedo inmovil, los papeles que sostenian sus manos calleron al suelo.
-estas seguro que es un rumor fidedigno?
-viene de los altos mandos, es cuestion de unas firmas para que se haga oficial y se proceda al retiro de tropas , todo sera paulatino, nada regresara a la normalidad de la noche a la mañana, pero los batallas cesaran y tal ves seremos dados de baja para regresar a America.
-es lo mejor que he escuchado en meses, por fin esta pesadilla llegara a su fin.
Neal recogiendo los papeles del suelo – que buscabas con tanta vehemencia?
-parece ser que la plantilla medica que partio al frente del hospital de Candy es la que se vio atrapada en la ultima emboscada, hay muchos muertos y heridos.
-si escuche al respecto Natasha me dijo que era casi un hecho de que Amy, Maurice y Steffano participaron en ese combate y no hay noticias del cuerpo medico estan desaparecidos eso esta confirmado.
-Candy no lo va a tomar muy bien que digamos.
-me lo imagino, pero lo superara te tiene a ti para enfrentar lo que venga.
-tienes rason Leagan.
- siempre ha sido asi.
-no tientes tu suerte.
-vamos Grandchester ya casi somos familia.
-siempre he dicho que el amor tiene precio, pero el tenerte a ti y al elegante como familia es un precio muy alto.
-que te pasa somos la mejor parte de Candy.
-si quireres formar un circo. – ambos rieron, era increible la forma en que Leagan habia cambiado.
El gran salon en el que se encontraban se llenaba mas y mas de soldados que irian como refuersos al frente pero estaban estancados en el cuartel central por los fuertes rumores del fin de la guerra, uno de los generales mando llamar a todos los sargentos que hacian labor de oficina, entre ellos Terry y Neal.
-Señores como ya estaran enterados por los rumores el fin de la guerra ha llegado – las sonrisas en todas las caras aparecieron, abrasandose y estrechando manos, en señal de la enorme felicidad que a todos causaba el final de ese infierno – les voy a pedir su discresion esta noticia aun no se ha hecho oficial a pesar que esta confirmado, antes de que el caos nos llegue voy a necesitar su cooperacion para comenzar papeleo de repatriacion de soldados heridos para despues comensar la movilizacion del demas trafico que vendra, es lo ultimo que les pedire, asi que entre mas pronto comencemos con el papeleo y coordinacion mas pronto estaran de regreso a casa.
Los rumores se escucharon en la oficna de como terminarian mas pronto y lo anciosos que estaban de regresar a sus vidas.
-comencemos con los archivos de los que ya estan heridos para continuar con los que aun estan el campo de batalla, muchos heridos seran mandados a Inglaterra donde completaran terapias, otros permaneceran en Paris , Los mas graves y el resto regresara a America, es tiempo de trabajar no abra tiempos libres ni licencias, especialmente en cuanto el anuncio se haga oficial.
Esas ultimas palabras fue algo que no termino de gustarle a Terry el necesitaba ver a Candy diario aunque fuera solamente un momento, pero ya se las arreglaria para verla.
Candy en el hospital habia regresado a sus actividades donde curaba mas heridos y asistia a mas cirugias que cuando estaba en el campo de batalla, a pesar que el otoño ya habia comenzado se sentia mas calido de lo que deberia estar y con el agetreo de los pabellones, la rubia enfermera en un momento vio la sala dar vuelta ante sus ojos para despues quedar en la obscuridad total desfalleciento, en su camino al suelo un flashaso le dijo que no habia comido en mas de 24 horas, depues de eso la nada habito su mente.
-Candy, Candy.....
No estaba segura donde estaba, solo escuchaba que alguien gritaba su nombre, pero todo estaba tan obscuro que no podia distinguir nada, camino unos pasos buscando pero por una extraña rason ningun ruido salia de su boca, solo sentia una desesperacion que inundaba su pecho.
-Candy, Candy .....
la voz provenia de un lugar cercano, su desesperacion aumentaba y su vos se ahogaba antes de ser un sonido, las piernas le pesaban se movia lo mas rapido que podia pero apenas avansaba.
-Candy, Candy......
Al fin alcanso a visualizar una silueta a lo lejos, pero no estaba de pie era mas bien un cuerpo arrastrandose su vos se hacia mas lastimosa conforme avansaba y un olor a muerte inundo el ambiente.
Corrio para acercarse los mas pronto que pudo, aunque sentia que cada paso que daba se alejaba dos, al fin la obscuridad le dio tregua para finalmente ver de quien se trataba, en el suelo se encontraba Steffano sin poder mover las piernas, con los ojos llenos de dolor una palides mortal y llamando a su enfermera favorita, al llegar a el Candy se arrojo a verificar su estado, descansando la cabesa de Steffano en sus piernas, arrodillada ante el trato de hablarle, pero lo unico que salio de ella fueron gruesas lagrimas acompañada de un gran dolor, sus manos acariciaban su cabello, mientras sus verdes ojos se perdian en el profundo olivo del Italiano.
-Candy no me dejes, te necesito, Candy mi amor.
Candy no pudo mas que acariciar sus mejillas mientras ambos lloraban, inmersa en la mirada del italiano no escucho los pasos que se acercaban, para cuando los pasos se hicieron mas notorio es por que ya estaban junto a ellos, Candy subio la mirada viendo el rostro de quien la miraba desconsertado y hasta enojado, intento pronunciar su nombre pero una ves mas las palabras se ahogaron en su garganta.
-que sucede Candy, que haces con el?- los ojos de Terry destellaban ira y sus labios se curbaron con tristeza.
Candy no pudo moverse, trato de levantarse pero su cuerpo no le respondio, mientras Steffano apretaba su mano sin pronunciar palabra.
-Candy?.....que estas haciendonos, por que me apartas de tu vida?
Los ojos de Terry se llenaron de lagrimas, dejando atras la ira, tomando una postura de abatimiento total, dio la vuelta y comenzo a alejarse dejando atras a Candy hundida en la tristeza y la desolacion.
Candy sentia su pecho estallar de dolor, el aire comensaba a faltarle, miro al piso descubriendo que Steffano habia desaparecido ya no veia a Terry estaba sola una ves mas con ese dolor en el pecho y la sofocacion, llevo sus manos a su garganta ya no podia respirar y una vez mas todo dio vueltas en su cabeza cayendo nuevamente en un remolino de obscuridad.
-Candy, Candy, Candy.
lenta y pesadamente los parpados de Candy fueron abriendose, respiraba con dificultad y su cuerpo le pesaba, sinembargo reconocio de inmediato el rostro que tenia de frente, trato de levantarse rapidamente, pero un fuerte mareo la inmobilizo al instante, trago saliva para despues llenar sus pulmones de aire y soltar el aire lentamente.
-despasio Candy, no te muevas.
-Amy!..... – comenso a llorar sin darse cuenta moviendose lentamente pero con movimientos mas seguros hasta prenderse en un abraso con su amiga.- estaba tan preocupada por ustedes.
-Candy a mi tambien me da gusto verte, pero no esperaba encontrate en estas condiciones
-en que condiciones?
-no te hagas la inocente, te has estado mal pasando seguramente, por eso te desmayaste.
-solo fue un mareo
-eso no fue un mareo te desmayaste, estabas sin sentido..... –su voz se oia hueca, ausente al igual que su mirada.
-Amy, donde esta Steffano?
La mirada de su compañera viajo al suelo y su rsotro empalidesio de repente, sus manos comensaron a temblar mientras su mirada se hizo cristalina.
-Amy?.....
-Candy la batalla fue cruenta llegaron hasta nosotros no pudimos escapar a tiempo, eramos un enorme grupo medico, jamas habia visto tantos doctores y enfermeras en el frente,- Candy escuchaba atenta, mientras sus ojos se abrian mostrando su terror tensandose ante la anticipacion de las noticias- la mayoria fue alcansado por una bala o un cañon sino por una bomba mostaza, fue horrible Candy jamas imagine que tanta crueldad pudiera existir, era peor que el infierno, no veian uniformes ni heridos, nada hacia una distincion estabamos en el campo enemigo y eso nos hacia un punto a exterminar. – Amy se ahogaba con su llanto, temblaba de pies a cabeza callendo en una crisis de llanto.
-Amy por favor dime donde esta Steffano.-el terror a lo peor la invadia completamente.
-habia muchos soldados que estaban heridos en una pierna o en un braso, nada que fuera a acabar con sus vidas, pero no podian correr, estaban atrapados en el campamento ya conoces a Steffano trato de llenar la ambulancia con tantos heridos como era posible para huir inmediatamente, pero regreso por un soldado que estaba mas halla del campamento, le pedimos que no fuera que teniamos que partir pero decidio regresar, cuando llego al soldado una bomba Iperita exploto justo junto a el haciendole perder el conocimiento, para cuando Maurice pudo llegar a el ya habia inalado el humo, sinembargo lo cargo en sus hombros saliendo del area lo mas pronto que podia........una bala alcanso a Steffano y otra a Maurice haciendolo perder el equilibrio, uno de los Doctores que tenia el control de la ambulancia nos anuncio que los dejaria que no podia esperar mas, el DR Shartoff lo obligo a esperar mientras Maurice se puso de pie nuevamente y con la pierna herida cargo en hombros a Steffano logro subirlo a la ambulancia pero el Dr Shartoff no pudo controlar mas al Doctor que iba al volante que arranco dejando atras a Maurice, por mas que grite y golpie al conductor no se detuvo.......Maurice se quedo ahi ......... logramos escapar y llegar a una zona mas protegida.
-Amy adonde esta Steffano?, dime por favor donde esta Steffano?
-Hay Candy....el esta en un hospital al este de Francia aun estaba inconciente cuando lo deje, tenia que venir a avisarte por eso lo deje solo por que debia venir y decirtelo, para que tu vayas halla, el esta muy grave, sus pulmones salieron muy afectados y lo que realmente preocupa a los doctores es que no cobra consiencia – Amy tomo a Candy de las manos y mirandola a los ojos le hablo con el corazon – vas a ir verdad Candy? , el te necesita mas que nunca, yo tengo que buscar a Maurice.
-pero no se si me dejaran ir. – lagrimas corrian por sus ojos y su corazon se estremecia de dolor y tristeza al imaginar a Steffano solo en un hospital y por otro lado como le explicaria a Terry que tenia que ir tras Steffano, pero despues de todo se lo debia al italiano, veria por el antes de terminar su compromiso definitivamente.
-habla con el director, el comprendera ustedes estan comprometidos y en estas circunstancias eres lo mas cercano a un familiar, yo te acompaño.
Ambas salieron con rumbo a la oficina del director que las recibio casi de inmediato despues de exponerle la situacion y las circunstancias que rodeaban el caso dudo en aceptar, no podia darse el lujo de dejar ir a una enfermera cuando lo que mas necesitaban eran manos, pero ante la conmovedora peticion de Amy termino aceptando, Candy partiria en un par de horas junto a un camion que hacia las veces de ambulancia para traer mas heridos del frente dejando a Candy sobre el camino en el Hospital donde se encontraba Steffano.
Candy apenas recogio unas cuantas pertenencias un su vieja maleta, para despues salir corriendo en busca de Terry, esperaba que el pudiera comprenderla y no se opusiera a su decision, no seria facil pero confiaba en el noble corazon del Ingles, llego al cuartel que era su base, al preguntar por el le comunicaron que l habia salido a levantar un reporte a los hopitales, tampoco encontro a Neal, por lo que salio de ahi desesperada rumbo al hospital Saint Michell no tenia mucho tiempo pero debia dejar un mensaje con alguien, al llegar al hospital no pudo encontrar a Natasha que seria la mejor opcion pues mantenia contacto con Neal y por consiguiente seria mas facil llegar a Terry, pero solo pudo encontrar a Helen.
-Candy! que haces aqui?
-Helen que bueno que te veo, donde esta Natasha.
-esta asistiendo en cirugia, que pasa?
-necesito pedirte un favor enorme
-por supuesto,
-necesito que le hagas saber a Terry que me trasladaron a un hospital al este. No se cuando volvere pero dile que me comunicare con el.
-pero ahorita no hay traslados, de que se trata Candy?
-tengo que irme Helen, por favor dime que le daras mi mensaje a Terruce.
-Candy que tienes tu que ver con Terry?
-solo dale mi mensaje, - la deseperacion de Candy ya salia por su boca – por favor Helen.
-Candy esto tiene que ver con Steffano?
Candy no dijo nada solo la miro y salio a paso velos, sabia que si mensionaba a Steffano su mensaje nunca llegaria a su destino, en su camino a la salida solo voltio a ver su amiga por unos segundos.
-cuento contigo Helen.
Mientras Terry buscaba a Candy en el hospital, al no tener noticias de ella decidio adentrarse en los pasillos encontrando a Amy.
-Amy? Cuando regresaste?
-hace unas horas.- Amy no tenia nada encontra de Terry pero no confiaba en el y a sus ojos era un hombre que se interponia en la felicidad de sus mejores amigos, no solia juzgar a nadie pero el ya habia desperdiciado su oportunidad con Candy y ahora era el momento de Steffano y no tenia ningun derecho de aparecer a confundir a su amiga.
-Amy estoy buscando a Candy, podrias decirme donde encontrarla?
Lo penso por un momento y decidio ayudarle al destino a forjar el camino de su amiga.
-ella no esta en el hospital salio este medio dia, viajo a un hospital en el este de Francia
-pero....como? por que la trasladaron?
-no fue trasladada, ella pidio su cambio para estar con Steffano.
El mundo de Terry se sacudio, el piso se movio y un abismo se abrio ante el, no era posible que Candy hubiera salido asi tras otro hombre sin una explicacion coherente y sin avisarle, pero por otra parte el mismo habia visto el sufrimiento de Candy esa misma mañana por el Italiano y aunque le dolia aceptarlo tambien sabia que ella haria hasta lo imposible por verlo, el hecho que ella solo queria saber que estaba bien, no queria decir que corriera a sus brasos a la primer oportunidad, su cabeza daba mil vueltas ante todas las posibilidades y no dudaria de Candy, tenia que averiguar lo sucedido antes de hacer conjeturas.
-por que pidio su cambio? Que paso?
-Steffano le pidio que lo alcanzara en donde esta, creo que de ahi viajaran a Italia para casarse. – ya lo habia dicho no habia vuelta atras, pero despues de todo esto no debia afectar a nadie por que Steffano y Candy estaban comprometidos en matrimonio y si el era solo su amigo como decia ser, se alegraria por ellos.
- ..................- la seguridad de las palabras de Amy lo undieron en el infierno de las dudas, el dolor de la traicion, los celos y la confusion total. – dejo algun mensaje para mi?
-no, en cuanto le dije que Steffano la esperaba salio volando a su encuentro, debia dejarte algun mensaje?
Si debio dejarle algun mensaje? Por dios si ella no debio moverse de ahi sin antes hablar con el, que estaba sucediendo?, habia algo en toda la historia que no cuadraba despues de los hechos de las ultimas semanas Candy no se hubiera ido sin avisarle, pero entonces endonde estaba?
-es solo que me toma de sorpresa que se haya ido asi tan repentinamente.
-asi es el amor, que te puedo decir.
-sabes a donde se marcho? – ignoro sus ultimas palabras deliberadamente, el dolor que le causo no le permitio siquiera detenerse a analizar lo dicho.
-se que la esta esperando en una ciudad del este, pero viajarian inmediatamente al llegar Candy y si te soy sincera ignoro su destino, pero en cuanto se comuniquen conmigo te lo hago saber tal vez sea despues de la luna de miel.
-gracias por tu ayuda Amy, que tengas buen dia.- Sin decir mas salio del hospital con rumbo al cuartel.
Las calles se le hicieron muy cortas para desaparecer y no undirse en las ultimas palabras de Amy, no era posible que nada de lo que estubiera sucediendo fuera cierto, apenas en la mañana la habia tenido entre sus brasos a pesar del sufruimiento que ella traia por "su colega" aun persibio el amor entre ellos, Candy no rechazo su abrazo ni su consuelo, pero tambien era cierto que estaba tan angustiada y con una cadena de remordimientos que tal ves su moral y esa naturaleza suya que aveces lo exasperaba por proteger al desvalido era lo que la habia llevado a los brazos del hombre a quien con anterioridad le habia dado su palabra, esa honorabilidad de la gente bien lo estaba matando el con su noblesa inglesa lo habia arruinado una vez y ahora ella con su gran corazon parecia que arruinaba la gran oportunidda que la vida les daba, era dificil de creer que esto estuviera sucediendo, tenia que hacer algo, pero que?
Candy regresaba al Hospital San Hipolito para recoger su maleta saldria en unos minutos mas, se sentia frustrada y hasta angustiada no habia podido encontrar a Terry, no queria partir sin aclarar las cosas con el, iria a buscar a Steffano por que estaba grave, lo cuidaria hasta que estubiera lo sufucientemente fuerte para devolverle su palabra de matrimonio y correria de vuelta a los brasos del hombre de quien se habia enamorado desde que era adolescente.
Al salir de su recamara se topo con Magda que le llevaba su traslado firmado por el director, al verla se abalanzo a sus brazos, se habian hecho buenas amigas desde que Amy y los chicos habian partido, tomaban el almuerzo juntas y muchas tardes cuando Terry no podia ir era con ella con quien llenaba las horas en largas charlas, al igual que Amy tenia simpatia por la relacion de Candy y Steffano, Magda estaba completamente enamorada de la historia de amor que Candy y Terry compartian, la rubia enfermera le habia confiado sin muchos detalles el calvario por el que ese roamnce habia pasado por lo que Magda siempre los cubria cuando se robaban unos minutos a solas en el jardin y sin duda habia servido de paloma mensajera infinidad de veces por lo que Candy se sintio aliviada al caer en cuenta que podia dejar el mensaje a Terry con ella, seguramente el iria al hospital a buscarla.
-Candy te voy a extrañar, me voy a sentir muy sola sin tu compañia.
-Magda yo tambien te voy a extrañar y antes de irme necesito pedirte un favor enorme.
-lo que quieras Candy.
-avisale a Terry que tuve que ser trasladada a otro hospital, pero que me pondre en contacto en cuanto pueda, dile que.....que.... nada ha cambiado, que por favor me espere, que volvere en cuanto pueda, que trate de comprender y que lo compensare por esto.
-lo hare en cuanto lo vea, ve tranquila. – la volvio a abrazar, dandole un beso en cada mejilla- cuidate mucho, mantente en contacto.
Amy aparecio para escoltar a su amiga hasta el vehiculo que la llevaria junto a Steffano, caminaron juntas las tres despidiendose una ves mas prometiendo escribirles para manteneras informadas.
-gracias por todo Magda, Amy espero que pronto tengas noticias de Maurice veras que estara entrando por la puerta del Hospital cualquier dia, cuidense mucho chicas.
-Candy no hables como si no fueramos a volver a vernos, es solo un viaje de rutina estaras de vuelta muy pronto.
-Magda tiene razon, pronto estaran de vuelta, anda querida sube al auto, dale mi cariño a Steff, espero que se recupere pronto.
-si. – sin decir mas Candy le sonrio debilmente a sus amigas y dirigio una intensa mirada a Magda le hablaba con los ojos recordandole su cometido, Magda le sonrio con entusiasmo agitando su mano en señal de despedida,
El auto comenso su travesia con destino al Hospital San Fransico de Asis donde Steffano se encontraba, Candy se sintio confundida y un sentimiento de tristesa la inundo un vacio entro en su corazon, el vehiculo la acercaba a Steffano y la alejaba de Terry, solo esperaba que el destino final no fuera uno de trsiteza y desolacion para ella, conforme la distancia aumentaba el sentimiento de perdida la invadia, no habia marcha atras tenia que poner un punto final a su relacion con Steffano, no dejaria mas hilos sueltos que despues pudieran atarla lejos de Terry, aunque no habia podido avisarle confiaba en que Helen Y Magda le hicieran llegar su mensaje, ya lidearia con el despues para explicarle sus razones, despues de todo lo unico que estaba haciendo era desaparecer cualquier sombra que amenasara su felicidad, el comprenderia.
Con lo que no contaba era que Amy ya se habia encargado de darle un mensaje muy distinto al que ella queria darle, por su parte Amy se habia sentido un poco culpable por haberse entrometido y decirle a Terry todo lo que le habia dicho, pero despues de unos minutos se convencio de que habia hecho lo correcto despues de recordar a su amigo Steffano sufriendo por esa rubia enfermera.
Cuando se despidieron de ellos meses atras, Steffano se quedo con un gran pesar al ver a Candy a lo lejos siendo consola por los brasos de Terry, su cara se transfromo por completo no pudiendolo ocultar, Amy siendo tan perspicas contemplo todo el panorama incluso lo que seria para Candy estar cerca de Terry este tiempo con ellos alejados, sin dudarlo tomo el lado del Italiano sabia de su buen corazon y su amor sincero para con la rubia, tomo su mano para consolarlo.
-no te angusties todo estara bien confia en ella.
Steffano solo la miro sonriendole, jamas pondria en tela de juicio ningun acto de Candy su amor por ella iba mas halla de la confiansa, creia en su rubia enfermera y estaba dispuesto a sacrificarse por ella si era necesario, por ahora solo podia aferrarse a la promesa de su compromiso y a que el amor de Candy fuera sincero.
Los dias pasaron, y el rostro de Steffano no volvio a experimentar ninguna sonrisa, por el contrario siempre lucia retraido y triste ya no era el mismo joven vibrante lleno de alegria y energia, su inquieto espiritu habia sido domado por unos esmeraldas que lo acompañaban cada segundo de sus pensamientos, sus conviccciones eran no forzarla a amarlo, pero ahora que la amenasa en su relacion era real y tenia nombre no podia darse por vencido, se negaba a renunciar a ella, habia decidido luchar por ella, pero como? La lucha no era muy justa el estaba a distancia y... el estaba con ella, la imagen de Candy en los brazos de Terry mientras el camion se alejaba volvio a su mente robandole una lagrima que ni el sintio cuando broto y se desliso por su bronceada mejilla, tampoco vio la sombra que lo observaba y se acerco a el al verlo derramar esas lagrimas.
-Steff, no te pongas asi – Amy se sento junto a el para abrazarlo y consolarlo un poco – todo va a estar bien, confia en el buen juicio de Candy.
-tal ves deberia dejarla ir – steffano no cesaba sus lagrimas mientras reposaba su cabeza en el hombro de su amiga – no puedo ser tan egoista de retenerla a mi lado si lo que ella quiere es correr al lado de el.
-no es asi, ella acepto casarse contigo y te esta esperando, no te derrotes, lucha por ella lucha por ser feliz.
-la amo con toda mi alma, pero no puedo obligarla a cumplir su palabra.
-y quien te dice que la estas obligando, que pasa contigo? Donde esta Steffano el chico alegre y optimista, seguro de si mismo...... escribele recuerdale cuanto la amas y todo por lo que han pasado para llegar a la decision de casarse, no le dejes el camino libre a nadie ella es tuya presenta la batalla no solo la entregues a su suerte, por que la quieres entregar a alguien que ni siquiera sabes si la va a hacer feliz, no seas cobarde lucha por ella.
-tienes razon Amy no puedo rendirme antes de luchar por ella.
-ese es mi amigo, te estas tardando para terminar esa carta, no sabemos si mañana tendremos accion, parece que el fuego se acerca, no pierdas la opurtinidad de estar con ella y escribele.
Amy se puso de pie y dejo a su amigo para que escribiera en privacidad no sin antes limpiar el vestigio de lagrimas en su rostro y regalarle una sonrisa fraternal.
Steffano cerro sus ojos y visualiso a la dueña de sus ilusiones su sonrisa lo hizo vibrar de pies a cabeza el brillo de sus ojos lo enamoro nuevamente tomo su pluma y comenzo a escribir lo que su corazon le dictaba.
Mi amada Candy,
Es dificil para mi hacer funcionar esta pluma para dirigirme a ti, en este año que hemos estado juntos nunca nos habiamos separados y ahora siento que una parte de mi se quedo contigo, me cuesta trabajo respirar al saberte tan lejos, mis ojos han visto muchas crueldades, pero nada se compara con la crueladad que sufre mi corazon al estar tan lejos de ti.
Querida mia sueño con el dia en volver a ti para llevarte al altar y por fin ser tu esclavo de por vida, cuidate mucho princesa no hagas locuras ni te expongas, pronto muy pronto estare contigo para jamas tener que separarnos, recuerda que cada instante que pasa estoy pensando en ti cierra tus ojos y me veras a tu lado, espero que tu tambien me estes extrañando tanto como yo a ti.
Te Amo Princesa.
Siempre tuyo
Steffano R.
Despues de esa primera carta habia tratado de mantener la calma y no volverse loco escribiendole a diario o aun peor abandonando todo para volver a ella llevarsela a Italia, casarse con ella y mantenerla en su casa lejos del alcanse del mundo, ni el mismo se habia dado cuenta que tan profundo era su enamoramiento por esa mujer, estaba perdiendo la razon, la voluntad y esperaba no tener que poner en riesgo su dignidad por que sin duda la perderia antes de perder a esa hermosa rubia.
A la vuelta de una semana el Italiano recibia la respuesta a su carta desde la misma capital de Francia, la accion al frente habia comenzado aunque no en un movimiento tan sofocante, por lo que minutos despues de recibir la carta de manos de Maurice corrio a un lugar apartado para deborar esas lineas y extasearse con el aroma que aun tenia impregnado esa hoja de papel que beso incansablemente despues de leerla al menos dos veces, la vida volvia a el, la carta era breve pero eso no importaba solo una linea era la que habia alimentado su alma, " yo tambien deseo que el tiempo pase pronto para nosotros y podamos seguir nuestros planes, te hecho mucho de menos tus locas ideas me hacen falta" el resto eran solo palabras esto era lo que realmente se mantenia resonando como en eco constante en su cabeza, ella lo esperaba y ansiaba tanto como el su regreso, volvio la hoja al sobre y la guardo en la bolsa de su chamarra muy cerca de su corazon, una guerra se libraba y tenia que poner manos en accion le escribiria otra carta en cuanto pudiera.
La segunda carta no fue muy diferente a la primera llena de amor y promesas, le conto muy por encima en lo que ese campamento se estaba convirtiendo, se concentro en recordarle que era suya y volveria a reclamarla muy pronto.
Conforme los dias pasaban la batalla aumentaba, ya habia pasado un mes lejos de su chica ansiaba recibir una carta de ella, lo desalentador era que no habia recibido una sola palabra, tal ves la correspondencia estaba atrasada, otra semana paso y lo unico que aparecio fue una actividad mas sangrienta en el frente y la depresion del Italiano tambien comenso a incrementarse, todo tipo de ideas vinieron a su mente Candy con Terry en mil situaciones, pero en ninguna estaba el presente en los pensamienris de la rubia, a pesar de que los dias eran muy ocupadas se tomaba unos minutos para escribir una carta y enviarla a su enfermera, lo que el no sabia era que el servicio de correo habia cesado en esa area por los rumores de un ataque masivo por parte de los Alemanes para llegar hasta Paris por lo que el chico que abastecia las medicinas tomaba la correspondencia y la depositaba en la ciudad mas cercana pero nunca se entero que el servicio estaba suspendido las cartas estaban acumuladas en espera de que se reactivara el servicio, la angustia del Italiano aumento al paso de los dias, siempre estaba ancioso de mal humor y sin concentracion que lo hacia cometer muchos errores en su trabajo, no comia y dificilmente dormia, Amy estaba muy preocupada por el, decidio escribirle a su amiga, pero al igual que Steffano no escucho una sola palabra de ella, se acercaban al tercer mes en esa inmensa batalla y lejos de amainar cobraba mas fuerza, Amy y sus amigos estaban mas ocupados que nunca y encima de eso estaba sumamente preocupada por su amigo cada dia los celos lo carcomian mas y mas, parecia que en cualquier momento fuera a perder totalmente la razon, ella y Maurice lo vigilaban constantemente.
-donde esta Steffano?, no viene contigo?
-pense que ya estaba aqui, mmmmjj- Maurice se sentia enojado no era posible que su vivas amigo se hubiera apagado a tal manera – voy a regresar a buscarlo debe seguir entre las trincheras.
-tal ves debamos esperar un poco, tienes muchas horas en servicio tienes que comer algo y descansar, ven logre conseguir un poco de comida – llevo a su novio de la mano hasta una orilla del hospital ambulante donde busco un austero sandwich que le entrego, el practicamente lo deboro, no habia comido en por lo menos un dia.
-lo siento cariño no te convide, ni siquiera pense en que tal ves tu no has comido.
-no te preocupes yo ya comi algo, estaba preocupada por ti. – sus manos llegaron a su rostro acariciando sus mejillas estaba tan enamorada de ese loco italiano.
-eres un angel, uno muy delgado y demacrado, cuando salgamos de todo esto te voy a hacer muy feliz, eres la mejor mujer que pude haber soñado – la acerco a el para tomarla en sus brasos, era un chico indomable e inquieto pero en ella habia encontrado su remanso, no habia aquietado sus instintos solo habia afiansado su seguridad y lo habia convertido en un hombre fielmente enamorado, aunque con muchas ganads de vivir y explorar el mundo solo que ahora junto a esa roca llena de enteresa y determinacion.
Perdidos por un momento en su mundo, no se percataron de la llegada de Steffano al campamento, despues de un eterno abraso y un breve beso se separaron para ver a Steffano caminando rapidamente sin rumbo era como si estubiera dando vueltas al rededor cuando lo tuvieron cerca se asustaron al ver el rostro desencajado del joven no solo estaba palido mas bien estaba transparente, los ojos desorbitados y totalmente fuera de si, Maurice se acerco a el en movimientos rapidos lo tomo del brazo y lo atrajo al rincon en el que habia permanecido con Amy.
-que te sucede Steffano.- la voz de Maurice sonaba hueca con miedo nunca habia visto a su amigo, su hermano de esa forma
-........- su mirada vagaba en la nada, su rostro no tenia expresion alguna.
-Steffano, mirame, mirame – Amy le hablaba energica, tomando su barbilla con la mano para obligarlo a mirarla – que sucedio, Steffano – lo sarandio un poco hasta que el voltio su mirada a los ojos azules que con angustia pero fortaleza lo miraban, - habla dinos que tienes?
-Ethian.... Ethian..... – se llevo las manos a la cara resregandolas contra si, se revolvio el cabello y comenzo a temblar.
-que sucede con Ethian? Donde esta?
-el.........yo no queria que sucediera.
Amy y Maurice sin decir nada se miraron comprendiendo que algo muy malo habia pasado y lo mejor era sacar a Steffano de ahi, por una puerta cercana lo llevaron a tomar un poco de aire y a que se tranquilizara.
-Steffano, dinos por favor que pasa?
-fui con Ethian a las trincheras en la parte norte para llegar mas rapido a un derrumbe que nos informaron, le pedi que fuera por la parte trasera de los tuneles mientras yo entraba por el frente para encontrarnos en el centro y ahorrar tiempo de expedicion......
-pero la parte trasera de los tuneles esta rodeada de un llano, por lo que debe estar minado.....
-......- los ojos de Steffano se desorbitaron al sentirse descubireto- no pense en ello.
-Steffano que te sucede , Ethian es novato pero tu sabes que los llanos nunca son seguros y menos con el enemigo tan cerca, como pudiste mandarlo, donde esta el? – Maurice se habia alterado demasiado contra su amigo, errores de ese tamaño no podian pasarse por alto, si alguien se enteraba el podria estar en grandes problemas.
-en el llano...... – sus ojos reflejaban su angustia, miedo y total culpabilidda que sentia en esos momentos.
-esta muerto?
Por toda respuesta asintio con la cabeza y bajo la mirada desplomandose sobre sus rodillas totalmente derrotado.
-este ha sido un error imperdonable, sera mejor que regreses a casa, has comensado a ser un mayor peligro que el enemigo matando a nuestra propia gente, si no puedes lidear con tus sentimientos mejor renuncia.......
-callate Maurice – Amy se sentia tan enojada como su novio por lo que habia sucedido, pero tampoco podia darle la espalda en esos momentos, sabia muy bien lo que el estaba sufriendo y lo que este suceso treria en el noble corazon del joven. – los accidentes pasan y no hay nada que se pueda hacer ahora, siendo tan creul con Steffano no cambiara las cosas.
-Hay un hombre muerto en el campo de batalla por el error de un compañero, por alguien que tiene que cuidarte la espalda no arrojarte a la muerte. No se que esta sucediendo contigo Steffano pero te estas perdiendo, y lo que es peor estas perdiendo a otros. – se dio la vuelta y se alejo furioso.
-Steffano los errores pasan somos humanos, no seas duro contigo, desgraciadamente este fue fatal pero ...... – las palabras se le acabaron a Amy, lo queria consolar, pero sabia que Maurice tenia razon no podia desconsentrarse al grado de poner en peligro la vida de los demas.
-No Amy se lo que hice y no puedo con ello......yo no......- ya no pudo hablar mas y gruesas lagrimas comensaron a salir por sus ojos mientras su cuerpo se convulcionaba por el llanto, el dolor y el peso de la culpabilidad, estaba abatido.
Amy no pudo decir mas solo se inco frente a el para abrasarlo fuertemente trato de detener el convulcionado llanto que comensaba a asustarla, el Italiano se refugio en los brasos de su amiga como un niño asustado sin dejar de llorar desconsoladamente con las pocas fuerzas que le quedaban la rodeo por la cintura para aferrarse a ella, Amy se sentia tan destrozada como el, no paraba de llorar mientras besaba tiernamente la coronilla de su cabeza, poco a poco fue controlandose sin soltar el abraso que lo consolaba, a pesar de ser un hombre alto y corpulento no fue un obstaculo para que Amy siendo mucho mas pequeña y fragil lo sostuviera fuertemente en un control total.
Maurice observaba la escena a la distancia, no podia parar de llorar no entendia por que les habia sucedido eso a ellos, para el Steffano era no solo su mejor amigo desde antes de venir a la guerra, se consideraban hermanos, se habian salvaddo la vida mutuamente y por supuesto estaba enojado por el error que su amigo habia cometido pues la consecuencia habia sido el deceso de un joven parisino de escasos 17 años que habia pasado de ser mensajero entre el hospital ambulante y la clinica mas cercana que les provisionaba medicinas a ayudante de los paramedicos que asistian a los doctores y los heridos de las trincheras, era lastimosa su perdida pero a Maurice lo que le estaba carcomiendo el alma era ver a su hermano tan perdido en una pasion, por supuesto que estimaba a Candy pero no habia persona que el pusiera por encima de su amigo, si tenia que sacar a su amigo del mismo infierno lo haria no importaba si Candy u otra persona salian lastimados en el proceso, por ahora tenia que mantener su distancia era un hombre apasionado e impulsivo sabia que tenia que si se quedaba acabria haciendo o diciendo algo incorrecto, asi que solo se resigno a mirar de lejos como las dos personas que mas amaba se undian en el dolor del llanto y en la miseria de la culpabilidad, confiaba en que Amy era una chica inteligente y fuerte sabria manejar la situacion y sacaria a Steffano del shock, por lo que dio la vuelta para informar a sus superiores de la perdida de Ethian cambiando un poco la version por supuesto.
Amy ya no sentia el movimiento brusco e incontrolado en el cuerpo de Steffano por lo que se separo un poco de el para sentarse y mirar a los ojos del joven.
-todo va a estar bien, te lo prometo.
-no, nada estara bien nunca mas,, yo...yo soy el que deberia de estar muerto.
-no quiero que vuelvas a decir eso, me escuchaste, se perdio una vida pero aun se pueden salvar muchas mas, no puedes tirarte a compadecerte.
-puedo salvar muchas mas, pero la unica que estuvo en mis manos la extingui, me doy asco, como podre mirar a nadie a la cara, a mis padres mis hermanos a Candy.
-todas las personas que mencionaste te conocen y saben que tu nunca harias nada por provocar la muerte de nadie, fue un lamentable accidente, pero tu no eres responsable.
-no escuchaste a Maurice, que yo debi saberlo por experiencia y aun asi lo mande a la muerte debi ser yo quien tomara ese camino y no el, por que? Por que no fui yo el que fue por el llano.
-por que dios asi no lo quiso,
-dios nada tiene que ver en esto, todo es mi culpa, deberia estar muerto...
Amy comensaba a exasperarse, suspiro ondo y trato de enteneder la carga de culpabilidad que el debia estar sintiendo.
-Steff, deja de martirisarte, si de algo te sirve saberlo, yo me alegro que no seas tu el que esta tirado muerto en el campo de batalla, esto es una guerra y aqui muera mucha gente buena, muchos jovenes con sueños e ilusiones, pero sabes algo? Fuimos nosotros los que elegimos venir aqui aun sabiendo que podiamos no regresar a casa, y especialmente nosotros los voluntarios de la cruz roja estamos aqui por la vida no por la muerte, tu no disparaste un arma para quitarle la vida a nadie por tus ideas, tu intentaste acortar la distancia a recorrer en las trincheras para salvar vidas, no te culpes por algo que tal ves se pudo haber evitado pero aqui todos corremos el riesgo de morir, yo con mi uniforme blanco y con remedios en las manos corro el mismo riesgo de ser alcansada por una bomba que cualquier soldado.
-...........- con la mirada perdida escuchaba las palabras de la enfermera, tenia razon pero si el no estubiera tan ido ultimamente hubiera reaccionado mejor ante esa situacion, le dolia su error. – gracias Amy.
-saldremos de esto juntos, te prometo que lo vamos a superar, ahora ven conmigo tienes que comer algo y descansar un poco.
-no tengo hambre sera mejor que informe de los sucedido y vuelva a mis deberes.
-tienes que descansar quieras o no, no te dejare ir a ningun lado en esas condiciones, has lo que te digo y ven conmigo.
Asintio con un poco de renuencia, siguio a su amiga descanso una horas y volvio a la accion trabajando arduamente hora tras hora sin descanso, trato de lavar su culpa salvando tantas vidas como le fuera posible, nada volveria a la vida a Ethian, pero trataria de buscar su perdon entregandose a la mision de que menos vidas fueran apagadas, dias pasaron en los que apenas descansaba y probaba bocado, se veia muy desmejorado animicamente estaba muerto, sus amigos lo veian angustiados pero sabian que tenian que dejarlo ser, de alguna forma tenia que sacar sus emociones, solo se aseguraban que comiera y descansara por minimo que fuera.
Por fin una mañana la batalla llegoa su climax, el enemigo ya habia penetrado su territorio, los tanques bombarderos estaban literalmente encima de ellos, era tiempo de salir hullendo o morir en accion, como en otras ocaciones las ambulancias fueron cargadas con heridos, los medicos y enfermeras abordo huyendo lo mas aprisa posible, Steffano verificaba la parte trasera estuviera asegurada cuando escucho los gritos de un soldado que se arrastraba hacia ellos pidiendo ayuda sin pensarlo siquiera salto del camion corriendo hacia el, al llegar hasta el soldado herido se percato que traia ambas peirnas destrosadas, lo cargo en hombros y al dar el primer paso, solo sintio un fuerte golpe que lo hizo perder el equilibrio cayendo al suelo con el soldado herido, una nube de humo inundo el area su cerebro no resistio mas enviandolo a una obscura inconsiencia, desde el camion Maurice observaba los hechos sabia que su amigo habia sido victima de una bomba mostaza, se avento fuera del camion corriendo hasta Steffano aguantando la respiracion lo cargo en hombros y salio lo mas pronto que pudo, escuchaba gritos desde lo lejos parecian ser de Amy, pero su concentracion estaba en avansar lo mas pronto posible, escuchaba disparos cerca de el pero no los ubicaba exactamente, no sabia que estaba pasando, solo sintio una punsada en la espalda que lo hizo detener su velocidad, una punsada mas atraveso su pierna, las fuerzas se le fueron haciendolo viajar hasta al suelo con todo y su carga, ya en el suelo levanto su vista el camion estaba a unos cuantos pasos no podia darse or vencido estando tan cerca, se levanto tomando a Steffano en sus hombros y arrastrandose unos pasos mas alcanso a depositar a su amigo dentro del camion, suspiro para llenar sus pulmones de aire y recargar sus energias para hacer uso de todo su esfuerzo para subir el mismo al camion, pero este arranco sin darle oportunidad de hacer ningun otro movimiento, impotente vio el camion alejarse a gran velocidad dejandolo parado enmedio del infierno.
Amy gritaba deseperada desde el camion, se hubiera aventado de el sino hubiera sido por unos brasos que la detubieron Ruth detras de ella la sostenia fuertemente para que no hicier alguna locura. No supo cuanto tiempo transcurrio desde ese momento hasta que llegaron a una clinica en el Este de Francia, los soldados mas graves serian enviados a la ciudad, los demas serian tratados ahi mismo, Steffano a pesar de estar grave no requeria cirujia, por lo que fue aceptado como pasiente del Hospital San Francisco de Asis, le estrajeron la bala de una pierna y en cuestion a la inalacion de la boma Iperita era cuestion de tiempo para ver los daños, aun no despertaba de la inconsiencia por lo que estaba en observacion, Amy lo cuidaba con esmero, pero su verdadera preocupacion era Maurice, le habian informado que habian logrado rescatar a otros heridos y habian sido trasladados directamente a los hospitales de Paris, pues los servicios medicos de alrededor no podian aceptar a nadie mas, muchos otros soldados estaban desaparecidos y tambien sabian que un grupo habia sido capturado como prisioneros de guerra, Amy dirigia todas sus plegarias al cielo por que Maurice hubiese sido enviado a Paris entre los heridos, de lo que si estaba segura era que es a donde ella se dirigiria para buscarlo o para encontrar sus paradero, dejaria a Steffano solo mientras lograba que Candy viniera en su busca, por lo que en cuanto llego al Hospital San Hipolito no dudo en hacer lo necesario para que Candy partiera inmediatamente al lado de su prometido, cuanto tuvo frente a ella a Terry preguntando por la rubia no dudo en quitarlo del camino bastantes situaciones habian vivido ya como para venir a ser cautelosa en sus movimientos.
New York
Cuando la mucama entro a la habitacion de Susana con una carta en las manos esta salto de emocion no habia otra persona de la que pudiera recibir carta mas que de su adorado Terry, habian pasado tantos meses, casi un año desde que le diera la noticia de que se iva a la guerra que su angustia se habia vuelto un poco en resignacion, ya habia abandonado las terapias y se dedicaba a pasar dias y noches enclaustrada en su habitacion, su mama vivia en la angustia de verla asi, maldecia en silencio la estampa de Terruce Grandchester, nunca debieron conocerse, solo habia traido desgracia y amargura a la vida de su unica hija, la veia consumirse en vida, marchitandose un poco mas cada dia, la deprescion que vivia Susana la mantenia en muchas ocaciones pegada a la cama, no se levantaba en dias, ni se bañaba ni comia, doctores iban y venian y todos coincidian en que solo ella podia ponerle remedio a sus males, por lo que cuando recibio la carta tan anhelada solo le pidiio a la mucama que la dejara sola y que nadie la molestara, con un poco de dificultad se sento en la cama con la carta entre las manos, leyo el remitente distinguiendo la fina letra del Ingles, leyo su nombre varias veces "Terruce Grandchester" , penso en su rostro, sus hermosos ojos azules y su blanca piel, la fina linea de su rostro, era sin duda el joven mas apuesto que habia conocido en su corta vida, pero bien sabia que por mas años que viviera no veria repertirse esa gallardia en convinacion con su varonil presencia, Terry no era un chico comun, era uno entre mil, que era en teoria suyo pero en practica estaba muy lejos de serlo, siempre estaba huyendo de ella, no importaba cuantas veces le diera su palabra al final siempre resulataban en lugares opuestos, ahora sostenia una misiva de el, su instinto le decia que no eran buenas noticias, siempre lo defenderia ante su mama, sin importar la situacion, pero en el fondo sabia que si el se comunicaba con ella despues de tanto tiempo no era por que la extrañara, habia esperado con tantas ancias una sola letra de el y ahora solo mantenia ese troso de papel entre sus manos, tenia miedo de abrirla y encontrarse con un adios que ni siquiera fuera dado en persona, sino covardemente en una carta, lo que la estaba volviendo loca era el adivinar el motivo.
Llego la tarde sin que Susana se atreviera a leer la carta, la deposito en la mesita junto a su cama mientras su mente se debatia en el motivo de la repentina aparicion de su prometido, su madre aparecio con un plato de sopa y la conviccion de que no dejaria la habitacion de su hija hasta que ella no probara bocado.
-Susi, te he traido algo de comer no quisiste desayunar y no pienso irme de aqui sin el plato vacio.
-mama, date por vencida, no voy a comer, no hoy.
-no Susi, no pienso darme por vencida nunca, tu eres la que tiene que abrir los ojos y ver que sigues viva, ese hombre no merece que le des tanto, arriesgaste la vida y perdiste tu pierna, arriesgaste tu amor no pierdas el corazon, - al sentarse en la cama junto a su hija vio la carta que reposaba en la mesita de noche, trato de disimular y clavo sus ojos en los azules de su hija.- eres una jovencita hermosa, inteligente y de buenos sentimientos, por que no piensas en rehacer tu vida, vamos a buscar al Sr. Hataway tal ves el pordria........
-mama, por favor, dejame.
-no Susi, esta ves no voy a.........
-MAMA DEJAME – sin darse cuenta del todo habia dirigido su mirada a su madre suviendo el volumen de su voz, su mirada era fria casi con ira – diculpame mama, pero quiero estar sola.
-esta bien Susana te dejare sola, pero regresare por la charola mas tarde y espero que este bacia.
Salio de la habitacion de su hija, no alcansaba a entender aun su comportamiento, la carta de ese... hombre reposaba en su mesita de noche sin rastro de haber sido abierta, Susana habia esperado por tanto tiempo alguna noticia de su prometido que no entendia por que estaba tan enojada y sobre todo que no hubiera deborado las linea, ya no sabia como desenmarañar el comportamiento de su hija, llena de frustracion y dolor se encerro en su recamara a llorar el dia en que su hija poso los ojos en el infame Terruce Grandchester.
En su habitacion Susana vio caer la tarde y las sombras de la noche la atraparon, ya no soportaba la incertidumbre de saber el motivo por el que Terry le escribia, con manos temblorosas tomo nuevamente el sobre, fuera lo que fuera estaba lista para averiguarlo o al menos eso creia, respiro profundo y miro nuevamente el remitente y su propio nombre, hasta su letra era hermosa, cuando iva a dejar de admirar todo lo que tuviera que ver con el, despues de perder su mirada en el sobre por unos minutos comenzo a rasgarlo , saco la hoja la llevo a su naris para aspirar su olor, encontro un ligero vestigio de la colonia de Terry, un escalofrio recorrio su cuerpo, desdoblo lentamente el papel, de pronto se percato que habia dejado de respirar asi que tomando aire lleno sus pulmones y fijo su mirada al papel, fuera lo que fuera ya habia iniciado la bajada del carrusel y no podia volver atras, con las manos temblorosas e incapas de despegar su mirada comenso a leer.
Querida Susana,
Espero que te encuentres bien, me da mucha tranquilidad que estes tan lejos de este infierno en la tranquilidad de America, te preguntaras por que hasta ahora que me pongo en contacto contigo y la verdad es que no podia dejar pasar mas tiempo para hacerte saber los ultimos acontesimientos y es que despues de este año entre esta cruda realidad me he dado cuenta que la vida es tan efimera y corta que no podemos atarnos a una situacion que traera infelicidad a nuestras vidas, estando aqui he visto tantas vidas truncadas, no quisiera que tu vida se viera infeliz a mi lado. yo siempre voy a estar cerca cuidandote y apoyandote en lo que necesita,s tendras un fideicomiso que yo mismo me encargare de mantener, pero no creo que casarno sea lo mejor para nosotros, para ti.
Estare eternamente agradecido por el cariño que me has demostrado y en nombre de ese acto de valentia que tuviste conmigo debo ser sincero contigo; tu sabes que antes de ti yo estaba enamorado y comprometido con alguien mas y el destino nos puso de frente nuevamente, creo que le pedire una oportunidad y si ella me acepta lo intentaremos, si decide que ya no hay nada mas entre nosotros pasare un tiempo en Londres.
Susi no tomes esto como una cobardia, es solo que no podia pasar mas tiempo sin que yo fuera sincero contigo y te dejara seguir tu vida para que seas Feliz. yo siempre voy a estar cerca cuidandote y apoyandote en lo que necesites.
No se cuando nos volveremos a ver, pero espero que ese dia pueda ver con mis propios ojos lo feliz que eres, cuidate y espero que haras lo posible por ser feliz.
Con cariño
Terruce Grandchester,
Al terminar de leer la ultima palabra su corazon se rompio en mil pedasos que no volverian a pegarse nunca mas, las palabras de Terruce la dañaban como solo el podria hacerlo, estaba humillada, ultrajada y herida de muerte, cerro los ojos y volvio a ver a Candy junto al Romeo de sus sueños, nunca habia odiado a nadie como los estaba odiando a los dos en ese momento, su vida no se habia destrozado tanto aquel dia en el accidente como en ese mometo.
Los dias subsiguientes se enterro en su habitacion donde lloro hasta que ya no hubo mas lagrimas en sus ojos, los odio hasta que su alma se adormecio de sentimientos, casi una semana despues decidio levantarse de la cama llamo a la mucama para que le ayudara a tomar un baño, salio al comedor para tomar su desayuno sorprendiendo tanto a la servidumbre como a su propia madre.
-Susi cariño que bueno que te levantaste.
-mama hoy voy a regresar a las terapias y creo que voy a buscar algo que me pueda interesar en la univerdidad, pintura tal ves. –dejaba a su mama con la boca abierta felizmente sorprendida, veia un cambio descomunal en su hija, por fin habia depertado de su letargo dandose cuenta que su vida estaba en sus manos, estaba tan palida y delgada, pero la veia comer con entusiasmo y eso la hizo derramar lagrimas de felicidad que habia esperado por ya un largo tiempo.
Susana se armo de corage para recoger los cachitos de vida que le quedaban y darle una nueva forma, no volveria atras, no queria volver a repetir el nombre de quienes la destruyeron sino los volvia a ver nunca seria muy pronto, trataria de levantarse fisica y emocionalmente para llegar lo mas lejos que pudiera.
Continuara............
Chicas muchas gracias por su tiempo y sus palabras, lamento mucho decepcionarlas al poner una o dos piedras mas en el camino de la parejita, pero no podemos hacer algo sin obtener un reaccion.
Me estoy llendo un poco rapido, por que no quiciera dejar la historia en el limbo, se que en el verano (que por fin lleva =D ) voy a tener el tiempo limitado y no podria actualizar, asi que me ire un poco mas rapido, aun no tengo el final estoy batallando un poco, pero prometo que no dejare esta historia en el olvido.
Una vez mas Gracias por tu valioso tiempo.
Les mando un saludo cariñoso donde quiera que se encuentren.
Liz.
