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Disclaimer: Todos los personajes, criaturas, y hechizos mencionados aquí pertenecen a la talentosa J.
Summary completo: Cinco años a través de los cuales Draco ha tratado y fallado en besar a Harry Potter. Y la última vez, triunfó.
Advertencia: Un poco ofensivo. Slash – como es usual, así que retrocede si no apruebas las parejas homosexuales. Y por cierto… este fic NO me pertenece, lo traduzco (obviamente) y es de la autora Awesomesauce123.
N/T: Se que más de medio mundo está a punto de matarme pero he estado tannnnnnnnnnnn ocupada…. Aunque mi única forma de disculparme es que este capi sea de su agrado, y a sabiendas de que ya no queda más el final de la serie. Así que cuídense y disfruten el capitulo.
La quinta vez que Draco Malfoy trató de besar a Harry Potter se suponía que debían encontrar una pareja para la clase de Encantamientos
Y Draco entro a la clase de Encantamientos con el aire de alguien poderoso. Su pelo rubio platinado estaba excepcionalmente perfecto hoy, no tenía ninguna hebra fuera de lugar. Sus ojos grises, perezosamente encapuchados pero alertas, barrieron a lo largo del salón de clases rápidamente, hasta fijarse en una mesa que se encontraba en una esquina lejana, ocupada por una delgada figura solitaria bañada en las sombras. Una sonrisa victoriosa cruzó la cara de Draco, mientras se comenzó a mover hacia esa dirección.
Cuando se sentó justamente al lado de Harry Potter, el chico levanto su mirada con una sonrisa casual en su rostro obviamente esperando a la Comadreja; la sonrisa expectante decayó cuando fijo su vista en Draco, el cual lo miraba a su vez, con un brillo inusual en sus ojos grises. Gimió quedamente y giró su cabeza hacia el texto abierto que se encontraba al frente de él.
Draco se permitió sonreír aun mas; levantó su mano y golpeo el libro que Harry leía, Encantamientos para Séptimo Grado.
Harry se sobresaltó en su asiento, sus ojos se enfocaban en el lugar donde deberían estar las instrucciones para un encantamiento de levitación, como si no existiera la mano intrusa de Draco. Sus mejillas se encontraban rojas de la ira mientras que sus dedos pasaron de estar totalmente relajados a volverse puños.
-Que quieres Malfoy?- siseó Harry de forma baja; no quería alertar al pequeño Profesor Flitwick, quien estaba demostrando el movimiento indicado de varita al frente de toda la clase, de sus molestos problemas.
Otra sonrisa cruzó el rostro de Draco; la luz de sus ojos grises estaba danzando con una curiosidad vivaz, y sus manos se dirigieron a la parte de atrás de sus túnicas. Todo lo que hacia se veía tan inimaginablemente inocente en ese momento, pero Harry podía ver a través de la fachada encantadora.
A pesar de eso, el permaneció quieto mientras Draco contestaba casual, "Solo necesito un compañero y parece ser que tu eres la mejor opción, querido Potter." Sus ojos brillaron. "Y te veías tan solo ahí sentado en la esquina. Así que decidí que necesitabas un poco de buena compañía." Su sonrisa se extendió cuando vio la confusión y la aprehensión que paseo rápidamente a través de los ojos verdes de Harry. Era una buena señal saber que él estaba, de hecho, aceptando el mensaje oculto de Draco.
A pesar de que Harry permaneció en silencio, sus ojos evitaron ver donde se encontraba el profesor Flitwick, quien ayudaba a Neville al frente de toda la clase, y Draco continuo. "Y todos sabemos que Harry-maldito-Potter no puede ir muy lejos sin alguien complementándolo". Los ojos grises de Draco parpadearon con regocijo mal disimulado. Sonreía perezosamente, sus gestos relajados ocultaban el hecho de que no le importaba nada en el mundo más sino saber qué cosa hilarante podría contestar su supuesto compañero de Encantamientos.
Draco pareció haber tocado una parte sensible; la mano de Harry se levanto tan rápido en el aire que pareció como un borrón pálido, y la parte delantera de su puño impacto en la parte desprotegida de la cara de Draco.
Un silencio tenso siguió a esto. Los nudillos apretados de Harry bajaron de la mesa con un golpe seco; sus labios estaban retorcidos con un triunfo malicioso, los ojos esmeraldas gritaban una victoria silenciosa. Había algo oscuro y peligrosamente silencioso alrededor de las orbes verdes mientras miraba a Draco.
El silencio pareció extenderse para siempre; los anteriores 17 años se extendieron ante ellos mientras que los demás estaban en sus asientos mirando con la boca abierta ; el pequeño profesor Flitwick se congelo en medio de la explicación, y dirigió su mirada hacia la mesa rectangular donde se hallaban los dos chicos , tenía la quijada abierta y sus ojos se encontraban totalmente abiertos detrás de sus gafas rectangulares; hasta las aves, las cuales estaban trinando en las ramas de un viejo manzano afuera del salón, parecían haber caído en una especie de trance por la sorpresa.
Luego algo dentro de Draco pareció romperse, y nadie tuvo suficientemente tiempo para reaccionar antes de que las manos de Draco volaran a la garganta de Harry.
El mago de pelo negro tuvo tiempo suficiente para retroceder, tratando de evadirlo antes que alcanzara su cuello, pero los dedos de Draco se zafaron fácilmente a través de los delgados hombros de Harry; sus uñas perfectamente cuidadas dejaron marcas rojas semejantes a lunas crecientes a lo largo de la piel que dejaba entrever la capa y camisa de Harry.
Draco sacudió al chico violentamente, su boca se abrió con un gruñido de furia incontenible, las irises de color mercurio ardían con desprecio a través de sus ojos estrechos.
Harry se veía forzado a respirar agitadamente por cada sacudida que le otorgaban a su cuello, hasta que se empezó a marear dolorosamente mientras que Draco lo seguía sacudiendo de atrás hacia adelante sin compasión, dejando marcas con sus uñas sin importarle nada en el mundo aparte de la agonía que atravesaba el cuello de Harry y bajaba por su espina.
"Malfoy!" Harry trató de hablarle al mago de cabello claro, mientras este incrementaba la violencia en sus sacudidas mandando toneladas de dolor alrededor del cuello de Harry. " Tu- maldita-rata! Dej-ja-m-me!!
Las suplicas de Harry parecían hacer que la realidad chocara contra el resto de la clase; el Profesor Flitwick cambio abruptamente la posición de su varita en la mitad de la demostración para apuntar directamente a la pareja que se encontraba peleando, gruñendo y gritando fuertemente en la parte de atrás del silencioso salón.
"Muchachos!" Chillo a través del ruido de sus gritos enojados; ellos continuaron su violento forcejeo. "Muchachos!" grito mas fuerte; Draco y Harry continuaron su pelea ruidosamente en la parte de atrás del salón; sus figuras parpadeaban siniestramente entre las sombras, los destellos eran inidentificablemente blancos, color oro, y negro. "MUCHACHOS" El grito escandalizado del pequeño profesor Flitwick instantáneamente puso en silencio todo lo que se encontraba en el soleado salón; Draco miro salvajemente hacia arriba para enfocar un puño en la cara distorsionada de Harry; quien estaba congelado por el acto de tremenda furia de Draco, mientras que Draco bajo ligeramente su cara, por la cara de tremendo enojo del profesor.
El profesor, quien se encontraba, plantado intimidatoriamente en la parte alta del salón, estaba a punto de temblar de la furia- furia que había tornado su cara en un rojo azulado. Sus manos estaban empuñadas fuertemente por ambos lados de su cuerpo, una de ellas sujetando su varita con tal fuerza que provocaba que esta gimiera huecamente en protesta. Había sudor formándose en su coronilla en perfecta sincronización con la sudoración fría que se formó en los cuellos de Draco y Harry.
"A la oficina del director," respiro profundamente. "Ahora"
Harry se desenmaraño del agarre de acero de Draco antes que el otro mago tuviera tiempo de reaccionar. Salió del cuarto sin dirigir una mirada hacia atrás y su capa, al susurrar, daba cierto final definitivo.
Draco salió de la clase una vez que el chico desapareció del marco de la puerta, ignorando el silencio que rodeaba a lo largo de todos los estudiantes que se encontraban en el salón.
Draco encontró a Harry cerca de las escaleras al final del pasillo antes que el final de su propia capa estuviera totalmente fuera del cuarto. El mago de pelo negro estaba recorriendo el pasillo desierto con pasos grandes y enérgicos. Sus manos se encontraban crispadas en forma de puños apretados, marchando en sincronización con sus pasos enojados.
"Potter!" gritó Draco detrás de él, y cuando Harry no le prestó atención, sus ojos grises rodaron con irritación . Draco continuó caminando, acechando al mago de pelo negro dado gracias silenciosas por tener piernas largas. "Potter," dijo nuevamente, esta vez lo suficientemente fuerte como para saber que Harry lo oiría. Se estaba acercando cada vez más al chico mientras empezaban a descender por las escaleras, lo suficientemente cerca para ser capaz de coger su brazo, jalar un poco su mano, tocar su mejilla….
Draco aparto sus pensamientos con un movimiento de cabeza. Gruño con agitación cuando Harry continuo ignorándolo, sus ojos verdes estaban fijos hacia al frente mientras terminaban de bajar y se dirigían nuevamente a otro pasillo desierto con la luz de las antorchas.
"Pot-ter."Draco tuvo la delicadeza de pronunciar las silabas del apellido de Harry, manteniendo su voz ridículamente alta y lenta. Pero el chico seguía ignorándolo completamente.
Con un largo y ruidoso suspiro, Draco rodo sus ojos grises y miro fijamente a Harry tanto que parecía querer quemar a este con solo su mirada. El mundo parecía estar en contra de él hoy, pensó, ya que nada bueno le había pasado excepto la suave punzada de molestia que tuvo en el abdomen.
"Maldita sea, Harry, me podrías escuchar?"
No sabía si fue por la repentina desesperación que la voz de Draco había tomado, o el inesperado uso de su primer nombre que hicieron que Harry lentamente detuviera sus movimientos para encararlo, sus ojos verdes se fijaron en Draco con una repentina e impaciente furia.
"Que quieres, Malfoy?" suspiro quedamente. A pesar de su mirada penetrante, la voz de Harry era suave, como si se encontrara cansada en vez de la tormenta desatada que Draco había anticipado. El chico rubio parpadeo lentamente mientras Harry continuaba mirándolo .Y luego, con nada más que una suave sonrisa y una mirada picara, Draco se acerco silenciosamente y puso sus manos en los hombros de Harry.
Hubo un momento o dos donde el silencio cortaba el aliento, ocupado solo por los agitados respiros de Harry por el toque repentino y el pulso acelerado de la propia sangre de Draco que retumbaba en sus oídos.
Olvido todo sobre la contusión que cruzaba por su rostro, y Harry olvido todas las marcas que ardían a través de su cuello por los intentos en vano de Draco de estrangularlo hasta el desmayo. Mientras que el mercurio liquido se encontraba con la esmeralda fundida , todo lo que se encontraba en el corredor parecía desaparecer junto con el dolor, y luego el castillo, y luego todo el mundo que los rodeaba incluidos todos los estúpidos muggles que eran obliviteados cada vez que se acercaban al castillo, en ese momento inexplicable lleno de silencio y compartido por dos chicos cuyos ojos eran los más suaves que podía existir, y se encontraban solos en un corredor dentro del castillo, sus ojos se conectaron al instante, sus bocas se abrieron y el mismo aliento familiar los rodeo a ambos, mandando escalofríos en la espina de los chicos.
Mientras que Draco sentía el mismo tirón invisible que había experimentado desde tercer grado en el Gran Comedor y que lo jalaba una vez más hacia el inocente chico del pelo negro que se encontraba frente a él, algo también jaloneaba desagradablemente en la mente de Draco. Se dio cuenta, con una sacudida, que esto era cierta alarma interna, una constante detrás de su cerebro, todos sus años de practicar sus habilidades en rastreo prendieron una alarma dentro de su cabeza. No había tiempo para tomar en cuenta esa advertencia, pensó Draco, porque los parpados de Harry habían bajado seductoramente sobre sus ojos, sus pestañas oscuras cepillaban con delicadeza los pómulos altos y sonrojados del chico. Había echado su cabeza para atrás y parecía estar engatusando a Draco para que se acercara a su boca con una expresión totalmente libertina, sentimiento que se reflejaba también en sus ojos.
Y Draco no pudo evitar complacer los deseos del chico.
Mientras que el labio superior de Draco tocaba las comisuras de la boca de Harry , la gárgola que se encontraba directamente detrás de Harry se deslizo y revelo una figura alta que se encontraba en la puerta.
Draco apenas tuvo tiempo para tirarse al piso, sus manos buscando a través del montón de polvo, haciendo que se encontraba buscando algo mientras su cara ardía. El esperaba que ese acto fuera suficiente para distraer al director de la escena que había pasado contados segundos, pero sabía por la mirada que le dirigía el Director que no había caído en la distracción de Draco.
Harry se volteo lentamente, sus ojos se abrieron de una forma inocente, su boca delgada se convirtió en una sonrisa. Giro su cara hacia la del director con una expresión de completa inocencia; era tan diferente a la mirada hambrienta que le había dirigido a Draco poco antes que el director apareciera y provoco que Draco gruñera quedamente en el piso.
Un par de ojos azules se dirigieron hacia él, y Draco rápidamente se levanto, su cara todavía ardía por la vergüenza y furia por la interrupción. "Perdón" murmuro, sin mirar al director. "Perdí mi pluma".
El Director sonrió. "Está bien, Draco. Solo se mas cuidadoso la próxima vez ,en donde guardas tus plumas."
Draco asintió brevemente. "Si, Profesor Dumbledore."
Y luego Dumbledore dirigió su mirada hacia Harry con una sonrisa aun más grande. "El Profesor Flitwick me informo que ustedes tuvieron un desacuerdo en su clase?"
Harry asintió y dio una respuesta afirmativa, pero Draco le había dado la espalda tanto al Director como al otro chico, y estaba, en cierta forma, estudiando el polvo que había en el suelo y sobre sus botas de piel de dragón. Su mente divagó en la expresión que Harry tenía hace poco, mientras se dio cuenta que su corazón se aceleró más en su pecho. Eran latidos tan dolorosos, que parecían un tatuaje triunfante dentro de su pecho, y a la vez impresos en fuego en su mente estaban esos ojos verdes seductores y labios con sabor a vainilla…..
Otra vez mas no me queda niño pedir disculpas por semejante demora….se cuidan y estaremos hablando en el último cap… y por favor reviews…así sea por la demora, no importa. Es bueno recibirlos.
