Capitulo 13
Amarga Realidad.
Desde el momento en el que Candy vio a Steffano postrado en esa cama de hospital su conciencia le grito su traicion se sentia tan abatida y culpable, su impotencia crecio al ver que el no despertaba, al paso de los dias, habia sido designada al pabellon en el que se encontraba, por lo que se esmeraba en su cuidado, lo bañaba por las mañanas, curaba las llagas y revisaba todo lo que fuera posible, en las tardes cuando terminaba sus labores se sentaba a su lado por horas, a veces le leia en otras ocaciones le hablaba tratndo de despertar se subconciente, cuando solo se sentaba a mirarlo y esperar que despertara a su mente venian unos ojos azules que le pedian explicacion de sus actos, era cuando su alma se desgarraba entre el deber y el querer, sabia que le estaba fallando a Terry, pero tenia que lavars sus culpas con Steffano, queria salir corriendo para aferrarse a su felicidad pero no podia irse dejando al que aun era su prometido solo a su suerte, tenia una deuda con el habia contraido un compromiso al que no podia darle la espalda, sumida en sus cabilaciones la encontro Clementine que despues de conocerla no habia podido mas que encariñarse con ella, siempre la veia entregada a sus deberes o al lado del aquel joven, nunca la habia visto comer por el contrario cada dia estaba mas desmejorada.
-Candy!, que haces aqui niña ve a comer algo.
-Clementine no la escuche llegar
-por que estas en tu propio mundo, mira que palida estas.
-es solo que estoy cansada, me levante muy temprano.
-y no has comido nada
-no tengo hambre Clementine, yo creo que he de haber pescado alguna bacteria por que tengo el estomago descompuesto.
-hay niña si no te has dado cuenta estas en un hospital rodeada de doctores, pidele a uno que te recete algo, no puedes estar sin comer, te estas desgastando mucho, anda vete a descansar, si este jovencito despierta seras la primera en saberlo incluso antes que el doctor.
-Clementine eres muy buena conmigo, pero quiero estar aqui cuando el despierte.
-niña testaruda, te voy a traer algo para ese estomago y algo para que comas.
-gracias Clementine.
Al irse la jefa de enfermeras se acerco nuevamente a la cama de Steffano para tomar su mano, las llagas comenzaban a cicatrisarse, su respiracion era acompasada no como antes que se agitaba de dolor y parecia estar reviviendo una y otra ves los malos acontecimientos.
Al verlo tan apasible sonrio para si, tenia un gran cariño por el , era un hombre bueno, caballeroso y con un gran corazon iva a ser dificil enfrentar la verdad con el, pero confiaba en que el entenderia y podrian seguir siendo amigos.
Gravaba a detalle su rostro sus cejas las lineas de sus mejillas el contorno de sus ojos su naris afilada, era un chico buenmozo, caulquier mujer caeria rendida ante sus encantos, era tan afortunada de contar con su cariño, aun con su mano entrelasada con la de ella, sintio como el la apretaba ligeramente, como toda respuesta abrio los ojos y se acerco a el para hablarle casi al oido
-Steff? Me escuchas? Soy yo Candy.
sintio como el apretaba su mano con un poco mas de fuerza, sonrio mas ampliamente y por todo impulso beso su mejilla.
-me estas escuchando! Steff despierta, estoy aqui esperando verte abrir los ojos, ya no seas dormilon y despierta.
Steffano volvio a apretar su mano y trato de hablar, pero no pudo su garganta no le permitio emitir ningun sonido, se movio inquieto, apretando mas la mano de Candy que solo lo miraba sin poder reaccionar, despues de un momento en que dejo de moverse y relajo su cuerpo sus ojos se abrieron lentamente, encontrando los ojos un tanto asustados y espectantes de Candy, la miro por unos segundos como tratando de reconocerla, su rostro era inexpresivo al igual que su mirada, la rubia nunca habia visto esos verdes ojos tan bacios y frios.
-Steffano! –su voz era una caricia – que bueno que despertaste.
-.......-abrio la boca pero de su garganta apenas si salio un murmullo, sus ojos se dilataron con desespero.
-no hables tranquilisate, todo esta bien, aqui estoy contigo – sin soltar su mano,con la otra acariciaba su cabello para tratar de tranquilizarlo. – voy a llamar al doctor.
Steffano se aferro a su mano tratando de negar con la cabeza, mirandola con algo de desespero.
-esta bien aqui me quedo contigo, tranquilizate no te esfuerces has pasado varios dias inconciente, pero estas bien todo esta bien. – le regalo esa sonrisa que lo habia enamorado tantas veces y esa mirada que le indicaba lo contrario, de golpe todos los recuerdos llegaron a su mente , sus dias de desespero, los errores en el frente, la muerte de Ethian, la culpa y la causa de su infierno.
Se sintio avergonsado, habia causado tantas desgracias por sus celos, su desconfiansa para al final abrir los ojos y tener a esa hermosa rubia a su lado, como habia sido tan tonto de dudar de ella, por su inmadures habia causado la murte de ese jovencito y habia puesto en peligro a muchos mas, al recobrar sus recuerdos y la cruda moral, no pudo mas que esquivar su mirada.
-que sucede Steff, te sientes mal? Dejame ir por el medico.
-Candy te traje algo de medicamento – Clementine regresaba con los remedios para su pupila – cuando descubrio que el italiano habia recobrado la conciencia. – que sorpresa, al fin conozco tus ojos, como te sientes.
-al parecer no puede hablar Clementine, podrias llamar al medico
-es normal Pequeña, pero no te preocupes llamare al doctor Legoff.
El Dr examino al joven, al parecer sus ojos no habian sufrido ninguna quemadura ya que habia caido inconciente casi al instante al momento de la bomba, lo que habia sufrido por la exposicion eran sus vias respiratorias, incluyendo la garganta y cuerdas vocales, se normalizaria con algunos medicamentos y reposo, las heridas que provoco las balas que entraron a su pierna y braso se curarian en cuestion de tiempo, al parecer todo estaria bien con el, al escuchar el diagnostico Candy suspiro aliviada, no solo se alegraba por lo que eso significaba en su vida sino por que el estaria totalmente recuperado en unos meses.
Dos dias despues de que Steffano despertara, la noticia del fin de la guerra recorria todo el mundo, en cada rincon la gente celebraba el regreso a la normalidad, el exodo de soldados comensaria en cualquier momento, Candy se sentia feliz por la noticia, pero la atormentaba el no saber como contactar a Terry la confusion reinaba en todo Francia, ademas como podia dejar a Steffano abandonado en el hospital, el aun no se recuperaba ni de su pierna ni de su brazo, las llagas comensaban a cicatrisar pero aun no podia recobrar su voz ni su animo, la depresion que lo invadia era evidente, Candy pasaba a su lado todo el tiempo posible, tratando de animarlo pero era inutil el preferia dormir o simplemente perdia la mirada en un punto y no parecia escuchar a nadie a su alrededor, para el hospital ya no era necesario mantenerlo hospitalizado su evolucion seria paulatina por lo que el junto a muchos otros soldados serian dados de alta par que regresaran a sus casas o paises de origen.
-Pequeña tengo que hablar contigo – la enfermera jefe habia interceptado a Candy en uno de los corredores llevandola a su oficina – como sabras todos los heridos en condiciones de abandonar el hospital seran dados de alta entre ellos tu prometido, sera enviado de regreso a Italia, yo se que tu pediste tu traslado a este hospital para estar con el, por lo que he arreglado para obtener tu baja y puedan viajar juntos.
-Clementine..... – Candy estaba sorprendida, no habia pasado por su cabeza una idea asi, nunca planeo viajar a Italia con el, ella solo queria regresar a Paris para buscar a Terry, pero como abandonarlo ahora que era cuando mas la necesitaba.....
-Steffano necesita de ti mas que nunca pequeña, esta muy deprimido, creo que las heridas del alma seran las mas dificiles de cicatrizar, pero te tiene a ti para salir adelante,
-si lo veo muy distante y me preocupa que aun no haya recuperado la voz.
-pequeña, el DR Legoff y yo coincidimos en que el daño en sus vias respiratorias y cuerdas vocales no son tan severos de lo contrario tendria graves problemas pulmonares y el esta bien, creemos que es una condicion mental la que lo esta obligando a permanecer en silencio, tu eres la unica que con pasiencia y amor podras sanar esas heridas.
-si Clementine soy la unica que puedo ayudarlo - la preocupacion de Candy por Steffano era real, pero su desesperacion por contactar a Terry la estaba matando – cuando me daran mi baja?
-mañana mismo, afortunadamente el director de este hospital tiene el poder para hacerlo asi que a partir de mañana eres libre.
-y cuando le daran de alta a Steffano?
-el ya tiene su alta, asi que mañana mismo podran salir con rumbo a Italia.
- Italia?.....pero pense que viajariamos a Paris primero
-no pequeña el gobierno frances ha ofrecido todos los trenes que hay para la movilizacion de soldados a diferentes puntos de europa, asi que podran ir directo a Italia desde aqui.
Candy agradecio a Clemntine por todo su apoyo en esas semanas en el hospital, le habia dado todo su apoyo y facilidades, ahora tenia una mision que cumplir antes de poder correr a los brasos de Terry, viajaria a Italia para instalar a Steffano en su casa con su familia para despues viajar a Paris y buscar a su rebelde y explicarle lo sucedido seguramente despues de un berriche, patalear y manotear Terry la perdonaria y seguirian sus planes.
Lo que Candy no sabia es que el berrinche y pataletas de Terry no eran por no saber donde estaba sino por creer que ella habia corrido al lado del Italiano para casarse con el y despues de las semanas que habian pasado sin saber nada de ella lo comensaba a creer.
Al anunciar el termino de la guerra todo fue confusion la mayoria de jovenes queria volver a America o a Inglaterra, Neal en otras epocas hubiera sido el primero en salir corriendo, pero ahora estaba anclado en ese lugar hasta que su novia Natasha decidiera como queria seguir su vida, le habia propuesto matrimonio y ella habia aceptado pero aun no estaba segura de querer dejar Francia para mudarse a America con su futuro marido, por su parte Neal le daba su tiempo pero si de algo estaba seguro era de volver a America, la convenceria tarde o temprano aunque por el momento permaneceria en Paris, ademas queria saber donde estaba Candy, habia desaparecido sin decir palabra ni dejar rastro tres semanas atras, el hospital solo se habia limitado a decir que ella pidio su traslado a ortra ciudad y eso era todo, la unica que les habia dado una explicacion mas amplia era Amy, pero ni Terry ni el confiaban en que eso fuera cierto, por mas que habian intentado hablar con Magda nunca la localizaron y dias antes de que la guerra marcara su final ella ya habia viajado de regreso a su natal Londres, asi que el y Terry seguian cualquier pista que los llevara a la rubia.
-Neal tu eres su primo, te tienen que dar algun tipo de informacion – el desespero de Terry era evidente, ya habian pasado tres semanas desde que la habia visto por ultima ves y simplemente no aceptaba la verdad que le daban.
-Terry he ido dos veces por semana al hospital San Hipolito y no hay ningun cambio en la informacion.
-no seas estupido Leagan, tienes que hacer valer el poder de ser su familiar y de ser un Andrey para sacar la informacion que necesitas, si el hospital no te dice nada, ve con mandos superiores, has algo.
-esta bien Grandchester, no tienes por que gritarme no soy tu sirvienta para que me des ordenes.
-eres un inutil, no se como se me ocurrio pensar que podia contar contigo.
Lleno de ira salio azotando la puerta del departamento donde habia ido a buscar a Neal, POR SU PARTE Neal entendia perfectamente al ingles, pero en toda la confusion y movimiento que habia en ese momento era casi imposible encontrar a una sola persona, habia cientos de desaparecidos y una enfermera no seria el foco de atencion en las busquedas, sinembrago acudiria a uno de los altos mandos del ejercito al que Albert le habia pedido velar por los intereses de los chicos Andrey, y en una de sus cartas le habia mencionado a Neal que acudiera a el si el o Candy necesitaban algo, no se habia acordado pero al ver a Terry tan enloquecido toda clase de ideas vinieron a su mente.
Tomo su abrigo y salio a la calle casi corriendo, aun era tiempo para encontrar a todas las personas que necesitaba contactar, ya encontraria mas tarde a su amigo.
Terry sin saber adonde mas ir , volvio a buscar a Helen para ver si habia escuchado algo o recordaba algo mas que pudiera servirle para ir tras Candy , no pensaba moverse de europa sin ella, no esta ves, tendria que ser ella quien le piediera que la dejara en paz.
-hola Helen, como estas?
-hola Terruce, penese que ya estarias en tu casa a estas horas.
-no me iria sin despedirme, sigues de turno?
-no de hecho vengo saliendo
-te invito un café, vamos?
-si vamos
Helen solo tomo su capa mientras Terry la esperaba en la puerta de la entrada con un cigarro en los labios, habian pasado años desde el ultimo cigarrillo, pero la angustia lo estaba matando, al llegar Helen junto a el se encaminaron al pequeño cafe que estaba apenas unas cuantas cuadras de ahi.
-asi que has venido a despedirte..
-si Helen tengo que salir de viaje.
-pues espero que tengas un feliz retorno a casa, si alguna ves tienes tiempo escribeme, lo unico que hacemos es pelear pero te tengo aprecio.
-asi lo hare Helen, pero no voy a casa, voy a buscar a Candy.
-..........- su mirada se introdujo hasta lo mas ondo de la azul mirada de Terry, buscando la verdad – al fin aparecio?
-tu siempre has sabido donde esta.
-que te hace pensar eso? Mil veces te he dicho que solo vino a despedirse, me dijo que la habian trasladado al este y despues de eso salio a prisa y no hemos vuelto a saber nada de ella y ya sabes el resto, Amy dice que fue a encontrarse con Steffano para casarse con el, lo mas probable es que ya hayan regresado a Italia.
-es presisamente adonde voy.
-vas a Toscana?
-asi es, quiero visitarlos antes de regresar a America, tal ves es dificil creer que entre Candy y yo existe una amistad sincera, pero asi es y solo quiero asegurarme que ella esta bien antes de dejarla aqui, despues de todo Neal tambien regresara pronto y se quedara sola....
-te equivocas en todo mi querido Terruce, en primera Candy no necesita que nadie la cheque ella sabe defenderse sola y me consta ademas que Steffano es un caballero y esta loco por ella, en segunda todavia no es un hecho que Neal regrese a America estoy haciendo lo posible para convencer a Natasha de no abandonarme y en tercera Candy no se queda sola yo no voy a ningun lado yo ya estoy en casa y apesar de todo somos amigas.
-al fin pudiste renunciar al Italiano?
-y tu que sabes – su mirada le reclamo entrometerce en su vida privada.
-mas de lo que quisieras, pero es tu culpa nunca disimulaste demasiado.- su sonrisa sinica aparecio en su rostro.
-mira quien habla, como si tu si disimularas lo que sientes por Candice y eso de que vas a verla solo para felicitarla ni tu te la crees, pero no creo que la puedas arrancar de los brasos de Steffano, ninguna mujer en su sano juicio renunciaria a ese hombre.
-eso es lo que me da esperanza, Candy nunca ha tenido sano juicio, ademas a ti te vendria muy bien que yo arrancara a esa demente del lado del italiano, asi podrias tu consolarlo, no crees?
-yo ya no guardo esperanzas, tal ves hace tiempo tu propuesta hubiera sido tentadora, pero en el corazon de Steff solo Candy habita, tal ves tu si tengas esperanzas, pero si Candy se atreve a lastimar a mi amigo la mato, asi que mas te vale no acercarte a ellos por que de igual forma la vas a perder.
-Candy te dijo algo mas, verdad?
-eres un aferrado, ya te dije todo lo que se, ademas que te hace creer que Candy me confiaria algo precisamente a mi, no somos intimas amigas, esa es Amy.
-tal ves Candy no te dijo nada a ti , pero a Amy si
-Terry, eres un fresco, yo vine a tomar un cafe contigo creyendo que te venias a despedir de una amiga y lo unico que has hecho es acorralarme para sacarme una informacion que NO TENGO.
-Helen necesito hablar con Candy, eso es todo, lo que ella haya hecho con su vida es su asunto , yo solo necesito hablar con ella.
-a mi Amy no me ha confiado nada, si es que sabe algo no se lo dira a nadie, ella es muy discreta, ni siquiera ha querido decirme que sucedio con Steffano y Maurice, asi que creo que tu inversion en este cafe te dejo perdidas.
-entonces tendras que pagar tu
-eres un grosero. – empino su tasa para terminar su cafe.
-tal ves aun puedas ayudarme.
-que quieres que haga?
-tu sabes adonde vive la familia de tu adorado Steffano?
-eres masoquista, para que quieres verlos juntos.
-por que no lo creo.
-tu si que eres engreido, por que crees que serias elegido por ensima de Steff?
-por que soy mejor parecido y simplemente soy un mejor partido.
-.......- Helen lo miro con fingido fastidio – lo mas enigamtico de ti es tu modestia.
-no tienes por que fingir conmigo, se que mueres por mi.
-en realidda no se quien me gusta mas si tu o tu ego.
-verdad que si – se acerco peligrosamente a ella, en su mente la impaciencia taladraba su cerebro, pero tenia que jugar bien sus cartas y sacar la informacion que necesitaba, no en valde era tan buen actor usaria sus facultades istrionicas para obtener lo que buscaba.
-Terry tus artimañas no me impresionan yo no soy la dulce Candy, asi que no pierdas el tiempo, que quieres de mi?.....ho si.... donde vive la familia de Steffano verdad? – su mirada fue tan sarcastica como la de el, la realidad era que al igual que muchas habia caido ante sus encantos pero sabia de sus nulas posibiliddaes, asi que para que arriesgar nada otra ves- ya te lo dije en Toscana.
-Toscana es una provincia no una ciudad y menos aun una direccion.
-tu preguntaste donde vivian, nunca pediste una direccion.
-no juegues conmigo Helen.- a pesar de que contenia su mal humor, salia por cada poro.
-que caracter tan dificil tienes, de que te sirve ese rostro tan hermoso si estas tan amargado – ademas de Candy nadie se atrevia a decirle sus verdades, y eso fue lo que lo hizo contener su enojo. – lamento mucho decirlo pero todo lo que se es que viven en Toscana.
-Helen has vivido enamorada de el por años y no sabes en que ciudad vive?
-es la verdad, a pesar de que siempre fue muy amable conmigo y fuimos amigos cercanos nunca fuimos amigos intimos.
-..........-a pesar de todo veia sinceridad en sus ojos, suspiro profundamente y prosiguio – creo que tienes razon mi inversion en este cafe fue una perdida.
-lo lamento Terry.
-sera mejor que te lleve de regreso al hospital.
Al llegar a la puerta del hospital se despidieron con la certeza que seria la ultima ves que se verian.
-cuidate mucho Helen, espero que encuentres a alguien que sepa ver la gran mujer que eres.
-tu tambien lucha por ser feliz, no te tortures por alguien que huyo con otro, tal ves descubras que alguien mas pueda amarte de verdad.
-no Helen todo se acabo para mi, regresare a America y me casare con mi prometida.
-tu queeee?
-has sacado conjeturas equivocadas Helen, te lo dije antes y te lo digo ahora Candy y yo somos amigos a diferencia de ti y tu principe, Candy y yo si tenemos una amistad cercana e intima, pero eso ya no importa, adios Helen – Terry dio vuelta y comenso a alejarse.
-Terry espera...... – el ingles nunca volvio, la enfermera se quedo parada con las palabras de Terry resonando en su cabeza, se casaria con su prometida en America, eso era algo que no esperaba oir, tanto ella como Amy habian decidido mantener a Terry alejado de Candy y Steffano, ellas creian que la pareja merecia una oportunidad para ser feliz y aunque el ingles fuera un buen chico no permitirian que el Italiano sufriera y menos aun despues de que Amy la pusiera al tanto del sufrimiento de el prometido de Candy, pero ahora despues de escuchar que el tenia una prometida las cosas cambiaban, tal ves la verdad era que solo eran amigos y ........cualquiera que fuera la verdad, era mejor dejar las cosas asi.
Despues de mas de 24 horas de viaje en tren Candy al fin veia que se acercaban a su destino final, la ciudad de Perugia en la provincia de Toscana, donde residia la familia de Steffano, sus planes eran instalarlo en su casa y salir al dia siguiente a Paris.
En la estacion del tren, los esperaban los padres de Steffano, juntos a una linda chica y otro joven muy parecido a el, en cuanto bajaron de el tren ellos corrieron a su encuentro, su madre lo abrazo, casi haciendolo caer de las muletas, lloraba acariciando su rostro y revisando detenidamente sus heridas.
Los demas miembros de la familia se acercaron para darle tambien la bienvenida, Candy desde una distancia prudente los veia un poco envidiosa por todo el amor que esa familia se tenia, su italiano no era perfecto pero habia aprendido bastante en ese año con todo lo que Steffano y Maurice le habian enseñado ademas del tiempo que habia pasado en el hospital en Venecia, por lo que entendia la mayor parte de lo que hablaban.
Despues de unos minutos del recuentro, se percataron de la presencia de la rubia.
-tu debes ser Candy - la madre de Steffano se acerco maternalmente a ella para abrasarla.
-si
-yo soy Marisa la madre de Steffano, el es mi esposo Giuseppe, mi hija Ivonne y mi hijo Carlo- todos abrasaron y besaron a Candy, su cariño era sincero y el calor familiar que demostraban la desarmo.
-me da mucho gusto conocerlos Steffano me ha hablado mucho de ustedes.
-ha nosotros tambien no ha contado mucho de ti, el te quiere mucho y para nosotros ya eres parte de nuestra familia.
-pero que seguimos haciendo aqui , el viaje fue largo y Steff debe estar cansado.- el padre del joven aunque un poco mas callado tambien era muy calido.
- por que no habla. – Ivonne se dirigia a Candy como si se conocieran de años.
-su traquea y cuerdas vocales estan un poco dañadas por la exposicion al gas.
-dios mio, se va a recuperar? –avanzaban muy lentamente hasta una carreta que los esperaba fuera de la estacion de trenes.
-no se preocupe Señora Marisa, en poco tiempo estara como si nada hubiera pasado.
-eso espero hija, eso espero.
La familia entera incluyendo a Candy partieron rumbo a la hacienda de la familia, el rostro de Steffano se veia mas relajado y a hasta un par de sonrisas habia dejado escapar.
Marisa acomodo a su hijo en su habitacion todo estaba como lo habia dejado antes de partir al frente, penso un poco en ello y vi la difernecia que habia entre el joven que habia abandonado esa hacienda 3 años atras y el que regresaba en ese momento, se sentia un tanto satisfecho de su participacion, habia salvado muchas vidas y alegrado otras mas, si era cierto que los errores que habia cometido los ultimos meses eran catastropficos y nunca se perdonaria la muerte de Ethian, pero tampoco debia seguir martirizando a los que amaba haciendo que se preocuparan por el, recostado en su cama, penso nuevamente en el dia que el joven frances corrio cual gacela por el llano para encontrar la murte al explotar una granada que colocada estrategicamente en el suelo se detono con su peso, salio volando por los aires en pedasos, las lagrimas llegaron a sus ojos nuevamente, si tan solo hubiera pensado la extrategia en lugar de solo actuar, todo seria distinto, ademas de que todo fue provocado por unos celos que al parecer fueron injustificados pues la rubia habia corrido a el sin perder tiempo como siempre y lo habia seguido hasta su hacienda y ahora ahi estaba siendo acomodada en la habitacion contigua, habia perdido demasiado en esos dias de infierno, pero ahora que abria los ojos a esta nueva oportununidad lo haria mejor y aunque no podia devolverle la vida anadie si aprovecharia cada dia que le quedara de vida, si antes tenia un corazon altruista ahora redoblaria esfuerzos, era tiempo de deshacerse de esa nube gris que lo perseguia, comenzaria por ser sincero y compartir con su prometida lo que le habia sucedido, tenia que liberarse del silencio en el que se habia encarselado el ultimo mes y cortar las cadenas que Candy cargaba al verlo tan sumido en su depresion.
La oportunidad se presento unas horas despues cuando la rubia aparecio en su habitacion para cerciorarse que estaba bien.
-hola Steff, puedo pasar? –una sonrisa a medias aparecio en su rostro, sus ojos se veian angustiados y hasta un poco llorosos.
Por toda respuesta Steffano sonrio ampliamente como hacia mucho tiempo no hacia, su mano se estiro hacia ella, como queriendo alcansarla.
La rubia entro a la habitacion cerrando la puerta tras de si, llevaba toda la intension de explicarle al Italiano que ahora que el estaba con su familia ella tenia que regresar a Paris, al llegar a la cama se sento junto a el y tomo su mano entre las suyas, sus ojos se unieron en una comunion, habia cariño.
-Steffano.......tenemos que hablar.
-si.
-como? – su cara se lleno de alegria y luz al escuchar su voz, algo baja y rasposa, pero su voz. – ya puedes hablar?
-siempre he podido.
-y por que nos estabas haciendo sufrir?
-no preciosa no era a ustedes era a mi mismo.
-pero por que harias algo asi?
- Candy.....muchas cosas han sucedido desde la ultima ves que te vi, cosas terribles que aun me atormentan, queria morirme......
-de que hablas Steff? Que ha pasado?
-...............-sus ojos la miraron por unos segundos, para despues bajar la mirada al suelo, las palabras las tenia atoradas en el pecho, suspiro tratando de deshacerse del nudo que le impedia abrirse.
-Steff, que paso? – apreto sus manos para darle confianza y al encontrar su mirada su sonrisa lo sorprendio.
-Candy todo este tiempo que estuve lejos de ti me volvi loco ...... de celos, solo recibi una carta tuya – la miro a los ojos reclamando implicitamente. – te escribi sino diario almenos una ves por semana, nunca recibi respuesta....
-yo no recibi mas que un par de cartas, te aseguro que yo tambien te escribi mas de una vez.......
-todo ese tiempo sin saber nada de ti me desquisio, me volvi loco, perdi la razon – por un momento es como si el estubiera enfrentandose a si mismo – no podia dormir ni comer de tan solo pensar que estabas haciendo, con quien pasabas tus horas, el miedo me paralizaba me impedia pensar, Candy cometi muchos errores, puse en riesgo a los nuestros...... – sus manos comenzaron a temblar mientras su voz se desquebrajaba.
-Steff, estoy segura que no deberias sentirte tan culpable, en una guerra no hay forma de culpar a nadie de lo que pasa.
-no Candy yo cometi muchos errores y el peor de todos le costo.....la vida.. a un chico – sus ojos irremediablemente se mojaron ante el torrente que salia de ellos – yo no queria que eso sucediera, pero no era yo mismo la desesperacion y la locura me manejaban, yo ....... lo siento tanto.
Candy no pudo mas que abrasarse a el sintiendo su dolor, viviendo su culpa, ahora la compartian, todo eso habia sucedido por su culpa el se habia dado cuenta de la cercania con Terry y no podia dejar de sentirse culpable, lo habia traicionado y el habia sufrido por los celos que Terry le ocacionaba, como haria ahora para decirle que estaba ahí para despedirse?
Despues de un largo rato en el que el lloro su pena y ella lo consolo, Steffano busco los ojos de la rubia encontrando desolacion y lagrimas que habian corrido por sus mejillas.
-no princesa, no llores lo ultimo que quiero es verte sufrir y menos aun por mi.
-yo me siento tan culpable por todo esto.
-por que habrias de sentirte asi, yo soy el que ha sido un tonto todo este tiempo dudando de una mujer como tu, el dia que desperte y te vi a mi lado, me senti miserable. – su mano llego hasta sus cabellos dejando que sus dedos se enredaron en sus risos, acarcio sus mejillas limpiando las lagrimas que no cesaban de caer. – dude de ti y por ese hecho merezco sufir este infierno, quiero pedirte que me perdones por suponer que tus horas las llenaba alguien mas, por no darme cuenta que tu nunca serias capas de fallarme.
-Steff, no sigas no me digas esas cosas.... yo.....
-tu eres mi princesa y yo te falle, pero si me perdonas tendre la fuerza de luchar contra este remordimiento que me mata, tal vez podre encontrar el perdon de Ethian.
Candy no pudo mas, hechando a llorar amargamente, veia lo que su traicion habia provocado en el enamorado corazon de Steffano, como podria ahora confesarle que sus temores eran realidad que no solo habia pasado sus horas al lado de otro sino que habia sucumbido al deseo de ser su mujer, no podia ser verdad lo que estaba sucediendo, ese joven habia provocado una muerte por su torturada alma y ella era la causa de esa tortura.
-no princesa no llores, no te pongas asi, por favor yo no quise hacerte sentir mal, solo queria que supieras lo que sucedio no quiero guardarte secretos, quiero que nuestra relacion siempre sea transparente.
-yo.... yo no...... – Candy no pudo mas todo dio vueltas a su alrededor cayendo en la inconciencia, solo oia la voz de Steffano que la llamaba a la distancia.
Habian pasado unos minutos cuando Candy abrio los ojos y se encontro en un lugar que no reconocia, miraba las paredes a su alrededor , una ventana en la pared opuesta dejaba entrar un brillante sol que la deslumbro, ahora recordaba que se habia desmayado cuando enfrentaba a Steffano , habia perdido su oportunidad de salir corriendo de ahí, como veria a la cara a ese Italiano nuevamente y le diria , "tenias razon mis dias los entregue a Terry mientras me alejaba de ti" lloraba apesadumbrada, como no aparecia Terry para rescatarla y ayudarla a resolver ese embrollo, le hacia tanta falta mirar sus ojos, sentir sus caricias, como podria ponerse en contacto con el?estaba comenzando a tener miedo, unos pasos se acercaron a su puerta , limpio sus lagrimas rapidamente y dibujo una sonrisa bastante debil y falsa.
-Candy?
-si pasa...
-que bueno que despertaste, vine por ti para ir a comer – Ivonne, la hermana de Steffano aparecio para llevarla al comedor donde toda la familia la esperaba, las cosas se estaban complicando y cada vez se undia mas en su imposibilidad de marcharse y mientras los dias seguian pasando.
La familia entera corria apresurada de un lugar a otro, hacer trabajar los cultvos de olivos y el viñedo no era sencillo , habian perdido las posibilidades financieras de pagar por ayuda, el paso de la guerra se habia llevado toda la prosperidad de la que habian gozado antes de ella , por ahora el trabajo de la familia Rossini era poner manos en sus tierras por ellos mismos era lo unico que podia sacarlos adelante, Candy se sentia como una bomba de tiempo a punto de explotar, despues de su charla con Steffano le habia resultado imposible decirle toda la verdad y mas aun cuando la familia de Maurice habia llegado para visitar a Steffano y compartirles que Maurice aun no aparecia, todos quedaron desconsertado pues nadie sabia de su desaparicion incluyendo a los dos recien llegados, despues de esa visita Candy no se atrevio a dejar solo a Steffano al verlo tan preocupado triste y deprimido nuevamente, tendria que esperar un poco mas y esperar que Terry pudiera comprender, aunque donde lo buscaria despues, en Nueva York? En Londres? En Paris?, si tan solo pudiera hacerle saber donde estaba y hacerlo esperar un poco mas.
-Candy hay una chica buscandote en la puerta. – Ivonne la hermana menor de Steffano la habia ido a buscar hasta la cocina donde Candy preparaba su desayuno despues de encargarse de el de su prometido.
-a mi?? – la sorpresa de Candy era mayuscula, su corazon comenzo a latir rapidamente tal ves....
-si, pregunto por ti o Steffano.
-ire a ver quien es, gracias Ivonne.
Candy salio casi corriendo al recibidor donde encontro de pie a una chica de cabellos negros, al acercarse vio la familiar cara de Amy, volo a su encuentro, para abrazarla con verdadero entusiasmo.
-Amy, estas aqui, que gusto me da verte.
-Candy, te he extrañado tanto.
-como es que estas aqui?
- como explicarte?......veras nunca tuve la oportunidad de contarte todo lo que paso en esa ultima batalla, pero Maurice..... - las lagrimas comenzaron a resbalar por su mejillas y su garganta se cerro como cada ves que hablaba de su prometido.
-lo se Amy, su familia estubo aqui el otro dia y nos explico que Maurice esta desaparecido, aun no lo encuentran, las buenas noticias son que no esta entre las bajas, mucho se temen que lo hayan tomado como prisionero de guerra.
-fue lo ultimo que yo tambien escuche las esperanzas que me dieron es que tal vez aparesca en su casa el dia menos esperado, por eso vine aqui, en todo caso quiero estar cerca cuando el aparesca, su familia no me conoce por eso no fui ahi, preferi venir a buscarlos a ustedes, estaba segura que habian vuelto.
-que bueno que veniste, te recibiran con los brasos abiertos y a la familia de Maurice les encantara conocerte- Candy sentia un especie de alivio en su corazon, era como si Amy fuera la respuesta a sus preocupaciones, sin embargo un mal presentimiento la asalto al mismo tiempo.-pero que hacemos aqui paradas, ven vamos a la cocina seguramente no has comido y yo estaba a punto de desayunar, despues te llevare a ver a Steff y te presentare a su familia. De hecho todos estan en el campo ahora.
-te ves muy delgada y demacrada Candy, te sigues mal pasando?
-Amy tu no te ves diferente, estas mucho muy delgada y mira esas ojeras, casi te confundo con un panda.
-Candyyy! Que cosas dices, mejor dime como esta Steff?
-mucho mejor, aunque su animo es el que aun necesita recuperacion......igual que todos los que estubimos en ese infierno.
-tienes razon Candy, fueron dias muy dificiles, ahora solo nos queda reconstruir sobre los escombros que dejo la guerra.
-estamos vivos eso es lo que importa y tengamos fe en que Maurice aparecera crusando esa puerta tambien.
-no hay cosa que desee con mas fuerza.
-y como estan todos? Volvieron ya a sus casas.
-todo mundo se esta movilizando poco a poco, Ruth y Helen asi como el Dr Shartoff pues ya estan en casa, Natasha se ira a America con Neal despues de navidad, Magda se fue a Londres y yo aqui estoy.
-que bien que todos estan bien – dio un sorbo a su cafe caliente para armarse de valor - y que sabes de Terruce?
-tu amigo Ingles?
-si Terry..... – su voz sonaba con desespero e impaciencia, por no poder sacar la informacion que queria pronto.
-la verdad no se mucho de el, su amistad era mas con Neal y Natasha, lo unico que se de el es que Magda le dio un mensaje tuyo – Candy suspiro aliviada, almenos Magda habia cumplido su palabra, Amy comenzaba su desayuno despues de no haber probado bocado los ultimos dias, aunque lo que estaba diciendo le probocaba nauseas- despues escuche que Helen comentaba que se iria de regreso a America para casarse con su prometida que esperaba por el.
-que estas diciendo? – Candy tiro al suelo los cubiertos junto al bocado que ya no llego a su destino y termino en el suelo, todo le dio vueltas, no podia creer lo que escuchaba, debia haber un error – no puede ser, como es posible que Helen diga algo asi, que sabe ella? Que irresponsable...
-calmate Candy, ella solo repitio lo que el le dijo.
-pero por que Terry le diria algo asi a Helen?
-no lo se bien, pero fue lo que dijo "que todo se habia acabado para el y que volveria a America para casarse con su prometida" y despues de eso regreso a America dos semanas despues, del unico del que se despidio fue de Neal.
-como???? Regreso a America?- eso fue lo unico que pudo decir antes de caer al suelo sin sentido.
La obscuridad penetro sus sentidos, un tunel multicolor giraba a su alrededor, corria llamando a Terry pero no habai nadie y tampoco nadie le respondio, siguio corriendo mientras gruesas lagrimas corrian por sus mejillas, de pronto escucho una vos que la llamaba y una luz comenso a brillar frente a ella corrio hasta ahi pudiendo escuchar mejor la voz y con la luz vio por fin el rostro que la llamaba.
-Candy, Candy...........Candy
Despues de un momento la rubia abria los ojos encontrandose con los de Amy que con angustia la llamaba.
-Amy, que paso?
-te desmayaste, no te muevas espera un momento.
-ya estoy bien, solo fue un mareo
-ningun mareo tu te desmayaste, candy esto no esta bien, creo que deberias atenderte con un medico.
-no exageres y por favor no le digas a nadie, bastantes problemas hay ya en esta casa como para contribuir con otro problema yo estoy bien.
-esta bien Candy no dire nada pero lo mejor sera que termines tu desayuno y si vuelves a sentirte mal no importa lo que digas te llevare al doctor.
-esta bien Amy, terminemos de desayunar.
Despues de terminar de desayunar Candy llevo a la morena enfermera a ver a Steffano quien la recibio emotivamente los tres lloraron y se abrasaron, platicaron de lo sucedido en esa ultima batalla y mas lagrimas fueron derramadas al hablar de Maurice y de la angustia por su desaparicion, despues de animarse unos a otros terminaron hablando de la futura boda entre Candy y Steffano.
-no deberian esperar mas y casarse pronto.
-Amy en estos momentos las prioridades son otras, la recuperacion de Steff y la busqueda de Maurice, no hay por que apresurar nada.
-Candy ustedes estan viviendo juntos, por que no mejor casarse?
-Candy tiene razon, lo primero es que yo convalesca del todo asi podre volver al trabajo y construir nuestra casa, no la voy a traer a vivir a la casa de mis padres, por ahora no vivimos juntos, es huesped de mis padres.
-lo mejor sera que me adelante a la cocina Marissa no tarda en regresar y yo aun no comienzo los preparativos para la comida.
-yo voy contigo, te ayudare.
-no Amy no es necesario, por que mejor no te quedas a hecrle compañia a Steff, yo vendre despues por ti.
-esta bien Candy – por un momento la morena sintio hostilidad en la actitud de su amiga, pero prefirio pensar que era su imaginacion.
Sinembargo estaba en lo correcto, por alguna extraña razon Candy tenia un rechazo involuntario por Amy, tal ves por la presion que ejercia en eso del matrimonio o por la noticia que habia traido de Terry, no entendia exactamente por que, pero habia algo que la habia puesto encontra de ella por lo que habia preferido salir de la incomoda situacion y meditar sobre lo que estaba sucediendo especialmente esa notici a de que Terry habia vuelto a America para casarse con su prometida, mientras comenzaba hervir verduras y preparar las pastas y jitomates que Marissa utlizaria para la comida, su cerebro se partia en mil pedasos para saber hasta donde podia creer esas palabras o darles un sentido que ella pudiera entender, por que despues de todo si Magda habia logrado darle su mensaje el no hubiera dicho que ya no habia nada para el y que tendria que irse a America para casarse con su prometida, su prometida era ella tal ves no oficialmente pero el no queria a Susana y....... no era posible, tal ves le habia dicho eso a Helen para que de alguna manera se lo dijeran a ella y esa era la clave Terry habia ido a America y la esperaba halla para casarse con ella, pero entonces por que habia dicho que ya no habia nada para el y por que no habia ido a buscarla? Bueno eso era tal ves por que no queria incomodar al italiano despues de todo la separacion de la rubia habria sido por el, la cabeza le explotaba lavaba los jitomates con energia sin darse cuenta que ya no tenian la piel y comenzaba a deshacerlos.
-que haces Candy, esos jitomates ya son pure.
-Marissa lo siento mucho – mas roja que los jitomates se percato que habia hechado a perder todos los jitomates y eran los ultimos que tenian.
-creo que hoy no habra jitomate en la ensalada........
-lo siento tanto, yo solo queria...... – las palabras se le fueron mientras su rojo se intensificaba si era eso posible.
-no te preocupes querida, ya lo arreglaremos,
al llegar la noche Amy fue instalada en la misma habitacion de Candy, platicaron hasta ya muy entrada la madrugada, la morena como de costumbre hizo todo lo cposible para llenar la cabecita rubia con ideas de formar una familia con el joven Italiano, Candy se sentia acorralada pues su futura suegre y cuñada que no hablaban de otra cosa que no fuera de su futura boda y de las fiestas que tendrian juntos.
Un par de semanas desde que Amy habia llegado Steffano se sentia mucho mejor su animo habia aumentado, ya salia de la habitacion y hasta habia dejado un poco las muletas, habia visitado los campos y adentrado a los papeles legales que hasta ahora Ivonne se habia hecho cargo, Amy se acoplo rapidamente a la vida del campo, extrañaba locamente a su familia pero sabia que ellos estaban bien al cuidado de su madre sus planes eran agotar toda esperanza de encontrara a Maurice antes de volver a su antigua vida, la navidad estaba muy cerca y tenia fe en que esos dias serian los encargados de darle ese regalo tan anhelado.
Por su parte Candy se quedaba en casa ya habia pasado mes y ,medio desde la ultima ves que viera a Terry y no podia comunicarse con el, habia telegrafiado a Albert diciendole que estaba bien en Italia, pero el rubio solo le habia devuelto un telegrama pidiendole que volviera, cada dia que pasaba su corazon se dividia mas entre el querer y el deber. Ya veia mejor a Steffano su animo habia mejorado y comenzaba a retomar su vida normal y con ello su ilusion de casarse con ella, tal ves era tiempo de contarle toda la verdad y correr a los brasos de su verdadero amor, pues esta separacion la estaba enfermando a ella, cada dia palidecia y adelgasaba mas.
Esa tarde como de costumbre se habian quedado en casa por su constante mal estar que dia a dia se acrecentaba, no estaba segura de lo que era pero se sentia debil, mareada y simplemente no podia probar bocado pues o no tenia hambre o lo que probase era rechasado por su estomago, esa mañana casi cae al suelo de la cocina, sino hubiera sido por el fuerte braso de Steffano que alcanso a sujetarla se hubiera desvanecido, la habia advertido que la llevaria al medico aun encontra de su voluntad pues si su futura esposa no se queria cuidar el lo haria por ella, Candy despues de prometerle que desayunaria y descansaria un poco logro convenserlo de que se fuera a hacer sus diligencias, quedandose sola para meditar una vez mas como terminar con ese compromiso que la estaba matando, Marisa le habia pedido que cociera unas verduras y preparaba el pollo para que ella pudiera llegara terminar la cena, en eso estaba cuando su corazon sintio una fuerte opresion y un fuerte presentimiento llego a su mente, vio a Terry caminando por el pasillo de una iglesia hasta llegar al altar donde una rubia que no era ella lo esperaba, al verla de frente y de cerca la reconocio...
-Susana!!!!!! – un suspiro apenas si salio de su boca, para sentir como la cocina entera giraba a su alrededor cayendo inconciente.
Steffano no se habia quedado tranquilo desde la mañana, habia visto a Candy muy palida y ojerosa y todos esos malestares que venian debilitando dia a dia, habia ido al viñedo para supervisar los arboles y que todo marchaba como debiera, a pesar de que el frio era normal de invierno no habia tantas nevadas y los frios no estaban dañando los arboles, tenia que empezar a vender la cosecha de la siguiente temporada se veia lejos, pero era mejor tener las ventas bajo contrato a estas alturas de la temporada y no terminar malbaratandolas al ultimo momento, era tiempo de ir a las ciudades de alrededor para contactar a los exportadores y comenzaria esa mañana, por lo que pasaria por Candy para que fuera con el, habia planeado aprovechar el momento para retomar los planes de su boda, al llegar a la hacienda grito su nombre desde la puerta de la entrada sin recibir respuesta por lo que la busco en su recamara el baño y por ultimo en la cocina, se asusto al no verla, pero sabia que no habria ido lejos pues en la estufa estaba la olla de verduras cociendose y el pollo a un lado, tomo un vaso para servirse un poco de agua, al rodear la mesa para llegar al refrigerador se tropeso con algo que lo hizo caer abruptamente, al estar en el suelo miro el bulto que lo habia hehco viajar hasta el piso , encontrandose con la rubia tendida en el suelo rodeada de los vidrios de lo que habia sido una jarra, se acerco a ella para tomarla entre sus brazos.
-Candy! Candy!!
los ojos de la rubia se abrieron lentamente encontrandose con la mirada angustiada de Steffano, que la miraba con amor y preocupacion, al ver el desconcierto en la mirada de Candy comprendio que no sabia lo que le habia sucedido.
-estas bien princesa?
-si, solo me marie un poco.
-no princesa a mi no me engañas, tiene mucho tiempo que tu no estas bien y ya no puedo seguir dandote gusto en ignorar todos estos desvanecimientos y malestares, ve por tu abrigo y alistate, te espero afuera en el auto te llevare al medico.
-no es necesario, ya se me paso......
-no señorita esta ves no la puedo complacer, tu mejor que nadie sabes que tienes que ir a un medico.
-esta bien Steff, solo por que tu me lo pides.
-gracias preciosa, ve por tu abrigo.
Continuara...
Chicas lindas mil gracias por su tiempo y su compañia.
Myslayer, te agradezco tus review me encantan, me gusta muchisimo que me digas lo que piensas que esta mal de los personajes por supuesto, y solo dejame decirte que al igual que tu yo condeno energicamente la infidelidad y la mentira, pero lo que ha sucedido en mi historia no es una poyo a dicho tema sino fue mi revancha sobre Annie, pues nunca me gusto y me dio mucha rabia que se la impisieran al dulce Archie. En cuanto al rebelde sin causa lo voy a hacer sufrir un poquito mas =S.....para que me des con la cazuela... de igual forma todos tus review son mas que bien venidos.
Ivye, no sabes lo que cada palabra tuya ha significado, es la compensacion a todas las noche de desvelo que inverti para que esta historia fluyera, espero no haberte dejado muy intrigada esta vez, por que no quiero que te comas las uñas por mi culpa... tardan mucho en crecer..... pero te agradezco que te mantengas conmigo hasta el final que se acerca mucho....
trsitemente para mi esta historia esta llegando a su final, aunque amenazo con volver......
un saludo cariñoso viaja desde aqui hasta donde quiera que se encuentren.
Liz
