Capitulo 14
Sentimientos Confusos
Steffano llevo a Candy a la clinica de la ciudad, esperaba afuera del consultorio tardaban demasiado para su gusto, ya queria ser su esposo para poder estar al lado de ella sin problema alguno, no podia seguir sentado ni un minuto mas, se habia puesto de pie para caminar de un lugar a otro no aguantaba la angustia de la espera cuando al fin la puerta se abrio corrio hasta la rubia para tomarla de la mano y salir de la clinica, Candy no habia pronunciado palabra desde que salio de la clinica su mirada estaba ausente y su rostro serio como steffano jamas la habia visto.
-que sucede Candy, por que no has dicho nada, estas muy palida......
-.......- Candy solo lo miro sin pronunciar palabra, se veia ausente.
-no me asustes princesa que sucede, - sus manos buscaron su rostro para obligarla a mirarlo .
-vamos al auto, aqui hace frio y............ – sus ojos volvieron a encontrar el suelo, solo sintio los brasos de Steffano rodeandola hasta llegar al auto, despues de dejar que se acomodara cerro la puerta y subio el tambien.
-que sucede Princesa?
-Steff tenemos que hablar, vamos algun lado.
-por supuesto, conozco un caffe muy lindo, ahi podremos hablar tranquilamente.
Steffano manejo hasta un pequeño caffe donde fue recibido muy calurosamente por la dueña y su hija que no perdio la oportunidad para coquetear con el joven y dirigir una mirada desdeñosa a la rubia, fueron acomodados en la mesa mas apartada y que ofrecia total privacidad ademas que el lugar estaba vacio, la economia estaba sumamente golpeada por la guerra, por lo que la gente dificilmente gastaba su poco dinero en lujos como lo eran los restaurantes, despues de pedir unos sandwiches y algo de beber, Steffano tomo la blanca mano de la rubia y con una tierna sonrisa en los labio busco la mirada de su prometida.
-que sucede princesa?
-.......-con los ojos cristalinos a punto de llorar lo miro con miedo, culpa y algo mas que no pudo decifrar.
-Candy dime que sucede, sea lo que sea sabes que yo estoy aqui para ti, casi eres mi esposa.....
-no sigas mas, no digas eso..... – retiro su mano de entre las de el y bajo la mirada. – yo no merezco que me hables asi.
-no entiendo por que dices eso, Candy que sucede, dime que pasa.
-disculpen, les traigo su orden, les puedo ofrecer algo mas?
-no karla gracias, estamos bien – con una venia la señora se retiro dejando a la pareja en total privacia.
-Steffano, yo he sido una mala mujer que no merece tu cariño, ni tus atenciones y mucho menos tu preocupacion, lo mejor sera que hoy mismo recoja mis cosas de tu casa y me valla. – desde el momento en que comenzo a Hablar nunca lo miro a los ojos, mantuvo la mirada clavada en el suelo.
--de que hablas Candy? no entiendo nada, a que viene esta repentina actitud.
-no hay nada que entender, hoy mismo me voy de tu casa.
-Calmate Candy y mirame – llevo su mano a la barbilla de la rubia obligandola a verlo a los ojos. - si no significa nada para ti nuestro compromiso, al menos apelo a los lazos de amistad que nos une, se sincera conmigo, que te dijo el doctor por que estas asi. – su voz era energica le exigia sin amedrentarla.
-Steffano , perdoname por favor – no pudo mas y comenso a llorar angustiosamente. – yo nunca quise hacerte daño, el dia que acepte tu amor lo hice sinceramente yo queria darme una oportunidad y tu eres un chico increible...... – las lagrimas no le permitieron seguir hablando.
-tranquilizate, - le ofrecio un pañuelo para que secara sus lagrimas y la miro fijamente espectante.
- yo estaba decidida a casarme contigo y hacer mi vida a tu lado, el dia que volvi a ver a Terruce crei que todo estaba bajo control que tu y yo nos casariamos y que lo que habia sentido por el estaba muerto, solo era un cariño de amigos, por los viejos tiempos, pero cuando el me pidio una oportunidad y desenterro mis sentimientos por el no pude frenar mi corazon, todo lo que un dia se contuvo fue liberado de golpe y.......deje de merecer todas tus consideraciones y todo lo bueno que pudieras sentir por mi, Terry y yo nos comprometimos en matrimonio, el queria casarse inmediatamente, pero le dije que mientras el no rompiera su compromiso con Susana y yo no hablara contigo no podriamos casarnos......
-por eso es que ya no usas el anillo que te di? – miro su mano con dolor, en el fondo el ya lo sabia, sus corazon lo habia descubierto desde el dia que vio nuevamente sus ojos ya no encontro nada para el, el escucharlo partio su corazon, aunque ya lo esperara era cuestion de tiempo.
-no soy digna de ti, no podria usarlo. – lo miro a los ojos por primera vez – perdoname.
-no tengo nada que perdonarte, en el corazon no se manda eso lo se mejor que nadie, mi corazon se empeño en amar a quien no le podria corresponder y tu no eres culpable de eso.
-si lo soy, yo te di mi palabra y no pude cumplir.
-como es que ......estas aqui – la pregunta le causo mas dolor de lo que esperaba.
-cuando Amy me dijo que estabas mal herido y cuanto habias sufrido por mi causa no pude evitar salir corriendo a buscarte, Steff tenia que devolverte tu palabra, pero lo que mas me importaba era cuidarte hasta que estubieras bien.
-ya veo, y ahora que ya estoy bien te vas.
-no es solo por eso, yo ya no tengo nada que hacer a tu lado – su voz bajo dos niveles y su angustia aparecio en su rostro nuevamente- Terry regreso a America y va a casarse con........ su prometida, no pudo comprender que yo te debia lo que hice y se marcho de vuelta hace un par de meses.
-.......lo siento......... – al ver la tristeza en esos ojos verdes, su corazon salto de enojo contra Terruce y contra ella tambien por no haberlo elegido a el.
-te lastime y nunca me lo perdonare y entiendo si tu tampoco me perdonas....pero lo mejor sera que me vaya.
-a donde?
-a America supongo....... no lo se.......
-no tienes por que irte, si tu aun estas dispuesta podemos intentarlo nuevamente.
-.......-sin decir palabra Candy se solto a llorar desconsoladamente, dejando a Steffano pasmado, sin saber que hacer.
-Candy!!! – la abraso tratando de consolarl, la sentia temblar entre sus brasos tan fragil y temerosa que derribo los reconcores que hubieran podido formarse en su contra tras su confecion.
-no, no puedo quedarme a tu lado..... – se deshizo del abraso y esforzandose a mirarlo a los ojos continuo – yo .....estoy embarazada.
El mundo se vino abajo ante sus ojos, sus ilusiones sus sueños fueron arroyados ante esa confesion, la ira y la desilusion llenaron sus sentidos dejandolos al descubierto.
-pero como pudiste?...... – Candy vio en sus ojos deprecio y rencor, lo que la undio en su pena.- como fue capas ese infeliz.
-me ire hoy mismo de tu casa y no me volveras a ver, espero que algun dia puedas perdonarme.
Steffano no pudo responder, la lengua se le trabo en las ideas que corrian por su mente, como se atrevia ese infeliz a dejar avandonada a esa mujer con su hijo a cuestas?, como pudo aproceharse de su amor? Sin darse cuenta Candy , se levanto y salio casi corriendo del caffe. Apenas Steffano reacciono salio tras ella, corrio por una cuadra hasta que la vio doblando la esquina, cuando la alcanzo se puso frente a ella para detenerla.
-a donde vas? Tu no tienes por que ir a ningun lado.
-no puedo quedarme contigo.
-vamos a resolver esto juntos.
-Steffano, yo no puedo recibir nada de ti, te he hecho mucho daño.
-te he devuelto tu palabra de matrimonio, pero no me has pedido que te devuelva tu palabra de amistad o si?
-claro que no, nunca, pero no puedo pedirte que me ayudes con esto.
-y no me lo has pedido, yo te estoy ofreciendo mi ayuda, ven vamos a que comas tienes que cuidarte mucho no quiero que este bebe se malpase solo por la cabeza dura de su mama. – la abraso y volvieron al caffe, para comer los sandwiches que reposaban en la mesa, ante los ojos cuirosos de las anfitrionas del pequeño caffe.
-lo primero que tenemos que hacer es avisarle a Terry.
-pero no se adonde escribirle.
-ningun escribirle, mañana mismo salimos para America, sino te escucha a ti me escuchara a mi.
-pero .......
-esta ves haremos las cosas a mi manera, tus decisiones no nos han llevado por buen camini asi que haremos lo que yo diga.
-si........ – por primera ves en su vida se sintio apenada por sus actos y derrotada ante su voluntarismo.
A la mañana siguiente con un par de balijas en mano se despidieron de la familia de Steffano pretextando que Candy extrañaba mucho a su familia he irian avisitarla, su familia lo comprendio perfectamente pues ellos mismos habian extrañado a su hijo por tanto tiempo, despues de darles la bendicion Marisa los despidio junto a Amy, que no creia una palabra pero no se atrevio a preguntar
Nueva York
Despues de pasar un mes de la partida de la rubia Terry no podia entender su huida y su silencio, la habia buscado por todos los medios, Helen y Amy repetian la misma historia, " Candy se fue para encontrarse con Steffano y casarse con el" no lo creia su corazon le decia que no, pero todo lo llevaba a esa direccion, ella simplemente habia desaparecido sin despedirce de el y en un largo mes nunca se puso en contacto con el, trato de averiguar la direccion de su rival pero todos estaban en el mismo complot pues parecia que apesar de ser todos tan amigos nadie sabia a ciencia cierta la direccion de su familia en Italia, estaba desesperado y al borde de la locura cuando una tarde al fin Neal lo buscaba con noticias, habia conseguido la autorizacion que daba a Candy el permiso de viajar a una clinica al este de Paris, dando como motivos razones humanitarias, pues su futuro esposo habia sido herido de gravedad o almenos ese era el motivo de su traslado, despues de mover sus influencias Neal pudo conseguir ese documento y uno mas que daba de baja a Candy de sus compromiso con la Cruz Roja, para que pudiera viajar al lado de su esposo a Italia. Ese habia sido los motivos que Clementine habia dado para que la baja de la rubia no sufriera demoras, era una mentira piadosa que no dañaria a nadiey si lograria que pudiera viajar inmediatemente con su novio.
Esa noticia cayo como bomba para Terry, no podia creerlo pero reconocio la firma de Candy al final de cada documento lo que el no sabia era que la rubia nunca leyo los documentos, los habia firmado sin prestarle mayor atencion por la angustia de no poder comunicarse con el, con el corazon destrozado y lleno de odio regreso a America para casarse con Susana, esa era la mejor vengansa para su misera suerte.
Al llegar a Nueva York lo recibio el mismo tedio que habia dejado un año atras solo basto poner un pie fuera del buque que lo regreso para que la misma deprecion y desesperanza lo vistiera, su departamento olia a trsiteza a soledad, no podia creer que la habia perdido nuevamente, pero esta ves ella le habia jugado sucio lo habia engañado, tal ves habia sido su venganza, era increible como habia caido en la trampa, habia apostado su corazon y sus sueños y los habia perdido, todo habia muerto en esa guerra solo quedaban los escombros de un castillo contrsuido en el aire, no se dio cuenta cuando cayo la primer lagrima, solo se decubrio temblando por el llanto que lo sacudia, era tan infeliz siempre habia perdido todo en su vida, todas las personas importantes de su vida le habian negado el amor, pero nunca nadie le habia dolido tanto como esa pecosa a la que ya habia perdido dos veces, por primera ves en su vida lloro como un niño asustado, hasta secar su alma.
Cuando la mañana lo encontro su alma se habia endurecido, habia sellado su pasado y su rostro inexpresivo retomaba su antigua rutina, tenia planeado visitar a Robert Hataway primero que nadie y despues, confrontaria a Susana despues de la carta que se habia atrevido a enviarle.
El trabajo lo obtuvo facilemente, Robert trato de hacerce el remilgoso pero al final le habia dado la oportunidad de presentarse al casting para la proxima obra que produciria, "otelo". Era como una ironia de la vida que justo ahora se enfrentara a un personaje de tales caracterisricas, cuando el se habia consumido en vida por los celos, sabia que ese papel seria suyo ni siquiera tendria que ensayar, con que recordara los ultimos acontesimientos de su vida la escena fluiria natural , ahora solo le quedaba enfrentar a Susana.
La tarde ya comenzaba a despuntar cuando Terry cruzo por el porton de la casa de las Marlow, una mucama lo hizo pasar y dio aviso a Susana, que cuando escucho el nombre de quien la buscaba palidecio de pronto, su pulso se acelero y la boca se le seco tan de prisa que no alcanzo a pronunciar una sola palabra, solo se mantubo estatica ante la mucama y su madre que la acompañaba en esos momentos.
-pero quien se ha creido que es ese muchachito – respingo rapidamente la señora Marlow – yo le enseñare a respetar esta casa. –se puso de pie para salir de la habitacion, pero no logro avanzar ya que se encontro con la silla de Susana que un agil movimiento s puso frente a ella.
-no madre, ha venido a verme a mi y sere yo quien lo reciba.
-pero Susi, ese hombre te ha despresiado no merece que lo recibas en tu casa.
-de igual forma lo recibire, vere que quiere y ...... por favor mama esperame aqui.
Susana salio de la habitacion para encontrarse con su verdugo, aquel hombre que le habia desecho la vida y al parecer se resistia a desaparecer de su vida, al entrar en la sala se encontro nuevamente con ese profundo amor que sentia por ese elegamte caballero, el solo mirar sus ojos la hizo perder la fortaleza de la que se habia hecho para sacarlo de su vida, estaba desprotegida vulnerable y completamente enamorada de la vision que tenia frente a ella, habia entrado a la sala como una mujer resuelta y habia llegado hasta el como la misma niña timida y vulneble que el habia dejado, que tenia ese hombre que la hacia perderse de esa forma, al llegar hasta el percibio su aroma y su cuerpo vibro cuando lo sintio acercarse a ella para besar su mejilla.
-buena tardes Susana, hermosa como siempre, - tomo su mano entre las suyas, gesto que hizo ruborizarse a la exactris.
-que sorpresa que me visites – su voz apenas era perceptible, mientras sus ojos se devoraban la imagen de ese gallardo joven, ese año lo habia hecho madurar se le veia mucho mas varonil algo nuevo habia en el, algo enigmatico y misterioso en su mirar que la enloquecio.
-Susana esto no solo es una visita de cortesia, he venido para pedirte que retomemos nuestro compromiso – su voz fue energica, su actitud decidida.
-............-Susana estaba completamente fuera de este mundo, flotaba en la nada, no creia lo que escuchaba y no podia ni respirar mucho menos hablar.
-entiendo que despues de la carta que te envie no quieras ni verme, pero todo fue un mal entendido, lo importante es que estoy aqui para cumplir con el trato que teniamos.
-el trato?....
-nuestro compromiso.
-si el compromiso
-que dices Susana.
-no lo se Terry, tengo que pensarlo.
-........-"tienes que pensarlo", fue lo primero que vino a la cabeza de Terruce que no creia la actitud de la chica, suponia que caeria a sus pies como siempre.-como tu lo desees, crei que nos entendiamos, lo mejor sera que me vaya. – dio media vuelta y busco la puerta de la salida.
-espera Terry no te vayas – Susana habia picado el ansuelo, el aristocrata sabia manejar sus cartas y lo habia hecho, habia logardo lo que buscaba, lo unico que aun no sabia era que habia ganado.
Despues de que Susana lo detubo el resto fue historia para Terruce, cuando salio de la casa de las Marlow, lejos de sentirse conforme con lo que habia conseguido se sentia con una losa en la espalda y eso era lo que habia hecho, se habia pueso una carga encima que no tenia y no necesitaba, la perdida de la rubia lo habia aniquilado y lo habia llevado a actuar impulsivamente, habia deseado tomar revancha de lo que le habia sucedido y como venganza habia decidido casarse con Susana, pero ahora que caminaba hacia su departamento con una fecha fijada para la boda se sentia mas frustrado y enedemoniadamente fracasado, Susana lo habia aceptado con la unica condicion de poner una fecha fija para la boda y cuando su madre se integro al trato exigio que esa fecha fuera para ese mismo verano lo que era lo mismo en 6 meses, se casarian en el verano y no habia vuelta atras, en un par de semanas harian una fiesta para anunciar su compromiso de matrimonio, entonces seria oficial.
Ni siquiera queria un trago, el bar ya no silenciaba la voz que le gritaba lo estupido que habia sido, el alcohol lo haria perderse en las pecas de una rubia y NO, no queria recordarla mas, a partir de ese dia se dedicaria a olvidarla y matar ese amor.
Las dos semanas pasaron volando, su madre trato de persuadirlo para que desistiera, pero el actor estaba desidido a vivir en el infierno de casarse con quien no amaba, antes de consumirse en la soledad de haberla perdido, un par de semanas despues ofrecieron una pequeña fiesta de compromiso, el bacio que entro en su vida fue compartido con la trsiteza de su madre que lo vio oficializar su sentencia, sabia que ahora mas que nunca tendria que luchar por estar cerca de su hijo y buscar la forma de que el la dejara entrar en su vida y su corazon, si cuando fue niño no tuvo la oportunidad de cuidarlo lo haria ahora que tanto la necesitaria.
Por su parte Susana irradiaba felicidad unas semanas atras, habia estado luchando por sobreponerse al abandono de Terry, pero ahora todo era como debia ser, ya era la futura esposa de Terruce Grandchester el hombre de quien se habia enamorado desde el primer momento que lo vio.
No podia dejar de sonreir, su boda seria algo sencillo, no como su madre lo tenia planeado pero lo mas importante para Susana es que podria amanecer en los brasos del actor mas prometedor de todos los tiempos, que importaba la fiesta y el derroche si seria la señora Grandchester.
La noche de la fiesta de compromiso Terry se mantuvo frio y callada , la novia estaba emocionada y espectante, melosa , pero se encontro con el rostro duro e inexpresivo del aristocrata que no habia pronunciado palabra, Terry habia adquirido un departamento nuevo que compartirlo con ella se mudo ahi para no seguir torturandose en los recuerdos de su antiguo departamento, ya comprarian una casa mas grande cuando su economia mejorara.
-este ha sido el dia mas feliz de mi vida, nunca crei que llegaria.
-...........-Terry no comento nada, de hecho no habia escuchado una sola palabra de lo que su prometida le decia, su mente estaba flagelandose imaginando como habria sido la noche de bodas de Candy, el aun recordaba la noche que habia compartido con ella, la mas feliz de su vida, pero no podia seguir pensando en ello, tenia que olvidarla y cada dia en su nueva vida seria un dia que viviria para olvidarla, seria feliz y tomaria la revancha de lo que ella le habia hecho.
-me estas escuchando cariño?.........Terry!..................Terry!
-me decias Susi? – voltio para quedar frente a ella, trato de sonreir pero la mueca que le salio estubo muy lejos de mostrar alegria.
-ven aqui conmigo,- lo invito a sentarse junto a ella, los invitados ya se habia retirado estaban solos y Terry no tenia la mas minima intencion de tener un acercamiento con ella.
-lo mejor sera que me valla, es muy tarde y no es correcto que estemos solos.– se acerco para besar su frente y sin darle oportunidad de atraparlo, salio rumbo a su nuevo departamento.
El casting se llevo acabo unos dias despues, como era de esperarse Terry habia sido el mejor obteniendo el papel estelar, los ensayos preliminares comensarian inmediatamente, la obra seria puesta en escena en la primavera, tendrian tres meses para ensayar y tenerla lista para que fuera otro triunfo para la compañia Stratford.
Apenas se habian asignado los camerinos, Terry se sentia un tanto extraño en ese espacio, lo haria suyo con toques personales, pero por el momento se sentia como en un sueño, su vida habia cambiado vertiginosamente, tenia un mes desde que habia llegado y ya tenia un papel estelar y estaba "felizmente" comprometido en matrimonio, parecia una mala broma, pero eran los pasos que el habia decido caminar y no habia marcha atras, sonrio sarcasticamente para si mismo, habia pasado de un infierno como lo habia sido la guerra, para entrar en otra y en ambas habia entrado por su propio gusto.
Faltaban un par de dias para la navidad, el frio de Nueva York era gelido como cada invierno, habia nieve sobre las calles, se habia acumulado por la tormenta del dia anterior, al menos ese dia estaba soleado, aunque sumamente frio, el barco que venia de europa trayendo mas soldados y personal medico habia arribado un par de horas atras los ultimos pasajeros aun caminaban sobre el puerto para tomar las calles de la ciudad, una pareja disernia sobre lo que tenian que hacer, pues la mujer queria correr a buscar la direccion que tenian, mientras el hombre queria ir a tomar algo caliente, hacia mucho frio, su pais no era tan frio ademas que no llevaba un abrigo que le ayudara a amortiguar el entumecimiento que sentia, ella parecia inmune a pesar que su abrigo era aun mas delgado y viejo.
-Steff, terminemos con esto de una ves vamos a buscar la direccion, no recuerdo mucho, asi que nos puede llevar mas tiempo.
-con mas razon princesa, no vamos a pasar horas caminando y buscando con el estomago vacio,ahora hay una razon mas grande por la que tenemos que cuidarte, asi que no importa lo que digas iremos a comer algo primero despues haremos lo que tu quieras.
-tienes razon Steff, gracias por preocuparte por nosotros – con un sutil movimiento paso su mano por su vientre, el Italiano se sintio celoso de que esa ilusion no fuera suya.
Paso su braso por encima de los hombros de la rubia y comenzaron a caminar en busca de un restaurante sencillo donde comer algo, no llevaban mucho dinero, asi que se tendrian que ajustar a lo que tenian, meintras caminaban platicaban como hacia mucho tiempo no lo hacian ambos volvieron a sentir ese magico laso que existia entre ellos, amor para Steffano, cariño y amistad para Candy, pero era algo fuerte y que los reconfortaba a ambos. Despues de mucho caminar llegaron a Broadway, Candy reconocio el lugar casi de inmediato, trato de recordar las calles que tomaron aquella ves para ir al departamento de Terry, habia pasado ya mucho tiempo estaba un poco confundida.
-no podemos seguir dando vueltas, tenemos que descansar, muy pronto obscurecera.
-es que estamos muy cerca, se que era una de estas calles.
-mañana descansados podremos buscar con mas tranquilidad, vamos a buscar un hotel donde pasar la noche y mañana a primera hora saldremos a recorrer todas las calles.
-..........- pensativa, haciendo el ultimo esfuerzo por recordar se giro para ver exactamente el mismo lugar donde Terry habia estacionado su auto años atras, habian caminado media cuadro y ahi estaba, el mismo edificio.
-ahi es ahi, Candy corrio hasta llegar a la puerta del edificio, sus piernas temblaron, se mareo trastabillando el siguiente paso, Steffano la vio tambalearse por lo que se acerco mas a ella para tomarla en sus brasos.
-estas bien princesa.
-si, solo un poco nerviosa.
-todo va a estar bien,- le dio un ligero apreton a su abraso por los hombros y la empujo a subir las escaleras.
Tocaron la puerta por varios minutos, sin tener respuesta alguna, Steffano decidio insistir mas energicamente.
-parece que no hay nadie, no se ve luz, ni se escucha ningun ruido.
-tal ves salio un momento.............
-esperemos un poco.
-buscan a alguien ?– la portera finalmente salio a ver que escandalo era el que hacian.
-si buscamos a Terruce.
-el ya no vive aqui, hace una semana entrego la llave y se llevo sus cosas.
Candy palidecio de golpe, se sostuvo de la pared para no caer, eso no paso desapercibido por ninguno de los dos testigos.
-esta bien señorita.
-sabe donde se movio, a donde lo puedo encontrar.
-el nunca decia nada de lo que hacia, es muy reservado con sus cosa........pero escuche que estaba ensayando para presentarse a un casting.
-en que teatro?, en donde?.
-pues no lo se, pero ...el siempre trabajo para la compañia Stratford. Y las oficinas estan a un par de cuadras de aqui, tal ves ahi le puedan dar mas informes.
-gracias, le agradecemos mucho su ayuda – Steffano tomo a Candy de la mano para sacarla de ahi, pues ella ya no pudo articular palabra, la portera los vio con curiosidad salir del edificio.
Caminaron un par de cuadras mas, encontraron un hotel donde pasar la noche, decidieron compartir la misma habitacion pues los recursos no eran muchos y no podian desperdiciarlos, se habian registrado como un matrimonio para no lidear con el rechaso de la administradora, ya en la habitacion Candy dio rienda suelta a su desesperacion, Steffano se acerco a ella para tomarla entre sus brasos y cubrirla con su calor, no soportaba verla asi.
-todo va a estar bien, mañana lo buscaremos hasta encontrarlo, ahora tranquilizate y descansa tienes que dormir.
-gracias por todo Steff, no podria hacer todo esto sin ti.
-...........-apretando un poco mas el abraso- mi princesa sabes que siempre estare a tu lado, no hay nada mas importante para mi que verte feliz.
-eres un gran hombre, lamento haberte fallado como lo hice.
-no digas nada, las cosas son como deben de ser.- tomo su mano para tranquilisarla- veras como mañana estara todo solucionado, ahora metete a la cama y descansa, ya es tarde.
-y tu donde dormiras – la recamara al igual que el precio eran muy reducidos, a penas tenia una cama matrimonialo un armario que se caia de apolillado y el baño no era mejor, el hedor por la humedad daba la bienvenida apenas se abria la puerta, la alfomnbra no tenia un color determinado podria haber pensado que era gris sino fuera por las esquinas y uno que otro punto que delataban que alguna ves fue beige.
-no te preocupes por mi, una silla estara bien.
-una silla estaria bien, pero sucede que aqui no hay sillas,
-no te preocupes por mi, el toilet se veia comodo.
-no seas tonto, ven acuestate aqui conmigo - separo las sabanas del otro lado de la cama y lo invito a acomodarse con un suave movimiento de su mano.
Steffano la miro turbado, no esperaba ese gesto de la rubia, su corazon se acelero y dio un vuelco aun mas profundo en el amor que sentia por ella, le sonrio nervioso sin moverse, no podria resistir tenerla tan cerca e ignorar el hecho, jamas le faltaria pero era una tortura tenerla tan cerca y no poder abrasarla, besarla y fundirse con ella, no simplemente seria una tortura pasar la noche a su lado.
-que sucede?
-nada preciosa, quiero que descanses y sera mejor que tu duermas en la cama sola., yo encontrare un lugar en el suelo.
-Steff, no me castigues asi, tu y yo somos amigos, mas que amigos yo confio en ti, dime que aun somos amigos.
-claro que lo somos, pero no es apropiado que durmamos bajo las mismas sabanas.
-por que no? Hace frio y no tenemos mas dinero para comprar el descanso de los dos, ademas estamos metidos en esto los dos, si yo dejo que tu me ayudes tu debes de aceptar lo que yo te ofresco, si? – una hermosa sonrisa deshizo todas las negativas del Italiano.
Sin decir mas se quito los zapatos y se acomo al lado de ella, aspirando su aroma, sintiendo su presencia, cuantas veces soño en estar asi con ella, pero sin barreras sin condiciones y bajo otra etiqueta no el de amigos, pero ahi estaban recostados en la misma cama, respirando el mismo aire tan cerca y tan lejos, el pensaba en lo hermoso que seria su vida al lado de ella y ella repasaba las palabras que lograrian convenser a Terry de la terrible confusion, en diferentes mundos ambos jovenes fueron vencidos por el sueño la noche era muy fria y el calor que le producia el uno al otro era reconfortante para sus cuerpos y almas.
La mañana llego con un frio mucho mas marcado, haciendo que Candy hecha obillo se encajara en las costillas del joven Italiano buscando su calor, este desperto deconsertado por un momento no sabia en donde estaba, solo sentia ese extraño dolor en su costado, al voltear a su derecha y ver el bulto moviendose bajo las sabanas no pudo mas que sonreir y abrasar la montaña que se levantaba bajo las cobijas, de verdad hacia frio nunca en su vida habia experimentado un clima asi de violento, no queria sacar ninguna extremidad de su cuerpo de debajo de las cobijas, pero tenia que averiguar que hora era, la luz ya entraba por las raidas cortinas, debian pasar de las 9, lo mejor seria despertar a Candy y comensar el camino a su perdida, era una dolorosa desicion, pero estaba convencido de que verla feliz era lo mas importante, preferia ser el quien superara el dolor de perderla y no verla a ella sufrir.
Tiernamente aparto las cobijas de la cara de la rubia, la vio tan angelical, tan hermosa que le fue dificil retomar el ritmo de su respiracion y dandose valor acaricio la tersa mejilla de la joven que poco a poco fue abriendo los ojos encontrandose con la hermosa sonrisa del italiano.
-buenos dias.
-Buenos dias dormilona, - 'te ves tan hermosa" dijo para sus adentros.
-que hora es?
-no lo se, pero el sol ya se ve algo alto.
-volteo a la ventana encontrando que el sol ya destellaba a traves de la cortina, se paro como un bolido – por que no me despertaste antes, ya es muy tarde.
-Candy, Candy – Steffano salio tras ella, que habia salido directo a la calle, sin pasar por el baño o siquiera sin recoger su abrigo. – esperame Candy, ponte tu abrigo....... Candy.
Habian caminado por horas, el frio en la ciudad de Nueva York era implacable, Steffano ya no podia resistir dar un paso mas, habian salido correindo del hotel desde las nueve de la mañana y ya eran cerca de las cuatro y aun no probaban bocado en todo el dia, habian ido a tocar la puerta de las oficinas Stratford y solo encontraron una nota que advertia que estarian cerrados por las festividades navideñas retornando a sus actividades el 2 de enero de 1919.
Decidieron no darse por vencidos y caminar hasta los teatros de Broadway, varios de ellos daban funcion en esas epocas, tal ves alguien podria decirles donde encontrar a Terruce Grandchester o alguien que pudiera llegar hasta el.
El caracter poco afable del actor no hacia las cosas faciles, pues el mundo del teatro sabia de quien se trataba, pero eso era todo, nadie tenia idea donde vivia.
-Candy entiendo como te sientes, pero no hay mucho que podamos hacer y tienes que entenderlo, no siempre se gana princesa, date por vencida y vamos a comer algo, tenemos que planear lo que vamos a hacer estas dos semanas para sobrevivir, no tenemos mucho dinero.
-siento mucho ponerte en esta situacion tan precaria, se que tienes tus propios problemas con tu negocio familiar.
-esta bien......hare como que no escuche las mismas necedades de siempre, - pasando su braso por encima del hombro de la rubia la abrazo atrayendola hacia el- hace mucho frio princesa no quiero que te vayas a enfermar y no has provado bocado desde ayer recuerda que no es por ti.
-esta bien Steff, vamos.
La resignacion de que no encontrarian a Terry en las fiestas navideñas llego ese mismo dia, tenia que fraguar un plan emergente para hacer algo de dinero y subsisitir hasta el año nuevo, Candy no tenia la mas minima intension de acudir a los Andrey, a pesar de que Albert no la habia repudiado como ella le habia pedido, la rubia habia decidido valerse por ella misma tanto como le fuera posible y si Steffano estaba a su lado se sotendria de el, le regresaria la atencion de alguna forma Terry y ella lo pensarian en su momento.
A la mañana siguiente Steffano salio casi de madrugada a las calles de Nueva York para conseguir algun trabajo, despues de preguntar y ofrecerse en varios lugares solo encontro un trabajo en el mercado donde se descargaban mariscos y carnes para ser distribuidos a las grandes tiendas, despues de cargar y descargar varios camiones fue por su pago y de regreso al hotel, donde Candy lo esperaba sumamente preocupada, cuando desperto el no estaba y habia desaparecido por mas de 8 horas, cuando lo vio caminar por la calle que llevaba al hotel suspiro tranquila sintiendo un alivio en su corazon.
-donde te metiste toda la mañana? Estaba muerta de angustia.
-pues que bueno que resusitaste, por que te voy a llevar a que comas algo y ya tenemos dinero para pagar otra noche.
-donde lo conseguiste.
-estuve trabajando en el mercado que esta a unas cuantas cuadras de aqui, cargue un par de camiones con otrso chicos y pues trate de hacer otras cosas por que mañana por ser navidad no abriran y tenia que ganar un poco mas de dinero, para darte una linda navidad, de hecho te compre un regalo, pero lo abriras hasta mañana.
Con lagrimas en los ojos Candy no pudo mas que arrojarse a sus brasos, mucha gente habia hecho cosas por ella, pero nadie se habia sacrificado tanto por ella, especialmente despues de ser ella quien fallara .
-Steff, por que haces todo esto? Tu te estas recuperando todavia, no deberias de cargar, tu braso y tu pierna......
-nada es demasiado por ti princesa.-tomo sus risos y los enredo en su mano acariciandolos.
-Steff...yo... –sus ojos se llenaron de lagrimas y su mirado se desvio al suelo – lamento tanto no poder corresponderte, tu eres.....
-tu amigo, a quien le importas mucho, mirame preciosa – levanto su barbilla para obligarla a mirarlo, encontrando unos grandes ojos aceitunados que la miraban con debocion y comprencion, sin reproche.
-yo no te reclamo nada, nunca quise tu amor a la fuerza, pero si quiero ganarme tu amistad por siempre.
-la tienes Steff, en mi siempre encontraras la amiga que estara a tu lado incondicionalmente.
-esto se esta poniendo muy dramatico y con el estomago vacio nos puede hacer daño, sera mejor que salgamos a ver que encontramos abierto mañana es navidad y todo mundo estara por cerrar.
Saliendo del hotel como una pareja de enamorados, caminaron por varias calles buscando proviciones para su cena de navidad y lo necesario para el dia siguiente, en su regreso al hotel grandes copos de nieve comensaron a caer, llenando los corazones de esos dos jovenes de hermosos recuerdos, atando lazos entre ellos que serian indestructibles por el resto de sus vidas.
Nueva York en la Navidad de 1918 fue celebrado con reuniones familiares bajo la nieve callendo durante todo el dia, para Tamara fue una dia frio y solitario Archie habia viajado a Chicago para cumplir con los caprichos de su inmadura esposa, que se negaba a darle el divorcio a pesar de que dificilmente se dirigian la palabra.
Cada vez que el la dejaba para ir a Chicago, pasaba las noches llorando su ausencia y se recriminaba por seguir con esa relacion tan dañina y dolorosa, se juaraba que terminaria con eso una ves que el regresara, pero la verdad era que en cuanto lo veia se arrojaba a sus brasos y olvidaba los amargos dias de soledad y se entregaba a la ilusion de hacer una vida con su chico de ojos marron.
En la casa de las Marlow la navidad llego llena de alegria, despues de haber pasado un año lleno de dolor lo cerraban con sus todos sus proyectos terminados, con Susana convertida en la futura esposa del unico hombre del que se habia enamorado en su corta vida y su madre estaba satisfecha y radiante al ver el brillo e los ojos de su hija.
Terry pensativo con la mirada perdida en la nevada que se veia caer a traves de la ventana, se sentia nostalgico, dolido y perdido en una vida insulsa y vacia, no amaba a la mujer con la que es habia comprometido por despecho y ni el teatro lograba calmnar su dolido corazon, que aun bufaba por la ira que le producia el imaginar a Candy en los brasos de otro, despues de haberse entragado a el en cuerpo y alma, no soportaba el sentirse engañado y utilizado por la rubia.
Apreto los labios y se levanto para servirse otra copa de wisky, ni siquiera escucho cuando Susana le pidio que dejara de tomar y se acercara a platicar con ellas, Eleanor se habia negado a participar en el circo que su hijo habia montado, no pensaba abandonarlo, pero tampoco estaba dispuesta a participar en esos montajes que su hijo queria vivir.
La mañana del 26 la normalidda llego a las calles, Steffano regreso a trabajar descargando camiones y repartiendo mercansia la mayor parte de la mañana, cuando llego al hotel encontro a Candy barriendo las escaleras.
-princesa que se supone que estas haciendo?
-y que parece que hago?......- su sonrisa podia desarmar a cualquiera.-si tu trabajas yo tambien, consegui que nos rebajaran el precio de la habitacion a cambio de hacer un poco de limpieza.
-pero tu tienes que cuidarte, no deberias de agitarte tanto.
-tengo que contribuir con algo, ya casi termino, por que no subes a descansar un poco y despues saldremos a comer algo.
-dejame ayudarte- le quito la escoba de las manos y siguio barriendo los ultimos escalones
-pero Steff yo puedo hacerlo.
-tu tienes que cuidarte mucho y no puedo permitir que te expongas a nada
-no exageres, al menos dejame hacerte compañia.
-hey Candy tengo algo que preguntarte?
-si dime
-ya abriste el regalo que te di para la navidad.
-huuu....lo olvide – dandose un un golpe en la cabeza corrio escalera arriba- voy ahora mismo a abrirlo.
Por toda respuesta el italiano le regalo una de su mejores sonrisas, como amaba a esa chica, la separacion iba a ser muy dura, pero lo mejor seria alejarse de ella lo mas lejos y lo mas rapido posible una ves que se reconsiliara con Terry.
Al terminar de barrer recogio el polvo y guardo todos los aditamentos de limpieza, subio casi corriendo los escalones hasta llegar a su habitacion, al abrir la puerta encontro a la rubia sentada en la cama llorando inconsolable.
-que sucede princesa, por que estas asi?
-esto es hermoso – en una mano sostenia un mameluco rosa con blanco y en la otra un dije que al abrirlo daba lugar al espacio bacio de un retrato.
-Princesa cualquiera diria que no te gusto mi regalo.
-como dices eso, esto esta precioso, este dije esta hermoso Steff muchas gracias.
-Queria ser el primero en regalarle algo a la pequeña Candy.
-La pequeña Candy? , que te hace creer que sera niña?
-Lo presiento, se que este angelito sera igual de hermosa que tu.
-Gracias Steff.-alcanso la mano del joven haciendolo temblar al contacto, inmediatamente se puso de pie y tomo su abrigo.
-Lista para irnos a comer?
-Sip!..... dejame guardar esto en mis cosa y ... – tomado su abrigo entre la mosnos camino a la puerta - ya estoy lista.
Los dias subsiguientes pasaron de igual forma, ambos trabajaban para subsistir hasta que los ensayos se abrieran nuevamente en el teatro, la noche de año nuevo lo recibieron en el cuarto de hotel con leche para brindar y una carga de emociones por lo que el año nuevo les traeria, en un dia mas Candy al fin podria enfrentar a Terry y solucionar ese increible malentendido.
-lista para ....cof cof cof cof cof ....comenzar el año....cof cof cof cof cof.....
-Steff has estado tociendo desde ayer y no te ves muy bien.
-estoy bien....cof cof cof cof.
dejame checar tu temperatura.- intento alcansar su frente con su mano pero la intercepto en el camino para llevarla hasta sus labiosy regalarle un beso.
-estoy bien princesa, no te preocupes.
-has estado madrugando y con el frio que hace abras pescado un resfriado.
-nada importante, lo unico que cuenta ahora es que en un dia mas veras a Terry.
El esperado dia llego, Candy se alisto lo mejor que pudo , areglo su cabello, y con los nervios a flor de piel se peresento en el teatro, el conserje le aseguro que todos los actores se habian presentado al primer ensayo incluyendo al arrogante ingles, los ensayos terminarian en un par de horas, por lo que Candy decidio plantarse en la puerta que el viejo conserge le aseguro seria la unica salida para todos,
-Cany tal ves podriamos ir al cafe de enfrente y esperar ahi, lo veremos salir si por alguna razon sale antes, no tiene caso que estemos aqui parados en medio de este frio.
-ve tu Steff, tu tos esta empeorando yo esperare aqui.
-no! esta bien, si tu te quedas aqui, yo me quedo aqui.
-no es necesario, ve a tomar algo caliente.
-no te preocupes preciosa, tan pronto el gran actor de Broadway aparezca, yo desaparezco..
El par de horas pasaron mas lento que nunca para el gusto de Candy, a pesar del congelante frio, ella permanecio inmutable, por el contrario Steffano estaba entumido del frio, sentia los pulmones explotar y la temperatura le habia aumentado, estaba mariado y casi no podia respirar, pero no se moveria de su papel de protector.
Los actores comenzaron a salir uno a uno, vio pasar a algunos de los actores que recordaba de Romeo y Julieta entre ellos vio pasar a Karen Klaise, disimulo un poco escondiendose entre su bufanda para que no la reconociera, no se sentia del todo sociable para saludarla, una ves que ella desparacio, voltio nuevamente a la salida del teatro y ahi estaba, un joven alto delgado enfundado en un largo abrigo cubria la mitad de su rostro con una bufanda y sus ojos se ocultaban bajo una boina que caia totalmente sobre su cara, podria tener una mascara y de igual forma el corazon de Candy le diria que el era su dueño, en cuanto sus ojos se posaron en el, su corazon comenzo a latir desbocado, ningun musculo de su cuerpo le obedecia, queria gritar pero su boca no podia abrirse.
Continuara.............
Chicas lindas gracias por regalarme un poquito de su tiempo.
Ivy. mil gracias por cada palabra, no habia que preocuparse opr Candy solo esta embarazadas.....esta embarazada!!!!! y ahora que va a hacer???, no te enojes con Terry es un primor, pero ya vez que hay que darle tiempo al muchacho para que reaccione......pronto te dejo el siguiente capitulo para que ......que crees? si es casi el fin, pero es un secreto OK?
Akire. gracias por tu tiempo de dejarme un review, no culpes a Candy es medio atolondrada y en medio de una guerra no creo que sea facil la comunicacion, despues de todo salio corriendo a hacer su obra buena del dia y olvido la direccion del galan, pero lo esta pagando.......pero mira alguin me dijo hace mucho tiempo, lo que es para ti aunque te quites y lo que no es para ti aunque te pongas, asi que si Candy Y terry son el uno para el otro pase lo que pase estaran juntos no crees?
hasta pronto chicas, cuidense mucho y les mando un cariñoso saludo donde quiera que se encuentren...
Liz
