Capitulo 15

La Revancha

-Candy, ahi esta, anda ve – Steffano le dio un suave empujon para animarla.

-si...- su voz temblo pero no pudo moverse

-anda......- el empujon se hizo un poco mas fuerte moviendola de su sitio.

-si, si ya voy.....

-me voy al hotel......suerte!

Terry estaba distraido veia la calle buscando algo, no se habia percatado de la pareja que hablaba a un costado de el , hasta que su instinto lo hizo voltear a su derecha y justo ahi su corazon se detuvo por un momento, frente a el estaba la unica mujer que lo habia subido al cielo y por la que ahora se consumia en el infierno, a pesar de su exitacion por verla su odio fue mayor, la miro friamente y mas aun cuando alcanzo a ver al Italiano que le hablaba al oido y se retiraba discretamente, su sangre hirvio al sentirse burlado, volvio su mirada a la avenida mirando cada auto que pasaba.

-Terry? Hola.

-..........- ni siquiera voltio su mirada para mirarla.

-Terry he venido a buscarte por que tenemos que hablar.- por fin pudo acercarse a el, pero su frialdad la paralizo nuevamente.

-no tenemos nada de que hablar.

-Terry escuchame , todo tiene una explicacion.

-si supongo que todo tiene una explicacion – voltio a mirarla con esos ojos que mataban y que Candy conocia muy bien, ya los habia visto en el Colegio San Pablo – no pudiste negarte y preferiste salvar el alma perdida del pobre Italiano y olvidarte del idiota Ingles.

-las cosas no son como parecen, yo le debia algo a Steff y.... estar con el cuando me necesitaba era lo menos que podia hacer.

pues que bueno que te hayas liberado de tu culpa y ahora puedas vivir feliz a su lado.

Terry por que no me entiendes era algo que tenia que hacer.

Al menos en algo coincidimos y yo tambien me estoy quitando todas las culpas y ahora podre ser feliz al lado de mi esposa.- Terry habia mencionado a Susana como su esposa suponiendo que Candy y el Italiano estaban casados, de esa forma su orgullo no estaria tan lastimado

Tu ...esposa....? – el piso se abrio ante los pies de Candy,ya sabia que no seria facil hacer entrar en razon a ese cabeza hueca , pero ....... el que dijera que "seria feliz al lado de su esposa", era algo que definitivamente no se esperaba.

Susana y yo nos casamos, como debimos hacer desde hace mucho tiempo.

Pero Terry.... como pudiste?..... yo......no puede ser – el palido de su rostro hizo dudar por un momento a Terry, pero recordo que ella estaba casada con el italiano y que el estaba por ahi, burlandose de el tal vez.

Como pude? Exactamente de la misma forma que tu pudiste,

- no es lo mismo.......yo solo.......-las palabras se le terminaron, su cerebro no podia reaccionar, no entendia como habian llegado hasta esa situacion y aun menos como salir de ese enredo.

No se a que veniste Candice, si lo que querias era que te felicitara te lo hubieras ahorrado, no necesitabas disculparte ni dar explicaciones, las cosas pasaron como pasaron y cada quien sigue su camino.

Eso es lo que de verdad piensas, lo que sientes?, despues de todo lo que pasamos?

Lo que paso en esos dias de guerra, se quedaron entre las ruinas de las guerra, ahora es tiempo de construir y seguir adelante, se feliz en tu vida, yo ya lo soy.

Asi que solo fui un suceso de la guerra para ti?

Nadie pensaba claro en esos dias y despues de todo ya decidimos nuestras vidas, no hagas esperar mas a Steffano, tu asunto conmigo esta terminado es hora de despedirnos despues de hoy no tenemos ningun asunto que tratar asi que lo mejor sera no volver a vernos.

-........- la rubia no podia creer lo que escuchaba de labios del actor, su mundo se venia abajo, el la estaba despreciando y despues de todo no habia sido nada mas que un suceso de guerra.

Un auto se detubo frente a ellos abriendo la puerta trasera, la rubia cabellera de Susana se dejo ver al asomarse un poco.

-lo siento mucho querido, se me hizo tarde Sali un poco retrasada de la universidad.- al voltear la mirada a la chica que permanecia de pie junto a su prometido, su corazon experimento una punsada al reconocerla.

-lo importante es que llegaste Susi.

-tu eres.....- su mirada se clavo en los esmeraldas de ella, en una combinacion de sorpresa, advertencia y cautela.

-es Candice, la recuerdas cierto?

-claro que la recuerdo, como has estado?

-bien gracias – la voz de Candy se quebro a la mitad de la frase no podia creer la frialdad de Terry y la forma en la que le demostraba lo insignificante que era ella en su vida.

-fue un placer verte Candice, Susi y yo tenemos una cena a la que tenemos que asistir, quiza podriamos acercarte a tu hotel? – la voz de Terry sonaba impersonal y hasta hiriente.

-prefiero caminar, gracias de todas formas.

-Adios entonces – su venganza estaba consumada.

Pasando por el lado de Candy sin ninguna delicadesa subio al auto y cerro la puerta, con una movimiento de cabeza se despidio de Candy, la rubia no pudo soportar mas hechando a llorar ahi mismo, sin poder moverse sintio un calido abraso que la arropaba.

Terry era un gran actor y lo habia demostrado, habia sido frio e indiferente, no habia demostrado el rencor y el dolor que le habia causado la traicion de Candy, lo habia dudado por todo ese tiempo el que la rubia estuviera con el italiano, pero los habia visto juntos, estaban en Nueva York juntos y sin ninguna otra compañia, eso significaba que habian viajado desde Europa y ahora venian a dar la cara despues de casarse en secreto y pasar un tiempo en Italia en la casa de la familia de el, Neal se lo habia confirmado, su orgullo le decia que habia hecho lo correcto, aunque por un momento se sintio culpable de dejarla sola ahi de pie, miro por el retrovisor para dar un vistazo y la vio de pie en el mismo lugar, solo que en los brasos de Steffano, los celos y la ira los cegaron, todo el rencor ebullecio en su cabeza, ya no pudo pensar claro, tomo la mano de Susana y la sostuvo entre la suya, apretandola fuertemente.

Despues de caminar bajo el frio de la ciudad Candy y Seteffano regresaron al hotel sin decir palabra, la rubia estaba destrozada no podia creer lo que acababa de suceder, sus ojos no dejaban de mojar sus mejillas, su acompañante queria con todo su corazon consolarla pero no podia reaccionar apenas llegaron a la habitacion se habia recostado a descansar e inmediatamente perdio conciencia de lo que sucedia a su alrededor, hervia en fiebre y la tos no lo dejaba ni respirar.


Chicago

Con maleta en mano Archie se disponia a regresar a Nueva York, bajaba la gran escalera cuando escucho la voz de Annie llamandole a sus espaldas.

-de regreso al hoyo?

-no querida de hecho, saliendo de el.

-hasta cuando vas a seguir con esta absurda situacion?

-hasta que firmes el divorcio.

-tan seguro estas de tu amor por ella?

-si Annie, lamento mucho herirte con estas palabras pero te pedi que no nos comprometieramos y detuvieramos la boda, pero no me escuchaste.

-yo te amo Archie.

-no Annie, tu no me amas, te aferras a una situacion que no es sana para ninguno de los dos y esto nos llevara a odiarnos, como puede haber amor en eso?

Annie bajo los escalones que los separaba y poniendose frente a el, lo miro fijamente por un largo minuto, finalmente tomo su mano y despues de un profundo suspiro continuo.

-te equivocas Archie, yo te amo y me aferre a mi sueño de adolscencia de ser feliz al lado del hombre del que me enamore, sino pude conseguir tu amor lo acepto pero no quiero tu odio.

-Annie yo no quiero.....

-dejame terminar Archie, esta vez dejame terminar, te amo desde que te vi por primera vez y soñe con ser tu esposa y hacerte feliz y es lo que voy a hacer, te voy a demostrar cuanto te amo........te doy el divorcio.

-Annie....

-esta vez hare lo correcto, mandame los papeles del divorcio con tu abogado. - la morena dio la vuelta y comenzo a subir las escaleras rumbo a su recamara cuando sintio la mano de Archie que la detenia.

-Annie gracias, yo quiero que tu tambien seas feliz y encuentres quien te corresponda, yo siempre estare a tu lado para apoyarte y ...

-no quiero tu compacion, no la necesito, firmare los papeles que nos separen para siempre y despues de eso saldre de viaje.

-volveras, verdad?

-no lo se Archie, el tiempo ya lo dira.

Despues de pronunciar esas palabras Annie subio a su recamara donde se desahogo, por largo rato lloro todas las lagrimas de dolor que habia sufrido toda su vida, el abandono de sus padres, la traicion que ella hizo a Candy, la mentira que habia vivido al renegar de su origen y sobre todo el rechazo de Archie, ella lo amaba de verdad pero no arruinaria su vida, ya lo habia decidido tomaria su maleta y dejaria atras a la Annie que habia sido hasta ese dia, ya no seria Annie Britter la adoptada, la huerfana, la chica de sociedad, la abandonada, no mas, buscaria su verdadera identidad lejos de todos, tal vez regresaria, tal vez se perderia en los dias por venir, solo el tiempo tenia esa respuesta.

En Chicago reinaba el frio al igual que en Nueva York, la nieve caia lentamente vistiendo las calles de blanco, las calles ya estaban vacias nadie se atrevia a caminar por ellas, el viento congelaba todo lo que tocaba a su paso, el gelido ambiente era lo que habia resibido a Candy que llevaba a cuestas a Steffano casi sin sentido, despues de su doloroso encuentro con Terry habia vuelto al Hotel donde el Italiano se habia desplomado en la cama ardiendo en fiebre , por toda la noche no habia podido dejar de delirar y Candy estaba mas que preocupada por su salud, con sus pulmones tan debiles como habian quedado despues de la bomba Iperita cualquier enfermedad viral era peligrosa para el, sin dinero y con sus ilusiones rotas no sabia que hacer estaba muy agobiada para pensar, sinembargo tenia que actuar rapido no podia darse el lujo de perder un minuto como enfermera sabia que estos sintomas se podian agrabar en cuestion de horas, pero sin dinero y con nadien enNueva York que la pudiera ayudar decidio tomar el siguiente tren a Chicago, ahi buscari a Albert y despues podria llevarlo tal ves al Hogar de Pony, como pudo lo levanto para llegar a la estacion del tren, durante el viaje lo atavio con su abrigo y una manta que consiguio del tren, le aplico compresas frias e hidrato. Al llegar a la ciudad de los vientos, el gelido ambiente que los recibio agrabo sus situacion tomo un carruaje con el ultimo dinero que le quedaba y lo llevo hasta el hospital Santa Juana, el director lo acepto en el hospital por tratarse de Candy, aunque esta tuvo que mentir diciendo que era su esposo, de otra manera el Doctor leonar le hubiera negado la admision.

-Candy tu esposo esta delicado, tiene pulmonia.-le habia informado el doctor a cargo.

-se repondra verdad.......

-eso esperamos, despues de los antecedentes que nos diste, usaremos los medicamentos adecuados, tendremos que aplicarle oxigeno y tendra que permanecer en el hospital por unos dias, por ser tu esposo me supongo que te daran un precio especial...- el joven doctor le daba el diagnostico a la rubia mientras ella sentia que todo le daba vueltas a su alrededor, no habia probado bocado al menos por los ultimos dos dias. – estas bien Candy te ves muy palida?

-estoy bien, solo necesito descansar, pero antes tengo que ver al Dr Leonar.

-pero despues ve a descansar no te ves muy bien, por cierto me da mucho gusto tenerte de regreso

-Gracias.

Inmediatamente despues fue a ver al director del hospital para conseguir su trabajo de vuelta y poder pagar la cuenta del hospital de Steffano, pero para sus mala suerte no habia necesidad de abrir una plaza para ella y por decreto se le habia dado licensia a todos los que hubieran participado en la guerra por lo que el Dr leonar mando a Candy a su casa, sin mas opciones decidio ir a buscar a Albert, estaba segura que a esas horas lo encontraria en las oficinas y si el no estaba al menos encontraria a Archie.

Al llegar a la oficina una amable secretaria la atendio y la hizo sentarse en una elegante sala de espera mientras avisaba al Sr. Andrey, mientras lo esperaba se movia inquieta en su asiento, por alguna extraña razon se sentia sumamente nerviosa todo le parecia tan diferente, como que no encajaba en ese lugar, nunca antes se habia percatado con tanta claridad que tan lejana estaba de toda esa opulencia, el simple salon de espera era mas lujoso y grande que cualquier lugar en el que hubiera dormido los ultimos dos años.

Hasta el salon llego a paso velos un joven alto y elegante de cabellera rubia, no podia evitar mostrar la emocion que lo embargaba, sus azules ojos lansaban chispas de felicidad al llenarse de la vision rubia que tenia enfrente.

-pequeña, por que no avisaste que venias, hubiera ido a recibirte hasta el puerto, ven aqui – al llegar a ella le tomo la mano y poniendola de pie la envolvio en un apretado abraso que hizo desfallecer el fragil cuerpo de la recien llegada.

Albert la tomo en sus brasos y la llevo hasta su oficina, su secretaria se encargo de llevarle un te y sales para reanimarla.

-creo que vuleve en si.....

-Candy, Candy, me escuchas

los verdes ojos de la rubia se abrian lentamente reconociendo el lugar y al hombre que le hablaba, esboso una suave sonrisa apenas perceptible.

-Dorys dile al chofer que prepare el auto.

-si Sr. Andrey en seguida.

-te sientes mejor pequeña?

-si Albert, solo fue un mareo eso es todo- trato de incorporarse pero todo dio vueltas haciendola volver al sillon.

-no te muevas y tomate este te, te ayudara a calentarte.

-gracias Albert, no fue mi intencion provocar este escandalo.

-pues ya extrañaba a la revoltosa. – sus sonrisa llego a tocar sus ojos, estaba de verdad feliz.

-Albert!

Un toquido en la puerta los distrajo de su converascion, Albert dio la orden de entrar y su secretaria entro para avisarle que el auto estaba listo en la puerta.

-Señorita Andrey, por favor acompañame. – le extendio la mano para ayudarle a ponerse de pie del sillon y tomandola en su braso salio rumbo al auto, a su paso le dio instrucciones a su secretaria, no tenia pensado volver por la tarde.

Estando en el auto le dio instrucciones al chofer de dirigirse a la mansion Andrey.

-no Albert, yo no quiero ir a la mansion Andrey.

-esa es tu casa Candy.

-no Albert yo no pertenesco ahi....yo solo vine a verte......

-esta bien pequeña no te voy a obligar, pero creo que deberias instalarte con nosotros- le tomo la mano y la apreto un poco – Donald, vamos al departamento de la Señorita Candy.

-Albert! Aun lo conservas?

-claro que si , y esta como lo dejaste.

Candy se instalo en su antiguo departamento, mientras Albert se movia en la cocina con toda naturalidad, como si el tiempo no hubiera pasado, de pronto un Deja vu los atrapo cuando el rubio salio de la cocina para encontrarse de frente con la cara triste y los ojos llorosos de su pequeña.

-que secedio?

-Terry .....Terry yo terminamos para siempre - el llanto ahogo su voz, mientras Albert se acercaba a ella para abrasarla contra su pecho.

La afliccion y la sorpresa se reflejaron en su rostro, sabia que ellos dos se habian rencontrado y de acuerdo a sus cartas se habian reconciliado, que podria haber salido mal esta vez?

-como es eso posible?

-es solo una confusion, que no me dejo explicarle, el cree cosas equivocadas de mi y ahora que vine a explicarle me encuentro con que se caso con Susana y no quiere saber nada de mi, no entiendo como llegamos hasta aqui despues de ........ despues de todo lo pasamos.

-.........-Albert no entendia nada de lo que Candy decia, se habia perdido desde el principio de la historia – todo estara bien pequeña, despues de una merienda que yo mismo te cocinare y unas horas de sueño todo se vera diferente mañana, juntos encontraremos una solucion a este enredo.

-no hay solucion el ya esta casado con Susana........ – las lagrimas aparecieron nuevamente ahogandola.

-limpia esas lagrimas, vamos a preparar la cena y despues seguiremos con esto, te parece?

-cuanto te he extrañado Albert.

-y yo a ti traviesa, te ves hermosa aunque un poco mas delgada.

-No la he pasado muy bien ultimamente.

-y como es eso posible, Neal debia asegurarse que estuvieras bien, Por que Neal estaba cuidando de ti, no es cierto?

-Neal?, tiene meses que no lo veo, es mas pense que el ya estaria aqui – las manos de Albert se movian solas en la cocina, mientras Candy se limitaba a sacar los platos y preparar algo de beber.

-Sabia que no podia confiar en el, acaso el no sabia que estabas en Italia?

-No pude despedirme de nadie el dia que me fui, fue algo inesperado y presipitado, ni siquiera Terry supo que me iva y menos aun los motivos, asi que decidio odiarme por hecer lo correcto y ayudar a quien le debia una explicacion, no pude volver a Paris asi que Steffano y yo viajamos a Italia y cuando el estuvo mejor pude regresar a casa, pero Terry no quizo escucharme y de hecho me dijo que yo solo era un suceso del pasado.

-Lo siento mucho pequeña, tal ves deberiamos irnos de viaje, alejarnos de todo esto por un tiempo, yo solamente estaba esperandote para irme de viaje y si tu quieres podriamos hacer ese viaje juntos.

-Las cosas son mas complicadas de lo que parecen, aunque desaparecerme de este lugar tal ves seria una solucion.

-Complicadas en que sentido? – la cena estaba lista y se disponian a comer como en los viejos tiempos, como si el tiempo nunca hubiera pasado.

-No vine sola Albert, este viaje lo hice con Steffano

-.........-Albert no supo que contestar, a pesar de ser un hombre maduro y centrado una punzada atraveso su cerebro llegando hasta su corazon, por primera ves sentia el sabor de los celos – y donde esta?, por que llegaste sola a la oficina?

-El esta en el hospital, de hecho por eso fui a buscarte, necesito tu ayuda para pagar la cuenta del hospital, yo te lo pagare en cuanto consiga trabajo.

-Por favor Candy ni siquiera lo menciones, tu sabes que solo tienes que pedir lo que necesites, mañana mismo me hare cargo de la situacion en el hospital y abrire una cuenta en el banco para que hagas uso de ella cuando lo desees.

-Gracias Albert, pero no es necesario, yo voy a buscar trabajo.

-No vamos a discutirlo, y dime que sucedio con tu amigo.

-Tiene pulmonia, el problema es que sus pulmones estan muy debiles por que estubo expuesto a la bomba Iperita y todo fue mi culpa, estubo trabajando en el frio de Nueva York y cayo enefermo.

-El fue contigo a ver a Terry?

-Si queriamos explicarle lo que habia sucedido, pero no nos permitio hablar, Steffano no quiso dejarme viajar sola y me ha apoyado todo este tiempo, es un gran hombre.

-Como es que llegaron aqui, con el tan enefermo.

-Como pudimos nos arrastramos a la estacion el tren y al llegar a Chicago tomamos un carruaje que nos llevo hasta el Hospital Santa Juana, nos gastamos hasta el ultimo centavo y ... no sabia como pagar la cuenta.

-Pues hiciste muy bien en acudir a mi y con lo necia que eres supongo que regresaras al hospital.

-Si, solo queria tomar un baño y cambiarme de ropa, si es que aun hay algo aqui.

-Todo esta tal como lo dejaste, de hecho un poco mas limpio.

-Que quieres decir con eso – sin darse cuenta tomo un pedazo de pan que termino en la cabeza de Albert, provocando la risa de los dos.

-En lo que te refrescas un poco y cambias tu ropa, ire a la tienda a comprar algunos viveres, en lo que te acomodas bien.

-Gracias Albert, eres el mejor amigo.

Albert le sonrio un poco triste, no eran esas palabras las que queria escuchar, no queria ser su mejor amigo, queria convertirse en el hombre en el que podia apoyarse el que compartiera el resto de su vida, pero una ves mas esa niña a la que habia protegido desde que la conocio dirigia su mirada a otra direccion y el seguia siendo su amigo su hermano, tal ves ese era su destino y lo aceptaria antes de perderla del todo.

El hospital estaba lleno como de costumbre, Albert y Candy preguntaron por los avances del joven italiano y encontraron que seguia en estado grave, la rubia decidio pasar la noche con el a pesar de la oposicion de Albert, los siguientes dias Candy no se separao de el italiano hasta que recobro el conocimiento y estaba listo para abandonar el nosocomio aunque aun con indicaciones de reposo total.

-muchas gracias por hacerte cargo de la cuenta Albert

-no tienes nada que agradecer, mejor ve por el en lo que yo pago la cuenta y los espero en el auto, de acuerdo?

-te veremos en unos minutos.

Albert se dirigio a la caja para hacer los arreglos necesarios y llevar a Candy y su amigo al departamento, aunque no estaba de acuerdo y trataria de persuadirla para llevarlos a la mansion Andrey, el que permanecieran solos en el departamento no le terminaba de agradar, despues de todo tenia que cuidar la reputacion de su hija.

-buenos dias señorita, vengo a pagar la cuenta de la habitacion 14

-con gusto puedo ayudarle, permitame un momento.......- la enfermera busco todos los papeles en los archivos y regreso a Albert – asi que el esposo de Candy por fin fue dado de alta.

-el que?........ – la palides de Albert fue percibida inmediatamente por la enfermera que confundida se sintio indiscreta.

-el esposo de ...Candy, disculpe si cometi alguna indiscrecion, no sabia que era un secreto.

-no se preocupe no crei que en el hospital lo supieran.

-la misma Candy nos lo dijo, aqui esta su total.

-puedo pagar con cheque supongo.

-no acostumbramos aceptar cheques, pero tratandose de usted Señor Andrey no hay ningun problema.

-se lo agradezco , aqui tiene y que pase un buen dia.

-gracias a usted Sr Andrey.

Albert salio por el auto y espero a Candy y su acompañante como un zombi frente al hospital, mientras Candy ayudaba a Steffano a alistarse.

-lamento haberte ocacionado tantos inconvenientes.

-no digas tonterias Steff, lo mas importante es que te repongas completamente, todo ha sido mi culpa.

-tu culpa? Como es tu culpa que haga tanto frio en este pais?

-no esa parte tonto, pero si el que estes aqui, tu estarias mejor en tu hacienda, con tu familia y a salvo, les has de hacer mucha falta.

-tu tambien me necesitabas y eres igual de importante que mi familia, lo unico que lamento es que no te haya podido ayudar y encima he ocacionado tantas molestias.

-deja de decir tantas tonterias y ponte los zapatos.

-si mama.-La cara de Candy se endurecio ante las palabras pronunciadas por Steffano.- que sucede princesa?

-con tantas cosas no he pensado en lo que voy a hacer – llevo sus manos hasta su vientre acraciandolo con ternura – nunca imagine que mi hijo seria huerfano como yo.

-no hay posibilidad alguna de convencer al cabeza hueca de Terry para que nos escuche?

-........- Candy bajo la cabeza y movio negativamente – no quiere saber nada de mi, me dejo claro que yo solo soy una experiencia que vivio en la guerra y .....se caso con Susana.

-pero como se atrevio......maldita sea mi suerte de enfermarme en el momento menos oportuno debi romperle la cara.

-no vale la pena, el ya siguio con su vida y yo tengo que hacer lo mismo, y se que no podre seguir aqui, no en mi condicion, solo les traeria problemas y deshonraria el apeido Andrey.

-no les has dicho nada?

-no me he atrevido, muero de verguenza de solo pensarlo, que pensaria Albert de mi ......no no puedo – llevo sus manos hasta su cara y se cubrio el rostro.

-ven aqui princesa no tienes por que avergonsarte.

-no se como voy a explicar que voy a tener un hijo sin padre y que le dire a mi hijo.....

-no tienes por que pasar por nada de eso, yo te propuse matrimonio una ves y mi palabra sigue en pie.

-Steff!!!! Eso no seria justo para nadie, cuando me pediste matrimonio mi situacion era otra y ademas....yo te falle y este bebe.

-este bebe es nuestro si tu asi lo aceptas, la situacion no ha cambiado, yo sigo igual de enamorado de ti que aquel año nuevo y nada ha cambiado para mi, yo seria el padre de "nuestro" bebe

-Steff eso es muy noble de tu parte,, pero no creo que sea lo correcto yo no puedo hacerte responsable de mis actos y a fin de cuentas mi bebe tiene padre.

-piensas decirle a Terry del bebe?

-.....no.... no lo hare, para el todo esta terminado entre nosotros y no quiere volver a verme.

-entonces por que condenar a ese bebe a no tener una familia, princesa nadie sabe nada, si nos casamos todos pensaran que es nuestro bebe y ni tu ni nuestro hijo seran señalados ni tendran que vivir con el rechaso de la sociedad, dejame darle la familia que merece, yo las amo y nada me haria mas feliz que hacerte mi esposa y tener un hijo contigo.

-eres muy bueno.

-eso es un si?

-......si creo que si.

Steffano la abraso y con un beso en su frente sellaron su nuevo compromiso, salieron al encuentro de Albert que los esperaba ya un poco impasiente pues tardaban mucho y la noticia le seguia quemando el alma, trato de sonreir al verlos entrar al auto y acomodarse.

-pense que se habian fugado por otra puerta cuando no los vi salir.

-lo lamento fue mi culpa, no puedo moverme con mucha facilidad y no encontraba mis zapatos.

-donde los escondiste Candy?

-Albert!,

-confiesalo Candy fuiste tu la que los subio a lo alto del armario.

-esta bien lo confieso y es que aun no me acostumbro a su mal olor.

- eso ya fue venganza.

-ok chicos no mas peleas, mejor vamos a casa.

-bien dicho Albert, vamos al departamento aun tengo que terminar la sopa, para la cena

-de hecho estaba pensando que tal ves deberias volver a la mansion Andrey la servidumbre atenderia a Steffano y se sentirian mas comodos.

-no pienso volver a la mansion Andrey, Steff y yo estaremos bien en el departamento.

-no quisiera que tubieran problemas por compartir el departamento estando solos, recuerda por lo que pasaste cuando me cuidaste.

-nadie tiene que hablar nada de Candy por estar conmigo.

Albert clavo sus azules ojos en los verde olivo del italiano por el retrovisor, a pesar de que el rubio siempre era amigable y ecuanime, no pudo dejar de mirarlo con un reto en su mirada.

-que quieres decir con eso?

-Albert no te lo habia dicho, pero..... – Candy interrumpio para soltar de una ves por todas la bomba – veras ..... Steff y yo ....

-entonces es cierto que es tu marido?

-.................- los implicados se miraron sorprendidos – quien te lo dijo?

-la enfermera del hospital. Por que al perecer tu no me tienes la confianza necesaria y me tengo que enterar por terceros.

-no te enojes Albert, yo le pedi a Candy que no les dijera nada todavia.

-y por que??

-queriamos....hacer una reunion en el hogar de pony para poder decirles a todos juntos.-intervino la rubia.

-y caundo se casaron?

-hace un par de meses, verdad Steff.

-hay algun problema con que Candy se haya casado conmigo?

-no, no es eso, pense que seria el primero en saber cuando mi pequeña se casara...... eso es todo – trataba de actuar normal de sentirse norma pero algo en la historia no concordava, como habia ido a ver a Terry para reconciliarse si ya estaba casada, simplemente nada tenia sentido, pero no presionaria mas, tal ves algun dia ella misma decidiria confiar en el.

-y fuiste el primero, lamento habertelo ocultado, es solo que no sabia como reaccionarias con la noticia.

-como habria de reaccionar?, si tu eres feliz, nosotros los que te queremos estamos bien con tus decisiones.

Albert los ayudo a instalarse en el departamento, a pesar de que la noticia no lo habia hecho completamente feliz y la circunstancias le parecian extrañas se sentia comodo en la compañia de la pareja, inclusive ese joven que era un completo extraño lo hacia sentir comodo y en ambiente familiar.

-y a todo esto donde esta Archie, por que no ha venido?

-hay Candy no se que podria decirte de las locuras de Archie

-locuras de Archie? Que sucede con el?

-ha estado en largos viajes en Nueva York y por ahora esta haya llevando los negocios de la familia.

-que lastima tenia muchas ganas de verlo y extraño tanto a Annie.

-me parece que a ella podras verla cuando quieras, te llevare a su nueva mansion.

-como? Archie esta vivendo en Nueva York y Annie esta aqui? Pero si estan recien casados

-Candy muchas cosas han cambiado por aqui tambien, pero no soy yo quien debe contarte.

-cambios?

-asi es Candy creo que poco a poco te pondras al corriente.

-bueno lo que pasa es que........- sus ojos se desviaron de los azules de Albert, aun no podia dejar de sentirse culpable, mentirosa y desleal.

-es un lindo departamento, pequeño pero muy acogedor. – Steffano habia entrado para interrumpir la conversacion entre los rubios.-se siente calor de hogar.

-me alegra que te sientas comodo aqui – la sonrisa de Candy ilumino el rostro del Italiano, su sonrisa fue lo primero que lo habia conquistado, ella levanto su mano para invitarlo a sentarse junto a ella- ven sientate junto a mi, estaba por decirle a Albert que .............estaremos un tiempo y regresaremos a Italia. – no habian hablado al respecto, por lo que la seguridad de su......esposa lo sorprendio y no supo que decir.

-creo que el dia de hoy ha sido un dia lleno de sorpresas, - la molestia de Albert habia aumentado notablemente y no queria permanecer un minuto mas en ese lufar en la compañia de ese par. – lo mejor sera que los deje acomodarse y descansar, despues de todo aun estas convaleciente.

-gracias por toda tu ayuda Albert te lo agradezco sinceramente.

-no tienes nada que agradecer despues de todo ahora eres.....mi yerno creo.

-Albert!!!! – Candy se tiro a sus brasos sin pensarlo,no tenia idea de todos los sentimientos que revolvia en el interior del joven patriarca. – eres un principe.

Una semana despues de que Steffano saliera del hospital Candy aun no podia ver a Annie, pues nunca podia encontrarla parecia como si se estubiera escondiendo de ella, por su parte la Tia Elroy habia sido tan fria con ella como siempre y mas aun cuando presento a Steffano como su esposo, nada parecia estar llendo bien y muy pronto su estado de embarazo se comenzaria a notar tal ves no era buena idea permanecer mas tiempo en America irian a Lakewood a visitar el hogar de Pony despues de eso lo mejor seria regresar a Italia para casarse de verdad, iria a buscar a Albert para avisarle que partian al hogar de Pony y regresarian en unos dias.

Al llegar a la mansion Andrey, notaron un movimiento inusual de sirvientes y varios autos afuera de la mansion, Candy no estaba tan segura de entrar y un poco dudosa se detubo unos pasos antes de llegar, escribio una nota y dejo que Steffano fuera a la entrada de la cocina para que se la entregara a una de las mucamas, mientras ella se ocultaba detras de los arbustos.

Salieron de ahi antes de ser vistos, no necesitaba mas vida social por el contrario algo de soledad y privacidad le vendria incriblemente en ese momento.

Albert los alcanzo en la estacion del tren cuando estaban a punto de partir, habia corrido a ellos apenas leyo su nota, viajaron por largas horas hasta llegar a Lakewood donde Albert insistio en hospedarlos en la mansion de las rosas, a pesar de la renuencia de Candy habian aceptado, les fue asugnada la misma habitacion al ser ya esposos, Albert no dejaba de sentirse raro y celoso con la situaion pero sabia que muy pronto la rubia partiria de regreso a Europa y el al fin tambien haria el viaje que lo traeria de vuelta a la libertad como la habia planeado eso le ayudaria a sanar su corazon por la total perdida de oportunidad para conquistar el corazon de la chiquilla rubia que le habia robado el corazon años atras, asi que soportaria todo con tal de disfrutar de ella un poco mas antes de poner tiempo y distancia entre ellos y volver a las cartas y la añoranza.

En el hogar de Pony todo fue alegria como era costumbre al tener a la traviesa hija prodigo de regreso, Steffano fue igualmente recibido y tratado como familia e igual cariño que Candy, Patty los puso al tanto de todos los cambios y futuros beneficios de los que gozarian, estaba trabajando muy duro y su felicidad era evidente, se respiraba armonia y felicidad .

-que hermoso lugar este Candy, me dio tanto gusto conocerlo – le confesaba Steffano a la rubia mientras lavaba los trastes y ella los secaba.

-si! nada ha cambiado, aqui me siento tan tranquila y a salvo.

-cuando les diremos a la señorita Pony y la hermana Maria de nuestro bebe?

-........-un suspiro inundo la habitacion – no sera necesario ya lo saben

-como?

-si ellas mismas lo descubriron y me preguntaron esta tarde, creo que hasta habian apostado. – sin quererlo sonrio feliz.

-y que dijeron?

-que querias que dijeran? Estan felices de ser abuelas.

-me alegra saberlo y tu como te sientes?

-creo que el venir aqui me hizo mucho bien y ya me siento mas tranquila.

y con respecto a lo nuestro como te sientes.?

Agradecida por encontrarte en mi camino y feliz de que seas el padre de .........nuestro bebe.

Sin decir mas Steffano se acerco a la rubia para abrasarla y besarla como nunca antes en su vida, le entragaba su corazon y todas sus esperanzas de vida, sin embargo en ese beso no encontro una respuesta, habia cariño hasta dulzura, pero no amor no pasion, no entrega, como ataria a la mujer por la que daria su vida a una union sin amor, desde el principio le prometio no forzarla y tenia que aceptar que lo que estaba haciendo era forzar una situacion y no queria eso para el, pero mucho menos para esa rubia pecosa que estaba tatuada en su corazon, tenia que aceptarlo por mas doloroso que fuera "Candy amaba a Terry" se habia entregado a el y veia en sus ojos la ausencia de vida, tenia que hacer lo correcto lo que su corazon le dictaba que le debia, por todo ese cariño y lealtad que ella le habia demostrado, despues de todo habia arriesgado su propia felicidad por el, por correr a su auxilio en las horas de dolor, habia secado sus lagrimas y lo habia puesto en pie nuevamente, sintio como el corazon le estallaba de dolor, se trago las lagrimas y mirando nuevamente a la rubia se convencio de lo que tenia que hacer.

La noche los atrapo en el lugar y una fuerte tormenta de nieve los anclo en el Hogar de pony asi que Patty , Albert Candy y Steffano tuvieron que pasar la noche en el lugar, el espasio ya no era problema pues gracias a las donaciones que Patty habia conseguido la casa habia sufrido mejoras y se habia construido un anexo donde los niños tomaban clases y un nuevo comedor mas grande, asi que las visitas se acomodaron ahi, la chimenea los calento y siguieron charlando hasta muy entrada la noche,Candy y Patty tenian tanto que contarse que se encerraon en su mundo, mientras Albert y Steffano tenian una conversacion que los llevaria a decisiones importantes, por la mañana muy temprano Candy se encontro con la noticia de que Steffano y Albert habian desaparecido del lugar, encontro una carta sobre la mesa, la letra era de Albert, le explicaba que George habia ido por el por un asunto urgente que se habia presentado en Chicago y se habia llevado Steffano, le pidio no se preocupara y disfrutara unos dias en el Hogar junto a La Señorita Pony y la Hermana Maria.

Para Candy esa noticia habia caido del cielo, necesitaba pensar en lo que habia ocurrido y en la propuesta de Steffano, a pesar de haber aceptado no estaba convencida de que fuera una buena idea, asi que aprovecharia esos dias para poner las cosas en su sitio.

Al pasar una semana, Candy se sentia mucho mas tranquila aun no estaba segura de lo que tenia que hacer, pero su agobio habia pasado, el dolor por Terry seguia latente pero sabia que tenia que resignarse aunque a veces se revelaba a la idea de perderlo otra vez, pero el ya estaba con Susana y lo mejor era dejarlo ir, camino hasta el padre arbol pero no podia subir, tenia que cuidarse, siguio caminando hasta llegar a la colina de Pony, era un clasico dia frio de invierno, pero necesitaba que el aire se llevara su dolor y los recuerdos, parada en el mismo lugar en el que tantas veces habia estado en su niñez miro al cielo y pidio un señal, algo que le dijera que hacer, que rumbo tomar, cuando su mirada bajo nuevamente vio un auto que llegaba al hogar, vio la silueta de dos hombres salir de el, Albert y Steffano habian vuelto, sonrio para ella misma, su señal habia llegado pronto, derotada suspiro tenia que enfrentar su destino y no tenia obcion haria lo mejor para su bebe, dejo que una corriente de aire la bañara para que le diera valor, cerro los ojos y suspiro, tenia que regresar y darle la bienvenida a su salvador, ademas que comenzaban a caer grandes copos de nieve, al primer paso sintio un aroma a maderas, a lavanda, que truco sucio le estaba jugando su subconciente, ignoro su olfato y dio otro paso, pero la suave melodia de una armonica la paralizo, no podia respirar, ni moverse y mucho menos pensar, subitamente la melodia ceso y unos fuertes brazos rodearon su cintura detras de ella sujetandola fuertemente.

-Candy no quiero perderte

-Terry.....

-No digas nada, dejame estar asi.

-Terry ..... – las lagrimas de Candy ya habian encontrado camino, resbalando por su mejillas.

-ya te perdi una vez en un frio invierno, no repitamos la historia – la voz de Terry se quebro a la mitad de la frase.

Candy se libero de los brazos de Terry para darse vuelta y encontrarse con sus hermosos ojos azules que derramaban tantas lagrimas como los de ella.

-hemos sufrido un largo y doloroso camino para llegar hasta aqui, corrijamos la historia y elijamos nuestro amor.

-Terry yo.... yo...no podria elegir a nadie mas.

Terry la acogio en sus brazos para fundirse en un abrazo que entrelazaba sus almas y sus vidas, habian dado muchos pasos para llegar hasta ahi y no permitirian que nunca mas nada los separara, estarian agradecidos eternamente por el amor y sacrificio que habian hecho Susana y Steffano, pero hasta ellos habian comprendido que era un crimen separarlos.

Tanto Candy como Terry estaban conmovidos por lo que el italiano habia hecho por ellos, despues de comprender que la unica forma de ver feliz a la mujer que amaba era entregandola a los brasos de su rival le pidio ayuda a Albert para hacer entrar en razon a Terry y ambos viajaron a Nueva York dejando a la rubia en el Hogar de Pony, Steffano se habia valido deal fuerza para obligar a Terry a escucharlo y aunque ambos habian probado los puños del otro , habian llegado a la conclusion que uno merecia el respeto del otro, Steffano no podia mas que envidiar la suerte del ingles y Terry le daba su respeto por ser un caballero renunciando a su propio amor para ver feliz a la rubia, y encima de todo habia hablado con Susana para hacerle entender que ninguno de los dos tenia el derecho de impedir un amor como el de Terry y Candy.

Y gracias a esos sucesos ellos podian estar en la cima de la Colina de Pony bajo una nevada retomando su historia donde se habia desquebrajado, solo que ahora tomarian el camino correcto.

-pecosa ahora si tengo un anillo para ponerlo en tu dedo- metio su mano al bolsillo de su abrigo para mostrarle una cajita de tercipelo azul, de donde saco un hermoso anillo de compromiso.

-Terry es hermoso. – admiro el anillo en su blanca mano, se sentia dichosa, eso era mucho mas de lo que jamas hubiera imaginado.

-yo aun tengo la medalla que tu me diste – le mostro la medalla que pendia de su cuello, no se la habia quitado desde el dia que su rubia se la coloco – esta medalla me recordaba todos los dias, la noche en que nos entragamos para siempre.

-yo tambien tengo un recuerdo de esa noche – su sonrisa se mostro picara y feliz, el brillo de sus ojs habia vuelto junto al dueño de sus dias.

-si y que es?

-alguien a quien conoceras en unos meses, 5 para ser exactos.

-Candy!!!! quieres decir.... que .....- sus ojos derramaron una lagrima, mientras sus labios se curvaban en una sonrisa que no podia ser mas grande.

-si, muy pronto tendremos un malcriado igual a ti.

Terry abraso a Candy con todas sus fuerzas besando sus labios, mezclando sus lagrimas de felicidad.

-si Terry nuestro bebe sera el premio al triunfo de nuestro amor.

-si mi amor es nuestro triunfo, nuestra revancha.

F I N.


Mil gracias chicas lindas por haberme acompañado hasta el fin

Como? FIN?, no es possible…… y Annie y Steffano y Susana y Archie y Amy y Maurice no estaba perdido? Y que paso con Albert?, esto no tiene sentido......

Ok, OK faltan un par de puntos por aclarar, pero en definitiva este es el fin, antes de que me arrepienta y mande a Terry a buscar caracoles a la conchinchina y Steffano le robe el mandado y entonces si Myslayer me mande a torturar por hacer sufrir al hermoso rebelde, en un par de dias les entrego el epilogo y entonces si, bye bye.

Myrslayer, Gracias por tus reviews y sobretodo gracias por dejarme hacerte sufrir y por todos los corages que te saque, y si tienes razon, mi idea era casar a Candy con Steffano y dejar a Terry fuera del juego por muchos años hasta que se volvieran a encontrar y entonces si pudieran tomar revancha de todo, pero......no ...... mejor lo dejamos ser feliz, aunque mi pobre italiano sufra, ya lo estare consolando....

Akire,mil gracias por tu review y claro que te iba a responder y creeme no estas sola cuando dices que Candy te desespera, me acuerdo que cuando vi la serie por 2nda o 3rcera vez yo estaba en la universidad y veia los capitulo en el canal 13 ( de Mexico ) justo antes de irme a la escuela y siempre llegaba frustrada a la primera clase y en algunas ocaciones llorando, mmmm " ahora entiendo por que mis compañeos me veian raro ".

Ivy, mil gracias querida amiga por tus palabras y tienes razon como Candy esperaba no quedar en estado "interezante " despues del torrido romance, pero mira le fue bien pesco la marido. Espero no haberme tardado mucho para el fin y te prometo que el epilogo estara listo el viernes temprano, pero de igual forma si te debo un manicure cargalo a mi cuenta......

A todas ustedes que me han seguido en silencio les agradezco su compañia y espero contar con su ustdes en el ultimo capitulo.

Un saludo cariñoso viaja hasta ustedes donde quiera que se encuentren.

Liz.