4to capitulo. Preguntas y respuestas
Me desperté pensando en lo los eventos de anoche, no encontraba explicación alguna de lo sucedido.
Era domingo y mi padre viajaba siempre a los pueblos cercanos, esa mañana May me despertó para preguntarme si me encontraba mejor, y decidimos salir a desayunar para conversarlo. Fuimos a un lugar bonito y elegante. Nos ubicamos en una mesa con vista a la ciudad y comenzamos...
-¿Que vas hacer con lo que paso anoche?
-No lo sé May, estoy enamorada de él pero algo me dice que me aleje.
-Pero que no te diste cuenta de que está rodeado de gente enferma.
-EL no es así. –intente defenderlo
-Eres tan terca como tu padre!! –prosiguió May
-Es que para que puedas comprenderme tienes que sentir lo mismo que yo -contraataque.
-Fue una mezcla de emociones que superaban cualquier instinto conocido y me llevaba a lo más profundo de mis entrañas –continúe
-¿Ahora me vas a salir con algún cuento de hadas o fantasioso para explicarme lo que te sucede? ¿No te das cuenta que podrías estar corriendo peligro junto a el? – replico May
-Hay prima, mejor terminemos de desayunar!
-Pero esta conversación no acaba acá! –suscito.
Al finalizar de comer decidimos ir a dar un paseo por las calles del pueblo, mientras pensábamos cuales eran los pasos a dar a partir de ahora, ya que no debíamos dejar al azar absolutamente nada de lo ocurrido esa noche. Después de unas horas de caminar y deliberar llegamos a la fuente que se encontraba en la plaza principal y donde cada año todos los colegiales se reunían a divertirse. Allí al concluir que no podríamos avanzar en nuestras investigaciones a menos que habláramos con Edward decidimos volver a casa para cocinarnos aunque nos debatíamos en quien iba a actuar de chef ya que yo no tenía mucho conocimiento de cocina y May…bueno menos en realidad porque nunca se había preparado ni unas papas fritas.
Sonó mi celular ¿Quien podría ser un domingo? atendí
– Hola? –mi cara se torno rojiza
- Edward como conseguiste…emm…está bien…ahí nos vemos…bye.
Colgué el teléfono y me quede atónita por su llamada.
-¿Que quería? – pregunto May con curiosidad.
-Nos recoge en una hora de casa para almorzar
-¿Como que nos recoge? – Dijo sorprendida
-Tú también estas invitada, además no te voy a dejar sola en casa!
-Pero…
-Pero nada, iras conmigo.
Nos dirigimos al armario en busca de que ponernos, sacamos todo nuestro guarda ropa, May se puso un vestido de tarde color celeste, mientras que yo elegí uno blanco.
Por lo visto habíamos tardado una hora, escuche una bocina, era el auto de Edward, baje corriendo las escaleras a su encuentro, el estaba hermoso, con unos Jean oscuros y una camisa negra y los dos botones superiores desprendidos.
-Estas perfecta…- y antes de que pudiera contestar, del auto surgió otra persona.
-El es mi primo Emmet.
Parecía que todos aquellos que rodeaban a Edward eran hermosos! Ya que el también poseía una tez blanca y ojos claros, ni hablar de sus facciones, era perfecto…seguro a May le gustaría!
-Mucho gusto, ustedes también lucen fabulosos.
May salió prácticamente corriendo, como siempre estando lista a último minuto, se quedo boquiabierta cuando vio a Emmet, sus ojos brillaron, definitivamente le había gustado, conocía esa mirada.
-Suban damas – dijo el joven alto
-Gracias - dijo may encantado por el galanazo que había llevado Edward como su cita.
Llegamos a una casa de verano muy hermosa con espacios verdes enorme, y en la entrada nos esperaba una mesa decorada con embutidos, frutas y unas botellas de vino. En la comida, nos sirvieron carne asada con unos vegetales exóticos, asumimos que ellos habían preparado tal banquete. La charla estuvo entretenida, ayude a Edward a recoger todos, mientras que May parecía divertirse con Emmet, me ofrecí a lavar los platos, pero él me detuvo
– No quiero que tus hermosas manos se arruinen- Dijo
-Descuida
-Por favor, déjalo ahí nuestros servicios se encargaran mas tarde.
-está bien… Edward podemos hablar?
-Sé lo que deseas saber, está bien vamos a dar un paseo.
Caminos alrededor de la casa, su jardín nos acompañaba juntos aquellos gigantescos árboles, parecía un bosque, uno muy hermoso. Me senté en unas hamacas que colgaba de uno de ellos, cuando me di cuenta su mirada estaba fija en la mía y dijo:
Debes estar dispuesta a abrir tu mente, lo que te voy a decir sonara algo incrédulo y descabellado
OK, descuida lo tomare con calma
No voy a mentirte Bella, la primera vez que ti vi no me atreví acercarme a ti por miedo a lastimarte, así que intente alejarme, pero no pude. Las personas que te atacaron eran…Vampiros.
No sabía cómo reaccionar, debía correr, ¿asustarme? No podía era algo que mi mente no lo iba asimilar tan fácil.
¿Vampiros? ¿De qué me estás hablando? ¿Existen?
Si Bella, veras los vampiros son muy reservados no pueden mostrar su identidad delante de los seres humanos.
No no no no puede ser
Tranquilízate, escucha tu sangre tiene un aroma muy delicioso, que cualquier vampiro se atrevería a violar las leyes de nuestra especie solo para probarla
¿Qué? ¿Deseabas…tu?...¿también eres?..
Si Bella, entiendo que Estés asustadas, entiendo que quieras huir en estos momentos…
No, no quiero huir de ti Edward, me he enamorado de ti
Bella, te estuve esperando toda mi vida, para mí en estos momento me resulta muy difícil estar lejos de ti, por eso te protegí, otro de mi especie te hubiese hecho daño.
Me estremecí al recordar ese día…
¿No me lastimaras verdad? A nadie de mi familia?
¿Como podría hacer algo así? Sabiendo que esos hermosos ojos dejaran de brillar y se entristecieran, no Bella jamás haría algo que pueda hacerte daño.
¿Que se supone que debo hacer?
No debes decírselo a nadie, debes guarda el secreto.
¿Emmet? ¿También?. Grite
Si pero descuida el jamás probo la sangre humana, así que May está bien, además es una muy buena persona.
Nadie más lo sabe?
Eres una de las primeras humana en saber nuestro secreto!
Sentí un escalofrió al darme cuenta de lo que eso significaba, el sol se estaba escondiendo, no quise seguir preguntando, ya había tenido suficiente por este fin de semana, regresamos a casa y May seguía riéndose con Emmet.
-May creo que es hora de marcharnos –asevere.
-Yo las acerco Bella –comento Edward
En el viaje de vuelta el silencio fue nuestro acompañante más furtivo, el ambiente dentro del auto era denso y provocativo por lo que ninguno menciono una palabra hasta llegar a casa.
- Llegamos, no olvides lo que te conté Bella
- No te preocupes que no diré ni una palabra
Levanto mi mentón y me beso, sus labios con los míos encajaban perfectos, suaves y fríos como los de un vampiro.
Se marcho y entre a casa.
Agradecimientos: Gracias chicas por seguirme, esta vez voy actualizar seguido, me pase en los valles de mi cuidad escribiendo, y la cosa se está poniendo buena, de verdad estoy súper agradecida x tomarse un tiempo y leer mi historia kawai
Agradezco a : angelzoe, haruhi, cullengirlfriend, kawaiikitzune, nekita.
Voy a seguir quemando mis neuronas jeje wiiiiiiii es un placer para mi escribir y q alguien le guste
Gracias
