7to Capitulo ¡Examen!
Esa mañana me levante con gran dificultad. Había dormido dos horas y medias. Desayune prácticamente dormida. Edward pasó por mi para ir al instituto. Claramente me dormir en el camino, por lo tanto vinimos a una velocidad así pudiera dormir un poco mas. Llegamos cinco minutos antes de que tocaran la campana.
En clase de literatura me dormir, Edward me escondía para que el profesor no se diera cuenta.
La clase siguiente era matemática. La favorita de mi ángel. El profesor daba la clase mientras soñaba con números.
-Srta. Bella espero que el motivo de su sueño sea por estudiar hasta tarde, el viernes tendremos examen. Deben aprobar para hacer el final.
-Lo siento – dije refregando mis ojos, vi como Edward se reía - ¿Por qué te ríes no es gracioso? – le susurre
-Perdona es que no pude evitar que te regañara.
Por fin la clase de matemáticas término, ese profesor se había encaprichado en hacerme la vida imposible.
Nos dirigimos la cafetería.
-¿Dónde prefieres? ¿Tu casa o la mía?
-¿ah? – pregunte
-¿Dónde prefieres estudiar? Debo prepararte para ese examen y tenemos solo dos días
-Guau… también haces milagros
-Esta bien la tuya. Así te podrás concentrar mejor
-No, la tuya – dije sonriendo. Iba aprovechar que Edward era mi tutor
Al termino de clase pase por casa a buscar todos mi apuntes. Me duche mientras Edward me esperaba en mi cuarto. El examen era un repaso de todo los años atrás, mi problema era "los 6 casos de factores" no era complicado pero siempre faltaba a clase por viajar con mama. Olvide traer mi ropa al baño para cambiarme. Entre a buscarla. Edward estaba recostado en mi cama.
-¿Cómo crees que poder enseñarte si entras asi? – dijo mirándome de arriba abajo.
-Perdona olvide mi ropa – me acerque y lo bese, mi cabello mojo su rostro.
-Por favor cámbiate –di la vuelta sin decir nada.
Cambiada perfumada con mi pañuelo haciendo juego y con libros en mano partimos. Deje una Nota diciendo que estaría estudiando. May se la pasaba con Emmet y casi no me la cruzaba.
Al llegar a la mansión. A penas Edward me dejo saludar a la familia. Subimos directo a su cuarto a "estudiar". Mi plan era otros.
-Bien dime ¿que problemas tienes? – dijo mientras lo miraba atontada.
-Factoreo – dije suspirando
-Si te concentras. Te daré una sorpresa – de inmediato mis neuronas se activaron.
Edward tomo mi cuadernos rosa de notas, escribiendo cada caso de factoreo. Me explico con paciencia el 1er caso, era el más fácil.
-El 2do caso. Si quieres factorizar un polinomio por este método debes tener en cuenta que el polinomio debe tener un numero en dos partes. Haber por ejemplo – escribió p(x) = 2mx + 2my + 6m + nx + ny + 3n.
Tuve que aprender a la fuerza. Me lleno dos hojas de ejercicios así la hiciera sola. Tenía la ventaja de que aprendía rápido
1- 14mn + 16 mm – 4n
2- 6abc + 9abc +12 ab
3- 2/3xyz + 4/15 xyz + 8/9 xzy
4- (-ab + ab)
5- (1/5m – 5n)
6- 7/3 my – 21my – 15y – 5/3 x + 2m + 3m
7- x+ 1/100
8- m + 100.000
...
Etcétera. Claro que había como 20 más. Lo hacia con tanta paciencia. No iba hacerle perder su tiempo.
-¿Entendiste? – pregunto con esa carita tan dulce
-Si. Gracias
-Mañana seguiremos viendo el resto – me dejo 30 ejercicios así lo hiciera en casa. Quería matarme de alguna forma. En el fondo lo sabía.
-Edward ¿puedo pedirte algo?
-Hoy te portaste muy bien. Lo que desees
-¿puedo oír mi canción favorita?
-Será un placer – se sentó en su piano y comenzó a cantar la canción que había escrito para mi.
Sere tu amante, tambien ( I´II be your lover, too)
Yo sere tu hombre
Que te entenderá
Y haré lo que pueda
Para cuidar de ti
Tú serás mi reina
Y yo seré tu rey
Y seré tu amante también
Si, lo seré
El verde prado
Es el color de mis sueños
Un sueño que día a día
Se vuelve realidad
Oh, te lo diré
Al final de cada
Vendré a buscarte
Para hablarte de tus numerosos encantos
Si, entonces mirarme
Con los ojos que me ven
Y vamos a derretirnos en los ojos de los demás
Tú serás mi reina
Y yo seré tu rey
Y seré tu amante también…
Era una letra hermosa. Soy tan afortunada por que este a mi lado. Cada vez que oía su canción mis ojos se llenaban de lágrimas. De felicidad.
#Lo tome de su mano invitándolo a pararse, me colgué se su cuello y lo bese. La clase de matemática había terminado. Ahora podría divertirme un rato. Mi lengua se encontró la suya tan fría como sus labios. Que no me daba cuenta que a veces ardía. Me tomo de la Cintura y me puso contra la pared. Enrede mis dedos entre su cabello tomándolo con fuerza. Me levanto de ambas piernas y me llevo a su cama. Oh my god. Desabroche toda su camisa negra que llevaba puesta. El apenas levanto mi remera hasta por debajo de mis bustos. Recorrió todo mi cuello, sintiendo su lengua.#
Cada vez se hacia mas difícil contenerme. Debía tener fuerza, no podía hacerlo. Era muy pronto.
-Debo irme – dije entre jadeo
-Aun es temprano – dijo a mi oído. ¡Oh por Dios! Menos mal no sufría del corazón.
-Edward…
-Esta bien – dijo apartando de encima – vamos te llevare. Pero no antes de darte mi sorpresa – fue hasta su closet – cierra los ojos.
-¿Puedo abrirlos?
-Ya – abrí los ojos y era un enorme oso con un moño rosa, con una tarjeta que decía Te Amo.
-Es hermoso. Gracias – dije colgándome de su cuello y besándolo
-Supuse que amas los osos, al ver tu cuarto lleno de ellos.
-Gracias eres tan dulce. Profesor – dije guiñándole un ojo.
-Vamos te llevare a casa.
Me despedí de los Cullen. En todo el camino vine jugando con mi oso que ocupaba casi todo el auto. Lo mas lindo que decía "Te amo" si le tocabas la pancita.
-¿tu también dices "Te Amo" si te tocan la pancita? – reí a carcajadas
- Bella – dijo refunfuñando, pero no lo pudo evitar y saque su mejor sonrisa
Vine bromeando con el todo el camino. Al dejarme en casa m recordó el trabajo que tenia que hacer.
Eran cerca de las ocho. Como nunca temprano en casa. May se encontraba en la sala viendo TV.
-¿Tu aquí? – dije
-Mira quien lo dice – may miro mi oso – ¡Oh! Es hermoso yo también quiero uno.
-No es tierno. Vamos a mi cuarto
Me acompaño a mi habitación y me contó que la cosas con Emmet iban muy bien. Mientras hablaba con ella terminaba mi tarea.
-¿Ya paso algo? – pregunta llena de curiosidad
-¿Qué? – la mire incrédula
-Con Edward, ya…
-Entendí. No, pero cada vez se me hace más difícil aguantarme
-Te entiendo
-¿tu?
-Casi, pero no soñó mi celular
-¡No! Que mal
Puse un CD en el reproductor y como siempre me puse a cantar con May e imaginando como seria nuestra primera vez. No paramos en la cama mientras escuchábamos "Crazy" de Aerosmisth. Con un perfume de micrófono. Mama me mandaba a un coro desde niña y siempre quiso que cantara en público pero sufría de pánico escénico. Claro que ahora no.
-¿Por qué no le cantas el tema de "Pink" a Edward? – Caí de la cama golpeándome mi trasero – "Oh mi Dios, ve mas despacio, la da da… - comenzó a tararear
-¡May!
Cantamos y bailamos en mi cuarto hasta cansarnos. Desde hace tiempo que no lo hacíamos. A la hora de cenar ordenamos pizza. Ninguna quería cocinar. Ordenamos un poco la casa. Me duche ,me puse mi pijama y me metí a la cama. Hoy tuve un día muy agitado. Mañana Edward me llenaría de tarea. Llame a Edward a su celular.
-Hola. Llamaba para desearte bunas noche. Te extraño mucho. Esta bien. Hasta mañana.
Dormí con una sonrisa en mi rostro. Apague la luz y me sumergí en mis sueños.
Al despertarme vi como la lluvia golpeaba mi ventana. Estaba muy feo para levantarme de mi cama. Hasta ahora no había faltado. Hoy iba a quedarme hacer un par de cosa que tenía pendientes.
Oí la bocina del volvo. Lo llame y le dije que entrara por la ventana. Edward me miro preocupado por verme aun en cama
-¿Estas enferma?
-Edward – me miro serio - ¿puedo quedarme a dormir?
-Bella…
-Prometo estudiar todo el día para el examen de mañana.
-Esta bien luego vendré a verte – dijo sonriendo y negando con la cabeza – Eres una muñeca
-Gracias – beso mi frente y se fue.
Pude dormir hasta las 10 de la mañana. Me levante desayune con May. Separe toda la ropa sucia para llevar a la lavandería. May me ayudo a limpiar la casa.
-Vamos a la lavandería. De paso deseo hacer unas compras
-Claro sabes que adoro las compras – dijo May entusiasmada.
Hoy deseaba hacer regalos, así que compraría uno para todos. Dejamos la ropa en la lavandería, en dos horas estaría lista. Maneje hasta el mejor centro comercial.
Pasamos por una perfumería, iba a obsequiarle un perfume a Annet y Catherine. May se eligió su regalo. Un perfume importado recién llegado.
Entre a una joyería. May me dejo sola, dijo que tenía que comprar algo que la esperara. Elegí un hermoso reloj para el Sr. Joshep. Unos pendientes para Elizabeth. Aun no sabía que iba a regalarme a mi ángel.
A Charlie le compre otro reloj más bonito. Pedí que me grabaran mi nombre en un anillo de palta con detalles negros, era muy varonil y sabia que le iba a encantar.
Cuando May llego, me regalo una bolsa rosa con una caja en ella, dijo que la abriera en casa.
Objetivo cumplido. Tenía regalos para todos. Debía llegar temprano para repasar un poco de matemática.
Recogimos la ropa limpia. Compramos comida rápida y partimos a casa.
-Tu madre se va a matar – dijo bufándose May
-Debo tener activa la tarjeta, así me darán mas descuento. Además no la use hace mucho – bromee
Al llegar a casa comí rápido y me puse a estudiar un poco. Eran las 4 faltaba una hora para que Edward saliera de instituto. Me puse a escribir tarjeta para cada regalo en papel rosa perfumado. El único que tenía en casa.
Charlie: te amo mucho papa, siempre estaré a tu lado
Sr. Joshep: es un pequeño detalle espero que le guste
Sra. Elizabeth: para acompañar esa brillante sonrisa
Annet y Catherine: espero que le guste
En esos momentos me di cuenta que había olvidado el regalos para Sebastián. Iba a odiarme por eso.
Edward: espero que mi nombre también este grabado en tu corazón. Te amo y eres y serás todo para mí.
Me duche y me puse presentable. Elegí unos Jean azul oscuros ajustado, unas botas negras que iban por encima del pantalón. Una remera color chocolate y un bonito impermeable de la colección de la madre de May.
Estaba lista para ir a la casa de los Cullen. Antes de bajar deje el regalo de Charlie en su cuarto.
Mientras esperaba a mi ángel en la sala estudiaba matemáticas, creo que soñaría números toda la noche.
May se fue a encontrarse con Emmet.
Escuche la bocina del volvo y en menos de un minuto estuvo en mi puerta. Fui a abrirle
-Te extrañe – dijo a penas le abrí y me beso - ¿Por qué estas tan hermosa?
-Es que estuve de compras
-¿vamos? – pregunto
-Si, déjame que traiga mis cosas – traje mi bolso con mis apuntes y todas las bolsas de regalo. El me miro confuso
-Bella ¿Qué es todo eso? – dije mientras me ayuda a subir todo al auto
-Sorpresa
En el camino me vino platicando de lo que hizo en el instituto. Me daba un poquito de vergüenza darle los obsequios. Ellos tenían todos, no había nada que especial que pudiera regalarme. Pero la intención es lo que cuenta ¿no?
Edward me dijo que estaríamos solo en casa, debido a que los Cullen habían salido. Me desanime un poco, pero iba a dejar los regalos en sus cuartos.
Al llegar a la mansión pedí al mayordomo de la familia que dejara cada obsequio en los cuartos de todos menos Sebastián, cada uno tenia nombre, no iba a confundirse.
-¿Qué es todo esto Bella? – pregunto sin entender
-Son obsequio para tu familia – dije contenta
-¿Por que? No quiero que gaste en nosotros
-Tenia ganas de obsequiar hoy. Vamos a estudiar.
Aun restaban dos bolsas en mi manos uno era la de Edward y la otra no tenia tarjeta ¿me habré confundido?
Ya estando en su cuarto le di la bolsa rosa a Edward, mirar, sentía fuego en mis mejillas.
El lo recibió con esa sonrisa que me enloquecía, y saco una caja rosa, y lo mire desconcertada. No recordaba que el anillo se encontraba allí, al mirar la otra bolsa encontré su obsequio. Entonces ese era el regalo de May. Aun no sabía que era su regalo.
Al voltear para ver que contenía esa caja. En manos de Edward había un conjunto negro de encaje de ropa interior. Pude ver como se puso nervioso.
-Esto… ese no es para ti
-Eso lo se – dijo avergonzado guardándolo de nuevo en su caja
-Eso me lo obsequio May. Ten este si es tuyo – dije sin poder mirarlo de la vergüenza.
Abrió su verdadero regalo diciendo gracias y besándome. Quedaba tan lindo el anillo en su mano. Estaba feliz por haberle gustado mi regalo.
Luego nos sentamos a estudiar un poco. Al terminar cerca de las 8 de la noche. Fuimos a cenar y celebrar que ya sabia todo para el examen de mañana en un restaurante muy elegante.
Era increíble como todas las mujeres volteaban a ver a Edward, que sentía celos. Pero no debía porque el era todo mió.
-A veces siento celos por como te miren – le dije mientras nos dirigíamos a la mesa de la mano
-Tú no sabes lo que es para oír los pensamientos que tienen sobre ti – dijo tomándome de la cintura.
No quise seguir con ese tema. La cena estuvo maravillosa como cada cosa que hago con el.
Después de cenar Edward me llevo a casa, le conté que quería esperar a Charlie para darle su regalo. Llame a papa temprano y le dije un mensaje diciendo que volviera temprano que tenia que verlo.
Edward me dejo en casa y se fue. Eran cerca de las 10 de la noche. Entre a casa. Me puse a ver TV en la sala, a la espera de mi padre. Me había quedado dormida, cuando me desperté vi que eran las 3 de las mañana. Charlie ignoro mi mensaje. Subí a mi cuarto y volví a dormirme.
A la mañana encontré una nota en mi almohada
Lo siento princesa. Gracias. Te amo
Siempre tan expresivo mi padre. Eso no quito mi enojo. Me prepare para irme al instituto. Desayune sin ganas.
Espere a Edward sentada en el pórtico de casa. Cuando llego se sorprendió al verme. Tan temprano sentada en las escaleras.
Subí al auto. Pregunto por que me veía tan triste, le pedí que no habláramos del tema y el lo respeto.
Trate de concéntrame en clase, para que no se me olvidara todo lo que me había enseñado Edward.
La hora del examen llego, con paciencia hice todos los cálculos revisándolos una y otras vez. La campana sonó anunciando el término del examen y la hora de almorzar.
Matt se acerco en el receso para que le explicara. Lo hice sin pensarlo, le explique lo poco que sabia. El se fue satisfecho.
Almorcé con Edward en silencio, no quería contarle por que mi depresión, me parecía algo tonto de una niña.
-Edward, lo siento – le dije por mi actitud cortante todo el día
-Esta bien, si no quieres hablarlo
-Lo que paso fue es que… no le importo a mi padre
-¿Qué cosas dices? El hace todo para portarte
-¿Protegerme? – pregunte
-Ya lo vas a entender
-¿De que estas hablando?
-No me corresponde a mi esa respuesta – lo quede mirando sin entender, supuse que debía preguntárselo a Charlie.
Antes de terminar el almuerzo, se acerco Nicolás y me pido que lo acompañar a la sala de teatro. Edward frunció el ceño, pero me dejo ir.
-¿Qué sucede? – pregunte mientras me llevaba las corridas de la mano.
En al sala de Teatro estaban casi todas la chicas de mi clase y uno que otros chicos que no conocía. No entendían para que me quisieran ahí.
-Bella, debemos pedirte algo de vida o muerte
-¿Qué paso? – pregunte desconcertada
-Nuestra vocalista se quebró y necesitamos que tú cantes…
-¿Que te hace pensar que yo canto?
-Matt hablo con tu padre y nos contó que cantabas en obras en Italia – dijo Jessica. Fulmine con la mirada a Matt – por favor
-Voy a pensarlo – dije refunfuñando
Me entregaron un libreto con las letras de las canciones y de que trataba el musical. No cantaba desde la primaria, o desde que bebimos en México y nos subimos a un karaoke. Me quede en teatro para saltearme la clase de ingles.
-¿Podemos oírte? A lo mejor cantas pésimo – dijo Jessica, siempre desafiándome
-Claro – me molestaba cuando alguien hacia eso, mi voz no era la de Celin Dion pero pasaba.
Conecte mi mp3 a la notebbok del teatro, debí cantar las canciones que yo sabia. Decidí cantar "My inmortal" de Evanecesce. Subí al escenario y sin mirar a los que me observaba, ordene que pusiera "play".
Cante. Cerré mis ojos para evitar el pánico escénico.
Al terminar de cantar sentí los aplausos de todos, me puse roja como una manzana.
-Bella cantas grandioso – dijo Ángela una chica que estaba en mi clase pero que apenas nos saludábamos
-Gracias – dije avergonzada, pude percatar la atmósfera negativa de Jessica – debo irme las veo par el ensayo
-Pásate el examen estas en la obra - dijo Nicolás – nos vemos mañana.
Salí corriendo hasta el estacionamiento, Edward me espera al lado de su auto. Estaba muy serio. No me pregunto nada, claro que el ya lo sabia, pero no comprendía su enojo. En el camino a casa le pregunte
-¿Por qué estas tan callado? – pregunte en voz baja
-No es nada, solo pensé que te conocía lo suficiente
-Y es verdad – dije
-Hoy me entere que tenias "grandiosa voz" – me quede mirándolo ¡ups! Olvide ese detalle
-Es que no lo hacia, lo hago en la ducha
-Disculpa, pero siento celos que estés rodeado de gente piensa en ti todo el tiempo.
-Solo te quiero a ti – dije besando su mejilla
-Olvide decirte, todos en casa están agradecido por tus regalos, les encanto. Excepto a Sebastián
-Dile que olvide el suyo en casa, mañana iré a comprarle
-No te preocupes
lamento demorar en subir, es que no tengo internet en casa
gomene a tods
espero q les guste este capitulo
muchass gracias por leerme
