Capitulo 14: Un nuevo comienzo a su lado
Había pasado casi un año de la muerte de mi padre. La paz llego a mi corazón, Edward se mudo a mi casa así no estuviera sola, estar a su lado era lo mejor que me pudo pasar. Remodelamos mi cuarto para agrandarlo un poco más, nos quedaba pequeño a ambos. El traslado su piano a mi casa para que pudiera oírlo todas las noches.
Hoy era el cumpleaños de Edward. 13 de mayo. Aun era las 7 de la mañana y me encontraba despierta, el aun dormía. Fui a cambiarme, saque los cajones el regalo que May me hizo hace mucho. Me puse la ropa interior de encaje negro y volví a meterme en la cama sin despertarlo.
Lentamente me acerque a su oído envolviéndolo con mis brazos.
-Feliz cumpleaños – dije en susurro, mientras besaba su cuello.
El se dio la vuelta y me beso dulcemente acariciando mi mejilla.
-Que bonito regalo – dijo
-Aun no te lo di
-Tú eres el mejor regalo que la vida me dio.
-Iré a cerrar las cortinas así el sol te deje descansar un poco más
-Deja… - vi reojo la cara de Edward, estaba boquiabierta. Solo me reí me estire a cerrar la ventana.
-Ahí está mejor – dije juguetona
-Bella quieres matarme, luces excitantemente hermosa.
# Se levanto de la cama y me alzo rodeando mis piernas en su torso. Beso mi cuello hasta llegar a mi ombligo.
-Lastima, te queda tan hermoso, pero eres mas excitante sin el – dijo mientras quitaba mis bragas y desprendía mi sostén.
Con su lengua recorrió mis carderas hasta llegar el centro de mi excitación. Introdujo un dedo a mi centro mientras jugaba con mi clítoris. El calor recorrió mi cuerpo, el sonrió cuando gemí.
-Edward…Edward – grite cuando estaba por venirme.
El acelero sus movimientos con su lengua, y Salió todo de mi, el saboreo cada gota de mi excitación. La sensación hizo que me diera escalofríos. De inmediato el vino y atrapo mi boca. Desesperadamente lo bese y rasguñe su espalda. No deje que el entrara todavía, faltaba que yo le de placer.
-No, mi turno – dije apartándome de él. Base por su pecho, apoyando masajeando todo mi pecho al suyo.
-Dios – el hecho la cabeza para atrás y soltó un suspiro.
Llegue hasta su miembro y si que estaba excitado, me excite al imaginar todo eso dentro mío. Lo introduje en mi boca, lamiendo todo suavemente. El alzo la cabeza encontrándose con mi mirada, me sonroje de tal manera que el mordió su labio inferior y gimió mi nombre. Subí y baje hasta que el colapsará en mi boca. Disfrute su exquisito sabor con la punta de mi lengua.
El me tomo de los brazos y me subió encima de su torso introduciendo su dote. Su miembro se acomodo en mi cavidad ajustándose a su tamaño. Ver su cara era mejor que cualquier orgasmo. Me moví de manera que el sintiera todo el placer. Me tome de la cintura y me ayudo con el movimiento. Subió y bajo mis caderas, con facilidad, sin cansarme.
El sudor de mi cuerpo le agrado. El sonrió y me puso debajo de el de espalda. Me agarre con fuerza del espaldar de la cama al sentir tocar fondo a su miembro. Grite su nombre miles de veces en cada estocada, me vino 3 veces, antes que él. Masajeo mis pechos. Me tomo de mi cintura y en la última estocada colapso dentro de mí. Me levanto y me beso. Amaba como me hacía el amor, su placer era extremo. #
-Fue el mejor regalo que recibí en toda mi vida.
Caí rendida en sus brazos y me dormí. El se quedo todas la mañana acariciando mi cabello.
Cuando desperté el aun seguía a mi lado. Mirándome con ternura.
-No sabes lo feliz que me siento – dijo besando mi frente.
Nos duchamos junto, para salir a desayunar, poseía el cuerpo más perfecto que jamás había visto.
Ya listo salimos, fuimos a recorrer a May y Emmet, que venía de su viaje para el cumpleaños de mi Ángel.
Los cuartos partimos a casa de los Cullen, nos esperaban para celebrar su cumple en familia. Esa tarde la pasamos de maravilla.
Al verlo a todos junto me di cuenta que cada día que pasaba moría. Deseaba pasar el resto de la eternidad junto a él. No iba a perderlo. Daría mi cuerpo y alma para que no eso no sucediera.
La fiesta termino cerca de las 8 al llegar a casa Edward noto m preocupación.
-¿Por qué esa carita tan hermosa tan triste? – dijo tomando mi cintura y besando mi cuello.
-¡Quiero que me conviertas! – el me aparto
-No voy a quitarte la vida
-Edward por favor, deseas verme morir
-No digas esos.
-No tenemos ningún obstáculo, termine la secundaria estudiaremos en la misma universidad, vivimos juntos ¿Qué mas deseas?
-Que siempre estés a mi lado – contesto
-Por favor hazlo
-Sabes que algunos años no podrás ver más a tu madre y familiares, calor excepto May que sabes nuestro secreto.
-Estoy dispuesta a cualquier sacrificio
El se acerco esa noche y clavo sus colmillos en mi cuello. Un suspiro de alivio salió de mí.
Y ese fue el último suspiro como humana. Para toda la eternidad juntos.
Autora: Espero que les haya gustado, muchas gracias por leer mi historia de corazón estoy muy agradecida con todos aquellos que las siguieron. No se preocupen que hay más de Edward Y Bella de parte de Angelkizuna (yohana)
