Ya saben los personajes no son míos son S. Meyer.

Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.

.:. DESEO, PECADO Y PELIGRO.:.

-También conmigo- Dijo Jasper poniendo la mano en el centro de la mesa. Y todos aceptaron aquel pacto de venganza que ahora los convertía en camicaces, con una sola misión… destruir al hombre que había destruido sus vidas.

Capitulo 3: Cullen…

Los cinco jóvenes habían dejado Charleston para viajar a Londres donde ahora quedaba el nuevo domicilio del coronel Cullen. Aunque lo que pensaban hacer no estaba muy claro del todo, estaban seguros de que lo lograrían. Jasper tenia un amigo de su padre que les iba a pagar por cuidar unos apartamentos que quedaban a las afueras de Londres, así que podrían vivir allí todo el verano hasta que los ocupantes regresaran a finales de agosto, mientras se instalaban Edward estaba hablando con unos amigos de su hermano que seguían trabajando en el gobierno.

Esa mañana muy temprano salieron a uno de los extensos bosques que rodeaban el edificio de apartamentos, en uno de los zonas despegadas se acomodaron y Edward saco un arma.

-¿Qué haces con eso?- Le pregunto Jasper preocupado.

-Si lo vamos a matar, tenemos que aprender a disparar primero- le contesto Edward sin quitarle la mirada a Isabella. Tomo el arma y apunto a una botella que minutos antes había puesto, cuando tiro el gatillo todos se taparon lo oídos pero no le atino.

-¿Como te fue con el amigo de tu hermano?- Le pregunto Emmett, mientras tomaba el arma y apuntaba a la botella, pero este tampoco le atino.

-Averigüe que mañana que los Cullen's va a cenar en el restaurante "Lewis", así que todos tienen que estar preparados, mañana iniciaremos- Les aviso Edward mirando a Isabella- Deberías cortarte el cabello, te verías como una autentica aristócrata- le sugirió el hombre. La joven miro su cabello unos instantes, no quería hacerlo, pero si era para lograr su venganza lo haría.

-Esta bien- Acepto Isabella.

-Recapitulemos, Jasper tu nombre es Jack Switf, eres un importador y exportador, que haces negocios en Londres ¿Correcto?- Le pregunto Edward, Jasper asintió algo nervioso –Y ya sabes Isabella tu nombre es Bella y estas casada con Jack hace un par de meses, no sabes nada de los negocios de tu marido, y tienes que ser simplemente encantadora, de ti depende que podamos llegar a la casa Cullen- Le advirtió – Emmett tu eres el chofer de la familia- le dijo.

-No entiendo por que soy el chofer- Dijo Emmett algo desanimado.

-Por que eres el único que conoce bien Londres- le recordó Edward- Alice y yo nos encargaremos de buscar más información que nos sea útil ¿De acuerdo?- les pregunto finalmente, todos asintieron. Edward le paso el arma a Jasper y aunque un poco reacio la tomo, y cuando disparo rompió la botella.

-Aunque no te guste, tienes que aceptarlo, tienes habilidad con el arma- le dijo Emmett dándole una fuerte palmada en la espalda.

-Espero que jamás tenga que usarla contra alguien- Jasper realmente deseaba que todo lo que estaban planeando no terminara en su propia ejecución.

-Es mejor que volvamos a casa, tenemos que tener todo preparado para mañana- Le dijo Edward y todos estuvieron de acuerdo y regresaron al apartamento.

A la mañana siguiente todos se levantaron muy temprano, Alice estaba cortando el largo cabello de Isabella, y aunque a la joven le daba mucha tristeza perderlo, era parte de el plan. Isabella se visto con un costoso vestido que habían mandado hacer a un amigo del padre de Jasper. Todos estaban muy nerviosos pero ese no era momento de dudar.

Llegaron al restaurante, faltando cinco minutos para las doce del medio día realmente estaban nerviosos, además Edward no los había acompañado temía que alguien lo pudiera reconocer y les echara a perder su elaborado plan. Isabella se sentía tan extraña con el cabello corto aunque le quedaba muy bien, jamás lo había tenido así, cuando iban entrando al restaurante en uno grandes ventanales vio su propio reflejo, pero no se pudo reconocer en el, se veía tan sofisticada, tal elegante, tal vez así seria su vida si no hubieran matado a sus padres, pero no existían en ese momento las posibilidades, ahora todos se estaban jugando su propia vida en nombre de la justicia.

Isabella no se dio cuenta hasta que una mujer de cabello caramelo y rostro en forma de corazón se choco con ella, haciéndola perder por poco el equilibrio.

-¿Señora esta usted bien?- le pregunto Isabella muy preocupada.

-Bien gracias, ¿Y usted?- Le pregunto la mujer con una amplia sonrisa.

-Bien, gracias- Asintió Isabella, mirando detenidamente a la hermosa mujer. Hasta que vio que un hombre grande se le acerco.

-¿Señora Cullen se encuentra bien?- le pregunto el hombre que seguramente era parte de su equipo de seguridad, cuando Isabella escucho el apellido de la mujer supo que ese día era su día de suerte, no podía creer que se hubiera estrellado con su objetivo, todo estaba pasando demasiado conveniente.

-Si gracias- Le dijo la mujer sin separarse de Isabella.

-¿Viene usted sola? Por que si es así, por el incidente ocurrido, seria un gran honor para mí y mi esposo que nos acompañara- Le ofreció Isabella sin perder el tiempo.

-Quede de comer con mi esposo, pero como siempre me cancelo tarde- Dijo la mujer sin perder la sonrisa –Así que seria grandioso acompañarlos señora…- Pregunto la mujer con duda.

-Switf, Bella Switf- le dijo Isabella ofreciendo su mano.

-Esme Cullen- Se presento la mujer.

-No lo había visto antes por aquí ¿Hace mucho vive en Londres?- Le pregunto Bella, mientras seguía al mesero que les iba a indicar la mesa.

-La verdad llegamos hace una semana, y no conozco a nadie en esta gran ciudad- Acepto Esme muy emocionada.

-Pues mi esposo y yo vivimos hace algunos meses en Londres, seria un verdadero placer si me permitiera mostrarle la ciudad, nunca es fácil ser el nuevo- Se ofreció Bella con una sonrisa, hasta que Jasper llego a la mesa.

-¿Dónde estabas?- le pregunto Jasper sin notar a la mujer.

-Que son esos modales cariño- Le reprendió Bella, mientras Jasper veía a la elegante mujer que los acompañaba –Te presento a la señora Esme Cullen, y es nueva en la ciudad, así que la estaba invitando para mostrarle la ciudad- Le explico intentando parecer amable –Señora Cullen, el es mi esposo Jack Switf- le presento finalmente. Jasper le extendió la mano con amabilidad sorprendido, solo se había ausentado dos minutos, e Isabella ya había conocido a la señora Cullen.

-Mucho gusto señor Switf, y por favor llámenme Esme- les pidió la mujer con dulzura.

-Solo si me llama Bella- Le pidió la castaña.

-Esta ha sido una maravillosa coincidencia, no puedo creer que haya hecho amigos- Le dijo Esme realmente emocionada, por fin tendría una amiga con quien pasar el largo tiempo que estaba en casa.

Pasaron toda la tarde hablando, sobre lo que hacia cada uno, Jasper hablo sobre sus importaciones y sobre otras cosas sin importancia, hasta que se hizo muy tarde, pero Esme y Bella habían quedado en verse a la mañana siguiente, para que la castaña le mostrara la ciudad. Ese día todo había salido mejor de lo que todos esperaban.

Esa mañana muy temprano todos estaban listos para salir.

-No puedo creer que les haya dado la dirección así de fácil, pensé que nos costaría más tiempo acercarnos, ayer creía que en el restaurante solo lograríamos identificar al enemigo- Repetía Edward asombrado, jamás pensó que las cosas fueran tan fáciles-Mientras que Isabella y Sra. Cullen viajan por toda la ciudad, Alice y yo analizaremos que tan protegida es la casa, para determinar cuales son nuestras opciones- aclaro el joven.

-Esta bien- Asintió Alice.

-¿Y que voy hacer yo?- pregunto Jasper algo aburrido, ya que supuestamente el estaría trabajando así que no podía acompañar a Isabella.

–Deberías quedarte a limpiar esta casa esta hecha un desastre- le sugirió Edward con una inocente sonrisa.

-Que gracioso- Le contesto Jasper.

-Isabella no lo olvides, cuida mucho tus palabras, no vayas hablar demás, recuerda que ya no eres Isabella Swan, si no, la distinguidísima señora Bella Swift, cualquier error nos puede costar la vida, así que vamos- Les alentó Edward, mientras salían del apartamento.

El viaje se hizo en completo silencio y unas cuadras antes Edward y Alice se bajaron para no despertar sospechas, el auto siguió y llegaron a una gran y hermosa mansión, el auto llego hasta la entrada.

-¿Se puede identificar?- Le pregunto el vigilante de la puerta.

-Lady Switf ha venido a recoger a la señora Cullen- Dijo rápidamente Emmett respirando hondo.

-Por supuesto- Uno de los cuatro vigilantes que había en la entrada salió del mando de control y les abrió las puertas para que pudieran entrar. La mansión era realmente algo excepcional, ni Emmett, ni Bella habían visto tanto lujo en sus vidas y estaba lleno de militares que la protegían. Bella sintió un retorcijón en el estomago de la rabia que sintió por que sabia perfectamente con la sangre de quienes se habían pagado todo los lujos. Desde la puerta pudo ver a Esme que la saludaba con la mano y un hombre que estaba a su lado, aunque no podía verlo bien ya que llevaba sombrero y gafas oscuras, pero era alto y fornido, y vestía todo de blanco. Cuando por fin el auto llego a la entrada de la casa, Emmett se bajo y le abrió la puerta a Bella para que también se bajara.

-Que puntual- le felicito Esme acercándose y dándole un beso en la mejilla –Me alegro que llegaras, así te puedo presentar a mi ocupado esposo- Dijo la mujer mirando al hombre que estaba a su lado. Cuando el hombre se quito las gafas y el sombrero Bella lo pudo ver detalladamente; era rubio y de ojos completamente azules y un rostro casi perfecto.

-Gusto en conocerlo, Bella Switf- Se presento Bella extendiendo su mano, y el hombre la tomo con delicadeza.

-Coronel Carlisle Cullen- Se presento el hombre manteniendo la distancia, pero sin dejar de detallar totalmente a la castaña.

-¿No quieres acompañarnos?- Le pregunto Esme mirándolo.

-Tengo que trabajar, pero diviértanse, y gasta todo el dinero que te di- Le alentó Carlisle muy serio –Espero que tenga buen día- se despidió el hombre mientras un auto se acercaba para recogerlo, se subió en el y se fue.

-Vamos- Le alentó Bella a Esme.

Recorrieron varios centros comerciales, caminaron casi todo el día, y aunque Bella también estaba maravillada con los lugares a los que Emmett las había llevado tuvo que guardarse todos sus comentarios y fingir que nada le sorprendía, al final del día llevaron a la Sra. Cullen a la casa y Emmett y Bella volvieron al apartamento. Cuando llegaron al apartamento todos los estaban esperando.

-¿Cómo les fue?- les pregunto Edward ansioso.

-Bien, la señora Cullen se ha encariñado con Isabella, y la ha invitado a la casa- Les explico Emmett cansado.

-¿Que tal la seguridad en la casa?- pregunto Edward.

-Va hacer imposible matarlo allí, hay por lo menos vente hombres y solo en el frente, además siempre que sale lo hace con el chofer y dos hombres más- Le explico Emmett.

-No podemos rendirnos, hemos establecido un contacto solamente tenemos que tener paciencia- Les dijo Edward para que no se desanimaran. Isabella se levanto de la mesa.

-Estoy cansada- Se disculpo y se fue a la habitación que compartía con Alice. Minutos después sintió como su compañera llegaba y se sentaba a su lado mientras la castaña se quitaba las medias.

-Corrí al sastre y te traje un nuevo vestido- Le dijo Alice mostrándole la caja.

-Gracias- Le dijo Bella cansada. Alice se sentó al frente de la castaña mirándola con curiosidad.

-¿Cómo es el tal Cullen?- Le pregunto Alice con curiosidad.

-Lo vi solo por unos minutos… pero no era como yo me lo imaginaba- le contesto sinceramente la castaña mientras se quitaba el vestido para ponerse la pijama.

.:. CONTINUARA.:.

NA: El próximo capitulo es "Familia", tal vez no elijamos a nuestra familia, pero hay amigos que son como nuestra familia. Gracias por sus comentarios.

Hasta el Próximo Capitulo.

¡¡¡No olviden dejar sus glosas, sugerencias, recomendaciones, para mi sus comentarios son mi motivación de seguir!!!