Ya saben los personajes no son míos son S. Meyer.

Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.

.:. DESEO, PECADO Y PELIGRO.:.

-Déjatelo puesto- Le pidió el coronel sin quitarle la mirada, Isabella sonrió para si y asintió.

Capitulo 6: Miedo…

Después de la sastrería Carlisle llevo a Bella a un fino restaurante que quedaba en el centro de Londres, y aunque era muy hermoso y muy elegante, casi no habían personas; aunque cuando habían llegado el coronel se había disculpado diciendo que tenía que hacer algunas llamadas de trabajo. Duro mucho tiempo hablando así que Bella tuvo tiempo para detallar mejor el restaurante, casi todo era de madera, incluso las mesas, que estaban decoradas con un mantel blanco y sobre este uno azul y un discreto florero de cristal en el centro. En ese momento regreso Carlisle algo serio.

-¿Paso algo?- Pregunto Bella preocupada.

-Nada importante, Esme y uno de sus dolores de cabeza, aun quiere que me comporte como su medico- Dijo el hombre algo molesto.

-¿Por qué como medico?- Pregunto curiosa Bella.

-Soy medico, o más bien fui medico en la guerra- Dijo el hombre posando su mirada en algún punto que el solo podía ver.

-No lo sabia- Dijo la castaña sorprendida.

-No muchas personas lo saben, son ese tipo de cosas que te cambian definitivamente. Gracias a lo que viví jamás volví hacer el mismo- Dijo Carlisle algo acongojado.

-¿Pero Esme esta bien?- Le pregunto la joven para cambiar de tema.

-Solo es un simple dolor de cabeza, será de tanto jugar cartas- Dijo el hombre recuperando su sonrisa.

-A mi marido tampoco le gusta que juegue a las cartas- Dijo la joven realmente creyéndose cada palabra –Yo le digo que los hombres tienen muchas distracciones, pero las mujeres… solo tenemos las compras y las cartas y con las cartas por lo menos nos quedamos en casa- finalizo.

-Espero no haber interrumpido nada esta mañana cuando llame- Le dijo el hombre detallando cuidadosamente cada movimiento de Bella.

-Mi marido esta de viaje en Liverpool y sus amigos han vendo para hacerme compañía… o más bien a vigilarme; tu llamada me ha servido de excusa para salir- Le dijo rápidamente Bella intentando disimular la sorpresa que le había causado la pregunta.

-No me digas- Dijo el hombre sin quitarle la mirada, hasta que el mesero llego.

-¿Ya van a ordenar?- Les pregunto el mesero, y los dos asintieron.

-Si, por favor a mi me trae un filete a termino medio- Pidió el coronel.

-¿Y la señora?- Pregunto el mesero, mientras la desvestía con la mirada.

-Un pollo griego- Pidió la joven con una sonrisa. El mesero se retiro, y minutos después regreso con los platillos ordenados y comenzaron a comer, pero Bella aun podía sentir la penetrante mirada del coronel.

-¿Tienes una buena relación con tu marido?- Le pregunto Carlisle rompiendo el silencio.

-Si, pero las cosas que a mi me interesan, a mi marido no le interesan- Explico Bella llevándose un trozo de pollo a la boca.

-¿Y que te gusta?- Le pregunto Carlisle fascinado con la joven.

-El cine, mi marido no quiere ir conmigo, así que voy yo sola, con sus amigos solo habla de negocios y a nadie le interesa las películas- Contesto la joven con algo de verdad en sus palabras.

-Yo tampoco voy al cine- Le dijo el hombre tomando un poco de la copa de vino.

-Tu estas muy ocupado, el cine es para personas con tiempo libre- Dijo Bella con cierta suspicacia.

-No es eso, no me gusta la oscuridad- Le respondió sinceramente el coronel, instalándose un silencio incomodo -¿Quieres una copa?- Le ofreció.

-Un poco- Dijo Bella acercando su copa, para que Carlisle sirviera.

-Ha sido muy amable con nosotros, conocemos a muy poca gente aquí- Le agradeció el coronel entregándole la copa rebosante de vino.

-No es nada, solo han sido cosas triviales- Dijo Bella sintiéndose algo avergonzada, pero no por el comentario, si no, por que temía que el viera que ella mentía.

-Pero si uno se fija, no hay nada que se trivial- Le dijo el hombre, y Bella tomo un gran trago de su copa de vino, dejando marcados sus labios en la copa, sintiéndose repentinamente incomoda.

-¿Cómo es que nadie viene a comer aquí?- Pregunto Bella notando que el lugar estaba más vacio que cuando llegaron.

-Por que la comida es muy mala- le contesto Carlisle con una sonrisa, Bella bajo la mirada, a ella le había gustado –Mis disculpas, pero es el sitio perfecto para hablar, nadie te molesta- le explico, Bella se limito a sonreír –Y ¿Tu marido trabaja mucho?- le pregunto después de un corto silencio, queriendo saber todo lo que más podía de la castaña.

-No tengo ni idea de en que, ha viajado nuevamente a Liverpool, pero tener un hombre esta bien… si no esta en casa ¿no crees?- Le aseguro Bella concentrándose en lo hipnóticos ojos azules que no se habían perdido ninguno de sus movimientos.

-¿Y que clase de negocios tiene?- Le pregunto Carlisle curioso de la vida del esposo de la castaña.

-Exportaciones…- Contesto la joven algo derrotada –Si tanto te interesa mi marido, puedo traerlo la próxima vez conmigo- le contesto finalmente, para detener el interrogatorio, ella no podía permitirse un error, así que era preferible dejar de hablar del tema –Los hombres hablan mucho entre ellos, pero con las mujeres solo hablan de superficialidades- dijo cambiando rápidamente el tema.

-Para mí una conversación relajada como esta, es muy difícil de tener- Confeso Carlisle con una sonrisa –Las personas con las que trato, son de altos cargos que solo hablan de asuntos de estado… del destino de nuestra nación, pero por muchas palabras que salga de su boca, yo solo veo una cosa en sus ojos- le dijo.

-¿Qué ves?- Le pregunto la castaña curiosa.

-Miedo- Le dijo Carlisle examinándola rápidamente con la mirada –Pero tu… tu pareces distinta- le aseguro –Tu no tienes miedo ¿verdad?- Le pregunto, y Bella le hubiera gustado gritarle que ella ya se había enfrentando a su peor miedo, que era perder a su familia, pero se limito a sonreír.

-¿Y tú?- le contra pregunto finalmente la joven.

-Eres muy lista, aunque ganes poco a las cartas- Le contesto el hombre con una sincera sonrisa, haciendo que relucieran sus blancos dientes.

-Siendo realista, siempre pierdo- Confeso la joven –Menos cuando estas tu- Le aseguro entendiendo que hace días el había hecho trampa para que Bella ganara, ahora la joven estaba segura de eso. Carlisle saco y un cigarrillo y lo prendió sin quitarle la mirada a Bella.

-Creo que ya es muy tarde, es hora de llevarte a casa, no vaya hacer que tu marido se enoje te prohíba mi amistad- Le dijo el hombre con una sonrisa.

-El esta de viaje- le recordó Bella con una seductora sonrisa.

-Pero sus amigos no- Le contesto el coronel ofreciéndole la mano para que Bella se levantara de la silla.

Ayudo a Bella a levantarse y dejaron el ya desolado restaurante, se subieron en silencio al auto, pero no era un silencio incomodo, la castaña lo prefería a seguir contestando las inquisidoras preguntas del Coronel, mientras viajaban, Bella detallo a Carlisle, y su perfecto rostro, que podía haber sido esculpido por un artista, era hermoso, a pesar de la piel blanca, en ese momento sintió una fuerte necesidad de tocarla, pero eso hubiera sido algo muy arriesgado, así que finalmente clavo su mirada en el camino.

-Recogeré tu traje cuando este listo- Ofreció la castaña.

-Yo te llevare- Dijo inmediatamente el hombre, mientras llegaban al desahitado edificio de apartamentos, Carlisle ayudo a bajar a Bella –Déjame acompañarte hasta la puerta- ofreció.

-No es necesario- Dijo Bella pero sintió como Carlisle la seguía.

-No me molesta- Insistió el hombre acompañándola hasta la entrada.

-Si no fueras tan ocupado, podrías entrar, y tomar un te conmigo- Ofreció bella sacando las llaves. Carlisle se acerco más a Bella.

Mientras que en el apartamento Jasper se dio cuenta que Bella estaba en la entrada con Cullen.

-Lo va entrar a la casa, esta es nuestra oportunidad- Dijo Jasper avisándole a todos mientras apagaban las luces del apartamento, mientras Edward caminaba hasta la puerta empuñando el arma, la accionaria a penas Cullen cruzara la entrada. Todos estaban preparados para emboscarlo. Lentamente escucharon como la puerta se abría, y Edward levanto más el arma, hasta que la puerta se abrió y vio a Bella entrar por ella.

-No quiso entrar conmigo- Dijo Bella sintiéndose derrotada mientras Edward bajaba el arma.

.:. CONTINUARA .:.

NA: El próximo capitulo es "Expiación", realizar la venganza implicara verdaderos sacrificios para Bella. Gracias por sus comentarios son mi razón de continuar la historia!!! Gracias!!!

Hasta el Próximo Capitulo.

¡¡¡No olviden dejar sus glosas, sugerencias, recomendaciones, para mi sus comentarios son mi motivación de seguir!!!