ThYa saben los personajes no son míos son S. Meyer.
Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.
.:. DESEO, PECADO Y PELIGRO.:.
Nuevamente un silencio se instalo en el apartamento, hasta que Bella, paso sobre el cuerpo y comenzó a correr, y corrió lo que más pudo hasta alejarse completamente del apartamento, hasta alejarse completamente de todo lo que alguna vez había conocido.
Capitulo 9: Frio…
.:. Norwich, 21 de marzo de 1939.:.
Bella viajaba a toda prisa en su bicicleta, la primavera había hecho enverdecer todo los arboles, la suave brisa revolvía sus cabellos, mientras el cálido sol calentaba su pálida piel, hacia mucho tiempo que no sentía aquella paz tan liberadora. Desde aquel devastador día, Bella jamás había vuelto a ver o a saber de ninguno de sus amigos; después de que había salido corriendo del apartamento, había vagado por varios días por las calles de Londres, hasta que se vio obligada a mendigar para comer y poder ahorrar algo para comprar un boleto de tren que la sacara de aquella desgarradora ciudad.
El único boleto de tren que pudo comprar era para un pueblo costero llamado Norwich, así que sin pensarlo mucho, partió para aquella ciudad, queriendo dejar aquellos horribles recuerdos en el pasado. La hermosura que siempre había caracterizado a la castaña se ocultaba bajo los feos vestidos y la ausencia total del maquillaje; ahora solo se veía una suave ilusión de su belleza, los tiempos difíciles habían pasado crudamente su factura. Pero a pesar de todo por fin nuevamente su vida tomaba un rumbo, aunque en ocasiones era inevitable que se preguntara por sus amigos; se preguntaba si Jasper se había casado con Alice, si Edward había seguido con su vida, ya que finalmente había logrado su venganza, pensaba en como le estaría hiendo a Emmett en Lyon con Rosalie y si finalmente se había casado allí… y algunas veces pensaba en Cullen, aunque no sabía exactamente de que forma, recordaba claramente el día en que habían salido juntos, aunque ella sabía que era un monstro, aquella noche había sentido que había conocido una parte muy diferente del coronel… al hombre.
Bella por fin llego a un viejo y gastado edificio, y se bajo de su bicicleta y tomo el periódico, y su mochila, hacia más de dos años había obtenido un puesto de suplente en la biblioteca, aunque la paga no era muy buena, le alcanzaba para vivir dignamente, además adoraba la posibilidad que tenia de leer los libros, ya que su trabajo le dejaba mucho tiempo libre, se sentaba siempre frente a la ventaba y devoraba cualquier libro; había leído todos los generes, pero últimamente había leído varios libros sobre América, aquella lejana y prometedora tierra, tal vez algún día pudiera viajar allí.
-Buenos días señorita Swan- Saludo el jefe de Bella, un cariñoso hombre de 60 años que había trabajado en la biblioteca los últimos veinte años de su vida, y nadie la conocía como el.
-Sr. Cooper, buenos días- Saludo amablemente Bella con una sonrisa.
-¿Qué dice el periódico hoy?- Le pregunto el viejo hombre viendo que la castaña lo llevaba con ella. La joven lo extendió y leyó en voz alta el titular.
-"Los Alemanes niegan a sacar sus tropas de las provincias checas de Bohemia y Moravia, y el gobierno checo, aun no responde el ataque"- Leyó la joven muy interesada.
-Esos alemanes… quieren iniciar una nueva guerra, como si con la anterior no hubieran perdido suficiente- Comento el viejo hombre preocupado, la situación que se vivía en aquellos días era de zozobra, por la tensión política que cada día crecía entre las naciones europeas.
-Pues según los rumores que llegan de Londres, Francia ya se esta armando e Inglaterra esta siguiendo el ejemplo- Recordó Bella que el día anterior había escuchado dos mujeres en el parque hablando sobre el tema.
-Las guerras no sirven para nada, yo estuve en la anterior guerra, vi muchachos con toda una vida por delante morir despedazados por la minas, y es que después de vivir una guerra no se puede volver a ser el mismo, te cambia desde adentro- Comento el viejo hombre con la mirada perdida, aquellas palabras evocaron en Bella su única conversación con Cullen.
-¿Por qué lo dice?- Pregunto la castaña curiosa.
-Por que nadie puede ver tanta muerte, tanta crueldad, sin que se te meta en el fondo del corazón, como si se tratara de un bicho que empieza a formar un nido en el interior, pero se lo permites por que sabes que es la única forma de poder sobrevivir- Le confeso el hombre atormentado.
-Si ver morir a alguien es horrible… ver morir a cientos debe ser insoportable- Comento Bella recordando su propia experiencia con la muerte.
-Lo es, por eso algunos comienza a beber, otros terminan con sus familias, otros no pueden ni siquiera iniciar una, otros despiertan en las noches por las pesadillas… pero hay otros, los que más cerca estuvieron de la muerte, que lo guardan todo, y fijen que lo olvidaron, pero el bicho comienza a congelar su corazón, los insensibiliza… y un día se despierta y ya no sienten nada… esos son los más peligrosos, por que son aquellos que se vuelven tan fríos que ya nada les importa- Le explico con el viejo hombre con la sabiduría que solo podían dar los años acompañados de la experiencia.
-Pero usted parece normal- Le dijo Bella aun meditando las palabras del hombre, sin poder evitar relacionarlas con Cullen.
-Pero no lo soy- Le aseguro el hombre levantándose de la silla- Tienes que organizar todos esos libros- le indio el hombre dejando por terminado el tema.
-Por supuesto- Acepto Bella no queriendo indagar más en el tema, y se dispuso a clasificar los libros para leerlos.
La mañana había pasado lentamente, no había habido mucha actividad en la biblioteca, todos estaban esperando la posición oficial que tomaría el gobierno ingles, con respecto a la invasión alemana a Checoslovaquia. Bella se sentó después de haber arreglado todos los libros y abrió nuevamente el periódico para leerlo con más calma. Cuando comenzó a leerlo en la parte inferior de la primera plana, acompañado de una foto un articulo que titulaba "El ministro de seguridad nacional vuelve de París", Bella leyó rápidamente el articulo que decía que el General Cullen, por que ahora era general, había estado en una reunión con los mandos militares franceses, y en la foto lo mostraba bajando del avión, Bella paso delicadamente sus dedos por la fotografía, lucia un poco más delgado, pero más atractivo de lo que recordaba la joven.
La castaña cerro el periódico, y vio el reloj ya casi iban hacer la cinco, era tiempo de irse, así que dejo el periódico a un lado, y se levanto. Se despidió del señor Cooper, y salió de la biblioteca y se subió rápidamente a la bicicleta. Viajo a toda velocidad, aun disfrutaba del cine, aunque en aquel pueblo solo había una pequeña sala, Bella siempre que podía asistía y pasaba las tardes enteras viendo las películas, ese día estaba viendo una con Joan Bennett y Henry Fonda "I Met My Love Again"(Volvió el Amor), una hermosa historia de amor, las favoritas de la castaña.
Después del cine, se dirigió a la pensión donde vivía, pero antes de llegar, pasó por algo de comer y fue hasta su habitación. La joven estaba buscado las llaves en su bolso para abrir la puerta, pero las llaves se cayeron al suelo, cuando la joven se agacho para recogerlas vio como una mano se las ofrecía, Bella las tomo y quedo fría cuando vio quien era.
-Buenas tardes…- Saludo Edward con una sonrisa.
-¿Qué hace aquí?- Le pregunto la castaña instintivamente.
-Dure tres años buscándote, realmente te escondiste bien- Le dijo el hombre.
-No sabia que me estaba escondiendo- Le dijo Bella, ella no quería esconderse, solo quería alejarse de todo eso.
-¿Podemos hablar?- Le pregunto Edward, Bella asintió y abrió su habitación y con la mano le indico que pasara. Edward entro con cierta cautela, la habitación era sencilla, una cama, una mesa de noche, dos sillas y una mesa.
-¿Cómo han estado Alice y Jasper?- Le pregunto la castaña mientras se sentaba en el pequeño comedor.
-Bien- Respondió secamente el hombre.
-¿Aun siguen siendo amigos?- Pregunto la joven con curiosidad.
-Si, pero muchas cosas cambiaron desde aquel día, después de que te fuiste… descubrimos que nos estaban vigilando- Le dijo en un profundo susurro Edward, para que la joven fuera la única en escuchara.
-¿Quién?- Pregunto la joven impactada.
-La verdadera rebelión, ellos vigilan a los presuntos traidores como Cullen, les saca la información y los eliminan- Le explico Edward – Nos estuvieron vigilando, y a pesar de nuestra falta de preparación y de lo infantiles que fuimos, se sorprendieron mucho de que hubiéramos podido llegar tan lejos sin ser descubiertos-
-Fuimos muy ingenuos- Susurro la joven- Ahora estas con ellos ¿verdad?- Le cuestiono Bella que de antemano sabia la respuesta.
-Si, ahora trabajo con ellos, y el pez más gordo que ahora estamos intentando cazar es Cullen, pero es muy inteligente, y todos nuestros infiltrados los descubre y los mata-Le conto el hombre muy serio.
-Alice y Jasper también son parte de eso ¿verdad?- Pregunto la castaña, pensando en sus amigos.
-Si, por eso no puedo hablarte de ellos, están en una misión- Le contesto el hombre.
-¿Pero se casaron?- Pregunto la castaña curiosa.
-Después de esa noche Jasper termino con Alice sin razón aparente y se dedico de lleno a la rebelión-Le conto Edward algo culpable, por todo lo que había pasado.
-Pero no entiendo que haces aquí… ¿Que tiene que ver la rebelión conmigo?- Pregunto Bella sospechando a donde quería llegar esa conversación.
-¿Isabella no quieres terminar lo que iniciamos hace tres años atrás?- Le pregunto Edward.
-¿Me estas proponiendo que me una a la rebelión?- Le pregunto sorprendida la castaña.
-Isabella, tu fuiste la que más arriesgaste… es la hora que recibas tu recompensa, ahora estamos preparados, estarás protegida… no será como la otra vez- Le aseguro Edward tomándola de las manos.
-Quieres que me acerque nuevamente a Cullen… y que me convierta en su querida- Le dijo Bella sabiendo la respuesta.
-Era algo que estabas dispuesta hacer antes- Le aseguro Edward bajando la cabeza –Ese hombre mato a tus padres, y ahora esta planeado vender la nuestra nación a los alemanes- Le aseguro el hombre.
-Ya no estoy tan segura si quiero regresar- Le confesó Bella temerosa.
-No te voy a obligar a nada… pero se que tu también crees en nuestra causa- Le aseguro Edward apretando más sus manos con las de Bella. La castaña miro detenidamente a su alrededor, vivía en una triste habitación con un trabajo en el cual jamás iba a logra nada, quería hacer algo bueno, algo memorable con su vida y tal vez esa era la oportunidad que estaba buscando para cerrar definitivamente su pasado y rehacerse su vida.
-Esta bien… volveré a ser Bella Swift- Le aseguro Bella con una extraña mueca que intentaba ser una sonrisa, pero que no logro serla.
Bella organizo todo para viajar a Londres se despidió de el señor Cooper argumentando que se iba con su hermano, que la había estado buscando por muchos años, eso fue fácil de creer ya que la castaña jamás había hablado de su pasado, y sin despedirse de nadie más Bella dejo Norwich, sin saber que jamás iba a regresar.
.:. CONTINUARA.:.
NA: El próximo capitulo es "Regresando", creo que el titulo lo dice todo.
Gracias por sus comentarios son mi razón de continuar la historia!!! Gracias!!!
Hasta el Próximo Capitulo.
¡¡¡No olviden dejar sus glosas, sugerencias, recomendaciones, para mi sus comentarios son mi motivación de seguir!!!
