ThYa saben los personajes no son míos son S. Meyer.
Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.
.:. DESEO, PECADO Y PELIGRO.:.
Bella organizo todo para viajar a Londres se despidió de el señor Cooper argumentando que se iba con su hermano, que la había estado buscando por muchos años, eso fue fácil de creer ya que la castaña jamás había hablado de su pasado, y sin despedirse de nadie más Bella dejo Norwich, sin saber que jamás iba a regresar.
Capitulo 10: Regresando…
.:. Londres, 01 de abril de 1939.:.
Cuando llegaron a la estación de Londres, Bella ya casi no reconocía nada, todo había cambiado mucho, estaba mucho más moderna de lo que la recordaba, y Londres estaba mucho más bulliciosa que tres años atrás, parecía que fuera una ciudad totalmente diferente a la que había conoció, pero se limito a seguir a Edward que llevaba sus maletas.
Tomaron el subterráneo, Edward creía que era la forma más fácil de viajar sin levantar sospechas, se había vuelto muy cuidadoso desde que se había vuelto miembro de la "Rebelión", siempre estaban en alerta máxima, siempre estaban preparados para lo peor. Se bajaron en la estación de Bethnal Green, caminaron rápidamente, por las calles que estaban abarrotadas de vendedores, que estaban ofreciendo de todo, hasta que llegaron a un derruido edificio, inmediatamente Bella recordó el orfanato donde había crecido, lucia tan parecido, con las paredes sucias, casi percudidas por el abandono, las ventanas tapiadas para evitar que se viera cualquier cosa y pudiera entrar cualquier luz.
Bella pensó que iban entrar por la parte delantera, pero Edward siguió caminado por unas de las esquinas solitarias del edificio, donde un hombre harapiento dormía, o fingía que lo hacía ya que la castaña pudo sentir la penetrante mirada que les había lanzado. Edward se acerco a una puerta lateral que estaba casi oculta, golpeo dos veces y después tres veces más, susurro unas palabras, y la puerta se abrió.
Por dentro la casa era muy diferente, era casi lujosa, y cuidadosamente iluminada caminaron a lo largo del pasillo, y subieron por las escaleras, hasta el fondo donde había una gran puerta negra, Edward toco una sola vez, y del interior de la oficinal se escucho un "Adelante". Cuando Bella entro observo una oficina de muy buen gusto, y un hombre elegante estaba sentando en el amplio escritorio de madera.
-Buenas tardes- Saludo la joven entrando.
-Llámame simplemente Black- Le indio el hombre corpulento de unos cincuenta años, de cabello corto- Supongo que Edward ya te habrá informado de todo, siéntate- Le indico mientras se sentaba -¿Podemos ir directamente al punto?- Pregunto el hombre sin quieres dar más vuelta, Bella asintió con la cabeza, mientras Edward se sentaba a su lado, el hombre saco una pequeña pastilla de uno de los cajones – Antes de empezar tienes que llevar esta pastilla siempre contigo, deberías coserla a tu ropa- dijo poniendo la pastilla sobre el escritorio- Es por si te descubren-
-Solo es por si acaso, no te preocupes- Le aseguro Edward, Bella se sintió algo tensa.
-No será doloroso, pero tienes que hacerlo rápido, antes de que alguien te inmovilice las manos- Le indico el hombre con voz fría- ¿Tienes buena memoria?- Le pregunto, pero Bella aun seguía en silencio solamente asintió con la cabeza – Debes escuchar cada palabra que digo y repetirlas hasta que se te grabes, no preguntes, no pienses, tienes que tener claro que eres Bella Switf, has estado viviendo en Manchester y jamás ha tenido familia en Liverpool, eso es muy importante, tienes que tener mucho cuidado el enemigo es muy cuidadoso y astuto, así que en el momento en que el sospeche algo, estarás atrapada- le advirtió el hombre.
-Puedo hacerlo, no olvide que ya conozco al enemigo- Le dijo Bella cansada de que le hablara como una si ella fuera tonta, así que extendió su mano y toma la pastilla que guardo en el bolsillo. Black respiro hondo y abrió uno de los cajones del escritorio sacando una carpeta.
-Este es tu expediente- Le dijo Black, mientras le pasaba la carpeta que Bella comenzó a ver –Te casaste con el señor Switf hace cuatro años, ahí tienes tu licencia de matrimonio, la fecha de tu aniversario, te mudaste de Londres cuando la situación con Alemania se comenzó hacer tensiónate y por los problemas marítimos el negocio te tu esposo cayo a pique, así que para subsistir se dedicaron al contrabando, el teléfono de tu casa, y el de la oficina de tu esposo, los productos que escasearon en los últimos tres años, los números de cuentas, tienes que acordarte de todo, y contestar sin titubear ese es el truco de todo, debes comprender que una vez dentro no hay vuelta atrás- Le recordó una ultima vez el hombre- Te quedaras aquí sin salir hasta que este completamente preparada… ya pueden retirarse- Les indico.
-Isabella me esperas un momento afuera- Le pidió Edward, Bella asintió y salió de la oficina, pero se quedo muy cerca de la puerta ajustada y se inclino para escuchar.
-¿Qué pasa Edward?- Le pregunto Black.
-Billy ¿Era necesario que le dieras el cianuro?- Le pregunto Edward indignado.
-Ella tiene que saber el peligro al cual se enfrenta, esto no es un juego, si Cullen la descubre la matara, pero antes la torturara para que nos delate- Le recordó Black – No olvides que Isabella no es la primera mujer que enviamos, siempre las descubre ¿Por qué crees que ella será diferente?- Le cuestiono el hombre sorprendido.
-Por que Isabella es diferente, ella lo lograra, ella nos entregara a Cullen- Le aseguro Edward caminado hasta la puerta.
-Confías demasiado en ella, no olvides que ya huyo una vez, nada impide que vuelva hacerlo- Le advirtió Black preocupado por la fe ciega que profesaba el joven por esa chica.
-Esta vez no lo hará- Dijo Edward saliendo de la habitación, Bella había caminado unos pasos para no ser descubierta.
-¿Todo esta bien?- Le pregunto Bella preocupada por lo que había oído.
-Si, pero es mejor que descanses mañana comenzaremos con el entrenamiento- Le indico el joven muy serio.
-¿Entrenamiento?... Pensé que solo tenia que memorizar este archivo- Dijo la joven levantando la carpeta.
-Tienes que saber manejar un arma, tienes que aprender a defenderte, no podemos enviarte sin cubrir todas la posibilidades- Le explico Edward intentando ocultar su nerviosismo.
-¿Qué pasara después?- Le pregunto Bella curiosa.
-¿Después de que?- Le pregunto el joven confundido.
-Después de que les entregue a Cullen, no puedo quedarme en Londres después de eso, seguramente alguno de sus amigos me buscaran- Le dijo Bella preocupada.
-Creo que la más seguro es que te saquemos del país, tienes razón no seria seguro que te quedaras en Londres, voy hablarlo con Black- Le aseguro Edward caminando, seguido de Bella, hasta que llegaron a una gran habitación el la dejo allí se fue.
La primera semana para Bella fue casi un castigo, todo el día pasaba haciendo planas y repitiendo toda la información, los precios de los productos que supuestamente importaban ilegalmente con su esposo, las rutas, las fechas, todo era un completa monotonía, aunque Bella había aprendido todo para los primeros dos días Black la obligo a estudiar toda la semana, por poco la joven pierde su mano de tanto escribir, pero al parecer esa parte de su entrenamiento había terminado ahora empezaba la segunda parte, la que más curiosidad le daba a Bella.
Aquella mañana estaba lloviendo ligeramente sobre la ciudad, la ciudad tan desconocida para la castaña pero que sin embargo añoraba, había estado encerrada toda la semana sin poder ni asomarse a la ventana, por que era peligroso. Como era de costumbre la joven se levanto temprano y se arreglo para esperar a Edward, que siempre estaba en su puerta a la siete en punto, fue ahí cuando Bella sintió los golpes en la puerta, pero estaba segura de que esos no eran los golpes de su amigo, era alguien más.
La castaña camino despacio y abrió la puerta, para su sorpresa no era Edward, era Jasper, un poco más viejo de lo que ella recordaba, y con el cabello más oscuro mucho más delgado, parecía algo acabado y triste, la luz que antes brillaba en sus ojos había desparecido completamente.
-¿Cuánto tiempo sin verte?- Dijo Bella algo emocionada.
-Mucho tiempo- Le aseguro el hombre con una débil sonrisa -¿Puedo pasar?- le pregunto.
-Por supuesto- le invito la joven mientras Jasper se sentaba en el improvisado escritorio.
-¿Cómo esta Alice?- Le pregunto Bella queriendo olvidar lo que Edward le había contado.
-Bien- Respondió secamente el hombre.
-¿Qué vamos hacer hoy?- Le pregunto Bella notando que el tema le molestaba.
-Hoy vas a conocer las partes de un arma, el ideal es que puedas armarla y desarmarla para que siempre puedas llevar una contigo sin que sea sospechoso, y después te enseñare a disparar- Le explico el hombre poniendo un paño sobre el escritorio y extendiendo la partes de un arma.
-¿Qué te ha pasado Jasper? ¿Dónde esta el joven que yo conocí?- le pregunto Bella sorprendida de lo frío que ahora era el hombre.
-Murió aquella noche- Le aseguro el hombre viéndola a los ojos – Y pensé que tu había sido lo suficientemente inteligente para escapar de todo esto… pero veo que me equivoque- le dijo Jasper decepcionado.
-Es tiempo de acabar con todo lo que dejamos pendiente- Le aseguro Bell tomando el cargador del arma en sus manos.
-Isabella aun esta a tiempo, huye, vete, después de que entras, jamás volverás a tener una vida normal, cuando menos lo pienses estarás tan metida en tu personaje que olvidaras a la real tu y cuando eso pase… se acabo el juego para todos- Le advirtió el hombre muy alterado.
-¿A ti te paso eso?- Le pregunto Bella, pero Jasper simplemente bajo la mirada –Tu eres el que aun esta a tiempo de hacer lo correcto, se nota que aun amas a Alice… huyan juntos, aléjense de todo esto, ten los hijos que siempre haz querido… se feliz- Le alentó la castaña.
-Ya es demasiado tarde para mi… en mis manos hay demasiada sangre- Le confeso el hombre atormentado.
-El amor puede lavar cualquier culpa- Le dijo Bella sintiendo que es día no conseguiría nada.
-Dile eso a las familias de los hombres que eh matado en los últimos años… además Alice ya esta demasiado lejos de mi- Le dijo sarcásticamente Jasper sin dejar la inmensa tristeza que lo invadía.
-¿Cómo así?- Le pregunto Bella sin entender.
-El tiempo se nos agota hay que empezar con el entrenamiento- Sentencio Jasper para cerrar definitivamente el tema.
Bella sabía que en ese momento no lograría nada, Jasper estaba demasiado sumergido en su dolor para escuchar razones, aunque tenia la esperanza de hablar con Alice antes de irse, y tal vez convencerla de que fuera su amiga la que diera el primer paso, aunque tenia un extraño presentimiento.
Las dos semanas siguientes fueron unas clases intensivas de defensa personal, Bella prendió armar y desarmar un revolver 38 milímetros con los ojos vendados, eran bastante acertada en tiro, y había aprendido lo básico para defenderse, así que Black decidió que ya eran tiempo de que Bella entrara en la vida de los Cullen nuevamente, aunque aun la castaña no estaba tan segura.
.:. Londres, 3 Mayo de 1939 .:.
Todo estaba arreglado esa mañana había llamado a Esme, para invitarla a cenar, y en la cena Esme le había ofrecido que se quedara en su casa, que no había otro lugar más seguro en Londres que la casa del General Cullen, y Bella había llevado sus cosas con el mal sabor de no haber podido hablar con Alice.
La noche había caído rápidamente sobre la ciudad, las lluvias poco a poco estaban dando paso la etapa más radiante de la primavera. Carlisle había estado reunido todo el día con los cónsules de Francia, Estados Unidos y España ya que otra vez se estaba unificando la madre patria con el fin de la guerra civil, ya que ese mismo día Hitler había presentado sus planes de invadir Polonia, aunque eso era algo que solo sabía el General por uno de sus contactos en el tercer reich. Carlisle estaba totalmente exhausto, pero aun debía revisar varios papeles antes de si quiera pensar en dormir. Llego a la casa e inmediatamente subió a su despacho hasta que escucho las voces provenientes de la sala, la verdad escucho una en especial que lo obligo a acercarse a la sala.
Cuando entro vio que su esposa estaba jugando a las cartas, pero no fue en lo que se fijo, si no, en la hermosa joven que estaba sentando detrás de Esme, que levanto la mirada y sus ojos se conectaron por varios segundo.
-Carlisle- Llamo Esme obligando a que rompieran el contacto -¿Te acuerdas de Bella?- le pregunto la mujer.
-No se debe acordar de mi, fue hace mucho tiempo- Dijo inmediatamente Bella bajando la mirada.
-Por supuesto que me acuerdo de ti, han sido tres años ¿Cómo esta tu marido?- Le dijo el hombre intensificando la mirada.
-Bien, intentando salvar el negocio- Contesto Bella muy segura.
-Va estar una temporada en Londres, así que la invite a quedarse en casa, así me hará compañía, y no tendrá que quedarse en un solitario hotel ¿Estas de acuerdo?- Le pregunto Esme algo insegura.
-Sera un honor tener a Bella como nuestra invitada- Aseguro el hombre con una sonrisa- Las dejare terminar de jugar, aunque ya es muy tarde- Le dijo el hombre saliendo de la sala y entrando a su despacho.
El juego de cartas había terminado hasta las tres de la mañana, Bella estaba exhausta, así que camino a la recamara que le había asignado Esme que pasaba por el estudio de Carlisle, cuando cruzaba el pasillo vio salir un hombre extremadamente delgado y una espesa barba que le cubría el rostro, Bella inmediatamente lo reconoció, era el militar que había estado en su el día que había asesinado a sus padre, pero se obligo a seguir su camino. Bella entro a su alcoba y respiro unos instantes y abrió su maleta para buscar su pijama intentando tranquilizarse, sentía como su corazón se había congelado, ese hombre era el responsable directo de la muerte de sus padres, pero fue sacada de sus pensamientos cuando sintió unos pasos acercase a la habitación, así que se giro para ver a Carlisle recostado en la puerta.
-Hoy si que han terminado tarde- le dijo Carlisle con una sonrisa.
-Si, casi nos lleva toda la madrugada- Le dijo Bella sintiéndose intimidada por la intensa mirada del general.
-Este cuarto es muy modesto, pero espero que te sientas en familia, y aquí estarás más segura- Le indio Carlisle entrando a la habitación.
-No quiero ser una molestia- Se excuso Bella.
-No digas eso, Esme adora tenerte aquí le harás compañía, yo casi nunca estoy en casa-Le dijo Carlisle sin quitarle la mirada y acercándose más – Te ves cambiada- le aseguro detallándola con cuidado.
-Han sido tres años, y estamos a puertas de una guerra, sencillamente no se puede seguir siendo la misma- Acepto Bella sacando unas cosas de su maleta –Tengo algo para ti- Le dijo sacando una delicada bolsa, y se acerco a el y se la entrego.
-No te hubieras molestado- Le dijo el hombre extrañado.
-No me moleste, es algo que te estaba guardando- le aseguro la joven con una fugaz sonrisa. Carlisle abrió el paquete para descubrir que era el traje que ella le había ayudado a comprar hace tres años.
-¿Lo guardaste todo este tiempo?- Le cuestiono el general sorprendido.
-Si, aunque ya debe estar pasado algo de moda, pero lo guarde para ti, estaba segura de que nos volveríamos a encontrar- Le aseguro Bella acercándose un poco más.
-Para mi, el mejor regalo es tu presencia- Le aseguro Carlisle, pero unos pasos en las escaleras obligaron a que el hombre se alejara –Que pases buena noche- le dijo cerrando la puerta mientras salía.
.:. COMTINUARA .:.
NA: El próximo capitulo es "La Primera Batalla", ahora las cosas se subirán de tono, por fin esta pareja se unira.
Gracias por sus comentarios son mi razón de continuar la historia!!! Gracias!!!
Hasta el Próximo Capitulo.
¡¡¡No olviden dejar sus glosas, sugerencias, recomendaciones, para mi sus comentarios son mi motivación de seguir!!!
