Nota: NO está demás decir que los personajes son de propiedad de Meyer.

Al fin tuve algo de tiempo para revisar el capítulo y poder subirlo.

Decir, como siempre, que se agradece las chicas que leen el fic, muchas gracias por sus cariños y buena onda.

Otra cosa, yo lo más probable es que me vaya unos días a la playa, desde el jueves al lunes, antes de tener que volver a la U. Intentaré subir el capítulo antes del jueves para que no tengan que esperar, pero he andado algo corta de tiempo. Pero por supuesto, haré todo lo que esté a mi alcance.

Y como siempre escribo, a leer y disfrutar!


6. Edward en el país de las Maravillas

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–Considero que es ridículo desarrollar un libro y un sinfín de situaciones, bastante absurdas por lo demás, sólo aludiendo a que alguien soñaba.

Había llegado el miércoles y con el la clase de literatura. Edward bostezó una vez más, perdiendo ya la cuenta de cuanto se aburría en aquel lugar. Le gustaba mucho la literatura pero era sólo que no soportaba cuando Newton se las daba de sabelotodo intelectualoide y no se callaba. Y ahí estaba una vez más, según creía Edward, aburriendo a la clase completa.

–Claramente a Mike no le ha gustado la obra del señor Carroll –habló el maestro Witter a la clase luego de escuchar atento el comentario con aires de suficiencia de Mike Newton–, ¿alguien que no esté de acuerdo? –miró los rostros de los jóvenes y reparó en Bella quien intentaba en vano pasar desapercibida– ¿Bella? –Edward levantó la mirada de sus garabatos hechos en el cuaderno.

Desde que había sentido la mirada de Witter supo que no escaparía de opinar y ahí estaba, sonrojada una vez más y lista para ser observada por todos.

–Yo… –dudó. Respiró profundo. Ella sabía acerca de lo que hablaban, era sólo cosa de aclararse las ideas y así hizo–. Yo difiero con…

–Mike –le completó Witter con una sonrisa.

–Con Mike –Bella lo miró nerviosa–. Por el simple hecho de que hablamos de una obra fantástica y eso nos lleva a que por mucho que aparezcan situaciones absurdas, como dice Mike, estas deben ser justificadas al final. El lector necesita que lo anclen en verdad con algo real, con algo creíble y el que fuera un sueño te está diciendo eso.

–Bastante creíble el "…y en ese momento se despertó". ¡Por favor que salida más fácil! –ironizó Mike con altanería. Edward sintió una punzada de odio.

–Ya veo tu punto, no te gusta la resolución del asunto y eso es completamente discutible –Bella hablaba segura y parecía que había olvidado que se encontraba en medio de una clase con un profesor mirándola– pero no vengas a decir que no es creíble que alguien se despierte porque Alicia en el libro es una humana y, lo creas o no, los humanos acostumbramos a dormir… y a despertar –se escucharon risas y murmullos en la clase. El rostro de Mike no podía ocultar el asombro y la molestia. Bella esperó atenta a la contestación del chico: si alguien la provocaba, ella respondía. Eso seguro.

Así que esa era la Bella que Jessica había tenido el gusto de conocer en su primer día, pensó Edward sonriendo. Al fin esto se ponía interesante.

–Por supuesto –Mike no iba a quedarse atrás menos si estaba siendo opacado por la nueva del lugar–, pero se debe estar conciente que Carroll a la hora de escribir el libro…

No podía dejar de escuchar todo lo que Bella decía. Le impresionaba el talento con el que la chica hablaba. Se podía apreciar claramente la pasión que sentía por la literatura. Es decir, el manejo que tenía era único, el sarcasmo con el que respondía a veces era brillante mientras que su postura parecía tan segura que la coherencia de sus frases y el convencimiento con el que las hablaba lo ponían a pensar pero, extrañamente, no en la discusión que se estaba teniendo.

Y se volvía una cuestión cautivante. El dejar de mirarla era algo que Edward no podía ni quería dejar de hacer. La veía: algo sonrojada pues todos la miraban escuchando atentos. Había logrado notar que Bella siempre se sonrojaba cuando era el centro de atención y se sorprendió a sí mismo al saberse conciente de algo tan sutil. Sus ojos, su mirada, fijos en su contraparte mostrando interés y comprensión en lo que Newton tuviera que añadir. Y lo más hipnótico según pensó en ese momento: sus labios. Se movían seguros pero suaves cuando las palabras salían de ellos y se juntaban calmos cuando debían callar. Hubo una vez en la que Bella, tímidamente, mojó su labio inferior y lo mordió en un intento de lograr mayor concentración. Fue ahí cuando dos o tres inquilinos invisibles soplaron en la nuca de Edward y lo hicieron estremecer.

El escalofrío lo recorrió completo y, junto con este, la confusión y perplejidad sobre las razones de aquello se hicieron presentes y no estuvo seguro que expresión esbozó pero claramente había sido detectada por su profesor, quien le preguntó:

–¿Algo que quieras agregar Edward? –cayó de golpe a la tierra y, no sabía que tan fuerte había sido, pero todos lo miraban incluyendo a Bella.

–N-no, nada –dijo dubitativo.

–Bien –el maestro Witter quitó su atención de Edward y continuó–, la esencia, justamente, de los mundos fantásticos…

Edward seguía en blanco. Bueno, no precisamente pues un recuerdo aún seguía grabado en su mente. ¿Qué había pasado exactamente hacía dos minutos? ¿y además con Bella, aquella chica con la que sólo había conversado un par de veces? Volvió a mirarla intentando en vano encontrar alguna respuesta a esas situaciones que él, menos que nadie, no acostumbraba a vivir; la chica estaba de nuevo atenta a la clase.

La observó. Aquellos hombrecillos tras su nuca volvieron a hacer su trabajo.

* * *

–Yo pensé que las cosas entre tú y Tanya ya no iban –le dijo despreocupado Jasper aquella tarde cuando se juntaron a la salida de clase, luego de lo hubiera visto despedirse de Tanya.

–¿Por qué lo dices? –¿acaso alguien sabía de sus encuentros secretos con Jessica?

–No, por nada –Jasper seguía con su aire desentendido y con el mismo tono agregó–: pero como Alice me comentó que estuviste preguntando por Bella.

No supo porque acostumbraba a acelerársele el pulso cuando oía de Bella y aquella vez no había sido la excepción. Aún así, como todas las veces, prefirió ignorar aquel cambio.

–¿Preguntando? –quiso sonar como Jasper pero su voz salió un poco más falsa de lo que pudo controlar.

–Preguntando. Mucho –recalcó el chico bromeando. ¿Así que aquella vez tampoco había logrado pasar desapercibido? Bueno, le había consultado a Alice, pensó. Y sabía que su hermanita podía lograr ver el comentario más simple como la noticia más emocionante del año–. Así que… ¿Bella ahora? –Jasper lo miraba sonriente.

–¿Qué dices? Sólo había escuchado que ella y Stanley se habían peleado y, bueno, quise saber un poco del chisme del día –puntualizó rápido.

–¿Seguro? –Jasper no bajaba la guardia–. Bella es una chica muy linda y no me digas que no lo habías notado.

–Claro que lo noté –¡y sí que lo era!, pensó– pero no la conozco y por lo que veo somos muy diferentes, además tengo todo esto con Tanya –y está Jessica, se recordó– y… es amiga de Alice y ya conoces todas sus reglas. Créeme, no quisiera desatar el huracán Alice –bromeó, pero más que convencer a Jasper sonaba como si quisiera convencerse él.

–Eso es cierto –rió el rubio.

–Dudo que pudiera pasar algo entre ella y yo –y la confusión volvió a hacerse presente cuando sintió que aquella verdad hablada le dolía más de lo que hubiera querido que doliera. Su mente buscaba traicionarlo una vez más como aquella mañana, intentando dejarse llevar por las divagaciones de un posible "Bella y él". Se frenó de inmediato y dijo–: además tú no tienes que andar mirando chicas, menos comentar que tan lindas son o no con tu cuñado.

–Créeme que a mi cuñado lo tengo ganado desde hace mucho –dijo seguro Jasper mientras caminaban por los pasillos del instituto. Los jóvenes iban de un lado a otro alrededor de ellos.

–A Emmett tal vez pero a mi no me engañas tan fácil.

–¿Al fin viene el tan esperado discurso del hermano protector? –bromeó el rubio.

–Aún no. Quiero darte algo de tiempo para que te vayas haciendo la idea pero te aseguro que no te libras de el, es sólo que esta vez voy a pasar por alto que andas mirando chicas.

–Yo te quiero ver cuando tú te enamores en serio de alguien y ella tenga hermanos mayores. De esa si que no te libras.

–Eso sí que sería de miedo.

–Un hermano celoso.

–Nooo, enamorarme –Edward reía con su propio chiste y Jasper meneó la cabeza también sonriendo. Ese se parecía más a él, pensó Edward, aquel que se burlaba del compromiso.

–Deberías probar consultando un psicólogo, ¿cómo sabes si te quita esa fobia tuya?

–¿Y perderme la mejor parte? –respondió seguro–, ¿quién en su sano juicio querría encadenarse a una sola persona pudiendo divertirse? –definitivamente ese si que era él. Aquel que pensaba y se estremecía con Bella en la clase de la mañana había marchado. Ni idea dónde se había ido a meter pero, menos mal pensó Edward, ya no lo atormentaría más. Bella era una chica más, linda y todo pero ahí acababa el cuento.

–Cosa de tiempo Edward, pero cuando vengas pidiéndome consejos de cómo ser romántico no me olvidaré que eres mi mejor amigo, así que tranquilo –Edward sonrió relajado. Faltaba tanto para aquello, si es que llegaba el momento donde se rindiera ante los encantos de alguien.

–Hola Jasper, Edward –y ahí estaba Bella enfrente. La chica acababa de doblar una esquina encontrándose con ambos muchachos.

Y todo volvió a pasar. Aquel individuo, quien Edward creyó se había esfumado hacía sólo unos segundos, volvía a apoderarse de él. El muy maldito no se había ido ni por asomo. Y ahí estaba otra vez, tomando control de su cuerpo el que a la vez se descontrolaba con el mínimo reflejo de Bella.

–Oh Edward, yo tenía que hablar contigo –¿por qué justamente cuando intentaba auto convencerse de lo que sentía tenía que aparecer el objeto de su afecto y arruinarle la psicología?

–Yo voy por Alice –dijo Jasper separándose de ellos–. Nos vemos en la cena Bella. Adiós Edward –y el chico se marchó por el pasillo. Y eso que el maldito recién decía que era mi mejor amigo, pensó el castaño.

–No quiero quitarte mucho tiempo –le habló Bella tan casual– es sólo que Witter nos habló de este trabajo en parejas en la mañana, ¿no? Y bueno… –la chica se sonrojó levemente– quería ver si podíamos trabajar juntos, como eres el único al que conozco en esa clase. Sólo si no tienes ya pareja, claro –Bella había meditado que Edward era la mejor opción para trabajar en aquella tarea. Aunque no se vieran mucho y sólo hubieran hablado dos o tres veces, seguía siendo el chico que más conocía del lugar.

–Seguro –fue lo único que pudo decir pues estaba llegando mucha y muy variada información a su cerebro y el colapso estaba cerca.

–Vale –Bella le sonrió–. Por ahí nos vemos –y se marchó por el pasillo.

Dormir, eso necesitaba. Dormir. Pues sólo así podría dejar de pensar.

* * *

Era ya la tarde y Bella estaba de frente al mesón de la librería de los Black mientras esperaba que Jacob pasara por el sensor los dos libros que quería llevar.

–Aquí están… "Alicia a través del espejo", "La Metamorfosis" y tu identificación –Bella recibió todo pronunciando un suave "gracias".

Llevaba ahí unos minutos pues había estado charlando con Jacob. En verdad le parecía un chico encantador pues hablaba con tal espontaneidad que la invitaba a continuar la conversación sin problemas, aunque ciertamente sólo se conociesen hacía unos días.

–¿Puedo preguntar algo? Me refiero a después de esta pregunta.

–Claro.

–¿Sabe alguien en el instituto que mañana es tu cumpleaños?

Bella lo miró sorprendido pero su asombro sólo alcanzó a durar un par de segundos pues Jacob le indicó con la mirada su identificación. ¿Cómo no lo había pensado? Mil intentos por evitar hacer público su cumpleaños y le entrega su cédula donde aparecía impresa en medio, sino era tanta la ironía podía ser hasta con negrita y cursiva, aquella fecha: el 13 de Septiembre. Jacob supo de inmediato la respuesta.

–Entonces… ¿te veo mañana? –Bella lo meditó mas no tenía otra opción: de seguro Jacob no aceptaría un no como respuesta.

–Pero no será para una celebración, ¿entendido?

Jacob no pudo ni quiso ocultar su sonrisa.


Espero les haya gustado el capítulo y las sensaciones que está viviendo Edward.

Pronto se viene el cumple de Bella con algunas sorpresas (:

Cualquier cosa, no duden en escribirla, siempre se les agradecerá, no por menos salen de regreso cariños azucarados para cada una cuando le dan a "review".

Cuidense y amores!