Ya saben los personajes no son míos son S. Meyer.

Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.

.:. DESEO, PECADO Y PELIGRO.:.

-O creo que voy a tomar el arma que siempre lleva con el, y yo misma le disparare, pero no quiero manchar mis manos de sangre, así que no se, por cuanto tiempo más podre lidiar con este dilema… dile eso a tus jefes- Le pidió la joven levantándose y salió corriendo de la habitación, quería buscar un minuto de paz, lejos de todos los dilemas que en ese momento la atormentaban.

Capitulo 16: La Confianza

.:. Londres, 15 de agosto de 1939 .:.

Esa mañana Bella se había levantado muy temprano se sentía falta, todo le estaba girando, el estrés de las ultimas semanas estaba pasando factura, o eso era lo que creía la joven, desde hace dos semanas no había visto a Edward, y Carlisle aun lo la dejaba ir, decía que el apartamento aun no estaba listo, aunque la castaña pensaba que eran mentiras para tenerla cerca a el.

Ni si quiera pasaba de las siete de la mañana pero Bella, ya no podía estar más tiempo en la cama; pero cuando se levanto sintiendo que el mundo se le oscurecía y callo al suelo, cerro los ojos mientras respiraba profundo, se sentía falta, y sin poder contenerse más corrió hasta el servició y trasboco todo lo que había comido en las ultimas semanas, de eso estaba segura. Después de unos quince minutos se levanto aun tabaleando, hasta que se dio cuenta que no estaba sola, que una de las criadas se encontraba en la habitación.

-¿Se encuentra bien Sra. Switf?- Le pregunto la criada preocupada.

-Si estoy bien, creo que algo me cayo mal- Le dijo Bella sin querer darle importancia.

-¿Segura que es solo eso?- Le pregunto la criada, nuevamente bajando la mirada y clavándola en el suelo, sabia que había sido impertinente.

-¿Qué esta haciendo aquí?- Le pregunto Bella muy seria.

-El General me pidió que le entregara esta nota- Le dijo la criada avergonzada, mientras le entregaba la nota.

-¿Pasa algo más?- Le pregunto Bella exasperada, no soportaba la forma en que la criada se dirigía a ella.

-¿Sra. Me permite ser impertinente?- Le pregunto la criada sin subir la mirada. Bella la vio por unos largos minutos, hasta que decidió escucharla así que cerro la puerta y se sentó en la cama, aun estaba algo mareada.

-Hable- Le ordeno Bella sin quitarle la mirada.

-Sra. Yo se lo que esta ocurriendo entre usted y el general- Le informo la criada.

-Creo que eso no es de su incumbencia- Le dijo la castaña a la defensiva, lo que menos necesitaba ahora era una criada que la estuviera chantajeando.

-Tiene usted razón… pero no será, que tal vez… ¿es otra cosa?- Le pregunto la criada, y Bella quedo estupefacta por la pregunta, sabia perfectamente a lo que se refería con "otra cosa", aunque jamás había contemplado esa posibilidad, jamás había quedado embarazada cuando había estado con Emmett, así que había asumido que no podía, pero ahora todo tenia más sentido, su falta de apetito, el mareo, esto era lo ultimo que le faltaba.

-No se…- Confeso la castaña, aun no podía articular una frase coherente.

-Sra., yo conozco un medico muy discreto si usted quiere su dirección, con mucho gusto se la proporcionare- Le dijo la criada.

-Le agradecería mucho, y le pido, no, le imploro que esto se quede entre nosotras… por favor- Le pidió Bella desesperada, no sabia que tenia que pensar.

-Por supuesto Sra., cuente con mi discreción, le dejare la dirección para que lo visite mañana-Le indico la criada –Y antes de que lo olvide la Sra. Cullen la espera para desayunar- Le dijo antes de retirarse.

Bella se limito a esconder su rostro entre sus manos, esto no podía estar sucediéndole a ella, esta era la última complicación que necesitaba, fue en ese momento que observo la nota que aun apretaba en su mano, lentamente la abrió y se dispuso a leer su contenido: "Mi querida Bella, hoy un auto te recogerá cerca de la estación de North Greenwich, tengo una pequeña sorpresa. Att: Gral. Carlisle Cullen". Inmediatamente Bella rompió la nota, hasta que visitara al medico no permitiría que la duda arruinara su plan, pasara lo que pasara, todo seguía su debido orden.

El día había pasado sin ninguna novedad en especial, hasta que en la tarde Bella se había excusado inventando que se vería con uno de los socios de su esposo, así que salió, y efectivamente como decía la nota, un auto la estaba esperando, pero no era cualquier auto, era el auto de Carlisle aunque el no estaba en el.

-Buenas noches Sra. Swift- Le saludo el conductor mientras ella subía.

-Buenas noches- Dijo secamente la castaña, mientras veía como entraban a una de las zonas más peligrosas de Londres, aunque la joven no conocía muy bien Londres, sabia perfectamente a cuales lugares no se debía entrar, ni por accidente; pero al parecer el chofer conocía perfectamente el lugar al cual se dirigían. Después de varios minutos, llegaron a una casa antigua que estaba toda iluminada al parecer había una fiesta.

-Sra., hemos llegado- Le anunció el chofer, Bella se limito a sentir y salió del auto- Pregunto por el general y la llevaran con el- Le dijo el hombre antes de que la joven entrara.

La castaña entro y pudo ver a varios hombres acompañados de lo que Bella estaba segura eran prostitutas, y los hombres hablaban algo extraño el idioma, no eran ingleses, ahora que los podía ver mejor mientras avanzaba cada paso, estaba segura de que eran alemanes, alemanes en el suelo ingles, mientras planeaban la forma de apoderarse del mundo. Mientras más caminaba la joven, más podía apreciar el lugar, pudo ver que en el fondo una mujer no muy entonada que estaba cantando, hasta que se encontró con Demetri bajando las escaleras.

-Buenas noches Sra. Switf- La saludo el hombre con una sarcástica sonrisa.

-Buenas noches Coronel Watson- Le saludo la joven pensando en Alice -¿Cómo esta su esposa y su hija?- Le pregunto curiosa.

-Bien, es este momento voy a encontrarme con ellas- Le aseguro Demetri acercándose más –Carlisle la esta esperando escaleras arriba en la ultima puerta –

-Gracias Coronel- Dijo Bella sintiéndose incomoda, mientras Bella comenzaba a subir los peldaños de las escaleras.

-¿Lo quiere?- Le pregunto Demetri obligando a que Bella se girara. La joven lo miro por unos largos instantes, hasta que encontró la respuesta adecuada.

-Yo estoy arriesgando más de lo que Carlisle esta arriesgando al estar conmigo… así que ¿Usted que cree?- Le pregunto finalmente Bella, con una discreta sonrisa.

-Creo que debería tener cuidado, por que si no, le juro que yo personalmente me encargare de usted- Le advirtió Demetri saliendo de la casa, mientras Bella seguía subiendo las escaleras. La castaña llego hasta el final de pasillo y toco delicadamente la puerta.

-Adelante- Escucho la voz de Carlisle que la invitaba, Bella entro y lo vio sentando en una amplia mesa, parecía una mesa de reuniones, pero en ese momento estaba sola. En ese momento Carlisle la vio y le sonrió tan cálidamente como jamás lo había hecho.

-Buenas noches general- Le saludo Bella cerrando la puerta, pero sin acercarse.

-Me castigo a mi mismo obligándome a esperarte- Le dijo tomando una gran copa de vino.

-¿Por qué me has atraído aquí?- Le pregunto la joven confusa.

-Estaba discutiendo unos asuntos con unos viejos amigos- le contesto Carlisle bajando la mirada.

-No pareces muy feliz- Le aseguro Bella quitándose el abrigo y poniéndolo sobre la silla mientras se sentaba al lado del general.

-Nuestros días están contados, cada vez esta más cerca la guerra, en menos de un mes el Führer dará la orden para invadir Polonia. Esa orden bastara para desatar el caos- le aseguro Carlisle poniendo nerviosa a Bella, temía el poder de esas palabras.

-¿Realmente crees en los ideales alemanes?- Le pregunto Bella curiosa, realmente quería entender por que estaba haciendo todo eso.

-Te eh dicho que no creo en nada, solo en ti- Le aseguro Carlisle mientras delineaba los labios de Bella con su dedo pulgar.

-No deberías confiar en mi; soy una mentirosa- Le aseguro Bella con una sonrisa.

-¿Me has mentido a mi?- le pregunto Carlisle rosando cuidadosamente su nariz con la garganta de Bella.

-Le eh mentido a todos… soy una mujer infiel- le respondió Bella.

-Eres demasiado hermosa, no se que haces conmigo- Le aseguro Carlisle rosando sus labios con los de Bella, pero cuando la iba a besar recostó su frente en la de la castaña -Alguien debería callar esa mujer, cantan horrible- le dijo el hombre refiriéndose a la mujer del primer piso.

-¿Si quieres puedo cantar para ti?- Le pregunto Bella con una sonrisa –Canto mejor que ella, te lo aseguro- le dijo sin separarse.

-Nunca te eh escuchado cantar, sería un honor- Le aseguro Carlisle ampliando más y más su sonrisa. La joven se levanto y se paro frente al hombre.

"Fermes les yeux

Et laisses les étoiles

S'accrocher à tes doigts

Comme des papillons, mon amour

La nuit est belle

Approches-toi de moi

Ouvres grand tes ailes

La lune est telle un ange, veille sur toi

Si tu as peur d'apprendre à voler

Les battements de mon coeur

Disent je suis tout près

J'ai demandé un ciel parfait

Pour que tu puisses enfin rever

Fermes les yeux

La nuit sera ton amie

Sens comme le vent

Caresse ton visage

Gageons que le temps

Ne soit juste qu'un mirage

La nuit est belle

Approches-toi de moi

On ne voit plus qu'elle

La lune, mon amour

Brille pour toi

Fermes les yeux

Et laisses les étoiles

Briller de tout leurs feux

Comme d'immenses soleils, mon amour

La nuit est belle

Approches-toi de moi

Ouvres grand tes ailes

C'est toi, mon amour

Qui brille pour moi

C'est toi mon amour

Qui brille pour moi.

Esa era la primera canción que le había enseñado Alice a Bella, siempre le había gustado mucho a la castaña, y su amiga siempre le había dicho que parecía un ángel cuando la cantaba. Carlisle se levanto de la silla aplaudiendo con los ojos cristalizados.

-Eso fue hermoso, no sabia que cantaras tan bien, además ¿Hablas francés?- Le dijo el hombre acercándose dulcemente.

-No lo hablo, pero una vieja amiga me la había enseñado… ¿Te gusto?- Le pregunto Bella sintiendo como las manos de Carlisle la rodeaban.

-Fue hermoso- Le aseguro mientras la obligaba a caminar hasta un amplio sofá y los dos se sentaron allí.

-¿Puedo preguntarte algo?- Le pregunto la joven recostando su cabeza en el regazo del hombre.

-Por supuesto- Le aseguro Carlisle mientras pasaba sus manos por la espalda de la castaña.

-¿Por qué tienes amigos alemanes si no crees en su ideales?... la verdad no lo entiendo- Le aseguro la mujer, disfrutando la dulce caricia del general.

-Mi padre era alemán, pero llego a Inglaterra cuando aun era un niño, pero jamás dejo de ser alemán, recuerdo que cuando yo era niño, todos mis veranos los pasaba en Berlín con mi abuela- Le conto Carlisle sin dejar de acariciar la espalda de la joven – Pero después paso lo del archiduque y comenzó la guerra con Francia, y de un momento a otro ser alemán se volvió peligroso, así que mi padre me obligo a ocultar esa información, pero cuando la guerra exploto, Rosalie acababa de nacer, y yo estaba recién casado con Esme, es curioso como una guerra puede hacer que las personas por temor se unan, pero eso no evito que fuera reclutado por el ejercito ingles, y en menos de un mes estaba partiendo para Strasbourg, una ciudad fronteriza con Alemania, además estaba estudiando medicina era muy valioso- Le conto el hombre recordando con cierto dolor aquellos momentos –Los primeros meses fueron duros, aunque yo jamás salía del campamento, mi trabajo no era salir a matar, era salvar vidas. Hasta que un día llevaron a un joven de catorce años, estaba muy herido, y era un prisionero de guerra, y me pidieron que lo salvara para poder interrogarlo. Cuando fui a tratarlo, me di cuenta que era el hermano menor de mi mejor amigo de Berlín, tenia que hacer lo imposible para salvarlo, pero estaba en una situación critica, pero después de seis horas de cirugía logre estabilizarlo, el iba a sobrevivir- Aseguro Carlisle con tristeza –Cinco días después de que habían llevado a Edgard, llevaron a mi amigo, que también estaba en una condición lamentable, lo habían golpeado hasta casi matarlo, y por más que mis compañeros de campamento decían que ellos eran el enemigo, ellos no eran mi enemigo, había corrido junto a ellos por las calles de Berlín, había jugado con ellos casi todos los veranos de mi vida, no podía verlos sufrir. Así que decidí que cuando estuvieran mejor los tres partiríamos, yo no me podía quedar con aquellos que seres tal malvados, como lo eran mi batallón. Pasaron una semana hasta que Edgard despertó, al parecer estaba mucho mejor, así que hablamos y decidimos que esa noche partiríamos, pero con lo que no contaba es que cerca a mi campamento exploto una, así que me vi obligado a ir a socorrer a los heridos- Le aseguro apretando a Bella- Solo estuve dos horas por fuera, solo dos horas, pero mis compañeros, había tomado a Edgard y lo habían torturado hasta morir, y después le cortaron la cabeza y como si de un trofeo se tratara la pusieron en la entrada del campamento como una advertencia a los otros alemanes, y estaban a punto de matar a mi mejor amigo- Le conto mientras Bella sentía un escalofrió que le recorría la espalda – Yo tome una de las armas y les comencé a disparar, es gracioso jamás había tomado un arma en mi vida, pero al parecer tenia talento, y termine matando a todo mi campamento y tome a mi mejor amigo y huimos. Después de un mes de vagar por el bosque un grupo de soldados nos encontraron y al final quede como un sobreviviente de uno de los más salvajes ataques de los alemanes, por que eso fue lo que pensaron que había ocurrido- le dijo con una sarcástica sonrisa.

-¿Y que paso con tu amigo?- le pregunto bella curiosa.

-Sobrevivió y juramos vengarnos-Le aseguro Carlisle.

-¿El esta aquí?- Le pregunto Bella sorprendida.

-Bella, mi mejor amigo ha sido, es y siempre será Demetri- Le dijo Carlisle sorprendiendo mucho a Bella.

-¿Pero como no descubrieron que el era alemán?- Le pregunto Bella curiosa.

-Pase a Demetri por uno de los soldados de mi batallón, y nadie sospecho al principio, pero un viejo capitán lo hizo, y el muy bastardo nos hizo un atentado donde murieron mis padres, pero Demetri se encargo personalmente de el, así que juramos destruir el imperio que había permitido todas aquellas injusticias, aunque sabíamos que nos llevaría tiempo, ahora que estábamos tan cerca, sube el Führer al poder y lo arruina todo, ahora estamos intentando sabotear la inminente guerra, pero parece una misión imposible, parece que nada detendrá lo que va a suceder- Finalizó Carlisle mirando detenidamente a Bella, la joven ahora comprendía lo del cargamento perdido de armas, Carlisle las había robado para que nadie las pudiera tener, ahora comprendía que nada era como se suponía que debía ser.

-No eres tan malo como pareces, tu causa es noble, aunque tus métodos no lo sean- Le aseguro Bella atrayendo el rostro de Carlisle al suyo, besándose intensamente con todo el amor que tenia en el alma, la castaña quería transmitirle todo el calor de su corazón a Carlisle para darle un poco de alivio al hombre, a su hombre, a su amor.

-Tu amor será lo único capaz de redimir mi alma… no lo olvides- Le aseguro Carlisle con los ojos llenos de amor volviéndola a besar, después de unos largo minutos. El general se separo y saco un sobre de su bolsillo –¿Me podrías hacer un favor?

.:. CONTINUARA .:.

NA: Nos encontramos a tres cap del final de la historia, como se ha pasado el tiempo ¿no?... La canción que utilice es de Vanessa Paradis y se llama "La Lune Brille pour Toi" y es muy bonita y la pueden encontrar en Youtube.

Gracias por sus apasionantes comentarios de verdad, son mi razón de continuar la historia!!! Gracias!!!

Hasta el Próximo Capitulo.

¡¡¡No olviden dejar sus glosas, sugerencias, recomendaciones, para mi sus comentarios son mi motivación de seguir!!!