Ya saben los personajes no son míos son S. Meyer.

Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.

.:. DESEO, PECADO Y PELIGRO.:.

-¡¡¿Es que no me escuchaste?!!- Le pregunto Carlisle molesto subiendo las escaleras, cuando llego al final del pasillo vio la habitación vacía de Bella, y algo más fuerte que su voluntad lo llevo hasta ella, y se sentó en la cama, aquella cama que aun guardaba su aroma. Metió su mano en la chaqueta para encontrar el anillo que horas antes le había regalado y lo apretó en su puño a tal punto que su mano comenzó a sangrar mientras el reloj comenzaba a sonar marcando las once de la noche. Cuando las campanadas terminaron Carlisle se levanto de la cama y cerro la habitación obligándose a no mirar atrás.

Capitulo 19: Fuiste el Amor (1ra Parte)…

.:. Londres, 5 de septiembre de 1939 .:.

Cada vez la situación mundial era más critica, Gran Bretaña y Francia ya le habían declarado oficialmente la guerra Alemania, que por supuesto no le había afectado en nada la declaración, pero lo que no esperaban los ingleses ni los franceses era que Estados Unidos se declarara neutral, estas dos naciones comenzaban el viacrucis que significaría una guerra para la cual no estaban preparados, a diferencia de Alemania. La sociedad inglesa ya no era la misma, el terror corría por la calles, y la zozobra no dejaban a nadie, pero aun con esta situación todos intentaban fingir que todo estaba bien.

Esme salió esa mañana muy temprano, no soportaba la soledad de la mansión que se había instalado con la repentina partida de Bella, así que decidió visitar a Mary, ya no tenia a nadie más a quien recurrir.

-Cada día tu hijita esta más hermosa- Le dijo Esme a Alice mientras entraba al jardín donde la joven mujer pasaba casi todo su tiempo jugando con la bebe.

-Gracias Esme, que gusto verte- Le dijo Alice muy emocionada esperando ver a su amiga -¿Y Bella no te acompaño?- Le pregunto ingenuamente.

-Bella partió a Liverpool hace dos días… aun creo que hay algo más- Le aseguro Esme sentándose al lado de Alice.

-¿Qué?- Fue lo único que salió de la boca de Alice -¿Qué paso?- le pregunto algo alterada, no pudo disimular su preocupación.

-Hace dos días llegaron los agentes de Carlisle y recogieron todas las cosas de Bella, y cuando le pregunte Carlisle me dijo que ella se había ido, y que eso era todo- Le conto Esme desesperada –Pero yo presiento que le paso algo… algo muy malo- Esas eran las palabras que Alice necesitaba escuchar para saber que a su amiga la habían descubierto, aunque aun mantenía la esperanza de que no la hubieran fusilado, que tal vez aun estuviera con vida, y sabia que solo existía una persona en el mundo que la podría sacar de sus dudas… El general.

Después de la revelación de Esme, Alice prefirió cambiar de tema, y pasaron toda la mañana hablando de las banalidades, pero Alice no se podía concentrar en nada, en el momento en que por fin Esme se había marchado, Alice dejo a Elizabeth con la nana, y partió para el ministerio, necesitaba saber que le había pasado a su amiga, tenia que hacer algo.

Alice llego al ministerio esperando no encontrarse a su marido, ella sabia que el jamás le diría nada, y aunque no sabia como lograría sacarle la información no se rendiría esta vez. El ministerio como siempre, estaba oscuro, y muy frio, Alice camino apresuradamente, aunque había ido pocas veces al ministerio, sabia exactamente el camino que debía seguir. Sin siquiera tocar la puerta, la pequeña mujer entro, ni si quiera espero a que la secretaria la anunciara simplemente entro a la oficina y vio como Carlisle estaba hablando por teléfono, apenas el hombre la vio la invito a entrar, y termino la llamada.

-Te había dejado un mensaje en tu casa, Demetri tuvo que viajar a Francia pero no te preocupes, mañana regresara a primera hora- Le dijo Carlisle sorprendido de ver a la esposa de su amigo allí, jamás había cruzado más de dos palabras con ella, y ahora tenerla en su oficina le parecía extraño.

-Necesito hablar con usted- Le dijo Alice cerrando la puerta y entrando completamente a la oficina.

-Pensé que eso estábamos haciendo- Le dijo Carlisle algo molesto.

-¿Dónde esta Bella?- Le pregunto directamente Alice –Y no me diga que volvió con su esposo, por que eso es una mentira, quiero la verdad- Le exigió la mujer, viendo a los ojos de Carlisle que la miraba extrañado.

-Qué te importa lo que paso con ella- Le dijo el general molesto –Tu eras la primera que quería que se fuera, se feliz, se fue- Le aseguro el hombre dejando la cortesía.

-Yo no quería que se fuera, solo quería que se alejara de usted- Le dijo Alice entre dientes sintiéndose ofendida, aunque en el fondo el general tenia razón Alice había deseado tanto alejar a Isabella de esa vida, que tal vez la había condenado.

-¿Por qué te importa?- Le volvió a preguntar el hombre confundido.

-¿Qué le paso?- Le volvió a preguntar Alice acercándose al escritorio y poniendo sus manos sobre la mesa, mientras se inclinaba.

-¿Quieres realmente saberlo?- Le pregunto Carlisle sombrío, Alice simplemente lo miro, Carlisle tomo una de las carpetas y saco un papel y comenzó a leer –"Bella Switf, fue arrestada el 3 de septiembre del año en curso, bajo la acusación de intento de homicidio y rebelión, fue juzgada esa misma tarde, y condenada a morir por fusilamiento. Bajos las ordenes del Coronel Demetri Watson a las 10:38 pm del 3 de septiembre del año en curso, fue ejecutada por un pelotón. Su hora de muerte fue declarada a las 10:40pm por el Coronel Watson, su cuerpo llevado a la morgue esperando que sea reclamado. Firma 04 de septiembre de 1939"- Concluyo Carlisle con la voz roca, esas palabras aun le dolían.

-Ella no puede estar muerta- Se dijo así misma Alice, no podía ser cierto, su amiga no podía haber sido fusilada, no como una delincuente.

-Nunca pensé que fueran tan amigas- le dijo Carlisle guardando nuevamente el documento.

-¿Cómo pudo matarla?- le cuestiono Alice llevándose sus manos al rostro, mientras sus lagrimas nublaban su visión y comenzaban a bañar su rostro, Isabel estaba muerta, y Alice no había podido hacer nada para evitarlo.

-Hice lo que tenia que hacer- Susurro Carlisle sin mucha convicción en sus palabras.

-Ella lo amaba y usted la mato…- Le susurro Alice intentando controlar sus lágrimas.

-¿Cómo sabe eso?- Le pregunto Carlisle preocupado.

-Ella me conto que lo amaba, y por eso quería alejarla de usted por que sabia que al final la mataría- Le explico con rabia Alice –Usted solo la utilizó ¿verdad?… era su objeto, algo para su placer, mientras usted le entregaba migajas, ella le entregaba su corazón…Usted es un desgraciado- le recrimino Alice dejando de lado la actuación de la dama de sociedad, ahora era simplemente Alice, la joven a cuya amiga habían "ejecutado".

-¡¡¿Y cree que yo no la amo? ¿Qué para mi no fue difícil? ¿Qué yo no me entregue también a ella?!!-Le grito Carlisle exasperado levantándose de la silla – Yo le hubiera dado todo, absolutamente todo, pero ella me traiciono, no entiendes Mary, habría dado todo por ella, incluso pensé en dejar a Esme por ella, para que me pagara de esta forma- Le aseguro Carlisle herido.

-¿Y si la amaba tanto por que no la ayudo?- Le pregunto Alice estupefacta.

-Yo no iba a buscarla, la iba dejar escapar, pero ella se entrego, pudo haber escapado con sus cómplices, pero se entrego, no pude hacer nada para salvarla- Le aseguro Carlisle agobiado.

-¡¡Ella estaba embarazada!!- Le grito Alice indignada –Estaba embarazada de usted ¿Entiende?- Le dijo herida, pero Carlisle simplemente bajo la cabeza y se sentó nuevamente en la silla -¿Lo sabia?- le pregunto sorprendida.

-Una de las criadas me había dicho sobre sus sospechas, pero no sabia que estaba confirmado- Le susurro adolorido llevándose las manos al rostro.

-¿Sabia que estaba embarazada de usted… pero igualmente la mato?-Le cuestiono Alice asqueada, no podía creer lo que el general había hecho.

-¡¡Ella era un obstáculo, y aunque me destrozara dar la orden tenia que hacerlo, mi misión es más importante que mis sentimientos, eh luchado por esto toda mi vida, no podía arriesgarlo por una mujer!!- le aseguro apretando la mano que aun tenia las marcas del anillo que alguna vez había sido de Bella.

-Mató a su hijo y la mujer que amaba ¿Por esto?- Le pregunto Alice señalando la oficina, estupefacta por la respuesta.

-Es mucho más que esto, pero jamás lo entenderías- Le aseguro Carlisle intentando controlar sus propias emociones.

-¡¡Usted es un bastardo, un maldito bastardo, que merece morir de una forma muy dolorosa!!-Le dijo Alice intentando controlar sus lágrimas.

-Tal vez ya estoy muerto- Le aseguro Carlisle.

-¿Dónde puedo reclamar el cuerpo?- Le pregunto Alice controlándose para no matar con sus propias manos al general.

-Esta en el cementerio del centro, la enterré ayer- Le confirmo Carlisle, recuperando nuevamente su dura expresión –Si eso es todo, puede retirarse, aun tengo trabajo que hacer- Le dijo Carlisle volviendo a posar su vista en los documentos.

-Usted es un asesino y al parecer no le importa… pero le aseguro que el fantasma de Bella lo perseguirá por siempre- Le dijo Alice inclinándose sobre Carlisle.

-¿Por qué esta tan segura de eso?- Le cuestiono Carlisle, conservado la tranquilidad.

-Por que ella fue el amor- Le aseguro Alice saliendo de la oficina mientras azotaba la puerta. Carlisle quedo allí en su silla en shock, la verdad en las palabras de Mary lo habían desarmado, tenia razón Bella había sido su amor, el verdadero amor.

Alice salió del ministerio aun muy alterada, tomo un taxi y se dirigió al cementerio del centro, necesitaba hablarle a su amiga una ultima vez, la simple idea la horrorizaba, ahora Isabel y su bebe estaban bajo tierra, todo por su culpa, si ella hubiera sido más firme en su plan de alejarla del general, tal vez su amiga estaría con vida. Llego al cementerio sin tener idea alguna por donde buscar, así que se acerco, al cuidador.

-Señor- Llamo Alice la atención de un hombre viejo y encorvado.

-¿En que puedo ayudarla Srta.?- Le pregunto el hombre amablemente.

-Necesitó encontrar la tumba de una persona-Le dijo Alice, intentando inútilmente controlar sus lagrimas.

-¿Cuándo fue el entierro?- Le pregunto el hombre.

-Ayer- Susurro Alice.

-Solo hubo un entierro ayer, permítame y la llevo- Le indio el hombre mientras Alice lo seguía –Fue algo triste por que solo asistieron dos personas- le aseguro el hombre, indicándole a Alice la tumba.

-Gracias- Le dijo Alice arrodillándose frente a la lapida de Isabel, que simplemente decía su nombre y la fecha de nacimiento y de muerte. Alice se quedo varios minutos con la mano sobre el nombre –Merecías ser enterrada en Manchester, junto a tus padres con tu verdadero nombre… pero ni flores pude traer… amiga como lo siento… todo esto es mi culpa jamás debí haberte sacado del orfanato, allá estabas mucho mejor… yo solo quería una mejor vida para las dos… pero mira como termino todo, tu muerta y yo casada con un hombre al que despreció… por que te mato…- Le dijo rompiendo abiertamente en llanto –Pero esto no va hacer en vano, voy a seguir tu consejo, ya no me voy a conformar con la vida que mal elegí, ya no más… después de hoy todo será distinto… te lo juro…- Le susurro Alice levantándose de la tumba.

Llego hasta su casa, y aprovechando que su esposo no se encontraba, tomo lo que más pudo guardar en una pequeña maleta y con su hija en brazos, decidió partir, ella no podía más fingir, necesitaba desesperadamente una nueva vida, por que si no, sabia que la terminarían matando o peor aun a su hija. Tomo un taxi a la terminal y compro unos tiquetes que barco que salía esa misma noche a América. Aun tenía tres horas, así que decidió darse la última oportunidad de ser feliz. Había estado sentada en una pequeña cafetería por la última hora, esperando a las afueras de uno de los cuarteles de la rebelión, pero la esperanza cada vez se desvanecía, la noche lentamente caía sobre la ciudad, Alice ya no podía seguir sometiendo a su pequeña hija al frio de la ciudad, así que decepcionada se levanto, pago los cuatro cafés que había tomado lista para marcharse.

-¿Alice?- Pregunto la voz de Jasper que se encontraba alas afueras de la cafetería fumando un cigarrillo.

-Cuanto tiempo- Susurro Alice sabiendo que en ese momento no debía verse hermosa, tenía los ojos tan hinchados de tanto llorar, estaba algo despeinada pero no le importaba, después de dos años por fin volvía a ver a Jasper.

-¿Qué haces aquí?- Le pregunto Jasper entre preocupado y maravillado por volver a Alice, se había resignado que jamás volvería a verla.

-Deje a mi esposo…- Le susurro Alice recostando a Elizabeth sobre su pecho que se estaba quedando dormida.

-¿Por qué? ¿Te hizo algo?- Le pregunto Jasper mientras la analizaba.

-Mató a Isabella- Le contesto Alice sintiendo como nuevamente sus ojos se llenaban de lagrimas.

-Ya lo sabíamos… ese día las cosas no salieron como esperábamos- Le aseguro Jasper –Pero tu sabes bien el tipo de hombre que es tu esposo ¿Por qué lo dejas ahora?- le pregunto sin entender.

-Por que Isabel estaba embarazada, ellos sabían… el la amaba, y sin embargo la mato… imagínate que le podría pasar a mi bebe o a mi, si me llegan a descubrir- Le dijo sinceramente Alice intentando disimular sus lagrimas.

-¿Y viniste hasta aquí a decirnos esto?- Le pregunto el hombre algo confundido.

-No… vine a decirte que huyas conmigo- Le aseguro Alice mirándolo por primera vez a los ojos.

-¿Por qué quieres que te acompañe?- Le pregunto sorprendido.

-Por qué te amo… eres mi amor… y esta es nuestra ultima oportunidad de ser felices juntos, por que decidas lo que decidas hoy… yo me iré, y jamás volveré a Inglaterra, te lo aseguro- Le dijo Alice, mientras cubría la cabeza de Elizabeth.

-Yo también te amo… jamás deje de hacerlo… pero me eh portado tan mal contigo…- Le dejo Jasper tan avergonzado con si mismo por haber dejado ir a Alice.

-No te disculpes, a partir de hoy comenzaremos de nuevo, el pasado esta atrás… ¿Vienes conmigo?- Le pregunto Alice esperanzada.

-Si… voy contigo- Le aseguro Jasper inclinándose para besarla -¿Y esta belleza es tu hija?- Le pregunto viendo a la bebe que dormía, Alice simplemente asintió –Es hermosa, ya veras como esta vez va hacer diferente y mejor para los tres – Le aseguro Jasper sonriendo por primera vez en casi cuatro años.

.:. Londres, 10 de septiembre de 1939 .:.

Carlisle entraba a la casa de Demetri que desde que Alice lo había abandonado, el pobre hombre no salía de su casa, siempre estaba encerrado, al único que veía era al general, y por que era su mejor amigo.

-¿Sabes algo Carlisle?- Le pregunto Demetri viendo a su amigo.

-Creo que utilizo un nombre falso para salir, pero estoy investigando, y tu deberías ayudarme, amigo te necesito, no puedo con todo esto solo- Le aseguro Carlisle exhausto.

-Carlisle ya han pasado cinco días… cada vez es mas difícil que la encuentre, que vuelva a ver mi hija… no puedo vivir sin ella- Le aseguro Demetri.

-Entiendo que quieras encontrar a tu hija… ¿Pero también a ella? ¿Para que?- Le pregunto Carlisle curioso.

-Para amarla… no puedo vivir sin ella, y tu más que nadie debería saberlo- Le recordó Demetri tomando una botella de whisky y tomando un gran trago.

-Demetri te estas dejando morir, y yo te necesito en el ministerio, las cosas están cada vez peor, la guerra ha comenzado, y al parecer nosotros también estamos perdiendo nuestra guerra personal… Te necesito a mi lado- Le confeso Carlisle viendo el deplorable estado de su amigo.

-Carlisle, nuestro pecados están siendo cobrados… nuestros fantasmas nos han alcanzado… ahora pagaremos por todo lo malo que hemos hecho… ya no podemos evitarlo… fuimos juzgados y condenados y ahora estamos expiando nuestra condena…- Le aseguro Demetri desolado.

-No digas eso- Le pidió Carlisle temiendo a aquellas palabras –Más tarde volveré, tengo una reunión con Churchill y toda la cúpula militar, hoy salió una navío explorador para el atlántico, intentando ayudar a Francia a soportar los ataques Alemanes… así que va hacer un largo día, además estoy finiquitando los últimos detalles del viaje de mi familia… por lo que necesito que regreses pronto al ministerio… ¿Esta bien?- Le pregunto el hombre levantándose.

-Carlisle- le llamo Demetri mirando al general por primera vez –Siempre ha sido mi mejor amigo… en estos últimos veinte años ha sido mi única y verdadera familia… nunca lo olvides- le pidió el hombre volviendo a poner su mirada en el suelo, Carlisle se acerco a su amigo, y le dio un pequeño golpe en el hombro.

-Tu también eres mi familia… por ti eh soportado todos estos años, eres mi hermano- Le aseguro Carlisle –Así que es hora de tomar decisiones, necesito que vuelvas- Le pidió alejándose –Volveré en un par de horas-finalizó el hombre saliendo de la casa.

.:. Londres, 11 de septiembre de 1939 .:.

Carlisle algo desesperado miro su reloj, eran pasadas de la una de la mañana, había pasado toda la tarde y la noche, discutiendo la estrategia de defensa que adoptaría Gran Bretaña, un tema nada sencillo.

-¿General Cullen? ¿Qué opina?- Le pregunto el primer ministro Winston Churchill.

-Creo que seria muy arriesgado, comenzar con una ofensiva tan directa, aun no estamos preparados para encarar un ataque directo de Alemania, deberíamos esperar a que ellos atacaran primero, para conocer las armas y las estrategias que van utilizar y decidir como lo vamos a contrarrestar- Sugirió Carlisle, no muy concentrado.

-No estoy de acuerdo con Cullen, si esperamos a que nos ataquen, por que no mejor entregamos nuestra nación, para estar más seguros- Dijo uno de los coroneles al final de la mesa.

-¿Qué quiere decir?- Le pregunto Carlisle mirando al viejo hombre.

-Que su estrategia parece más una rendición- Le aseguro el hombre.

-Escuche bien Coronel Black- Le pidió Carlisle levantándose de la mesa –Yo tengo clara mi lealtad, y acaso esta insinuando algo, dígalo de frente- Le exigió el hombre.

-Estoy insinuando que no confió en usted- Le dijo Black, que no había podido fingir más, estaba destrozado por la prematura muerte de Bella, y el completo fracaso de la misión, así que solo quería destrozar con sus propias manos a Carlisle.

-Por favor caballeros compórtense- Les exigió el primer ministro.

-Si existe alguna duda sobre mi lealtad… no hay más que discutir…-Les aseguro Carlisle a los presentes – Desde este momento primer ministro dispone de mi cargo- Le aseguro tomando sus cosas.

-Por favor General Cullen- Le llamo el primer ministro levantándose – Este no es un buen momento para discutir, estamos en medio de una guerra, necesitamos estar unidos- les recordó el viejo hombre.

-Pues al parecer al Coronel Billy Black esta muy interesado en mi cargo, déselo… haber si el cree que es muy fácil- Le sugirió Carlisle poniéndose la chaqueta dispuesto a salir.

-General, creo que la decisión de abandonar su cargo debe considerarla con más calma- Le dijo el primer ministro –Hemos estado trabajando toda la noche, es mejor que todos nos vayamos a nuestras casas, a descansar, creo que ha esta hora de la madrugada ninguno esta razonando- les dijo el primer ministro levándose.

-Como usted prefiera primer ministro- Le aseguro Carlisle muy enojado, saliendo a pasos agigantados, de la sala de reunión.

-Cullen- Le llamo a unos cuantos pasos Black.

-¿Qué quiere?- Le pregunto Carlisle bajando las escaleras seguido de cerca por Black.

-Quiero que sepa que no voy a descansar hasta verlo destruido- Le aseguro Billy con odio, el general se giro y lo vio.

-No es el primero que quiere verme morir de una forma muy dolorosa, y mire aquí estoy… así no me asusta- Le aseguro Carlisle bajando las escaleras y saliendo del ministerio.

Carlisle estaba desesperado, necesitaba ver a Demetri tenia un pésimo presentimiento, debían ser pasada de las dos de la mañana, pero a Carlisle no le importaba, entro a la mansión de su amigo, que extrañamente estaba en completo silencio, así que el general camino entre la oscuridad hasta el despacho del coronel, que era el lugar donde lo había dejado la ultima vez. Cuando entro no vio nada así que prendió la luz, pero al parecer el despacho estaba vació.

Pero cuando Carlisle iba a salir noto que había unas machas extrañas sobre el escritorio y en la pared, así que se acerco para ver que era. Fue en ese momento cuando vio el cadáver de su mejor amigo, tirado en el suelo, con su traje de militar y una perforación de bala en la cien, inmediatamente Carlisle se abalanzo sobre el cuerpo, aunque sabia que no podía hacer nada, tenia que intentarlo, así que sostuvo a su amigo entre sus brazos intentando detener la sangre, pero no había nada que hacer, la sangre estaba fría al igual que el cuerpo, Carlisle suponía que debía haberse disparado hacia una hora, tal vez un poco más.

-¿Por qué lo hiciste?- Le pregunto Carlisle dándose por derrotado -¿Por qué no me esperaste?- Le pregunto el hombre con los ojos rojos intentando contener sus lagrimas –Estábamos juntos en esto… por que te rendiste…- se preguntaba, pero no había respuestas y ya jamás las iba a obtener, así que soltó el cuerpo, y tomo el teléfono, llamo al ministerio para informar.

Después de cuatro horas ya por fin se tenia al veredicto de la muerte de Demetri, aunque Carlisle ya lo sabia, necesitaba escucharlo, se había suicidado con un disparo en la cien, aproximadamente a la una de la mañana. Carlisle volvió a su casa con los primeros rayos del sol después de haber recibido las condolencia del primer ministro, que le había dado el día libre, ya que conocía la cercanía del coronel y el general. Cuando Carlisle entro a la casa vio que Esme ya estaba despierta, seguramente ya se había enterado de la muerte de Demetri.

-¿Carlisle como estas?- Le pregunto Esme caminando hasta donde se encontraba su esposo, fijándose en la mancha de sangre que cubría parte del traje de su esposo.

-Necesito que tu, Rosalie y su esposo se preparen para viajar, solo deben llevar los más importante- Le dijo el general ignorando la pregunta.

-¿Adonde vamos?- Le pregunto Esme sorprendida.

-Voy a alejarlos de la guerra… así que prepárate-Le exigió Carlisle mirándose en el reflejo del vidrio, que parecía el de un extraño. Esme solo asintió y le informo a Rosalie y Emmett y en menos de media hora estaban preparados y de camino al aeropuerto.

Los cuatro llegaron al aeropuerto y Carlisle abrazo por última vez a su hermana, y vio por última vez a Esme.

-Después te unirás con nosotros ¿verdad?- Le pregunto Esme preocupada.

-No creo que eso llegue a pasar- Le aseguro Carlisle –Pero tienen el dinero suficiente para sobrevivir sin mi- le aseguro el hombre dándole un beso en la frente de su esposa.

-¿Qué vas hacer?- Le pregunto Esme conteniendo sus lagrimas.

-Voy hacer lo correcto- Le aseguro Carlisle – Entra antes de que el avión te deje- Le dijo el hombre, viendo entrar a su familia. Carlisle se quedo en el aeropuerto hasta que el avión despego, después volvió a su auto.

-¿Lo llevo a su casa General?-Le pregunto el chofer.

-No, Saint James Park, por favor- Le dijo Carlisle con una nueva convicción, metiendo su mano en el bolsillo sacando el anillo de diamante rosado.

.:. CONTINUARA .:.

NA: El próximo cap es el "Fuiste el Amor parte 2", Este final me salió un poco más largo de lo que esperaba.

Ahora ya pueden juzgarme, próximo cap el final ¿Qué pasara?

Gracias por sus apasionantes comentarios de verdad, son mi razón de continuar la historia!!! Gracias!!!

Hasta el Próximo Capitulo.

¡¡¡No olviden dejar sus glosas, sugerencias, recomendaciones, para mi sus comentarios son mi motivación de seguir!!!