Ya saben los personajes no son míos son S. Meyer.
Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.
.:. DESEO, PECADO Y PELIGRO.:.
-No, Saint James Park, por favor- Le dijo Carlisle con una nueva convicción, metiendo su mano en el bolsillo sacando el anillo de diamante rosado.
Capitulo 20: Fuiste el Amor (2da Parte)…
Carlisle bajaba del auto, apretando firmemente el anillo, lastimando duramente la palma de su mano, hasta hacerla sangrar, pero el dolor ya no afectaba al general, parecía un muerto, después de casi dos días de no poder dormir, más todo lo que había pasado en las ultimas horas.
-¿General lo espero?- Le pregunto el chofer.
-No, esta es mí parada final- Le aseguro Carlisle mirando una última vez hacia atrás mientras entraba al elegante edificio.
Carlisle subió lentamente las escaleras, y no es que esperara encontrar algo, pero tenia la esperanza de que aun estuviera ahí, aunque si no había nada, tal vez era lo mejor, así que con miedo llego al tercer piso donde se encontraba el apartamento y con un suave giro de su muñeca la puerta se abrió. Vio lentamente la sala vacía, y cerro la puerta y se sentó unos segundos en el sofá antes de continuar su recorrido. Carlisle continúo caminando hasta que llego a la alcoba principal y vio el bulto que había sobre la cama, se acerco lentamente hasta que se sentó a la orilla de la cama.
-Carlisle- Susurro la débil voz de Bella despertándose mientras se levantaba para ver la figura del general que no la observaba.
-¿Por qué aun estas aquí?- Le pregunto Carlisle sin poder mirarla.
-No me voy a ir a ningún lado sin ti- Le aseguro la castaña viendo la sangre en la ropa de Carlisle, haciendo que la joven se inclinara para revisar que todo estaba bien -¿Qué te paso? – pregunto asustada.
-La sangre es de Demetri… se voló la cabeza-Le susurro el general aun sin atreverse a ver a su adorada Bella.
-Por Dios… ¿Por qué?- Le pregunto Bella que desde el tres de septiembre no había visto a Carlisle, después de que había sentido el fusil en su cabeza esperando el impacto, Demetri la levanto del suelo, y la llevo al apartamento y el coronel le había dicho que no la había matado por que Carlisle se lo había rogado, pero que tenia que desaparecer, pero la joven no pudo, se quedo allí esperando a que Carlisle la fuera a buscar.
-Mary lo dejo y se llevo a la bebe…- Le conto Carlisle girando para ver lo preciosos ojos chocolates.
-¿Alice se fue?- Pregunto inconscientemente la castaña.
-Ella también era parte de la rebelión… ¿verdad?- Le pregunto Carlisle pasando su mano por el rostro de la castaña.
-Si- Le respondió Bella hipnotizada por los vibrantes ojos azules.
-¿Por qué?- Le pregunto Carlisle sin quitarle los ojos de los de ella.
-¿Por qué… que?- Le pregunto Bella confundida.
-¿Por qué intentaste matarme? ¿Qué te hice para que buscaras venganza por más de tres años?- le pregunto Carlisle necesitado saber toda la verdad.
-Mi nombre es Isabella Swan… ¿No te dice nada mi apellido?- Le pregunto Bella intentando acomodar el cabello de Carlisle.
-Swan… Swan… Manchester, el empresario… Oh por Dios- Dijo Carlisle recordando lo que había pasado con esa familia- Tu eres la hija… la hija que me encargue que fuera a dar al peor orfanato de Liverpool- Le confeso el hombre mortificado.
-Esa soy yo- Le aseguro Bella, pero ya no con dolor, si no, con tranquilidad, por primera vez estaba siendo ella. Carlisle la mira y saco el arma que siempre llevaba con el.
-Si voy a morir quiero que sea por tu mano… nadie más merece tanto esto como tu- Le aseguro Carlisle entregándole el arma, mientras se acomodaba el cañón en el pecho.
-¿Qué haces?- Le pregunto Bella asustada.
-Te voy a dejar dinero suficiente para que escapes… pero es obvio que yo no tengo escapatoria… mátame- Le pidió el hombre sosteniendo la mirada.
-¿Crees que traicione todo lo que conocía para terminar matándote?- Le cuestiono Bella tomando el arma y dejándola caer al suelo mientras se lanzaba a los brazos de Carlisle –Te amo… tu eres todo lo que necesito, ya no me importa nada- le aseguro mientras lo besaba y ávidamente Carlisle también le correspondió los besos, las caricias con igual intensidad.
Carlisle obligo a que Bella se recostara sobre la cama mientras le abría la camisa, los dos se deseaban y se necesitaban, aunque todo aun estaba en su contra, no les importaba, la idea des estar junto los superaba.
Carlisle termino de abrir la camisa de Bella, mientras la joven se había deshecho de la chaqueta, las experimentadas manos del general subían por sus piernas, rosando cada centímetro, hasta llegar al liguero que sostenía las medias, con maestría la soltó y las bajo sin dejar de besar la boca de la castaña. Bella se inclino sobre Carlisle hasta quedar sentada sobre el mientras le quitaba definitivamente la camisa.
-Te amo tanto… que hasta duele- Le susurro Carlisle mientras bajaba su boca por la garganta de la castaña, quitándole el sostén.
-Yo... también te amo-Dijo Bella entre un gemido ahogado ya que la boca de Carlisle se había concentrado en sus ahora expuestos pechos, mientras el general empujaba el cuerpo de la castaña hasta dejarlo presionado contra la cabecera de la cama y su propio cuerpo, mientras le sacaba la falda, por su parte la castaña no se quedaba atrás ya había abierto el pantalón del hombre y sus manos se perdían en su excitación.
Después de una larga sesión de besos, Carlisle cuidadosamente se acomodo en el interior de Bella, y con amor, lujuria, y deseo comenzaron a moverse en una perfecta sincronía, sintiéndose realmente unidos por primera vez, mientras sus cuerpos lentamente se fundían en un solo, también lo hacían sus almas, amándose por primera vez libremente.
Después de un largo tiempo los dos cayeron en el placer total, y aun sumergidos en el cuerpo del otro, Carlisle recostó a Bella sobre su pecho sudoroso mientras sus manos acariciaban el cabello de la castaña.
-¿Qué pensabas hacer cuando me hubieran matado?- Le pregunto Carlisle rompiendo el armonioso silencio que se instalaba después del amor.
-Iba a dejar el país… tal vez hubiera ido a América- Le confeso Bella aferrándose más al cuerpo del general mientras este comenzaba a bajar las manos por la espalda de la joven hasta llegar al vientre.
-¿Qué ibas hacer con el?- Le pregunto Carlisle acariciando el vientre, la joven lo miro sorprendida.
-¿Sabias que estoy embarazada?- Le pregunto Bella aun sorprendida.
-Una de las criadas me conto sobre tus dudas, y la semana pasada Mary me lo grito en la cara- Le conto Carlisle con una sonrisa –Tu amiga se fue con la seguridad de que soy un bastardo que mato a la mujer que ama y a su hijo- le confeso con cierta tristeza.
-Que mal- Le aseguro Bella inclinándose para darle un beso – Pero yo iba y voy a quedarme con el bebe, por que es la prueba más tangible de nuestro amor… de que todo fue real- le aseguro con felicidad. Carlisle recostó a Bella sobre la cama y puso su cabeza en el vientre.
-¿Crees que si me quedo en silencio lo pueda escuchar?- Le pregunto Carlisle intentando escuchar cualquier cosa.
-No se… pero creo que si le hablas el va a escucharte- Le aseguro Bella mientras Carlisle comenzaba a besar el vientre y subía por entre los pechos pasando por la garganta hasta la boca de su amada para besarla.
-Siempre quise ser padre… pero Esme no puede tener hijos… así que me resigne con tener a Rosalie- Le confeso sosteniendo el rostro de la castaña entre sus manos –Ahora voy hacerlo… y no voy a poder estar ahí para verlo- Le aseguro con tristeza.
-¿Por qué?- Le pregunto la joven asustada.
-Solo hay una forma de que yo pueda salirme de todo esto y es muerto- Le confeso el hombre intentado grabarse el rostro de su amada.
-Pues habrá que matarte- Le aseguro Bella con una extraña sonrisa mientras besaba nuevamente los labios de Carlisle.
.:. Donegal, Irlanda, 03 de abril de 1942 .:.
El tiempo pasó rápidamente, y desde aquel día Bella y Carlisle no pudieron separarse, así que Carlisle fingió su muerte y desapareció con su amada para Donegal, Irlanda, ya que era uno de los países que había sido menos afectados por la guerra debido a su declaración de neutralidad. El pueblo era pequeño y lleno de castillos, así que el general había olvidado su pasado militar, y había comenzado a ejercer nuevamente como medico y después del nacimiento de su hijo, era uno de los habitantes más respetados del lugar, junto a su "disque" esposa, ya que ellos para no levantar sospechas se había hecho pasar por esposos, aunque no eran una mentira, por que así se sentían, como esposos, como una verdadera familia.
Esa mañana Bella se había levantado muy temprano, ese día era el cumpleaños de su pequeño hijo, su primer año de vida, así que la mujer quería celebrarlo a lo grande mientras preparaba todo.
-Buenos días señora Cullen- La saludo Carlisle entrando a la cocina, con el pequeño Charlie en sus brazos; un bebe blanco de cabello rubio y ojos azules, prácticamente era la fotocopia de su padre.
-Buenos días Dr.- Le saludo Bella mientras tomaba al bebe en sus brazos, y lo acunaba –Feliz cumpleaños mi amor- le dijo al bebe dando besos por todo el rostro -¿Lo vas a llevar contigo?- Le pregunto la mujer dándole el biberón a su hijo.
-Sabes lo mucho que le gusta salir, además no es muy lejos, es solo hasta el puerto, quiero saber si los medicamentos llegaron, aunque con esta escases de todo, lo dudo- Le aseguro Carlisle mirando deleitado a su mujer que ese día tenia una luz especial.
-Mientras están afuera, terminare la torta para la celebración- Le aseguro Bella con entusiasmo.
-Parece que la cumpleañera fueras tú y no Charlie- Le dijo el hombre con una amplia sonrisa.
-Es que este es su primer año de vida… jamás pensé que podría celebrar este día contigo, como una familia- Le aseguro Bella mientras le terminaba de darle el biberón al bebe.
-Tienes razón, es un milagro… el primero de muchas celebraciones que pasaremos juntos- Le aseguro Carlisle tomando la cámara de fotos que estaba sobre la repisa –Endereza a Charlie, quiero conservar este momento- le aseguro mientras Bella posaba para la foto el pequeño Charlie jugaba con el ahora largo cabello de su madre, el hombre tomo la foto.
-Bueno es mejor que partan si quieren estar de regreso antes de que llueva- Les dijo Bella entregándole el bebe a Carlisle.
-Hoy no lloverá… mira ese hermoso sol- Le dijo Carlisle dirigiendo su vista a la ventana.
-Va a llover- Le aseguro Bella sacando una sombrilla y entregándosela a su amado- Llévala- le pidió dándole un pequeño beso en los labios y dándole otro en la frente a su hijo. Carlisle la tomo y se la colgó en el brazo para poder cargar mejor al bebe.
-Nos vemos más tarde- Le dijo Carlisle saliendo por la puerta.
-Carlisle- Le llamo Bella obligando al hombre regresar –Te amo… no lo olvides tu y Charlie son lo más importante de mi vida- le dijo repentinamente.
-Amor, vamos al puerto, no a la guerra- Le dijo Carlisle acercándose nuevamente a su esposa.
-Lo se… pero necesitaba decírtelo- Le aseguro la mujer con una dulce sonrisa.
-Yo también te amo, le diste vida a mi vida… sin ti moriría- Le aseguro Carlisle.
-No digas eso, tienes que estar ahí siempre para Charlie- Le exigió Bella dándole un pausado beso -¿Lo prometes?- le pregunto.
-Lo juro- Le aseguro Carlisle dándole un corto beso y saliendo de la casa.
Tal vez no habían pasado ni cinco minutos, cuando Bella escucho unos pasos en la sala, cosa que la extraño, así que camino hasta la sala.
-¿Carlisle que paso?- Pregunto la mujer ingenuamente.
-Así que estas viva- Le susurro la oscura voz de Edward desde el otro lado de la habitación, mirando detalladamente a la mujer –Te ves tan hermosa… pareces un ángel- le aseguro el hombre.
-Edward ¿Qué haces aquí?- Le pregunto la mujer estupefacta.
-Sabia que el supuesto atentando era un fraude, ya que nadie tenia el poder para acercarse a Cullen como nosotros… así que empecé a investigar, me llevo casi dos años, pero encontré las pistas… y ellas me trajeron a ti…. Yo que te daba por muerta…-le aseguro sombríamente el hombre.
-Edward no sabes como lamento todo lo que paso- Le dijo Bella sintiendo un miedo dentro de su corazón. Edward camino hasta la mujer y la tomo por la garganta.
-Dime que te obligo a quedarte a su lado… por favor- Le pidió el hombre melancólicamente.
-Edward… yo jamás te engañe… sabias lo que estaba pasando… lo sabias- Le aseguro la mujer intentando soltarse del duro agarre del hombre.
-¿Sabes? Ahora entiendo que mi deber es liberarte de tu miserable vida- Le aseguro el hombre obligando a Bella a posar su cabeza en el pecho de Edward, mientras la castaña podía sentir el cañón del arma en el vientre.
-Edward tengo un hijo… no lo hagas- Le pidió Bella comenzando a llorar.
-Ese niño esta maldito… es hijo de una mentira… tu eres demasiado pura para vivir esta vida- Le aseguro Edward quitándole el seguro al arma.
-Edward por favor… si quieres me voy contigo… te doy lo que quieras… pero no me mates- Le rogo la Bella intentando soltarse de los brazos de Edward, pero no pudo.
-Nuestro destino no era estar juntos… era terminar juntos… ahora lo entiendo- Le dijo tirando del gatillo, mientras la bala atravesaba el vientre de Bella – Ahora tu eres la que debe entenderlo- le dijo tirando nuevamente del gatillo, disparándole repetidamente a la mujer, hasta que inconsciente cayo al suelo, desangrándose rápidamente.
Carlisle entro corriendo a la casa intentando cubrir a Charlie de la fuerte lluvia que había empezado a caer, cuando entro a la casa noto que estaba saliendo humo de la cocina, hecho que lo extraño y repentinamente el presentimiento de que algo no andaba bien lo invadió, entro lentamente a la sala, dejando al bebe en el corral que había allí.
-Bella- Llamo Carlisle intentando ver algo, pero el humo dificultaba la vista, sin embargo siguió caminando para llegar a la cocina, hasta que algo en el suelo lo hizo resbalar, y caer al suelo.
Carlisle toco el suelo con las manos intentando saber cual era la sustancia que había en el suelo, cuando vio que su mano estaba manchada de sangre, cuando giro a su lado derecho para ver el cuerpo de Bella sin vida, envuelto en un charco de sangre; inmediatamente el hombre se acerco a la mujer, intentando hacer algo para evitar la hemorragia, pero no había nada que podía hacer, su esposa había muerto, esa imagen de Bella entre sus brazos manchada en sangre evoco inmediatamente el recuerdo olvidado de Demetri en las misma condiciones, ahora entendía las palabras de su amigo, por fin su condena lo había alcanzado y ahora estaba pagando todo el daño que había causado en su vida, pensó Carlisle mientras apretaba fuertemente a la mujer que amaba contra su pecho, se dio cuenta que no estaba solo, que frente a el había un hombre acurrucado contra la pared y con las manos llenas de sangre mientras el arma descansaba a un lado.
-¿Quién es usted?- Le pregunto Carlisle intentando comprender toda la situación.
-Soy el salvador de Isabella… la libere- Le contesto Edward con la mirada perdía, Carlisle al escuchar esas palabras no pudo resistirlo y soltó el cuerpo de Bella y se abalanzo sobre Edward mientras lo comenzaba a golpear; pero Edward no se defendía de los ataques simplemente se quedo allí soportando el castigo. Después de varios minutos de golpes Carlisle tomo el arma y la apunto en la cabeza de Edward.
-¡¡¿Por qué lo hizo?!! Le pregunto Carlisle, sin darse cuenta de que estaba cayendo lagrimas de sus ojos.
-Jure que la liberaría de esta vida… ya lo hice así que máteme- Le dijo Edward con una amplia sonrisa. Carlisle estaba dispuesto hacerlo, hasta que Charlie desde el corral comenzó a llorar, y recordó la promesa que esa mañana le había hecho a Bella, ya había demasiada sangre, y Carlisle no se iba a machar las manos con más, el tenia que ser libre para estar con su hijo.
-Tendrás que vivir con su muerte… por que yo no le hare el camino fácil- Le aseguro Carlisle levantándose del suelo y caminando hasta el corral, mientras llegaban varios vecinos que habían visto el humo en la casa, para inspeccionar lo sucedido.
Las siguientes semanas fueron borrosas para Carlisle, después del entierro de su queridísima Bella y de llenar su tumba de flores hasta más no poder, por todos aquellos años que jamás volvería a llevarle flores, y a pesar de lo difícil que había sido salir de Irlanda por fin había llegado a Washington D.C, ., el hombre observaba como su hijo dormía tranquilamente entre sus brazos, desde que todo había pasado, no se había separado ni un instante de su pequeño, ni si quiera cuando tuvo que declarar en contra del hombre que había disparado a Bella, que después de las palabras que le había dicho a Carlisle, no había vuelto hablar, se quedo en completo silencio como si ese hombre ya no estuviera en el mundo y el general jamás pudo saber la historia oculta entre Bella y Edward.
Mientras el auto aumentaba la velocidad, Carlisle intentaba respirar un poco, aun no tenia ni idea de que era lo que iba a decir, pero finalmente no conocía otro lugar donde pudiera mantener a salvo a su hijo, después de casi dos horas de viaje por carretera por fin se encontraba a las afueras de Forks, enfrente de una hermosa mansión, de repente para Carlisle estar allí parecía una mala idea, pensó en huir, pero el problema es que ya no tenia más lugares para escapar, siempre tendría que lidiar con su perdida. Camino con paso firme hasta golpear varias veces en la puerta; pronto escucho una voz familiar acercarse.
-Carlisle- Susurro Esme estupefacta al ver de nuevo a su marido, pero su vista también vio al precioso bebe que el hombre llevaba en sus manos, que era la perfecta imagen de su marido.
-Hola Esme- Fue lo único que dijo Carlisle sin poder mantenerle la mirada.
-¿Quién es el?- Pregunto la mujer tomando la mano del bebe con dulzura.
-Es mi hijo… ahora va estar con nosotros- Le dijo Carlisle de manera cortante, Esme sabia que siempre que utilizaba ese tono, no cabían más preguntas, así que se limito a asentir a pesar de las miles interrogantes que tenia, en ese momento no importaban, su esposo estaba allí y con un precioso bebe, que tal vez llenaría el vacio que había permanecido por años entre Carlisle y Esme.
-¿Puedo alzarlo?- Pregunto tímidamente la mujer –Por que si es tu hijo, quiere decir que también va hacer mío- Le explico Esme, Carlisle con dolor asintió y le entrego el bebe, que inmediatamente se sintió cómodo entre los brazos de Esme -¿Cómo se llama?- pregunto después de unos segundos.
-Charlie- respondió el hombre secamente.
-Hola Charlie, soy tu nueva madre- Le dijo Esme sentenciado la historia que existía detrás del nacimiento de Charlie, confiándolo al olvido eterno, un lugar que siempre seria desconocido para el bebe que jamás sabría la verdad –Pero por favor sigue, estas en tu casa, además estoy segura que Rosalie se moría al verte- Le alentó la mujer a Carlisle, que algo apesadumbrado entro en la vivienda, sellando así el final su historia de Deseo, Pecado y Peligro.
.:. FIN .:.
Antes de que me juzguen quiero que sepan que aunque el final fue algo extraño y para algunos triste, creo que Carlisle debía pagar por todos sus crímenes, o que tipo de moraleja daría esta historia??? Aunque el general no era una mala persona, tampoco fue muy buena que digamos, así que todo se paga en esta vida.Gracias a todos por el apoyo a la historia, ya saben que les agradezco a todos y a muchos de ustedes lo hare por medio de los comentarios, pero hay una persona que siempre siguió la historia a la cual nunca pude contestarle los mensajes, pero que siempre disfrute leyéndolos y que estoy segura que no estera muy feliz con el final después de que tantas veces me pidió que los dejara juntos, gracias Adela, muchas gracias, además a otra persona que le agradezco no simplemente por ser lectora, si no, por ser mi amiga, es a Elianna Cullen, gracias amiga, este final va para ti.
Por ultimo, muchas veces una personita me pregunto si iba hacer otra historia de esta pareja, pero jamás le conteste, es por que aun no eh tomado alguna decisión, pero tal vez lo haga.
PD: Si quieren que haga un final alternativo, solo háganmelo saber, saben que al final, lo que yo busco es complacerlos a ustedes…
Gracias por sus apasionantes comentarios de verdad, son mi razón de continuar la historia!!! Gracias!!!
Hasta la Próxima Historia.
¡¡¡No olviden dejar sus glosas, sugerencias, recomendaciones, para mi sus comentarios son mi motivación de seguir!!!
