Al día siguiente las clases habían comenzado oficialmente, Serena buscaba desesperada el salón, pues sus compañeras de cuarto habían salido temprano olvidando indicarle en donde se encontraba el salón de conferencias, llevaba varios minutos buscándolo sin éxito, así que decidió pedirle ayuda a una chica que caminaba cerca del lugar.

La chica parecía seria, pero su rostro reflejaba bondad, era delgada y alta, llevaba el cabello corto por encima de los hombros, de color azul zafiro.

-Hola, disculpa que me acerque así a ti, pero estoy perdida.

-Buenos días, ¿en que puedo ayudarte?

-Debo llegar al salón de conferencias.

-Entonces acompáñame, yo también me dirijo allá.

-Por cierto, soy Serena Tsukino.

-Amy Mizuno, eres nueva supongo.

-Supones bien, aun no conozco bien este lugar, ¿en que grado vas ya, Amy?

-En segundo, justo daré el discurso de bienvenida.

-Entonces apresurémonos.-dijo Serena sonriendo.

Al llegar al salón de conferencias los hermanos Kou se encontraban fuera, por lo que Serena se sintió nerviosa al recordar lo sucedido con Seiya.

-Mizuno, ¿Dónde te metes?, estamos casi por comenzar.

-Taiki, ya estoy aquí, mejor entremos.-respondió Amy rodando los ojos.

Serena advirtió cierta rivalidad entre Taiki y Amy, lo que le pareció extraño, mientras los dos se metían al salón ella decidió hacer lo mismo, pero quedo de frente a Yaten y Seiya.

-Buenos días, bombón, es agradable ver tu rostro tan temprano.-dijo Seiya acortando la distancia entre ambos.

-Discúlpalo, no sabe lo que dice.-intervino Yaten.

Después entro también al salón.

-Buenos días…-fue lo único que pudo responder Serena.

-¿Necesitas que alguien te muestre mas tarde la facultad?-dijo mostrando una sonrisa picara.

A Serena se le encendieron las mejillas no sabiendo que hacer ante tal comportamiento.

-Vamos, Kou, la bienvenida esta por iniciar deja tus estupidos intentos de conquista.-dijo Diamante detrás de Serena.

Serena se sobresaltó ante la voz, se giro y se encuentro con la mirada dura de Diamante, que los miraba con reprobación. Se adelanto dejándolos atrás, y entrando, y Serena lo imito.

Al entrar al salón de conferencias ya estaba casi lleno, solo quedaban algunos asientos vacíos, camino lentamente buscando a sus compañeras, pero al encontrarlas descubrió que no había espacios vacíos cerca de ellas, por lo que siguió buscando.

Casi hasta delante había dos lugares vacíos, miro en dirección a Seiya quien ya había tomado asiento junto a sus hermanos, de pronto escucho la voz de un hombre que se dirigía a ella.

-Señorita, por favor tome asiento en alguno de esos dos lugares de ahí.-dijo el hombre apuntando con el dedo.- ¡Usted también Blackmoon!-dijo gritándole a Diamante.

A Serena se le acelero el pulso a ver que tendría que sentarse junto Diamante durante la bienvenida. Camino temerosa hasta su asiento y se sentó, mientras escucho como Diamante suspiraba pesadamente, abrumado y molesto por la situación. Serena lo miro por el rabillo del ojos sin poder evitarlo, ¿Por qué le molestaba tanto a ese chico?

Diviso a Amy preparando sus papales y discutiendo con Taiki Kou, y entonces escucho que alguien la llamaba.

-Pero si es Serena Tsukino.-dijo una chica detrás de ella.

Serena se giro para ver quien le dirigía la palabra y entonces se le revolvió el estómago al ver de quien se trataba.

Reika Nishimura la miraba burlona, con su cabello cobrizo que le caía por la espalda, lucía un bonito vestido, muy elegante, como todo lo que siempre usaba, engreída, la miro por encima del hombro y su amiga de cabello blanco y ojos azules rió junto con ella al verme de arriba abajo. Sus ojos verdes olivo recorrieron cada centímetro del cuerpo de Serena, estudiándola.

-Serena Tsukino, ¿Cómo es posible que sigas vistiendo como chica pobre?, ¿acaso no ha servido de nada el dinero de mi padre?

-Nunca he querido nada que venga de tu padre, Reika.

-Así que ahora te tendré todos los días cerca, ¿no es maravilloso?

-Lamento no pensar lo mismo.-dijo Serena girándose, dándose cuenta de que Diamante había estado escuchando todo, sintiéndose mal de que ahora tuviera mas razones para odiarla.

-Sabía que mi padre no dejaría que siguieras influyendo en Rini.

-Ella no te quiere, Reika, lo sabes muy bien.

Hubo un silencio prologando.

-Aunque intentes ignorarme, Tsukino, te será difícil hacerlo los siguientes 365 días del año. Vamos Berjerite, tomemos asiento.

Serena sintió que su ánimo bajaba hasta el suelo, estar en la facultad sería difícil con la presencia de Reika Nishimura, la hija de su padrastro, con la que tanto había hecho rivalidad durante los últimos 10 años, contando que Reika la odiaba por que la culpaba de que sus padres se hubieran separado, a pesar de que el señor Nishimura nunca quiso a Serena, siempre la siguió queriendo a ella.

Reika y Berjerite se retiraron a tomar asiento, y en ese momento comenzó la bienvenido, Amy y Taiki subieron para comenzar su discurso.

Serena sintió la mirada de Diamante sobre ella, no pudo evitar voltear provocando que sus miradas se encontraran. Los ojos azules de Diamante estudiaron con atención el rostro de Serena, el cabello gris le cubría gran parte del rostro.

-Yo…lo siento, no deseaba que escucharas esa discusión.

Diamante no supo que contestar ante la disculpa de Serena, no quería saber nada de ella, sin embargo se había enterado de algunas cosas que no quiso, desvió la mirada con mucho esfuerzo, pues aquel par de ojos azules comenzaban a llenar su mente de su pequeña…

Diamante no logro concentrarse en el discurso de bienvenida, no podía dejar de pensar en lo que había escuchado, al termino del discurso Taiki y Amy bajaron del estrado, parecía que el director diría algunas palabras, pero no pudo evitar dirigirse a Serena.

-¿Por qué tu hermana te trata de esa manera?

Serena se quedo callada, al instante no supo que pensar, sin embargo lo miro, dentro de ella algo se encendió, era coraje ante aquellas palabras.

-Ella no es mi hermana, no es nada mío.-dijo levantándose del asiento. Era suficiente vergüenza haber pasado esa discusión frente a Diamante, se sintió mal, salió a tomar aire fresco.

¿Qué pensaría Diamante de ella?, Reika Nishimura se había encargado de comenzar a hacerle la vida imposible, tendría que soportar su presencia por algún tiempo. Y ahora también tendría que lidiar con el humor amargo de Diamante, que desde la primera vez que se encontraron ella no había sido de su agrado. Noto que los demás estudiantes comenzaban a salir del salón de conferencias y espero a que sus amigas salieran. Al notarlas entre la multitud camino hasta ellas y se dirigieron a sus primeras clases.

Para su mala suerte al entrar al salón se dio cuenta de que estaría en casi todas las clases de Reika, sus amigas se sentaron cerca, y también vio entrar a Andrew Furuhata, quien la miro y sonrió ampliamente.

Al acabar las clases decidieron ir a la cafetería por algo de comer, mientras las chicas charlaban acerca del profesor Tomoe, el padre de Hotaru, quien al parecer estaba algo avergonzada de que supieran que su padre les daría clases.

Se sentaron en la misma mesa del día anterior y se dedicaron a observar a los demás estudiantes.

-Ese chico es realmente lindo.-dijo Unazuki con los ojos brillantes de emoción.

Serena miro en la dirección de los ojos de Unazuki, era un chico bastante guapo, bien parecido, de cabello negro y brillante, con grandes ojos azules, camino hasta sentarse en la misma mesa de los hermanos Kou, en la que también se encontraban Zafiro y Diamante Blackmoon, al parecer eran amigos.

-Es lindo, te gusto mucho, ¿cierto?-dijo emocionada Serena.

-¡Mucho!, quisiera conocerlo, ¿crees que pueda acercarme?

-Es muy pronto, Unazuki, espera un poco y luego buscaremos alguna manera de acercarnos, ¿de acuerdo?

-No es tan lindo como el chico de allá.-interrumpió Molly, admirada.

Su corazón latió por el chico de cabellera larga, incluso mas larga que la de Molly, era de un color castaño que hacía contraste con sus pequeños ojos azules, además de ser muy alto, de aproximadamente 1.94 m, pero iba bien vestido, su cabellera se agitaba conforme avanzaba por la cafetería, era todo lo que Molly había deseado.

Aunque no le gustó que se sentara en la misma mesa que Rei Hino, en aquella mesa se encontraba también un chico igual de alto que el castaño, pero era rubio y de cabello corto, al parecer ellos tres se burlaban de algo.

-Hola chicas, ¿podemos sentarnos?-preguntó Lita, sacándolas de sus pensamientos.

-Por supuesto.-contestó Mina.

Amy y Lita se sentaron con las chicas, preguntándoles acerca de sus primeras clases, mientras que se vieron interrumpidas nuevamente por dos chicas impresionantes, aunque una de ellas a simple vista parecía mas un chico, Serena pudo observar en sus ojos la dulzura de una chica.

-Buenos días, chicas.-dijo la chica de cabello aguamarina, las mas femenina.

-Michiru, Haruka, siéntense con nosotras, les presentaremos a todas estas chicas.-dijo Lita.

Michiru y Haruka hicieron caso y se sentaron en la mesa, esperando ser presentadas.

-Yo soy Haruka Tenou.-respondió la chica de cabello oscuro y corto.-Ella es Michiru Kaiou.-dijo rodeándola con el brazo.

Cada una de las chicas se presento, al parecer todas se caían bien, ninguna tenía serios problemas, todas lograron adecuarse a la situación.

-Parece que han hecho nuevas amigas.-dijo una voz detrás de Michiru.

Era tan bonita que por un momento Serena se olvido de todo, su cabello verde y largo le caía sobre la espalda, era elegante y su presencia era imponente, pero su sonrisa la hacía verse tranquila.

-Chicas, ella es Setsuna Meiou.

Setsuna de inmediato se unió a ellas, platicando y dándoles la bienvenida, a Serena comenzaba a gustarle aquello de tener tantas amigas, pues nunca había tenido tantas, pero trataría de ser la mejor amiga posible para cada una de ellas.

-¿Alguna de ustedes sabe quien es aquel chico?-preguntó Unazuki ansiosa.

-Es Darien Chiba.-respondió Michiru.- ¿Te gustó?

-¡Es tan lindo!-dijo sonrojada.

-¿Y quien es el?-intervino Molly.

-Te refieres a… ¿Neflyte?-preguntó extrañada Michiru.-¿Te gustó Neflyte?

-Eso creo…me pareció realmente lindo.

-Pero querida, ¿no ves con quien esta?, con Rei y Jedite, las peores compañías, esos chicos no son muy buenas personas, lamento quitarte la ilusión.-contestó Haruka.

Molly se quedo inquieta ante el comentario de Haruka, ella no creía del todo que Neflyte fuera una mala persona, algo en sus ojos le dijo que no. Serena recordó que debía ir al servicio de becados antes de que acabara el día.

-Lo siento chicas, debo irme por que tengo que ir al servicio de becados, ¿alguien puede decirme como llegar?

-Puedo acompañarte.-dijo Amy poniéndose de pie.

Amy y Serena atravesaron la cafetería, muchas miradas las siguieron, salieron de la cafetería y se dirigieron a la oficina de servicio de becados. Al llegar se encontraba una secretaria atendiendo solamente.

-Buenos días, soy becada y vengo a preguntar sobre el servicio de becados.

-Claro, señorita, ¿Cuál es su nombre?

-Serena Tsukino.

-Muy bien, señorita Tsukino, usted debe escoger en donde quiere hacer el servicio, tenemos lugar en la biblioteca, asistente de profesor y en la cafetería.

Serena sopeso las palabras por un momento y luego decidió.

-Me gustaría hacerlo en la biblioteca.-dijo sonriendo.

-Muy bien, lo anotare, por favor, desde hoy mismo y todas las tardes tendrá que ir de lunes a viernes a ayudar en la biblioteca, ya sea acomodando libros, ayudando a los estudiantes a encontrar algún libro, todo lo que sea necesario, tendrá que asistir dos horas al día para cubrir completamente las horas que le hacen falta para no perder la beca, me da gusto que haya escogido la biblioteca, solo tenemos a un estudiante ayudando en esa área, muchas gracias por venir, señorita Tsukino.

Amy y Serena salieron de la oficina.

-Que bien que elegiste la biblioteca, Serena, ¿Qué te hizo hacerlo?

-Me gusta mucho leer, aprenderé mucho ahí, ¿no crees?-sonrió.

-Me impresionas, Serena, eres una chica bastante sencilla e interesante para la belleza que tienes.

-Gracias por pensar así de mi, Amy, en realidad nunca me ha importado mucho la belleza, no sé si en verdad tengo tanta como dicen.

-Nadie puede dejar de mirarte.-contestó Amy apuntando a unos chicos que caminaban cerca.

Serena y Amy interrumpieron su conversación por que Rei Hino se encontraba cerca y las miraba con cierto desprecio.

-Hola Rei.-dijo Nicolas detrás de ella.

-¿Qué quieres, Nicolas?, largo de aquí.-respondió dándole la espalda.

Serena y Amy presenciaron la escena, lo que a Serena no le agrado.

-¿Por qué ella lo trato así?

-Siempre lo hace, pero Nicolas no se rinde, la ha querido siempre.

Nicolas se acerco lentamente a Amy y Serena, con la cara algo triste por el rechazo. El cabello castaño de Nicolas le cubría los ojos, lo llevaba hasta los hombros y era ondulado.

-Hola Amy, ¿Quién es ella?-dijo mirando a Serena.

-Ella es Serena, es nueva en la facultad.

-Soy Nicolas Kumada.-le estrecho la mano.

-Mucho gusto, Nicolas, aunque…no deberías dejar que Rei Hino te tratara de esa manera.

-No importa realmente, ¿A dónde se dirigen?

-A nuestros dormitorios, ¿quieres venir?-preguntó Amy.

Nicolas, Amy y Serena caminaron por los pasillos en los que se encontraron con los hermanos Kou.

-Hola bombón.-dijo Seiya acercándose a Serena.

-Creo que mi discurso estuvo mejor que el tuyo.-intervino Taiki dirigiéndose a Amy.

-Taiki, eso no es cierto, solo fue un discurso, no tienes que competir todo el tiempo.

-Lo dices por que sabes que estuvo mejor, o, ¿no es cierto, Nicolas?

-A mi no me pregunten.-dijo Nicolas rodando los ojos.-Siempre intentan desempatar conmigo.

-Sabes que Amy te gana siempre, Taiki, no sigas insistiendo.-dijo Yaten riendo.

-Me parece que ambos estuvieron bastante bien.

-Gracias, Serena, es Taiki quien debería pensar eso.-dijo Amy.

-Debo ir a la biblioteca, los veo mas tarde.

Serena se alejo del grupo y camino rápidamente hacía la biblioteca, debía presentarse con la encargada. Al llegar a la enorme biblioteca, Serena se sorprendió, era todo lo que siempre había soñado encontrar en la universidad, anonadada se dirigió hasta la encargada y le informo sobre su ayuda.

-Así que usted es la señorita Tsukino.-dijo estudiándola.-Será muy útil, solo tenemos a un estudiante ayudándonos, ¿Por qué no lo busca?, así el podrá decirle lo que tiene que hacer por ahora. Se encuentra por allá-dijo apuntando.

Serena camino por los pasillos buscando a su compañero, pero no lo veía por ningún lado, se distrajo con las enormes filas de libros que tenía frente a ella, era como estar en el paraíso. Camino sin fijarse por donde iba y choco con alguien ocasionando que los libros que cargaba se cayeran por todo el suelo.

-¡Siempre tienes que arruinarlo todo!

Serena lo miró y sus mejillas se encendieron, por tercera o cuarta vez, había arruinado algo relacionado con Diamante.

-Ni siquiera pienses en disculparte, ¿Qué quieres aquí?

-Yo…yo…buscaba a…mi compañero del servicio y…

-¿Compañero?, no me digas que tu…

De pronto Serena comprendió todo.

-¿Tu eres…mi compañero?-dijo sorprendida.

-Eso parece.-dijo mientras levantaba los libros del suelo.-Todo aquí será un desorden con tu precensia, ¡lo arruinaras todo!

Diamante siguió caminando sin mirar a Serena, pero ella lo siguió con la mirada y vio como colocaba cada libro en su lugar, parecía muy concentrado en su trabajo, sabía en que estante debía ir cada libro, el estómago se le revolvió, ¿Por qué tenía que arruinar todo?