Note: All the characters are of SM.'s mind. The story and Nicholas are of my property.
De regreso.
Disculpen la tardanza de dos días a como prometí, pero un pequeño trabajillo de Navidad me ha mantenido ocupada.
Les dejo de inmediato el nuevo capítulo, al final mis comentarios.
Sólo recuerden al terminar, dar a Reviews!
Disfruten! (:
16. Algo en Común
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Por mucho que Edward intentara pasar más tiempo con Bella, las posibilidades eran limitadas en aquellas semanas en que los trabajos y pruebas consumían el tiempo de los alumnos que asistían al Instituto de Arte de Boston: Edward con grabaciones, Jasper y Rosalie con audiciones, Alice organizando una muestra y Bella con altos de libros por leer; como ellos, el colegio entero rogaba porque acabara el período de exámenes.
Cosa que no tardó en llegar, a mediados de Octubre, cuando al fin pudo darse un respiro generalizado.
Y ahora Bella se encontraba sola en su habitación. Sólo minutos atrás había terminado de rendir su último examen de proceso de investigación y requería descansar; habían sido muchos días de exhaustiva dedicación a los libros y apuntes por lo que ahora el estar acostada de espaldas en la cama jugando con una pequeña pelota de relajación era todo el panorama que necesitaba. Hacer y pensar nada.
Pero un suave ruido rompió la atmósfera que la consumía. Toc toc. Alguien golpeaba la puerta.
–Adelante –indicó Bella concentrada en su tarea.
–Permiso.
Bella se sentó de golpe cuando otra voz, bastante más grave de lo que el registro de Alice sonaba, fue la que habló. Una voz que había aprendido a reconocer: era Edward. Y sin poder controlar la corriente nerviosa que la atravesó (y confundió) cuando Edward entró al lugar, dejó caer la pelota de sus manos.
–Hey Bella –saludó el chico. Otra vez, aquellas palabras fueron el resultado de un largo y arduo proceso de selección en la cabeza de Edward sobre que decirle a Bella.
–Creí que era Alice –se excusó, mientras se sentaba al borde de la cama y arreglaba de forma inconciente su cabello al momento en que Edward recogía la pelota del suelo.
–Aún siendo mellizos creo que no nos parecemos tanto –bromeó. Bella sonrió. Edward, como siempre, la imitó.
–Ella no está, aún debe estar presentando su exposición –hablaba Bella algo acelerada; no sabía que decir y las palabras que se le ocurrían se agolpaban en su boca buscando salir–, así que si quieres—
–No busco a Alice –se atrevió el castaño interrumpiéndola.
Función de "retorcer" en el estómago de Bella: activada. Si Edward no buscaba a Alice, la única explicación de que estuviera de pie en aquella habitación era que la buscara a ella. Y si la buscaba a ella… mejor no pensaba, más bien no podía pensar.
Y Edward, como no quería (y no podía) dejar de mirarla, lo notó. Y para romper el hielo, sin pensarlo, le lanzó suavemente a Bella la pequeña pelota quien alcanzó a reaccionar agarrándola.
Y como no supo que hacer ni que decir después de eso, Bella se la devolvió.
Y como para Edward ya era un tema de los dos (y eso le encantaba) volvió a lanzarla, esta vez, algo más fuerte.
Y como Bella entendió el juego al que Edward la estaba invitando, y sin explicación quiso aceptarlo, lo imitó.
Y Edward, en su cienta ava vez, no pudo reprimir una sonrisa que tenía como siempre de origen a esa Bella frente a sus ojos.
Y Bella, en su primera vez y del todo conciente, se sintió maravillada frente a esa sonrisa que le dedicaban, se sintió maravillada frente a esos ojos que la observaban, se sintió maravillada junto a la persona que la acompañaba.
Era innegable, se sintió maravillada. Se sintió diferente. Se sintió bien. Y le gustó.
–Bella… –esa voz la trajo de regreso a la realidad. Aquella realidad donde estaba sola en su habitación junto a Edward…
–Al fin terminé esa bendita exposición –se quejó Alice entrando al lugar.
–Y dejaste todos encantados, amor –se escuchó a Jasper tras de ella.
Alice se quedó de pie viendo desde la puerta. Jasper se detuvo a su lado. Edward y Bella los observaban de vuelta. Y el silencio la invitó a pasear la mirada por el lugar mientras su cerebro trabajaba a toda velocidad: Bella sonrojada, Edward nervioso, la atmosfera de tensión en la habitación… y una ampolleta se encendió en su pequeña cabeza.
–¿Y ustedes dos? –interrogó la pequeña chica.
Bella escondía la mirada: no era buena mintiendo. Edward sólo pudo ver a Jasper quien, una vez más, salió al paso del chico.
–Yo le dije a Edward que nos esperara acá, amor, así terminando tu exposición podíamos hacer algo los cuatro.
Alice no cedió ni un milímetro. Aún paseaba la mirada de Bella a Edward esperando descubrir algo.
–Para celebrar –agregó el castaño.
Alice observó a su hermano fijamente: nada se le iba a escapar. Finalmente habló:
–Entonces con Bella debemos arreglarnos. Fuera, nos vemos en una hora –y sacó a los dos chicos de la habitación. Edward, antes de salir, dedicó una última mirada a la castaña.
Bella volvió a echarse sobre la cama. Podía escuchar la voz de Alice hablándole de tenidas y zapatos mas todo se escuchaba a metros, lejos de su concentración.
Edward, pensó.
Pudo sentir miles de sensaciones correr por su cuerpo cuando lo hizo. Y otra vez, se sintió bien.
Ya había sentido antes aquello: sabía lo que era, sabía lo que significaba, entendía que le estaba ocurriendo. Lo había sentido con Nicholas en Forks y con un vecino de Phoenix cuando tenía sólo once años. Y ahora, ahí en Boston volvía a ocurrir cuando estaba con Edward.
Pensara lo que pensara, si le gustaba o no la idea, si era sensato o lo más conveniente, si tenía algún caso darle vueltas; en fin, no sabía en que líos había escogido meterse en cuanto a aquel tema pero el punto era uno, y podía llamarlo de cualquier manera para autoconvencerse de que estaba equivocada pero siempre volvía a lo mismo, a esas inevitables tres palabras que le habrían un universo de incertidumbre: le gustaba Edward.
Un corazón acelerado ante esa verdad no pronunciada. Y una sonrisa camuflada en respuesta a aquel estimulo.
Ese estimulo que llevaba un nombre.
Edward, habló en susurros.
* * *
Luego de discutirlo por varios minutos (sin contar el tiempo que le tomó a Alice arreglarse) decidieron comer en el casino del Instituto, así no se les hacía tarde para volver. Rosalie no estaba con ellos, terminada su audición había ido a visitar a Emmett quien seguía en periodo de pruebas y prefería no salir.
El casino estaba lleno: todos los alumnos habían terminado el periodo de evaluaciones y ahora se distraían en grupos conversando y riendo.
Y en una mesa para cuatro Bella se divertía con los chicos pero evitaba a toda costa mirar a Edward. Se conocía a la perfección, sabía que si se quedaba viéndolo se sonrojaría. Hacía solo unos minutos atrás en la habitación se había dado cuenta de cierta verdad, que prefería no decir porque también se avergonzaría, y no quería quedar en evidencia tan pronto. En asuntos amorosos, no podía ser más obvia.
Edward, por otro lado, buscaba cualquier excusa para quedarse viéndola. Adoraba hacerlo y no iba a perder oportunidad.
–Bien –dijo Alice desperezándose– creo que me iré a la cama. Anoche no dormí y necesito descansar –se puso de pie y le ofreció la mano a su novio–. Jazz, vamos amor, tienes que darme mi beso de buenas noches.
–Nos vemos chicos –agregó el rubio sin darle oportunidad a Bella o Edward de marchar del lugar dejándolos solos ahí.
Mientras caminaban por los solitarios pasillos del instituto en dirección al dormitorio (el resto de los alumnos aún disfrutaban su recobrada libertad), Alice habló:
–Entonces… –dijo dejándose abrazar por Jasper–, a Edward le gusta Bella –ni siquiera dudó al decirlo.
Jasper simplemente sonrió. No iba a negárselo, era Alice. Negarlo era una misión imposible.
–Sabes que se supone no debo decirte –habló calmadamente.
–No estoy preguntando. Digamos que lo averigüé por mi propia cuenta.
–No te ibas a quedar tranquila con la mala excusa que te dimos en la habitación.
–Por supuesto que no –fue Alice quien sonrió ahora.
Luego de unos minutos de silencio, Jasper recordó algo:
–Sabes que te dejaré hacer nada con respecto a Edward, ¿no? –Alice se paró en seco. Jasper se volteó a verla detenida en medio del pasillo. Conocía esa mirada, la mirada "solo quiero ayudar" de Alice que buscaba convencerlo. Y le encantaba–. Por lo menos no por ahora –agregó consintiéndola.
Alice le dedicó una radiante sonrisa y volvió a los brazos de su chico para continuar con el paso.
–Le daré un tiempo.
–¿Y la regla que le prohibía a Edward acercarse a tus amigas? –quiso saber Jasper.
–Edward no quiere a Bella para botarla a la semana.
–¿No?
–No –respondió segura.
Jasper se quedó viendo a Alice por unos segundos:
–¿Cómo lo haces? –preguntó intrigado ante el encanto de su novia.
–Eso es secreto, amor –y le regaló un pequeño beso.
* * *
Jessica Stanley también estaba en el casino con su grupo de amigos pero, ciertamente, le costaba divertirse. No porque a Jessica no le gustaran las celebraciones, lejos estaba de eso, era sólo que a metros de su mesa estaba sentado Edward, su Edward, acompañado de su hermana Alice y Jasper además de aquella chica nueva, la mosquita muerta como la llamaba y a quien su amorchito no quitaba la vista de encima.
Cuando Alice y ese noviecito que tenía se retiraron de la mesa y los dejaron solos fue la gota que rebalsó el vaso.
–¿Qué haces con ella? –ni un saludo, ningún gesto de educación, simplemente se había acercado a Edward y lo había encarado.
–¿Disculpa? –Edward estaba confundido. ¿Con qué derecho se creía Jessica para llegar ahí a exigirle algo?
–¿Por qué te juntas con ella? –indicando despectivamente a Bella–. ¿Acaso no sabes que me hizo? ¿Sabes como me trató el otro día? Se comporta como una pobre chica pero--
Bella estaba en blanco. No entendía que hacía Jessica plantándole una escena de celos y metiéndola en medio a ella. Además, estaba calumniándola, no iba a quedarse tranquila escuchando las estupideces que decía esa pobre mujer frente a ellos.
Pero Edward se le adelantó poniéndose de pie y hablando firme:
–Me junto con Bella porque quiero hacerlo, así de simple –y no pudo decir lo que quería. Su corazón se manifestó y sin poder evitarlo se sonrió al oír a Edward diciendo aquello–. No tengo que darte explicaciones, tú y yo ya no estamos más juntos. Y si quiero pasar el día completo con ella, voy a hacerlo te guste o no –mil mariposas se colaron en su estómago y comenzaron a revolotear–. Ahora te pido que te vayas –le dedicó una mirada impenetrable.
–No puedes terminar conmigo y hacer como si nada ocurrió –habló Jessica–. Te lo digo, esto no se va a quedar así –agregó desafiante antes de dar media vuelta y salir del lugar.
Edward la observó alejarse. Luego se sentó a la mesa y, después de todas las verdades que se había atrevido a revelar frente a Jessica, se decidió a mirar a Bella.
–Lamento meterte en todo este lío –se disculpó.
–Se que no quisiste hacerlo Edward –respondió. Mientras su mente no se acercara al tema "me gusta Edward" podía mantener a raya sus nervios y su sonrojo.
–Es Jessica, que no supera el tema.
–Debe ser difícil para ella.
Edward recordó todo el tiempo que le había tomado a Bella superar a su ex novio, y el como también él había cortado a Jessica tan de repente.
–Lo sé.
–Pero es cosa de tiempo –agregó Bella sonriéndole.
Para ella olvidarse de Nicholas había sido una de las cosas más difíciles que le había tocado enfrentar: había tomado tiempo, una mudanza al otro lado del país y miles de lágrimas contenidas.
Pero bueno, si se le agregaba un chico guapo y encantador en demasía viviendo a solo metros de uno de seguro las cosas podían acelerarse.
Con ella había funcionado.
Chicas, espero les haya gustado el capítulo, y ya va faltando poco para lo que todas esperamos así que no desespereís.
Antes, quiero agradecer a todas las chicas que se atrevieron con Alertas y Favoritos de De Besitos y Problemas, siempre me alegra montón saber que algunas guardan la historia por ahí para estar al tanto de como avanza: Hizashii, , Danna Mayfair, Madmoiselle K, helencity94, sarita-26, Pawishi, AlexxxGN'R, KarenCullen275, aiiram, Dark-Shida, Reneesme Carlie Cullen Swan II, Bells Masen Cullen, nardiarc22, crisode76, , ester cullen, dezkiciada, Minori Kendai, undostresquehoraes, .Patzz, Cammiku, KarrCc, gmv cullen. Grax queridas! Y también a Ginegine que se atreve con Favoritos de Autor, gracias linda!
Y bueno niñas, como todo anda navideñamente navideño en esta Navidad, quiero dejarles miles de cariños de jengibre y abrazos pascueros para que en estas fiestas disfruten, celebren y la pasen muy cálido junto a familiares y amigos. esta vez, viajan cariños azucarados para todas!!
Volveré con un capítulo pronto como regalo atrasado.
Dejen Reviews como regalos para mi XD
Felicidades y soles!
(:
