Note: All the characters are of SM.'s mind. The story and Nicholas are of my property.
Nuevo capítulo!!
Otra vez, al final mis comentarios.
Recuerden los siempre bien recibidos Reviews!
Enjoy! (:
17. Se lo que hiciste la semana pasada
.
Al día siguiente el instituto completo estaba enterado que Edward Cullen había mantenido una relación con Jessica Stanley mientras estaba de novio con Tanya Denali.
Durante la mañana la noticia había empezado a correr por los pasillos y aulas; a la hora de almuerzo era el tema del momento: el que no estaba enterado de lo último de la élite estudiantil se quedaba fuera de la conversación. Algunos rumores planteaban que esa relación aún existía y otros, aún peores, empezaban a vincular a Edward con otras chicas del lugar, incluso con su cuñada Rosalie.
Edward se enteró de la noticia esa mañana durante la clase de matemáticas que compartía con Jasper cuando oyeron a dos chicas hablar del romance del año. No pudo librarse del sermón que su amigo le dio entre cada ejercicio de derivadas que el profesor les dejaba.
Y a la hora de almuerzo tampoco salió exento cuando Alice llegó junto a Rosalie y Bella a sentarse con ellos.
–Hermanito, se que prometí no meterme mucho en tu vida amorosa pero tienes que aclararnos como es eso que anduviste con Stanley. Primero, ¿es cierto? por favor dime que no es cierto –Alice no se iba a quedar tranquila con rumores de pasillos por lo mismo iba directo a la fuente.
Edward observó a las chicas, a su amigo y a Bella: sabía que tenía que aclarar todo. Es decir, cuando terminó con Jessica creyó que todo acabaría, una mala decisión del pasado, una página acabada y punto pero al ver que para la chica aún era tema y que para arruinar su reputación no le importaba quedar mal de paso ella misma contándole a todo el mundo lo que habían tenido, debía ahora hablar con claridad.
No sabía que le habían pasado a sus prioridades desde la llegada de Bella pero ahora mismo no le importaba lo que el resto pensara o dijera tras sus espaldas, sólo le interesaba que sus amigos, su hermana y Bella supieran la verdad porque la opinión que ellos se formaran de él era la que valoraba.
Sabía que Alice, Rosalie y Jasper lo entenderían. Y por suerte, y aunque aún lamentaba la manera en que había ocurrido, Bella había sido la primera en enterarse. Y la primera que a pesar de eso no lo había juzgado.
–Es cierto –Alice y Rosalie no alcanzaron a protestar–. Ella me buscó a inicios del año y… encontré que podía ser divertido. Dije que demonios y empezamos a vernos a escondidas.
–Edward –se quejaron ambas chicas.
Bella permanecía en silencio al igual que Jasper escuchando la conversación. Ella sabía que Edward había terminado todo lazo con Jessica hacía semanas pero que Jessica, un tanto despechada, no había quedado conforme con el nuevo estado de las cosas y había decidido vengarse atacando, según lo que creía, lo que más le interesaba a Edward: su reputación.
–Terminé con ella hace semanas, no tenía sentido lo que hacíamos.
–Claro que no –aquella fue Alice.
–Por supuesto que no –la secundó Rosalie.
–Pero a Jessica no le gustó la idea –continuó Edward– y por lo visto decidió contarles a todos.
–¿Pretendía dejarte mal frente al resto? –preguntó su hermana.
–La verdad me da igual lo que piensen los demás, si eso es lo que quería no lo logró. Hasta resultó más entretenida la clase de matemáticas luego del interesante sermón que Jasper me dio.
–Alguien tiene que poner la cuota de cordura aquí –Jasper recibió un suave beso de Alice luego de ese comentario.
–Pero entonces, ninguna relación con Stanley –quiso aclarar Alice. Sabía lo que Edward sentía por Bella, aún cuando él no se lo hubiera dicho, y por eso quería que ella entendiera que su hermano, a pesar de todo, era un buen hombre.
–Ninguna.
–Ni con otra chica –se sumó Rosalie–, digo, una niña me preguntó en el baño si era cierto que tú y yo andábamos. Eres lindo y tierno Edward pero, lo siento, mi Emmett te saca ventaja por metros. Kilómetros debo decir –ninguno pudo evitar reírse.
–No te preocupes Rose, nunca me han interesado los adultos mayores.
–Muy gracioso –ironizó la chica– pero ya quisieras una anciana como yo.
Las cosas se relajaron en la mesa aún cuando el resto del instituto seguía pendiente de los movimientos de ellos. Edward pensó en la suerte que tenía:
–Siento que se hayan enterado así, tal vez podría haberles ahorrado todo esto. Por suerte –y al fin se fijó en Bella– quien me importaba que supiera, ya lo sabía así que… todo está bien.
Alice se quedó viendo sorprendida a Jasper. Ninguno de los dos estaba en conocimiento que Bella ya estuviera enterada del antiguo romance de Edward. Porque cuando el chico decía lo que decía se refería a Bella, ¿no? De eso podían estar seguros.
Y Bella permitió sentirse sorprendida. Llevaba escuchando a Edward hacía rato como hablaba y aclaraba todo el asunto de Jessica sin que él prestara mayor atención a su persona. No es que la obviara, era sólo que ella ya estaba enterada del conflicto por lo mismo no era un asunto que tuviera que explicarle.
Y para cuando había caído en cuenta de eso y de las anteriores palabras de Edward, sus mejillas ya habían decidido actuar por cuenta propia tornándose rojas de vergüenza. Acaso… ¿acaso Edward estaba hablando de ella? ¿Existía la posibilidad de que ella en verdad le interesara--?
–Es bueno que tuvieras aclarado el tema con Tanya de antes. Creo que no hubiera sido agradable para ella despertarse esta mañana y enterarse de golpe…
Rosalie hablaba sin notar que Bella ni Edward oían lo que decía.
Para Bella fue un balde de agua fría. Había permitido ilusionarse con la idea de que Edward estaba hablando de ella cuando se quedó viéndola con esos ojos y dijo que quien le importaba estaba enterada del problema. Ella estaba enterada. Aún recordaba el día que había ocurrido y como, y aún recordaba las palabras de Edward diciéndole que le agradaba. Pero estaba Tanya ¿cómo no lo había pensado? Era evidente que estaba hablando de ella: Edward tenía una relación sólida con Tanya y ella… ella simplemente le agradaba.
Tanya. ¿Cómo podía ser tan egoísta? Se había preocupado de arreglar las cosas con sus amigos y con Bella esperando que lo entendieran ¿y Tanya? también era parte de aquello. Aún seguía siendo el novio de Tanya Denali entonces el asunto Jessica Stanley también la incumbía. Sólo podía pensar cada día en un posible "Bella y él" sabiendo que aún tenía asuntos pendientes con la otra chica. Pero cada vez que estaba con Tanya se recordaba terminarla mas no podía, no era capaz de cortar esa extraña relación que llevaban.
–En fin, está todo aclarado. Ahora –Alice había notado la actitud de su hermano y decidió cambiar el tema. Jasper, como siempre, le siguió la corriente–, anoche estábamos viendo una película con Jasper, una de zombies ¿cómo es que se llamaba amor?
–Amanecer de los muertos.
–Eso, me convenció de verla porque ocurría dentro de un mall, como si los protagonistas en medio de la persecución se detuvieran a hacer compras.
–En muchos casos alcanzan a hacer más que simplemente comprar –agregó Bella.
Y la conversación se centró ahora en películas y zombies, sangre y persecuciones y muertes de bajo presupuesto.
–Zombieland, esa es la apuesta del momento –habló Edward–. Terror y humor mezclados en la medida justa. Además tiene el mejor cameo--
Tan enfrascados en la conversación. Nadie lo vio venir:
–Edward, ¿cuándo pensabas decirme que me estuviste engañando con Jessica?
Todos en la mesa observaron a Tanya Denali de pie, tan perfecta como siempre, pero con una mirada que echaba fuego si pudiera.
–Me disculpan –Edward se puso de pie bajo la atenta mirada de los presentes en el lugar y salió junto a Tanya del casino.
Rosalie fue la primera que rompió el tenso silencio que se produjo hasta que Edward se perdió de vista:
–Pero… –dijo volteándose al resto– ¿Edward no había dicho que Tanya sabía la verdad?
Bella reaccionó con las palabras de Rosalie; se había quedado viendo como Edward y Tanya seguían luciendo tan ideales juntos a pesar de las circunstancias.
–Edward habló de alguien que le importaba –le respondió Alice – no dijo que era Tanya –agregó dando énfasis a la última parte.
Y Bella no pudo hacerle frente a sus pulmones que, sin permiso, aceleraron el ritmo de su respiración haciendo que la emoción contenida le provocara un nudo en la garganta.
* * *
–Ya empezaba a olvidarme de ti.
–Te lo dije Jake, estuvimos en evaluaciones. Era imposible conseguir tiempo libre.
Como tenía algo de tiempo y no lo había visitado en días, Bella marchó esa tarde a acompañar a Jacob Black en la librería. Además con Jake lograba despejarse, hablaban de la inmortalidad del cangrejo y se pasaban horas arreglando el mundo, así no habría momentos para pensar en las palabras de Alice que le revolvían el estómago de sólo imaginarse a Edward interesado en ella.
–Sabes que no voy a aceptar esa mala excusa la próxima vez –dijo Jacob tomando varios libros que estaban en el mesón.
–Lo se –Bella sonrió–. ¿Quieres que te ayude con eso? –agregó al verlo cargado de libros.
–No, no te preocupes.
–¿Dónde dijiste que fue Billy? –preguntó Bella ordenando los papeles y lápices de encima del mesón principal; debajo de estos una croquera descansaba abierta.
–Starbucks. El viejo se hizo adicto a los cafés del lugar –respondió Jacob de entre las repisas donde regresaba los libros–. Me pregunta a mi como son porque dice que los nombres no le dicen mucho pero no hay día…
Bella observó el dibujo en la página abierta: el bosquejo de una joven chica sentada cerca de un gran ventanal, rodeada de libros, afirmando un mechón de pelo tras su oreja. Sin duda era ella.
Recorrió los trazados con sus dedos sintiendo la suavidad del grafito bajo ellos. La forma en que estaba esbozado: el rostro, el cabello, los detalles, las sombras, ¡sus zapatillas! El dibujo era increíble, la delicadeza de las formas invitaban a no dejar de mirarlo. Las líneas hasta la hacían ver linda.
–¿Bella? ¡Bella!
La chica se asustó ante el llamado: Jacob estaba de pie al otro lado del mesón viéndola. Bella reaccionó de repente.
–Lo siento, no quise revisarte las cosas. Estaba ordenando y…
–No hay problema Bella.
–… lo tomé y comencé a verlo, como estaba encima, no creí que fuera algo--
–Que no te preocupes Bella, está bien –habló Jacob más firme acercándose a ella.
La chica se quedó muda al ver a Jacob a sólo un paso de ella. Él le sonreía como siempre, hasta podía asegurar que esa sonrisa tenía algo especial por el brillo que daban sus negros ojos: él no estaba enojado con ella.
Tomó la croquera y se fijó otra vez en el dibujo. Levantó la mirada a los ojos de Jacob y se atrevió a preguntar.
–¿Cuándo… lo dibujaste de memoria? –estaba intrigada.
–Acostumbras a sentarte cerca del ventanal –Jake bajó la mirada sonriendo tímido. Se tocaba el pelo nervioso. Volvió a ver a Bella más serio. Carraspeó–. No es una imagen fácil de olvidar.
La chica bajó la mirada avergonzada. Al saberse observada por Jacob comenzó a jugar con sus dedos como acostumbraba cuando se inquietaba.
El chico se acercó unos centímetros más pero permitiéndole a Bella su propio espacio donde sentirse cómoda. La chica se arriesgó a levantar la mirada. Como sospechó: Jake la veía con los mismos ojos que hacía unos minutos atrás.
–Me gustas Bella, sabes –habló el chico seguro aún cuando los nervios se lo comían por dentro.
Bella retiró la mirada hacia sus pies. Jake estaba ahí, frente a ella, hablándole con tanta sinceridad. Siempre lo había sospechado, es cierto, siempre pensó en la posibilidad de gustarle pero aún contra cualquier atisbo de duda, ahí estaba Jacob confirmándole las sospechas.
¿Era recíproco? Le agradaba Jake. Sentía cariño por él. Mucho a decir verdad. ¿El problema?: no era suficiente. En cambio, cuando pensaba en Edward… el corazón se le aceleró: reacciones como esas eran necesarias.
–Jake tú me agradas mucho… –dijo viéndolo otra vez.
–... pero… –se le adelantó el chico. Bella no dijo palabra, no podía hablarle de Edward, aún así Jake comprendió–: entiendo –agregó sonriéndole y dando un paso hacia atrás.
–Lo siento –se disculpó Bella.
–No te preocupes –Jake le dedicó otra sonrisa sincera mientras retomaba la tarea de organizar el mesón–. Tengo mucho tiempo para conquistarte –agregó divertido.
–Eres lindo, en serio –tuvo que admitir la chica mientras lo ayudaba.
–Lo sé –Bella no pudo reprimir la risa.
* * *
Caminaba por los pasillos del instituto de regreso a su habitación.
Había sido un día extraño: primero lo de Edward, luego lo de Jake. Y las palabras de Alice a las que no dejaba de darle vueltas.
Le gustaba Edward. Sonrojo.
¿Era posible que Edward, el Edward Cullen del instituto… sintiera algo por ella? Siguió caminando. No era posible, tal como había dicho, era Edward Cullen: chicos como él no se interesaban en chicas como ella.
Pero… las palabras que había dicho esa mañana y la manera en que la había visto. Escalofríos recorrieron su cuerpo. Y no pudo evitar sonreír.
Se detuvo de pronto. La respiración acelerada, sus pulsaciones haciendo la carrera de su vida. Tenía que hacer como Jake, lo sabía. Debía armarse de valor y hacer como él pero con Edward. Toda su vida había ido un paso más atrás en temas amorosos y ahora Jacob le estaba enseñando que las cosas eran más simples de lo que parecían.
¿Y qué? ¿iba a llegar donde Edward a decirle "me gustas"? Por supuesto que no, tampoco había desarrollado valentía al cuadrado en cuestión de minutos. Pero preguntarle si hablaba de ella esa mañana, estaba segura que sí: los ojos de Edward no acostumbraban a engañarla.
Caminó decidida, alguna vez tenía que serlo. Tendría que ponerle nombres a las mariposas que otra vez aparecían en su estómago. Se estaba volviendo una costumbre.
Frente a la habitación 12 del segundo piso, ala varones: la habitación de Edward. Un último respiro de valor. Levantó el puño para llamar.
Las voces al interior frenaron el trayecto de su mano antes de tocar la madera.
–… no puedo terminar con Tanya.
La vozde Edward frenó los latidos de su antes acelerado corazón.
Bien.
Primero, NO ME ODIEN. Se que hago que todo vaya bien entre Bella y Edward y les salgo con esto ¿Y además Jacob entre medio declarándose? Lo siento, pero Jake es mi personaje favorito y me gusta hacerlo un lindo cuando lo pongo en el fic. Pero tranquilas, esto ES y seguirá siendo un fic "E&B", el asunto Jake enamorado es sólo funcional a poner un poquito de drama a la historia pero siempre en la medida justa, porque también recuerdo que dije que el tan esperado beso viene pronto, recuerdan?? XD Pero bien ¿no se les hace lindo Jake? ¿Qué me dicen?
Segundo, agradecer una vez más: JimeBellaCullen, AimeCullendePattinson, y Petalos de Furia. Gracias lindas por sumarse (: Y eviita cullen, que lindo que me sumes a Autores favoritos, grax querida! Lindos regalos navideños :D
Ginegine, sarita-26 y Meriba, gracias por sus cariños de Navidad; espero hayan disfrutado también. Y que bien saber que suspiran al leer mi fic, me alegra saber que funciona entonces lo que me propongo.
eviita cullen, sabes, empecé a escribir el fic en 1ra persona pero luego se me hizo raro porque siempre utilizo narrador omnisciente para hacerlo. Se que Twilight se caracteriza por escribir desde un punto de vista, por lo mismo ahora estoy preparando otro fic con este modo, desde la percepción de Bella. Me falta afinar detalles a la trama pero espero subir pronto y que se atrevan con él cuando lo haga. Por supuesto todas están invitadas a leerlo cuando esté listo.
Iviis. Cullen: que bien que le hayas dado una oportunidad a De Besitos y Problemas. Se que como historia en general es bastante simple y común, pero por lo mismo intento poner en cada capítulo y en cada frase que escribo un "algo" diferente, porque ahí radica todo no? Estudio cine (como Edward XD) y un profe nos dijo una vez (já!): existen 4 o 5 historias que contar, el punto es en COMO contarlas. Estoy poniéndole un poquito de eso, espero estar lográndolo. Y si, soy de Chilito, Stgo de Chile específicamente :D
Aniz, no me tardo (:
Ah, una cosa más, mención dentro del fic: vean Zombieland, es un entretenido estreno de verano (:
No me alargo más. Pronto-pronto-pronto un nuevo capítulo.
Feliz Año Nuevo!!! Que el 2010 venga con buenas experiencias, momentos y alegrías para todas! Y buenas vacaciones!
Cariños y fuegos artificiales!
(:
