Malentendido
La noche parecía eterna a pesar de lo fatídica que era para la rubia. Tener que estar ahí sentada, escuchando los preparativos de la boda de quien era su gran amor, lo convertía en un suplicio amargo. Y tener que llevar una sonrisa cada vez más difícil de dibujar, era lo peor…
-Realmente les quedó especial Arnie… La decoración es especial!!!- Exclamó la futura esposa de un joven de 23 años, rubio y con cabeza en forma de balón.
-Concuerdo contigo Helen, a pesar de que sea la primera vez que una de las fiestas en casa de Arnold realmente posee estilo…- Comentó Rhonda.
-Hay Phoeps!!! Debes estar tan contenta!!! Mira lo que estos dos han preparado!!! Es simplemente tan especial!!!...- Volvió a exclamar la rubia mientras gesticulaba con las manos.
-Claro Helen…Y más feliz estoy de que un hombre tan noble y amable vaya a casarse conmigo…- Afirmó viendo tiernamente a Gerald, quien le depositaba un beso suave en la mano.
-Ves Arnie!!! Eso es lo que me gustaría… tener una recepción tan especial como la de esta noche!!!!- Le decía Helen mientras acercaba más su silla a la de su prometido.
-Y dónde tienes pensada la luna de miel Arnold???- Preguntó Lorenzo con una sonrisa de lado.
El rubio parecía perdido. Cómo sumergido en otra realidad…
-…
-Amor!!!- Lo llamó su prometida
-Mmmm??? Si qué ocurre Helen???- Le preguntó volviendo a la charla.
-Lorenzo te preguntó a dónde piensas ir de luna de miel Arnold??? Sabes a las mujeres nos gusta que nos sorprendan!!!- Exclamó Lila regalándole una sonrisa cómplice a Helen.
-Supongo que cualquier lado está bien…- Contestó normal.
-Vamos Arnie!!! Sabes lo que me gustaría???- Preguntó Helen con una media sonrisa recorriendo el pecho del rubio con su dedo índice. Harold, Stinky y Sid no pudieron evitar reír, mientras Helga giraba los ojos ante esto.
-Mmmm… Cambiando de tema…- Dijo Gerald acomodándose la garganta.
-Me gustaría escalar el Everest!!! Eso sería tan romántico…- Exclamó la rubia muy feliz suspirando.
La cara de los allí presentes eran todo un poema…Phoebe sintiéndose mal por lo que tenía que presenciar su amiga, Gerald ya sin soportar la voz extremadamente chillona y sensible de la "novia" de su mejor amigo, Arnold con cara de estar metido en problemas y mirando todo el tiempo a otra rubia que no era precisamente la que tenía sentada al lado suyo. Mientras que Helga, llevaba a cabo la mejor actuación de su vida, intentando hacer un esfuerzo por no llorar… aunque de todas las cosas vanas e insulsas que había tenido que escuchar de la tal Helen, algo le hizo soltar una carcajada sin poder evitarlo… Arnold quien la observaba, levantó una ceja al notar como ella contenía la risa…
-El Everest???- Preguntó Gerald inquieto casi pegando un salto.
-Si!!! Qué más se podría pedir… una luna de miel tan especial como la persona especial que está a mi lado…- Mencionó Helen intentando besar al rubio, mientras otra joven allí presente contenía la risa.
-Al parecer tienes un muy buen sentido del humor…- Murmuró el rubio observándola sin prestarle atención a su prometida.
-De qué te ríes Helga???- Preguntó Lila sonriendo al contagiarse de las carcajadas pegajosas de la rubia.
Helga siguió riendo y con ganas. Parecía que la risa era una compensación. Todos la miraban contrariados sin entender. Luego de secarse una lágrima aclaró…
-Bueno cabeza de balón, espero que escalar una montaña en medio de la nada sea tan "especial" y romántico como parece…- Dijo gesticulando con las manos- Lamento ser inoportuna, pero Helen… Así te llamas verdad???- Le preguntó a la novia del rubio, pero continuó hablando sin dejarla contestar- No sé si a alguno le pasó, pero me hace recordar al señor Simmons…- Completó riendo.- Recuerdan la imitación que hice cuando estábamos en cuarto? El sujeto no caía que era él…- Finalizó con añoranza.
-Mmmm es verdad!!! A mi también me sonaba familiar!!!- exclamó Sid.
-Si es cierto… "Amo el pudín de limón"…- Mencionó Harold imitando a Stinky y todos rieron.
-Recuerdo que ese día se molestaron perdedores…- Volvió a agregar Helga con una sonrisa de lado.
-Porque algunas de tus imitaciones estaban totalmente erradas Helga…- Mencionó Rhonda arreglándose el cabello.
-Yo pienso lo mismo!!!- exclamó Harold abrazando a la morena.
-De verdad???- preguntó Helga riendo.
-También recuerdo tu modo de disculpas Helga… Y cuando te aconsejé que siguieras con lo que hacías… Pero cambiando de tema, pienso que escalar una montaña podría resultar divertido!!!- Le mencionó Arnold con una sonrisa desafiante.
-Es verdad querida… Y no tengo idea de quien es el tal Simmons, pero imitar la forma de ser de los otros no me parece del todo especial que digamos…- Le espetó Helen y Helga volvió a sonreír.
-Tienes razón linda…- Contestó la rubia colocando una voz melosa, mientras Phoebe reía.
-Bueno… cambiando de tema, amor, la sortija si que te debe haber salido una fortuna!!!- exclamó la rubia alzando su mano y mostrando el anillo.
-Oh Arnold! Qué belleza… nunca había visto una piedra así…- Mencionó Jenna muy sonriente, mientras Eugene se rascaba la cabeza nerviosamente.
-Esa piedra es de Centro América por lo que veo… se llama Coral…- Aseguró Nadinne.
Helga borró su sonrisa como por arte de magia y observó la mano de la rubia… No podía creerlo!!! El anillo!!!!! Cómo pudo???...- Pensó horrorizada, mientras miraba al rubio de forma demandante.
-Sabes Arnie… Ahora que lo veo ese anillo me resulta conocido… No se parece a ese que le diste…- Gerald no completó la frase al notar la mirada de "cierra la boca" de Arnold quien sentía un puñal en el cuello al estar bajo los ojos azules de una rubia que explotaba de los celos!!!!
-Oh Arnie, hace cuánto compraste la sortija???- Preguntó Helen maravillada.
-Créeme Helen… Se podría decir que de toda la vida…- Contestó Gerald mirando el anillo y levantando una ceja.
Helga ya no contuvo la rabia que sentía… Necesitaba salir de allí urgentemente antes de gritar y patalear como seguramente lo haría… y ni hablar de lo que se le cruzaba por la cabeza, hacerle a Arnold… Golpearlo hubiese sido insuficiente…
-Helga a dónde vas???- preguntó Phoebe con una mirada preocupada.
-Y-yo… está sonando mi celular Phoeps… voy a ir abajo a atender la llamada…- Contestó caminando.
-Enserio??? -Preguntó Arnold conociéndola- No oí el sonido de tu celular Helga…- Mencionó asombrado.
-Mmmm… Lo tengo con el volumen bajo Arnoldo…- Completó marchándose.
-También tenía pensado regalarte un celular Phoeps… Así cuando salgas de viaje, podremos estar comunicados.
-A dónde vas querido???- le preguntó su prometida.
-Enseguida regreso Helen…- Contestó el rubio
-Perfecto! Voy contigo…- Dijo levantándose.
-No!!!!- Exclamó Arnold muy seguro y todos lo miraron- Mmmm es decir… voy al baño Helen! Enseguida regreso…- Aclaró marchándose.
Mientras tanto, sentada en el pórtico de la casa de huéspedes…
-Diablos!!!! No tendría que haber venido!!! Jamás debí regresar a Hillwood!!!! Torpe cabeza de balón… quién se cree para regalar algo que me corresponde por derecho!!!!- Protestaba la rubia apretando los dientes mientras se sentaba en las escaleras. Observó el cielo detenidamente… Y luego sacó un cigarrillo de su cartera y lo encendió… Lo fumaba pensando, masajeándose la frente con los dedos en son de calma…
Flashbaack
Creo que lo que estoy intentando decir Helga es que… te extrañé mucho…- Mencionó un niño con una sonrisa mientras se acercaba a ella.
-Mmmm… Bien cabeza de balón, es definitivo! Eres masoquista!- exclamó una niña rubia sonriendo.
Arnold rió al escuchar esto- Por qué lo dices???- Preguntó dudoso.
-Porque si me extrañaste, quiere decir que extrañaste toda la tortura a la que te tengo acostumbrado eh Arnoldo???- Preguntó burlona.
-Sabes por que te extrañé Helga???- Preguntó acercándose- Por esto…- Dijo besándola como lo había echo meses atrás en cierta jungla. Helga abrió los ojos al máximo, y como aquella vez, no tuvo respuesta alguna. Solo se quedó allí, quieta y en silencio. Después de unos minutos, Arnold se separó con una gran sonrisa.
-Cielos!- Exclamó ella nerviosa- Otro calor de momento cabeza de balón???- preguntó estática todavía.
-Helga… Te amo…- Le dijo acercándose a ella de nuevo y tomando su mano.
-Tu Quéeeeeee???- Preguntó sin poder creerlo. Arnold sonrió.
-Te amo Helga… Siempre te he amado. Y ahora que se que tu sientes lo mismo, ya no tengo miedo de decírtelo…- Dijo depositando algo en su mano y preguntando:-Helga… quieres ser mi novia???- Dijo muy sonriente.
Helga reaccionó enseguida y le colocó uno de esos besos como solo ella sabía hacerlo. Arnold algo atontado y sin aliento, la miró a los ojos- Claro Arnold!!!!! Siempre he soñado con que me preguntes esto!!! Si! Si! Si! Si! Si!!!!- Exclamó saltando provocando que el rubio cayera con una sonrisa en su rostro. Luego, lo miró con ternura, y se colocó el anillo que él le había obsequiado.
Fin de Flashbaack
-Desde cuándo fumas???...- escuchó una voz preguntarle, mientras se sentaba junto a ella.
-Acaso está prohibido cabeza de balón???- Le preguntó mostrándole el cigarrillo.
-No Helga… Pero te hace daño…- Le contestó tomando el cigarrillo y desechándolo.
Helga emitió un hondo suspiró y desvió la mirada a la calle.- Hay tanto que nos hace daño…- Contestó con una sonrisa de lado.
-Escucha Helga… hay algo que debes saber…- Murmuró el rubio en un tono nervioso- Con respecto al anillo…yo…
-Jajajaja… Hay Arnold! No tienes nada que explicarme…- Lo interrumpió poniéndose de pie- Vamos! No te sentirás mal por hacer lo correcto o si???- Le preguntó la rubia con ironía.
-A qué te refieres??'- Preguntó Arnold incrédulo.
-Que me parece estupenda esa idea de reciclar las cosas… Y quizás, la economía no está del todo bien como para comprar una sortija… Entonces lo mejor es utilizar una ya empleada en otras ocasiones…- Respondió intentando entrar a la casa, solo que Arnold colocó su brazo sobre la puerta y le negó el paso.
-Te equivocas Helga…No le di ese anillo a Helen porque no quería comprar uno!!!- Afirmó con decisión y algo molesto por el comentario de la rubia- Todo fue un gran error!!!!- Le exclamó intentando convencerla.
-Por supuesto que lo fue Arnold… Pero, ya lo revertimos… cada uno hizo su vida y yo…- Lo último casi lo susurró- Yo me alegro por ti cabeza de balón…- Completó mientras entraba a la casa nuevamente.
Arnold suspiró nuevamente y la siguió:
-Cuando dices que cada uno hizo su vida, hablas por el sujeto con el que sales no es así???- Preguntó llegando al lado de ella. El resto de los invitados no conocidos que estaban abajo, los observaban silenciosos.
-Qué???- Exclamó alzando las cejas- Escúchame amigo, no creo que deba darte ninguna explicación al respecto!!!- Le afirmó mientras subía las escaleras.
-Entonces no me equivoco eh Helga???... - le preguntó con algo de tristeza.
Helga volteó a verlo- Arnold… dejemos las cosas como están, es mejor. Nada ya nos une… y eso no cambiará…- Dijo dándose la vuelta- Y creo que aunque así fuera, me dejaste bien en claro que no confías en mi, hace algunos años…- Lo último lo dijo mientras se marchaba.
Arnold se quedó observando para donde ella se había ido… no se había equivocado, Helga aún continuaba molesta por lo ocurrido hace algún tiempo… No sabía que hacer! No podía evitar querer estar cerca de ella, y sin embargo, por su parte Helga decía haberlo superado todo, aunque sus ojos vociferaran lo contrario…
-Arnie!!!- escuchó una voz que lo sacó de sus pensamientos.
-Mmmm??? Si Helen qué ocurre???- Le preguntó viéndola bajar las escaleras.
-Ya me marcho… mañana tengo que ir a visitar a mis hermanas para contarles la notica!!!- exclamó feliz.
-Helen… Con respecto a eso, tenemos que hablar…- Le advirtió el rubio en un tono serio.
-Lo sé amor!!! Hay que arreglar tantas cosas!!!- Volvió a decir en un tono soñador.
-Mira Helen, te llevaré a tu casa y conversaremos en el camino, espérame, enseguida regreso…- Mencionó subiendo a la azotea de nuevo
-Viejo!!!- Lo llamó Gerald al notar que el rubio estaba parado en medio de la pista como buscando algo.
-Voy a llevar a Helen a su casa y de paso voy a aclarar todo este malentendido…- Le mencionó el rubio al acercarse a Gerald.
-Pufffff!!! Viejo ya se me hacía todo muy raro!!! Hace una semana no sabías como terminar con ella y hoy le propusiste matrimonio??? Cielos Arnie! Eres muy cambiante amigo!!!- Bromeó el moreno con una sonrisa y Arnold sonrió también.
-Como sea… Enseguida regreso…- Se despidió el rubio.
-Suerte viejo… si Helen tiene las reacciones que antes tenía, espero que prepares la quijada amigo!!! Eso va a doler…- Lo advirtió Gerald.
-Ni que lo digas…- Dijo el rubio suspirando antes de marcharse.
Ya los dos en el auto de Arnold…
-Escucha Helen, hay algo que tengo aclararte…- Le dijo el rubio frenando el auto en la casa de ella.
-Arnie… quieres pasar?? Cualquier cosa que quieras decirme bien puede ser dicha estando juntos…- Le dijo Helen acercándose.
-Escucha Helen… Entendiste todo mal hoy!- exclamó el rubio y Helen se quedó estática.
-Todo mal??? Qué fue lo que entendí mal???
-Helen… lamento tener que decir esto, pero confundiste las cosas… Yo no iba a pedirte casamiento esta noche…- Se explicó el rubio.
-Y… entonces qué???- Preguntó mirando el anillo que traía.
-Helen ese anillo no era para ti… escucha lo he tenido conmigo durante mucho tiempo… Pertenece a otra persona…- Mencionó en un tono serio.
-No puedo creerlo!!!!- exclamó la rubia bajándose del auto- No puedo creer que me hayas ilusionado así! Eres un desgraciado!!!- Le gritó echa una furia.
-Escucha Helen… lo nuestro hace tiempo que no está marchando bien… Tu lo sabes! Por qué pensaste que iba a pedirte matrimonio???- Le preguntó Arnold intentando comprender.
-Lo único que pienso es en esto!!!!!- Le gritó golpeándolo con el anillo puesto. Luego se lo quitó y se lo arrojó.
Arnold emitió un quejido de dolor, y luego de recoger el anillo, inició el recorrido de regreso.
Ya eran las doce. Las parejas comenzaban a marcharse. Helga sabía que tendría que quedarse hasta que se fueran todos, ya que debía regresar con Phoebe y ella se quedaría hasta lo último. Era extraño, pero comenzó a sentirse bastante eufórica. Unos momentos antes le había pasado cuando estaba la noviecita de Arnold dando su interesantísima charla. Sentía el latir del corazón muy fuerte, y un leve mareo "Quizás tomé un poco de más"- Pensó-"Un momento! Prácticamente no tomé nada!" Volvió a decirse a si misma mientras reía sin sentido aparente. Necesitaba correr, necesitaba hacer algo. Decidió sentarse en el sillón de la sala. Ya era tarde, y por ahí todas esas emociones le habían jugado una mala pasada… Se recostó unos instantes, y se quedó dormida…
-Hey Arnie…Cómo te fue con…- Su amigo no terminó la frase al notar la mejilla inflamada y muy colorada de Arnold.
- Peor de lo que esperaba Gerald… Ni siquiera se sacó el anillo antes de hacerlo…- Contestó el rubio mostrando el rosón que tenía en la cara.
Gerald emitió una carcajada y Arnold lo miró en regaño- Lo siento viejo! Vaya suerte la tuya con las mujeres!!! Es que también, te metes con cada una…- Dijo el moreno sin contener la risa.
-Gracias Gerald…Lo tendré presente…
-Gerald nosotras ya nos vamos…- Comentó Phoebe acercándose- Arnold que fue lo que te ocurrió???- Le preguntó al observar el enrojecimiento en la cara del rubio.
-Nada Phoebe… aclaré un gran malentendido y recibí las consecuencias…- explicó el rubio mostrando el anillo que su ex novia le había lanzado.
Phoebe sonrió- Iré por algo de hielo…- Dijo retirándose a la cocina.
-Y Helga???- Preguntó Arnold al observar que ya no había nadie más en la casa, y que tampoco había señales de la rubia.
-Hay hermano! Ya no puede ser más obvio… La próxima vez, ni siquiera escucharé cuando digas que "es pasado, está olvidado"…-Contestó el moreno remedándolo.
-Hay amigo!!! Sería inútil negarlo no es así??? Nunca me olvidé de Helga…Creo que de todos modos ya lo sabías no???...-Preguntó el rubio con una sonrisa.
-Así es…Todas esas felicitaciones por sus libros ya resultaban algo exageradas!- Exclamó el moreno riendo junto con Arnold.
-El único problema es que ella no me perdona todavía…- Dijo el rubio suspirando.
-Bueno viejo, realmente habías metido la pata! Pero… ya pasó, estoy seguro de que te perdonará amigo… Solo dale algo de tiempo…- Lo animó el moreno.
-Es precisamente eso lo que nos falta Gerald! Tiempo…en dos semanas volverá a irse y yo… ya no sé que hacer sin ella…- Murmuró el rubio con melancolía.
-Tienes que intentarlo amigo…- Le dijo Gerald colocando su mano en el hombro del rubio en señal de aliento.
-Toma Arnold…- Le dijo Phoebe entregándole una bolsa con hielo.
-Gracias Phoebe…-Contestó el rubio mientras reía.
-Alguno ha visto a Helga??? La he estado buscando y no la encontré por ninguna parte…- Dijo la morena mirando hacia el living.
-Debe estar afuera fumando…- Comentó el rubio con una sonrisa- Saben? Iba a besarla, pero el cigarrillo que llevaba me lo impidió…- Dijo el rubio riendo mientras Gerald y Phoebe lo miraban estupefactos.
-Hey viejo…te sientes bien???- Le preguntó el moreno al observar como Arnold sonreía con astucia.
-Por supuesto!!! A decir verdad Gerald… no sería genial ir a dar un paseo por el parque??? Me muero por correr un rato! O quizás nadar!... -Exclamó eufórico traspirando un poco.
-Iré por Helga…- Mencionó Phoebe antes de irse a buscarla.
-Helga!!! Dónde estás???- La llamó la morena, por la sala que era el único lugar que no había revisado.
-Hel…- No completó la frase al observar a la rubia profundamente dormida en el sillón.
-Helga levántate! Ya nos vamos…- La llamó su amiga a lo que Helga contestó con un leve murmullo y siguió durmiendo.
-Con qué ahí está!!!- exclamó Gerald llegando al lado de Phoebe.- Cielos Pataki se ha vuelto un poco sensible a tolerar quedarse despierte no creen??- preguntó al notar lo plácidamente que estaba la rubia durmiendo.
Arnold llegó riendo- Hey chicos cuál es la prisa??? Por qué no se quedan??? Hay tres habitaciones desocupadas… Llevaremos a Helga a una de ellas y ustedes pueden dormir en la otra, o si no por separado, como gusten…- Propuso el rubio sentándose en el sillón y riendo.
-No sé Gerald… No me parece lo más conveniente…- Mencionó la morena observando a la rubia.
-Por qué no Phoeps… después de todo ya es tarde y Helga parece abrazar la inconsciencia- Bromeó el moreno.
-De acuerdo Arnold, creo que…- Dijo la morena, pero se detuvo al notar que Arnold estaba dormido en el otro sillón.
-Arnold!- Lo llamó Gerald sacudiéndolo.
-Qué extraño amor… parece como si hubiesen tomado una pastilla para conciliar el sueño o algo por el estilo…- Mencionó Phoebe al ver como los rubios dormían vencidos.
-Bien Phoeps… Primero me encargaré de Arnold, y luego te ayudaré a subir a Helga… No nos queda más remedio que quedarnos esta noche…- Mencionó el moreno, tomando a un apenas despierto Arnold y llevándolo a su cuarto.
-Hay algo muy extraño en todo esto…- Dijo Phoebe observando a la rubia quien parecía sonreír dormida.
Continuará…
Hola!!! Bueno, bueno qué será lo que habrá pasado???? Lean el siguiente capítulo y lo averiguarán! Nos vemos y suerte!!!
