Servicio comunitario
Se besan
Se miran, se presienten, se desean,
Se acarician, se besan, se desnudan,
Se respiran, se acuestan, se olfatean,
Se penetran, se chupan, se demudan,
Se adormecen, despiertan, se iluminan,
Se codician, se palpan, se fascinan,
Se mastican, se gustan, se babean,
Se confunden, se acoplan, se disgregan,
Se aletargan, fallecen, se reintegran,
Se distienden, se enarcan, se menean,
Se retuercen, se estiran, se caldean,
Se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
Se tantean, se juntan, desfallecen,
Se repelen, se enervan, se apetecen,
Se acometen, se enlazan, se entrechocan,
Se agazapan, se apresan, se dislocan,
Se perforan, se incrustan, se acribillan,
Se remachan, se injertan, se atornillan,
Se desmayan, reviven, resplandecen,
Se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
Se derriten, se sueldan, se calcinan,
Se desgarran, se muerden, se asesinan,
Resucitan, se buscan, se refriegan,
Se rehúyen, se evaden y se entregan…
La mañana comenzó a inundarlo todo con su fuerte luz, descubriendo con el furor de la claridad, la verdad en cada sitio… Todo estaba tranquilo en la ciudad de Hillwood, para ser un sábado. La gente disfrutaba con sus familias, los niños hacían deportes, se escuchaba un poco de música de unos adolescentes tocando en un calle paralela a la pensión de huéspedes, en la que descansaba una pareja como cualquier otra… Él por su lado seguía durmiendo… Cálido, tranquilo, en un sueño de satisfacción rodeado de una aureola de sordidez…
Por el contrario, la joven que lo acompañaba, ya estaba despierta… Nunca en su vida había sentido tanta pereza de levantarse… La verdad era que había dormido poco y nada, porque no había concebido el sueño después de lo vivido la noche anterior… Era una sensación indescriptible, ni mil palabras podrían acercarse y ni mil sentimientos podrían omitirse… Estaba boca abajo de espaldas a él… No quería verlo, sabía que no iba a poder contener las ganas de amarrarlo con los brazos y no dejarlo ir nunca… Pegó un largo e intranquilo suspiro… "Y ahora qué Pataki???... Rayos!"... Se preguntó buscando respuestas donde no las había.
Los ojos verdes en forma de avellanas se abrieron… Notaron la situación en la que su dueño se encontraba… El hombre emitió un bostezo y observó a la muchacha a su lado, con toda la espalda desnuda, y con los cabellos revueltos en la almohada… Sonrió acercándose y le dio un suave recorrido de besos en el hombro… Al sentir este contacto, ella solo se tensó moviéndose un poco… él la abrazó recostando su cabeza en su espalda…
-Te desperté???...- Preguntó besándola un poco más… Helga cerró los ojos haciendo un esfuerzo para contenerse y se corrió otra vez…
-No… En realidad, ya estaba despierta…- Confesó tomando un poco de la sábana y tapándose hasta el cuello… Arnold se extrañó ante este gesto… La conocía demasiado, como para notar que algo no estaba en su debido lugar… Acaso ella estaba… Arrepentida???... Se alarmó de solo pensarlo, así que comentó…
-Quiero que sepas, que sin lugar a dudas, fue la mejor noche de mi vida… Siempre la esperé, mentiría si no, pero nunca pensé que llegaría…- Dijo acercándose más para acortar la distancia que ella había originado…
-Mmmm…- Fue lo único que se escuchó por parte de la rubia, quien seguía con la vista hacia el frente, muy afligida…
-Helga… Sucede algo??? Alguna cosa que hice o dije te molestó???... Deberías advertirme cuando algo te incomoda, o no te agrada…- Le preguntó ahora al pendiente de qué podría haber sido lo que ocasionara ese ambiente tan tenso y alejado…
-No sucede nada Arnold… Todo está, como debe estar…- Aclaró sin moverse, y tampoco sin inmutarse demasiado por la cercanía del rubio, quien ahora le besaba el la mejilla del perfil izquierdo…
-Tu cara no dice lo mismo… Por qué no hablas??? Deberías estar haciendo bromas, o insultándome o si soñara muy alto, diciéndome que también fue la mejor noche para ti… Pero sin embargo…
-Ash!!! Solamente no quiero abrir mi bocota y decir algo que arruine el momento… Ya que soy yo, la que siempre lo hace… Quiero disfrutar lo que quede…- Lo interrumpió cubriéndose con las sábanas y sentándose contra el respaldo de la cama… El rubio enarcó una ceja al repetirse a si mismo para sus adentros lo que había escuchado…
-Lo que quede, dijiste???- Indagó observando como ella tomaba un cigarrillo de la mesa de noche y estaba por encenderlo… Se lo quitó y lo aventó hacia otro lado- Podrías explicarme a qué te refieres???- Preguntó atónito y comenzando a enojarse por esa confesión…
-Qué???- Preguntó con su tono inocente de siempre, al ser descubierta- Escucha cabeza de balón… Esto que pasó, no cambiará en nada la situación entre nosotros…- Le explicó desviando la mirada de un atónito Arnold que no podía creer lo que oía…
-Es decir… Es todo??? Después de todo lo que pasamos… Queda solo en…- Repitió tomando su mentón y haciendo que lo mire…
-El calor del momento…- Pronunció desviando la mirada, y sin poder decirlo de frente… El rubio sonrió estupefacto y lo único que pudo hacer fue…
-Bien, bien!!!… Muy bien!!!… Bravo señorita Geraldine Pataki!!!- Exclamó aplaudiendo y acercándose a ella, mientras reía divertido.
-Cuál es tu problema???- preguntó incrédula y sintiendo como se aproximaba para hablarle en el oído…
-Si querías dar la mejor actuación de tu vida, bien por ti!!! Hasta casi me convences… Pero, la verdad es que no caería en una mentira semejante después de haber sentido como temblabas anoche, cuando te besaba…- Comentó sonriente por la mueca de fastidio que Helga dibujaba…
-No puedo creer lo que estoy oyendo!!! Realmente te das más halagos de los que mereces Arnoldo!!!
-Arnold, Helga… Arnold!!! El hombre con el que pasaste toda la noche se llama Arnold!!!!! Pasamos muchas noches juntos, pero esta vez, no fue solamente en la imaginación!!!- La interrumpió molesto y remarcando su nombre con fuerza… Toda esa actitud era absurda y sin sentido!!!! Sus altibajos lograban ponerlo de pésimo humor a veces!!!!
-No pienses que por un simple encuentro, todo estará solucionado entre nosotros Tarzán!!!... Imaginas que con un beso, y quizás algún abrazo y bueno… una caricia, voy a olvidar todo lo que pasó este tiempo???...- Preguntó frunciendo el entrecejo y observando la risa que dibujaba el rubio…
-Y con dos besos???- Preguntó besándola- Con dos abrazos y con dos caricias, funcionaría???- Indagó besándola con más intensidad e intentando mover las sábanas que la cubrían lentamente, para tocarla de nuevo…
-Podría ser…- Murmuró dejándose llevar… Cuando notó lo que estaba por ocurrir, otra vez, lo apartó y lo miró a los ojos- Tenemos que levantarnos… Nos matará la jueza, Arnold…- Dijo colocando sus manos en su rostro para que él le prestara atención…
-Quedémonos aquí… Qué importa si la sentencia se prolonga, un año, tal vez dos… Toda una vida…- Contradijo besándole el cuello y levantando su pelo, para abrazarla más…
-Los ancianos!!! Hay que ayudar en el asilo, hoy nos toca de nuevo!!! Qué??? Estás loco???... Vamos hombre mono!!! No demoremos más!!!- Exclamó amarrándose fuerte a las sábanas y levantándose para abrir el closet… Se sonrojó un poco al notar su blusa, enganchada en el ventilador de techo de la pieza… Arnold emitió una pequeña carcajada.
-Qué haces??? Vístete!!!! No me obligues a llevarte a los golpes alcornoque!!!!- Lo amenazó petrificada de espaldas al sentir que él se levantaba…
-Créeme que lo haría, si supiera dónde está mi ropa…- Le explicó buscando con la mirada… Encontró su pantalón y poniéndoselo se marchó al baño…
-No te quedes a vivir allí pervertido!!! También tengo que bañarme!!!- Le exclamó escuchando como él volvía en sus pasos…
-Sabes… existe una manera con la cual podemos acortar los tiempos…- Dijo apoyado en el umbral de la puerta… Helga volteó enseguida al notar que él se encontraba solo con una toalla… Levantó una ceja al comprender a qué se refería…
-Ve a bañarte sucio monito de San Lorenzo!!!! Ni en un millón de años!!!!!- Exclamó escuchando la risa de él mientras se alejaba; no pudo evitar ladear la cabeza y sonreír… Cómo le gustaba cuando él hacía ese tipo de insinuaciones!!!…
Una vez en el asilo de ancianos de Hillwood…
-Hola Donna… Cómo está???...- Saludó Helga a una anciana sentada en su silla mecedora, tejiendo muy atentamente…
-Hola querida… Todo como de costumbre… Lidiando con los viejos decrépitos, en fin…- Contestó la mujer mirando de reojo al hombre que tenía a su lado… Este solo levantó un poco el diario e hizo una mueca con la boca.
-Arnold! Muchacho, que gusto volver a verte!!!...- Saludó el hombre, poniéndose de pie y abrazando al joven que ingresaba detrás de la rubia.
-Hola Sr. Peters… Todo muy bien y usted??? Cómo sigue de su resfriado???- Preguntó en un tono amable, volviendo con él a la sala.
-Mejorándose el animal de costumbre… Bien dicen, yerba mala, nunca muere…- Comentó la mujer, observando su tejido… Helga sonrió de lado, y Arnold giró los ojos… A quién le recordaba???
-Querida, comienzo a pensar que estás esperando a que empeore…
-Enserio piensas eso John???... Créeme, es solo tu imaginación…- Se contestaron, mirándose de una forma desafiante…
-Sr. Peters… Papilla me dijo, no es así???- Preguntó una de las empleadas del lugar.
-Si querida… Pero que no te oigan las confabuladoras!!!- Exclamó John, acercándose a su mujer, quien se tapó la oreja…
-Qué le sucedió a su dentadura nueva???- Preguntó Arnold al notar que efectivamente, no la traía puesta.
-La vieja bruja… Mmmm… Es decir mi esposa, pensó que era muy divertido esconderla detrás de mi despertador!!!- Explicó observando a Donna de reojo.
-No es mi culpa que las cataratas te persigan a tu edad querido!!!- Retrucó sonriendo cómplice con Helga.
-En fin… Y qué hay de ti muchacho???... Cómo va todo en el trabajo??…- Preguntó el hombre, sacando charla con Arnold.
-Una semana muy agitada, muchos compromisos, exposiciones de ciudades cercanas, en fin… Tengo una invitación para una muestra en Grecia… Todo está muy complicado…- Narró recordando la atareada y prometedora semana anterior.
-Eso es por tomar el matrimonio a la ligera y no brindarle a mi Geraldine la fiesta que se merece…- Se escuchó un murmullo y Helga se sonrojó.
-Donna!!!- La retó su marido enarcando una ceja.
-Qué???...- Preguntó en un tono inocente- Cambiando de tema linda, qué hay de ti???... Te llamaron de la editorial???- Preguntó acercándose a la rubia y dejando el tejido a un lado.
-No, no lo hicieron… Estoy empezando a preocuparme!!! Si no consigo nada en Hillwood, no se qué voy a hacer!!!…- Comentó bajando la mirada, ante la posibilidad…
-Intentarlo en Grecia, quizás???...- Preguntó otra vez la anciana, observando a Arnold.
-Dona…- Dijo su marido, colocando cara de reproche.
-Me parece una estupenda idea Sra. Peters… Helga tiene mucho éxito en todos lados, pero le va bien en Europa más que nada… Sería un punto en común…- Contestó Arnold regalándole una amplia sonrisa a la rubia, quien solo desvió un poco la mirada.
-Viste John??? Y tu qué dijiste que mis ideas no son creativas!!!- Afirmó mirando a su esposo.
-Yo dije que son descabelladas, vieja loca!!! Mira si cambiar el horario del reloj de la sala para cenar antes!!!...- Exclamó rodando los ojos, y Donna le sacó la lengua.
-Jajajajajajajaja!!! No le veo nada de malo, si Donna tenía hambre…- Se rió Helga muy divertida, y Arnold ladeó la cabeza en señal de negación con una sonrisa.
-Eso no es nada preciosa… Cuando éramos jóvenes, Donna le cambió el horario al reloj de la Iglesia del pueblo!!!… Todo el mundo llegó antes a misa!!!!- Contó el hombre haciendo memoria de las travesuras de su mujer.
-Cierto!!! Ahora lo recuerdo!!! Pobre John… Estaba asustado porque pensaba que lo atraparían conmigo cuando nos estábamos escondiendo en el parque!!!- Se burló con una sonrisa de lado, y el hombre desvió la mirada.
-Desde cuando se conocen???…- Preguntó Arnold notando ahora más que antes, el parecido con cierta gente, muy familiar…
-De toda la vida jovencito!!! Pienso que he pasado tanto tiempo con esta charlatana, que ya no se dónde empieza ella y acabo yo!!!- Confesó el hombre riendo, y su mujer le dio un leve codazo.
-Y… Cómo hicieron para convivir todo este tiempo???…- Preguntó Helga sin poder creer, los años que llevaban…
-No es fácil querida… es tan amargado!!! Siempre obrando adecuadamente, todo en su lugar, ordenado y limpio…"Donna, te dije que no juegues con las canillas!!!"… Es un aburrido!!!- Exclamó causando la risa de Helga, quien observó en el acto a Arnold…
-Cuando me enfado sabes que puedo ser muy divertido!!! Recuerdas el baile de preparatoria???... Diste vueltas y vueltas ese día, vieja maniática!!!- Exclamó el hombre y Donna esquivó la mirada… Arnold levantó una ceja intrigado.
-Qué le hizo Sr. Peters???- Preguntó observando a Helga…
-Bueno… Además de sabotear mi salida con la bella Lidia, y que la atrapara in fraganti, muy poco realmente…- Explicó observando como Donna tomaba su tejido de nuevo.
-La arteriosclerosis te está jugando una mala pasada John… No se a qué te refieres!!!- Negó meciéndose un poco en la silla…
-Nunca lo admitirás no es así??? La feria anual de payasos???... El zoológico??? Dinolandia???- Dijo el hombre contando con los dedos…
-Y qué hay de tu amiga… Phoebe???... Cómo sigue su embarazo???- La mujer cambió rápido el tema, y Arnold y John sonrieron…
-No se nada de ella… Continúa de luna de miel, está en Tokio hace más de una semana… Volverán el martes…- Explicó Helga recordando el regreso de su amiga.
-Y qué hay de tu hermana???... Perfecta como siempre???- preguntó recordando la descripción de Helga… Arnold la observó reprochador y la rubia sonrió nerviosa.
-Es como cualquier hermana… Todo un fastidio!!!- Aclaró Helga y John sonrió…
-Deberías conocer a las hermanas de Donna… Creo que el olor a azufre no se va por un buen tiempo cuando esas mujeres vienen de visita!!!!... Son diablo en persona!!!- Exclamó riendo John, junto con Helga.
-Cuál es tu problema, cabeza de sandia???- Preguntó Donna levantándose y dándole un pequeño golpe en la cabeza.
-Ouuuchhhh!!!- Exclamó John tocándose donde lo había golpeado.
-Linda, yo tampoco tolero a mis hermanas… Somos, muy diferentes… Pero, no dejan de serlo, y en el fondo… Algo las quiero…- Le explicó la mujer regresando a su lugar.
-Helga también quiere a Olga, aunque no lo admita…- Dijo Arnold observando a la rubia.
-Ya intervino el metiche del pueblo!!!!...- Exclamó Helga cruzándose de brazos.
-Arnold solo se preocupa por ti Helga… Deberías ver las veces que la vieja chusma esa, se metió en mis asuntos!!!... Tuve un ángel milagroso más de una vez!!!- Mencionó el hombre señalando a su mujer…
-Al que pocas veces notaste…- Mencionó Donna retomando su tejido.
-Al que siempre ayudé a pesar de su pésimo carácter… Creo que despertar a Drácula en pleno mediodía, era menos peligroso!!!... Una tortura a la mañana!!!- Exclamó John riendo, lo que provocó la risa en Arnold y la mirada acusadora de la anciana.
-Lo suyo no es el inicio del día Sra. Peters???- Preguntó el rubio sonriéndole a Helga, quien rodó los ojos.
-Ni el inicio, ni el medio, ni el final!!!... Los ojos hinchados que habrá dejado regados por el piso!!!- Se adelantó John pegando una carcajada junto con Arnold…
-Tener hermanos es un vínculo muy especial… No lo desaproveches…- Dijo la mujer dirigiéndose a Helga.
-Si… Quizás tenga razón… Digo, después de todo, todavía no he ido a visitar a Olga…- Admitió observando a Arnold, quien le sonrió.
-Y qué esperan??? Vayan hoy mismo!!!...- Exclamó John y todos los presentes sonrieron…
-Y después la chusma soy yo???.- Preguntó Donna, riendo cómplice con Helga…
Una vez en la casa de los Pataki…
-Arnold… No es necesario, en verdad… Solamente saludaré a Olga, charlaré un poco con ella y volveré a casa… A tu casa, es decir…- Dijo Helga notando como el auto que manejaba el rubio, y en el que iban, se estacionaba.
-Nuestra casa Helga…- Corrigió tomándole las manos- No comprendo por qué no quieres que vaya…- Mencionó colocando una cara incrédula.
-Porque… No quiero aburrirte cabeza de balón… Notaste la cara del tal Mark??? El tipo no te hablará de otra cosa que no sea ciencia!!!- Exclamó moviendo las manos y Arnold sonrió de lado.
-Precisamente es algo que no me aburre en lo más mínimo… Vamos Helga, dime la verdad… Por qué estás tan inquieta???- Preguntó conociendo la cara de inquietud de la rubia. Helga suspiró para decir…
-Mis padres están en Hillwood… Lo recuerdas???- preguntó observando a través de la ventana… Arnold suspiró un poco.
-Entiendo…- Dijo recostándose en el asiento- No quieres que te vean conmigo, no es así???- Preguntó afligido y cruzándose de brazos.
-Sabes como es Bob… Todo fue muy difícil, inclusive apara él… No quiero reprocharte nada ahora Arnold, pero, me enfrenté a mi padre por ti!!! Cómo crees que reaccionó al enterarse cómo me trataste???- Preguntó recordando la advertencia de Bob Pataki, de que no quería a ese muchacho de vuelta al lado de su hija.
-Si lo se…- Murmuró Arnold.- Se que lo eché todo a perder… Pero… Qué hay de nosotros dos???- Preguntó tomando su rostro entre sus manos…
-No es momento para hablar de eso ahora Arnold- Dijo bajando las manos del rubio y agachando la cabeza.
-Entonces cuándo??? Cuándo volveremos a estar juntos??? Cuándo podré besarte todo lo que quiera, sin temer a que me rechaces???... Esto es una tortura Helga!!! Vivir a tu lado, y no poder tenerte…
-Me tuviste, no se si lo recuerdas…- Mencionó bajando la voz y viendo como él se acercaba.
-No es suficiente… Yo no quiero solo eso de ti… Yo quiero que seas mi mujer, ahora y siempre…- Dijo besándola con suavidad, lo único que provocó que Helga profundizara más el beso, dejándolo sin aliento… Se apartaron para respirar…
-Déjame adivinar… Otra noche de Romeo y Julieta???- preguntó Arnold quitándose el rouge que ella le dejó muy marcado… Ya estaba acostumbrado!!! Jajajaja!!!
-Tengo que hablar con mi padre, Arnold… tengo que aclarar las cosas, pero… Necesito tiempo…- Respondió besándolo de nuevo, en lo que esta vez, el rubio atinó a corresponderle con un poco de toda esa locura que le ponía ella a un simple contacto…
-Está bien… No quiero presionarte… Solo informarte, que tarde o temprano, Bob y yo tendremos que hablar…- Dijo dándole un beso en la mejilla y observando como ella se bajaba del auto… Le sonrió haciendo un saludo con la mano… Helga tomó aire y tocó el timbre…
-Helga???- Una voz del otro lado atónita, indagó observando a la rubia de veintitrés años, que tenía en frente.
Continuará…
Hola… Disculpen la demora!!! Estuve algo ocupada, y justamente esta historia, por cómo viene, demanda algo de tiempo para que salga masomenos bien… Bueno, llegó la hora de que hable con su familia!!! Qué pasará en esa charla??? Bob se opondrá???... Y qué hay de los terceros en discordia??? Se quedarán muy campantes???... Arnold y Helga, estarán juntos a pesar de que todo se complique???... Nos vemos amigos!!! Suerte!!! El poema del inicio se llama "Se besan" y es de Oliverio Girondo, un poeta muy conocido y talentoso… Chau!!!
