Hola! Aquí va el segundo capítulo de esta historia. Seguro que ayudará a que comprendamos como el pobre de Sev ha llegado a esta situación.

Severus's Very. Bad. Day (El Muy. Mal. Día. de Severus)

Autora: juxtaposed

Traductora: Ares Sasuke

Nota de la Autora: Esta es la respuesta a un desafío de Taran of hproundrobin: Escribe una historia con Sev tan fuera de carácter como puedas. Me gustaría que se centrara en Sev¡pero no importa si Harry está incluido! La condición es encontrar una manera única de explicarlo. La otra condición para este desafía es que la historia tiene que ser CORTA! No más de 3 capítulos.

Así que, sin añadir nada más, aquí está mi historia, sobre Severus, quien ha tenido un muy mal día, y está actuando un poco...diferente

Disclaimer: No me pertenece nada, todo es de J. K. Rowling (ya podría repartir un poco).

--------------------

Severus' Very. Bad. Day.

Segunda parte

Harry Potter todavía se reía para sí mientras se iba a la cama esa noche. Oh, esta vez la he liado de verdad. Pobre Profesor Snape, pensó, con una sonrisa de superioridad cruzando sus facciones. Todavía le entraba la risa con el recuerdo de las expresiones de Snape; la torturada sonrisa, sus encantadoras muecas, y su favorita – la completa confusión de Snape cuando él provocó las risas. Había sido un buen regalo haber visto a su muy sufrido profesor actuar agradable, y – casi literalmente – sonreír y soportarlo.

Esa era la mejor parte de toda la broma, pensó – que Snape no había tenido ningún control sobre sus acciones. No, eso no era del todo correcto, se corrigió. La mejor parte era que Snape estaba a oscuras sobre lo que le había pasado – Harry podía suponer por la mirada de pura perplejidad en el rostro del Maestro de Pociones durante todo el día que no tenía ni idea de lo que le estaba pasando. Y podía apostar lo que fuera a que al hombre le estaba volviendo loco no saberlo – no tenía dudas de que el profesor, de quien Harry tenía que admitir de mala gana que era un hombre muy inteligente, seguro que había repasado todos los encantamientos y pociones posibles. Pero eso era la brillantez de su plan - había sido lo suficientemente sabio como para evitar fuentes descaradas. En vez de eso, había pasado bastante tiempo buscando – y luego desarrollando – el extremadamente potente método de polvo de hadas; virtualmente indetectable y tan obsoleto que casi nunca se pensaba en él.

Y realmente, había sido bastante simple de lanzar. Bueno, no simple. El polvo de hadas era puñeteramente complicado de hacer – incluso Hermione había estado extremadamente impresionada cuando Harry le había dicho que lo había hecho él mismo – y tomó siglos; había pasado una buena parte de tres meses haciéndolo. Pero una vez que se ocupó de ese pequeño obstáculo, todo lo que quedaba por hacer era lanzar dicho polvo de hadas a Snape – otro enorme obstáculo de por sí, normalmente.

Excepto que Harry no era normal.

Él tenía, después de todo, un gran número de gente dispuesta a ser cómplices, y recursos. Por ejemplo, tenía a Dobby el Elfo Doméstico y su capa invisible. Así que, sacrificándose a sí mismo por una noche, había causado una espectacular explosión en el laboratorio de Pociones, lo que, por lo tanto causó que el Profesor Snape chillara inmediatamente "¡Cincuenta puntos menos para Gryffindor, Potter, y detención conmigo mañana!" – algo que Harry, por una vez en su vida, había esperado que pasara.

Y algo que, si hubiera sabido las consecuencias de hacerlo, Snape lamentaría profundamente.

Esa noche más tarde, Harry había llevado a cabo su diabólico plan. Se había colado en las cocinas, donde rápidamente había dado a Dobby una simple y escasa explicación de su plan, simplemente señalando el papel de Dobby en todo el asunto. Inmediatamente Dobby había reventado en lágrimas, berreando que "¡Harry Potter era bravo, Dobby lo sabía, pero además él es listo y le está pidiendo a Dobby que le ayude, Dobby no merece el honor que Harry Potter le está dando a Dobby!" – y, mientras decía todo eso sin respirar ni una vez, Harry se había preocupado brevemente por si los Elfos Domésticos podían desmayarse debido a la falta de oxígeno.

La noche siguiente, Harry estaba en la detención; todo el tiempo, había tenido que suprimir una sonrisa que podía aparecer mientras pensaba en lo que pasaría. Cuando finalmente pudo irse, se había agachado en el pasillo, y echado un vistazo rápido alrededor. Seguro de que no había nadie más, se puso rápidamente su Capa Invisible y volvió a colarse en el laboratorio. Miró el reloj y contuvo el aliento, si las cosas iban de acuerdo a lo previsto, Dobby ya habría robado todas las ropas del Profesor de Pociones, y tendría que aparecer en el laboratorio en exactamente tres, dos, uno...

CRACK!

De repente Dobby apareció en el laboratorio, suspendido en el aire por un segundo, antes de tirarse al suelo rodando y amenazando con llevarse por delante a Snape, que estaba en su camino. Pero, poseyendo admirables instintos, Snape se echó a un lado esquivándolo. Sin embargo, eso no paró a Dobby de dirigirse derecho hacia su caldero – que volcó, vaciando todo su contenido por encima de un muy contrariado Maestro de Pociones, mientras sus ropas empezaban a humear. Jurando con una capacidad que había dejado a Harry jadeando asustado, se había quitado la ropa, tirándosela a Dobby mientras se dirigía cabreadísimo a sus habitaciones adjuntas, ordenando al Elfo Doméstico que las limpiara. Dobby lo había hecho; luego dejó las ropas en el pupitre como Harry le había dicho que lo hiciera, y después de mirar ansiosamente por la habitación, desapareció.

Prontamente Harry había rociado el polvo de hadas en generosas cantidades por las ropas negras, y luego susurró un hechizo que hizo que las ropas brillaran por unos segundos. Afortunadamente, se apagó justo a tiempo – el profesor dejó escapar un grito y rápidamente volvió a entrar en el laboratorio un momento después. Harry se retiró silenciosamente hacia la puerta, oyendo murmurar a Snape algo sobre tontos Elfos Domésticos eligiendo el peor día para la lavandería, antes de gruñir y coger las ropas hechizadas. Harry se sonrió mientras se escabullía del laboratorio, aguantando un torrente de alegría y triunfo hasta que estuvo a una distancia segura. Allí, se quitó su capa y dejó salir la risa; efectivamente asombrando a una pequeña de Hufflepuff de primer año que pasó por el pasillo y correteó rápidamente hacia otro después de mirar a Harry como si estuviera loco.

Esto sólo sirvió para divertirle, y esa noche había vuelto a los dormitorios con alegre anticipación ante el día siguiente... y no estaba decepcionado. Había sido brillante. Había sido obvio – para él, de todas formas – que Snape estaba sufriendo maravillosamente, completamente a oscuras sobre su situación. El momento cumbre fue cuando Snape había dado alegremente puntos, no sólo a Hermione, sino a Harry mismo. Harry sabía que eso estaba matando al hombre, podía ver la brillante reticencia, incluso mientras tenía esa ridícula sonrisa pintada en la cara. Pero eso sólo lo hacía mucho mejor, por supuesto.

Sí, definitivamente eso era la mejor parte de la broma, meditó con una malévola sonrisa. La ignorancia de Snape en cuanto a la causa de su condición. Eso, y la ignorancia de Snape en cuanto a la identidad de la persona que lo había causado. Y no era sólo Snape – él ni siquiera le había dicho a Ron, Hermione o Ginny de sus planes. No quería arriesgarse a meterles en problemas, así que todo lo había hecho él, incluso encerrarse horas en la biblioteca para buscar. Pero cuando había pasado, se dio cuenta de que no podía callárselo, estaba demasiado orgulloso de su proeza, especialmente después de que Ginny hubiera remarcado que quien quiera que hubiera conseguido que Snape fuera civilizado merecía tener una Orden de Merlín, Primera Clase. Entonces, se había llevado a los tres a una esquina privada y les había relatado la verdad.

Al principio, Ron se había enfadado un poco porque no había participado, pero rápidamente se recuperó y felicitó a Harry por una travesura bien hecha – "Ah, en tiempos como este casi desearía haber cogido Pociones", había comentado, causando que Harry sonriera sardónicamente mientras Hermione y Ginny ponían los ojos en blanco sin creérselo. Ginny había estado completamente encantada – tanto por el hecho de la tendencia de Harry por las travesuras como por el hecho de que había pillado a Snape – y juró escribir a Fred Y George para contárselo. Inicialmente, Hermione había estado bastante desaprobadora, pero al final se había rendido gracias al ingenio del asunto, aunque dejó escapar un suspiro mientras señalaba, "Si pusieras tanto esfuerzo en tu tarea".

Harry no pudo evitar reírse ahogadamente para sí, incluso cuando todos sus pensamientos le estaban llevando al sueño. Mientras se dejaba llevar, un último pensamiento soñoliento cruzó su cabeza – El polvo de hadas durará otro día más... ¿Me pregunto que va a hacer el Profesor Snape mañana.


Severus Snape despertó con una orquesta en su cabeza, y un trozo de madera en su garganta. Apenas pareció registrar que no había despertado en su cama, más bien, estaba tirado en el brazo de su sillón en una posición muy incómoda. Desde luego, se dio cuenta de este hecho cuando intentó sentarse y su cabeza dio vueltas, mientras su brazo derecho estaba a la vez dormido y hormigueante, y su cuello y sus hombros estaban como si los hubieran convertido en una cerradura.

Oh, joder.

--------------------

NT: Bueno. Quiero dar las gracias a Ralye.Rickman.Snape, tercy-S-Scloe, BlackLady-AoDValethsnape y The Hawk Eye, que me han dejado rewiers en este primer capítulo. Espero que este segundo capítulo sea del agrado de todos, y que si les ha gustado, me lo hagan saber. Y gracias otra vez!

NT: Y de nuevo dar las gracias a juxtaposed, que me ha dejado traducir y publicar aquí su historia.