¡Listo! Primer capitulo, ojala les guste. Quizás no es muy cursi, pero me gusto bastante. Oh, y se que la historia de Cosmo y Wanda esta narrada en segunda persona (desde el punto de vista de Cosme)¡pero no podía! Es complicado escribir con un narrador testigo… así que esta narrado de forma "normal"

Los padrinos mágicos son propiedad de Butch Hartman y la canción "un hombre busca una mujer" es de Luis Miguel, aunque no se quien la escribió…


Capitulo 1

Un hombre busca una mujer…

Timmy se levanto al día siguiente de muy buen humor. No estaba seguro de la razón, pero se sentía contento. Después de todo, era fin de semana y conservaba una breve esperanza de que lo pasaría con sus padres.

-¡Buenos días, Timmy!- saludo su padre, entrando en su cuarto de improviso.

-¡Hola papá!- saludo Timmy, alegremente.

-Quiero decirte que iremos a una parrillada.

De pronto, Timmy se desanimo. Sus padres seguramente iban a otra "parrillada con el presidente", lo que significaría que pasaría la tarde con Vicky.

-Oh, que bien papá…- contesto el niño, algo triste.

-¡Si¡Apresúrate a bañar y vestirte que nos vamos en una hora!- le anuncio su padre, saliendo de su cuarto.

-¡¡¡¿Que?!!!- exclamo Timmy. ¡Sus padres finalmente iban a llevarlo con ellos¡Ese era el día más feliz de su vida. Y con ese pensamiento en la cabeza, saco su ropa y corrió a bañarse.


Timmy iba medio dormido en el auto. Sus padres habían decidido llevarlo a la parrillada de unos amigos, que sería fuera de la ciudad. Aunque el chico estaba emocionado, el viaje era largo y él empezaba a adormilarse.

Llevaba consigo, como siempre, su pecera. Cosme era la única que estaba fuera del castillo y trataba de conversar con Timmy en voz baja, pero el niño amenazaba con quedarse dormido en cualquier segundo.

Que tenga un toque especial/ Que sea como es /Un aspecto tan normal/ Que a veces ni la ves/ Que no sea un huracán/ Que nunca eclipse al sol/ Un aroma familiar/Que sea casi miel/ Que sea tanto amor / Que escribo en un cartel/ Un hombre busca a una mujer/ Esa flor desconocida/ Que va/ Como loca por la vida/ Es/ Simplemente diferente/ Si tú la ves/ Más que amigo como hermano/ Ven/ A entregármela en la mano/ Yo soy un hombre y busco a una mujer

-¿Qué canción es esa, Timmy?- pregunto la madrina, mientras nadaba al ritmo de la música, que era bastante pegajosa.

-Se llama "un hombre busca una mujer", de Luis Miguel, creo…- murmuro el niño, sin mucho interés.

-¡Es muy linda¿no crees?

-Aja, lo que tú digas…

Cosme suspiro. "Los hombres son tan poco románticos…" pensó la madrina para si.

Un amor de juventud / Sin trucos al hablar / Que brille bella con la luz/ Y con la oscuridad/ No es la luna no es el sol/ Ni campo ni ciudad/ Ella es ella porque sí/ Porque ese es su papel/ Tan casi casi abril/ Que escribo en un cartel/ Un hombre busca a una mujer!!!

-¿Sabes? Me recuerda un poco a la historia que iba a contarte el otro día…- comenzó la madrina, tratando de recuperar la atención de su ahijado.

-¿Cuál?- pregunto Timmy, bostezando una vez más.

-¡La de Cosmo y Wanda!- exclamo Cosme, molesta.

-¡Oh!- respondió Timmy, recuperando el interés- pero¿crees que es un buen momento para hablar?

-Tus padres están muy ocupados hablando entre ellos- le contesto Cosme, sonriéndole.

-Bueno… pues entonces cuéntala. Espero que mis padres no nos escuchen…

Cosme sonrió e inicio su narración.

…………………………………………………………………………………………….

Que tenga un toque especial/ Que sea como es /Un aspecto tan normal/ Que a veces ni la ves/

Era una tarde a Abril y como siempre, Cosmo estaba encerrado en su casa, pensando en la inmortalidad del cangrejo. Su hermana estaba sentada frente al televisor, pero no estaba poniendo atención a la película. Estaba ocupada pensando.

Un mes antes, Cosme había salido de prisión, después de su 2° intento de conquistar mundo mágico. Cosmo la había hecho prometer que no volvería a intentarlo hasta que él terminara la secundaria. A la chica no la había hecho feliz la idea, pero adoraba a su hermano y estaba dispuesta a complacerlo.

Pero ya que Cosme no podría poner en práctica ningún "malvado plan", tenía que mantenerse ocupada en algo. Y aunque había regresado a la universidad, a estudiar leyes, aun deseaba entretenerse en algo más. Así que había solicitado trabajo en el negocio de "Don Papi"

Aunque todo mundo mágico vivía asustado de Don Papi, la verdad es que a Cosme el "negocio" le parecía interesante y le parecía que sería una buena "practica" para el futuro. Afortunadamente, Don Papi no había revisado sus "registros penales", así que le había dado el trabajo de inmediato.

-¡Hey, Cosme¿puedo acompañarte al trabajo?- pregunto Cosmo, de pronto, sonriendo y apareciendo delante de su hermana.

-Oh… claro- murmuro Cosme, ligeramente sobresaltada por la forma en que su hermano la había interrumpido- ¿no debes decirle a mamá?

-No- contesto el padrino, sonriendo- parece que salio a ver a una amiga.

Cosme asintió con la cabeza y, al comprobar que ya era hora de irse a trabajar, tomo a su hermano de la mano y desaparecieron con un "poof"


En casa de Don Papi, una enorme batalla se desarrollaba. Sus hijas gemelas estaban discutiendo, por un chico, al parecer.

Don Papi suspiro. Aunque ambas niñas aun no entraban a la secundaria, eran muy asediadas por los chicos. Y siempre se "enamoraban" del mismo chico. Y dicho muchacho nunca las "pelaba". Pero eso no evitaba que las hermanas vivieran peleando por él.

-¡Wanda, Blonda, silencio!- grito finalmente Don Papi- ¡las dos, a su cuarto¡están castigadas!

Las chicas se quejaron, pero obedecieron. Su padre se apresuro a tomar algo para el dolor de cabeza. Esa tarde tenía un caso que arreglar y estaba esperando la llegada de su más reciente empleada.

"¡Ding-dong!" sonó el timbre, así que Don Papi se apresuro a abrir.

El padrino solo había visto una vez a la chica, pero había visto en sus ojos una inteligencia poco usual, que sin duda lo ayudaría mucho en el negocio. Sin embargo, en ese momento, junto a ella, estaba un muchacho, que guardaba cierto parecido con ella, pero que no parecía tener ni la mitad del cerebro de Cosme.

-¡Buenas tardes, Don Papi!- saludo la joven hada, sonriéndole- el es mi hermano, Cosmo- continuo, señalando al joven- quiso acompañarme. Espero no le moleste.

-Oh, claro…- murmuro Don Papi, haciéndose a un lado, para dejarlos pasar- Vayamos directo al punto¿te parece?- continuo, una vez que se hubieron instalado en la sala y comenzó a explicarle a la chica el "asunto legal" que traía entre manos.

Cosmo trataba de contener sus bostezos, pero no lo estaba logrado. Los primeros cinco minutos había medio entendido la conversación entre su hermana y su jefe. Después, cuando la terminología legal había aumentado, el padrino había comenzado a divagar, observando la habitación en la que se encontraba.

De pronto, algo llamo su atención. En la parte superior de las escaleras, alcanzaba a distinguir una silueta. Curioso, como siempre, se puso de pie y alego que iba a buscar un poco de agua. Su hermana y Don Papi ni siquiera lo escucharon.

Conforme se acercaba a las escaleras, la silueta se hizo mas clara. Era una chica, unos 2 o 3 años menor que él, de lindos ojos rosados y un suave cabello que caía libremente sobre sus hombros, con un rizado copete.

-Hola- saludo él, con la sonrisa mas dulce e inocente del mundo- soy Cosmo¿quién eres tu?

-Soy Blonda- se presento la muchacha, descendiendo un par de escalones para observarlo mejor- ¿Qué haces aquí?

-Vine con mi hermana- contesto Cosmo, señalando hacia la sala- trabaja para Don Papi.

-Oh…- murmuro la muchacha, bajando mas escalones, hasta quedar frente a frente con Cosmo.

El muchacho sintió que comenzaba a sonrojarse, ante la cercanía del rostro de Blonda. La chica sonrió ante esto y luego batió sus largas pestañas, juguetonamente, lo que provoco que Cosmo se sonrojara aun mas.

-¿En donde estudias?- pregunto ella, mirándolo a los ojos.

-En la Secundaria Babuchas- contesto Cosmo, súper nervioso y dando un paso hacia atrás- ¿tu?

-Mi hermana y yo estamos en la Primaria Hoshi- contesto, sonriendo y acercándose un poco más a él.

-¿Tienes una hermana?- pregunto Cosmo, retrocediendo una vez mas.

-Si, Wanda- contesto ella, un poco despectiva e indicando con la cabeza hacia la parte superior de las escaleras.

Cosmo se puso de puntitas para observar a quien Blonda señalaba. La otra hada se parecía mucho a ella, solo que su cabello iba recogido en una colita y sus pestañas no eran tan largas como las de Blonda.

-Hola- la saludo Cosmo, avergonzado de no haber notado su presencia antes. Ella solo lo saludo con la mano, pero no hablo.

-Ignórala- le dijo Blonda, sonriéndole coquetamente- ¿y…?

Lo que Blonda iba a preguntar, Cosmo jamás lo sabría, porque en ese momento, su hermana apareció tras de él.

-¡Hora de irnos, hermano!- lo llamo ella- ¡hasta luego, Don Papi!- se despidió, con una breve reverencia, que Don Papi contesto con un leve movimiento de cabeza y una sonrisa. Cosme le sonrió a Blonda y a Wanda, a modo de despedida.

-Adiós- murmuro Cosmo, alegre de irse de ahí, pues se estaba poniendo muy nervioso.


Que no sea un huracán/ Que nunca eclipse al sol/ Un aroma familiar/Que sea casi miel/

Las vacaciones de verano llegaron, pero Cosmo no podía olvidar aquella tarde en casa de Don Papi. Blonda era una muchacha muy linda, pese a ser aun joven y Cosmo había tratado de buscarla, pero a su hermana no le había hecho ninguna gracia.

-Pero Cosme, si hubieras visto aquella tarde…

-He ido varias veces a comer a casa de Don Papi, hermano. Conozco lo suficiente a ambas chicas, como para saber que Blonda no es para ti…

Cosmo no quiso discutir más con su hermana, así que salio corriendo de la casa, sin rumbo fijo.

Finalmente llego a un centro comercial y se sentó frente a una hermosa fuente ubicada en el centro. De pronto, la vio llegar.

Blonda iba caminando al frente, del brazo de un chico muy atractivo y sin duda mayor que ella. La chica reía con exagerada alegría y una vez mas, llevaba el cabello suelto y lo traía mas largo. Usaba un hermoso vestido, blanco, que le llegaba arriba de la rodilla. A sus lados, iban otros chicos, igualmente atractivos y fuertes, bien vestidos y que también reían y discutían entre ellos.

Detrás de ellos iba Wanda, quien vestía unos pantalones amplios y oscuros, con una playera azul claro, no llamaba la atención en absoluto, pues aunque era linda, no era tan atractiva como su hermana (ni tan glamorosa)

Cosmo se puso de pie y camino hacia ellas, con su mejor sonrisa.

-¡Hola Blonda!- saludo, alegremente.

Blonda lo observo de pies a cabeza, y luego, en un tono un tanto despectivo, pregunto- ¿te conozco?

-¡Soy Cosmo!- exclamo el muchacho- nos conocimos en casa de tu padre¿recuerdas? Mi hermana trabaja para Don Papi y…

-Oh, si- contesto ella, sin prestarle mucha atención, y mirando a su alrededor, mientras los otros chicos lo miraban con cierto desprecio- Hola. Bueno, ya me voy- continuo, sin dejar que Cosmo dijera nada y alejándose de él a toda velocidad.

Wanda lo observo de reojo, mientras se alejaba, caminando detrás de su hermana, y le sonrió levemente.

Cosmo volvió a casa, sintiéndose un poco deprimido. Su hermana estaba sentada en el sofá mas ancho y al verlo entrar, lo llamo para que se sentara junto a ella.

Cosmo suspiro. Estaba triste por la forma tan indiferente que Blonda lo había tratado. Cosme solo se limito a abrazarlo. Y así, sin decir nada, Cosmo se quedo profundamente dormido.

…………………………………………………………………………………………….

Cosme interrumpió su narración, pues habían llegado al lugar de la parrillada. Timmy sonrió, mientras sus padres sacaban algunas cosas que habían llevado a la fiesta.

-Así que… Cosmo primero se enamoro de Blonda…- comenzó Timmy, sonriendo.

-Pésima elección, si me preguntas a mi- alego Cosme- pero fue un romance breve y pasajero, como cualquiera a esa edad. No se ni porque te lo conté…- murmuro la madrina- supongo que la canción me inspiro…

-¡Hey, Timmy, baja del auto!- le grito su padre- ¡ven a saludar a los padres de Vicky!

-¿Los padres de Vicky?- pregunto Timmy, tomando su pecera y bajando del auto.

-¡Así es, cariño!- le dijo su madre- ¿no te dijimos que la fiesta era por su aniversario?

Timmy paso saliva. Le esperaba un día muy largo. Quizás, la parrillada no había sido tan buena idea, después de todo…


¡¿Blonda¡¿Qué estaba pensando?! Jaja, francamente, no lo se. Pero comencé a escribir y esto fue lo que paso. No se porque, solo estaba inspirada (por eso es tan largo) y escribí y escribí y no fue hasta casi al final cuando me di cuenta de lo que había escrito. De cualquier forma, ojala les halla gustado. Jaja