Y con este sólo quedará uno…

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Al salir de la habitación mi mente divagaba. La confesión de Sakura me dejó muy mal, me sentía dividida. Una parte de mi le horrorizaba la idea de que justo en el momento e que ya lo comenzaba a superar, al idiota de Eriol se le ocurra enamorarse de mi. Por otro lado estaba en mi sueño más loco desde que el inglés llegó a mi colegio, visualizando la posibilidad de hasta terminar juntos.

Los muchachos me vieron tan pronto como aparecí. Syaoran se veía preocupado, pero deduzco que lo estaba por Sakura, por que lo primero que hizo fue preguntar por ella. De seguro no notó mi expresión. Esto me puso un poco triste.

- Tomoyo ¿cómo está Sakura?

- Estará bien, no te preocupes.

- Pero… ¿qué le pasó?

- Bueno, muchas cosas se juntaron desde ayer.- dije mientras que mis ojos localizaban a Eriol parado detrás del castaño. Le di una mirada significativa que entendió, porque al instante se sonrojó.- no te preocupes. Como te dije, estará bien.

Me sonrió se fue directo al salón y Eriol lo estaba siguiendo. Lo llamé, era necesario enfrentar esto de una vez.

- ¿Porqué terminaron ustedes dos?- Se sorprendió al oír mi pregunta. Si bien sabía la razón exacta tenía que escucharlo de Eriol. Tenía que hacerlo, ya que de esa manera todo se volvería real para mí.

- Discutimos y exploté.- dio un suspiro de resignación.- Ella no pudo más y le puso un alto a las cosas. Sólo eso.

- No Eriol, no es sólo eso, dime toda la historia.

- ¿Si ya la sabes para qué quieres que te la diga?- el níveo se molestó.- si tanto insistes, discutimos, porque yo estoy enamorado de otra persona. ¿Contenta?

- La verdad casi. Sólo te olvidaste de mencionar un pequeño detalle… ¡Que esa persona soy yo!- estaba elevando la voz. Me di la vuelta para ver si Syaoran escuchó lo que dije, pero no estaba en el salón. Entonces vi cómo Eriol respiraba hondo, como para darse valor a sí mismo.

- Si, perdón. Me enamoré de ti Tomoyo.- Sonaba calmado. Levantó sus hermosos ojos azules hasta llegar a los míos. Alzó su mano en dirección de mi mejilla, quitando de mi rostro un mechón de cabello.- y si eso te molesta, lo siento. No me puedo controlar. Perdóname.

- Yo… yo. Pero, ¿Por qué? Tú estabas con Sakura, la amabas, mientras que yo siempre fui tu mejor amiga. Eriol, estoy con Syaoran…

- Pero no lo quieres.- lo dijo con tanta seguridad que un escalofrío recorrió mi cuerpo.

- Eso no lo sabes.- pero tengo que admitir que estaba en lo correcto. Yo no quiero a Syaoran de la misma forma que amé a Eriol… que lo quiero. Si, tiempo presente.- además, no puedo hacerle daño. Y esto ciertamente lo causaría.- mi mente no quería hacerle daño al castaño. Después de todo él me ayudó en el momento justo, y desde ahí las cosas comenzaron a cambiar. ¡Que manera de agradecerle todo lo que ha hecho por mí! Dejándolo.

Mi corazón, como la mayoría del tiempo, se opuso rotundamente a los pensamientos que pasaban por mi mente. Quería dejar esta situación de comodidad. Merezco más que conformarme y se me está presentando una oportunidad para ser feliz, completamente. ¿Qué importa uno que otro sacrificio si al final tendré lo que siempre quise?

- Sabes, me impresiona que te puedas engañar con tanta facilidad. Siempre pensé que querías ser feliz. ¿No te diste cuenta que te estás conformando?- golpe bajo.- yo realmente quiero estar contigo pero si tu no puedes ver que las cosas sí se pueden dar y mejorar… no sé que más puedo hacer.

- ¿Con que quieres estar conmigo?- Me puse completamente a la defensiva. ¿Por qué de entre tanta gente era Eriol el que me entendía de una manera que Syaoran no pudo? Como si se entrometiera en mi cabeza a registrar todos los pensamientos que volaban perdidos sin encontrar rumbo, y justamente encontrando el que expresaba la verdad. Esa cualidad que tanto me atrajo a él, ahora la odiaba.- ¿desde cuando? ¿Desde que estoy fuera del mercado? ¿No te podías dar cuenta que yo quería estar contigo? Pero no… tenías que restregarme en la cara que Sakura era la chica con la que realmente quieres estar. Y sabiendo lo que realmente sentía por ti me pediste ayuda. ¿Qué te hizo cambiar de opinión? Porque tuviste muchas oportunidades antes para sentir eso.-estaba tan molesta que sentía que mi cara iba a explotar. Mi sorpresa se convirtió en ira de un momento a otro.

- Tomoyo… lo siento. Tú me gustabas desde hace tiempo.- ¿Perdón?- pero, eras demasiado cercana a mí. Tienes que entender que para un chico es muy difícil ver a su mejor amiga convertirse en su chica. Al menos eso pasa conmigo. Tenía tanta confianza contigo, que me dio miedo.- bajó la mirada.- últimamente sentía que las cosas no estaban bien. No tenía nada de que quejarme, es decir, estaba con una chica muy linda y gentil, tenía un muy buen grupo de amigos y mi vida estaba bien. Hasta que llegó el cumpleaños de Sakura. En el momento en que los vi a ustedes agarrados de la mano, no sé lo que me pasó. Sentía que algo se me perdía. No pude aguantar y me desquité de alguna manera con Sakura.- suspiró y levantó nuevamente la mirada.- no quiero que me des una respuesta, no ahora. Pero quisiera que al menos lo pensaras.- se acercó a mi rostro, sus labios a los míos y de alguna manera pude sentir el calor de su aliento, luego repentinamente, giró su cabeza y me dio un beso en la mejilla.- Dile a Syaoran que me tuve que ir.- se dirigió a la puerta, dejándome sola.

Era urgente hablar con Syaoran. Giré y vi que el salón seguía vacío. Sólo había un lugar en el que podría estar.

Como supuse, estaba con Sakura. Y la abrazaba de una manera que me dolió un poco. Ambos cerraban los ojos y no se dieron cuenta de mi aparición a escena, me acerqué hacia ellos silenciosamente.

- Tomoyo.- Sakura levantó la mirada. Estaba un poco sonrojada.

- Syaoran, Eriol se fue. Tenía algunas cosas que hacer.- el castaño se levantó de la cama poniéndose frente mío.

- Ah… gracias por avisarme.

- Creo que ya se hace tarde, mejor me voy- Sakura seguía sentada.- felicidades Syaoran.- se levantó y comenzaba a salir de la habitación.

- Espera, no vas a irte sola. Te acompañaré.- dijo rápidamente el castaño. Me sentía completamente fuera de lugar. Un mal tercio, un violinista. ¿Era así cómo se sintió Eriol antes de que Sakura llegara?

- Yo la llevaré.- alcancé a decir. Syaoran me miró aliviado.- no te preocupes.

Nos despedimos de Syaoran, salimos del departamento en completo silencio.

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Si bien la situación era extremadamente incómoda, seguía junto a Syaoran. Eriol no mencionó de nuevo nuestra charla. Sakura volvió a la normalidad y yo era la que estaba en las nubes, pensando.

No me quitaba de la cabeza todas las palabras del níveo. Está más que claro que lo amo como nunca, y la excusa de que no le quiero hacer daño al castaño ya no es tan válida, porque me di cuenta de que sus sentimientos por la oji verde están volviendo, sino es que ya lo hicieron.

Todo estaba listo para terminar. La relación ya no era la misma desde el 13 de julio. Cuando el día llegó. Y terminamos.

Nadie podía ver la razón de nuestra ruptura. Para mucha gente éramos una pareja perfecta, que se llevaba muy bien y que se entendía como nadie. Una pareja envidiable. Ni nosotros mismos pudimos decirnos la verdad de la ruptura cara a cara. Lo único que hicimos fue que acordamos que las cosas ya no eran como antes. Aburrido, lo sé. No estábamos dispuestos a confesar nuestros verdaderos sentimientos por miedo a herir al otro. Pienso que fue lo mejor.

Pasaban los días, con ellos las semanas, los meses. Y llegamos al final de nuestra vida de secundaria, listos para tomar rumbos separados. Para no vernos nunca más. Y así, en nuestra última oportunidad de estar juntos, pasamos el 31 de diciembre, despidiendo a un año complicado. Recibiendo a otro, lleno de oportunidades, pero que venían en distintos rubros y en distintas direcciones.

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En el centro de la habitación, se encontraba una hermosa muchacha de piel nívea, cabello largo lacio y curiosamente ondulado en las puntas. Sentada en frente de una pequeña cámara de video último modelo. La joven en cuestión era Tomoyo Daidouji. Se encontraba estudiando cine. Si bien estaba completamente decidida a que su carrera de vida sería diseño, al final se decidió por el cine, lo cual sorprendió a todo el mundo. La joven reside en Paris desde finales de enero, siendo de esta forma la primera en separarse del su muy querido grupo de amigos. Luego se enteró que Sakura se había metido a estudiar para profesora. Carrera que le venía muy bien, ya que ella quería enseñar a niños de kínder. Syaoran se quedó en Japón, junto con Sakura. Está estudiando administración de empresas (obviamente), ya que siendo tan bueno con los números no se esperaría menos. De la única persona que no volvió a oír, era Eriol. No tenía ni la menor idea de lo que fue de la vida de su gran amor. Tampoco él se comunicó con ella. Al parecer se cansó de esperar una respuesta, sin embargo ella tampoco la tenía.

La razón de la cámara de video era un proyecto que le asignaron: filmar un video diario acerca de los últimos años de su vida.

- Así que estos fueron los últimos tres años de mi vida, como dije al principio, las cosas se pusieron peor al pasar el tiempo. Lo triste es que la historia no tiene fin.- La muchacha baja la cabeza.- si lo tuviera… creo que todo sería diferente. Bueno eso fue todo.- Tomoyo alzó su mano y apretó el botoncito para terminar de filmar. Sacó la cámara del trípode y la guardó en su estuche, se dirigió a la ventana para darle la bienvenida a la mañana. "Vaya, me pasé toda la noche grabando… (Bostezó) Ya es hora (eran las 6 y media de la mañana)" Se fue al baño del pequeño pero cómodo departamento, teniendo cuidado de no despertar con sus pasos a su compañera que dormía cómodamente en la habitación contigua. Luego de una ducha, alistó sus materiales y la cámara de video. Bajó a desayunar, viendo que Annette ya estaba levantada y tomando su desayuno.

Annette era la compañera de departamento. Una muchacha de piel blanquecina, pero no tan bonita como la de Tomoyo, ojos de un color café oscuro y cabello azabache. Se saludaron y desayunaron. Luego Tomoyo se fue en dirección de la universidad.

Cuando se encontraba por una panadería lo vio. Era un muchacho de cabello negro con destellos azules, alto y piel nívea, con ojos azul oscuro y unos muy elegantes lentes.

Tomoyo cerró fuertemente sus ojos, al pensar que debía ser una ilusión a causa de la noche en vela. Pero al abrirlos él seguía en la panadería, viendo con mucha hambre a unos pastelitos de chocolate, unos panes baguettes y croissants.

¿Qué diablos estaba haciendo Eriol en Paris?

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Y sólo queda uno más Buuuuuuuuuuuuuuu… voy a llorar…. :'( TT-TT.

Gracias por su apoyo constante, a todos ustedes queridos lectores que me dieron la oportunidad de presentarles esta historia, que al principio era una historia real, sólo que pasada y adaptada a los personaje de CCS, pero luego, comencé a dejar volar mi imaginación, jejeje ocasionando una mezcla entre la historia real que quería contar, y mejorándola con la locuras que aparecían en mi cabeza….! Jejeje… en serio que estoy lok! No mentira… no tanto… :P

Dejen sus reviews, esta es la penúltima vez que podrán opinar acerca de la historia, quisiera hacerles una pregunta… ¿a qué creen que fue Eriol a París?... el que le achunte (acierte ) tendrá un premio! Cual? Tendrá la oportunidad de leer el primer capítulo de la siguiente historia que haré primero! Claro, dependiendo del ganador del poll…. Pero a quien tratamos de engañar, ya que al final ganará EXT… o no lo creen así?

Besos a todos ustedes y espero sus respuestas… Chauuuuuuu P++Y