Tomoyo se encontraba parada en medio de una de las calles de París mirando fijamente al joven que se encontraba en frente de una panadería observando los exquisitos manjares de la vitrina.
El joven, muy apuesto, piel nívea, cabello negro con unos curiosos destellos azules y ojos de un azul profundo, sobre los cuales tenía unos elegantes lentes, se volteó y siguió su camino sin darse cuanta de la presencia de la joven. Inconscientemente Tomoyo lo siguió.
Eriol la llevaba por calles para ella desconocidas. La amatista olvidándose de sus clases, del proyecto que tenía que entregar, seguía alejándose más y más de la ruta hacia la universidad. Cuando vio que el joven entraba a un hotel que si bien no era un lujo, era algo decente, pero no pudo entrar, algo le decía que no lo haga, que todos los sentimientos de volverían, en especial la confusión, y el dolor que aquel níveo le causó por tanto tiempo. ¡Qué coincidencia que toda la noche anterior haya estado hablando justo de él! Pero ella no creía en las coincidencias. Entonces recordó que le debía una respuesta, lo cual ocasionó que sus mejillas de por sí rosadas adquieran un tinte inclinado al rojo.
Pasaron unos cinco minutos y la gente de alrededor se preguntaba el porqué de que esa joven siga ahí parada mirando a la puerta de semejante hotel.
"Entro… no entro" seguía pensando Tomoyo, cuando vio que alguien bajaba de unas escaleras al interior del hotel. Sin pensarlo se fue a esconder en un callejón al lado de una de las casas vecinas. "¿Pero qué…?" La hermosa amatista se quedó en shock al ver salir a una muchacha de cabello castaño claro y deslumbrantes ojos verdes, acompañada del oji azul, ambos riendo sin parar, alejándose. "No de nuevo…" una lágrima silenciosa resbaló por su rostro, salió de su escondite, la limpió, inclinó la cabeza soltando un fuerte suspiro, "Tenía que haberlo imaginado". Entonces acordándose por primera vez de la universidad, retomó su camino. Era una suerte que tenía un excelente sentido de la orientación.
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Las horas en la universidad pasaron lentamente para la amatista, ya que su mente seguía en la imagen de los tórtolos juntos.
Al salir se fue directamente a su departamento. Si bien era viernes en la noche, ella no tenía ánimos para salir. Lo único que quería hacer era encerrarse en su cuarto, pero no llorar. Al llegar, Annette no estaba todavía, así que se preparó algo de comer y estaba a punto de entrar a su habitación, cuando…
- Hola Tomoyo.- saludó Annette amablemente.- Creo que en la puerta encontré algo que es tuyo…- Abrió la puerta de entrada dejando pasar a la parejita. "Pero… ¿cómo?... ¿Qué están?"
- ¡Tomoyo! ¡Tanto tiempo sin verte!- decía Sakura mientras corría a abrazar a su amiga. Lo extraño es que la única persona tan sorprendida o incluso más que Tomoyo era el muchacho de destellos azules, que era el reflejo perfecto a la expresión de sorpresa y horror de la amatista.
- To-Tomoyo.- alcanzó a decir.
- Eriol… ¿Pero qué…?- esa era su pregunta del día- ¿cómo?
La oji verde soltó una pequeña risita.
- Bueno… quería darte una pequeña visita.- respondió Sakura.- Syaoran tenía que venir también, pero no podía faltar ya que tenía exámenes. Así que vine con Eriol.- señalándolo.- pero al llegar estábamos tan perdidos, no sabíamos dónde encontrarte. Al menos te comunicas con Syaoran, por que si no fuera por él estaríamos dando vueltas por ahí.- Soltó otra pequeña risita, abrazándola de nuevo.
- Espera, espera. Eso no me lo dijiste.- Eriol se veía incluso más confundido.- yo pensé que sólo estábamos de paso por París, ya que querías conocer Italia.
- Bueno, no te dije todo… quería que fuera una sorpresa.- "Para ambos" pensó la oji-verde.
- Me alegra que estén acá. Es una pena que no esté Syaoran, pero que no esté no quiere decir que no nos vamos a divertir. ¿Les parece si salimos mañana?- ambos asintieron.- Muy bien, entonces, nos veremos aquí mañana a las 9, les haré conocer la ciudad.- Dijo Tomoyo sonriendo, pero por dentro seguía triste. Tenía que ser buena anfitriona, pero verlos de nuevo, y lo peor, juntos, no era fácil.
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Eran ya las nueve. Tomoyo estaba lista, vestida con un vestido muy delicado de color azul, con un suéter blanco, en caso de que se ponga frío. Annette salió el día anterior en la noche y todavía no volvía, pero era algo normal. A las nueve y diez tocaron a la puerta.
-Voy…- Abrió la puerta encontrando a Eriol, solo.- Hola Eriol, y… ¿Dónde está Sakura?
- Se fue. Al parecer le llamaron para decirle que sus exámenes se adelantaron y volvió hoy a las 6 de la mañana.- "Eso explica las ojeras".- Espero no te moleste estar solo conmigo.- Añadió sonriendo tímidamente.
- No, claro que no.- Bueno, ¿tenía otra opción?- Vámonos a pasear.
Salieron del apartamento rumbo a los lugares turísticos de París: El museo de Louvre, El Arco del triunfo, Los campos elíseos, el puente de la Tournelle, el río Sena,etc, sin hablar más de lo necesario. "Pensé que estaba con Sakura, pero él no la hubiera dejado irse sola."
- ¿En qué estás pensando?- en ese momento se dio cuenta que unos ojos azules la miraban con curiosidad.- Estás un poco distraída. Eso no es propio de ti Tomoyito, ¿estás incómoda o algo así?
- ¿Qué…? Ah… no, no estoy así, es sólo… es sólo.- Comenzó a titubear por la concentración en la mirada de Eriol. "¿Por qué me mira así? Deja de hacerlo… Por favor… Oh dios, es tan lindo" dejó que sus pensamientos se apoderaran de ella por un momento, acercando sus rostros.
- ¡No!- Se apartó.- no, perdón, lo siento.- Eriol que no se había dado cuenta de nada, se veía confundido.
- ¿Pero qué pasa? ¿De qué te disculpas?
- Lo siento mucho Eriol, sé que estás con Sakura, pero… yo…
- ¿Qué estoy con…? ¿Acaso pensaste que volví con ella?- sus ojos tenían la respuesta.- oh… Pues no, no estoy con ella. Y estoy completamente seguro que ella no quiere volver conmigo.
- De eso no estás seguro, no puedes saber lo que ella piensa.- replicó la amatista.
- Claro que si, porque ella tiene novio.- sonrió, "Estaba celosa" Pensó Eriol al recordar la expresión de Tomoyo ayer.- Y parece que se llevan muy bien, al menos en el mes que están.
- ¿Pero… quién?
- Cierto chico serio, de cabello castaño con el apellido Li.- "Syaoran…."
- ¿En serio?
- ajá, Así que quita esa expresión perdida de tu cara y vamos a divertirnos. Tengo que decirte algo importante.- La tomó de la mano y la arrastró por unas calles y avenidas. Llegaba el atardecer. "vaya, pasé todo el día en la luna, pero… (Sonrió) Ahora si puedo disfrutar de su compañía" Tomoyo no se daba cuenta que estaba siendo arrastrada hacia el sitio más romántico de París. Cuando frente a ellos la imponente Torre Eiffel se alzó.
- Eriol, creí que no conocías Paris.- Dijo Tomoyo impresionada. Era como si conociera la ciudad así como la palma de su mano, incluso la trajo más rápido de lo que ella alguna vez había ido.
- ¿Y quién crees que llevó a Sakura hasta tu edificio? Cuando era niño vine de vacaciones. Por suerte tengo memoria fotográfica, así que me es muy fácil ubicarme, aunque volví de mucho tiempo.- Tomoyo estaba impresionada. En todos los años que lo conocía nunca le mencionó ese aspecto. Las cosas que uno se entera.
- Pe-pero si conocías la ciudad…
- Jeje, si, bueno es que me gusta verte al mando…- la miró dulcemente.- ¿subimos?
Subieron hasta el mirador, viendo el mar de edificios, casas, parques que constituían a la ciudad. Era una vista perfecta, gracias a la luz que brida el atardecer. Eriol se aclaró la garganta. Y tomó las delicadas manos de la amatista entre las suyas, obligándola a ver cómo se las llevaba a las labios. El corazón de Tomoyo latió a mil por hora.
- Eriol.. ¿Qué estás…? Basta…- le decía en broma. Ella disfrutaba de ese gesto tan de él.
- Te dije que tengo algo muy importante que decirte.- se puso serio.- Mis sentimientos por ti no han cambiado. Sigo esperando una respuesta.- la nívea no podía respirar.- te amo. Sé que te hice mucho daño y lo lamento. Fui un estúpido y merecía que me trataras de lo peor. No tengo excusas. Pero sólo quisiera que me dieras una oportunidad para poder compensarte por todos los errores que cometí.
- Eriol… yo- yo
- Espera, tengo que terminar.- la interrumpió posando su dedo en los labios rosas.- ¿te gustaría darnos una oportunidad? Ya sabes lo que siento por ti, y tengo una idea de tus sentimientos, así que por favor dame una respuesta.
- Eriol… ¿qué hubiera pasado si Sakura no te hubiera engañado para venir acá? ¿De igual manera me hubieras buscado?
- Lo de Sakura, tengo que admitir que me sorprendió cuando dijo que tenía una amiga a la que quería visitar, y más cuando vi que eras tú, pero yo si te hubiera buscado.
- Tuviste mucho tiempo. No me volviste a hablar luego de ese día, del cumpleaños de Syaoran. ¿Por qué ahora, por qué no antes?- Tomoyo lo desafió a contestar
- ¿Y tú?- Eriol se molestó.- no hiciste lo posible para darme una respuesta tampoco, no sabes como me sentía. Estaba muy mal, por que tú eras mi mejor amiga y pensé que mis sentimientos arruinaron todo. No me hablabas, me evitabas. Me estaba cansando. Cuando me enteré por Syaoran que te habías ido. Ni siquiera sabía dónde, no te importó decírmelo. Me enfadé tanto que volé a Inglaterra sin decirle a nadie. Ya estaba listo para olvidarte, hasta que Sakura me llamó.
- Y claro, cuando me viste dijiste… "oh ahora sí arreglaré de una vez por todas esto" Eriol yo también me cansé.- apartó sus manos y se fue enojada.
-¡Bien!
-¡Bien!
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Llegó al hotel hecho una furia. Se fue a empacar sus cosas. No se quedaría más tiempo. Estaba cansado de toda esta situación. Pensó que ella lo entendería, pero no, fue todo menos comprensible. Alzó el teléfono y marcó el número del aeropuerto.
- Bon soir, je voudrai un ticket pour Angleterre s'il vous plait. Oui… Demain… 10 heures. Eriol Hiraguisawa.- le dio el número de tarjeta.- Merci. Au revoir.
Terminó su llamada y se echó sobre la cama, viendo al techo. No podía hacer todo de nuevo. Definitivamente tenía que olvidarla.
Mientras que en otro punto de la ciudad otra muchacha estaba en la misma posición que el inglés. Mirando al techo reflexionando sobre lo ocurrido. Qué tonta era, la vida le dio una oportunidad para estar con él y ella lo llenó de reclamos. Con razón se molestó. Se sentía muy culpable, tanto que no pudo dormir en todo la noche. Tenía que disculparse con él.
Eran las 6 de la mañana, se aseó, se cambió de ropa, desayunó y fue a buscar el hotel en el que ella supuso se hospedaba. "Por favor, tienes que estar ahí, no quiero dar vueltas por todo lado buscándote, pero definitivamente lo haría" rogaba la muchacha tratando de encontrar al oji azul. A eso de las ocho y media de la mañana encontró el lugar. Entró y fue a la recepción.
- Buenos días.- la saludó en francés un hombrecito gordito, casi calvo, pero al parecer amable.- ¿Le puedo ayudar en algo?
- Buenos días, estoy buscando a una persona, creo que se hospeda acá.
- ¿Nombre?- preguntó sacando un cuaderno de registros.
- Eriol Hiraguisawa.- el señor revisó el cuaderno por un momento, luego la miró con una sonrisa.
- El señor ya no está, se fue hace unos momentos, me pidió que le llamara un taxi hacia el aeropuerto.
Tomoyo estaba horrorizada. ¿Qué había hecho? Se despidió del amable recepcionista y fue corriendo a buscar un taxi, pero luego pensó "¡Demonios, hay tres aeropuertos! ¿En cuál estará?" forzada a tomar una decisión se dirigió al aeropuerto Chales de Gaulle. "No te vayas… no te vayas, no puedo dejar que las cosas terminen de esta manera… por favor…"
"si Eriol salió a eso de las ocho y media… entonces… (Calculó) tengo que estar allá antes de las diez" vio su reloj, eran las nueve y media y todavía estaba lejos. "¿Por qué tienen que estar en las afueras de la ciudad?" reclamaba refiriéndose al aeropuerto.
Llegó y fue corriendo a la pantalla en donde aparecían los vuelos por salir. "Seguro volverá a Inglaterra" buscó el vuelo, pero no lo encontraba. No había ningún vuelo a las diez de la mañana para Inglaterra. Se había equivocado de aeropuerto. Lo había perdido, no había tiempo para volver a intentar, y ya eran las 10 en punto. Se puso a llorar. "Soy una tonta, tonta, ¡tonta!" este pensamiento recorría su mente mientras que las lágrimas corrían por sus mejillas sin control.
Se fue sin dejar de llorar y con la cabeza baja durante todo el viaje en bus. Se adentró en su edificio y subió las gradas lentamente. Paró de llorar hace mucho tiempo, sin embargo todavía tenía las marcas en su rostro. Cuando tropezó con alguien que bajaba corriendo las escaleras.
- ¡TÚ IDIOTA ES QUE NO TE FIJ…! Eriol… pensé que te habías ido.- Eriol la vio sorprendido, primero por las marcas del llanto, luego por las ojeras y por último por lo que acababa de decir.
- No pude. Tenía que disculparme contigo.
- ¿Sólo por eso?- Tomoyo lo miró esperanzada.
- No, tenía que hacer esto.- la atrajo con un brazo detrás de su cintura, y la comenzó a besar. Primero en la frente, luego en la nariz, pasando por sus mejillas y finalizando con un beso en la boca, que recibió respuesta instantánea.
Se quedaron en las gradas, besándose por mucho tiempo, como si quisieran recuperar esos meses perdidos. Ninguno se quería separar, pero tuvieron que hacerlo, ya que escucharon que alguien les pedía paso para subir las escaleras. Ambos sonrojados, pero con una sonrisa plasmada en sus rostros le dieron campo a la anciana que subía cuidadosamente.
Sin decir nada, la amatista entrelazó sus dedos con los del oji azul, llevándolo a la puerta de su apartamento y vio todas las maletas plantadas en la puerta.
- Eh… si, no pude llevarlas a otro lado. Además tenía miedo que llegaras cuando mientras no estuviera.- ella sólo le regaló un pequeño beso y abrió la puerta de su departamento, metiendo una maleta con ella y dejando que el oji azul meta las dos restantes.
Lo llevó a sentarse en el sofá y comenzó a besarlo. "Gracias…" comenzó a llorar nuevamente. Esta vez por razones completamente diferentes.
- ¿Qué pasa?- preguntó Eriol limpiando una lágrima de su rostro como muchas veces lo había hecho anteriormente.
- Nada.- lo besó.- por cierto… Mi respuesta.- le sonrió.- Yo también te amo.- y volvieron a los besos y las caricias que desde hace tanto tiempo los níveos querían darse, prometiendo en silencio que no se las darían a nadie más.
FIN
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Buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu! Ya terminó!
Espero que les haya gustado mucho esta historia… y no se preocupen ya que próximamente publicaré la ya prometida historia que saldrá con las parejas de…(redoble por favor)TOMOYO Y ERIOL…. Que fue la pareja que ganó el poll!
Ahora por lo de la pregunta del cap. Anterior… lamento decir que nadie le achuntó TT-TT. Pero de todas formas, gracias por participar… jejeje.
Ahora… menciones especiales… a las personas que me dejaron sus reviews en el proceso, animándome y ayudándome a mejorar: Boggartt, Tommy Hiraguizawa, Didi, Amizumi Hitawari, Judymape, Tinavb, cainat06, lunatick, Little Mess (antes Ziitah-TxE-), Perla1498, Haruko Hinako, cyl, tania56, Dream-Fighter-1556, Tommy, superfangirl….¡GRACIAS POR TODO!
Y por último…. Jejeje ¡Viva Bolivia! En su aniversario nº 185 de la declaración de la independencia. Ya sé que es mañana… jejeje, pero me quise adelantar…! XPXD
Nos leemos en otra historia. Chauuuuuuuuuu P++Y
