Hola a tods. Ninguno de los personajes de Buffy y/o Ángel me pertenecen. Todos son propiedad del buen Joss W.
Ángel se encuentra en el mausoleo donde tantas veces se citó con Buffy. Cada pared grita sus besos y cada una de las partes de la tumba le recuerdan su amor. Ojalá su amor también estuviera muerto.
Unos pasos lo alertan, suenan como…No, son solo alucinaciones suyas, pero por si acaso se esconde en un recoveco.
La cazadora entra, se sienta en el mismo lugar donde tantas veces la acompañó Ángel, su vampiro con alma, que la veía dormir sin hacer el menor ruido para no despertarla, a quien le entregó todo lo que tenía.
Si Ángel tuviera un corazón que latiera, éste estaría a punto de estallarle en el pecho a causa del estrepitoso movimiento que le provocaría la presencia de la cazadora. Continúa inmóvil, no quiere delatarse.
—Por lo menos antes tenías la decencia de saludar. Oh vamos, soy La Cazadora y tú eres un vampiro. Aunque tantas horas pasadas a tu lado no hubiesen surtido efecto, podría sentirte.
Ángel está desarmado, la chica sabe que él está allí. No hay nada más que hacer, sale lentamente de su escondite.
— Buffy yo…
La chica se levanta y camina, presurosa hacia él, un puñetazo en la cara es su bienvenida. El vampiro se queda sorprendido ante la reacción de la chica, no intenta hacer nada al respecto.
— Pudimos ser felices, pudimos estar juntos y lo arruinaste.
— Buffy, si me fui, lo hice por tu bien; irme a Los Ángeles era la solución, tú y yo no podíamos estar juntos. Recuerda todo lo que pasó.
La cazadora lo mira con desdén y lo interrumpe.
— No estoy hablando de eso, hablo del día en que estuvimos juntos, cuando tú eras humano.
— Buffy, eso no pasó—. La voz de Ángel sale de su garganta en un tono que ni a él lo convence.
— No me mientas, lo recuerdo todo: El reloj, tu "no iba a poder hacerlo si despertaba otro día a tu lado". Pudimos tenerlo todo…y lo arruinaste. Te dije que siempre lo recordaría. Aún recuerdo tus besos—. La voz de Buffy se rompe en esta última palabra, ¿dónde está la chica fuerte, la líder, la elegida? En un lugar muy lejos de Sunnydale.
—Buffy, tú no deberías recordar nada, ese fue el trato. Nadie recordaría nada…excepto yo—. Ángel se recarga en la pared que se encuentra detrás de él. Todo es tan confuso que no puede soportarlo.
— Lo recuerdo, eso es lo que importa—. Está de más hablar del hechizo de Willow.
— Lo siento…no deberías vivir con eso.
— No debería hacer tantas cosas…No debería pensar en ti, no debería llorar abrazando la almohada pensando que eres tú. No debería amarte. Pero lo hago. Estoy harta de hacer lo que debería, de aguantar, de tener que fingir que estoy bien…cuando la verdad es otra—. La voz de la chica es quiebra en algunos puntos, aún así traga saliva y termina su discurso lo mejor que puede.
— Yo te amo, pero nada de lo que siento va a cambiar las cosas—. Ángel permanece imperturbable después de decir esto, solamente la mira como si ésta fuera una plática trivial; por dentro siente que se derrumba, pero no lo va a externar.
Buffy odia que el vampiro le diga todo eso…Te amo pero te hago daño). Te amo pero no puedo estar contigo. Te amo pero te haré sufrir. Te amo pero no puedo darte lo que necesitas. ¿Eso es amor? Si la amara estaría con ella, lucharía a su lado; en vez de hacerla añicos con cada acción y cada palabra.
Continuará…
