Geny: Holaa! nwn

Aidou: u.u Hola,

Geny: ñ.n Ya, ya onii-chan... Ya veras como en este cap....!! No puedo decir nada ñ.n

Aidou: T.T Maldicion

Geny: Calma calma.... En fin! Si no hay mas noticias...

Aidou: Si las hay!... Por que tardaste tanto?! ¬¬

Geny: T.T Sabes que la escuela me tiene completamente atrapada! Gomen a todos! Intentare actualizar mas rapido

Aidou: u.u si no hay de otra...

Geny: ¬¬, en fin! Todos, exceptuando a Yukiko, es del creador/a de Vampire Knight nwn. Disfruten el cap!

Aidou caminaba con un aura depresiva detrás de si mismo. Estaba caminando por los pasillos de los dormitorios de la luna dirigiéndose a su habitación, mientras que sus amigos estaban abajo, charlando.

Soltó un sonoro suspiro. ¿Por qué? ¿Por qué la única chica que, en realidad, había logrado llamar su atención, lo odiaba? ¡Momento! Algo en la cabeza de Aidou hiso conexión por primera vez en su larga vida.

¡Ella dijo que detestaba a los chicos engreídos! Pero, si el le demostraba que no era un engreído de primera… ¡Dejaría de odiarlo! ¡Era perfecto! Era un plan infalible, el rubio estaba pensando ya muchas ideas, todas ellas ridículas, de cómo demostrarle a Yukiko que no era lo que ella creía que era. Pero toparse de bruces con algo, mas bien alguien, lo saco de sus pensamientos.

-¡Gomen-nasai!- Se disculpo, desde el suelo

-Fíjate por donde caminas… Teme…- Le siseo el culpable de que Aidou este en el suelo, haciendo que al vampiro del hielo se le ruborizaran las mejillas y terminara con los ojos como platos

-Gomen… Yukiko…- Susurro, recogiendo los libros que se le habían caído a la muchacha, pero ella se los arrebato rápidamente

-Olvídalo- Le espeto, terminando de recogerlos

Aidou se puso en pie, y le tendió la mano para que se ponga en pie. Pero ella tan solo le dirigió una frívola mirada, que hiso que le salieran varias gotitas en la cabeza al muchacho. Pero se armó de valor para hablarle nuevamente

-Anda, no esta contaminada- Rió

-Lo dudo- Le dijo. Pero, aun así, tomo la mano que el le ofrecía y se puso en pie

Esquivo a Aidou antes de que el dijera algo mas, y desapareció bajando las escaleras. En cambio, el vampiro de hielo siguió caminando hacia su habitación mientras miraba embobado la mano que ella había tomado. Tan desconcentrado estaba que se dio un golpe con la puerta de su dormitorio.

-Auch…- Se quejo, mientras se frotaba la frente, y se desprendían pequeños pedazos de madera de la puerta -¡Otro tesoro!- Añadió, mirando soñadoramente a su nuevo "tesoro" mientras lo recogía del suelo

Entro a su habitación.

Estaba preocupado y no tenía idea de a quien acudir… ¿A Akatsuki? El jamás pudo confesársele a Ruka… ¿Ichijo? Claro que no, se reiría de el… ¿Senri? El solo tenía ojos para Rima, y ellos estaban hechos para terminar juntos. El la tenia fácil. Entonces… Iie, jamás acudiría ante Kaname-Sama con semejante ridiculez, tan solo le quitaría su tiempo. Por lo que le quedaba… Un escalofrío le recorrió la espalda. Preferiría mil veces ser asesinado de la forma mas cruel y retorcida antes que acudir con Zero. Además, el no sabia como tratar con las mujeres… Era un amargado de primera.

Abrió su armario. Y casi le da un infarto. ¡Su caja de tesoros no estaba! ¡Alguien se la había llevado! Pero… ¡Aidou no se daría por vencido hasta encontrar a ese baka ladrón! ¡Lo encontraría, lo convertiría en una estatua de hielo y lo dejaría derretirse en medio de un….!

Un golpe en la puerta lo saco de sus pensamientos.

-Adelante- Susurró, y quedo estático al ver quien entraba

-Genial… Una habitación junto a la de este baka- Oyó susurrar a Yukiko, quien lo miraba asesinamente, y tenia una caja en sus manos –Oye, alguien dejo esta caja de porquerías en mi cama, ¿No sabrás…?- Intentó preguntarle, pero Aidou le arranco la caja de las manos

-¡Mis tesoros!- Dijo, abriendo la caja para comprobar si estaban todos y cada uno de ellos. Por suerte para el, estaban todos.

-¿Tesoros? ¿Llamas a esa basura, tesoros?- Le pregunto la morocha, viendo detrás del hombro del rubio la caja repleta de vidrios rotos, cosas dobladas, pelusas, polvo, hojas rotas y demás porquerías.

-¡No es basura! Son las cosas mas hermosas del mundo…- Se quejó el, mirando con ojos soñadores a su caja repleta de "tesoros", y guardando los trocitos de madera en el.

-Pues… Lo único lindo es esto…- Le dijo, sacando una pequeña perla color celeste que le hacia recordar mucho a los ojos de cierto rubio que estaba a su lado

-¡Perlita! La estuve buscando por todos lados, ¡creí que no la encontraría!- Aidou le saco la perla de las manos y se la guardo en el bolsillo del uniforme, mientras le sonreía a su compañera y seguía rebuscando entre las cosas de su caja para comprobar que nada le faltara

Aidou escucho cerrarse la puerta, y suspiro. Ahora tendría a Yukiko en la habitación de al lado… ¡Definitivamente Kami-Sama lo odiaba! Soportar todas esas miradas gélidas al apenas salir de su habitación… No sabía cuanto tardaría Aidou en decidir suicidarse… O pedirle al director Cross que lo cambie de habitación… Cualquiera de las dos opciones le daba igual en realidad.

De reojo vio entrar a Akatsuki, y vio su expresión sorprendida. ¿Tan mal aspecto tenia?

-Ne, Aidou… ¿Estas bien?- Le pregunto, caminando hasta situarse a su lado

-Hai… ¿Por qué?- Le pregunto el a su vez, fingiendo una sonrisa

-Solo preguntaba

Se quedaron en silencio ambos. El rubio sabia que su primo se daba cuenta de que el no estaba bien, lo conocía demasiado bien para tragarse ese cuento. Pero… Era mejor así, no quería deprimir a su primo por sus asuntos.

-Aki… ¿Tu sabias que…?

-¿Tamazaki estaba en la habitación de al lado? Pues si, lo sabia

-¿Por qué no me lo dijiste?

-Creí que te gustaría descubrirlo por ti mismo… Y también creí que te pondría feliz, ya que estás obsesionado con ella

-Hai… Genial…- Susurro, acostándose en su cama, viendo como el sol comenzaba asomarse por su ventana.

-Aidou… ¿Que pasa? Siempre que algo te sucede corres a contármelo como si me interesara- Akatsuki esperaba que su primo le lanzara una mirada asesina, pero ni eso consiguió. Quizás si era grave.

-¿Te has dado cuenta, de que Yukiko tiene nombre parecido mi querida Imouto?- Le dijo el rubio, mientras jugaba con un mechón de su cabello

-No te salgas del tema, Aidou- Lo regaño su primo

-Yukiko, Tsukiko… Si, son nombres parecidos… Ah… Extraño mucho a Nee-san, ¿sabes? Creo que debería escribirle…

-Agh, eres un caso perdido- Se quejo Akatsuki, antes de salir de la habitación, dejando solo a su primo.

El rubio se quedo viendo el techo, pensando en la persona que tenía del otro lado de la pared. ¿Qué demonios podría hacer? Ella lo odiaba, si, el quería que cambiara de parecer… ¿Pero como? Aidou no podía pensar, siempre que volvía de sus clases estaba exhausto. Los parpados se le cerraban, pero quería pensar en una solución en su problema. Aun así se durmió.

"En el pasillo, horas después…"

Una pelinegra se apoyaba contra la pared, pensando.

"¡Es injusto! ¿Por qué a mi me tienen que mandar a despertar al baka de Hanabusa? Bien podría envenenarlo, o mandarlo a volar por la ventana… Agh, la venta se rompería y debería pagarla… Y si lo enveneno… Bueno, no quiero una familia de vampiros persiguiéndome con sed de venganza… Ah bueno, que remedio…"

Se encamino hacia la habitación del rubio, antes de entrar noto que le faltaban varios trocitos a la puerta. ¿Se había golpeado la cabeza con ella? Una sonrisa se le dibujo pensando en la cara que Aidou debió haber puesto. Desearía haberla visto.

Abrió de un portazo, sobresaltando al rubio que se incorporo rápidamente

-¿Yu… Yukiko?- Le dijo, somnoliento, y frotándose un ojo

-Me mandaron a que te despierte, llevas ahí tirado una eternidad- Le dijo, dándose media vuelta dispuesta a salir de la habitación

-¡Alto, Yukiko!- Le dijo el rubio, poniéndose en pie. La morocha volteo a verlo –Ne… Me preguntaba si…

-Jamás- Dijo ella, cortante, alejándose y dejando al pobre Aidou en el rincón de los emos.

La morocha iba con una sonrisita de auto suficiencia a la sala. Le divertía tanto ver como el torpe Hanabusa se entristecía… Pero… ¿Por qué demonios se entristecía? Los tipos/Vampiros como el solían jugar con las chicas… ¿Entonces el…? No, imposible… Yukiko ya sabia exactamente como eran esas personas, había tratado con muchos de ellos. Pero, debía dejar de pensar esas cosas, pero era normal, ya que era mediodía… Hora de su tableta.

Se sirvió un vaso con agua, pero… Agh, ¡no le quedaban mas tabletas! Tendría que pedirle más a Kaname-Sama.

Se dio media vuelta, pero el líder de los dormitorios de la luna ya estaba ahí, provocándole un susto a Yukiko.

-Aquí tienes- Le dijo, dándole unas nuevas tabletas a la morocha.

"¡¿Cómo demonios hace para saber todo en el momento y lugar necesario?!" Pensó ella, vaciando de un trago su copa.

-Yukiko… Me gustaría que no seas tan hostil con Aidou… Es buena persona, aunque no lo parezca- Dijo, el castaño. Observando como su compañera se limpiaba unas cuantas gotas de la comisura de los labios.

-Gomen-nasai, pero las personas como Hanabusa no me agradan y jamás lo harán- "No quiero caer en ese jueguito de nuevo…" Añadió mentalmente

-Al menos… Dale una oportunidad- Le dijo, dando media vuelta, tomando un libro y sentándose en su sillón favorito.

La morocha le dio la espalda y dejo su copa vacía en la mesa. Escucho unos pasos atropellados detrás de ella, que bajaban por las escaleras. No necesito ni voltear para saber quien era.

-Yukiko…- Le susurro el rubio que ya conocía perfectamente. ¿Por qué demonios siempre tenia que aparecer el? –Espera… En realidad… Yo quería…

-¡Ya te dije que no!- Le dijo

Sintió la mirada reprobatoria de Kaname-Sama mientras salía.

"En clases…"

Yukiko sonrió burlonamente al ver como el rubio llegaba tarde a la primera clase de ese día. De seguro estaba repasando para su examen. No importaba cuanto estudiara, de seguro reprobaría. En cambio ella, ¡JA! Ella se había preparado hace semanas, seria imposible que reprobara. Era tan diferente a como era hace un par de años. Antes ella habría estudiado a último momento, se hubiera divertido con sus amigos y quizás con un novio si tenía. Pero no ahora… Había cambiado, y mucho.

Aidou tuvo que prácticamente gritarle para que ella volteara.

-¿Nani?- Le siseo, mientras el profesor se acercaba repartiendo los exámenes.

-Quería preguntarte…

-Hanabusa, Tamazaki, ¡Urusai!- Les dijo Toga Yagari, mientras le entregaba el examen a la morocha

La ojiazul se dio vuelta, roja de rabia. No quería causar una mala impresión, y mucho menos por culpa de Aidou.

¿Por qué? ¿Por qué el torpe de Aidou debia molestarla justo a ella? ¿Qué habia hecho para ganarse tal horrible castigo? ¡Ella no lo merecia! Habia sufrido mucho en sus 500 años como para que la obliguen a sufrir aun mas. Y todo por esos mismos vampiros, aquellos que eran iguales a Aidou... Todos engreidos que creian que el mundo era suyo solo porque tenian un rostro bonito. ¿Y qué hacian cuando se cansaban? Tiraban a una chica bella y tierna a la basura solo por que alguien mas hermosa se les acerca.

Cuando se dio cuenta, ya habia pasado media hora de la clase.

Se apresuro a responder las preguntas y finalizar su examen. Esperaba no desaprobar... Y si lo hacia... Golpearia a Aidou por eso

Al finalizar la clase, el rubio se le acerco.

-¡¿Ahora que?!- Le dijo la morocha, dándose la vuelta furiosa.

-Quería preguntarte si…

-¡QUE NO!- Le grito, dándose media vuelta y saliendo rápidamente de ahí.

"Mas tarde, con Aidou…"

El rubio estaba en la habitación de su primo, acostado en su cama. Hablando con el mismo, ya que Akatsuki aun no llegaba.

-Pero... ¿Qué hago? Yukiko me odia…- Se decía, mientras miraba su perla celeste.

La puerta se abrió, revelando a un distraído peli naranja, quien se asustó al ver a su primo tirado en su cama.

-¡Aidou! ¿Qué demonios haces aquí?

-Pensando- Le contesto, mientras seguía viendo a su perlita

-…- En medio segundo Akatsuki ya estaba riéndose –Ya, enserio… ¿Qué haces aquí?

-¡Enserio estaba pensando! Agh, ya no se que hacer para invitar a Yukiko

El peli naranja se sentó al lado de su cama, y miro a su primo, extrañado.

-Pero jamás la has invitado, ella solo te ha rechazado antes de que pudieras preguntarle

-¡URUSAI! Por eso estoy pensando, que tal si leyó mi mente y vio las…- Su primo lo interrumpió

-Momento, ¿Acaso crees que Yukiko puede leer tu mente? Eres más baka de lo que creí Aidou…

-Urusai- Repitió, pero… Eso le dio algo que pensar –Ne, ¿Cuál crees que sea la habilidad de Yukiko?

-No lo se, ¿Por qué no le preguntas?

-¡Buena idea!- Le dijo el rubio saliendo de la habitación. Al menos ya tenía una excusa para hablarle a Yukiko

La busco por todas partes, por su habitación, le pregunto a Ruka si estaba en el baño, en la cocina, en los jardines… AL final, la encontró en el ultimo lugar en que Aidou revisaba, pero lo hacia solo de pasaba, porque dudaba que estuviera ahí. Pero no se esperaba que estuviera en la sala.

-¡Yukiko!- Le dijo, llamando la atención de la morocha, quien estaba sentada leyendo un libro

-¡¿Ahora que?!- Le grito, harta por el comportamiento del vampiro

-Quería preguntarte…- El rubio no se esperaba que ella lo interrumpiera…

-¡BIEN! ¡SALDRE CONTIGO A… A… A DONDE SEA! ¡¿QUIERES IR A… CENAR?! ¡PUES BIEN!- … y menos con eso.

La morocha se puso en pie, sujeto firmemente su libro bajo el brazo, y se fue caminando con paso altivo a su habitación. Dejando al rubio con la mandíbula hasta el suelo. Para que después comenzara a saltar felizmente.

"Momento… ¡No se cocinar!" Pensó

Momentos después vemos como el vampiro del hielo interrumpe el descanso de su primo abriendo la puerta, jadeando, provocándole un susto al peli naranja quien lo miro con ojos como platos como si fuera la primera vez que realmente veía al rubio.

-¿Ahora que sucede?- Le pregunto, cerrando el libro que tenia tantas ganas de leer. Pero por alguna razón del cruel destino, su primo no lo dejaba.

-¡Necesito que me ayudes a cocinar!- Le dijo, provocando que Akatsuki lo miraba como si le estuviera tomando el pelo -¡Onegai! Yukiko saldrá conmigo a cenar, ¡pero no se cocinar!

-Momento, momento... Yukiko y tu... ¿saldrán?- Al ver el asentimiento de Aidou, el peli naranja casi cae en coma.

-¡No es momento de actos ridículos Aki! ¡Ayúdame, onegai!- Le dijo el rubio, zarandeándolo por la camisa

-Bien bien...- Acepto -Solo si eres mi esclavo por un mes- Añadió, en broma

-¡Trato hecho!- Le dijo su primo, feliz de la vida

"Ne... Lo dije en broma" Pensó Aki, pero no se lo dijo. Tendría a Aidou de esclavo por un mes... ¡Genial!

"En la habitación de Yukiko..."

La pelinegra estaba cepillándose el cabello. Momentos antes había pasado Aidou por su habitación a avisarle que se verían en los jardines en hora y media. Llevaba un traje, así que pensó que lo mejor seria llevar un vestido... No le molesto, adoraba usar sus vestidos. Aunque siempre que lo hacia terminaba llorando sola en su habitación.

Pero no esa vez.

No dejaría que un baka como Aidou lograra lastimarla, no otra vez. Ningún otro engreído lograría lastimarla de nuevo. Ya había pasado por eso varias veces, no caería otra vez. Por la culpa de esos... Temes, era lo que era. Una vampira seria y fría. Como un hielo que jamás se derrite. Ella se había congelado, antes no era así. Antes era dulce y tierna... Pero esas heridas que torpes vampiros habían causado en ella la habían cambiado. Aunque no sabia si eso era mejor o peor.

Cuando vio el reloj, ya era hora. Termino de peinarse rápidamente, se puso sus zapatos y salió de la habitación.

Llevaba un largo vestido morado, una cinta en el cuello y un brazalete en su muñeca derecha. Sus zapatos eran del mismo color morado. Era su vestido favorito, le encantaba.

Salió a los jardines y miró a su alrededor. ¿Donde encontraría a Aidou?

-¡Yukiko!- Escucho como alguien la llamaba

Miro a su derecha, ahí estaba el rubio, sentado no muy lejos de ella. Se acercó con su paso altivo y presumido. Como si Aidou no le haría daño, como si con esa absurda coraza de niña fuerte pudiera mantenerse alejada de los daños que los vampiros engreídos pudieran causarle. Eso era ridículo.

Llego donde su compañero la esperaba.

Estaba de pie, con un elegante traje negro. A sus pies, un mantel se extendía con bastante comida, no tan apetecible para la morocha. Pero de seguro si lo era para cualquier otra persona.

-¿Esto lo cocinaste tu?- Le pregunto Yukiko, mirándolo acusadoramente

-En verdad.... No, le pedí a Aki que lo cocinara. A cambio, debo ser su esclavo por un mes- Respondió, riendo

¿Esclavo por un mes? El sería esclavo por un mes de su primo.... ¿Solo para que pudiera disfrutar de una cena? Demonios eso no se lo esperaba.

El rubio se sentó, por lo que Yukiko hiso lo mismo. Estaba bastante nerviosa, hace tiempo que no estaba a solas con un vampiro que no sea su padre o su pequeño hermano.

Aidou le sonrió, tenia unos dientes perfectamente blancos.

-Ne, Yukiko...- Le dijo, pero ella no le prestaba atención. Estaba demasiado distraída intentando no temblar de los nervios.

¿Que demonios le sucedía? Solo era un vampiro más, un egoísta y engreído de primera. Pero, ella siempre era demasiado débil ante los chicos que parecían buenos. Y Aidou... Bueno, el si parecía muy bueno. Había canjeado su libertad por un mes para que cenaran. La perseguía por todos lados para invitarla a salir... En realidad era extraño, pero muy tierno.

El rubio llamo su atención, acercándosele repentinamente. La morocha retrocedió por instinto propio. Pero no lo hiso demasiado. Estaba como hipnotizada, por esas dos perlas celestes que estaban en el rostro de Aidou. Eran tan claras y tan hermosas. Todo el lo era, pero sus ojos... Parecían atraparla, como si se perdiera, y por eso maldijo al maldito del rubio que estaba tan cerca de ella, por tener esos perfectos ojos celestes.

Geny: ñ.n Creo que me asesinaran

Aidou: Que? Por dejar el cap asi de abierto? Pues si, te asesinaran! nwn y no sere el culpable! Por lo cual okaa-san no me asesinara! x3

Geny: Claro que si! Por no evitarlo ¬¬

Aidou: Ah bueno, tuve una buena vida

Geny: ¬¬

Aidou: nwn, en fin... Si quieren dejar alguna suguerencia, peticion, o cofcofcartadehomicidiocofcof Haganlo por medio de un review!

Geny: Onegaai! Dejen reviews aunque no sea por nada de arriba! Y... antes de querer asesinarme... Recuerden que aun hay otros caps! Si me matan no se enteran nwn! Matta ne! (Aidou: -desde el fondo- T.T suertuda...)